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Notre filsFrancia, Bélgica 2025 | France tv 91' | Competición Unitaria Drama | ★★★★☆Escrita por Vincent Robert sobre su novelaDirigida por Elsa BlayauEstreno en Francia: 4 de octubre |
Comentábamos en una de nuestras crónicas que France Télévisions había incluido en la programación del Festival de la Fiction telefilmes que tienen a los Servicios Sociales como principal elemento en común: la ganadora del premio al Mejor Telefilme de Comedia, Ça va bien se passer (Slimane-Baptiste Berhoun, 2026) es una de ellas, al igual que Notre fils (Elsa Blayau, 2025), una historia basada en la autobiografía del escritor Vincent Robert que publicó en su libro L'île aux deux paons (2021), en el que relataba los desafíos a los que se tuvo que enfrentar junto a su pareja para poder adoptar a un niño. Parece bastante claro que lograr determinados derechos en las últimas décadas ha provocado una cierta laxitud dentro de la comunidad LGBTQI+ en la reivindicación de otros derechos o en la confirmación de que los conseguidos han sido impuestos con criterios adecuados. En su libro, Vincent Robert, que también se ha encargado de la adaptación a la pantalla, describía que, si bien la ley francesa otorga los mismos derechos de adopción a parejas heterosexuales y homosexuales, en la práctica estas últimas se enfrentan a veces a largos procesos burocráticos y a un techo de cristal impuesto por algunos consejos de familia. Incluso, dentro de las parejas homoparentales se establece una cierta tendencia a considerar de manera más positiva a parejas de lesbianas que a las de homosexuales, por considerar que ellas cuentan con el instinto maternal que se les supone a las mujeres, lo que se utiliza como pretexto para entorpecer las adopciones estableciendo el bienestar del niño adoptado. Francia aprobó el matrimonio igualitario y la adopción para parejas homoparentales en 2013, bajo la presidencia de François Hollande, lo que teóricamente ofrecía igualdad de derechos. Pero según se indica en los créditos finales, a pesar de que más de 4.000 niños mayores de tres años están tutelados por el Estado francés esperando una familia de adopción, todavía se establecen dificultades para muchos padres homoparentales en relación con ésta. La pareja protagonista, Antoine (Benoît Michel) y Romain (Gil Alma) cuentan con todos los requisitos para poder adoptar: una estabilidad familiar y económica que proporcione al joven adoptado el entorno adecuado. Pero llevan cinco años esperando que se les considere aptos para poder entrar en el sistema de adopción, hasta que finalmente se les asigna al joven Théo (Mahé Beaudon-Kyriacou), un niño de ocho años que ha sufrido algunos rechazos y tiene una personalidad rebelde. Afortunadamente, Notre fils evita centrarse en los procesos burocráticos y los obstáculos que experimenta la pareja protagonista para conseguir adoptar, y se enfoca más en los desafíos de la denominada adopción tardía, aquella que incorpora a jóvenes de edades más avanzadas, que han sufrido rechazos a lo largo de sus vidas. Como en la película argentina Joel (Carlos Sorin, 2018) parte del drama de esta historia se encuentra en la dificultad que supone incorporar dentro de una familia a un joven que ha experimentado situaciones complejas, aumentada por los obstáculos de la adopción homoparental.
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© Caroline Dubois / France TélévisionsLes témoinsFrancia, Bélgica 2026 | France tv, 92' | Competición Unitaria Comedia | ★★★☆☆Escrita por Yann Le Gal, Noémie LefortDirigida por Noémie Lefort |
Las comedias románticas tienen dificultades para encontrar caminos diferentes por los que desarrollarse, pero a veces seguir la trayectoria más tradicional acaba convirtiéndose en una virtud, porque elimina las propuestas más extravagantes para contar una historia con la suficiente fortaleza como para funcionar. Es lo que ocurre con Les témoins (Noémie Lefort, 2026), una historia clásica que surge de un error administrativo y que acaba convirtiéndose en una entretenida comedia que resulta tan previsible como encantadora. La historia comienza cuando Alban Hoxha (Bertrand Goncalves) e Inès Bacha (Roixane Turmel) están a punto de celebrar su boda en un lugar paradisíaco junto al mar en Albania. Ellos han elegido como testigos a los mejores amigos de cada uno, Lola Dumont (Constance Labbé) y Pierre Fréjac (Lionel Erdogan), que no se conocen entre sí. Pero, cuando los recién casados y sus testigos tienen que firmar el acta de matrimonio, al encontrarse en un idioma desconocido, Lola y Pierre firman como casados, en vez de como testigos, de lo que no son conscientes hasta que Inès y Alban regresan de su larga luna de miel seis meses después. Así que legalmente y sin pretenderlo, ambos forman un matrimonio, sin apenas conocerse y con dos formas de vida completamente diferentes y difícilmente compaginables. Lola es una ejecutiva de publicidad que nunca ha tenido deseos de casarse, mientras que Pierre es un activista medioambiental que vive en una caravana autosuficiente con placas solares junto a su hija adolescente Chloé (Lou Deleuze). Teóricamente, resolver el problema es tan fácil como divorciarse ante un notario, aunque la solución dista mucho de ser tan sencilla. El notario (Christophe Canard), que precisamente acaba de divorciarse después de un matrimonio duradero, trata de convencerles de que recapaciten como pareja, y Pierre aprovecha esta predisposición negativa para confesar que él no quiere divorciarse y que ha sido Lola quien le ha impulsado a ello. La razón oculta que tiene para reaccionar de esta manera es que una funcionaria de los servicios sociales ha visitado su autocaravana, que no considera un lugar apropiado para su hija, y le ha dado el plazo de un mes para proporcionarle la adecuada estabilidad a Chloé, bajo riesgo de perder la custodia. Así que para Pierre estar casado con una ejecutiva y vivir en su lujoso apartamento podría ser la solución momentánea que necesita. De esta forma, se inicia una convivencia forzada por las circunstancias en la que Lola acaba aceptando la simulación durante los treinta días de plazo que tiene Pierre para demostrar que es un buen padre y evitar perder la custodia de Chloé, pero la inclusión de ambos en su mundo de perfección provoca ciertos desajustes.
Sin ser demasiado original, el planteamiento construye los entresijos de una comedia tradicional que se apoya en el encanto de sus dos personajes principales, sobre todo en el caso de Pierre, quien a pesar de su inestabilidad vital tiene ese carácter amable que le proporciona una empatía casi inmediata. Lola no compra la simpatía de Pierre, entre otras cosas porque ha invadido su vida, pero la historia habla sobre la necesidad de aprovechar los momentos locos que surgen en la vida y de ser menos rigurosos en la forma de enfrentarse a ellos. Pero al mismo tiempo la incorporación al mundo de Lola supone para Pierre un intento de contrarrestar la atracción que puede suponer para Chloé una vida materialista como la que tiene ella: "Deja a Chloé fuera de tu ropa, tus bolsos y tus marcas, que son todas las cosas que odiamos. No necesito que me ayudes a educar a mi hija". Pero en realidad también demuestra que él mismo ha impuesto a Chloé un estilo de vida y una forma de pensamiento que quizás no es la que ella está reclamando. La paternidad se convierte así en uno de los temas centrales de una relación en la que Lola también parece haber encontrado en la joven adolescente una especie de prueba sobre sus capacidades maternales, ahora que está embarazada esperando un hijo que pretende criar sola. Hay que agradecerle al guión de Yann Le Gal, veterano escritor de cómics y creador de la serie policíaca Mismatch (Cosmo, 2021-), que trate de darle la vuelta a la tradicional comedia romántica, haciendo que el objetivo de los protagonistas no sea contraer matrimonio, sino todo lo contrario, terminar divorciándose. En este sentido, evita algunos de los clichés habituales de este tipo de historias y construye una narrativa en sentido contrario a las comedias convencionales. También ayuda la química entre los actores, Constance Labbé, a la que hemos visto últimamente en Cat's eyes (AMC+, 2024-) y la miniserie Désenchantées (France tv, 2025), y Lionel Erdogan, protagonista este año del thriller político Un affaire turque (Hüseyin Aydin Gürsoy, 2026) y de la secuela de la serie Dear you (Prime, 2025), estrenada solo en Francia y Suiza, titulada Dear Sam (Prime, 2026), que se estrena esta semana. La películas e ha rodado en París y sus alrededores, entre ellos la ciudad de Vincennes, que fue en la que se creó originalmente la Universidad de Vincennes para tratar de apaciguar las protestas estudiantiles de Mayo del 68, que es curiosamente el escenario de la serie Camaradas (Arte, 2026), que se acaba de estrenar en España. Así, Les témoins es una historia con encanto que a veces puede caer en estereotipos y recursos fáciles, como incluir en los créditos finales tomas falsas, una forma bastante burda de tratar de dejar al espectador con una sonrisa, pero que consigue retorcer las tramas convencionales de las historias románticas para proporcionar una comedia que tiene buenas virtudes.
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Ils vécurent heureuxFrancia 2025 | TV5 Monde 8x3' | Temporada completa | Competición Francesa +20' | ★★★★☆Creada por Juliette FayetDirigida por Juliette Fayet |
En la imagen que acompaña a este comentario, Carmen (Juliette Fayet) y Don José (Sidi Mehai), los personajes protagonistas de la novela Carmen (1845, Ed. Austral) de Prosper Mérimée (1803-1970, Francia), que luego sería adaptada por Georges Bizet (1838-1875, Francia) como su ópera más conocida, acuden a una terapia de pareja porque su relación está consumida por los celos de Don José y por la actitud un tanto libertina de Carmen la cigarrera. Es una de las parejas célebres que se dan cita en la consulta de la terapeuta (voz de Anne-Clotilde Rampon), rompiendo los estereotipos de las relaciones amorosas en la literatura, el cine o la tradición religiosa para desmitificar las terapias y los finales felices a los que hace referencia el propio título de esta producción francesa: Ils vécurent heureux (Vivieron felices para siempre) (TV5 Monde, 2025). Se trata de una producción de TV5 Monde, una plataforma que ofrece de forma gratuita contenido en lengua francesa en 200 países, incluidos subtítulos en idiomas como el español. De manera que esta serie de producción propia se puede visionar gratis a través de TV5 Monde, donde se estrenó para celebrar el Día de San Valentín. A lo largo de esta propuesta de formato corto de unos tres minutos de duración, vemos a diferentes parejas acudir a la terapeuta, siendo cada una de ellas protagonista de un episodio, con personajes interpretados por un grupo de actores cómicos franceses que a veces repiten, como la propia creadora y directora Juliette Fayet, que ha participado como actriz en webseries como Coupez! (2019-2020). En esta creación propia, encontramos sesiones de terapia con parejas muy diferentes cuyos diálogos de contenido actualizado hacen referencia a dinámicas habituales de las relaciones sentimentales actuales e incluso utilizando medios modernos: Penélope (Inés Melab) se comunica con Ulises (Johann Cuny) a través de videoconferencia, y se muestra bastante cansada de estar esperando constantemente a que él regrese de un viaje demasiado largo, mostrando la dificultad de las relaciones a distancia; el comienzo de una relación tan vertiginosa que ni siquiera ha permitido conocerse mutuamente lo representan Blancanieves (Fanny Ruwet) y El Príncipe (Sidi Mejai), del que ella ni siquiera sabía que se llamaba Florian. Y así, se abordan temas como los celos, la falta de comunicación o la inexistencia de objetivos compartidos. De hecho, Ils vécurent heureux juega con los clichés y al mismo tiempo trata de evitarlos, pero también cae en algunos estereotipos, como el de mostrar a los personajes femeninos como locuaces y rebeldes, y a la parte masculina de la pareja como posesiva, irritante o egoísta. También es cierto que la mayor parte de los personajes tienen un origen literario, prácticamente casi todos, y que por tanto hay una representación de las parejas que intenta romper con la imagen habitual que se tiene de ellos.
Esto también requiere un cierto conocimiento de las dinámicas de estos personajes, como en el caso de una aburrida Madame Bovary (Juliette Fayet) y su marido Charles Bovary (Bertrand Goncalves), que no sabe cómo satisfacer los deseos de su esposa de tener una vida algo más apasionada que la que tiene ahora, y que para distraerla se le ha ocurrido comprarle un perro y tener una hija con ella, aunque sin resultados: Madame Bovary sigue tan aburrida como siempre. Parte del efecto cómico de los episodios está en los actores, muchos de ellos procedentes de monólogos en Francia o cierta popularidad en las redes sociales, y algunos con proyectos destacados como Bertrand Goncalves, que participa en el largometraje Peau d'homme (Léa Domenach, 2026), protagonizado por Catherine Deneuve y Karin Viard, que pasó por la Giornate degli Autori del pasado Festival de Venecia, y al que también hemos podido ver dentro del Festival de la Fiction en Les témoins (Noémie Lefort, 2026). La miniserie puede parecer una simple anécdota divertida, pero hay un trasfondo interesante sobre las relaciones de pareja y los desafíos a los que se enfrentan en nuestra sociedad, aunque representándolos a través de personajes de otras épocas, quizás para evidenciar que se trata de desafíos comunes en diferentes sociedades. Algunos episodios de Ils vécurent heureux son muy divertidos, como cuando acude a la sesión de terapia, no una pareja, sino un trío: el rey Arturo (Bertrand Goncalves), Ginebra (Fanny Ruwet) y Lancelot (Sidi Mejai), abordando el tema de las relaciones poliamorosas, con el problema de que Ginebra nunca puede estar con ninguno de sus dos amantes porque ellos tienen siempre alguna excusa para estar juntos, como batallas que disputar o la búsqueda de un Santo Grial que, casualmente, nunca encuentran. La serie tiene más éxito cuando subvierte las convenciones de los cuentos de hadas o los mitos para hablar en realidad sobre el funcionamiento de las parejas modernas y sus paradojas. Y utiliza con acierto, desde un punto de vista narrativo, el conflicto como un recurso esencial dentro de la dramaturgia para establecer con claridad y en pocos segundos, las dinámicas que revelan los entresijos de las parejas.









