21 julio, 2023

Vientos nórdicos 2023 - Parte 3: Las series escandinavas que vendrán

Nuestro nuevo repaso a las series procedentes de los países escandinavos que nos parecen más destacadas entre las inéditas en España, se acerca a las últimas producciones procedentes de Dinamarca, Suecia y Noruega, en un momento en el que la incertidumbre provocada por determinados cambios de leyes y las controversias en torno a los nacionalismos mantiene un pulso constante en sociedades que tradicionalmente se han considerado ejemplares. Una selección de las series que se han estrenado en los últimos meses nos ofrece también una visión clara de estas sociedades. 

Los siguientes comentarios se basan exclusivamente en el visionado de las temporadas completas de las series comentadas y pueden contener información relevante sobre sus argumentos.

DINAMARCA

La industria audiovisual danesa se ha enfrentado en las últimas semanas a uno de los momentos más importantes de su desarrollo futuro. El gobierno ha introducido un nuevo reglamento sobre derechos de autor, que principalmente trata de cumplir una directiva de la Unión Europea en la que Dinamarca estaba retrasada. Pero en el horizonte están otras medidas como la propuesta de la Ley de Contribución Cultural que establece un impuesto a las plataformas de streaming de la misma manera que han aprobado gobiernos en otros países como España o Francia, algo con lo que no están de acuerdo estas compañías al considerar que ya contribuyen al desarrollo de la industria audiovisual local al invertir en producción, aunque no mencionan que en países como España también se benefician de los incentivos fiscales, lo que les hace ahorrar hasta 10 millones de euros por episodio (Business Insider, 22/11/2022). Después de no conseguir aprobar un impuesto del 6%, el objetivo es presentar a finales de años otra propuesta que oscilaría entre el 2% y el 5% dependiendo de las inversiones que ya realicen las plataformas en la producción audiovisual danesa. Este impuesto se destinaría principalmente a la producción de películas y series a través de las ayudas del Danish Film Institute. Viaplay Group, que opera en todos los países escandinavos, ya ha mostrado su descontento, mientras que Netflix ha hecho lo que suele hacer: decir una cosa y hacer otra, es decir, afirmar que siguen "comprometidos con hacer grandes películas y series danesas", pero en la práctica es uno de los países en los que menos invierte.

Un reciente reportaje de Deadline (1/6/2023) afirmaba que las negociaciones entre el principal sindicato de la industria audiovisual danesa y las plataformas había paralizado la industria en 2022, pero lo cierto es que hay otras razones más allá de las negociaciones entre sindicatos y plataformas para esta ralentización de la producción audiovisual, como la ausencia de incentivos fiscales, con los que sí cuentan Suecia y Noruega, o la fortaleza de la moneda danesa que hace que resulte más caro rodar en Dinamarca que en otros países cercanos. De hecho, algunas producciones de Viaplay y TV2, que operan en toda Escandinavia, se han desplazado a los territorios limítrofes. A pesar del acuerdo alcanzado, en 2023 las plataformas han seguido manteniendo la reducción de sus inversiones en Dinamarca. Mientras lo habitual era que se produjeran unas 30 películas al año, actualmente la cifra es de unas 20, aunque durante tres años consecutivos ha habido producciones danesas en los Oscar como la ganadora Otra ronda (Thomas Vinterberg, 2020) y las nominadas Flee (Jonas Poher Rasmussen, 2021) y Una casa hecha de astillas (Simon Lereng Wilmont, 2022), así como el cortometraje Ivalu (Anders Walter, Pipaluk K. Jørgensen, 2022). 

Entre los éxitos de televisión recientes se encuentran Carmen Curlers (Filmin, 2022-), que ganó los Robert Prisen este año como Mejor Serie, Mejor Actriz Principal (Maria Rossing) y Mejor Actor de reparto (Nicolai Jørgensen) y La orquesta (Filmin, 2022), que consiguió los premios a Mejor Serie de Televisión Corta, Mejor Actor Principal (Fredrik Cilius) y Mejor Actriz de Reparto (Emma Sehested Høeg). Así como el drama médico The shift (Dag & Nat) (TV 2, 2022), el thriller juvenil Nordland '99 (DR, 2023) y las inéditas Huset (The house) (DR, 2023), que se presentó en Canneseries y tiene previsto estrenarse en otoño; Agent (TV 2, 2023), una producción de Zentropa que fue seleccionada para Berlinale Series y se estrenará a finales de año, y Chorus girls (TV 2 Play, 2023), que ganó el premio a la Mejor Actriz en el 62º Festival de Televisión de Monte-Carlo.
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La protagonista del thriller de adolescentes Håber du kom godt hjem (Espero que hayas llegado bien a casa) (Viaplay, 2022) es Louise (Filippa Navarana), una joven aficionada a la lectura de las novelas policíacas de la escritora Carson McCullers (1917, Georgia-1067, Nueva York), lo que ofrece una pista muy sólida de cuál es el tipo de historia que ha construido la guionista Julie Budtz Sørensen, que trabajó en la mesa de guionistas de la serie The rain (Netflix, 2018-2020). La trama comienza cuando Louise y su amiga Monika (Maja Ida Thiele) pasan una noche en el instituto junto a sus novios Mikkel (Jack Pedersen) y Peter (Hans Christian Lønstrup). Pudiera ser la primera vez que mantengan una relación sexual con ellos, para lo que Monika parece estar más dispuesta que Louise, sobre todo porque ella no está segura de sus sentimientos hacia Mikkel debido a su atracción por Thais (Vilmer Trier Brøgger). A la mañana siguiente, después de que las dos amigas se separaran durante una discusión la noche anterior, Monika ha despertado cerca del instituto aparentemente violada. Debido al alcohol, hay muchas cosas que no están claras sobre lo que ocurrió realmente, y los tres jóvenes parecen estar continuamente encubriéndose unos a otros, por lo que Louise comienza a investigar para tratar de esclarecer la verdad. A lo largo de siete episodios de poco más de veinte minutos, Håber du kom godt hjem utiliza el recurso del posible culpable durante la investigación, convirtiendo en sospechosos a cada uno de los tres jóvenes, cuyas actitudes hacia Monika en diferentes momentos parecen condenatorias. 

Where were you?

Temporada 1 | Viaplay | 7x21' ★★★☆☆

Escrita por Julie Budtz Sørensen | Dirigida por Nils Holst-Jensen


Hay un narrativa de suspense en la primera parte de la serie que juega con los elementos clásicos de las historias "whodunit", pero conforme se desarrolla la trama y se acerca más a la relación entre Monika y Louise, es cuando realmente adquiere mayor interés, sobre todo por la trascendencia del tema que trata. Filippa Navarana ya protagonizó el año pasado junto a su hermana Safina Coster-Waldau, ambas hijas del actor Nikolaj Coster-Waldau, la serie Salsa (DR, 2022-), que aborda la sexualidad adolescente a través de una famosa aplicación de citas. Esta nueva incursión sobre el tratamiento sexual de una juventud que a veces se encuentra perdida frente a la gran cantidad de información que reciben, no tiene miedo en apuntar otras cuestiones controvertidas como las acusaciones vacías que se pueden producir como consecuencia de un acto violento. Bajo una adecuada dirección de Nils Holst-Jensen, a pesar de tratarse de su primer proyecto importante después de haber dirigido varios cortometrajes, la serie consigue justificar la ausencia de la policía para centrarse en los personajes juveniles y convertir a Louise en una especie de investigadora amateur que encuentra constantemente secretos y mentiras a lo largo de sus pesquisas. Y acierta en el posicionamiento que adopta hacia la víctima, especialmente en una situación en la que ni siquiera ella tiene muy claro lo que ha sucedido. Entre las numerosas producciones de adolescentes con un trasfondo de thriller, Håber du kom godt hjem encuentra la manera de resultar mucho más compleja y profunda de lo que es habitual. 

SUECIA

Estas últimas semanas ha saltado una polémica en torno a una serie que la cadena pública SVT estrenará el próximo otoño. Historien om Sverige (SVT, 2023) es la producción más ambiciosa realizada hasta la fecha por el canal público, y muestra a través de recreaciones de ficción un amplio espectro de la Historia de Suecia, comenzando en la Edad de Bronce. Los responsables del programa afirman que se ha consultado a más de 300 historiadores y expertos para ofrecer una visión compleja y precisa de la historia, en una producción que ha tardado tres años en realizarse. Cuenta con la narración del actor Simon J. Berger, uno de los protagonistas de la serie Exit (Filmin, 2019-2023), de la que en España está pendiente el estreno de su tercera y última temporada, y con una banda sonora compuesta por Ludwig Göransson (1984, Suecia), ganador del Oscar por Black Panther (Ryan Coogler, 2019) y de dos Emmy por The Mandalorian (Disney+, 2019-), junto a su colaborador habitual Per Gunnar Juliusson. La polémica ha surgido cuando en las primeras imágenes que han trascendido de la serie se muestra a los habitantes del territorio que ocupa Suecia durante la Edad de Bronce con facciones africanas y árabes, lo que ha provocado una oleada de comentarios negativos en las redes sociales (sin fundamento, por supuesto). A determinados sectores de un país que en las pasadas elecciones de 2022 ha protagonizado una deriva hacia la extrema derecha, dando a los Demócratas de Suecia, un partido con raíces fascistas y un programa xenófobo, el mejor resultado de su historia, no debe sentarles demasiado bien que les digan que provienen de pueblos que llegaron de África, por lo que se han escrito comentarios que hablan de "falsificación de la historia" y "del veneno marxista que invade nuestras universidades". Como suele ser habitual, este tipo de comentarios no tienen demasiado fundamento e incluso hace unos meses, la propia cadena SVT estrenó sin tanta controversia el programa documental De första svenskarna (Los primeros suecos) (SVT, 2019) presentado por el arqueólogo Jonathan Lindström en que se abordaba el legado de la Edad de Piedra y la Edad de Bronce, representada también con habitantes de facciones africanas. 

De första svenskarna

Docuserie | SVT | 2x60' 

Presentada por Jonathan Lindström | Dirigida por Per Hansson


Uno de los estrenos más destacados de finales del año pasado en Suecia fue Nattryttarna (C More, 2022), una miniserie que está basada en el relato que hizo Sophie Jahn en su blog describiendo los abusos y el maltrato que llevó a cabo su padre, un instructor de una prestigiosa escuela de equitación en Suecia, a varias de sus alumnas y a su propia familia. El texto escrito por la joven artista se puede encontrar completo en la página web de #WeRideTogether, una organización sin ánimo de lucro que nació en 2021 para denunciar el problema endémico del abuso sexual en los deportes juveniles, y es absolutamente sobrecogedor no solo por la experiencia personal sino por la descripción de la atmósfera de complicidad y silencio que rodea en muchas ocasiones a los perpetradores. De hecho, ese es precisamente uno de los elementos más interesantes del guión escrito por Ulf Kvensler (1968, Suecia), creador de la conocida serie The Restaurant (Filmin, 2017-), en colaboración con Sophie Jahn. Y será precisamente Filmin la plataforma que estrene esta producción sueca a finales de agosto con el título de El manipulador. 

Nattryttarna (El manipulador)

Miniserie | TV 2 Play | 8x45' ★★★★☆

Escrita por Ulf Kvensler, Sophie Jahn | Dirigida por Molly Hartleb, Julia Lindström


Los hechos que describe la serie se remontan a 1991, cuando el instructor Tommy Land (Jonas Karlsson) dirige una escuela de equitación que acepta algunas jóvenes sin recursos que utilizan las instalaciones como una especie de hogar de acogida al mismo tiempo que entrenan para competir en prestigiosos concursos hípicos. En la primera parte, la historia está contada desde el punto de vista de las jóvenes, especialmente Molly (Saga Samuelsson) y Frida (Amanda Jansson). Ellas son dos de las alumnas adolescentes que reciben acogida en la escuela, y que comienzan a notar comportamientos inapropiados del instructor, que se hacen cada vez más perturbadores. En principio, los primeros episodios hacen esperar una historia más o menos tradicional sobre un abusador que es finalmente denunciado por sus víctimas, pero la serie adopta una perspectiva más cercana a la de la miniserie Creedme (Netflix, 2019), en la que una adolescente es acusada de mentir cuando denuncia su violación, comenzando un calvario en el que es la víctima la que tiene que demostrar que está diciendo la verdad. La capacidad de Tommy Lund, interpretado con una ambigüedad espléndida por el actor Jonas Karlsson, protagonista de la película El acusado perfecto (Mikael Håfström, 2019), para manipular a su entorno le permite provocar el cuestionamiento de las acusaciones, y a lo largo de la serie se pone en duda la capacidad de la justicia, los medios de comunicación y la sociedad para proteger realmente a las víctimas de abusos.

Particularmente es significativo el tratamiento de la cadena pública SVT, que realizó un documental en los años noventa en el que mostraba a Tommy Lund como una víctima inocente. Si bien en ocasiones impulsa demasiado el retrato antagónico del abusador, la serie consigue mantener cierto grado de distanciamiento respecto a la relación entre Tommy y su familia, especialmente cuando sus hijas Victoria (Hanna Ardéhn) y Agnes (Tehilla Blad) son mayores, y sobre todo en torno a la esposa Lotta (Malin Persson), a la que quizás se retrata de una manera demasiado extrema en la primera parte de la serie como para que la segunda parte nos permita empatizar del todo con ella. Pero el principal valor de El manipulador es su intención de centrarse, no tanto en la figura del abusador, al que no puede evitar presentar como un personaje siniestro, sino en tratar de entender a las víctimas, especialmente aquellas que no atesoran el valor para unirse a la denuncia. Amanda Jansson, una de las protagonistas de La delgada línea azul (Filmin, 2021-), cuya segunda temporada se estrena también en agosto, tiene un personaje especialmente complicado porque expresa su malestar interno mientras es manipulada por Tommy Lund para que participe en su defensa. Es por tanto el retrato de las víctimas a lo largo de más de veinte años lo que consigue que la serie se eleve por encima de las tradicionales historias de abusos. Y ciertamente provoca sentimientos encontrados hacia la complicidad de algunas víctimas y del entorno del abusador, aunque el último episodio intenta ofrecer algunas respuestas.  
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En los últimos meses, dos series de distintos países han afrontado el tema del cáncer con una perspectiva tragicómica. Esta producción sueca toma como referencia las etapas de aceptación de una enfermedad grave, utilizando un interesante planteamiento inicial al presentar como protagonista a Albin (Eibar Bredefeldt), un actor de la ciudad de Umeå que sueña con dar el salto a la producción cinematográfica en Estocolmo, pero que por el momento debe conformarse con trabajar como "falso paciente" en el Hospital Universitario de Norrland, interpretando a personas con diferentes tipos de enfermedades para las prácticas de los estudiantes de Medicina. Durante una sesión en la que los alumnos ensayan la forma de comunicar a un paciente que tiene cáncer testicular, uno de ellos le detecta a Albin un bulto, convirtiendo al falso paciente en un enfermo real. Es el tipo de situaciones embarazosas y tragicómicas que se irán sucediendo a lo largo de Fejkjpatient (C More, 2023), creada y dirigida por Jon Blåhed (1987, Suecia), director de la película Inland (2020). La historia utiliza como estructura las etapas de aceptación de una enfermedad grave que se basan en el modelo que elaboró la doctora Elisabeth Kübler-Ross en 1969, dividido en cinco etapas del duelo: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. De hecho, algunos de los personajes secundarios leen el libro Sobre la muerte y los moribundos (1969), el primero en el que la doctora suizo-norteamericana estableció estas etapas. Albin experimenta las cinco fases emocionales mientras trata de recomponer una vida aparentemente estable pero realmente insegura, con una relación con Anita (Helmon Solomon) que se encuentra en un momento de incertidumbre y cansancio, mientras coquetea con Cissi (Célie Sparre), la agente de actores que trata de conseguirle papeles más importantes en Estocolmo.  

Fejkpatient

Temporada 1 | TV 2 Play | 8x22' ★★★★☆

Escrita y dirigida por Jon Blåhed


El retrato de un protagonista con una personalidad egoísta y emocionalmente inestable permite que su condición de víctima de un cáncer resulte más compleja. Su antiguo compañero de piso, Chippen (Wilhelm Johansson) prácticamente no le habla porque se sintió traicionado por una situación que se describe en el episodio flashback Un año antes (T1E4), mientras Albin mantiene un distanciamiento de su padre Gunnar (Lennart Jähkel), al que nunca ha perdonado que faltara en el momento en el que su madre más le necesitaba. De forma que la enfermedad se convierte en una especie de ajuste de cuentas con su propia vida, mientras curiosamente su carrera comienza a mejorar, consiguiendo un casting para un personaje protagonista en una serie policíaca. El actor Eibar Bredefeldt, al que hemos visto en series como Reza, obedece, mata (SkyShowtime, 2020) y El asesino improbable (Netflix, 2021), aporta la ambivalencia de un personaje impredecible, que toma decisiones equivocadas pero de alguna manera encuentra una forma de reordenar algunas cuestiones importantes de su propia vida. 

La serie se mueve con comodidad en este terreno de la tragicomedia, y establece dos conexiones del protagonista con personajes que de alguna manera le humanizan más: su amigo Felix (Erik Enge), que tiene la difícil posición de encubrir la infidelidad de Albin, e Yvonne (Ann Petrén), una paciente del hospital con la que comparte sus temores e inquietudes frente a la posibilidad de que su enfermedad empeore. Fejkpatient encuentra la forma de utilizar una enfermedad que atemoriza desde el momento del diagnóstico para construir una comedia dramática que en realidad habla sobre las decisiones que se toman en la vida, aunque en un contexto más complejo que enfrenta al protagonista a la posibilidad de tener que prepararse para la muerte. Pero elegir el cáncer testicular, que tiene una alta probabilidad de curación (en España se encuentra entre el 94% y el 98%), también es una decisión que en cierta manera ayuda a suavizar el efecto dramático para el protagonista, pero no las consecuencias que la enfermedad puede tener en su propia vida, como cuando se plantea la disyuntiva de mentir o decir la verdad en una declaración de salud para un trabajo que podría abrirle las puertas de su sueño de rodar en la industria del cine.  

NORUEGA

La propuesta noruega a esta aproximación a un diagnóstico de cáncer se plantea a través de R.I.P. Henry (Viaplay, 2023) narrada con un tono de humor negro y en la que en este caso el paciente es un médico, que tiene una manera de comportarse que recuerda al Dr. Gregory House (Hugh Laurie) de la serie House (SkyShowtime, 2004-2012). Si en aquélla buena parte del cinismo del médico provenía de sus adicciones, en el caso de Henry Johnsen (Mads Ousdal) hay un trasfondo relacionado con la pérdida de su mujer Elisabeth (Lena Kristin Ellingsen), a la que sigue viendo en ensoñaciones, y de cuya muerte se siente responsable. Pero también del hartazgo que le provoca trabajar como cirujano jefe en el hospital de Odda, un municipio pequeño rodeado de una magnífica naturaleza proporcionada por los fiordos, pero en el que se siente oprimido, y al que se está preparando para dejar atrás al surgir una atractiva oferta de trabajo en el Hospital Provincial de Haukeland. Henry es la representación clara de un gilipollas en toda regla, algo que muchos de sus compañeros le perdonan como un reflejo de su sentimiento de duelo, pero que la nueva doctora Agnes Olsen (Julie Agnete Vang), una médico danesa que llega para sustituirle cuando se marche, no parece dispuesta a permitir. Cuando Henry descubre que tiene un tumor cerebral, decide mantenerlo en secreto y tratarse a sí mismo, incluso realizando una auto-operación en su cerebro que es uno de los elementos de humor negro más singulares de la serie.

R.I.P. Henry

Temporada 1 | Viaplay | 8x45' ★★★★☆

Creada por John Kåre Raake, Linn-Jeanethe Kyed | Dirigida por Arild Fröhlich


Y es precisamente este aspecto el que mejor funciona, en el que está involucrado Ola Nilsen (Trond Høvik), un hombre recién fallecido que se aparece también a Henry y con el que éste compartirá parte del tratamiento de su enfermedad. Hay otros elementos más irregulares en la serie que involucran la aceptación de Henry como paciente y la transformación más que predecible de hombre gruñón a persona solidaria, con la introducción de una relación ambigua con la doctora Agnes que, si bien perfila el sentimiento de duelo como un proceso que se va reconociendo progresivamente, tiene un planteamiento demasiado sentimental sobre aceptar la pérdida de un ser querido iniciando una nueva relación. La serie está creada por John Kåre Raake (1962, Noruega), guionista de la película de catástrofes La ola (Børgen) (Roar Uthaug, 2015) y su secuela Terremoto (John Andreas Andersen, 2018) y Linn-Jeanethe Kyed (1981, Noruega), quien fue la responsable del éxito juvenil Rådebank (NRK, 2020-2022). Ambos han vuelto a colaborar juntos en el guión del drama distópico The fortress (Viaplay, 2023), que recibió el Premio al Mejor Guión en el pasado Festival Séries Mania 2023, y que se estrenará en Noruega el próximo otoño. La historia intenta encontrar el equilibrio entre la comedia negra y el drama romántico, siendo más atractiva cuanto más oscura se vuelve, incluso con escenas que involucran operaciones en primer plano. Es interesante el tratamiento de la política sanitaria que en los últimos años ha marcado la agenda de Noruega en torno a diversas polémicas sobre la centralización de la sanidad. En este caso, el peligro de que el servicio de Urgencias de Odda se cierre para centralizarlo en el Hospital Provincial de Haukeland plantea el abandono de una localidad pequeña, y es fácilmente trasladable a las problemáticas en otros países como España, donde los pueblos con menor número de habitantes son progresivamente aislados incluso de los servicios públicos mínimos.

El actor Mads Ousdal, al que hemos visto en series como Caza de brujas (TV 2, 2020) y Wisting (AMC+, 2019-), incorpora con credibilidad al médico gruñón del comienzo de la serie, que es el retrato más divertido e impredecible, manteniéndose siempre en el borde de un personaje que puede llegar a ser antipático pero que transmite cierto grado de fragilidad y un tono de seriedad incluso en las situaciones más improbables. La dirección de Arild Fröhlich (1972, Noruega), que ha dirigido numerosos episodios de la longeva serie Helt perfekt (TV Norge, 2011-), alterna con habilidad los distintos tonos del guión, desde la comedia negra hasta el drama médico de hospital, pasando por las implicaciones sociales de algunas subtramas, lo que finalmente consigue construir una serie que apunta a diversos géneros pero es lo suficientemente sólida en su conjunto, incluso con un desenlace sorprendente que deja al espectador con ganas de seguir continuando la historia. Estrenada el pasado mes de enero, R.I.P. Henry está producida por ITV Studios Norway, una parte de la productora independiente británica ITV Studios, que produce en los países escandinavos tanto series de producción propia como formatos de realities al estilo de La Voz y Love Island. 
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La huelga de actores de Hollywood convocada por SAG-AFTRA ha afectado ya al Atlàntida Mallorca Film Fest, que comienza este fin de semana en su formato presencial, ya que la actriz noruega Liv Ullmann (1938, Japón), que tenía previsto acudir a recoger el premio Master, ha declinado la invitación porque forma parte del sindicato desde hace años. Es una de las primeras repercusiones en festivales desde la convocatoria de la huelga de actores, mientras que otros como la Mostra de Venecia ya ha anunciado que tendrá una programación eminentemente europea. La actriz que recibió un Oscar Honorífico en la edición de 2022, es protagonista de uno de los estrenos más destacados de este año en Noruega, la miniserie documental Liv Ullmann. El camino menos transitado (Viaplay, 2023), que se estrena en la programación del Atlàntida Mallorca Film Fest y posteriormente llegará a la plataforma Filmin. Dirigido por Dheeraj Akolkar (1978, India), que anteriormente realizó otro documental sobre la actriz, Liv & Ingmar (2012), esta producción repasa a través de una serie de entrevistas tanto a la protagonista como a algunos artistas que han trabajado con ella, una trayectoria que la ha definido con una personalidad muy particular, incluso consiguiendo desembarazarse de la etiqueta de musa de Ingmar Bergman, pero sin por ello renunciar a su relación personal con el director sueco, con el que tuvo a su hija Linn Ullmann. Son tres episodios que se benefician de la vitalidad de Liv Ullmann a sus 84 años y una cierta cercanía con el director que se transmite a la pantalla, con la presencia de actrices como Cate Blanchett, Jessica Chastain y Lena Endre, y de los actores John Lithgow, Jeremy Irons y Sam Waterston, que reflejan el respeto que la actriz, posteriormente convertida en guionista y directora, ha tenido siempre en Hollywood. También hay una versión en formato de largometraje documental de 2 horas y cuarto de duración que se presentó en el Festival de Cannes. 

Liv Ullmann. El camino menos transitado

Docuserie | Viaplay | 3x45' | 1x135' ★★★★★

Dirigida por Dheeraj Akolkar


Los tres episodios están estructurados de una forma cronológica, dedicando los dos primeros a su trayectoria como cineasta y el último más centrado en su labor humanitaria, y ha sido rodado en los principales países en los que ha desarrollado su carrera y su vida (Liv Ullman alterna su estancia en Noruega con sus viajes a Estados Unidos donde comparte hogar con su actual pareja, el empresario Donald Saunders). A lo largo del documental se desprende la sensación de que la actriz se ha sentido más reconocida fuera de su país que en Noruega, haciendo referencia a algunas anécdotas como cuando no fue seleccionada para estudiar en la Escuela de Arte Dramático, aunque después tuvo la suerte de comenzar a trabajar directamente en una compañía teatral, o cuando comenta que el único lugar donde en la firma de su primer libro no se acercó casi nadie fue en su ciudad de origen, Trondheim. Estas anécdotas son contadas con simpatía, pero tienen un trasfondo de resentimiento. Liv Ullman hace mención a la Ley de Jante, en noruego Janteloven, una especie de código de comportamiento que surgió de la novela satírica Un refugiado sin límites (1933), del escritor noruego-danés Aksel Sandemose, y que define el carácter escandinavo: "En Noruega todos lo conocen". Sobre los comienzos de su carrera, habla de su primer película, The wayward girl (Edith Carlmar, 1959) y de su primera colaboración con Ingmar Bergman, Persona (1966). A partir de entonces, dice, "el resto de nuestras vidas estuvieron dolorosamente conectadas". 

También comenta su interés por los primeros planos, con los que se sentía cómoda, la separación de Ingmar Bergman como pareja, "en Fårö me sentía muy sola, mientras que a él le gustaba esa soledad", y su trabajo más importante hasta la fecha, la gran epopeya sobre la emigración de familias noruegas a Estados Unidos que fue Los emigrantes (Jan Troell, 1971), un rodaje de más de un año que acabó siendo su desembarco en Hollywood, con cuatro nominaciones al Oscar en 1972, entre ellas la de Mejor Actriz, después de que en 1971 hubiera sido nominada la primera parte como Mejor Película de Habla no Inglesa. El director alterna varias entrevistas a la actriz con la grabación de un audiolibro en el que Liv Ullmann lee los pasajes de sus publicaciones. Cuando le concedieron el Oscar Honorífico, se resaltó que es la única actriz escandinava aparte de Greta Garbo, aunque nació en Japón porque su padre trabajaba como ingeniero allí, que ha conseguido este galardón. Y cuando cuenta una anécdota sobre una ocasión en la que vio a Greta Garbo por las calles de Nueva York y trató de saludarla ante el pavor de la actriz, que mantenía una vida retirada y aislada, Liva Ullmann recuerda que "yo siempre he tenido Noruega, un hogar donde volver". La actriz se convirtió en un reflejo de la liberación de la mujer cuando interpretó en Broadway a la protagonista de Casa de muñecas (1879), de Henryk Ibsen, una esposa que termina separándose de su marido, y Jessica Chastain, que también interpretó al personaje en teatro, comenta que la percepción de Liv Ullmann sobre Nora era diferente a la habitual: "Ella no se va del todo, regresa por sus hijos", le dijo. 

Sam Waterston interpretaba a su marido en esta obra, y recuerda la capacidad de trabajo de la actriz con otros compañeros de reparto como John Lithgow, con el que trabajó en 1977 en Anna Christie (1921), de Eugene O'Neill, un personaje que había interpretado Greta Garbo en la película Anna Christie (Clarence Brown, 1930). En el segundo episodio recuerda que Ingmar Bergman había escrito Fanny y Alexander (1982) para ella, pero que decidió trabajar en otros proyectos, y hay un cierto tono de arrepentimiento: "A veces se toman decisiones complicadas". El propio director le animó a embarcarse en su primer trabajo como directora, Sofie (1991), con la que comenzó una carrera fructífera en la que Liv Ullmann sin embargo sostiene que "todos han sido amables conmigo, pero siempre he sido tratada como una mujer", haciendo referencia a que durante el rodaje de la superproducción Kristin Lavransdatter (1995), ella ni siquiera tenía una oficina propia. O cuando estaba trabajando en La señorita Julia (2014) y al llegar al estudio una mañana se dio cuenta de que habían empezado sin ella. Cate Blanchett la contrató a través de su compañía teatral para dirigirla en la adaptación de Un tranvía llamado deseo, y aporta en el documental su percepción del trabajo concienzudo de Liv Ullmann como directora. El último episodio se centra en su labor humanitaria. Liv Ullmann fue la primera actriz embajadora de Unicef y su dedicación refleja su propia percepción de las relaciones humanas, como cuando recuerda que mantuvo una cierta amistad con Henry Kissinger (del que se incluye una entrevista de archivo en el que habla sobre ella), a pesar de que les separaban notablemente sus ideas políticas, o cuando durante un paseo por Central Park mantiene una conversación un tanto extraña con un hombre que parece vivir en la calle. Aunque la perspectiva de Dheeraj Akolkar a veces cae en la hagiografía de la protagonista, una visión un tanto unidireccional, lo mejor que transmite la serie es esa humanidad que ha convertido el trabajo de Liv Ullmann en un viaje enriquecedor como persona.

 

Liv Ullmann. El camino menos transitado se proyecta en Atlàntida Mallorca Fest el 25 de julio. 
El Manipulador se estrena en Filmin el 29 de agosto. 

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Películas mencionadas: 

Black Panther se puede ver en Disney+.
Una casa hecha de astillas, El acusado perfecto y La señorita Julia se pueden ver en Filmin.
Terremoto se puede ver en Prime Video.
Persona se puede ver en acontra+, Filmin y Prime Video. 
Anna Christie se puede ver en Filmbox+.
Fanny y Alexander se puede ver en acontra+, Filmin, Movistar+ y Tivify.


19 julio, 2023

Retrospectiva de Festivales: Shanghai y Tribeca

Dos películas españolas han conseguido recientemente premios en el Festival de Shanghai, celebrado el pasado mes de junio, el único festival que se celebra en China acreditado entre los eventos de categoría A por la Federación Internacional de Productores de Cine (FIAPF), lo que nos permite acercarnos a algunas de las películas que han destacado en las selecciones de festivales recientes con repercusión internacional. En este primer repaso nos centramos tanto en el festival chino como en el Festival de Tribeca, celebrado en Nueva York hasta el 18 de junio, del que destacamos la película ganadora de todos los premios en la categoría de largometraje internacional y una sorprendente incursión en la historia LGTBQ+ de Boston. 

Anxious in Beirut

Zakaria Jaber, 2023 | SIFF Documentary | ★★★★☆

Shanghai Film Festival '23: Mejor Documental

Películas como Kash Kash - Without feathers we can't live (Lea Naijar, 2022), ganadora de la sección Next:Wave de CPH:DOX 2022, han descrito de una manera metafórica, a través de la tradición del adiestramiento de palomas, las últimas protestas en el Líbano, al que uno de los participantes en el documental califica como "un país viejo, en su lecho de muerte". Hay una mirada cargada de pesimismo también en Anxious in Beirut (Zakaria Jaber, 2023), ganadora del Golden Globet al Mejor Documental en el Festival Internacional de Cine de Shanghai, una coproducción entre Líbano, Jordania, Qatar y España en la que participa la productora 15L Films, con sede en Barcelona. La película es una mirada furiosa a través de los ojos de una generación de libaneses, la que nació en la década de los noventa, que ha experimentado a lo largo de los años todo tipo de revoluciones internas y externas, y que como el propio título indica, vive en un estado de ansiedad constante provocado por la inestabilidad de un país siempre al borde del colapso. Narrada por el propio Zakaria Jaber (1994, Líbano), la película está protagonizada por su familia y sus amigos, y la forma en que los acontecimientos del país han ido transformando su propio entorno. Hijo del poeta y escritor Yehia Jaber, el director hace referencia a la obra crítica que desarrolló contra el antiguo primer ministro Rafiq Harari, que gobernó hasta 2004, pero "después cambió y se hizo partidario suyo", lo que refleja parte de las contradicciones de un país que se puso en manos de un hombre de negocios que promulgó leyes en favor de los bancos y las grandes fortunas. 

En su relato, Zakaria Jaber captura el grito de una generación que heredó una sociedad en ruinas, sometida al poder de políticos que no han solucionado, sino más bien alentado, la separación social entre los muy ricos y la mayor parte de la población cada vez más empobrecida. Y que siente que la generación anterior, la generación de la guerra, ha acabado sucumbiendo a los poderes económicos y dejando una herencia envenenada. Las protestas de la sociedad libanesa en octubre de 2019 no solo fueron debido al denominado "impuesto al WhatsApp", sino al reflejo de una serie de inexplicables decisiones económicas, como el cierre de los bancos, que durante semanas no permitieron el acceso de lo ciudadanos a sus cuentas corrientes: "Ni un solo dólar fue robado ilegalmente, todo fue legal", comenta el director/narrador. Mezclando imágenes de la cobertura de las protestas que hizo Tariq Keblaoui, director de cortometrajes como Second wind (Tariq Keblaoui, Nessim Stevenson, 2021) junto a las del propio Zakaria Jaber grabando a los amigos que participaban en ellas, Anxious in Beirut se adentra en las calles y palpa la el espíritu de la revolución social desde dentro. Que suenen temas de grupos como Scrambled eggs, uno de los más representativos de la escena rock libanesa, especialmente del album Happy together, Filthy forever (2006, Cargo Records), grabado durante la guerra entre Líbano e Israel, es una elección muy representativa de la rabia que transmite la película. 

Pero la esperanza de la revolución termina bruscamente con la pandemia del coronavirus, y entonces la mirada se centra en la familia y en la relación del director con su padre, que representa también la confrontación entre dos generaciones. Esta perspectiva familiar en medio de un país que de nuevo acaba siendo clausurado, reordena la mirada para hacerla más cercana, pero siempre con el planteamiento de una juventud que solo tiene dos opciones: "El avión o el ataúd, escapar o morir". A lo largo de la película vemos a varios de los amigos del director dirigirse al aeropuerto para emigrar a países como Brasil o Francia. Son despedidas que saben a derrota, pero también tienen aroma de esperanza. Tantas, que hasta el propio Jaber comenta irónicamente a una nueva emigrante que "el camino al aeropuerto es como mi segunda casa". La generación de Zakaria Jaber huye como única forma de supervivencia en un país que el 4 de agosto de 2020, como si se tratara de un símbolo de su propio colapso, explota literalmente en la zona de acceso a uno de sus escasos soportes económicos. La explosión del Puerto de Beirut la experimentamos tan cerca como es posible a través de la cámara del director, que muestra las viviendas de sus amigos afectadas por la onda expansiva de una deflagración provocada, de nuevo, por la mala gestión (literalmente, el puerto era un polvorín donde se habían acumulado explosivos y productos químicos). En un momento en el que 1 dólar cuesta 28.000 libras libanesas, Yehia Jaber comenta que el ejército libanés está ofreciendo los helicópteros militares para trayectos turísticos de 15 minutos por 300 dólares: "Es triste. Les pagamos para que nos defiendan y ellos tratan de conseguir dinero con actividades turísticas. Es un ejército para turistas. Es uno de los signos del colapso". Esta representación contundente y rabiosa de un Líbano en estado de shock constante a través de una generación que se siente defraudada, es una mirada profundamente desesperanzada de la frustración.

Muyeres

Marta Lallana, 2023 | SIFF Documentary | ★★★★☆

Shanghai Film Festival '23: Gran Premio del Jurado - Mejor Fotografía

La nueva película de la directora Marta Lallana (1994, Zaragoza) que obtuvo una notable repercusión con su debut compartido Ojos negros (Iván Alarcón, Ivet Castelo, Sandra García, Marta Lallana, 2019), y está a punto de estrenar la serie Terenci Moix: La fabulación infinita (Filmin, 2023), se adentra en el terreno de la docuficción para recuperar la tradición oral de las canciones populares en Asturias, pero sobre todo para hablar de la memoria perdida, la extinción de las tradiciones que solo han pervivido de generación en generación a través de las canciones, pero que se está perdiendo gradualmente con la desaparición de las personas, especialmente las mujeres que las cantaban durante la siega de la escanda. Muyeres (Marta Lallana, 2023) consiguió el Gran Premio del Jurado y el premio a la Mejor Fotografía en la pasada edición del Festival de Shanghai. Se podría decir que la película conecta directamente con el proyecto del productor musical Raül Frere (1976, Barcelona) que recogió en su album Manual de Cortejo (2019, Aris Música) junto a Rodrigo Cuevas, en el que interpretaba canciones y coplas tradicionales de Galicia y Asturias, aportándoles sonoridades electrónicas. El propio Raül Frere se convierte en uno de los protagonistas de esta docuficción, cuando recoge en una casa vacía las grabaciones efectuadas por su abuelo que había realizado a campesinas asturianas para preservar la memoria de las canciones populares transmitidas de forma oral. 

La búsqueda de algunas de estas mujeres nos lleva a las otras protagonistas de la historia: Carmina Iriarte e Irene Sierra, las últimas supervivientes de las tradiciones que se atesoran en la memoria de las montañas asturianas de Somiedo. A través de una espléndida fotografía en blanco y negro de Toni Vidal, que captura el paisaje de Asturias como un entorno mágico detenido en el tiempo, y dialogando con las imágenes de archivo, Muyeres se desarrolla con un ritmo sosegado, casi como queriendo transmitir el propio ritmo de la vida en el campo. La directora, ahora en solitario, recupera el interés en el paisaje que se transmitía en Ojos negros, otra historia que se adentraba en la realidad de un pequeño pueblo y en la calidez de los abuelos, construyendo una imagen que se enfoca en las montañas rodeadas de niebla, en los caballos salvajes tan amenazados en la actualidad y en un horizonte de infinitos destellos de vida. Cuando el hijo de Irene le arregla la antena de un televisor para que se entretenga en vez de estar todo el día mirando por la ventana, ella le contesta con la sabiduría de la vida transcurrida: "Lo que se mira por la ventana es real". Este reflejo de la extinción de la memoria que es tan frágil como la pervivencia de un campo cada vez más amenazado, transmite la necesidad de una preservación cultural a través de la permanencia en formatos cinematográficos o musicales. Pero incluso hay una fragilidad en estos mismos formatos, en la caducidad de las cintas de audio y el celuloide, como si capturar indefinidamente las tradiciones se convirtiera en un esfuerzo imposible. En el documental Dorothé na vila (Alejandro Gándara, Olaia Tubío, 2021), ganador de una Mención Especial en el Festival de Documentales de Cádiz, los directores recogían el legado de la musicóloga suiza Dorothé Schubarth que preservó en el Cancioneiro Popular Galego (1984, Fundación Barriè) numerosas canciones populares grabadas desde los años setenta en los pueblos más recónditos de Galicia.

En el caso de Muyeres, el acercamiento es más emocional, menos centrado en el folclore en sí y más en la idea de la memoria que se difumina. El último acto refleja la dureza del paisaje a través de los elementos naturales: la lluvia, el viento, las nevadas y el fuego en las celebraciones populares durante la noche de San Juan, ese fuego que deja atrás lo negativo para renacer de las cenizas, y que también está impregnado de la tradición oral en Asturias. En las parroquias más antiguas, como Ardesaldo, que apenas supera el centenar de habitantes, escondidas entre caminos escarpados entre montañas, permanecen los últimos reductos de un pasado que ya no tiene cómo expresarse: "Antes abrías la ventana y oías a la gente cantar. Y ahora no se oye nada". Como reflejo de su propio planteamiento, la película está dedicada a la memoria de Gelita González, una de las mujeres que participaron en ella.

Estranho camino

Guto Parente, 2023 | Tribeca Film Festival | ★★★★☆

Tribeca FF '23: Mejor Película - Interpretación - Guión - Fotografía

Acaparando los cuatro premios de la Competición de Narrativa Internacional del Festival de Tribeca, esta producción brasileña logró enamorar a los miembros de un jurado en el que se encontraba el actor Brendan Fraser, destacando la mezcla de poesía y realidad que transmite el director Guto Parente (1983, Brasil) en una historia que tiene como protagonista a un joven cineasta que ha vivido en el extranjero durante varios años y regresa a Brasil para estrenar su última película en un festival de cine experimental. David (Lucas Limeira) se reencuentra con su país y sus antiguos amigos, pero también recupera el contacto con su padre Geraldo (Carlos Francisco, quien recibió el premio de interpretación), un hombre solitario con el que no se habla desde hace diez años. La historia transcurre al comienzo de la pandemia del coronavirus, y las órdenes de confinamiento impiden que David pueda estrenar su película o salir del país, quedando atrapado en la casa donde vive su padre. Las secuencias del comienzo con sus amigos están rodadas con un estilo realista, pero la introducción del coronavirus, con las calles vacías y un cierto aire futurista, marcado por una fotografía contrastada de Linga Acácio, transmite una sensación de extrañeza que a veces recuerda a la película angoleña Ar condicionado (Fradique, 2020). Cuando el joven trata de llamar a una ambulancia para trasladar a su padre al hospital, la historia adopta una mirada kafkiana, en la que el protagonista se ve envuelto en una trama de alienación y perplejidad, que refleja el estado de confusión que se vivió durante los primeros meses de la pandemia. 

Pero Estranho caminho (Guto Parente, 2023) no es realmente una película sobre el coronavirus, sino que utiliza el contexto de la pandemia y la sensación alienante que provoca, para construir una historia que habla de los lazos familiares rotos y especialmente de la relación entre un padre y un hijo cuya comunicación nunca ha sido demasiado estrecha. La utilización de secuencias oníricas que reflejan el estado de ánimo de David, y ensoñaciones que le sitúan en un entorno familiar diferente, acaban elaborando una mirada personal e intimista muy notable. Hay también un sentido del humor que mira con ironía a las situaciones absurdas que se produjeron durante la pandemia, como la obsesión por limpiar todo, llevada al extremo cuando el ritual del padre de David antes de que alguien entre en su casa es utilizar un fumigador para eliminar todos los posibles virus. Estos elementos contribuyen a crear una atmósfera especial que hace que la película siga, precisamente un camino diferente, un relato singular que habla de temas ordinarios a partir de un punto de vista extraordinario. La historia escrita por Guto Parente también hace referencia a la incertidumbre por los familiares aislados en hospitales y la pérdida de los seres queridos, de forma que finalmente una película que utiliza la pandemia como trasfondo de temas mucho más universales se acaba convirtiendo en una de las mejores visualizaciones de la confusión casi surrealista que provocó el comienzo de esta oleada de contagios. Pero finalmente Estranho caminho, con sus atajos narrativos y su misterio escondido, es una historia que consigue desembarazarse de la extrañeza de la envoltura kafkiana para dibujar unos personajes sorprendentemente realistas. 

Playland

Georden West, 2023 | Tribeca Film Festival | ★★★★☆

La representación histórica queer a través de lugares que fueron significativos está ofreciendo algunas obras audiovisuales destacadas este año, como el cortometraje de animación Maurice's bar (Tom Prezman, Tzor Edery, 2023) que se proyectó en el Festival de Annecy, sobre uno de los primeros establecimientos que acogieron a clientes queer en el París de principios del siglo XX. Estrenada en el Festival de Rotterdam, Playland (Georden West, 2023) desafía los límites de la narrativa tradicional para ofrecer un conjunto de escenas que representan al Playland Café, un bar de Boston que abrió sus puertas en 1937 y fue evolucionando hasta convertirse en uno de lo lugares de encuentro de la comunidad queer, hasta que cerró en 1998. La película aborda el paso del tiempo desde una narración no lineal en la que se suceden diferentes momentos que representan el sentido de protección comunitaria que ofrecía el interior del bar, una especie de mundo paralelo que se alejaba de las realidades del exterior. Estas se presentan a través de audios extraídos del archivo LGBTQ The History Project en Boston, relacionados con la persecución a la comunidad queer pero también con la especulación urbanística que transformó la ciudad. Escuchamos una entrevista a un oficial de policía convertido en guardián de la moral en la que el periodista le pregunta: "¿Cómo sabe lo que es obsceno y lo que no?", a lo que éste responde: "Es obvio, ves las películas y no hay nada que se deje a la imaginación". A través de estos audios se refleja la homofobia y el racismo, se habla de afroamericanos apaleados y se muestra una sociedad profundamente intolerante. 

Playland Café se encontraba situado en el denominado Combat Zone, un distrito que en 1974 la Oficina de Reurbanización de Boston catalogó como el distrito de entretenimiento para adultos de la ciudad, en un intento por controlar la expansión de los negocios de pornografía y prostitución. Mostrando solo imágenes del interior del bar, que fueron reconstruidas a partir de unas pocas fotografías que existen del local real, la escenografía esta creada por Leslie Travers, reconocido diseñador inglés que trabaja principalmente para espectáculos de ópera, lo que aporta ese tono de fantasía operística que incluye un neón con el nombre del bar que parece caído, representando el paso del tiempo. Esta especie de collage introduce diferentes escenas ambientadas en los años 1943, 1965, 1977 y 1992, durante una noche en la que el tiempo se entremezcla y los personajes aparecen y desaparecen, o permanecen a lo largo de los años. Danielle Cooper, a la que hemos visto en la serie Pose (Disney+, 2018-2021), interpreta a Lady, la propietaria del bar, mientras la popular artista trans Lady Bunny da vida a Sunday, un personaje habitual del local al que también vemos en su juventud (Aidan Dick). El conjunto de personajes queer tiene a dos camareros, Rabbit (Miranda Quinn) y Steff (José Lapaz-Rodríguez) como dos de las presencias habituales mientras se suceden algunos cameos de artistas de la escena queer de Boston que aportan contemporaneidad a esta fantasía nostálgica. 

Haciendo referencia directa a su nombre, Playland es una obra artística que tiene mucho de puesta en escena teatral, incluido un Entreacto con la imagen fija en la que solo escuchamos música. Pero funciona especialmente cuando las épocas se superponen, cuando los personajes de una década están observando una revista publicada en otra década posterior, o cuando Georden West utiliza la puerta de la cocina del bar como un elemento de transición que al abrirse y cerrarse nos deja ver al fondo diferentes escenas de distintas épocas. El director habla de algunas de sus referencias visuales, mencionando a Derek Jarman o Jack Smith, pionero del cine underground, pero la puesta en escena tiene un cierta tonalidad que se acerca al universo de David Lynch, como un escenario semioscuro con un fluorescente parpadeando, o un baile de swing que interpreta Lady Bunny. Georden West captura el espacio y el tiempo para redefinir sus conceptos, estableciendo un sentido de comunidad que permanece inalterable con el paso de los años. Y consigue una singular mezcla de representaciones culturales que van desde la ópera hasta el cabaret, estableciendo una conexión que parece natural, muy inspirada por el poema Playland (1988), de la poetisa Mark Doty, componiendo la visualización perfecta de uno de los versos que se cita: "No es un café, es una especie de lentejuela". 

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Películas mencionadas:

Ojos negros se puede ver en Filmin.

17 julio, 2023

Sheffield '23 - Parte 10: Revoluciones

Última crónica de la programación del festival Sheffield Doc/Fest, que dedicamos a las revoluciones a través de algunas de las películas que abordan el efecto de rebelarse contra el sistema establecido, a veces con consecuencias fatales, pero siempre con una profunda convicción moral. El periodismo que se resiste a ser manipulado, el rechazo a un gobierno que amordaza a sus ciudadanos, el recorrido por la historia reciente de un país en constante revolución y el activismo que lucha por el medio ambiente son los temas principales que se tratan en las películas de las que hablamos para cerrar la cobertura del Festival de Documentales de Sheffield. Este es un recorrido que nos lleva por países como Alemania, Estados Unidos, India, Irán, y Corea del Norte.

Lonely oaks

Fabiana Fragale, Jens Mühlhoff, Kilian Kuhlendahl, 2023 | Competición Ópera Prima | ★★★★☆


Al comienzo de la película, una imagen captada por una cámara 360º muestra un bosque aparentemente solitario. Es un plano extraño cuyo alcance se revelará posteriormente, provocando un efecto sobrecogedor en el espectador por su significado y las implicaciones que finalmente tuvo. Cuando un agente de policía agarra la cámara y la introduce en una bolsa de plástico sin apagarla, reflejando todavía las conversaciones que se producen, parece un documento periodístico tan revelador como lo que pretendía mostrar el joven cineasta Steffen Meyn, quien murió en 2018 en el bosque de Hambach, cerca de Colonia, durante una protesta de grupos medioambientales que trataban de evitar que la empresa minera alemana RWE comenzara una tala de árboles que diezmaría el bosque (la tragedia finalmente consiguió paralizar la tala hasta la actualidad). Lo cierto es que Hambach se ha convertido desde entonces en un oasis rodeado de una excavación minera de lignito, una de las que mayores emisiones de CO2 producen, y aunque RWE habla en su página web de "responsabilidad y sostenibilidad", solo queda sin talar un 10% de un bosque milenario que la empresa ha transformado en el lugar más contaminante de Europa. 

Tres compañeros de la Academia de Artes de los Medios de Colonia decidieron rescatar las grabaciones que Steffen Meyn había realizado con su cámara durante dos años, desde que la compró hasta que se introdujo en el campamento organizado por activistas que construyeron refugios improvisados en las copas de los árboles. De forma que Lonely Oaks (Fabiana Fragale, Jens Mühlhoff, Kilian Kuhlendahl, 2023) se convierte en una especie de diálogo entre las imágenes grabadas por Steffen Meyn y una serie de entrevistas realizadas a algunos de los jóvenes que participaron en la protesta, algunos de los cuales fueron testigos de su muerte. La cámara de 360º estaba incorporada al casco que llevaba el cineasta, y la amplitud de la imagen permite a los directores realizar panorámicas que se centran en ocasiones en determinados elementos para destacarlos. Hay un idealismo en la actitud de Steffen los primeros días del asentamiento que se va difuminando progresivamente, sobre todo cuando el gobernador de la región de Renania del Norte-Westfalia decide enviar a la policía para desalojar a los activistas, argumentando que las construcciones improvisadas son peligrosas y podrían provocar un incendio (en un bosque cuyo destino era ser talado). Pero Lonely Oaks, que participó en la sección Perspektive Deutsches Kino del pasado Festival de Berlín, también propone un cuestionamiento sobre los límites del activismo, y las propias imágenes captadas por Steffen muestran algunas discusiones entre los ocupantes del bosque respecto a las acciones necesarias para mantener su actividad. 

Los directores trasladan de forma inteligente estos cuestionamientos a los entrevistados, con opiniones diversas sobre si el activismo debe ser pacífico o necesita recurrir a acciones más contundentes, lo que se refleja en el bosque en los momentos de mayor tensión entre la policía y los responsables de las protestas. De forma que el documental no solo es el reflejo de una muerte absurda, o la constatación de una política energética que ha llevado a Alemania a depender de la fuente de energía más contaminante, el carbón. Sino que también es una reflexión sobre el activismo enfrentado a situaciones de tensión, como cuando golpean a una especie de negociador comunitario que posteriormente algunos entrevistados revelan que en realidad es una persona enviada para hacer una valoración del grado de cohesión que mantiene el grupo, a través de una discusión pacífica que pretende dilucidar cuáles son las fragilidades de los activistas. Hay una especie de metanarrativa en el documental porque también muestra algunas de las conversaciones entre Steffen y los ocupantes, una especie de trabajo periodístico dentro de la propia narración de la película, lo que permite ampliar el número de capas y las reflexiones desde el interior para reproducirlas hacia el exterior y con la perspectiva del tiempo. Lo que queda del bosque de Hambach continúa sin talarse, y el proceso de ocupación está perfectamente narrado por el fotógrafo Christian Bock en su blog. Pero a pesar de que el partido de Los Verdes ha vuelto al gobierno alemán, las protestas continúan y el pasado mes de enero un grupo de activistas fueron desalojados por la policía. 

Bad press

Rebecca Landsberry-Baker, Joe Peeler, 2023 | Rebellions | ★★★★☆


Dentro de las muchas contradicciones que se reflejan en los Estados Unidos, una de las más sorprendentes es la necesidad de seguir luchando por una libertad de prensa que se encuentra en la Primera Enmienda de la Constitución desde 1791, que garantiza la libertad de expresión y de prensa, con algunas ratificaciones posteriores en sentencias del Tribunal Supremo como la que se dictó en 1971 en el caso New york Times Company vs. United States Government, respecto al intento de la administración de Richard Nixon de evitar que los llamados "papeles del Pentágono" fueran publicados en los periódicos The New York Times y The Washington Post, argumentando la seguridad nacional. El Tribunal Supremo dictaminó que el gobierno había violado la Primera Enmienda al intentar evitar la publicación de lo que había considerado "información clasificada". El documental Bad press (Rebecca Landsberry-Baker, Joe Peeler, 2023), estrenado en el Festival de Sundance y ganador de un Premio Especial del Jurado, se centra en los gobiernos de las reservas indígenas que no están sujetos a las reglas federales como la Primera Enmienda, por lo que en la mayor parte de ellas no se considera como ley la libertad de prensa. La directora es uno de los miembros de Mvskoke Media, un medio de comunicación local que en 2018 asistió a la derogación de la llamada "Ley de Prensa Libre" de 1979, lo que de facto supuso el control de la información que este medio especialmente crítico pudiera publicar, modificando la línea editorial para hacerla más afín al gobierno local. Que la derogación coincidiera con el escándalo de una denuncia por acoso sexual a uno de los miembros del Consejo y poco antes de las elecciones es un reflejo bastante claro de cuáles eran las intenciones. 

Utilizando la historia personal de la periodista Angel Ellis, que ya había sido despedida de su trabajo en 2011 tras publicar información sobre problemas de malversación en la administración, la película reflexiona sobre la escasa transparencia mediática de las comunidades de los nativos americanos, y de qué forma la no injerencia en las administraciones locales supone de hecho una mayor injerencia de éstas en los medios de comunicación. Otro de los protagonistas del documental es Gary Fife, que presenta un programa de radio y que se une a Angel Ellis para confrontar la decisión en el Consejo Nacional, reivindicando que se establezca un estatuto de libertad de prensa para evitar que se produzcan decisiones como la que se tomó en la Nación Muscogee Creek en Oklahoma. En medio de una sociedad rota por los extremismos desde hace años, Bad press establece una realidad que resulta desconocida, una limitación de la libertad de expresión que se sostiene en decisiones políticas que bloquean las investigaciones periodísticas, argumentando que hay una tendencia a ofrecer "malas noticias", como si los medios de comunicación no tuvieran el compromiso de defender a los ciudadanos frente a los abusos de los gobernantes. 

La película consigue mantener la tensión en este trayecto que realizan los protagonistas, especialmente Angel Ellis, para lograr que la libertad de prensa sea reconocida sin excepciones, y algunas escenas en las que se desarrolla la votación de los miembros del Consejo Nacional están rodadas con un tono de suspense que se transmite al espectador que no conoce el resultado final, lo que le da un carácter más cinematográfico. Pero sobre todo Bad press desarrolla una reflexión profunda sobre la manera en que recortar el poder de la libertad de prensa acaba perjudicando al propio poder democrático. Otra cosa es que los medios de comunicación no necesiten en muchas ocasiones que manipulen sus posicionamientos políticos porque ellos mismos están ya posicionados políticamente, pero la necesidad de establecer una legalidad que ampare la libertad de prensa parece una obviedad que sin embargo no es tan real ni siquiera en los países aparentemente más democráticos. 

While we watched 

Vinay Shukla, 2022 | Rebellions | ★★★★☆


Precisamente sobre cómo los medios de comunicación acaban convirtiéndose en instrumentos de propaganda, y de qué forma solo los periodistas que se rebelan pueden acabar con esta tendencia, habla el documental de Vinay Shukla que se ha estrenado este fin de semana en Gran Bretaña. La llegada al poder del Primer Ministro actual Narendra Modi en la India hace casi una década ha supuesto una tendencia hacia el populismo y el nacionalismo, con mensajes de odio hacia Pakistán y una cada vez más criticada represión hacia los defensores de los derechos humanos y discriminación hacia las minorías religiosas. En 2018 modificó el cálculo de medición del PIB, lo que le permitió aumentar artificialmente las cifras de crecimiento, y utiliza los medios de comunicación como Republic, que se ha convertido en una especie de Fox News, para transmitir noticias falsas y mensajes de odio. Frente a este panorama en el que los medios han sido acallados, la figura del periodista Ravish Kumar desde el canal NDTV en Nueva Delhi se convirtió en una oposición a la proliferación de fake news, dedicándose a transmitir la pobreza a la que los medios nacionales no prestaban atención o simplemente ocultaban en sus noticias. El periodista inició una confrontación en solitario que le valió el premio Ramon Magsaysay, considerado como el Premio Nobel de Asia, en 2019 por su trabajo en el programa de noticias Prime Time, pero también le ha llevado a recibir amenazas constantes de los partidarios de Narendra Modi. 

El director Vinay Shukla decidió proponer un documental al periodista después de verle en 2018 en el canal NDTV cuando interrumpió el boletín de noticias para dirigirse directamente a los espectadores y reprenderlos por dejarse manipular, instándolos a dejar de creer las mentiras y confrontar la información que recibían en otras fuentes más confiables que los medios estatales. La película While we watched (Vinay Shukla, 2022) refleja no solamente el día a día de un periodista que se enfrenta en solitario al poder en un país como la India, sino que reflexiona sobre la forma en que los medios de comunicación pueden llegar a ser secuestrados, o dejarse secuestrar, por los poderes fácticos, convirtiéndose en transmisores y cómplices de políticas represivas. En más de una ocasión vemos en la película cómo Ravish Kumar es interrumpido durante sus transmisiones en los barrios de Nueva Delhi por seguidores del partido en el poder que le insultan y le amenazan, pero éste se convierte en el menor de los problemas que se le presentan al periodista. Es notable el pundonor de este informador que se resiste a ser manipulado, pero también hay momentos de miedo cuando las redes sociales se llenan de mensajes amenazadores contra él y su familia. 

While we watched se convierte así en un auténtico thriller periodístico que parece ficción si no fuera porque sabemos que se trata de una realidad terrible. De alguna forma, Ravish Kumar adopta la posición de un portavoz de la verdad, o al menos de una verdad no manipulada, que cada noche intenta hacer llegar su voz a quienes no tienen la intención de escucharla. En medio de un panorama periodístico que manipula y tergiversa la información, surgen periodistas cada vez más en extinción que promulgan la libertad para mostrar la realidad sin mordaza, aunque esto acabe teniendo consecuencias. Cuando la productora de su programa le comunica que va a dejar el trabajo por motivos personales, se intuye en la imagen de decepción un sentimiento de derrota. El problema de la película es que no ha podido recoger algunos de los acontecimientos posteriores que se han producido, y que en cierta manera dilapidan el mensaje optimista que intenta reflejar al final. El pasado mes de noviembre, el canal NDTV fue comprado por el multimillonario Gautam Adani, amigo personal de Narendra Modi, lo que provocó que Ravish Kumar se encontrara en una posición más difícil y decidiera renunciar. En la actualidad, escondido junto a su familia debido a las amenazas de muerte que ha recibido, transmite en solitario a través de su propio canal de YouTube. 

Between revolutions

Vlad Petri, 2023 | Perspectives on Irán | ★★★★★


Irán a sido uno de los focos principales del Sheffield Doc/Fest, con una sección dedicada a películas sobre la realidad iraní, entre las que se encontraba el díptico sobre las torturas My worst enemy (Mehran Tamadon, 2023) y Where God is not (Mehran Tamadon, 2023) que vimos en Visions du Réel, como complemento a la retrospectiva dedicada a la cineasta Rakhshan Banietemad, invitada de honor de este año. En su segundo largometraje, el director Vlad Petri (1979, Rumanía) regresa a un tema que ya abordó en la anterior Where are you, Bucharest? (2014), centrado en las protestas en Rumanía de 2012, pero en este caso lo hace componiendo un montaje de imágenes de archivo que establece un paralelismo entre las revoluciones populares en Irán y en Rumanía. Between revolutions (Vlad Petri, 2023), que ganó el Premio a la Mejor Película Rumana y el Premio FIPRESCI en el Festival de Transilvania y participó en la sección Forum del Festival de Berlín, utiliza con habilidad las referencias históricas para mostrar una relación epistolar entre dos amigas, la rumana María y la iraní Zahra, que estudiaron juntas en la Escuela de Medicina de Bucarest, y entre las que iremos descubriendo que quizás hubo una relación mucho más allá de la amistad. Pero el comienzo de la Revolución Islámica en 1980 lleva a Zahra a regresar a su país, impulsada por la esperanza de una Irán diferente frente al imperialismo y los abusos del sha, el anhelo de nuevos caminos que, conforme el líder Ruhollah Khomeini desplegaba su teocracia, se iba convirtiendo en decepción y terror: "Aquellos que empezaron la revolución son los que la están quebrando", escribe Zahra, "persiguiendo a intelectuales como mi padre". Si bien parece que las dos realidades no tienen demasiada relación, el director consigue establecer un paralelismo entre Irán y Rumanía bajo dos líderes represivos. 

Mientras en Irán nacía ese aliento de esperanza, en Rumanía el régimen de Nicolae Ceaușescu se volvía más represivo y autoritario, y María llega a envidiar el momento histórico que está viviendo Zahra. Hasta que en 1989 la situación se intercambia, cuando en Rumanía la sublevación popular acaba con el dictador ejecutado mientras en Irán se vive el momento de mayor represión por parte del Estado Islámico. Esta nueva revolución, sin embargo, acaba desembocando en una década de los noventa en la que el capitalismo devora la capacidad de recuperación de Rumanía: el autoritarismo político se convierte en un autoritarismo económico, representado en la película a través de imágenes de coches caros y de la introducción de marcas como Coca-Cola. De forma que Between revolutions acaba desarrollando una reflexión sobre las que el director considera como las revoluciones más importantes del siglo XX, tan esperanzadoras pero tan susceptibles de caer en la desesperanza y la decepción. En el fondo queda la relación entre María y Zahra, a la que se le da un aire de ambigüedad entre una amistad o lo que podría ser una historia de amor, pero con ambas abordando sus propios caminos vitales, formando una familia. La policía secreta rumana informa al padre de María de las cartas que se intercambia con Zahra y éste le prohíbe seguir escribiendo. 

Las imágenes seleccionadas, tomadas de archivos de diferente procedencia con algunos fragmentos sorprendentes, especialmente los relacionados con Irán, a veces no permiten distinguir en cuál de los dos países se desarrollan, lo que en cierta manera subraya la escasa diferencia entre las sociedades en general. Pero María y Zahra son personajes ficticios, cuyas cartas, leídas por Victoria Stoiciu and Ilinca Hărnuţ, están escritas por Lavinia Branişte, co-guionista de la película, basándose principalmente en documentos de los archivos de la Policía secreta de Rumanía, pero también en cartas escritas por su madre, mientras que para el personaje de Zahra el director consultó libros sobre la revolución iraní y las mujeres en la sociedad islámica. De forma que se establece un relato de ficción que envuelve la realidad y que explora de una manera singular y reveladora cómo se cruzan esas vidas en dos sociedades diferentes pero con elementos comunes.   

Beyond utopia

Madeleine Gavin, 2023 | Rebellions | ★★★★☆


Hace unos meses hablamos de la película Defectors (Hyun Kyung Kim, 2023), ganadora del Premio Especial del Jurado en el festival Visions du Réel. Tras situar el contexto histórico, el documental iniciaba un retrato familiar de la propia directora que se expandía hacia las historias personales de algunos "desertores" que habían abandonado Corea del Norte en trayectos peligrosos en los que corrían el riesgo de ser detenidos y condenados por traición. En el caso de Beyond utopia (Madeleine Gavin, 2023), ganadora del Premio del Público en el Festival de Sundance, el relato se enfoca principalmente en ese recorrido que realizan quienes quieren salir de un país que se convierte en una especie de prisión para muchos ciudadanos, a los que no se conceden visados. La película aclara al principio que no hay ninguna recreación ficticia, lo cual es acertado porque ciertamente hay muchas escenas que podrían parecer sacadas de una película de ficción, sobre todo las angustiosas imágenes que muestran el trayecto de la familia Roh a través de varias fronteras de forma ilegal. Si Defectors ofrecía una reflexión más clara sobre la responsabilidad de Estados Unidos y la Unión Soviética en la separación de Corea tras la liberación de la ocupación japonesa, y sobre la difícil adaptación de algunos norcoreanos a las sociedades capitalistas como Corea del Sur o Estados Unidos, esta película adopta un tono de thriller acompañando a una de las familias a las que ayuda el pastor surcoreano Seungeun Kim, ofreciéndoles acceso a un complejo entramado de "ferrocarril subterráneo", una especie de grupo de colaboradores junto a contrabandistas que les llevan a través del río Yalu hacia las montañas de Changbai, atravesando China hasta Vietnam, dos países comunistas que colaboran con Corea del Norte en la búsqueda de desertores, con destino a Laos, el primer país en el que se encuentran a salvo. 

Este recorrido junto a la familia, que pretende reunirse con Hyukchang Wu, quien huyó prácticamente con lo puesto, también involucra al propio Kim en Vietnam, es el que introduce las secuencias más insólitas y tensas, y en las que la directora Madeleine Gavin demuestra su trabajo previo como montadora en películas como Dentro del dolor (Reed Morano, 2016) o Luce (Julius Onah, 2019), y en su anterior documental como realizadora City of joy (2016), que se centraba en un grupo de mujeres en la República Democrática del Congo. De hecho, la dirección se ha realizado de forma remota, utilizando colaboradores y la propia intervención del pastor Kim para conseguir imágenes captadas en Corea del Norte, y manejando con habilidad las diferentes fuentes, como las propias grabaciones de miembros de la familia a través de sus teléfonos móviles. En estas secuencias se consiguen momentos de tensión casi insoportable, y vuelve a la memoria la aclaración de que todo lo que se ha grabado es realidad, sin recreaciones ficticias. El otro eje del documental no está exento de suspense, pero se desarrolla exclusivamente en la casa de Soyeon Lee, una desertora que vive en Corea del Sur y que a través de llamadas telefónicas trata de conseguir la liberación de su hijo en un relato que cada vez se va haciendo más devastador. 

La película surgió cuando Madeleine Gavin estaba realizando un trabajo de investigación entrevistando a Hyeonseo Lee, autora del libro biográfico La chica de los siete nombres (2015, Ed. Península), quien también aparece en la película Defectors. Ella aporta el relato de una Corea del Norte hermética de la que no se conocen detalles, aunque algunas grabaciones clandestinas que han llegado a manos del pastor Kim muestran algunos de los campos de trabajo e impactantes escenas de ejecuciones. Pero sobre todo la autora establece el contrapunto sobre cómo el régimen de Kim Jong-un transmite a los ciudadanos norcoreanos una imagen de perfección, esa utopía a la que hace referencia el título, que para muchos se transforma en una distopía. La propia abuela de la familia Roh se muestra reticente frente al equipo de la película porque le han inculcado desde pequeña que los norteamericanos quieren matar a todos los coreanos. A lo largo de la película, nunca está claro cuál será el desenlace, pero Beyond utopia ofrece un reflejo muy claro de lo aterrador que puede llegar a ser tratar de alcanzar la libertad. 


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Películas mencionadas:

Where are you, Bucharest? se puede ver en dafilms.com.
City of joy se puede ver en Netflix.