En nuestro repaso a las series policíacas internacionales que se han estrenado recientemente, nos trasladamos a la inhóspita región de Svalbard, en el ártico noruego, a la costa dorada de Australia, los Bois Francs de la región de Quebec, el lago de Constanza que limita con tres países en el centro de Europa, el paisaje más rocoso de Escocia y la capital de Gran Bretaña para ofrece una mirada diversa hacia el perfil de investigadores que conforman el panorama audiovisual mundial.
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Dustfall
Gold Coast - AustraliaAustralia, 2026 | Temporada 1, 6x50' | ABC/Apple tv | ★★★★☆
Creada por Dianne Taylor, Stuart Page, Belinda Chayko, Beatrix Christian Dirigida por Emma FreemanSéries Mania '26: Premio del Público
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Al mismo tiempo que se estrenaba el pasado fin de semana en Australia a través de la cadena pública ABC, también se ha anunciado que esta historia policíaca que recibió el Premio del Público en Séries Mania '26 fue adquirida por Apple tv para su catálogo de 2027. Esta política de adquisición de producciones internacionales comienza a ser habitual en una plataforma que se abre al mercado fuera de sus series originales, aunque este mismo año también ha ofrecido una muestra de thriller dramático australiano con la estupenda Causa abierta (Apple tv, 2026), un relato sobre el concepto de familia que va más allá de una simple investigación. Como ya hemos comentado, algún programador avispado de los muchos festivales de series que hay en España podría haber dedicado un ciclo a la producción australiana, porque este año nos ha dado algunas muestras muy interesantes: el peculiar policíaco Treasure & dirt (ABC, 2026), el thriller sobrenatural Los ecos de Parrish Station (SciFi, 2026), el drama romántico Two years later (Paramount+, 2026) o la comedia sexagenaria Dalliance (Paramount+, 2026). En el caso de Dustfall (ABC, 2026), de la que ya adelantamos nuestras impresiones sobre los primeros episodios en las crónicas del festival Séries Mania, tiene todos los ingredientes de un drama sólido, recuperando a la protagonista y la principal directora de la notable serie sobre periodismo en los años ochenta The Newsreader (Netflix, 2021-2025), y contando con guionistas tan reconocidos como Dianne Taylor, una de las creadoras del drama neozelandés Después de la fiesta (Filmin, 2023), Stuart Page que ha trabajado en el drama político Total control (Filmin, 2019-2024) y Beatrix Christian, quien ha escrito guiones para el thriller australiano Black snow (AMC+, 2023-). El canal público ABC vuelve a reunir a la directora Emma Freeman y la actriz Ana Torv en un thriller atmosférico que aborda temas relevantes y está basado en la novela The unbelieved (2022) de la conocida escritora y podcaster australiana Vikki Petraitis. Se trata de la primera investigación protagonizada por la detective Antigone Pollard dentro de la serie titulada Deception Bay, nombre de la zona en la que se desarrolla, y de la que su autora publicó un segundo libro titulado The stolen (2025) el año pasado. Por lo tanto, estamos ante una serie que parece tener intención de continuar en próximas temporadas con el mismo personaje. Aunque puede parecer uno de esos thrillers oscuros que son tan habituales en los últimos años, hay algunas características destacadas que se reflejan desde sus primeros episodios. En esta adaptación, la detective Tig Pollard (Ana Torv) regresa a su ciudad natal de North Gap después de varios años en Melbourne, y su primer caso surge cuando la joven Edie (Zoe Philips) es encontrada con evidentes rastros de violencia y abuso sexual, en medio de un lugar recóndito entre la larga zona costera de Gold Coast, en Queensland. La noche anterior, Edie estuvo en un bar con su amigo Finn Morrison (Theo Haitana), quien no parece haber entendido la respuesta negativa de ella frente a la invitación de ser más que amigos, y fue abordada por Davo Bradley (Ron Kelly), un borracho con actitudes machistas. Sin recordar nada de lo que sucedió después, parece evidente que Edie ha sido víctima de la adulteración de su bebida con algún estupefaciente, sobre todo cuando se encuentra el ADN de tres hombres en su zona genital. El principal sospechoso de la violación es Davo, pero éste aparece asesinado al final del primer episodio, por lo que el misterio se hace cada vez más complejo. Desde el principio, el interés de la historia, adaptada principalmente por Dianne Taylor, se acerca más al drama que experimenta la víctima Edie, su confusión y su forma de enfrentar los progresivos descubrimientos en torno a lo que le sucedió aquella noche. Mientras que la directora rodea la historia de una atmósfera inquietante que se detiene en los detalles de un desierto que resulta tan hostil como el propio ambiente humano de un lugar en el que las primeras dudas se dirigen hacia la versión de la víctima, no hacia la identidad del culpable que se revela relativamente pronto. La investigación de Tig Pollard se encuentra con dificultades debido a una cierta complicidad de los habitantes del pueblo en torno al silencio y los secretos, quienes prefieren dejar pasar algunos acontecimientos antes que bucear en la cultura misógina y machista que envuelve las agresiones, demasiado habituales, entre testigos mudos.
Como en la novela, la investigación criminal sirve para hablar de temas sociales, especialmente sobre la violencia de género y las justificaciones que a veces la rodean, si no directamente la falta de credibilidad que se le asume a determinadas víctimas, algo a lo que hace referencia el título del libro, The unbelieved. En los primeros episodios surge una subtrama que se desarrollará más adelante, y que parece estar relacionada con un caso anterior de la detective Tig Pollard en Melbourne, protagonizada por la joven Maya Luu (Gemma Chua-Tran), cuyo abusador ha sido absuelto en un juicio y ahora contraataca con una demanda por difamación. Dustfall utiliza la trama policíaca para reflexionar sobre los efectos que se contagian alrededor de una investigación sobre un caso de violación. En este sentido, mantiene una conexión con la anterior serie de Dianne Taylor, Después de la fiesta, estableciendo una construcción detallada y compleja de unos personajes femeninos que cargan sobre sus hombros con diferentes tipos de abusos. Es importante la relación de Tig con su madre Olivia (Juliet Stevenson), dentro de la aislada casa familiar donde ahora vive, que atesora los recuerdos y las huellas de un pasado en el que ésta no ejerció como la persona protectora que debía haber sido para su hija. Son dos caracteres que colisionan permanentemente, arrastrados por algunos de sus traumas personales. Pero también es interesante el retrato de determinados personajes masculinos, como el compañero de investigación de Tig, Remi (Bert LaBonté, quien también interpreta a un policía en Causa abierta), de origen indígena, o el joven Finn Morrison, permeable a esa cultura de la masculinidad tóxica y de la misoginia que le rodea en su familia y en su entorno cercano, y víctima de acoso escolar porque todos le consideran responsable de la violación de Edie. Juliet Stevenson hablaba en Séries Mania sobre los temas que aborda la serie: "La cultura de la violencia contra las mujeres nunca se consigue desprender de los prejuicios que la rodean, y nunca se ha creado un movimiento que se desarrolle realmente. Como esa frase tan relevante que dijo Gisèle Pelicot: "La vergüenza tiene que cambiar de bando". Ese lema se ha extendido por todo el mundo". La serie es descrita en la promoción como un "thriller atmosférico tropical", por la zona en la que se desarrolla, la región de Gold Coast, donde se alternan las ciudades con skylines de grandes edificios con la zona costera, que es la que predomina en una ambientación en la que la directora Emma Freeman se acerca más a los paisajes secos y áridos, pero asimismo a las plantaciones de caña de azúcar (una de las industrias rurales de Australia), que le dan un aspecto muy particular, diferenciándola de otros policíacos australianos. Y aunque hay una atmósfera de violencia permanente, que nunca se muestra de manera explícita, uno de los principales logros de Dustfall es conseguir que al mismo tiempo se transmita una sensación de menor gravedad, una especie de cuidado y delicadeza en el trato que Tig Pollard dedica a la víctima, que la hacen mucho más apacible que otros thrillers oscuros.
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The blame
Londres - InglaterraReino Unido, 2026 | Temporada 1, 6x45' | ITV | ★★★★☆
Creada por Megan Gallagher sobre la novela de Charlotte LangleyDirigida por Rebecca Rycroft, Claire Tailyour
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Conectando con la intención de abordar temas relevantes a través del formato policíaco que parece predominar en los intereses de los espectadores, esta producción británica estrenada recientemente con menos impacto en los medios británicos de lo que debería haber tenido, se enfoca en la crisis de confianza en las fuerzas de seguridad, motivada por algunos escándalos relacionados con el abuso policial y las actitudes machistas de algunos de sus miembros. The blame (ITV, 2026) hace referencia a quién es el culpable de la misoginia dentro de un sistema en el que los encargados de hacer valer la ley también tienen actitudes despectivas hacia las víctimas, y resulta absolutamente escalofriante saber que los mensajes de texto de un chat grupal entre policías de una comisaría que aparecen en el Episodio 5 (T1E5) provienen de intercambios entre policías que fueron investigados en la vida real, del estilo de: "A las víctimas de violencia doméstica les encanta... por eso muchas veces regresan" o "un ojo morado les hace ver las cosas desde tu punto de vista". Una investigación del periódico The Guardian en 2023 coincidió con un informe interno en el que se revelaba que las actitudes machistas y sexistas eran tan habituales entre la policía metropolitana de Londres que parecía hacer sentir a quienes la practicaban como intocables. Por tanto, esa culpa que se menciona en el título de esta serie, es mucho más compleja en referencia al asesinato de Sophie Madsen (Matilda Freeman), una patinadora artística de 16 años, en la ciudad de Wakestead. La inspectora Emma Crane (Michelle Keegan), impulsada por una indignación más que justificada, y el inspector Tom Radley (Douglas Booth) son enviados a investigar este caso que comienza a destapar una atmósfera insoportable de actitudes sexistas, encubrimientos y presiones dentro de la propia policía. Cuando la serie parece encaminarse hacia terrenos convencionales, con una relación amorosa entre los dos inspectores que investigan el caso, un giro argumental convierte a Tom Radley en un posible sospechoso de la muerte de la joven adolescente, lo que desvía la historia hacia terrenos mucho menos tradicionales y hacia un enfoque que se centra sobre todo en el propio departamento de policía encabezado por el jefe inspector Kenneth Walker (Ian Hart), más que en una investigación externa. La publicación del libro The blame (2023) coincidió precisamente con la difusión del devastador informe Casey sobre la atmósfera sexista dentro de la policía metropolitana de Londres, pero la historia está sobre todo inspirada en una investigación que tuvo lugar cuando dos policías encargados de asegurar el lugar del crimen donde se encontraban los cuerpos de Bibaa Henry y Nicole Smallman, dos hermanas asesinadas en un parque de Londres en 2020, tomaron fotografías y las distribuyeron por chats grupales, un caso descrito en la estremecedora miniserie documental Bibaa & Nicole: Murder in the park (Sky, 2025). Los agentes Deniz Jaffer y Jamie Lewis fueron condenados en 2021 a dos años y nueve meses de cárcel por difundir selfies en los que aparecían junto a los cadáveres. Aunque no está basada directamente en este caso, hay resonancias sobre la existencia de estos chats grupales de Whatsapp formados por miembros de las fuerzas de seguridad en los que se difundían mensajes racistas y machistas, sin ningún tipo de supervisión por parte de la aplicación.
La historia ha sido adaptada por Megan Gallagher, guionista norteamericana pero afincada en Noruega, que ha escrito anteriormente series como
Wolf (HBO Max, 2023) y más recientemente
Su peor pesadilla (SkyShowtime, 2025). De manera que tiene esa estructura de giros argumentales que sabe dominar la escritora, aunque a veces puedan resultar excesivamente funcionales. Aunque la serie se desarrolla en la ficticia ciudad de Wakestead, en realidad se ha filmado completamente en Londres y de hecho hace referencia a los escándalos de la llamada Policía Metropolitana. La existencia de una tarjeta SD con imágenes de la víctima Sophie Madsen intentando denunciar una agresión sexual en la comisaría, provoca que el caso adquiera un tono mucho más preocupante, y que la investigación se centre en una posible denuncia contra el abuso de autoridad por parte de algunos miembros de la propia comisaría. Emma Crane, como una de las escasas mujeres inspectoras de Wakestead, siente constantemente la atmósfera enrarecida de machismo entre buena parte de sus compañeros, pero la serie también plantea que la existencia de un sistema donde la corrupción y el abuso son tolerados, provoca que incluso los agentes más honestos acaben siendo manchados por esta cultura de la inmunidad. La revelación de un caso anterior en el que participó Emma Crane con una posible acusación manipulada añade un elemento de moralidad a la historia, planteando que en un espacio lleno de manzanas podridas es casi imposible no acabar siendo contagiada por la propia putrefacción.
The blame es nuevamente una de esas historias policíacas que no pretenden centrarse en el misterio o los culpables, sino que propone una reflexión sobre hasta dónde puede extenderse el rastro de culpabilidad, y si es la propia policía la que puede acabar manchándose de esta culpa a través de sus procedimientos y de la corrupción sistemática de sus miembros. La serie puede ser demasiado explícita en sus planteamientos y a veces un poco tosca en la manera en que retrata a un grupo de policías tan ofensivos y machistas que parecen inverosímiles, pero la realidad puede sobrepasar incluso a la ficción más exagerada, como se revelaba en el libro
Into the night: A year with the police (2023), escrito por Matt Lloyd-Rose, una ex-maestra reconvertida en oficial de policía voluntaria en el sur de Londres, en el que exploraba el impacto de la policía en la sociedad mientras se enfrentaba a la misoginia y el racismo de sus propios compañeros.
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Bienvenue à Kingston-Falls
Bois Francs - CanadáCanadá, 2026 | Temporada 1, 6x45' | ICI Tou.tv | ★★★★☆
Creada por Robin AubertDirigida por Robin AubertSéries Mania '26: Mejor Actor (Maxime Le Flaguais)
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Una de las propuestas más singulares que se vieron en la pasada edición de Séries Mania proviene de la pequeña pero productiva industria audiovisual de Quebec, con una serie que homenajea y al mismo tiempo parodia a los tradicionales dramas criminales en los que un pequeño pueblo es impactado por una muerte violenta. En Bienvenue à Kingston-Falls (ICI Tou.tv, 2026), el descubrimiento es tan horrible como ridículo, marcando claramente el tono desde el principio: un cadáver aparece semienterrado y decapitado en el campo del granjero Hervé Lebrun (Guy Thauvette), a pocos metros de un enorme cartel que indica Bienvenidos a Kingston-Falls, con una bicicleta "aparcada" en su culo. Si una serie comienza con esta imagen, ya sabemos que lo que ocurrirá a continuación podrá ser cualquier cosa menos convencional. Desde luego, no lo es el inspector Gabriel Serpent (Maxime Le Flaguais), un policía en busca de redención cuyas vacaciones son interrumpidas por este macabro acontecimiento, en una pequeña comunidad en la que la ausencia de conflictos es tal que la comisaría está en peligro de ser clausurada. Gabriel Serpent considera que liderar la investigación le permitirá impedir que esto se produzca, pero la llegada de la detective Cynthia Quinn (Marie-Ève Milot), demasiado aficionada al alcohol y apodada "chien pisteur" (perra rastreadora), perturba la tranquilidad de la comisaría con sus métodos procedentes de la gran ciudad. El protagonista también tiene algunas peculiaridades, como su participación en el club de ganchillo del pueblo, junto a algunas de las mujeres ancianas, con las que comparte los avances de la investigación porque, como afirma una de ellas en el Episodio 2 (T1E2): "Lo que se dice en el club de tejer se queda en el club de tejer". Conduciendo su escarabajo Volkswagen, el inspector conoce los entresijos de las relaciones vecinales, pero conforme avanza la investigación también se hace más complicado encontrar el camino que le lleve a alguna pista fiable, y no va a ser la amable pero demasiado locuaz forense Guylou (Micheline Bernard) quien le desvele muchas incógnitas. Con un tono que puede recordar a series policíacas como la francesa Polar Park (Sundance tv, 2023), que participó en la competición francesa de Séries Mania hace unos años, también contiene el espíritu de Twin Peaks (Filmin, 1990-1991) en esa construcción de personajes peculiares en una pequeña población. El creador Robin Aubert (1972, Canadá) es un conocido actor, guionista y director quebequense que ha estrenado películas como Los hambrientos (2017) y Felizmente casados (Jean-François Rivard, Robin Aubert, 2020), pero que se enfrenta por primera vez al formato de series. También tiene un sentido del humor particular, que demostró en la presentación del panel Coming Next from Canada, en el que en lugar de hacer una presentación de su proyecto, contó una anécdota sobre una señora con la que se encontró en un parque de Lille, lo que evidencia que la historia se desarrollará por caminos impredecibles.
Kingston-Falls es una localidad ficticia cuyo nombre no solo es un homenaje a la película Gremlins (Joe Dante, 1984), sino que procede de la influencia de dos ciudades: Danville, donde se rodó la serie, y Kingsey Falls, en la región canadiense de Bois-Francs. Curiosamente, Danville también fue el escenario de la secuela de una de las comedias policíacas más exitosas de la historia en Quebec, Dos polis en apuros 2 (Alain Desrochers, 2016), que diez años después ha vuelto a llevarse la pantalla en Bon Cop, Bad Cop (Patrick Huard, 2026), una película que recupera a los protagonistas principales. La región de Bois-Francs forma parte de la región administrativa Centre-du-Québec, en la que históricamente, mucho antes de la llegada de los colonos franceses, los nativos americanos Abenaki, originarios de Vermont y Maine, habían venido a refugiarse, llamándola Arthabaska o Awabaska, debido a sus sabanas y marismas. La amenaza de la Sûreté du Québec (SQ) de cerrar la pequeña comisaría en la que solo trabajan dos agentes algo inútiles, Romain Rioux (Martin Héroux) y René Lewis (Luis Bertrand) supone un acicate para que Serpent trate de resolver el crimen en el menor tiempo posible, descubriendo que su amor de la infancia, Guidoune (Joanie Martel), una mujer malhablada e impertinente, parece ser la líder una banda criminal que podría tener alguna relación con el crimen. Una de las particularidades de Bienvenue à Kingston-Falls es que se desarrolla en una especie de paréntesis temporal en el que se mantiene un tono que mezcla los móviles plegables y los ordenadores de los años noventa con las cintas VHS de los años ochenta, pero en un entorno que parece asemejarse a los años setenta. De modo que consigue tener un aspecto visual atemporal y muy peculiar que hace referencia a la propia definición que ofrece el creador y director de la serie, Robin Aubert, como una "mezcla entre Agatha Christie y la popular comedia canadiense Les voisins (Micheline Guertin, 1987)". De hecho, el actor protagonista de aquella película, Marc Messier, interpreta en esta serie a Pop, el padre de Gabriel Serpent. Aunque sería fácil comparar esta propuesta como cercana al universo de Fargo (Joel Coen, Ethan Coen, 1996), por la peculiaridad de sus habitantes, las influencias reconocidas del creador son las series Twin Peaks y El reino (DR, 1994-1997), la serie de Lars von Trier. Ganadora del premio al Mejor Actor en la pasada edición de Séries Mania, para el protagonista Maxime Le Flaguais, Bienvenue à Kingston-Falls mezcla este sentido del humor peculiar con una trama de investigación en la que lo importante es el retrato de una comunidad llena de personajes divertidos, envueltos en un ritmo de tranquilidad campestre.
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Agent Tørr
Svalbard - NoruegaNoruega, 2026 | Temporada 1, 8x25' | NRK | ★★★☆☆
Creada por Christian Løchstøer, Calle Hellevang-LarsenDirigida por Morten SkogdalGullruten '26: Nominada Mejor Comedia
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Esta temporada ha habido una cierta recuperación del humor absurdo y paródico muy característico de los años ochenta, pero que parece haber encontrado también a un público actual. Desde el rescate de Agárralo como puedas (Akiva Schaffer, 2025) hasta la parodia neozelandesa de las películas de espías New Zealand spy (TVNZ, 2026), este tipo de comedias de situaciones absurdas y personajes ridículos está teniendo una nueva vida. En Noruega es habitual encontrar este humor basado en la estupidez de sus protagonistas, como hemos visto en la parodia Bausjen (Cops) (HBO Max, 2025-), que este año estrenó su segunda temporada solo en los países nórdicos. Ahora se suma a esta tendencia la televisión pública con Agent Tørr (NRK, 2026), una comedia que utiliza continuamente las metarreferencias para parodiar las historias de acción protagonizadas por agentes especiales. De hecho, la serie no solo comienza con el agente Harrbjørn Tørr (Calle Hellevang-Larsen) retirado en un lugar inhóspito debido a los traumas de su trabajo, siendo reclamado por el servicio de inteligencia noruego, la Politiets sikkerhetstjeneste (PST) para investigar un último caso, sino que, al tener una estructura procedimental, al final de cada episodio se vuelve a retirar y al principio del siguiente vuelve a ser reclamado. En Forsker i fare (Científico en peligro) (T1E1) se encuentra aislado en el archipiélago de Svalbard, que pertenece al Reino de Noruega pero es independiente, conocido sobre todo por el Banco Mundial de semillas que se encuentra en unas instalaciones de alta seguridad. Curiosamente, en este mismo lugar se desarrolla también la tercera temporada de Vigil (Movistar Plus, 2021-), aunque con un planteamiento sobre el control ruso en torno al archipiélago bastante desnortado. La serie ha sido creada y protagonizada por el humorista Calle Hellevang-Larsen (1977, Noruega), que es conocido por participar en programas de humor como Calles gale verden (TVNorge, 2022), en el que utilizaba cámaras ocultas, o Ikke lov å risa på hytta (No te rías en la cabaña) (VGTV, 2021-), una especie de No te rías, que es peor (TVE, 1990-1995) pero con comediantes metidos en una cabaña típica noruega. El personaje de Harrbjørn Tørr es tan extremadamente torpe que recuerda a Leslie Nielsen en Agárralo como puedas (David Zucker, 1988) o a Rowan Atkinson en Johnny English (Peter Howitt, 2003), pero debido a muchas casualidades acaba teniendo un porcentaje de éxitos del 100%, lo que provoca que la directora de la PST, Babben B. Brudge (Ane Skumsvoll), a la que se suele encontrar dentro de la sauna que tiene en su despacho, acabe siempre reclamando sus servicios a pesar de que el agente se retira después de cada caso. En realidad, le ayuda de manera decisiva la agente Nell Struss (Ellen Bendu), pero también una especial capacidad para aprender rápido, desde tocar la balalaika hasta hablar ruso, gracias a los consejos de un peluquero (Fridtjof Stensæth Josefsen), que es una especie de mezcla entre el agente Q y un personal coach en esta historia. El sentido del humor es a veces de brocha gorda, jugando con los disfraces que debe adoptar el agente Tørr para infiltrarse en las bandas criminales o los servicios secretos rusos, como cuando se disfraza en Operasjon Domino (T1E3) para introducirse en una cárcel de mujeres. Si todavía resulta divertido ver a un hombre con prótesis mamarias, entonces Agent Tørr cumple su cometido, pero a veces resulta un tipo de humor algo anticuado.
Sin embargo, la serie no es tampoco del todo desdeñable porque sabe utilizar los recursos habituales de las películas o series de agentes especiales de una forma paródica que resulta muy divertida, incluso más que otros ejemplos mencionados antes como New Zealand spy, que acaba siendo hasta aburrida en algunos momentos. La idea de que en cada episodio el agente Tørr se encuentre en un lugar escondido realizando trabajos de incógnito para los que resulta evidente que no está preparado, es muy brillante, y la forma en que aparecen los habituales rótulos para indicar los escenarios en los que se encuentran los personajes es lo más tonto, pero al mismo tiempo lo más gracioso que tiene la serie. Continuamente hay referencias a esos momentos de tensión y suspense que suelen caracterizar a las películas de acción, pero llevándolos a terrenos absurdos, aunque quizás resultan más logrados los detalles que permanecen en un segundo plano, o las ideas que se repiten a lo largo de toda la temporada pero sin estar en primer plano. Los nombres de todos los antagonistas, por ejemplo, son los de jugadores de fútbol de los años noventa y principios de los 2000 que jugaron en equipos noruegos, como Geirmund Brendesæter, Arne Vidar Moen o el ruso Oleg Salenko, que llegó a jugar en Valencia, en el episodio Forsker i fare (Científico en peligro) (T1E1). Para los amantes de este renacer del sentido del humor absurdo y bastante sencillo, Agent Tørr puede ser una propuesta que cumpla las expectativas, al menos teniendo la honestidad de no aspirar a grandes pretensiones, pero con un nivel de producción lo suficientemente alto como para respetar los márgenes del género. Tampoco tiene reparos en abordar a los enemigos que no solo caracterizan a las historias de este tipo, sino que también han adquirido cierta actualidad en los últimos años, desde los rusos en el primer episodio hasta los iraníes en Døden kyss (Beso mortal) (T1E8), y temas como el cambio climático o el auge de la extrema derecha, de manera que no se siente del todo como una historia demasiado anclada en el pasado, a pesar de sus referencias. Aunque es cierto que algunas de las alusiones o juegos de palabras pueden ser muy locales, solo comprensibles para los noruegos en cuanto a nombres de empresas o de personalidades con los que se juega, Agent Tørr tiene la capacidad para introducir una perspectiva más general e incluso en algunas alusiones más locales, encontrar el punto de conexión más internacional. Cuando los agentes del PST sospechan que un conductor de autobús es un agente disfrazado porque se ha parado para recoger a un viajero después de haber cerrado las puertas, se puede entender la broma tanto en Noruega como en cualquier otro país.
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The dark
Península de Cowal - EscociaReino Unido, 2026 | Temporada 1, 6x45' | ITV | ★★★★☆
Creada por Matt Hartley sobre las novelas de GR HallidayDirigida por Gilles Bannier |
No es habitual ver casi al mismo tiempo a una actriz interpretando a dos personajes tan diferentes como los que encarna la irlandesa Laura Donnelly en la segunda temporada de Sugar (Apple tv, 2024-), como una seductora femme fatale, y en el thriller inglés ambientado en Escocia The dark (ITV, 2026), como una hierática inspectora de policía. La serie no es exactamente un tartan noir (thrillers escoceses), aunque tiene algunas de sus características, sobre todo remarcadas por el adusto paisaje que rodea a la zona rural de la Península de Cowal, un destino habitual para los habitantes de Glasgow en el pasado que ha sido algo olvidado, perdiendo en buena parte la atracción turística de los fiordos de Cowal que atrajo hace décadas a los visitantes. Aunque una de las localizaciones más destacadas es el conocido mirador Rest and be Thankful (Descansa y da gracias), cuyo nombre proviene de un poema de William Wordsworth (1770-1850, Reino Unido), que ofrece una vista espectacular de la ruta que une el Lago Long con el Lago Fyne, de una belleza que también transmite desolación. El título de la serie invita rápidamente a describirla como un thriller demasiado oscuro, un latiguillo que ha utilizado parte de la crítica británica, pero The dark tiene algunos trasfondos más interesantes que se enfocan en los personajes. En los primeros episodios, la inspectora Monica Kennedy (Laura Donnelly) es una protagonista de personalidad seca, marcada por experiencias dramáticas, que deja traslucir pocas emociones, excepto cuando se encuentra junto a su hija pequeña Lucy (Tamsin Jordan), de cuyo padre no tenemos ninguna información, y que cuida ella sola junto a su madre Angela (Stella Gonet), con no pocas fricciones entre ambas. Después de una tarde en el cine, el encuentro en la calle con una mujer misteriosa llamada Philly (Roina Morison), parece indicar una relación del pasado con ella y con Lucy, que se va revelando conforme se desarrolla la temporada, basada en el libro From the shadows (2019), del autor G.R. Halliday (1981, Escocia), que es el primero de los tres que ha publicado protagonizados por la inspectora Monica Kennedy, seguido de Dark waters (2020) y Under the marsh (2022), ninguno de ellos publicados en España. Este comienzo centrado en la historia de fondo de la protagonista rompe con los tradicionales primeros minutos de las series de investigación policial, y The dark parece esforzarse en eliminar todos aquellos elementos que la puedan hacer caer en los clichés del género: las salas de autopsia, las morgues e incluso en buena parte la propia comisaría no aparecen de la manera habitual en la que se encuentran en otros thrillers. También se diferencia de la representación de víctimas principalmente femeninas que suelen caracterizar a los policíacos para mostrar cadáveres masculinos, como el primero que encuentran en Rest and be Thankful, el de un joven adolescente desnudo y colocado en una posición en la que parece estar rezando. El descubrimiento de un nuevo cadáver poco tiempo después lleva a la inspectora Monica Kennedy y su compañero Connor Crawford (Mark Rowley) a sospechar de un asesino en serie y tratar de encontrar las conexiones entre ambas víctimas. El estilo del autor escocés es una mezcla entre el tartan noir, el terror gótico y el thriller psicológico, rodeando a sus personajes de elementos de deducción interna, como el presentimiento y la intuición.
El paisaje aporta esa oscuridad a la que nos referíamos antes, rodeando a los personajes de elementos religiosos procedentes del protestantismo ligados al paganismo celta, lo que establece una conexión entre el mal y la naturaleza, pero también introduciendo referencias a pasajes bíblicos: "Follow the light, for it shall heal all" (Sigue la luz, porque ella te sanará) se puede leer en una inscripción en el Episodio 4. La serie es inevitablemente tenebrosa, subrayado por esa mezcla de thriller policial y terror gótico que le proporciona una tonalidad especialmente inquietante, aunque la resolución del caso pueda llegar a ser demasiado sencilla y doméstica. Hay poco espacio para el optimismo en un ambiente en el que se encuentran bosques tenebrosos y un asesino con una máscara hecha con piel de animal al que le gusta observar a sus víctimas antes de asesinarlas. En este sentido, The dark puede parecerse más a películas de terror como La matanza de Texas (Tobe Hooper, 1974) que a un thriller policíaco, porque algunas de sus escenas más importantes se desarrollan en casas junto a un lago, entre cuchillos de cocina amenazantes y drogas venenosas. El modus operandi del asesino se revela pronto, acechando a adolescentes, infiltrándose en sus vidas mediante un teléfono desechable y drogándolos antes de secuestrarlos y mantenerlos indefensos hasta que los sitúa en posiciones rituales, realizando una limpieza minuciosa que los exhibe como si fueran estatuas. Aunque la investigación no evita el clásico elemento de los sospechosos que ocultan secretos aunque se revelen inocentes, la propuesta intenta no caer en muchos de los tópicos del género, marcada por una solvente dirección del francés Gilles Bannier, afincado en Londres, y habituado a dirigir género policial en series como Blue lights (Movistar Plus, 2023-) o Trigger point (Movistar Plus, 2022-). Hay algunos elementos que, sin embargo, distorsionan la tonalidad de la historia, como la referencia a una secta de culto que puede tener relación con el pasado de Monica Kennedy. Pero la forma en que está tratado este tema a lo largo de la historia parece querer sentar las bases de una posible segunda temporada, más que desarrollarla como una característica relevante para la personalidad de la protagonista. Al jugar con el misterio de la identidad del asesino, la serie cae en la trampa de la previsibilidad, pero en conjunto ofrece una buena dosis de investigación policial que está impregnada de las consecuencias del trauma, que habla sobre las relaciones familiares dentro de una comunidad rural y que vuelve a contar con una protagonista con un pasado traumático en el centro de la investigación, aunque hay que reconocer que Laura Donnelly le aporta un cierto toque de sarcasmo a su personaje que lo hace menos distante.
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Mordufer
Lago de Constanza - Alemania/Austria/SuizaAlemania, Austria, Suiza 2026 | Temporada 1, 4x59' | ZDF | ★★★☆☆
Creada por Regine BielefeldtDirigida por Christoph Ischinger |
El lago de Constanza está rodeado por tres países: Alemania, Austria y Suiza, de manera que sirve como un elemento fronterizo entre los dos que se encuentran a uno y otro lado de su orilla, Austria y Alemania, mientras que en territorio suizo ocupa un espacio pequeño en la parte sur. Como en el género policíaco en formato de serie se ha convertido en tendencia la creación de historias que se encuentran en lugares fronterizos, estableciendo un contraste entre las diferentes culturas que las rodean al mismo tiempo que se desarrollan las investigaciones, Mordufer (ZDF, 2026-) termina formando parte de este subgénero de crímenes que suceden entre países limítrofes, estableciendo una colaboración entre distintos cuerpos policiales. Pero en este caso se trata de dos investigadoras: Doro Beitinger (Franziska Weisz) acaba de volver de un largo período de ausencia de la policía, primero por una baja de maternidad y más tarde por llevar varios años cuidando de un familiar enfermo. Es una policía veterana que conoce bien la comisaría y la comunidad en la que se encuentra, en la región de Überlingen, pero su nueva jefa es una ambiciosa y joven oficial, Chiara Locatelli (Maria Wördemann), que resulta estar más interesada en llevar a cabo la investigación lo más rápidamente posible, en vez de involucrarse con el entorno, lo que en realidad es una forma de ganarse la confianza de los posibles testigos. Este contraste de enfoque en torno al trabajo policial es el que marca algunos de los conflictos que se producen a lo largo de una primera temporada de cuatro episodios de una hora de duración, aunque ya se han rodado otros cuatro episodios para una segunda temporada. El primer de ellos, Brennen soll sie (Debería arder) (T1E1), se desarrolla alrededor del brutal asesinato de la cirujana Julia Spranger, lo que supone la primera colaboración entre las dos investigadoras, revelando sus diferentes métodos, que conforme se presentan los episodios acaban siendo complementarios. Un caso de doble asesinato ocurrido en diferentes épocas, con el descubrimiento de los cadáveres de dos jóvenes en el lago de Constanza en el episodio Kurzes glück (Breve felicidad) (T1E2) y un crimen ocurrido en un viñedo en Wein und wahrheit (Vino y verdad) T1E4) conforman un tipo de procedimental en el que tiene una relevancia destacada el trasfondo de la región y sus actividades principales. La región de Überlingen es conocida por sus paisajes espectaculares cercanos a los Alpes, que conforman las montañas que rodean Alemania y Austria, un lugar tan tranquilo que despierta un comentario aliviado de la recién llegada Chiara Locatelli cuando comienza a investigar un caso de asesinato: "Estaba temiendo que solo iba a tener que investigar casos de vacas lecheras desaparecidas". Pero a pesar de este tono irónico, la serie no termina siendo una comedia, sino que se toma tan en serio las investigaciones que a veces incluso puede llegar a ser algo lenta. El trasfondo de cada una de las inspectoras tampoco es demasiado interesante, e incluso resulta bastante predecible: Doro Beitinger es una mujer casada y con hijos, y forma parte de la comunidad, mientras que Chiara Locatelli vive sola y mira por encima del hombro a sus compañeros en la pequeña comisaría regional.
Los policíacos son un género asegurado para la televisión pública alemana, en este caso en coproducción con las televisiones públicas de Austria y Suiza, pero Mordufer no consigue desprenderse de la estructura más convencional y un cierto tono de telefilm subrayado por un trabajo de dirección algo esquemático por parte de Christoph Ischinger, que ha dirigido algunos episodios recientes de la veterana serie policíaca alemana El viejo (ZDF, 1977-). Es interesante que las dos investigadoras sean mujeres y que la responsable de la idea principal de la serie, Regine Bielefeldt (1974, Alemania), aborde algunos temas relacionados con la conciliación familiar, sobre todo a través de un personaje como Doro Beitinger que se ha visto obligada a detener su carrera como investigadora para dedicarse a su familia. El principal problema de esta producción bávara es que los casos que se investigan no son especialmente atractivos, estableciendo el habitual desarrollo de sospechosos que se descartan, pero tampoco contribuyen a conocer mejor a la pareja de investigadoras, cuya descripción resulta superficial y se mantiene dentro de un tono convencional. Conocido como el Mar suabo, por encontrarse dentro de la región de Suabia, este lago ha servido precisamente como localización para algunas veteranas series policíacas alemanas, como Los muertos del lago de Constanza (ZDF, 2014-), que todavía sigue emitiéndose, hasta el punto que su protagonista, el actor Matthias Koeberlin, acabó mudándose a vivir a la orilla austríaca del lago, o la popular WaPo Bodensee (ARD, 2017-), que también sigue emitiéndose, en torno al equipo de la policía marítima alemana que resuelve casos que se producen en los alrededores del mismo, con diez temporadas y 112 episodios emitidos hasta este mismo año. En el caso de Mordufer, el contraste entre las dos personalidades de las investigadoras no acaba resultando lo suficientemente sólido, e incluso en algunos episodios parecen realizar investigaciones en paralelo, en vez de establecer una colaboración policial. Lo que sitúa a esta producción un poco por debajo de la anterior serie policíaca que canceló la televisión pública alemana recientemente, Mordsschwestern (ZDF, 2022-2024), protagonizada por una inspectora y una científico forense de personalidades diferentes, a la que parece haber sustituido esta nueva propuesta.
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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):
Gremlins se puede ver en Movistar Plus.
Fargo se puede ver en MGM+.
Agárralo como puedas (2025) se puede ver en SkyShowtime.
Agárralo como puedas (1988) se puede ver en Netflix.
Johnny English se puede ver en Prime.
La matanza de Texas se puede ver en Acontra+, Filmin, Movistar Plus, Prime y Tivify.