03 noviembre, 2026

Bilbao Seriesland 2026: Relatos cortos

La época de festivales de series que se concentran en el otoño en España se cierra en el País Vasco con Bilbao Seriesland, Festival Internacional de Series Digitales, que llega a su edición número doce entre el 5 y el 8 de noviembre, en una ciudad tan de actualidad en el mundo de las series como Bilbao, el escenario de estrenos recientes como Detective Touré (Netflix, 2024), Romi (Prime, 2025) y Kill Jackie (HBO Max, 2026). Dedicado exclusivamente a un formato digital que ha ido transformando su nomenclatura en los últimos años, desde lo que se denominaban como webseries hasta lo que ahora se llaman microseries, la característica principal de su selección nacional e internacional es la de ser relatos de corta duración producidos predominantemente de forma independiente, aunque quizás se echan de menos algunas de las interesantes incursiones que suelen hacer plataformas como las francesas Arte y France tv Slash dentro de este formato desde hace tiempo. Bilbao Seriesland ofrece una amplia programación de actividades gratuitas entre las que se encuentran proyecciones, pero también charlas especializadas y eventos tanto físicos como virtuales, explorando los avances audiovisuales más recientes, la Inteligencia Artificial o la Realidad Virtual, así como los formatos innovadores como las series digitales, proyectos interactivos, transmedia, webdocs, pódcast y una gran variedad de contenidos interdisciplinares. En esta edición dedican su atención a la producción quebequense, en su sección Focus on Canada & Quebec, que está muy presente dentro de sus series nominadas. Después de haber repasado la programación de Serielizados Fest y del South International Series Festival, esta semana destacamos algunas de las series más interesantes que forman parte de la selección internacional que propone Bilbao Seriesland para su próxima edición. 

Los siguientes comentarios se basan exclusivamente en el visionado de las temporadas completas de las series que destacamos y pueden contener información relevante sobre sus argumentos.

Devenir Margot

Canadá 2025 | TV5Monde+ 8x7' | ★★★★☆

Creada por Marika Lhoumeau, Eric Blouin

Dirigida por Eric Blouin

Festival de la Fiction '26: Mejor Serie Internacional Francófona -20'

Bilbao Seriesland '26: Nominada Serie Internacional, Drama, Guión, Actuación 


Hemos comentado en varias ocasiones la especial capacidad que tiene el audiovisual quebequense para abordar temas relacionados con la psicología y los trastornos psiquiátricos, con ejemplos como la divertida Groupe de soutien (TV5+, 2025). Que la creadora y protagonista, la actriz Marika Lhoumeau, se haya basado en una experiencia personal vivida junto a su padre Roger, fallecido en 2020, también es una circunstancia imprescindible para aportar esas dosis de empatía que necesitan los personajes. En este caso, Devenir Margot (ICI Tou.tv, 2025), no solo se inspira en la experiencia real de la actriz, sino en un pódcast del mismo título que ella misma publicó durante 2021 en el que incluía las conversaciones reales que había estado grabando con su padre. La base de la historia es la relación de cercanía que se construyó entre padre e hija cuando ella recurrió a lo que se denomina como "mentira terapéutica", que algunas veces es más efectiva en los casos de demencia o alzheimer, por la que los cuidadores entran en el mundo de fantasía de los enfermos en vez de tratar de confrontarles con la realidad, lo que puede provocar a veces efectos contraproducentes de ofuscación o confusión. Marylise (Marika Lhoumeau) se dedica a dar clases de interpretación en una escuela local, lo que acabó distanciándola de su padre Roger (Gaston Lepage), que esperaba para ella unos estudios universitarios y siempre subestimó su dedicación al teatro, lo que incluso se ha extendido hasta el momento en el que él es enviado a una residencia de ancianos debido a los síntomas del alzheimer. Rachel (Mélanie Maynard) es la hija que siempre se ha encargado de cuidar a su padre, aunque ya se sentía sin fuerzas para seguir dedicándole todo su tiempo, tomando la decisión de ingresarle en la residencia. Pero cuando Marylise acude a visitar a su padre, éste la confunde con Margot, una joven a la que conoció cuando vivió en la ciudad de Bedford, al sur de Quebec, pero de la que nadie de la familia había oído hablar nunca. Sin embargo, al ser confundida con Margot, Marylise descubre que puede tener una relación más cercana con su padre, y decide seguirle la corriente, haciéndose pasar por Margot mientras trata de averiguar quién es esta mujer y si realmente formó parte de la infancia de Roger o es fruto de su imaginación. Devenir Margot, nominada en varias categorías destacadas dentro de la programación de Bilbao Seriesland, se desarrolla a lo largo de ocho episodios de poco más de siete minutos cada uno en los que padre e hija consiguen reactivar su relación, aunque sea a través de una mentira terapéutica. Lo esencial de la experiencia real que tuvo Marika Lhoumeau con su padre es la forma honesta de abordar esta nueva personalidad, no inventando recuerdos propios, sino dejándose llevar por las conversaciones y arrancando momentos de su memoria que le introducen en la infancia de su padre. 

A través de una estructura tan sencilla como efectiva, la serie aborda el tema del alzheimer sin tratar de suavizar la tragedia que supone una enfermedad como ésta, tanto para el enfermo como para los familiares y cuidadores, sino ofrecer una perspectiva personal y cercana en torno al tipo de relación que puede nacer de esta circunstancia. Para la protagonista, la personalidad de Margot le permite acercarse a su padre de una manera que nunca había conseguido tener, compartir con él momentos y recuerdos a través de las antiguas fotografías familiares. Se trata de una serie absolutamente emotiva que sin embargo no cae en la representación obvia de la confusión a la que puede dar lugar una enfermedad como la demencia o el alzheimer. En la realidad, Marika Lhoumeau nunca supo si Margot fue real, aunque encontró una esquela sobre su fallecimiento años atrás, y jamás averiguó si su padre realmente había pasado su infancia en Bedford, pero al final el escaso resultado de sus investigaciones acabó siendo lo menos importante. En el pódcast que surgió de esta historia real, emitido por Télé-Québec, que se puede escuchar en cualquier plataforma de streaming sonora, la actriz y presentadora también entrevistaba a profesionales de la medicina y del cuidado de enfermos con demencia para profundizar en las diferentes realidades que plantean estas enfermedades. La serie inevitablemente debe seguir una narrativa mucho más sencilla que se centra en la historia concreta entre Marylise/Margot y Roger, pero parece claro que en algunos episodios como Le groupe de soutien (T1E6), en el que las dos hermanas acuden a una terapia de grupo, haciendo referencia a la Fundación TELUS, algunos de los testimonios que se escuchan son reales, como cuando un familiar recuerda a su esposa: "No sé qué más hacer. Estoy cansado. No puedo dejarla sola. Ha llegado al punto en que, cuando salgo a sacar la basura, ella piensa que la he abandonado. Después de 36 años de matrimonio". Hubiera sido interesante que la serie profundizara algo más en este aspecto relacionado con los familiares y cuidadores que se enfrentan a este tipo de enfermedades, el cansancio que provoca y la necesidad de un apoyo psicológico para ellos. Pero la brevedad de la historia no permite adentrarse mucho más que a través de estos apuntes que dejan un poso de amargura. Devenir Margot es tan sencilla como conmovedora, una historia que recuerda que a veces es necesario colocarse en el lugar del enfermo para conseguir reconectar con ellos. 

Visibles

España 2026 | Vimeo OTT/YouTube, 7x15' | ★★★★☆ 

Creada por Verónica Bascuñana López

Dirigida por Verónica Bascuñana López

Bilbao Seriesland '26: Nominada Comedia


En el episodio Su nada es mi todo (T1E1), esta producción española que aborda la representación LGTBIQA+ en el audiovisual plantea algunas de las estadísticas que reflejan la escasa diversidad sexual que se encuentra en el cine y la televisión en España. "En 2024, en televisión han muerto 242 personajes sáficos. En el cine, el 58% de los personajes LGTBIQA+ aparece durante cinco minutos o menos". Desde su propio título, Visibles (Vimeo OTT, 2026) se reconoce como una propuesta reivindicativa, defendiendo la necesidad de contar historias sobre diversidad sexual femenina desde perspectivas que están narradas por creadoras y protagonistas que pertenecen en su mayoría a los colectivos representados. Esto puede parecer lógico dentro de una sociedad como la española que, al menos por ahora, se siente progresista, pero lo cierto es que las estadísticas no acompañan a la sensación de representatividad que podríamos tener sobre determinados colectivos tanto en cine como en televisión. El Informe ODA de 2025 indicaba que ha habido un ligero aumento de la representación de personajes LGTBIQA+ en el cine y la televisión durante el año pasado, pero mencionar que se ha incrementado desde 11 personajes destacados hasta 15 no parece que indique una gran visibilidad del colectivo dentro de la producción audiovisual española. En este sentido, este mismo informe también indicaba que la presencia de "mujeres sáficas con corporalidades no normativas es la gran olvidada en la ficción española", lo que también puede trasladarse a esta misma serie, donde entre las protagonistas tampoco hay presencia de cuerpos no normativos, sino que responden todas a ciertos estereotipos de belleza femenina. Visibles también pretende romper algunos lugares comunes respecto a la forma de clasificar a las historias románticas entre mujeres con ciertas definiciones como lesbianismo, que reducen en vez de ampliar la mirada, como en una reunión que mantiene la protagonista Eider (Ana Gago) con un grupo de ejecutivos de una plataforma, todos hombres, que no entienden la definición de "mujeres sáficas". La historia de una joven directora que pretende poner en marcha una serie que aborde las relaciones sentimentales entre mujeres desde una perspectiva que no se limite a definir sus problemáticas, sino que las describa desde la normalidad y la cotidianidad, se convierte en un resorte narrativo que tiene elementos de metacine, al reconstruir parte del propio proceso que ha llevado a cabo el equipo de la productora Visual Story Productions para producir esta misma serie. El último episodio de la primera temporada se estrenó el 2 de noviembre a través de la plataforma de pago Vimeo OTT, que permite una contribución monetaria de los espectadores para la producción de más temporadas, aunque desde el 8 de noviembre se podrá ver completa y gratuitamente en su canal de YouTube. 

Aunque la historia es bastante simple, la libertad creativa con la que está contada es lo más interesante de esta propuesta en la que los toques de comedia suavizan los discursos reivindicativos con la suficiente efectividad. Encontramos autorreferencias a la propia producción de esta serie, un proceso de casting que parece sacado de la realidad, rupturas de la cuarta pared que se convierten en guiños cómicos, tomas falsas y hasta una interacción con los espectadores a través de la cual las protagonistas de la historia presentan los próximos episodios y solicitan la colaboración de quienes les están viendo. Visibles acaba siendo, más que el relato de una historia en la que el espectador es una parte pasiva, un proyecto vivo que continuamente ha ido modificándose en virtud de las posibilidades de la producción y las iniciativas que han estado surgiendo a lo largo de sus emisiones desde el mes de septiembre. Y, sin embargo, la trama principal en la que las dos jóvenes actrices que han sido elegidas para interpretar a las protagonistas de una serie, Dani (Sara Ibarz) y Noa (Marina Mustarós), acaban enamorándose como sus propios personajes de ficción, nunca se siente forzada ni artificial, aunque tenga elementos mezclados de ficción dentro de la ficción. La serie, además, se autodefine como la primera en la que no muere ninguna lesbiana, una tendencia narrativa en diversas manifestaciones culturales como cine, televisión y videojuegos que es tan habitual que tiene su propia definición, denominada "bury your gays" (entierra a tus gays), que consiste en someter a los personajes de diversidad sexual a traumatismos o muertes violentas, y que se ha desdoblado en el conocido como "síndrome de la lesbiana muerta". Informes efectuados por asociaciones como la revista Autostraddle en Estados Unidos han concluido que existe una cierta tendencia a que un alto porcentaje de personajes de tendencias lésbicas o bisexuales suelen sufrir muertes en pantalla o finales no felices cuando son representados en el cine y la televisión. Pero Visibles también tiene más ambición que la de simplemente dejar constancia de una realidad en el mundo de la ficción, especialmente en el episodio Maternidad compartida (T1E3), en el que aborda otro tipo de realidades mucho más profundas, como el rechazo familiar hacia la decisión de una pareja de mujeres que quieren ser madres, lo que sitúa a la serie en un espacio mucho más interesante desde el punto de vista narrativo que debería abordarse con mayor profundidad en otras posibles temporadas. El juego con los espectadores y las estructuras narrativas funciona bien en esta primera temporada, pero Visibles debe aspirar a contar historias de mayor trascendencia que aborden aspectos menos habituales dentro de la ficción española. 

Ayer's Cliff

Canadá 2025 | ICI Tou.tv 7x15' | ★★★☆☆

Creada por Édouard Gingras, Zacharie Lareau 

Dirigida por Édouard Gingras, Zacharie Lareau

Séries Mania '26: Mejor Serie de Formato Corto

Die Seriale '26: Mejor Interpretación Secundaria (Joe Scarpellino)

Bilbao Seriesland '26: Nominada Serie Internacional, Drama, Arte y Diseño, Fotografía


Una de las propuestas quebequenses premiadas en la pasada edición de Séries Mania fue esta peculiar comedia negra que surge a partir de la amistad de sus dos creadores, Édouard Gingras y Zacharie Lareau, que se conocen desde sus estudios preuniversitarios en el Collège D'enseignement Général et Professionnel (CEGEP), donde el primero estudiaba cine y el segundo teatro. Pero también les une su pasión por la música, y decidieron convertir en un personaje ficticio al cantante Martin Stevens (1953-2023, Canadá), muy popular en la música disco, con canciones tan conocidas como "Love is in the air" (1977), versión del tema de John Paul Young que en Canadá tuvo más éxito que la original. Aunque Martin Stevens solo publicó dos álbumes, Martin Stevens (1978, CBS) y Midnight music (1979, CBS), se convirtió en un icono de la música, y los creadores de Ayer's Cliff (ICI Tou.tv, 2026) le rinden homenaje convirtiéndolo en un personaje ficticio, imaginando que aún está vivo, viviendo con su sobrino en una pequeña localidad de la región de Estrie, que da título a la serie. Pero él no es el protagonista de la historia, que comienza cuando la estrella del drama televisivo Décontinuum, el actor Louis-Philippe Lajoie (Joe Scarpellino), tiene un arrebato de ira durante el rodaje de una escena que es grabado por un miembro del equipo y se hace viral en las redes sociales. Su mánager Alexandre D. Carrières (Philippe-Audrey Larrue St-Jacques) le quita importancia a la decisión de la productora de matar al personaje de Louis-Philippe dentro de tres episodios: "No te preocupes, puedes hacer una marca de ello. Piensa en Christian Bale, Joaquin Phoenix, Alec Baldwin. Estás a punto de entrar en el club de los malotes de Quebec". Pero le recomienda que se retire durante un mes de relajación a la cabaña que su padre tiene en la región montañosa de Estrie, antes conocida como Cantons-de-l'Est. Dirigiéndose a ese lugar, acaba una noche en un bar de Ayer's Cliff donde trabaja como camarero el joven Henri Prud'homme (Henri Richer-Picard), y entre ellos surge una clara atracción sexual. Pero la noche no termina como Henri podría esperar, especialmente debido a una ballesta de su tío Martin Stevens (Marc Labrèche) que acaba clavándose donde no debería. El descubrimiento del cuerpo del actor a orillas del lago Massawippi conmociona a la comunidad y se inicia una investigación que atrae la atención de los medios de comunicación a la pequeña localidad de Ayer's Cliff. A partir de ese momento, comienza la particular odisea de Henri por tratar de ocultar un secreto, ayudado por su tío, que se ha visto involucrado de una manera involuntaria. En realidad, aparte del deseo personal de los creadores y de la utilización de sus canciones como títulos de los episodios, que el personaje secundario sea un cantante real en vez de uno totalmente ficticio es una peculiaridad, más que un elemento destacado en el guión, y el conocido actor Marc Labrèche parece depender de un personaje que a veces se siente como en un nivel diferente al resto de la historia. El episodio Love is in the air (T1E1) termina con un giro de guión que sirve como catalizador de una comedia negra que a veces resulta muy divertida, pero dibujando una sonrisa más que pretendiendo hacer reír.

Funciona especialmente bien la relación entre Martin, en un personaje algo más contenido de los que suele interpretar Marc Labrèche, y su sobrino Henri, que se encuentra cada vez más perdido en medio de esa construcción de falsedades necesarias para que la agente de policía Isabelle Richard (Eve Duranceau), enviada desde Montreal, no sospeche de él. Ayer's Cliff tiene un tono que recuerda muchas veces a los hermanos Coen, una clara influencia de los directores, con personajes característicos como el alcalde del pueblo, Bill Bernhard (Stéphane Crête), que también es un vaquero a la antigua usanza. Esa mezcla de lo rural en modo country y de la naturaleza kitsch de la música disco se convierte en una superposición de estilos que sin embargo conviven particularmente bien en la construcción del entorno. Y el tono queer que adopta la serie a través de personajes como Henri y Louis Philippe, o la atracción por una mujer del pueblo que tiene la agente Isabelle Richard, introduce una peculiaridad dentro de una historia que principalmente utiliza la investigación de un posible asesinato en la que el sospechoso trata de ocultar un crimen, para reflexionar sobre las relaciones familiares, introduciendo conversaciones personales entre tío y sobrino mientras están desenterrando un cadáver: "Lo que quiero es que podamos ser sinceros el uno con el otro, que podamos contarnos toda la verdad", le dice Martin a su sobrino Henri en el episodio J'aime la musique (comme un fou) (T1E6), que toma su título de otro de los grandes éxitos de Martin Stevens. Pero en realidad él mismo oculta algunos secretos que revelan que su familia puede que no esté basada precisamente en la sinceridad, especialmente durante una fiesta de karaoke en homenaje al actor fallecido en la que se producen algunas revelaciones mientras los vecinos de Ayer's Cliff cantan temas populares y el propio Martin Stevens se sube al escenario. La narración de la serie está estructurada como una historia continuada, como si se tratara de un largometraje, pero introduciendo algunos giros de guión y cierto subtexto a través de las letras de las canciones de Martin Stevens. En La magie de l'amour (T1E7) el cantante Gab Bouchard, que se ha encargado de componer toda la banda sonora, recupera el éxito "Sans ton amour" (1975) en una versión cuyo lanzamiento coincidió el pasado mes de enero con su tercer álbum, Encore Encore (2026, Bravo Musique), cuya letra habla de una decepción amorosa que conduce a un deseo de suicidio: "Sabes, a menudo quiero morir / No quiero ver el futuro (...) / Ya no quiero darte nada, pero sin tu amor me muero de aburrimiento". 

Mukbang

Canadá 2025 | TV5Monde+ 8x15' | ★★★★☆

Creada por Fanie Demeule, Kevin T. Laundry sobre la novela de Fanie Demeule 

Dirigida por Kevin T. Laundry

Die Seriale '26: Mejor Interpretación Principal (Léanne Désilets)

Premios Gémeaux '26: Drama de Formato Corto, Interpretación Secundaria (Sasha Migliarese)

Bilbao Seriesland '26: Nominada Serie Internacional, Drama, Showrunner, Actuación, 

                                         Arte y Diseño, Fotografía


Una de las prácticas absurdas (y peligrosas) que ha traído el mundo de las redes sociales es el denominado mukbang, una tendencia que atrae a millones de espectadores a perfiles de youtubers que ingieren grandes cantidades de comida delante de la cámara. La moda del mukbang comenzó en 2010 en un sitio web llamado AfreecaTV, y el término combina la palabra coreana para decir "comida" (muk-da) con la que se traduce como "transmisión" (bang-song) y eso describe lo que es: emisiones televisadas en las que los youtubers comen delante de sus espectadores mientras comparten historias personales. A veces incluso se establecen competiciones no oficiales entre estos perfiles por el número de calorías que son capaces de ingerir. Uno de los mukbangers más populares, el coreano llamado Banzz, con 72 millones de suscriptores en su canal, afirma que debe hacer ejercicio durante 12 horas después de sus sesiones, para poder quemar todas las calorías que ha consumido. Aunque algunos llegan a justificar estas publicaciones como positivas para contrarrestar los desórdenes alimenticios, lo cierto es que las autoridades sanitarias advierten que el mukbang puede fomentar la práctica de atracones de comida descontrolados que provocan problemas de salud. La historia de Mukbang (ICI.Tou tv, 2025) está protagonizada por Kim Delorme (Léanne Désilets), una joven que acaba de emanciparse en su primer apartamento, tras una discusión con su madre Hélène (Geneviève Brouillette), que se ha vuelto distante y fría con ella después de que le hiciera un comentario despectivo a su prima Jennifer (Amaryllis Tremblay), con la que Kim siempre es comparada. En la soledad del apartamento, descubre a una chamán virtual llamada Morphea (Sophie Desmarais) que la anima a poner en marcha sus deseos y descubrirse a sí misma y compartirlo con los demás. Así que Kim lanza un canal de estilo de vida saludable llamado KimChiChi, pero sin demasiado éxito: recibe comentarios negativos que se burlan de ella. Empeñada en demostrarle a su madre que ella también puede llegar a conseguir el éxito, decide embarcarse en la práctica de los mukbang, reconvirtiendo su canal y comenzando a lograr numerosos seguidores. Empieza con sesiones algo más suaves en el episodio Wannabe (T1E3), comiéndose siete cajas de dunkin donuts. Pero se da cuenta de que la competitividad online es extrema, especialmente con Misha (Sasha Migliarese), la actual reina del mukbang local, quien comenzó su carrera como influencer indígena pero también reconvirtió su canal en un contenido más popular. Comienzan competiciones entre ambas para saber cuál de las dos es capaz de ingerir un mayor número de calorías en una sola sesión, y la rivalidad se hace absolutamente feroz. 

Basada en el libro Mukbang (2022) de la escritora Fanie Demeule (1980, Canadá), que también ha participado en la adaptación, la serie está producida en formato corto, con episodios de 15 minutos, y recoge el tono que convirtió en un éxito a la obra original. Utilizando los elementos del género de terror y el thriller, la autora ofrecía una reflexión sobre las obsesiones en la era digital y la forma de contrarrestar la soledad y el aislamiento a través de tendencias extremas que establecen una conexión entre quienes miran y quienes son mirados. Conforme se desarrolla la historia, adquiere un tono cada vez más oscuro, incluso en algunos momentos sobrenatural, reflejando el entorno de Kim en el que sus acciones también tienen consecuencias: su madre Hélène, su prima Jen, su competidora Misha o incluso Min-Soo (Russell Yue), el dueño del restaurante de comida coreana Halmeoni Express en el que Kim compra los platos preparados que consume en su canal. En su estética de historia de terror, la estructura de la serie introduce un punto de giro importante a partir del episodio Repentante (Arrepentida) (T1E5) que la conducen hacia terrenos más inquietantes, cuando los personajes secundarios comienzan a tomar un mayor protagonismo. También es cierto que Mukbang es una producción en formato webserie que cuenta con escenarios generalmente de interior, pero el director Kevin T. Landry aprovecha la circunstancia para darle a la historia una tonalidad marcadamente teatral, casi como si fuera un reflejo de la falsedad de la puesta en escena que crean los youtubers en sus canales. A través de esta historia cada vez más terrorífica, hay una reflexión sobre la era digital y las consecuencias que provoca la soledad. No es casualidad que en algunos de los países donde más éxito tienen los mukbang, como Corea del Sur y Estados Unidos, la brecha de las personas que viven (y se sienten) solas, sea cada vez más mayor. Según el informe "Estadísticas de Garantía Social 2024", publicado por el Ministerio de Salud coreano, hay más de 8 millones de ciudadanos que viven solos, lo que supone un 36% de la población, y la estimación es que esta cifra aumente gradualmente en los próximos años. Mukbang aborda hábilmente la ansiedad digital a través de una protagonista que se entrega a los consejos de una chaman virtual sin atender a las consecuencias, y que busca en internet una manera de lograr el éxito y al mismo tiempo contrarrestar su soledad. Y utiliza los códigos del terror de serie B para construir una narrativa modesta pero efectiva, aun cuando pueda abusar demasiado de los primeros planos de masticaciones repugnantes. 

Respire fort

Francia 2025 | Webserie, 6x2' | ★★★★☆ 

Creada por Arthur Fanget

Dirigida por Arthur Fanget

Die Seriale '26: Mejor Serie, Mejor Idea

Cinema Jove '26: Mejor Concepto original

Bilbao Seriesland '26: Nominada Serie Internacional, Drama, Showrunner, Guión, Reparto, 

                                         Arte y Diseño, Fotografía 


Una de las producciones con mayor proyección internacional en festivales como Die Seriale o Cinema Jove, donde ha recibido varios premios, es la comedia dramática de ciencia-ficción Respire fort (2025), creada y dirigida por el director de fotografía Arthur Fanget, quien propone una original historia que se desarrolla en un futuro cercano, el año 2054, con dos personajes que comparten una conexión emocional. Jacques (Dominique Bettenfeld) es un contable minucioso que vive envuelto en una profunda tristeza después de que se produjera un acontecimiento dramático relacionado con su pareja Tom (Franck Georgeon). Cuando está en su apartamento a punto de suicidarse pegándose un tiro en la sien, escucha ruidos molestos en el piso de arriba, y decide subir para protestar a su vecina Ellie (Julia Taraquois), pero lo que se encuentra es una situación especialmente difícil. No es un espoiler, porque aparece en la sinopsis de la serie, revelar que Jacques es lo que se denomina un "temporal", una persona que ha desarrollado una capacidad para retroceder varios segundos en el tiempo, pero se trata de un poder que no puede controlar, y por tanto cada vez que se suicida vuelve al momento antes de disparar la pistola. Sin embargo, en este mundo futurista, los seres humanos que han desarrollado diferentes tipos de poderes, también tienen una contrapartida, y la de Jacques es que, una vez regresa en el tiempo, pierde la memoria de los acontecimientos posteriores. Así que Jacques se encuentra metido en un bucle temporal en el que siempre tiene la idea de suicidarse, pero nunca lo consigue. Ellie, por el contrario, es una joven alegre que vive en un apartamento colorista, un poco almodovariano, y que tiene una relación con Marc (Loïc Yavorsky), del que está tan profundamente enamorada que le perdona el maltrato físico que ejerce sobre ella. Ellie también ha desarrollado un poder, pero solo puede utilizarlo cuando se encuentra en una situación relajada, algo que en compañía del maltratador Marc no es fácil. Pero el encuentro entre Jacques y Ellie les obliga a los dos a cambiar su forma de enfrentarse a sus problemas personales, ya sea la memoria de una tragedia o la realidad de la violencia física. El encuentro se ha producido en otras ocasiones, pero Jacques no se acuerda de ellos, aunque en esta ocasión hay una importante diferencia: "Es la primera vez que me prestas atención", dice Ellie. 

Con una excelente puesta en escena, el director y creador de la serie, Arthur Fanget (1988, Francia) demuestra su experiencia como director de fotografía en publicidad y cortometrajes, creando una atmósfera casi onírica en ese apartamento colorista de Ellie, que contrasta con la triste habitación de Jacques, en el que utiliza con inteligencia recursos como los lens flares, destellos de luz que se reflejan en la cámara, y que provienen del exterior a través de las ventanas semicerradas, casi como si remitiera a la prisión en la que se encuentran los personajes de La leyenda del indomable (Stuart Rosenberg, 1967), la primera que utilizó este recurso con una finalidad dramática. En cierta medida, Jacques y Ellie también se encuentran prisioneros dentro de sus propias dinámicas personales, el primero recordando constantemente el accidente sufrido por su pareja, y la segunda metida obsesivamente en una relación tóxica con un maltratador. Para una historia que dura menos de 15 minutos en total, Respire fort tiene todos los ingredientes de una reflexión poderosa sobre la memoria y sobre los círculos viciosos en los que se pueden encontrar algunas personas, tratando temas actuales que remiten a las problemáticas de nuestra sociedad, pero trasladándolos a un futuro en el que desarrollar poderes no siempre ofrece una solución a los problemas, sino que en cierta manera puede llegar a hacerlos más profundos. Es una historia sencilla, que podría malinterpretarse como un cortometraje dividido en partes, pero que por el contrario tiene una estructura episódica muy bien elaborada, que introduce cliffhangers al final de cada pequeña trama de dos minutos, y que ofrece una conclusión tan lógica como conmovedora. La serie surgió como un proyecto para la edición de 2025 del Nikon Film Festival, una propuesta nacida en 2009 que se celebra online, pero con una gala de clausura en el cine Grand Rex de París. Cada edición cuenta con un tema sobre el que deben girar cortometrajes de 2 minutos 20 segundos de duración o series cuyos episodios también duren dos minutos. El tema de 2025 fue "Un superpoder" y ahí es donde encajó esta sorprendente y espléndida miniserie que ha conseguido tener una trayectoria mucho más amplia. 

2 aliens

Alemania 2014-2026 | Webserie, 15x10' | ★★★★☆ 

Creada por Thomas Zeug

Dirigida por Thomas Zeug

Seriale Indonesia '26: Mejor Serie de Animación

Bilbao Seriesland '26: Nominada Serie Internacional, Comedia, Showrunner, Guión

 

Una de las propuestas más curiosas de esta edición de Bilbao Seriesland es una serie de animación en la que su autor, Thomas Zeug (1987, Alemania), es el responsable tanto del guión como de la dirección y la elaboración de todas las animaciones. El cineasta independiente realizó el largometraje Quiqueck & Hämat: Proll Out (2013), que a su vez estaba basado en una serie de audiodramas compuesta por 30 episodios que se emitieron desde 2006. La propuesta tuvo tanto éxito que decidió convertirla en un relato contado por episodios cuya primera temporada, formada por nueve, tardó cuatro años en completar, estrenando conforme iba concluyendo la producción de cada uno de los capítulos, que producía en sus ratos libres y prácticamente en solitario. 2 aliens (2014-2026) se convirtió en un éxito en el canal de YouTube donde se puede visionar, con una media de cuatro y cinco millones de reproducciones por episodio, y el pasado mes de agosto, después de varios años de producción, finalmente se estrenó la segunda temporada, compuesta por el momento por seis historias. Thomas Zeug se involucra en casi todos los aspectos de la producción, que no solo se limitan a la elaboración de la animación 3D, sino también al diseño de los personajes, el guión, el diseño de sonido, la edición e incluso el doblaje de los dos extraterrestres protagonistas, aunque a lo largo de estos años ha ido perfeccionando el proceso para agilizar el desarrollo de producción, hasta el punto que ya anuncia una tercera temporada que tiene previsto estrenar en 2027 y que prácticamente ya está concluida. El éxito de la serie en Alemania ha sido tal que el estreno de los primeros episodios de la temporada 2 en agosto se produjo con una proyección especial en una sala de cine. 2 aliens sigue siendo un proyecto independiente que se financia principalmente a través de las aportaciones de sus espectadores y de la venta de merchandising a través de la tienda online de la serie, desde gorras hasta blurays que contienen las temporadas estrenadas hasta la fecha, aunque desde 2025 también está disponible de forma gratuita en YouTube. La historia principal sigue a dos extraterrestres, Quiqueck (Thomas Zeug ) y Hämat (Thomas Zeug) cuya nave espacial ha sufrido una avería que les obliga a vagar por la órbita terrestre, enfrentándose a la locura cósmica y a planetas extraños como la Tierra. Las aventuras de estos dos extraterrestres que se enfrentan a enemigos como los Prollianos y otras razas galácticas, y a veces se introducen en civilizaciones menos avanzadas tecnológicamente como la terrestre, se componen de historias independientes a lo largo de los episodios pero, especialmente a partir de la segunda temporada, se establece una trama horizontal que se irá desarrollando a lo largo de las siguientes temporadas mientras se mantiene la estructura de aventuras diferentes en cada historia. 

Una de las características principales de la serie, tratándose de un proyecto casi unipersonal, es la estupenda calidad de la animación, incluso cuando se dedica a elaborar historias en las que se mezcla la animación 3D con el rodaje de acción real, como en el episodio Fish out of water (T1E1), en el que los extraterrestres se introducen en la Tierra y se encuentran con el humano Hans Gruber (Dennis Klose), produciéndose un enfrentamiento entre Quiqueck y éste. Es el episodio que más cerca se encuentra de películas como ¿Quién engañó a Roger Rabbit? (Robert Zemeckis, 1988), y precisamente son las muchas referencias cinéfilas las que alimentan todavía más el interés de esta propuesta en la que se pueden encontrar diálogos que recuerdan a Star Trek, la película (Robert Wise, 1979), las espadas láser de La guerra de las galaxias (George Lucas, 1977) o el patinete volador de Regreso al futuro (Robert Zemeckis, 1985). De manera que la propia afición de Thomas Zeug a las películas de ciencia-ficción de los años setenta y ochenta también acaba siendo un impulso para despertar el interés de los fans de este género. Otra de las características interesantes de esta serie es que incluye, como en los DVD y Blu-ray antiguos, numeroso material extra que ofrece el Making of de los principales episodios, abordando algunos aspectos sobre la producción y el trabajo de animación. Y también hay que reseñar especialmente el trabajo del compositor Florian Linckus (1984, Alemania), que bebe directamente de las influencias de los grandes compositores de películas de ciencia-ficción, consiguiendo una textura orquestal bastante espectacular. De manera que 2 aliens no solo es una propuesta que busca la diversión, sino que tiene un punto de nostalgia del estilo de las historias de ciencia-ficción del pasado y la forma en que se planteaban los estrenos y las ediciones en formatos audiovisuales. Conforme la serie ha ido desarrollándose, también se han ido abordando temas con una mayor profundidad y en la segunda temporada se habla de aspectos como la inteligencia artificial, la desinformación y las redes sociales, abriéndose incluso a cuestiones filosóficas sobre la humanidad que sirven como trasfondo para algunos de los episodios. 

El verano que me traicionaste

Uruguay 2023-2026 | Estiyú, 5x15' | ★★★☆☆ 

Creada por Eduardo Maquieira

Dirigida por Eduardo Maquieira

Rio WebFest '26: Nominada Actriz de drama (Constanza Benítez)

Bilbao Seriesland '26: Nominada Serie Internacional, Drama, Serie Low cost


Desde la pequeña población uruguaya de Young situada en el departamento de Río Negro, con poco más de 17.000 habitantes, se viene impulsando el audiovisual a través de producciones independientes que utilizan su entorno como escenario e involucran a parte de sus ciudadanos. La iniciativa más activa es la de la productora Estiyú, cuyo nombre proviene del acrónimo de "estilo younguense", que viene trabajando en la realización de largometrajes como La vieja (Eduardo Maquieira, 2015), con amplia participación de sus habitantes, pero sobre todo en lo que su creador denomina webnovelas, una incursión en el universo de las telenovelas pero adaptada a un formato de webserie y formada por episodios cortos. Desde aquel primer estreno han surgido webnovelas como María fracasada (Estiyú, 2016), El coraje (Estiyú, 2017) o Maestra Veneno (Estiyú, 2018), todas ellas disponibles en la web de la productora y su canal de YouTube. Producidas con bajo presupuesto, de manera independiente y con patrocinios de empresas locales y alguna ayuda pública, las propuestas recuperan el espíritu de un género televisivo que ha tenido un desarrollo notable en países como México o Brasil, pero que en Uruguay apenas se han producido, teniendo éxito sobre todo las producciones de otros países latinoamericanos. La intención del creador y director de estas series, Eduardo Maquieira, es la de recuperar este género que tanta popularidad ha alcanzado pero al que la transformación del panorama audiovisual y la llegada del streaming ha afectado en su manera de producirse. Recuperando también esa especie de protocolo de estreno de episodios de forma gradual que tratan de mantener la atención de los espectadores en una historia con giros dramáticos y relaciones románticas. En El verano que me traicionaste (Estiyú, 2023-2026), que ha contado con una subvención del Instituto de Cine y Audiovisual de Uruguay (ICAU), la historia abraza completamente los resortes habituales de las telenovelas, construyendo una trama de traición y venganza. La protagonista es Evangelina (Constanza Benítez), una joven cocinera que tiene un especial talento para elaborar empanadas, pero que debido a la envidia es traicionada por su mejor amiga y acaba siendo condenada por narcotráfico. Tres años después, cuando sale de la cárcel, trata de recuperar su vida pero el pasado regresa y comienza a despertarse en ella una sed de venganza por la traición sufrida, así que elabora un plan para provocar el mismo sufrimiento en aquellos que la hicieron sufrir. Dentro de una trama tradicional, El verano que me traicionaste plantea algunas características comunes en el género, como el amor que es traicionado, la venganza y la imposibilidad de escapar a las consecuencias de lo vivido, como refleja la canción original "El pasado volverá", interpretada por la cantante uruguaya Carina Bidart. 

La serie está protagonizada por actores y actrices sin experiencia, la mayor parte de ellos habitantes de Young que han participado en otras webseries de la productora Estiyú, formada principalmente por Eduardo Maquieira y sus hermanos Elías y Eliana, que colaboran en diferentes procesos de producción. El rodaje comenzó en 2o2o, pero se vio afectado por la pandemia del coronavirus, por lo que tuvo que interrumpirse, siendo retomado dos años después, pero teniendo que volver a rodar casi todo el material porque algunos de los participantes ya no estaban disponibles. Así surgió lo que se denomina primera etapa del proyecto, cuando esta ficción llevaba el título de La venganza de la vendedora de empanadas (Estiyú, 2023) y fue seleccionada en la 9ª edición de Bilbao Seriesland. Precisamente tras una trayectoria internacional se ha rodado una segunda etapa de esta serie, ya con el título definitivo El verano que me traicionaste, que ha vuelto a ser seleccionada en el festival español y ha sido nominada en la categoría de Mejor Actriz de Drama en Rio Web Fest, el festival de webseries que se celebra a finales de noviembre en Río de Janeiro. Es notable el uso de los resortes tradicionales de las telenovelas para una historia de bajo presupuesto que no se avergüenza de ello, y que incluso utiliza con auténtica consistencia, como los subrayados musicales en escenas importantes de la trama principal. Este entusiasmo que desprende la estructura narrativa más clásica consigue ser una de las mayores virtudes, situando la serie en un término medio que abraza y al mismo tiempo rechaza el espacio que ocupa. Es una telenovela que se sitúa dentro de un tipo de transmisión que no es el habitual de la televisión lineal, pero a la vez introduce en el formato de las webseries un estilo clásico que tampoco trata de innovar como muchas propuestas de series digitales, sino todo lo contrario. Y a pesar de eso, sabe utilizar las herramientas digitales para crear un entorno propio. El casting de la serie, por ejemplo, se realizó a través de una especie de reality en el que un grupo de seleccionadas pasaban una serie de pruebas transmitidas a través de YouTube, y entre los productores y los espectadores eligieron a la actriz protagonista. El verano que me traicionaste es un reflejo de la recuperación de un género dentro de un formato diferente, pero que mantiene la esencia de las características que lo han hecho popular. 

Flick

Luxemburgo 2026 | Six Letters, 5x5' | ★★★☆☆ 

Creada por Anne Klein, Momo Sinner

Dirigida por Anne Klein, Momo Sinner

Bilbao Seriesland '26: Nominada Serie Internacional, Comedia, Guión, Reparto, Mujer creadora


Surgida a partir de un episodio piloto que rodó la actriz y creadora Anne Klein en Inglaterra, la webserie Flick (Six Letters, 2026) es una propuesta que parte de la creación de uno de los personajes principales, una investigadora de aparente ingenuidad a la que nadie se toma demasiado en serio, pero que es lo suficientemente inteligente como para encontrar pistas alrededor de la escena de un crimen. Anne Klein (1991, Luxemburgo) decidió publicar este episodio piloto en Instagram etiquetando a la actriz Mindy Kaling, conocida por The office (SkyShowtime, 2005-2013), pero aunque ella nunca le contestó, recibió un mensaje de Frederick Zeimet (1983, Luxemburgo), guionista y productor de webseries como W. (2020), que fue seleccionada en Cinema Jove y recibió el premio al Mejor Sonido en Bilbao Seriesland, proponiéndole producir una webserie basándose en este personaje. De regreso a Luxemburgo, desarrolló junto al guionista Momo Sinner esta historia que bebe directamente de las fuentes del cine negro para elaborar una investigación en torno a un cadáver encontrado en un coche en el centro de Luxemburgo, que llevan a cabo el circunspecto policía Lex (Dominik Raneburger) y la extrovertida Anne Engel (Anne Klein), con la que nadie quiere trabajar y que le ha sido impuesta por su jefe como compañera. Su personalidad es completamente opuesta a la del investigador, que viste con una gabardina muy del estilo de las películas clásicas del cine negro o del protagonista de Colombo (SkyShowtime, 1971-1978). Mientras que Anne Engel se presenta con un vestido amarillo muy llamativo: "Como las escenas del crimen son un poco... ¡meh! He querido darle un poco de color", dice ella. A lo largo de seis episodios de entre 5 y 3 minutos de duración, se lleva a cabo una investigación no muy laboriosa en la que están involucrados distintos personajes relacionados con la víctima. Las referencias al cine negro son tan evidentes que el Episodio 2 (T1E2) comienza precisamente con la imagen en blanco y negro, en un bar regentado por un camarero despreocupado (Andrew Mockler), que les da una pista sobre Georges (Pitt Simon), un jardinero que podría ser sospechoso del asesinato, especialmente por su extraña relación con una banquera sin escrúpulos (Gintare Parulyte). Con una mezcla de humor británico y ciertas características de la comedia luxemburguesa, a través de un toque de ironía seca que contrasta con el carácter formal y reservado de sus habitantes, Flick transcurre principalmente a través de la contraposición de los caracteres diferentes que tienen Lex y Anne Engel. Al contrario de lo que suele suceder en las webseries de bajo presupuesto, ésta transcurre casi todo el tiempo en espacios exteriores del centro de la capital, utilizando algunos de sus símbolos como elementos de referencia, como la conocida estatua Gëlle Fra (La dama dorada), en el monumento dedicado a los caídos durante la 1ª Guerra Mundial. La comedia funciona de manera irregular, pero las referencias al cine y la televisión resultan acertadas, más que por introducir elementos que puedan recordar a otras producciones clásicas, por conseguir una atmósfera particular de historia policíaca, reforzada por una destacada banda sonora con predominio de trompeta compuesta por Pol Belardi. Aunque en el tono a veces está más cerca de las comedias policíacas francesas como ACI: Alta Capacidad Intelectual (Disney+, 2021-2025). 

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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

La leyenda del indomable se puede ver en Movistar Plus.
¿Quién engañó a Roger Rabbit? se puede ver en Disney+ y Tivify. 
Star Trek. La película se puede ver en SkyShowtime. 
La guerra de las galaxias. Episodio IV: Una nueva esperanza se puede ver en Disney+.
Regreso al futuro se puede ver en Prime Video, SkyShowtime y Tivify. 

27 octubre, 2026

South International Series Festival 2026: Afrontando el cambio

La 4ª edición del South International Series Festival se celebra en Cádiz entre el 30 de octubre y el 4 de noviembre, presentando una programación que se alimenta principalmente de los próximos estrenos de plataformas y canales de televisión españoles, con una breve selección de producciones internacionales inéditas. Esta será la última edición que la organización Womack Group ha decidido celebrar el festival en otoño, para trasladarse a partir del próximo año a la primavera, con fechas confirmadas entre el 30 de abril y el 5 de mayo de 2027, un movimiento que le sitúa más cerca de otros festivales de series europeos, como Canneseries, que también se traslada desde el año que viene a febrero, Séries Mania, que se celebra en marzo, y Montecarlo, que tiene lugar en junio. Y le aleja del habitual colapso de festivales de cine que se produce en España en el otoño, que en los últimos años también han acabado acaparando las presentaciones de series españolas. Precisamente, la SEMINCI de Valladolid estrenó hace unos días la miniserie Matar a un oso (Movistar Plus, 2026), que ha sido la ganadora del premio a la Mejor Serie Nacional en el festival Serielizados, donde se proyecta esta semana. En la Sección Nacional, también han recibido premios la recién estrenada Segunda temporada (Filmin, 2026) como Mejor Guión y Celeste T2 (Movistar Plus, 2024-2026) como Mejor Interpretación para Carmen Machi. Asimismo, se ha concedido una Mención Especial a la producción catalana In vitro (3Cat/HBO Max, 2026). En la Sección Internacional tampoco ha habido sorpresas, con el premio a Mejor Serie para la excelente Etty (Arte France, 2025), que hubiera merecido también el de Mejor Interpretación para su protagonista Julia Windischbauer, aunque al final ha recaído en Diane Morgan por la comedia Ann droid (Filmin, 2026-), y el Mejor Guión ha sido para la francesa Camaradas (Arte, 2026). Tomando el relevo, South International Series Festival se inicia dentro de unos días, con homenajes al guionista británico afincado en España Ronan Bennett, creador entre otras de las series Top boy (Netflix, 2011-2023), Chacal (SkyShowtime, 2024-) y Tierra de mafiosos (SkyShowtime, 2025-), aunque él no está implicado directamente en la segunda temporada, y los actores españoles Álvaro Morte y Ana Duato. En nuestro acercamiento a la programación del festival, repasamos algunos de los títulos internacionales que han sido seleccionados en las dos secciones competitivas. 

Los siguientes comentarios se basan exclusivamente en el visionado de las temporadas completas de las series que destacamos y pueden contener información relevante sobre sus argumentos.

American hostage

Estados Unidos 2026 | Movistar Plus, 8x50' | Inauguración | ★★★☆☆

Creada por Shawn Ryan, Eileen Myers sobre una historia real

Dirigida por Adam Arkin, Nina Lopez-Corrado


En algunas ocasiones se producen esas coincidencias temáticas que acaban provocando que con pocos meses de diferencia se estrenen películas o series que abordan historias similares, aunque con distintas perspectivas. En muchos casos, el origen de estas coincidencias está en que una misma idea ha pasado por diferentes estudios y ha acabado siendo retomada en algún momento por aquellos que la rechazaron. No sabemos las circunstancias sobre cómo la historia real que protagonizó Tony Kiritsis en 1977 ha acabado siendo al mismo tiempo tanto una película como una serie de productoras diferentes, pero este año han coincidido el largometraje Prime crime: A true story (Gus Van Sant, 2025) y la miniserie American hostage (Movistar Plus, 2026) abordando la misma trama: el secuestro de un agente inmobiliario que mantuvo a Estados Unidos en vilo durante 63 horas. La diferencia principal es que el punto de vista de Gus Van Sant se enfoca en la historia del secuestrador y su víctima (Bill Skarsgård y Dacre Montgomery), dejando al periodista Fred Temple (Colman Domingo) como un personaje secundario y ficcionado como un DJ de música negra, mientras que la serie tiene una mirada más colectiva pero convierte en principal protagonista al locutor de radio. De hecho, la historia está basada directamente en la estructura narrativa del excelente pódcast American hostage (Criminal Content, 2022-2023) que protagonizó Jon Hamm interpretando al mismo personaje. Es precisamente con el conocido locutor de un programa de radio del canal local WIBC de Indianápolis, con el que comienza esta serie creada por Shawn Ryan, creador del éxito El agente nocturno (Netflix, 2023-) y Eileen Myers, que ha colaborado con el anterior en otras series como Último destino (ABC, 2012-2013).  Pero, al contrario que la película de Gus Van Sant, más centrada en el apartamento en el que se mantiene al rehén, la serie amplía su mirada hacia otros aspectos de la historia. Tony Kiritsis (Giovanni Ribisi) es un hombre de mediana edad que había invertido su dinero en un centro comercial con una hipoteca firmada por el padre de Dick Hall (Kristoffer Polaha), pero está convencido de que padre e hijo le engañaron para sabotear su proyecto y acabar quedándose con el terreno. Una de las imágenes más relevantes del suceso fue fotografiada por John H. Blair, ganando el Premio Pulitzer en 1978: el recorrido a pie que efectuó Tony Kiritsis apuntando con una escopeta a Dick Hall por el centro de Indianápolis usando un mecanismo llamado "dead man's wire" (el cable del hombre muerto), que consistía en un cable rodeando el cuello del secuestrado y atado a la escopeta, lo que impedía que éste pudiera hacer un movimiento de huida y que la policía disparara al secuestrador. Considerando al locutor Fred Heckman (Jon Hamm) como un hombre de confianza, Tony Kiritsis decide llamar por teléfono a su programa y convertirle en su interlocutor. De manera que la serie proporciona una mirada hacia el control de los medios de comunicación, el llamado cuarto poder, reflexionando sobre la amenaza actual que se cierne sobre él, con políticos censurando la presencia de periodistas que no se alinean con sus narrativas o gobiernos utilizándolos como daños colaterales en las guerras. En este caso, la censura que imponía la FCC al multar a los medios de comunicación por cada palabra malsonante que utilizaban se convierte en una justificación del director de la emisora para negarse, al principio, a que Tony Kiritsis sea entrevistado en directo. 

Hay un cierto sentido del humor en el tratamiento narrativo, especialmente en el trabajo de dirección de los primeros episodios a cargo del actor y director Adam Arkin, que también interpreta a un personaje, y que utiliza algunos recursos propios del cine de acción de los años setenta, como la pantalla dividida. De hecho, el aspecto visual y algunos temas relacionados con una noticia convertida en un espectáculo narrado en directo tiene claras referencias a Tarde de perros (Sidney Lumet, 1975), la estupenda película protagonizada por Al Pacino como un atracador cuyo robo se convierte en un fenómeno mediático. Sobre todo en estos primeros episodios se juega de una manera divertida con los efectos de sonido al sintonizar la radio y con los elementos tecnológicos, con una estupenda creación musical-sonora en los créditos iniciales que proporciona un tono de juego. Pero a partir de mitad de temporada, especialmente a raíz de una confesión que hace el locutor de radio Fred Heckman durante una conversación con Tony Kiritsis transmitida por la emisora, en el episodio Una muestra de lo que ofrece Indianápolis (T1E4), comienza a adquirir una tonalidad más dramática, que se intensifica durante el resto de los episodios dirigidos por Nina López-Corrado. Da la impresión, sin embargo, que los apuntes sobre los medios de comunicación y los intentos de interferencia del FBI y la policía en cómo debe abordar el locutor su relación con el secuestrador, plantean un camino que no termina de recorrerse, prefiriendo un tratamiento más enfocado en los personajes. A pesar de su evidente acto criminal, Tony Kiritsis comienza a sentir el apoyo de muchos ciudadanos, con manifestaciones en la puerta de su apartamento, porque si bien sus acciones son condenables, su reivindicación parece justa. Fred Heckman es la representación de la ética periodística al negarse a mentir al secuestrador siguiendo su premisa de decir siempre la verdad, especialmente cuando le proponen convencer a Tony para que firme un acuerdo de inmunidad que es falso. Lo que le cuesta su propio puesto como director de noticias, ante la presión de su compañero periodista Ben Hairston (William Jackson Harper). Pero cuando la serie deja a un lado el interesante enfoque sobre los medios de comunicación, solo hay algunos elementos que mantienen el interés de la narrativa: la relación entre Fred/Tony y la que mantienen la esposa del primero, Barbara (Mireille Enos), y la esposa de Dick Hall, Ibby (Kat Cunning), que podría distraer la historia, pero funciona gracias a la dinámica conmovedora de dos mujeres situadas fuera del foco del protagonismo. Y sin duda resulta innecesario el episodio retrospectivo Noticias y mercados de la Luna (T1E6), que trata de establecer los antecedentes de los personajes. A pesar de esto, American hostage tiene problemas para ser tan relevante como parecía en los primeros episodios, construyendo una historia bien contada pero que a veces pierde el foco sobre los temas realmente importantes que deja entrever. 

Alguien debería prohibir los domingos por la tarde

Francia 2026 | Sundance tv, 8x30' | Oficial Ficción | ★★★★☆

Creada por Isabel Coixet

Dirigida por Isabel Coixet

Hay una frase que Isabel Coixet (1960, Barcelona) utiliza desde hace años como título para publicaciones, pódcast y series. En 2011 publicó el libro Alguien debería prohibir los domingos por la tarde (2011, Ed. El Aleph Editores), en el que planteaba reflexiones sobre el cine y la vida, y desde 2020 ha presentado el programa Alguien debería prohibir los domingos por la tarde en Radio 3, que se emite precisamente los domingos. Ahora traslada el mismo título a su nueva incursión en el formato de series tras la inicial Foodie love (Arte, 2019) y dirigir un episodio de la docuserie Ingredientes para la vida (Apple tv, 2024). A pesar de contar con un título idéntico, Alguien debería prohibir los domingos por la tarde (Sundance TV, 2026), una producción de Arte Francia que en España se estrenará a través de Sundance TV y se presentará oficialmente en el marco del South International Series Festival, no está directamente relacionada con los anteriores proyectos. Pero hay algunas similitudes en cuanto a los planteamientos relacionados con el arte cinematográfico y las propias inquietudes de la protagonista Louise (Liv Henneguier), una aspirante a cineasta que ha escrito el guión de una posible película en la que recrea la ficticia historia de amor entre Françoise Hardy (Louise Follain) y el cantante británico Nick Drake (Charles Gabriel) en los sesenta, que la misma Isabel Coixet describía en un artículo en El Correo hace unos años como parte de sus descubrimientos presentando el programa radiofónico: "He descubierto que las canciones de Nick Drake y Françoise Hardy se complementan bien con textos de Joan Didion" (El Correo, 12/5/2023). De manera que la serie vuelve sobre constantes temáticas que la directora catalana ha abordado como escritora y como presentadora de su programa radiofónico, pero construyendo una historia de ficción alrededor, que bebe de las referencias cinéfilas que pueden hacernos recordar a películas como París nos pertenece (Jacques Rivette, 1961). Si en aquélla un estudiante de literatura se adentra en la investigación de la muerte de un músico español por las calles de París, la capital francesa también se convierte en protagonista cuando Louise acude desde Limoges para aprovechar una beca de una escuela de cine que le permitirá discutir su guión con el aclamado guionista norteamericano Ted McKey (Tim Robbins), ganador de un Oscar pero ahora completamente vendido a la industria de Hollywood escribiendo películas de superhéroes: "El cine está muerto. Nosotros solo estamos en su funeral pretendiendo que sigue vivo", es una de sus primeras frases. Para su sorpresa, Ted McKey no está en París, sino que la mentoría se produce por videoconferencia, una decisión que no permite que exista una interacción en persona del actor norteamericano que ya participó en La vida secreta de las palabras (Isabel Coixet, 2005). Pero, por otro lado, esta relación digital a través de una pantalla es aprovechada narrativamente para establecer la distancia que separa al veterano guionista de la joven aspirante: "Nunca serás conocida si sigues escribiendo historias como ésta. Esta película no le interesa a nadie", le dice a Louise en su primer encuentro, de forma amable pero categórica. La protagonista acaba compartiendo piso con los otros dos protagonistas de la historia, que representan las vidas de jóvenes veinteañeros en un París que está mostrado huyendo de los tópicos de postal pero manteniendo una belleza reconocible. La propia Isabel Coixet afirmaba en su estreno en Francia el pasado mes de marzo que quería hacer una especie de antídoto contra Emily en París (Netflix, 2020-2026), un proyecto del que le habían ofrecido dirigir su primer episodio, pero que ella rechazó.

Aunque la ciudad que muestra la serie es un París que evita la postal de los lugares emblemáticos y se centra más en el distrito XIX a través de su multiculturalidad, no deja de ser una especie de estereotipo hipster de la capital francesa, pero funciona bien como contexto de una historia protagonizada por jóvenes que se abrazan a la melancolía. Charlie (Clara Bretheau) tiene una afección misteriosa que se irá desvelando y enlaza un trabajo precario con otro, enamorándose de Zoe (Chloé Lecerf) aunque sin saber tratarla con especial romanticismo. Es un personaje melodramático que lanza frases pretenciosas como: "Finjamos que el amor existe", pero conforme descubrimos más sobre su pasado, y sobre todo, sobre su relación con su madre Alix (Jeanne Balibar), de alguna manera se entiende su dolor y su tendencia autodestructiva. Su amigo Nelson (Théo Christine) es casi como un hermano y está haciendo un riguroso aprendizaje como itamae para dominar el arte del sushi, pero guarda en secreto su relación amorosa con Alix porque sabe que Charlie la consideraría una traición. Tratando de liberarse de esta relación, se siente atraído por mujeres maduras como Anna (Nathalie Poza), una camarera española que sabe que está enamorado de otra mujer. Los tres deciden establecer una especie de ritual que explica el título de la historia: ver una película triste los domingos por la tarde para ahuyentar la melancolía del lunes, y cada episodio adopta el título de una de esas películas, como Sans toi ni lois (T1E3) que hace referencia a Sin techo ni ley (Agnès Varda, 1985) o In the mood of love (T1E5) en referencia a Deseando amar (Wong Kar-Wai, 2000). Con un tono de nostalgia que se refleja en las escenas en Super 8 que muestran la historia de amor imaginada por Louise entre Françoise Hardy y Nick Drake, que nunca sucedió en la realidad, Alguien debería prohibir los domingos por la tarde no es tanto un reflejo de una generación de jóvenes veinteañeros en un París idílico, sino una reflexión sobre el cine y la creación artística, a veces con tendencia a impartir lecciones de cinefilia, como en las referencias algo pretenciosas a directores poco conocidos como Guy Gilles (1938, Argelia-1996, Francia). No obstante, las reflexiones sobre la melancolía por el cine en un medio tan poco cinematográfico como una plataforma de streaming no dejan de presentar una mirada irónica. Más precisa conforme se desarrollan los episodios, la serie va descubriendo algunos aspectos que los protagonistas mantienen en secreto, y destacan especialmente algunas secuencias singularmente conmovedoras, como la despedida entre Nelson y Alix en el episodio The last picture show (T1E7), en referencia a La última película (Peter Bogdanovich, 1971). La representación de París proviene de la idealización de una experiencia vital de la propia Isabel Coixet, que llegó a la capital francesa para estudiar en La Sorbona cuando tenía 22 años, y cuyas vivencias fueron menos amables que las que retrata en el caso de Louise. De manera consciente, hay una reescritura de su propia vida que se refleja en unos personajes generalmente positivos, aunque a veces caiga en ciertos estereotipos del melodrama característico de su cine. Pero la serie consigue momentos de sensibilidad poética que están entre lo mejor de Isabel Coixet, sobre todo en los dos últimos episodios, en los que describe la ruptura y el reencuentro, estableciendo un juego de espejos del cine dentro del cine que acaba resultando bastante conmovedor.

Breitscheidplatz 19/12 (Blindspot Berlin)

Alemania 2026 | ARD/NDR, 6x45' | Oficial Ficción | ★★★★☆

Creada por David Marian, David Nawrath

Dirigida por David Nawrath

Festival de Toronto '26: Primetime


Detrás de un grave atentado terrorista hay, indudablemente, un grave fallo de seguridad, pero los secretos oficiales y la falta de transparencia en muchos casos acaban alimentando las narrativas alternativas y las teorías conspirativas. Es lo que plantea el creador y director de esta serie, David Nawrath (1980, Alemania) al querer abordar los acontecimientos sucedidos durante los meses previos al atentado yihadista ocurrido en el mercado navideño de Breitscheidplatz el 19 de diciembre de 2016. Con un estreno previsto para el 30 de octubre en Alemania, la miniserie construye personajes ficticios, pero está basada en los resultados de una comisión de investigación parlamentaria que llegó a la conclusión de que la policía criminal que investigaba a Anis Amri, el autor material del atentado, y a otros sospechosos tenía una grave falta de personal, que las autoridades judiciales y de seguridad no coordinaron el intercambio de información y que los funcionarios cometieron graves errores de juicio. Las solicitudes de asilo de Amri fueron rechazadas, pero nunca fue deportado, e incluso cuando trató de salir de Alemania unos meses antes de cometer el atentado, la policía fronteriza le impidió la salida porque no contaba con la documentación adecuada. El 19 de diciembre, Anis Amri asesinó al conductor polaco de un camión de mercancías y lo dirigió hacia el mercado navideño de Breitscheidplatz en Berlín, matando a 12 personas y dejando a decenas heridas. En 2021, una víctima más falleció debido a las secuelas de las lesiones que le provocó. Aunque la oleada de graves atentados terroristas perpetrados en Europa por el Estado Islámico ha remitido, el nivel de peligro sigue siendo alto, y este pasado mes de julio otro terrorista embistió con una furgoneta de reparto a las personas que participaban en una celebración en Berlín, matando a una de ellas. Blindspot Berlin (ARD, 2026) es un tenso thriller que sigue a la vigilancia que los investigadores antiterroristas efectuaron hacia el círculo salafista del predicador Abu Walaa, del que se sospechaba que lo utilizaba para captar seguidores del Estado Islámico. La historia transcurre de forma cronológica desde 2015, estableciendo una cuenta atrás de los meses previos que quedan hasta el atentado de 2016. Frank Laudin (Albrecht Schuch) es un oficial de seguridad estatal en Renania del Norte-Westfalia, que vigila al estudiante de medicina Baran Soylu (Doguhan Kabadayi) en su intento de unirse a un grupo terrorista. Para llegar a los predicadores del odio que radicalizan a los jóvenes, Laudin introduce a un informante en los círculos del Estado Islámico: el exconvicto Murat Cem (Tamer Trasoglu), que se convierte en un infiltrado arriesgando su vida. En el círculo salafista conoce a Anis Amri (Wael Alkhatib), un joven solitario, inestable y propenso a la violencia. Mientras tanto, la agente y traductora Isra Al-Husseini (Bayan Layla), que huyó de Irak con su familia, también está investigando a Murat Cem sin saber que es un informante, pero el experto del BKA (Oficina Federal de Investigación Criminal), Heyse (Hanno Koffler), considera a Amri como un pez pequeño dentro de las cédulas islamistas en Alemania. 

A lo largo de un año en el que se producen algunos graves atentados en Europa, como el ataque contra la sala Bataclan y otras zonas de París o el atropello mortal con un camión en la ciudad de Niza, la información que recibe Frank Laudin parece indicar claramente que Alemania podría ser objeto de otro atentado, pero sus advertencias no son escuchadas por los oficiales a cargo de la lucha antiterrorista. Blindspot Berlin se centra en los personajes, estableciendo una narrativa que se desarrolla de dentro hacia afuera, en vez de enfocarse en la investigación usando a los protagonistas como solo como soportes de la historia. Por el contrario, tiene un especial cuidado en mostrar las consecuencias que el obsesivo trabajo de Frank Laudin provoca en la relación con su esposa Claudia (Sina Martens) y las dificultades que tiene para Isra trabajar en un cuerpo de seguridad alemán debido a su origen iraquí, no solo por los prejuicios que provoca en su propio entorno, sino también por las amenazas que recibe cuando se enfrenta a sospechosos de formar parte del Estado Islámico. Pero el personaje más interesante es el de Murat Cem, el ex-convicto que decide aceptar la oferta de infiltrarse dentro de los círculos de captación de seguidores yihadistas, y cuya vida acaba poniéndose en peligro en más de una ocasión, debido a las sospechas que comienzan a surgir de que existen filtraciones dentro del grupo. La serie mantiene la tensión a lo largo de los seis episodios, revelando un escenario de instituciones desbordadas, fallos sistémicos y una ceguera ante la amenaza evidente. El atentado provocó una gran conmoción en Alemania, no solamente por la cifra de muertos y heridos, sino porque planteó un dilema profundo en torno al Estado de derecho, la democracia occidental, la tensión entre seguridad y libertad, y la colisión entre tolerancia e islamofobia. La dimensión política surge del conflicto, y en cierta manera puede ser considerado como uno de los catalizadores de la deriva hacia la extrema derecha y las narrativas antiinmigración que se han producido en Alemania en los últimos años. En este sentido, el director David Nawrath también menciona la conciencia de que la propia serie puede ser utilizada por este tipo de narrativas populistas para reforzar sus discursos racistas y xenófobos, aunque claramente ofrece una mirada hacia el extremismo que surge de la marginación y el aislamiento. Hay que alabar el tratamiento visual que ofrece del atentado, evitando imágenes violentas pero envolviéndolo en un silencio que lo hace más sobrecogedor. Y también la música electrónica y casi industrial de la compositora Dascha Dauenhauer (1989, Rusia), que refuerza la tensión y crea una atmósfera cada vez más opresiva. Blindspot Berlin pretende ser meticulosa en el tratamiento de la información que ofrece, salida directamente de la comisión de investigación, pero creando tres personajes centrales ficticios que sirven para construir la narrativa adecuada. Puede ser menos intensa que otras propuestas similares como la película Novembre (Cédric Jimenez, 2022), sobre la investigación tras los atentados de París, pero es minuciosa y precisa sin perder su condición de thriller de investigación.

LIS (Still breathing)

Noruega 2026 | NRK, 8x45' | Oficial Ficción | ★★★★☆

Creada por Karianne Lund, Nicolai Moland

Dirigida por André Chocron, Ida Sagmo Tvedte


Después de la pandemia del coronavirus, y esto no parece una casualidad, la tendencia de los dramas hospitalarios ha pasado de elaborar historias de tono casi de telenovela, a centrarse en aspectos más realistas. Ya en la década de los 2000, con series como House (SkyShowtime, 2004-2012) había un enfoque más personalizado en los aspectos humanos, pero la principal novedad que trajo la atención mediática hacia el trabajo de los profesionales de la medicina durante el confinamiento fue una preocupación de los guionistas por ofrecer a los espectadores ambientaciones más realistas y crudas del funcionamiento de los hospitales y las condiciones de trabajo de sus profesionales. Películas recientes como Turno de guardia (Petra Biondina Volpe, 2025) o La otra víctima (Zinnini Elkington, 2025) han mostrado la tensión de las largas jornadas laborales, y sus consecuencias. Por supuesto, muchos pueden nombrar la influencia de The pitt (HBO Max, 2025-) en este tipo de tratamientos, pero lo cierto es que series como la alemana Push (ZDF, 2024-) o las danesas La enfermera (Netflix, 2023) y Dia i nit (3Cat, 2022-2024), ya lo habían hecho con anterioridad, con la circunstancia de que resulta extraño sentirse más identificado con una producción norteamericana que con producciones europeas, cuando ambos sistemas sanitarios son radicalmente diferentes. Lo que sí ha proporcionado el éxito de la serie norteamericana es una mayor disponibilidad de las cadenas de televisión a abordar estos dramas médicos, y la televisión pública noruega ha tomado el testigo con su primer drama hospitalario, LIS (Still breathing) (NRK, 2026-), cuyo título original adopta el término que especifica el denominado lege i spesialisering (médico especialista), que abarca un período de intervención de los aspirantes a obtener el título, de doce meses en las urgencias de un hospital y seis meses en el servicio de salud municipal, lo que se denomina como LIS1, la primera de las tres fases de prácticas que se deben desarrollar para conseguir la titulación. La joven doctora Petra (Elpida Stojcevska) se encuentra en esta primera fase comenzando a trabajar en el ala quirúrgica de un hospital regional dirigido por el jefe médico Bjørn Ivar (Henrik Rafaelsen), enfrentándose a continuas reestructuraciones de personal que pretenden recortar el presupuesto. El retrato de un sistema sanitario público que siempre se desequilibra entre unas partidas presupuestarias cada vez más reducidas es uno de los reflejos más interesantes de una serie que también consigue construir personajes que se sitúan en un delicado límite moral. Aunque al principio Petra ofrece una visión externa, como recién llegada, de las implicaciones de decisiones complejas en las que hay que predominar la permanencia o no de determinados pacientes en favor de otros porque no hay camas suficientes, pronto algunas de sus propias decisiones tienen también consecuencias. En el episodio Turno de noche (T1E1), cuando se enfrenta a su primera guardia nocturna, salva la vida a una paciente que entró en colapso, pero sin saber que esta paciente había firmado la "orden de no reanimación", lo que provoca una queja interna por parte del enfermero Eivind (Kenneth Homstad), que podría tener consecuencias graves para su carrera. 

Aunque la serie a veces cae en la típica introducción de relaciones sentimentales entre algunos de los profesionales médicos, trata de darle un cierto giro al hacer que Eivind tenga una relación secreta con el jefe médico Bjørn, pero no puede evitar el estereotipo de esta clase de encuentros clandestinos, a pesar de que la posible bisexualidad de éste no supone ningún problema para su hijo Joakim (Deniz Kaya) que también es uno de los médicos del hospital. Aunque juega un papel secundario, el pragmatismo que podría confundirse con cinismo por parte del cirujano Anders (Anders Baasmo) refleja el lado más despiadado de un sistema sanitario que necesita adoptar decisiones rápidas pero al mismo tiempo aparentemente poco solidarias con los pacientes: dar de alta para desocupar una cama a pesar de que necesite atención médica, elegir quién es merecedor de una operación urgente antes que otro, trasladar a un paciente al hospital central en ambulancia o en helicóptero... Cada una de las decisiones no solo supone una cuestión de vida o muerte, sino también un conflicto presupuestario. Pero mientras médicos veteranos como Anders o Bjørn han conseguido alcanzar un cierto grado de equilibrio psicológico, una joven novata como Petra se enfrenta a conflictos morales complejos, a pesar de que esto suponga reproches por parte de algunos compañeros como Eivind: "No se trata de lo que tú sientes. Solo te importa sentirte bien contigo misma. No ves el panorama general porque eres una pésima profesional", le dice en el episodio Paro cardíaco (T1E7). Still breathing parece mirar hacia las palabras del ex-ministro de Sanidad Bent Høie cuando se refería en 2014 a la necesidad de establecer prioridades en la atención sanitaria debido a que los recursos no son inagotables. Pero la serie nos coloca delante de las consecuencias reales de esta priorización, las que sufren los pacientes que no son atendidos adecuadamente y los médicos que tienen que enfrentarse a estos conflictos éticos. Creado por Karianne Lund (1974, Noruega), una de las guionistas más reconocidas de la televisión noruega por series como Occupied (Prime Video, 2015-2020) o la comedia Hybris (NRK, 2023), este drama médico no solo ha conseguido más de un millón de espectadores en su estreno, siendo uno de los mayores éxitos recientes de NRK, sino que ha generado un debate sobre el sistema sanitario. Estrenando su primera temporada en Noruega el pasado mes de abril, acaban de terminar las emisiones semanales de su segunda temporada, que se estrenó a finales de septiembre, y el canal público ya ha confirmado una tercera temporada para el año que viene. 

Snake killer

Dinamarca 2026 | Prime Nordic, 4x50' | Oficial Ficción | ★★★★☆

Creada por Anders Ølholm

Dirigida por Anders Ølholm, Kaspar Munk

Canneseries '26: Competición


Estrenada el pasado mes de enero en Prime Video, pero solo en algunos territorios entre los que no está España, esta propuesta ultraviolenta y sucia en torno a policías corruptos puede sonar a películas como Training day (Antoine Fuqua, 2001), y de hecho se trata de uno de sus referentes visuales junto a Serpico (Sidney Lumet, 1973), pero está inspirada en una brigada de la policía danesa que existió realmente, la unidad policial de Copenhague conocida como uropatruljen, que funcionó entre 1965 y 2001, casi siempre rodeada de controversia por sus métodos poco convencionales, y a veces claramente difusos en cuanto a los límites legales, para combatir el narcotráfico. De hecho, el proyecto nació porque uno de los antiguos componentes de esta unidad se puso en contacto con la productora para ofrecer la posibilidad de contar detalles sobre su funcionamiento, principalmente apoyado en una red de informantes que eran extorsionados por la policía proporcionándoles drogas, al mismo tiempo que algunos de los cargamentos decomisados nunca llegaban a los depósitos de la comisaría. A partir de esta propuesta, Anders Ølholm (1983, Dinamarca), director de la muy exitosa Shorta. El peso de la ley (2020), también centrada en una patrulla policial, elabora un guión de ficción que incorpora algunos de los detalles proporcionados en torno a esta unidad de investigación, pero también se inspira en el libro Hærdet (2021), escrito por el ex-policía René Dahl Andersen en colaboración con Casper Fauerholdt. El punto de partida es el habitual en este subgénero de corrupción policial: la incorporación de la joven agente de policía Louis Knudsen (Mira Elisa Obling) a la uropatruljen, no solo por sus méritos sino sobre todo como una forma de aportar diversidad de género a la policía de cara a la sociedad, pero siempre bajo las suspicacias de los componentes masculinos de la patrulla. Entre ellos destacan el explosivo Brian Petersen, conocido como Smiley (Pilou Asbæk), y su veterano compañero Jim Nølse (Lars Ranthe), dos policías de la vieja guardia que tienen sus propios métodos y conocen perfectamente cómo funcionan las zonas más afectadas por el tráfico de drogas, convirtiéndolas en territorios sobre los que ellos mismos se han adjudicado el control. En este caso, el thriller policial Snake killer (Prime Video, 2026) se desarrolla en el barrio de Vesterbro a principios de la década de los 2000, lo que le proporciona a la serie ese tono apagado de thriller de los años setenta que claramente se inspira en títulos clásicos como Taxi driver (Martin Scorsese, 1976), incluso en alguna imagen de Smiley en un coche que parece emular a Travis Bickle en su taxi, pero también bebe de los policíacos de textura europea como French connection (William Friedkin, 1971), con referencias directas a títulos italianos: el episodio Skader uforeneligt med liv (Las lesiones son incompatibles con la vida) (T1E2) utiliza en los créditos finales el tema principal de Stelvio Cipriani para la película Fiel a su mandato (Roberto Infascelli, 1973). La serie se beneficia de un reparto excelente, con los estupendos Pilou Asbæk y Lars Ranthe, dos nombres destacados del cine y la televisión daneses, cruzando miradas que revelan una confianza marcada por los años de trabajo juntos, y algunas incorporaciones que encajan perfectamente, como la del cantante danés Joey Moe interpretando a otro de los policías de la unidad. 

Pero la búsqueda del asesino de uno de los principales informantes de Smiley se convierte en una misión mucho más peligrosa de lo habitual, absorbiendo a los protagonistas dentro de los lugares más oscuros de las mafias del narcotráfico, así como enfrentándoles a traiciones inesperadas en un desarrollo que se va haciendo cada vez más oscuro y violento. Comparada con la trilogía de Pusher. Un paseo por el abismo (Nicolas Winding Refn, 1996), con la que comenzó su filmografía uno de los directores daneses más singulares, quizás es una referencia demasiado elevada para una serie que nunca termina de ser tan impactante ni tan violenta. Snake killer no consigue ser tan desasosegante como los thrillers a los que homenajea, a pesar de moverse en entornos claustrofóbicos, aunque la excelente banda sonora electrónica de Martin Dirkov (1979, Dinamarca) recuerda a las sonoridades de la música de Brad Fiedel para los thrillers de los años ochenta. Sus cuatro episodios permiten que la historia no se ande con rodeos y se dirija directamente a los infiernos que habitan sus personajes, tanto los exteriores como los interiores, aunque esto también provoque una falta de profundidad en el retrato de algunos de ellos. Louis Knudsen acaba quedando como una espectadora que desde mitad de temporada prácticamente queda reducida a un personaje secundario, porque son más relevantes los entresijos de este grupo de policías que toman decisiones más controvertidas que la visión éticamente equilibrada de la agente novata. El trabajo de dirección es adecuadamente contundente, repartido entre los dos primeros episodios dirigidos por Anders Ølholm y los dos últimos bajo la dirección de Kaspar Munk (1971, Dinamarca), quien el año pasado estrenó el muy interesante thriller económico germano-danés El dinero de otros (Filmin, 2025). Técnicamente impecable, la serie proporciona a Pilou Asbæk ese tipo de personajes psicológicamente complejos que tan bien sabe interpretar, una especie de Harry el sucio danés que coloca el resultado y sus propios intereses por encima de la legalidad o los métodos convencionales, y cuya sonrisa a la que hace referencia su apodo Smiley, es una referencia de humor negro hacia sus métodos expeditivos. Con algunas escenas muy violentas, Snake killer dibuja dilemas morales y traumas personales que no terminan de traspasar la superficie, y en ese sentido se queda a medio camino de lo que se podría esperar de ella. Pero es un thriller que termina atrapando por los escenarios opacos en los que se desarrolla y el retrato intensamente claustrofóbico de una ciudad de Copenhague que parece más distópica incluso que los entornos urbanos de Blade runner (Ridley Scott, 1982). 

Trade secret: The polar bear market

Australia, Reino Unido 2025 | Documental 98' | Oficial No Ficción | ★★★★☆

Producido por Adam McKay

Dirigido por Abraham Joffe


Uno de los documentales más controvertidos estrenados en los últimos meses aborda el comercio legal relacionado con especies en peligro de extinción, centrándose en el oso polar que se incluye en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), con una población estimada de entre 22.000 y 30.000 ejemplares en todo el mundo, y sometido a una de las amenazas más peligrosas a causa del cambio climático y el deshielo de las zonas en las que habita. A pesar de ello, la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), un acuerdo global en el que los países que lo conforman se reúnen periódicamente para establecer una jerarquía de especies animales y vegetales que pueden comerciarse debido a que no están en peligro grave de desaparición, mediante tres Apéndices, se ha negado sistemáticamente a cambiar la clasificación del oso polar desde el Apéndice II (especies que no se consideran en peligro pero cuyo comercio debe ser controlado), al Apéndice I, que prohíbe todo tipo de comercio debido a la disminución de la población y la amenaza de extinción. El documental Trade secret: The polar bear market (Abraham Joffe, 2025), que en algunos países se ha estrenado como miniserie de dos episodios, denuncia con nombres y apellidos a los causantes de esta situación: la de una especie amenazada que sin embargo es sometida a un mercado internacional tan discreto que ni siquiera aparece en los medios de comunicación. El primer responsable que se menciona es el gobierno de Canadá, que se niega sistemáticamente a renunciar a una de sus fuentes económicas rentables, bajo la excusa de unas comunidades indígenas que viven de la caza de especies como el oso polar o las focas. Sin embargo, en el documental se muestra el ejemplo de una comunidad inuit en Kaktovik (Alaska), que aprovecha las temporadas de avistamientos de osos polares para el turismo, y que considera que seguir matando a las manadas de osos puede provocar su desaparición. Pero conforme se desarrolló la investigación de seis años efectuada por el director Abraham Joffe, la historia se enfocó progresivamente en la relevancia que ha tenido el asesoramiento de la organización no gubernamental WWF, que suele utilizar la imagen del oso polar para sus campañas de marketing en las que refleja su defensa de las especies en peligro, para que las votaciones del CITES acaben decantándose hacia un lado u otro. Antes de mostrarse en el documental, los resultados de la investigación fueron publicados en el periódico The Guardian en febrero de 2025, afirmando que WWF ayuda a facilitar el comercio de pieles de oso polar, lo que parece una contradicción con sus propios preceptos. La organización ha lanzado un comunicado afirmando que es falso que realicen presiones a la CITES y amparándose en estudios científicos para mostrar que el oso polar aún no está en una situación de peligro, y que incluso el comercio puede ayudar a la especie. Pero la realidad está en las cifras: a pesar de su vulnerabilidad, los osos polares son cazados comercialmente en Canadá, el único país que aún permite esta práctica tras su prohibición en Rusia, Groenlandia, Estados Unidos y Noruega. Entre 2002 y 2021, se exportaron más de 4.000 pieles. Si bien las exportaciones disminuyeron en años posteriores, entre 2015 y 2021 se exportaron un promedio de 150 pieles anuales, cuyos compradores son principalmente chinos, llegando a alcanzar precios de hasta 60.000 dólares. 

Hay dos partes bien definidas en este largometraje documental: una primera que se enfoca en la existencia del comercio de pieles, cabezas y colmillos de osos polares y otra que se centra en el trabajo del periodista de investigación Adam Cruise y su intento de conseguir que la siguiente reunión de la CITES pudiera cambiar la inclusión del oso polar en sus apéndices. En un principio, parece recibir el apoyo de algunas organizaciones no gubernamentales noruegas, teniendo en cuenta que el archipiélago de Svalbard es uno de los que acoge a una mayor población de osos polares, pero poco a poco se demuestra que el gobierno noruego, a pesar de su posicionamiento en contra del comercio de esta especie, no está muy dispuesto a enfrentarse a países como Canadá. La cuestión principal está en si el comercio resulta sostenible para la especie o no, pero mientras la postura de WWF defiende que lo es, la Red de Supervivencia de Especies (SSN), que coordina las actividades de más de ochenta organizaciones de conservación, medio ambiente y protección animal de todo el mundo, se ha opuesto al comercio en relación con los osos polares, estableciendo su criterio en las últimas cuatro reuniones de la CITES. Trade secret: The polar bear market quizás se enfoca demasiado en la organización WWF en la última parte del documental, pero las continuadas negativas de los responsables de la ONG a dar explicaciones sobre su postura y a ser entrevistados indica que no se encuentran en una posición cómoda cuando tienen que justificar este apoyo al comercio frente a los más de 5 millones de socios que tienen en todo el mundo. El tema del oso polar es continuamente evitado por los dirigentes de WWF, lo que provoca inevitables sospechas de que puede haber un trasfondo de intereses económicos mucho más profundo. La postura de ex-directivos de WWF como Jean-Paul Jeanrenaud, que trabajó para la organización benéfica durante 27 años, denuncia incluso la capacidad de influencia que tiene esta ONG. Independientemente de los posicionamientos de los implicados y quizás de una cierta mirada particularmente subjetiva de los responsables del documental, lo más devastador que transmite Trade secret es la capacidad del hombre para establecer clasificaciones entre especies que merecen o no merecen ser comerciadas, teniendo en cuenta que su objetivo no es la supervivencia alimentaria, sino una cuestión de egocentrismo: las pieles de los osos polares acaban siendo alfombras en las casas de los compradores y las cabezas de estos hermosos animales que solo deberían verse en su entorno natural, se exhiben como trofeos en las paredes. 

The oligarch and the art dealer

Dinamarca, Francia, Países Bajos, Suiza, EE.UU. 2026 | DR, 3x60' | Oficial No Ficción | ★★★★☆

Producida por Christoph Jörg, Miriam Nørgaard

Dirigida por Andreas Dalsgaard

Sundance '26: Episodic | CPH:DOX '26: Premiere Especial

Visions du Réel '26: Proyección Especial

Canneseries '26: Competición Docuseries


Desde su estreno en el pasado Festival de Sundance esta producción europea ha conseguido tener un recorrido extenso por algunos festivales de documentales y series que solemos cubrir En Primera Fila, teniendo proyecciones especiales en CPH:DOX y Visions du Réel, y compitiendo en Canneseries. The oligarch and the art dealer (DR/Arte, 2026) se enfoca en una de las mayores batallas legales que se han producido en los últimos años en el mundo del arte, pero sobre todo desvela a través de la compleja relación entre un oligarca ruso y un marchante de arte suizo, cómo el comercio de arte se ha convertido en una intrincada red de favores e influencias en la que conceptos como fraude y verdad se difuminan cuando el dinero y el poder controlan las narrativas. La investigación de este caso comenzó durante la producción del documental The lost Leonardo (Andreas Koefoed, 2021), que indagaba sobre la obra Salvator Mundi (1490-1500), atribuida a Leonardo Da Vinci, que alcanzó en 2017 la cifra récord de 450,3 millones de dólares en la casa de subastas Christie's, sin conocerse la identidad del comprador hasta que The New York Times desveló que fue el príncipe saudí Mohamed bin Salmán, al que se ha implicado en el asesinato del periodista Jamal Khashoggi. Si bien esta famosa subasta que alcanzó el récord de la obra más cara en toda la historia forma parte del episodio La batalla por miles de millones (T1E3), el relato comienza algún tiempo antes, centrándose en la relación comercial y personal que mantuvieron los dos protagonistas de esta historia: el multimillonario Dmitry Rybolovlev (1966, Rusia) fue uno de los muchos oligarcas que consiguieron su fortuna tras la caída de la Unión Soviética, mientras Boris Yeltsin vendía empresas estatales, e incluso estuvo un tiempo en la cárcel acusado de planear el asesinato de un socio comercial. Algunas de sus empresas fueron controladas por los aliados de Vladimir Putin, mientras se trasladó a Ginebra, y acabó siendo propietario del equipo de fútbol Monaco AS. Por su parte, Yves Bouvier (1963, Suiza) se hizo famoso por controlar los llamados "puertos francos", grandes almacenes situados en aeropuertos donde los multimillonarios guardan parte de sus bienes artísticos sin tener que pagar impuestos, algunos de los cuales se considera que contienen un valor económico en obras de arte mayor que el de cualquier museo del mundo. Yves Bouvier servía como intermediario para transacciones de obras de arte que él adquiría y posteriormente vendía bajo una comisión del 2%, aunque llevándose también el margen de beneficio. La relación entre ambos comenzó cuando Dmitry Rybolovlev depositó la obra Le Grand Cirque (1956) de Marc Chagall, en una de las zonas francas controladas por Yves Bouvier. Éste se ofreció a localizar el certificado de autenticidad de esta pintura, aunque no le dijo a Rybolovlev que en realidad ya conocía al antiguo propietario de la obra y fue sencillo conseguir la certificación. Pero el oligarca se impresionó de tal manera que le convirtió en su marchante de arte, adquiriendo a lo largo de los años obras de artistas como Klimt, Gauguin, Modigliani y Matisse. Se calcula que el magnate se gastó más de 2 billones de dólares a lo largo de varios años, o al menos esa fue la cifra por la que demandó a Yves Bouvier después de comprobar que las obras compradas habían sido adquiridas por el marchante suizo únicamente para revendérselas al ruso duplicando su precio, y muchas veces sin ni siquiera pagarlas hasta que recibía el dinero de su venta. 

The oligarch and the art dealer contiene una entrevista con el propio Yves Bouvier, pero el carácter reservado y poco amigo de la imagen pública de Dmitry Rybolovlev provoca que su versión solo la conozcamos a través de algunos de sus abogados. El suizo defiende que únicamente actuó como un marchante de arte que encuentra el beneficio en los márgenes por los que vende sus obras, y que es el comprador el que acepta el precio, mientras que la acusación del círculo cercano del empresario ruso es que fue sometido a una estafa. La trama desarrollada a lo largo de varios años expone los hechos y la versión de Yves Bouvier, proponiendo un trabajo de investigación que encuentra zonas oscuras tanto en un lado como en otro, lo que incluso llegó a provocar la dimisión de un Ministro de Justicia de Mónaco por tráfico de influencias debido a sus conexiones personales con Rybolovlev en el mismo momento en el que se estaba llevando a cabo el juicio contra Yves Bouvier. Esta no es una historia de víctimas y culpables, sino una representación de la lucha de poder entre dos personajes controvertidos. Pero lo más interesante de The oligarch and the art dealer, construido como un thriller in crescendo que establece momentos de tensión conforme se desarrolla, es la forma en que desvela los mecanismos de influencias que se establecen dentro del comercio de arte, e incluso la implicación de algunas casas de subastas prestigiosas en estos entramados. El propio Dmitry Rybolovlev también demandó a la casa de subastas Sotheby's por considerar que estaba al tanto de las estrategias fraudulentas de Yves Bouvier, que se convirtió en un colaborador habitual de esta compañía, aunque fue absuelta en un juicio celebrado en Nueva York. Se trata de un mundo tan intrincado y complejo que lo que menos importa es el valor artístico de las obras que se mercadean, que son consideradas simplemente como bienes económicos que ofrecen una cierta seguridad a las grandes fortunas, una inversión que se beneficia de un control más bien tenue por parte de las administraciones públicas. El título original de esta producción principalmente danesa es más significativo que el internacional: Velkommen til Pengeland (Bienvenido a la tierra del dinero) dice mucho más sobre el trasfondo de una docuserie que profundiza en un mundo generalmente opaco en el que ninguno de los personajes resulta plenamente fiable, ya que todos tienen motivos para distorsionar la verdad. Aunque está basada en una amplia documentación de testimonios, correos electrónicos, mensajes, registros financieros y actas judiciales, la historia se reconstruye a partir de momentos destacados para contrastar lo que los implicados afirman que sucedió con lo que sugieren las pruebas. El mejor episodio es, precisamente, La batalla por miles de millones (T1E3), en el que se describe el proceso judicial al mismo tiempo que la estrategia de daño reputacional que llevaron los dos protagonistas enfrentados, al margen de la justicia, sobre todo en los medios de comunicación. Ofreciendo un relato que no solo registra una disputa legal, sino que aborda la ambición humana, el derecho a defenderse, el ego y la codicia.


American hostage se estrena el 5 de noviembre en Movistar Plus. 
Alguien debería prohibir los domingos por la tarde se estrena el 10 de noviembre en Sundance tv.
Matar a un oso se estrena el 10 de diciembre en Movistar Plus. 
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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

Prime crime: A true story, Tarde de perros, Turno de guardia y La otra víctima se pueden ver en Movistar Plus.
La vida secreta de las palabras se puede ver en Filmin y RTVE Play.
Sin techo ni ley se puede ver en Acontra+.
Deseando amar se puede ver en Filmin, Prime y RTVE Play.
La última película se puede ver en Filmin. 
Training day se puede ver en Atresplayer, Movistar Plus, Netflix y Prime.
Serpico se puede ver en FlixOlé y Movistar Plus.
Taxi driver se puede ver en Filmin y Tivify.
French connection. Contra el imperio de la droga se puede ver en Disney+. 
Pusher. Un paseo por el abismo se puede ver en Fubo.
Blade runner se puede ver en HBO Max, Movistar Plus y Prime.