Como todos los años, nos acercamos al festival más destacado que se dedica en el mundo a las series para presentar las producciones internacionales que marcarán la temporada, y al mismo tiempo reflexionar sobre el estado del audiovisual a través de las conferencias y paneles de Séries Mania Forum, en un momento en el que se avecinan importantes transformaciones en el sector, con la posible compra de Warner Bros. por parte de Paramount Skydance, así como la fusión entre la británica All3Media, que presenta varias series en esta edición del festival, ya la compañía francesa Banijay Entertainment, que conformarán dos de los mayores conglomerados audiovisuales del mundo. Pero hay que estar atentos también a las consecuencias de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán en las economías de países como Arabia Saudí, Qatar o Emiratos Árabes, de donde provienen buena parte de los fondos de inversión que han invertido en las grandes empresas audiovisuales del mundo.
En un festival que ha elegido para su imagen promocional tres series destacadas de la pasada edición, la premiada miniserie española Querer (Movistar Plus+, 2024), la canadiense Empatía (Movistar Plus+, 2025) y la francesa El'sardines (Arte, 2025), todas ellas estrenadas en España, el primer fin de semana ha servido para presentar algunas de las destacadas producciones que compiten en esta edición, y aunque este año no se ha reflejado la gran repercusión de la producción hispana que recibió premios en 2025, con solo dos series seleccionadas, sí se ha demostrado el interés del público francés por nuestras series, con una muy buena acogida para Anatomía de un instante (Movistar Plus+, 2025), que participa en la Competición Internacional, con una amplia presencia encabezada por el productor José Manuel Lorenzo, el guionista Rafael Cobos y el director Alberto Rodríguez, y la catalana Sense filTRES (3Cat, 2025), que forma parte de la Competición de Formatos Cortos. Generalmente, el interés que despierta una producción en una rueda de prensa se mide por la cantidad de preguntas que surgen de los asistentes, y en el caso de Anatomía de un instante se percibió una gran curiosidad por parte de la prensa y espectadores, aunque algunos apuntaron que de cara al estreno de la serie en Arte France, aún no programado, sería necesaria una mayor contextualización histórica. Respecto a la relevancia de la historia en la actualidad, el productor José Manuel Lorenzo mencionó al filósofo recientemente fallecido Jürgen Habermas (1929-2026, Alemania): "Él decía que había que poner la razón en el centro del discurso. Y en esa época se consiguió que partidos opuestos hablaran y dialogaran para construir un futuro sin tener que condenar el pasado. Ese espíritu de la transición tiene mucho que ver con Jürgen Habermas y con algo que hoy se ha perdido. Hoy estamos en la ley del más fuerte". Mientras el director Alberto Rodríguez se refería al carácter pedagógico diciendo que "siempre tuvimos la intención de hacer una serie abierta, que el espectador pudiera seguir aunque supiera poco de Historia. Pedagógica no sé, pero ha sido muy abierta para acercarla a un público más joven y también a un público internacional". Coproducida por Arte France, que también participó en La Mesías (Movistar Plus+, 2023), Querer (Movistar Plus+, 2024) y Los años nuevos (Movistar Plus+, 2025), algunos de los éxitos de las series españolas en Séries Mania, una de las espectadoras destacaba la percepción desde Francia del buen momento de la producción española, a lo que José Manuel Lorenzo quiso reconocer el trabajo realizado por Domingo Corral dentro de su etapa al frente de la producción original de Movistar Plus+ y la apuesta decidida de Arte France por este tipo de coproducciones. También ha habido sesiones especiales para la inauguración con Los testamentos (HBO Max, 2026), la presentación del largometraje Peaky Blinders: El hombre inmortal (Tom Harper, 2026) y la decepcionante revisión francesa del personaje Lucky Luke (Disney+, 2026), una gran apuesta de Disney que ha recibido severas críticas negativas en Francia.
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| Rueda de prensa de Anatomía de un instante (Movistar Plus+, 2025) en Séries Mania |
SIMON HELBERG: EL ARTE DE CAMBIAR DE REGISTRO
Aprovechando la esperada serie The audacity (AMC+, 2026), que ha contado con la presencia de dos de sus actores, Billy Magnussen y Simon Helberg, Séries Mania programó este fin de semana un encuentro al que llamaron Masterclass con este último, que ha sido uno de los que mayor expectación ha suscitado en las últimas ediciones del festival, con largas colas que provocaron lentitud en el acceso al recinto. Una de las características de Séries Mania es que todas las actividades y proyecciones son gratuitas, pero esto también significa que hay que sufrir mucho tiempo de espera en los accesos a las conferencias y encuentros más populares. Simon Helberg (1980, California) ha conseguido generar un interés espectacular con su presencia en el festival, sobre todo por encarnar a uno de los personajes más emblemáticos de la historia de la televisión, Howard Wolowitz en The Big Band theory (HBO Max, 2007-2019), recordando en su encuentro con el público que estuvo a punto de perder esa oportunidad: "Cuando me propusieron participar en el piloto de la serie, mi respuesta fue negativa al principio. No me hace falta, ya he interpretado a demasiados nerds en mi vida y ahora trabajo con Aaron Sorkin". En 2007 él interpretaba un personaje recurrente en el drama sobre el mundo de la televisión Studio 60 on the Sunset Strip (NBC, 2006-2007), creado por Sorkin, pero a pesar de sus reticencias, cuando recibió una llamada directa de Chuck Lorre (1952, Nueva York), creador de algunas de las comedias más populares de la televisión, se embarcó en un proyecto que ocupó doce años de su carrera profesional: "Es extraño pensar que has tenido doce años para desarrollar el arco de un personaje. No creo que realmente hubiera un arco narrativo creado para Howard desde el principio. Honestamente, creo que el personaje comenzó simplemente como un tipo un poco sórdido, y algunos de los guionistas escribieron varios chistes sórdidos estupendos. Y entonces esos guionistas dejaron paso a otros guionistas que pensaron que quizás podrían hacerlo un poco más inteligente". La evolución de Howard Wolowitz desde un nerd algo creepy hasta un padre de familia tuvo también algunos paralelismos con la vida personal de Simon Helberg: "Al igual que yo iba madurando y tuve hijos, también en el personaje surgió el tema de la paternidad. Parece como si se hubiera ido filtrando mi vida de forma inconsciente, pero al mismo tiempo es la suerte de tener 300 episodios para desarrollar al personaje".
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| © Séries Mania |
También recordaba Simon Helberg en este encuentro que la química entre el grupo de actores funcionó casi de manera inmediata: "La dinámica de grupo depende mucho de la suerte. A veces conectas inmediatamente. Pero creo que los buenos actores son los que saben escuchar a los otros, los que extraen pistas del guión. Puedes tener una gran química desde el primer día, porque encuentras el ritmo de las escenas. Pero realmente nos sentimos muy cercanos como grupo". Su larga trayectoria en una misma serie le ha permitido también vivir plenamente la transformación del sector, marcando diferencias muy claras entre el sistema de producción actual y el que se desarrollaba en los años 2000: "Cuando rodamos series como The audacity, tienes toda estas páginas de guión con diálogos y diálogos, solo las ensayas quizás una vez, y entonces ruedas, y pasas a otra toma. Ni siquiera tienes tiempo de asimilar lo que has hecho. En cierto modo eso se ha perdido respecto a épocas anteriores. Cuando rodábamos The Big Band theory, antes habíamos ensayado como ocho o nueve veces, y al grabar delante de un público en directo, Chuck Lorre confiaba en que esos 300 espectadores representaban a toda la audiencia. Así que cuando una escena no funcionaba, confiaba en el criterio de los espectadores y muchas veces volvía a reescribir la escena poco antes de volver a rodar. Era una locura, porque hacíamos 24 episodios todas las temporadas".
La carrera de Simon Helberg se ha consolidado como actor, sin embargo, lejos de su personaje más popular, sobre todo en largometrajes que le han permitido diversificar su talento, como Florence Foster Jenkins (Stephen Frears, 2016), junto a Meryl Streep y Hugh Grant, en el que encarnó al pianista Cosmé McMoon, demostrando su formación como músico, o en la producción francesa Annette (Leos Carax, 2021) de la que recuerda, desde su encuentro con el público francés, que incluso mintió sobre su conexión con Francia para poder conseguir el papel: "Era como si estuviéramos haciendo una obra de arte. Como si estuviéramos en la escuela de arte y lo hiciéramos porque lo amamos, un proyecto crudo y arriesgado. Me sentí tan cómodo en manos de Leos Carax, porque realmente es un auténtico autor, un auténtico visionario. Pero fue duro rodar en francés". En su búsqueda de personajes más complejos, Simon Helberg interpreta a uno de los secundarios en The audacity (AMC+, 2026-), uno de los genios que habitan el desquiciado Silicon Valley: "Estos personajes tienen bastantes defectos, pero intentan ser virtuosos hasta cierto punto. Sin embargo, vemos cómo el egoísmo interrumpe esa virtud, y eso es con lo que podemos identificarnos. Vemos cómo se corrompen. Siempre buscamos qué hace bueno a un personaje y qué es lo que busca. Y la gente en Silicon Valley busca la eficiencia, pero carece de humanidad y puede ser terriblemente deprimente. Martin descuida a su hija, claro, pero quizás salve las futuras relaciones padre-hija con su robot". El encuentro en Séries Mania concluyó con una anecdótica reunión de Simon Helberg con el actor de doblaje que le ha puesto su voz en Francia durante los doce años de The Big Band theory.
LAS SERIES MÁS DESTACADAS DEL FESTIVAL
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The audacityEstados Unidos 2026 | AMC+, 8x60' | Episodios 1-3 | Competición Internacional | ★★★☆☆Creada por Jonathan GlatzerDirigida por Lucy Forbes, Dan SackheimSXSW '26: TV Premiere |
Sustentada en la relación entre los dos protagonistas desquiciados, acaba fallando en un entorno repleto de lugares comunes que no funciona a pesar de sus diálogos afilados, pero mejorando conforme las historias de los personajes se entrelazan.
Esta temporada estamos viendo una tendencia significativa en los estrenos de las plataformas: producciones que despiertan interés por sus creadores o protagonistas, pero que acaban siendo decepcionantes, sin llegar a ser tan relevantes como lo que podrían sugerir los nombres de sus responsables. Es el caso de Rooster (HBO Max, 2026), Scarpetta (Prime, 2026), Vladimir (Netflix, 2026) o Mujeres imperfectas (Apple tv, 2026), que no pasan de una ligera medianía después de su visionado y tampoco van a ser especialmente recordadas. Aunque en menor medida, también es el caso de The audacity (AMC+, 2026-), la gran apuesta de AMC por ofrecer la oportunidad al reconocido Jonathan Glatzer (1969, New Jersey) para encabezar su propia serie, después de su participación en los equipos de guionistas de series tan emblemáticas como Better call Saul (Netflix, 2015-2022), Bloodline (Netflix, 2015-2017) y Succession (HBO Max, 2018-2023), por la que ganó el Emmy. Sobre el papel, esta visión mordaz y satírica en torno a las ansiedades y traumas de los cerebros que habitan el entorno de Silicon Valley tiene posibilidades de bucear en la profunda inestabilidad psicológica de quienes manejan el futuro tecnológico del mundo, y el tipo de poder que están atesorando sin que aparentemente nos demos cuenta: "Hypergnosis, mi empresa, recoge tus datos cada vez que haces clic en "acepto" y luego metemos todo eso en un algoritmo que haría sonrojar a la Ley Patriótica: todo, en todas partes y en todo el mundo. Te provocaría pesadillas saber la cantidad de empresas que tienen el mismo poder, o más, que la NSA", dice Duncan Park (Billy Magnussen) en el episodio El mejor de todos los mundos posibles (T1E1). Aunque su propio mundo parece estar desmoronándose debido a que la empresa de minería de datos de la que es director ejecutivo podría acabar en graves problemas debido a una filtración realizada por él mismo sobre una posible adquisición. Lo que además coincide con la crisis de su matrimonio con Lili Park-Hoffsteader (Lucy Punch), contribuyendo a su estado de desesperación y pánico. El único salvavidas al que se aferra son las sesiones con su terapeuta JoAnne Felder (Sara Goldberg), quien de alguna forma establece los límites morales y éticos a los que debería agarrarse. Aunque todo eso estalla cuando Duncan descubre un pequeño secreto de JoAnne: como terapeuta, utiliza el acceso a información privilegiada que le proporcionan sus clientes "multimillonarios llorones" para sacar beneficio económico a través de compras y ventas de acciones en los momentos más oportunos. De manera que ambos se convierten en improbables aliados/antagonistas para compartir esa información y solventar sus propios problemas. En los diálogos afilados que los personajes sueltan se pueden rastrear algunas influencias del trabajo de Jonathan Glatzer en Succession, bien por haber absorbido ese ritmo o porque él mismo lo aportó a la serie de Jesse Armstrong. El problema es que en The audacity no terminan de funcionar adecuadamente, sobre todo en los personajes secundarios que van conformando el entorno de los protagonistas, como el millonario Carl Bardolph (Zach Galifianakis) que alcanzó su fortuna gracias a los beneficios del spam y debe lidiar con sus ataques de ira, o el inventor Martin Phister (Simon Helberg) que pretende crear una Inteligencia Artificial terapéutica para adolescentes solitarios, a pesar de que él mismo tiene como hija a una adolescente solitaria a la que no presta demasiada atención, y que está casado con Anushka Bhattachera-Phister (Meaghan Rath), la Directora de Innovación Ética en Cupertino. La visión externa de este mundo caótico la aporta el veterano de guerra Tom Ruffage (Rob Corddry), cuyo objetivo es conseguir un contrato con una empresa tecnológica para digitalizar la base de datos de la Asociación de Veteranos, lo que introduce el tema de las estrechas relaciones de las grandes tecnológicas con el desarrollo militar. Para Tom Ruffage, conceptos como "beneficios cuantificables" que establecen las compañías con las que se reúne resultan casi insultantes: "Hay mujeres y hombres que han luchado para que nosotros estuviéramos aquí y viviéramos así. Hombres y mujeres que se pusieron en primera línea de fuego para defender el sistema socioeconómico en el que ustedes y sus empresas están prosperando".
Es tan fácil rastrear las similitudes con personajes como Elon Musk o el reciente conflicto entre el Pentágono y la compañía de Inteligencia Artificial Anthropic, que resulta una ventaja para la serie que sus temas nos parezcan tan cotidianos. Pero en los tres primeros episodios de los que podemos hablar estas tramas individuales resultan desequilibradas, algunas con menos interés que otras, mientras el impulso principal lo conduce una divertida interpretación de Billy Magnussen, al que también veremos en la película The social reckoning (Aaron Sorkin, 2026), otra versión del mundo de Silicon Valley, y su entretenida interacción con Sara Goldberg, que nos recuerda a veces a su personaje en Barry (HBO Max, 2018-2023), aunque la comedia tome el tradicional camino del malentendido en episodios como Brillar intensamente (T1E2) lo que, en todo caso, no es suficiente para mantener el tono irónico de la historia durante mucho tiempo sin que parezca excesivamente monótono. Sobre todo cuando el ambiente y personajes que les rodea no pasa de ser el típico retrato de multimillonarios obsesionados con sus objetos de colección, envueltos en problemas sentimentales, infidelidades o hijos adolescentes que quieren independizarse de la influencia de sus padres sin dejar de beneficiarse de sus carteras. Si tuviéramos que describir The audacity solo por el entorno familiar de los protagonistas, parecería que estamos hablando de la segunda temporada de Vicios ocultos (Apple tv, 2025-) o de otras tantas series que funcionan bajo la misma premisa: los millonarios son idiotas. Hay que reconocer que la historia consigue cierto equilibrio y mejora a partir de la segunda parte de la temporada, cuando algunas de estas líneas narrativas se unen y las tramas de los personajes se entrelazan. Como suele suceder últimamente, la primera temporada transmite la sensación de que quiere establecer los parámetros para que una segunda temporada definitivamente los desarrolle, y de hecho ya ha sido confirmada su continuación por parte de AMC. Pero si hacen falta ocho episodios de una hora para colocar las piezas donde mejor funcionan es que hay algún problema grave en la narrativa. Lo que hay que reconocerle a Jonathan Glatzer es que su visión sobre Silicon Valley es lo suficientemente oscura como para resultar atractiva, y que tiene la capacidad para componer un grupo de personajes que, con sus más y sus menos, reflejan posibilidades de desarrollo más allá de sus inconsistentes retratos individuales.
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ProudPolonia 2026 | HBO Max, 8x35' | Episodios 1-3 | Competición Internacional | ★★★★☆Creada por Karol Klementewicz | Escrita por Karol Klementewicz, Monika PęcikiewiczDirigida por Karol Klementewicz |
Si bien cae en la representación estereotipada de la vida hedonista de un joven gay, emociona de una manera profunda a través de sus personajes, planteando una reflexión sobre las políticas discriminatorias de las leyes de adopción en Polonia.
A pesar de que el productor y responsable de contenidos de HBO Polonia, Bogumił Lipski, destacaba que aunque se trata de una historia protagonizada por un joven homosexual, no hay una intención de adoctrinamiento, sino que se plantea una situación para que el espectador haga su propia reflexión, parece claro que Proud (HBO Max, 2026), que tiene previsto estrenarse a finales de año, es una propuesta arriesgada dentro del contexto de un país como Polonia con evidente cultura homófoba, especialmente desde las instituciones públicas. La serie comienza retratando a su protagonista Filip (Ignacy Liss) con ciertos estereotipos de una homosexualidad entregada al sexo fácil, los encuentros casuales en bares de ambiente y la participación en orgías que organiza incluso en la casa de su hermana Anka (Sylwia Boroń), con quien vive porque todavía no tiene un trabajo estable, solo participando como modelo en algunos reportajes y anuncios. Filip es un joven atractivo y egocéntrico, que se entrega a una vida de excesos sin demasiada planificación, pero cuyo mundo se derrumba cuando su hermana fallece repentinamente y debe ocuparse del cuidado de su sobrina Tosia, la bebé que ha quedado huérfana. Sin que el ex-novio de Anka y padre de la niña tenga la intención de ocuparse de ella, Filip toma la decisión de convertirse en un padre soltero, a pesar de su inexperiencia y de que la ley en Polonia prohíbe expresamente la adopción por parte de parejas homosexuales y especialmente de padres solteros gays: "Las estadísticas son claras. Pocos niños son adoptados por familias monoparentales. El año pasado, el éxito de las adopciones por hombres solteros fue cero. Y en tu caso, eres joven, soltero, sin un trabajo estable y tu orientación sexual no ayuda. Debes dejar de ser gay temporalmente. Los candidatos son evaluados por instituciones católicas", le dice un abogado en el Episodio 3 (T1E3). Pero Filip parece tener un sentimiento de protección hacia su sobrina (y de culpabilidad frente a la relación con su hermana), que le lleva a enfrentarse a esta paternidad que desconoce y suponemos que en los siguientes episodios a establecer una lucha contra las instituciones polacas que discriminan claramente por razones de orientación sexual. El creador y director de la serie, Karol Klementewicz se ha basado en la experiencia de su hermano cuando fue padre hace tres años, introduciendo aspectos de su propia vida personal, pero destacando que no pretende escandalizar: "Es la historia de un joven homosexual que quiere adoptar un bebé, pero sobre todo es una historia familiar que pretende hacer reflexionar sobre la condición humana. No quiero cambiar la manera de pensar de nadie, sino establecer un espacio de debate que nos permita ampliar nuestra perspectiva a través de la historia de un joven que simplemente está luchando por su propia felicidad y por la felicidad de su sobrina".
Proud a veces puede caer en cierto retrato estereotipado de la comunidad gay a través de la representación hedonista del protagonista, pero cuando se enfoca en los personajes es cuando realmente consigue una emoción más profunda. Con una estética que parece influida por Euphoria (HBO Max, 2019-), especialmente en el primer episodio, retrata con acierto a un joven que se empeña en abordar la paternidad a pesar de su amplio desconocimiento, y que acaba adoptando la postura fácil de ganarse la confianza de su círculo cercano para que se ocupe de Tosia mientras él trata de mantener algo de la vida que tenía antes, sin darse cuenta de que en realidad no está afrontando el problema. Es interesante la construcción de Olek (Kamil Studnicki), un amigo de Filip que en realidad está enamorado de él, y que asume el cuidado de la bebé con la percepción de que es lo más cercano a una vida en pareja que podrá alcanzar con él. Pero cuando se siente decepcionado por Filip, también es el único capaz de mostrarle la realidad: "Ella necesita un padre, no un tío borracho. Estás sobrepasado por Tosia, así que necesitas a alguien que cuide de ella, preferiblemente gratis. No encajas en la figura de un padre. Has hecho una buena acción y te sientes mejor, ahora vuelve a la normalidad y afronta la verdad". En su formato de 35 minutos, Proud tiene el soporte de unos buenos personajes y de una dirección que sabe cómo retratar sus emociones, envuelta en la selección de una excelente banda sonora que incluye momentos especialmente emotivos como la introducción de algunos referentes de la cultura LGBTQI+, como el artista trans Kae Tempest (1985, Reino Unido), intérprete de spoken word, del que se incorpora su hermoso himno "Hold your own" (Mantente firme), incluido en su álbum The book of traps and lessons (2019, Republic Records), que enmarca un conmovedor final del Episodio 3:
La felicidad, la marca, no es felicidad.
Somos más inteligentes de lo que creen que somos.
Nos toman por idiotas, pero ese es su problema.
Cuando nos comportamos como idiotas, se convierte en nuestro problema.
Así que mantente firme.
Respira hondo en una playa helada,
Saborea la sal de la amistad,
Observa el movimiento de un desconocido.
Mantente firme.
Y que así sea,
Atrapando.
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EttyFrancia, Alemania, Países Bajos 2025 | Arte, 6x52' | Proyección Especial | ★★★★★Creada y escrita por Hagai Levi sobre los diarios de Etty HillesumDirigida por Hagai LeviFestival de Venecia '26: Fuera de concurso |
Una historia extraordinariamente relevante inspirada en los diarios de Etty Hillesum, pero descontextualizando históricamente su condición de víctima del holocausto para hablar de la pérdida de libertad y los autoritarismos en un sentido más universal.
No suele ser habitual en los festivales de series que se proyecten las temporadas completas, incluso aunque se trate de miniseries. Hace unas ediciones en Serielizados Fest no se presentó Los años nuevos (Movistar Plus+, 2024) porque su director Rodrigo Sorogoyen pidió que se proyectara la serie completa, como lo había hecho en el Festival de Venecia, pero los organizadores no quisieron ajustar los horarios de proyección en sesiones de tanta duración. Pero el planteamiento de la miniserie Etty (Arte, 2025) requiere de un visionado total para ser percibida en su lograda complejidad, y de hecho el estreno en Israel el pasado mes de enero tuvo lugar en salas de cine dividido en dos películas de casi tres horas de duración cada una, y también en Francia se podrá ver en cines antes de su estreno en el canal Arte a finales de mayo. Sin duda se trata de la mejor obra de Hagai Levi (1963, Israel), reconocido creador de las versiones originales de los posteriores remakes norteamericanos de En terapia (HBO Max, 2008-2010) y The affair (SkyShowtime, 2014-2019), de algunas ambiciosas producciones fallidas como el remake de la serie de Ingmar Bergman Secretos de un matrimonio (HBO Max, 2021) y cuya miniserie Our boys (HBO, 2019), basada en el asesinato real de un adolescente palestino a manos de un grupo de jóvenes israelíes, fue calificada por Benjamin Netanyahu como "antisemita". Su último proyecto se inspira en los diarios que escribió Etty Hillesum (1914, Países Bajos-1943, Auschwitz), una joven profesora que vivió en Ámsterdam durante la ocupación nazi, y los escribió entre 1941 y 1943, cuando murió en el campo de concentración de Auschwitz a los 29 años. Estos diarios y sus cartas comenzaron a ser recopilados en libros a partir de los años ochenta, y recientemente ha aumentado el interés por su lectura. En España se publicó Una vida conmocionada. Diario de Etty Hillesum (2007, Ed. Anthropos Editorial), pero actualmente solo está disponible El corazón pensante de los barracones. Cartas (2001, Ed. Anthropos Editorial). Una de las características más peculiares de la descripción que hace Etty Hillesum de su vida es la relación que mantuvo con el psicoquirólogo alemán Julius Spier, hasta el punto que su diario comienza diciendo: "El 3 de febrero de 1941, llegué al mundo", señalando la fecha en que le conoció como si toda su vida anterior no fuera importante. Esta relación fue tan estrecha y emocional que el deseo de Etty de mantenerse cerca de él fue la principal razón por la que acabó acudiendo voluntariamente al campo de concentración de Westerbork, y posteriormente terminó en el campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau. Mientras Spier, como inmigrante judío alemán, no podía evitar la deportación, Etty Hillesum como holandesa tuvo la posibilidad de trabajar en el Consejo Judío de Ámsterdam, pero decidió acudir a Westerbork como asistente social, a pesar de que tuvo la oportunidad de escapar. La serie también comienza cuando Etty (una extraordinaria Julia Windischbauer) tiene 27 años y se encuentra estudiando en la universidad mientras trabaja como empleada doméstica pra Han Wegerif (Leopold Witte), un viudo de 62 años con el que mantenía una relación íntima. Pero no está exactamente ambientada en 1941, sino en una Ámsterdam actual, con una estética más cercana a los ochenta, que establece la historia de Etty dentro de una atemporalidad sugerente. Hagai Levi afirma que no quería que el holocausto desviara la atención sobre el relato personal de la protagonista, de manera que construye una especie de ucronía en la que Ámsterdam está ocupada por un régimen totalitario en un tiempo indefinido, no se ven las estrellas amarillas que señalaban a los judíos, pero los lugares públicos comienzan a marcarse con carteles que prohíben la entrada a los judíos, y solo hay algunas referencias a la gestapo o a la existencia de campos de concentración. Esta eliminación del contexto histórico consigue universalizar el mensaje, hablando del autoritarismo en un sentido más general, lo que es especialmente relevante en una época en la que se están aceptando los extremismos de perfil fascista con peligrosa normalidad.
Cuando Etty decide someterse a terapia, le recomiendan las prácticas del profesor Julius Spier (Sebastian Koch), un alemán que desarrolla en Ámsterdam una práctica que mezcla la psicoterapia con la quiromancia. Una de las características de los diarios escritos por Etty Hillesum, el único referente que se tiene de la vida de su autora, es la espiritualidad que se desprende de ellos, cuestionándose el sentido de la vida conforme la opresión del autoritarismo se estrechaba en torno a la comunidad judía en Ámsterdam. En un espectacular comienzo sin diálogos del episodio The sky within me (T1E4), vemos una larga fila de ciudadanos desplazándose en bicicleta por las calles de Ámsterdam, mientras un tranvía pasa por su lado, reflejando la prohibición ya generalizada del acceso de los judíos a los lugares públicos. Pero pronto entendemos que ese amplio grupo de ciclistas se dirige hacia un almacén donde sus bicicletas son confiscadas por las autoridades para ser destruidas: "Todo lo que he perdido es algo menos que perder. Poco a poco estoy encontrando el coraje para dejarlo todo atrás. Cada cosa, cada norma. Toda convencionalidad, toda sensación de seguridad", escribe Etty Hillesum. La relación personal de ella con Julius Spier es también una salvación, una manera de dejar cierta atracción hacia la muerte en su estado depresivo, que se produce sin embargo cuando el odio se extiende progresivamente a lo largo de su propio entorno. Lo que consigue el espléndido guión de Hagai Levi es conformar su serie Etty como un reflejo de una mujer que se enfrenta a sus sentimientos entre Han Wegerif y Julius Spier, al mismo tiempo que su entorno se vuelve cada vez más peligroso y opresivo, una mirada íntima que se enmarca dentro de una generalidad asfixiante, lo que se convierte lentamente en un acto de resistencia. En algún momento, Etty sabe que incluso cuando le arrebatan todo (su hogar, su libertad, incluso su vida) aún conserva una esencia interior que no puede perderse. El descreimiento y la negación de lo que está ocurriendo se transforma en una necesidad de comprensión y solidaridad con quienes sufren más que ella misma, como trata de explicar a su amigo Max Polak (Chris Peters), quien le ofrece un trabajo en el Consejo judío para que evite el campo de concentración, pero no puede darle garantías para hacer lo mismo con Julius Spier. Ella justifica su decisión de dirigirse a una muerte segura cuando rechaza la posibilidad de escapar, en un diálogo emocionante sobre la espiritualidad que mantiene con Klaas Smelik (Gijs Naber), un amigo para el que Etty graba fragmentos de sus diarios en el programa de radio literario El hilo rojo, que sirve como recurso narrativo para la narración en primera persona de la historia. Pero a pesar de que la serie acoge con una mirada comprensiva las difíciles (y quizás equivocadas) decisiones que toma la protagonista, es la descripción de su crecimiento moral, emocional y psicológico, incluso hasta aceptar una posibilidad de sacrificio, la que eleva la historia hasta un nivel narrativo de profunda conmoción, subrayado por la sutil pero muy presente banda sonora clásica de Volker Bertelmann (1966, Alemania), ganador del Oscar por Sin novedad en el frente (Edward Berger, 2022), junto a Raffael Seyfried y Ben Winkler. De manera inteligente, el último episodio A bandage of many wounds (T1E6) se detiene donde se detienen los diarios de Etty Hillesum, justo antes de dirigirse al campo de concentración de Westerbork: "En tiempos difíciles se suelen tirar por la borda, con un gesto despectivo, los logros espirituales de artistas que vivieron tiempos más fáciles. Se rechazan con la siguiente observación: ¿de qué nos sirve todo eso en estos momentos?", termina escribiendo Etty Hillesum: "Tal vez sea comprensible, pero es mezquino. Y terriblemente empobrecedor. Una quisiera ser un bálsamo derramado sobre tantas heridas".
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Hundarna (Burden of justice)Suecia 2026 | SVT, 8x45' | Episodios 1-5 | Panorama Internacional | ★★☆☆☆Creada por Jens Lapidus | Escrita por Frans Milisic WiklundDirigida por Lisa Linnertop
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Tratándose de la gran apuesta del canal público sueco para esta temporada, acaba resultando una decepcionante muestra de drama legal que trata de pegarse a la realidad pero se construye sobre una previsibilidad constante.
El escritor Jens Lapidus (1974, Suecia) es uno de los autores suecos más reconocidos a nivel internacional, con novelas publicadas en España como Dinero fácil (2006, Ed. Suma), que forma parte de la llamada Trilogía Negra de Estocolmo, convertida también en un tríptico cinematográfico desde Dinero fácil (Daniel Espinosa, 2010) que lanzó al mercado internacional al actor Joel Kinnaman, y posteriormente fue reiniciada como serie en Snabba cash (Netflix, 2021-2022). Otras producciones también han adaptado sus novelas, como el thriller inédito en España Top dog (TV4, 2020-2023) o Paradise City (Prime Video, 2025), y él mismo ha hecho incursiones en el guión, como en la serie Advokaten (Viaplay, 2018-2020), que no era exactamente un drama legal sino un thriller protagonizado por dos hermanos abogados. La experiencia, previa a su faceta literaria, de Jens Lapidus como abogado penalista le ha permitido conocer los entresijos del sistema judicial sueco, lo que está presente en algunas de sus novelas, en las que él mismo reconoce que pretende alejarse del tradicional nordic noir para acercarse más al estilo de escritores norteamericanos como James Ellroy (1948, California). De manera que Hundarna (Los perros) (SVT, 2026-), calificativo con el que se designa a los abogados penalistas que corren detrás de sus presas/clientes como si fueran perros de caza, parece el tipo de serie al que estaba destinada la trayectoria de Jens Lapidus, un drama legal que no se centra tanto en la construcción de una trama policíaca sino en una descripción más o menos realista de cómo funciona el sistema legal en Suecia. Y en cierta manera se podría considerar como un posible sustituto para el canal público de su serie estrella La delgada línea azul (Filmin, 2021-2024) en cuanto a utilizar un género que sitúa a sus protagonistas dentro del entorno policial/judicial, para reflejar los principales desafíos de la sociedad sueca enfrentada a la delincuencia. En este caso, los protagonistas son dos abogados amigos de la infancia que lideran una de las principales firmas de Estocolmo, Matsson & Moradi: Sasha Moradi (Arvin Kananian) y Kalle Matsson (Björn Bengtsson) son las caras visibles de un bufete de prestigio que debe lidiar constantemente con los cambios en las leyes que restringen cada vez más sus opciones para mantener la defensa de sus clientes, al mismo tiempo que deben enfrentarse a cambios en la sociedad que también impugnan sus posibles estrategias. Durante una cena familiar en el episodio "Making millions of money" (T1E2), la hija pequeña de Sasha le pregunta a su padre: "¿Por qué defiendes a un violador?", lo que acaba desembocando en una discusión familiar. Su mediático caso es el de un hombre de negocios al que una joven ha acusado de violarla mientras estaba bajo los efectos del alcohol, donde el concepto de consentimiento debe ponerse en tela de juicio para poder desarrollar la defensa del supuesto violador. Mientras tanto, Amir Ibrahim (Ken Ring), el conocido líder de una banda criminal, ha sido arrestado y los principales bufetes de Estocolmo esperan llevar su caso por la repercusión social que tiene. Finalmente, la defensa del criminal que ahora afirma llevar una vida legal ha sido asignada a Kalle Matsson, lo que establece cierto conflicto con Sasha, cuyos orígenes iraníes parecían hacerle más adecuado para un criminal de origen árabe de alto perfil. Entre estos dos casos fluctúan los primeros episodios de la serie, con una característica diferente a la de los habituales dramas legales; y es que los defendidos no son necesariamente personajes claramente inocentes, sino a veces todo lo contrario. Al bufete se incorporan otros personajes secundarios como Tilde (Tiril Eeg-Henriksen), una joven abogada que acaba de incorporarse al departamento penalista después de trabajar en servicios sociales, y que ayuda a Kalle en su defensa.
Pero el más peculiar es Oscar (Kit Walker Johansson), que tiene algunos métodos poco ortodoxos para ganarse clientes, subiendo videos a Instagram y Tik Tok adoptando la jerga de los barrios marginales de Estocolmo como una manera de promocionarse entre los pandilleros, lo que acaba llevándole a la defensa de un joven adolescente que, sorprendentemente, parece estar implicado en una venganza callejera que ha saltado a los medios de comunicación. Las tramas por tanto hablan de sexismos, de machismos, de violencia callejera y de consentimiento dentro de un sistema judicial en el que importa menos cuál es la verdad que conseguir ganar los casos, y que conducen a los abogados a continuas contradicciones entre lo que pretenden inculcar a sus hijos y lo que defienden en los tribunales. Considerada por buena parte de la crítica sueca como una notable sustitución del excelente drama policial La delgada línea azul, sin embargo Hundarna, cuyo título internacional es Burden of justice (La carga de la justicia), nos parece que, a pesar de su pretendida mirada realista a la justicia, acaba cayendo en los tópicos más insufribles de la televisión actual. No solo por el estilo de cámara en mano siguiendo la estela de Succession (HBO Max, 2018-2023) que adopta la directora Lisa Linnertop (1978, Suecia), que acaba resultando bastante redundante, sino porque los paralelismos entre las vidas personales de los protagonistas y los casos judiciales que defienden resultan demasiado obvios. En el caso de Sasha, que lleva el caso de la supuesta violación, es un hombre que pasa por una crisis sexual con su esposa, mientras se entrega a la tentación de un flirteo en los baños de los tribunales con la fiscal de su caso. Mientras que Kalle, que comienza a defender a un criminal que asegura ser un buen padre de familia, se entrega con una convicción que le lleva a cruzar algunas líneas peligrosas y le provoca incluso malestar físico. Pero él mismo es un desastre en su entorno familiar: al tiempo que consigue éxitos en los tribunales, se olvida del cumpleaños de su esposa o de llevar a su hijos al partido de fútbol que les había prometido. Cuando uno de sus clientes presos se suicida, solo tiene un comentario para su ayudante Tilde: "No podemos salvarlos a todos", aunque en su interior está destrozado emocionalmente. La serie arrastra los tópicos uno detrás de otro, incluso en el retrato de los defendidos: independientemente de la culpabilidad del acusado de violación, se muestra claramente que pertenece a esa manosfera para la que darle un sí una vez es como dejar entrar a un vampiro en tu casa, ya no hay vuelta atrás. El único personaje que resulta más interesante es Oscar, el joven abogado que se involucra en las pandillas para conseguir clientes y que está interpretado con soltura y descaro por el actor Kit Walker Johansson, al que hemos visto como protagonista de Threesome (Pr1meran, 2021-2022). Su desesperado intento por defender al arrogante adolescente Ayub (un estupendo Seddik Radjai), se topa con una revelación sorprendente que cambia su estrategia de defensa en el episodio Har jag ditt samtycke? (Tengo su consentimiento?) (T1E4), que explora la naturaleza del consentimiento en otra de las tramas paralelas protagonizada por Sasha Moradi. Aunque también hay algunas dosis de lugares comunes, como cuando tiene una discusión tensa con su compañera de trabajo Miriam (Dona Hariri), a quien trata con desprecio por sus supuestos privilegios como mujer e inmigrante, pero en privado se hace una paja mirando su perfil en redes sociales. Hundarna es la gran apuesta de SVT para esta temporada, pero acaba siendo una decepcionante muestra de drama legal que trata de pegarse a la realidad pero se construye sobre la previsibilidad constante.
Los testamentos se estrena en Disney+ el 8 de abril.
The social reckoning se estrena en cines el 9 de octubre.
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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):
Annette se puede ver en Filmin.
Sin novedad en el frente se puede ver en Netflix.
Dinero fácil se puede ver en Acontra+ y Filmin.