18 septiembre, 2026

Festival de la Fiction '26: Parte 2 - La crisis

Las primeras jornadas del Festival de la Fiction están envueltas en el pesimismo de una de las mayores crisis que vive el sector audiovisual francés, con una práctica paralización en los últimos meses, como se refleja en un artículo del periódico Le Figaro en el que productores de cine y televisión hablan de una intensidad sin precedentes, que está provocando la quiebra de productoras audiovisuales y una probable oleada de despidos durante este otoño entre los grandes grupos mediáticos europeos, principalmente de origen francés, como Mediawan, TF1, Vivendi-Canal+ o M6, lo que también puede afectar a productoras españolas, muchas de ellas controladas por estos grupos. Entre ellos, France Télévisions ya anunció que está obligada a reducir sus presupuestos en unos 150 millones de euros durante 2026 debido a la disminución de la financiación pública, lo que ya se ha reflejado en una inversión en creación de contenido que ha pasado de 440 millones de euros a 420 millones. La industria del cine francés también se ha rebelado contra un nuevo recorte de presupuesto para 2027 en France Télévisions tras unas declaraciones de la presidenta del grupo, Delphine Ernotte, en el periódico Le Monde, advirtiendo sobre "un recorte devastador de la financiación de la creación audiovisual y cinematográfica francesa", según un comunicado de nueve asociaciones profesionales de la industria que se ha emitido hoy mismo. Ante la previsión de un nuevo recorte de 47 millones de euros de financiación pública, estas asociaciones alertan sobre la posibilidad de que "las plataformas estadounidenses de televisión de pago se conviertan en uno de los principales financiadores del cine francés". Esto en la práctica es lo que ocurre en países como España, donde la mayor parte de la producción audiovisual está financiada por plataformas de streaming globales. La propia programación del Festival de la Fiction ha reducido el número de series y películas para televisión de más de 60 en ediciones anteriores a unas 45 en esta edición, lo que ya demuestra la reducción de las producciones realizadas cada año. En este panorama sombrío se desarrolla un festival que ofrece una panorámica de los estrenos que se van a producir en los próximos meses, todavía mucho más numerosos de los que se realizan en países como España y, por el momento, menos dependientes de las plataformas de streaming estadounidenses. 

© Studiocanal 

Singapura

Francia 2026 | Canal+, 6x52' | Temporada completa | Proyección Especial | ★★★

Creada por Elsa Marpeau sobre su novela

Dirigida por Danielle Arbid, Lucie Borleteau


Adaptando su propia novela L'Expatriée (2013), la autora Elisa Marpeau (1975, Francia) traslada una historia sobre la comunidad de expatriados franceses en Singapur que ella conoce de primera mano, después de vivir intermitentemente en el país asiático durante diez años. Singapura (Canal+, 2026) puede recordar en algunos momentos a la miniserie Expatriadas (Prime, 2023), en cuanto a las relaciones que se establecen entre un grupo de extranjeros que vivían en Hong-Kong, marcadas por las traiciones y por una compleja convivencia con sus propias empleadas domésticas. Algunos de estos elementos también están presentes en esta producción francesa protagonizada por Justine Lacanal (Naïlia Harzoune), quien acaba de llegar a la ciudad de Singapur junto a su marido Simon (Léo Dussollier) y su hija Anaïs (Rose Pou Pellicer), en un intento por reinventarse en una ciudad en la que contrastan los grandes rascacielos con los manglares. Durante su estancia descubre las complejas relaciones que se establecen en los condominios habitados por expatriados franceses como Élisa Delestree (Ariane Labed), una mujer que mantiene cierto espíritu de libertad junto a su marido Bertrand (Cédric Kahn), pero también en otras familias más desestructuradas como la de Clémence Salinas (India Hair) y su esposo Olivier (Guillaume Clerice), enfrentados permanentemente a su hijo adolescente y rebelde Mathieu (Valentin Campagne). Los condominios en los que viven los extranjeros son espacios privilegiados, pero también aislados de la sociedad singapurense, con la que solo tienen contacto a través de sus empleadas domésticas, la mayor parte de ellas igualmente extranjeras, inmigrantes procedentes de Filipinas que asimismo establecen relaciones distanciadas con sus empleadores. Algunas como Ate-Mary (Yohana Yara) se mantienen en un plano secundario, pero con los oídos bien abiertos, mientras otras como Destiny (Dany Verissimo Petit), la empleada de la familia Delestree, tratan de buscar una solución económica a través de la extorsión. Singapura se centra en esta comunidad cerrada y aislada que resulta opresiva, marcada por los rumores y los secretos que se reproducen permanentemente entre mujeres que acaban experimentando una función de madres y esposas sin apenas actividades, el trabajo en manos de sus maridos que han sido trasladados a la ciudad por sus empresas, y las labores domésticas a cargo de las empleadas de origen filipino. El retrato de personajes femeninos como Justine, Élisa y Clémence compone una historia coral en la que se entrelazan las relaciones y se construyen los dramas personales. 

Como es habitual en este tipo de historias, el elemento que distorsiona estas vidas es la introducción del thriller a través de un asesinato que conmueve a toda la comunidad de extranjeros, al mismo tiempo que los convierte en sospechosos por la propia naturaleza aislada de los condominios. Justine, que conoce a la víctima, se involucra en la investigación impulsada por su trabajo como periodista, lo que convierte el crimen en una obsesión casi vital para ella, mientras que la introducción del detective Adam Wong (Soji Arai) establece una subtrama de investigación policial e interrogatorios que se convierte en el elemento transversal que afecta a todas las familias que componen la comunidad. Las comparaciones con The White Lotus (HBO Max, 2021-) o Big little lies (HBO Max, 2017-2026) no andan muy desencaminadas, aunque Singapura tiene una tonalidad mucho más dramática y se desarrolla con un ritmo mucho más reflexivo que a veces perjudica a la propia narrativa de la historia. Conforme la temporada de seis episodios se desarrolla, también conocemos algunos secretos de la víctima, Élisa Delestree, que tienen relación con acontecimientos del pasado e identidades falsas. Es interesante la mirada introspectiva al corazón de una comunidad cerrada, pero los aspectos de la investigación se acaban centrando demasiado en interrogatorios que ralentizan la narrativa. Cuando en el Episodio 5 (T1E5) Justine pregunta al inspector Adam si cree en fantasmas porque siente la presencia de Élisa, él responde: "No creo en ellos. Convivo con ellos. Mi esposa también está aquí. No quiere marcharse, porque sabe que no estoy preparado para despedirme". Aunque la historia se desarrolla en Singapur, las restricciones de la censura provocaron que solo algunas de las escenas de la serie estén rodadas en Singapur, con parte del rodaje realizado en Tailandia pero buena parte de él en los estudios Ciudad de la Luz y distintas localizaciones de Alicante, de la mano de la productora española Bambú Producciones. Bajo la dirección de Danielle Arbid (1970, Francia), que estrenó en el pasado Festival de Berlín su largometraje Only rebels win (2026), y de Lucie Borleteau, Singapura tiene a veces dificultades para encontrar el equilibrio entre el drama y el thriller, confiando demasiado en la distorsión que genera una investigación criminal dentro de una comunidad cerrada, pero sin aprovechar del todo las posibilidades de un grupo de personajes que resultan más fascinantes sobre el papel que en la pantalla.  

Sœurs

Francia, Bélgica 2026 | France tv, 4x52' | Temporada completa | Competición Drama | ★

Creada por Olivier Pouponneau

Dirigida por Julie Rohart

Estreno en Francia: 30 de septiembre

Aprovechando la presentación durante el Festival de la Fiction de esta miniserie de intriga, también se anunció el proyecto de un nuevo crossover entre las series Bright minds (Cosmo, 2019-) y Alexandra Ehle (France tv, 2018-), cuya primera reunión se puede ver en España en el largometraje Bright minds: Ojo por ojo (Atresplayer, 2024), que comenzará su rodaje este mismo mes, uniendo de nuevo a los personajes de Alexandra Ehle (Julie Depardieu) y Raphaëlle Coste (Lola Dewaere) y Astrid Nielsen (Sara Mortensen), en la resolución de un caso. Alejándose de los personajes de comedia que suele interpretar en procedimentales como Bright minds y Mademoiselle Holmes (Cosmo, 2014-2025), la actriz Lola Dewaere aborda en el thriller doméstico Sœurs (Hermanas) (France tv, 2026), que se estrena a finales de septiembre en Francia, un complicado doble papel como dos hermanas gemelas que solo se diferencian por sus opuestas personalidades. Ambas han decidido llevar vidas muy diferentes: Elisabeth Romero (Lola Dewaere) es una empresaria de éxito que vive entre lujos y fiestas, mientras que la vida de Elodie Pinel (Lola Dewaere) transcurre de forma más tranquila, en una casa en el campo junto a su marido Valentin (Nicolas Gob). Pero, cuando se reúnen para una cena, ambas llegan a la conclusión de que necesitan cierto respiro en sus respectivas vidas: Elisabeth, alejarse de la rapidez y los lujos para disfrutar de una noche tranquila, mientras para Elodie sería liberador experimentar una de esas noches locas que son habituales en la agenda de su hermana. Aprovechando que Elisabeth está invitada a una fiesta a la que no tiene ganas de ir, y que el marido de Elodie está de viaje, ambas deciden retomar un juego que realizaban cuando eran adolescentes: intercambiar sus identidades. De manera que Elisabeth puede pasar una noche doméstica haciéndose pasar por Elodie, mientras Elodie disfruta de la fiesta haciéndose pasar por Elisabeth. Sin embargo, durante el regreso de la celebración, un coche arremete contra la motocicleta en la que viaja Elodie, que muere en lo que parece algo más que un simple accidente. Debido a este intercambio de identidades, todos creen que la víctima mortal ha sido Elisabeth, pero ésta decide mantener su falsa identidad como Elodie para poder investigar ella misma quién ha intentado asesinarla. Lo que deviene en una intrincada trama que explora el mito del alma gemela y mantiene un juego de espejos en el que Elisabeth va descubriendo aspectos del entorno de su hermana que parecen bastante más oscuros de lo que su aparente vida tranquila parecía revelar.  

Al creador y guionista Olivier Pouponneau le suelen atraer este tipo de intrigas en torno a las identidades y los reflejos de otras vidas, como en la miniserie Mirage (France tv, 2018), y en el caso de Sœurs adopta una de esas tramas complejas que se van desenredando conforme se desarrolla la historia. Hay preguntas que sobrevuelan todo el tiempo y que se responden revelando secretos de los personajes: si el intercambio entre las dos hermanas fue fortuito o una de ellas había planeado que se produjera, si las razones para asesinar a Elisabeth/Elodie tienen relación con un secreto empresarial o con su vida privada, y si la relación de Elodie/Elisabeth con su entorno era tan pacífica como parecía desde el exterior. El problema es que el tono de thriller está permanentemente exagerado y se introducen elementos de telefilm de sobremesa que caracterizan a buena parte de la producción de France Télévisions, que mantiene ciertos estándares de producción que homogeneizan la mayoría de sus series. Hay más aspectos de drama familiar algo culebronesco que de una auténtica historia de suspense, y los vaivenes de una narrativa que a veces resulta demasiado conveniente para el guión no ayudan a que la trama destaque excesivamente. El formato de cuatro episodios que es relativamente habitual en Francia también es una muestra de las consecuencias de la crisis, porque reducir las series de seis a cuatro episodios permite que la escritura del guión necesite de un solo guionista, al mismo tiempo que abarata los costes de producción. Pero en el caso de Sœurs se siente que hubiera necesitado un mejor desarrollo de personajes para encontrar el tono adecuado y para que algunos acontecimientos no transmitan una sensación de apresuramiento, especialmente en el tramo final de la historia. La directora Julie Rohart, que dirigió recientemente la comedia negra Factice (Calle 13, 2025), solo consigue aportar cierta profesionalidad, pero sin que destaque especialmente su trabajo, más allá de conseguir cierto grado de suspense que se desarma conforme el guión introduce giros cada vez más absurdos e inverosímiles. 

Faussiers

Francia, Bélgica 2026 | Arte/HBO Max 4x45' | Temporada completa | Drama | ★

Creada por Clémence Madeleine-Perdrillat

Dirigida por Eva Husson

Estreno en Francia: 2027


Una de las características de una crisis de producción audiovisual es la creación de sinergias que no son habituales, como la de una plataforma de prestigio como Arte France y una plataforma multinacional principalmente comercial como HBO Max. Pero esta colaboración ha dado lugar a una de las miniseries más fascinantes de las que hemos visto en esta edición del Festival de la Fiction. Creada por la reconocida guionista Clémence Madeleine-Perdrillat (1988, Francia), que ha trabajado en notables producciones como Las gotas de Dios (Apple tv, 2023-2026) y Split (Sundance TV, 2023), se trata de una historia que aborda el mundo del arte a través de una relación complicada entre dos hermanas, que necesita ser resuelta para colaborar juntas en la construcción de una mentira. Pero además Faussieres (Falsificadores) (Arte/HBO Max, 2026) cuenta con algunos atractivos de entrada: es la primera serie protagonizada por la reconocida actriz Elodie Bouchez, ganadora del premio César a la Mejor Promesa Femenina por Los juncos salvajes (André Téchiné, 1995) y del premio de Interpretación en el Festival de Cannes y el Premio César a la Mejor Actriz por La vida soñada de los ángeles (Erick Zonca, 1998), y está co-protagonizada por la joven promesa Soko, nominada al César por La bailarina (Stéphanie Di Giusto, 2017). Además, cuenta con una excelente banda sonora de Gabriel Yared (1949, Líbano), el reconocido compositor ganador del Oscar por El paciente inglés (Anthony Minghella, 1996), que suele elegir sus proyectos solo si éstos le permiten profundizar con suficiente tiempo en sus composiciones, y que elabora una de sus mejores bandas sonoras de los últimos años. Y también es la primera ocasión que colabora en una miniserie. La historia está protagonizada por Andrea Lasserre (Elodie Bouchez), la subdirectora de la Unión de Museos Nacionales (UMN), y principal responsable de una ambiciosa exposición sobre la época de Nefertiti que pretende ofrecer la muestra más completa de objetos relacionados con la esposa Real de Akenatón, con una pieza fundamental: la primera presentación en París del conocido busto de Nefertiti, cedido por el Museo Egipcio de Berlín. Sin embargo, cuando la pieza acaba de colocarse sobre el pedestal de cristal que lo sostiene, éste se rompe por el peso y el busto acaba destrozado en el suelo del museo, pocos días antes de la apertura de la exposición. El suceso provoca una decisión por parte de Andrea y del director del Museo, Jérémie Rostand (Louis-Do de Lencquesaing), que está decidido a que la exposición se inaugure, aunque tenga que hacerlo con una copia de la escultura. Andrea revela que su hermana es la falsificadora conocida como la Gorgona, que ha pasado varios años en prisión antes de retirarse en Italia. Pero es la única capaz de realizar una copia lo suficientemente fiel al original, mientras se lleva a cabo la restauración del busto para devolverlo a la exposición en cuanto esté terminado. Entre Andrea y Alba (Soko) se ha producido un distanciamiento debido a la actividad criminal de esta última, pero es su única opción para resolver el problema.  

Mientras el periodista Loïc Cressent (Baptiste Sornin) comienza a sospechar que los responsables del museo ocultan alguna información, surge otro problema importante: el restaurador del museo Adel Mansour (Lionel Dray) llega a la conclusión de que el busto de Nefertiti cedido por el Museo Egipcio de Berlín no puede restaurarse preservando los materiales originales, lo que supondría una grave alteración de la obra. Así, el guión de Faussieres construye un drama de enredo en el que Andrea se ve involucrada cada vez más en la doble cara que representan las instituciones museísticas, en el mundo de las falsificaciones, e incluso en algunos aparentes accidentes que resultan demasiado coincidentes, mientras la presencia de su hermana Alba en su propia casa la obliga a afrontar algunos de los reproches del pasado y una relación que nunca ha sido fácil. Dirigida por Eva Husson tras su incursión en la televisión británica con miniseries como el thriller The stolen girl (Disney+, 2025), el suspense que se manifiesta a lo largo de esta propuesta mantiene el interés, mientras aborda temas relacionados con los entresijos del mundo del arte, incluido el debate sobre los procesos de restauración de piezas artísticas a sus países de origen o el mercado negro de obras de arte, representado en el marchante italiano Giuseppe Di Stefano (Fabrizio Rongione), que presiona a Alba con métodos mafiosos para conseguir el busto original de Nefertiti. Pero también sobre las relaciones personales para conformar un drama familiar, al mismo tiempo que una absorbente trama de intriga sobre quién dice la verdad y quién está mintiendo. En el trabajo de dirección predominan las dualidades: las dos hermanas, el original y la copia (que a veces se miran frente a frente), los reflejos en los espejos y en los cristales de la exposición... incluso en los teclados que utiliza Gabriel Yared para incorporar sonoridades de jazz a su banda sonora, o en la confrontación entre la voz masculina de Ed Harcourt y la voz femenina de la cantante franco-libanesa Sohane en los créditos finales de cada episodio. Las capas de falsedades que se revelan conforme se desarrolla la historia acaban elaborando una interesante reflexión sobre la construcción de una mentira que necesita de otras mentiras para poder mantenerse, hasta que en el Episodio 3 (T1E3) se revela el escándalo y los protagonistas deben tratar de sobrevivir, aunque sea provocando víctimas colaterales. Faussieres acaba siendo una miniserie fascinante y entretenida, con personajes bien definidos y una narrativa clásica que no necesita de algunos de los resortes habituales del thriller para mantener la atención. 

Au sein des autres

Francia, Bélgica 2026 | France tv/RTBF 90' | Competición Unidades Drama | ★

Escrita por Valérie Magis, Johanne Rigoulot

Dirigida por Vania Leturcq

Si en nuestra primera crónica comentamos que France tv parece tener una temática común en la introducción de los Servicios Sociales dentro de las series y telefilms que ha presentado en esta edición del Festival de la Fiction, otro de los temas comunes de algunas de sus producciones es la enfermedad. En Au sein des autres (Entre los demás) (Vania Leturcq, 2026), introduce una relación personal que se establece entre dos personajes de ámbitos sociales diferentes: el joven Fabrice (Yoann Zimmer), un treintañero que realiza trabajos de restauración en apartamentos, y Nour (Sofia Essaïdi), que trabaja como abogada, con una carrera estable y una familia que le proporciona una vida organizada. Pero ambos comparten un diagnóstico de cáncer de mama, una enfermedad que afecta mayoritariamente a mujeres, pero que también se diagnostica en el 1% de los casos en enfermos masculinos. Con todas las connotaciones sociales que esto puede conllevar, respecto a la masculinidad de los hombres que padecen cáncer de mama, Fabrice se enfrenta a formar parte de una minoría en un entorno hospitalario y una sala de quimioterapia en la que el resto de enfermas son mujeres. Fabrice y Nour tienen un encuentro casual en el hospital y acaban compartiendo las sesiones de quimioterapia, pero también comparten sus esperanzas y sus miedos, confrontando las diferencias que provoca esta enfermedad en la percepción de la sociedad: Fabrice se enfrenta a los prejuicios sociales que pueden surgir en torno a su masculinidad, especialmente en relación con su novia, mientras que para una mujer como Nour la pérdida del cabello que provoca el tratamiento es una circunstancia mucho más difícil de sobrellevar que para un hombre, y por eso requiere de una peluca para ocultarla. El guión de Valérie Magis y Johanne Rigoulot, basado en una idea de la primera, propone una historia contada con sensibilidad que plantea esta interesante dualidad entre dos personas que se enfrentan a una misma enfermedad desde posiciones de género, pero también desde posicionamientos personales distintos. Nour acepta el diagnóstico con entereza, sin abandonar su trabajo, mientras que para Fabrice es una noticia que desestabiliza completamente su vida. Alejándose de un tratamiento melodramático que podría adquirir este tema, la historia ofrece una mirada conmovedora sin perder la perspectiva humana, estableciendo la diferencia entre los dos personajes principales a través de un arco narrativo que les sitúa en posiciones equilibradas: mientras Fabrice termina encontrando cierta fortaleza en las sesiones de quimioterapia rodeado de estas mujeres que asumen la enfermedad con mayor serenidad, la aparente seguridad que demuestra Nour al principio, se va resquebrajando conforme se da cuenta de lo que desaparecerá si acaba perdiendo la batalla contra el cáncer.

Uno de los aspectos mejor tratados en esta historia son los entornos de los protagonistas, demostrando que a pesar de los apoyos y la solidaridad, la enfermedad acaba siendo un trayecto principalmente solitario, pero que necesita de algunos momentos del reencuentro y el abrazo de las personas que conforman ese entorno. Aunque Fabrice consiga afrontar la revelación del cáncer a su familia y su amigo Xavier (Marc Zingo), le resulta difícil mantener una vida normal tal como era antes; mientras Nour tiene todo el apoyo de su marido Greg (Jean Le Peltier), pero sin asumir la necesidad de compartir con su hija adolescente las consecuencias de su enfermedad. Au sein des autres, gracias a un delicado trabajo de dirección de Vania Leturcq que nunca trata de forzar las emociones, tampoco evita los momentos dolorosos, incluso de una manera directa, como la muerte de una de las pacientes de la sesión de quimioterapia que convierte a las demás en supervivientes. Pero incluso en estos momentos es mucho más sutil que lo que se podría esperar de un telefilm, e introduce elementos de humor y de complicidad entre los personajes que suavizan el efecto dramático de las escenas más duras. En este sentido, es una película conmovedora, que consigue transitar entre distintas emociones gracias a un planteamiento que es menos melodramático de lo que se podría esperar, y se apoya en dos buenas interpretaciones de Sofia Essaïdi, una actriz solvente a la que el año pasado vimos en la miniserie Intraçables (RTS/TF1, 2025), que se estrena este mes en Francia, y este año en el drama histórico Verano del 36 (Netflix, 2026), y del joven actor Yoann Zimmer, que consigue dotar a su personaje de una profundidad que lo hace más vulnerable. Au sein des autres no solo es una película que aborda una aproximación inusual al cáncer, sino que consigue ofrecer una mirada que habla desde la esperanza y desde la fortaleza de quienes se enfrentan a un momento crucial en sus vidas. 

Uniformes

Suiza 2026 | RTS 6x45' | Temporada completa | Competición Francófona +20' | ★

Escrita por Chloé Devicq, Romain Graf

Dirigida por Romain Graf


Si se podría decir que cada nacionalidad cuenta con su particular drama hospitalario, también hay una cierta tendencia en los últimos años a que en cada país se produzca algún drama policial que se acerca a la realidad cotidiana de patrullas de policía desde una perspectiva más o menos naturalista. Algunas un poco menos, como Blue lights (Movistar Plus, 2023-), con su última tendencia a construir relaciones amorosas entre casi todos los componentes de una comisaría de Belfast, y otras más realistas como la producción sueca La delgada línea azul (Filmin, 2021-2024), una visión más cruda de las consecuencias psicológicas del trabajo policial. Si este verano se estrenó el excelente thriller danés El uniforme (Filmin, 2026), el drama policíaco suizo Uniformes (RTS, 2026) parte de una premisa similar: un disparo mortal por parte de un agente de la policía que será investigado por asuntos internos, y que afectará a los personajes a lo largo de toda la temporada. Pero esta propuesta camina por terrenos algo más convencionales para adentrarse en las relaciones personales dentro de un grupo de patrulleros que están dedicados a la lucha contra el narcotráfico a pequeña escala. Tanto es así, que cada episodio de Uniformes está enfocado en uno de los personajes principales y tiene como título su propio nombre. Así, el primer episodio Axelle (T1E1) está centrado en Axelle Calame (Luàna Bajrami), una agente novata que realiza su primera patrulla en el departamento junto al más veterano Karim Boussalia (Younès Boucif), acudiendo a una llamada que parece indicar un caso evidente de violencia doméstica. Aunque la aparente normalidad que presenta la familia, denunciada por los vecinos, no termina de tranquilizar a la joven policía, que sospecha que hay algo que no encaja, la patrulla abandona la casa. Unos días después se recibe una nueva denuncia para acudir al mismo lugar, donde encuentran a la esposa asesinada, pero los primeros en acudir son sus compañeros Lewis Anderson (Kacey Mottet Klein) y Maddie Lodjima (Léonie Simaga), quienes mantienen una relación amorosa secreta, produciéndose un tiroteo que tendrá consecuencias graves para ambos. Ambientada en la ciudad de Ginebra, y producida por el canal público francófono RTS, esta nueva serie policíaca trata de ofrecer una mirada realista a la vida diaria de los componentes de la patrulla, y a través de los episodios enfocados en cada uno de los personajes también se adentra en los problemas personales con los que tienen que lidiar. Por ejemplo, en Karim (T1E2) vemos cómo el joven agente de origen musulmán debe enfrentarse al propio racismo de otros agentes de policía cuando le detienen vestido de paisano, sin saber que él también es un compañero, mientras intenta impedir que su hermano adolescente se introduzca en ambientes poco recomendables. Al mismo tiempo, Axelle también se enfrenta al desafío de estar a la altura de su padre, el comisario Patrick Calame (Frédéric Pierrot), que es el superior de la jefa de la patrulla, Charlie Colombara (Anna Pieri Zuercher). Los otros protagonistas son Nico Chalendard (Thibaut Evrard), un agente experimentado pero marcado por el dolor de la pérdida de un hijo, y Jérôme Sánchez, al que todos llaman Sancho (Jeremy Lewin), cuyo trato amable ayuda a mantener el equilibrio del equipo, pero que es el único al que no se le dedica un episodio central. 

Uniformes ha sido creada por Chloé Devicq, que ha trabajado como guionista en la serie Ethernel (RTBF, 2026), y Romain Graf, que ejerce también como director y que fue también creador y realizador de la serie de espías Helvetica (RTS, 2019). Este último se integró durante seis meses dentro de una patrulla real de policía de Ginebra para capturar la actividad cotidiana de sus agentes y trasladarla a la pantalla, pero Uniformes tiene algún problema en la credibilidad de una comisaría en la que hay demasiados lugares comunes a otras series policíacas y una cierta tendencia a dramatizar demasiado el entorno de los personajes. Hermanos sobreprotectores, padres angustiados por el dolor, relaciones sentimentales complicadas... conforman una lista de clichés alrededor de los cuales se construyen las vidas personales de los protagonistas. Incluso la imagen que se ofrece de Asuntos Internos a través de la investigadora Amira Ghebali (Zineb Triki) se plantea con el tópico de una agente que parece una antagonista desde los primeros episodios, empeñada en descubrir las vulnerabilidades de los agentes durante los interrogatorios. De manera que la serie no termina de ser esa mirada realista que parece pretender, aunque como drama policial en el que muchos elementos hay que recibirlos como exageraciones de la realidad, funciona adecuadamente. En algunos momentos los policías reprenden a los ciudadanos de formas que resultan poco verosímiles, como en Nico (T1E3), cuando el veterano agente grita a una conductora que está protestando por una multa de tráfico: "La multaré en cualquier caso porque los accidentes de tráfico no son un espectáculo agradable. Me importa una mierda que me diga que suele ser cuidadosa", claramente afectado por el recuerdo de la muerte de su hijo. Hay una intención, en todo caso, de ir algo más allá de la realidad en algunas situaciones, algo que plantea el director como una necesidad para construir una ficción partiendo de esa ejemplaridad que se le exige a los agentes de policía que precisamente se enfrentan a situaciones que reflejan el colapso de una sociedad en la que constantemente se producen rupturas de la normalidad. Pero al traspasar ese límite también se elimina algo de la credibilidad que se le pretende dar a la serie. En todo caso, la intención del autor es ofrecer la imagen más humanista posible de los agentes de policía, en un momento en el que las opiniones sobre su trabajo están más polarizadas, en buena parte a causa de la propia responsabilidad policial. Un informe publicado el pasado mes de febrero sobre la policía de la ciudad suiza de Lausana indicaba que era necesaria una profunda reforma administrativa, tras salir a la luz denuncias de mensajes discriminatorios y racistas. Una de las razones por las que Romain Graf decidió ambientar la serie en Ginebra y no en Lausana, para evitar tener que abordar este tipo de problemáticas más complejas y controvertidas. 

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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

La bailarina se puede ver en Prime.
El paciente inglés se puede ver en Netflix.

16 septiembre, 2026

Festival de la Fiction '26: Parte 1 - La humanidad

Como cada año, la localidad de La Rochelle acoge el encuentro más importante de la ficción televisiva en lengua francesa, tanto a nivel nacional como internacional, con producciones que provienen de países que tienen el francés como idioma oficial o co-oficial. El Festival de la Fiction se creó en 1999 en la localidad de Saint-Tropez, donde se celebró hasta 2006, pasando desde 2007 a tener como sede principal La Rochelle, y se ha convertido en la cita imprescindible para conocer las producciones de lengua francesa más destacadas de la temporada, donde los principales canales de televisión presentan un avance de sus próximos estrenos, se celebran encuentros profesionales y se ofrece un panorama de otros países como Canadá, Suiza, Bélgica y países africanos de lengua francesa. De manera que la programación presenta este año 45 proyecciones de series inéditas o que han pasado por festivales como Séries Mania para componer una amplia perspectiva del audiovisual francés. Desde hace dos años, hemos incorporado al Festival de la Fiction a nuestro recorrido por los festivales internacionales de series más destacados del mundo, como Séries Mania, Canneseries o Montecarlo, al margen de los que se celebran en España, y a lo largo de las próximas crónicas ofreceremos una selección de la programación de este relevante encuentro. 

© Alessandro Clemenza / Warner Bros. Discovery 

Paolo

Francia 2026 | HBO Max, 7x52' | Episodios 1-2 | Inauguración | ★★★

Creada por Sébastien Marnier sobre su novela

Dirigida por Sébastien Marnier

Séries Mania '26: Competición Internacional


La inauguración del Festival de la Fiction tuvo lugar en la tarde de ayer con la proyección de los primeros episodios de una de las producciones francesas más ambiciosas de HBO Max, estructurada como un thriller en torno a una obsesión que provoca incomodidad en el espectador. Paolo (HBO Max, 2026) es una historia creada y dirigida por Sébastien Marnier (1977, Francia), que ha explorado en sus tres largometrajes esta incomodidad, tanto en entornos educativos como en La última lección (2018) o familiares como en El origen del mal (2022). Ahora aborda su primera serie como creador y director, aunque ha dirigido algunos episodios de Los reyes de la casa (Disney+, 2024), y en su paso por la competición internacional de Séries Mania tuvo una excelente acogida por parte de la crítica francesa. Se trata de una historia de obsesión que podría recordar al protagonista de la novela de Patricia Highsmith El talento de Mr. Ripley (1955, Ed. Anagrama), pero también con el síndrome del impostor que reflejaba la miniserie basada en hechos reales La confidente (HBO Max, 2024). El protagonista es Paolo da Costa (Jérôme Niel), un hombre que tiene una vida sin demasiadas complicaciones, en cierto modo aburrida trabajando en una empresa de mudanzas, hasta que descubre que uno de los candidatos para las próximas elecciones municipales en la ciudad de Rossion, es Téophane Tolbiac (Yoann Gasiorowski), un antiguo compañero del instituto. Cautivado por la carrera exitosa de un supuesto amigo que ni siquiera se acuerda de él, Paolo se obsesiona con la idea de compartir ese momento, y se incorpora como voluntario en la campaña electoral de Téophane, provocando una conmoción en su propia vida pero también en la carrera política del aspirante a alcalde. Paolo tiene un encuentro bastante turbulento con Yves Toudic (Philippe Katerine), el chófer alcohólico del coche oficial de Téophane, al que no aprecia especialmente: "Antes de dedicarse a la política era un simple escritor que trataba de conseguir un bestseller. Su primer libro funcionó bien y ganó algunos premios, pero el segundo lo destrozaron, un ladrillo de 600 páginas. Pretende tener un matrimonio perfecto pero en realidad es un maricón". El encuentro marca un punto de inflexión en el perfil psicológico de Paolo, quien decide participar activamente en la campaña electoral de Téophane, aunque conforme se implica más, también comienza a traspasar los límites de sus atribuciones. La serie de siete episodios tiene un tono de película de terror, aunque se trate de un drama salpicado de elementos de thriller, y a esto contribuye especialmente la música de PYRIT, nombre artístico del compositor Thomas Kuratli, cuya banda sonora crea una atmósfera inquietante alrededor del personaje principal y sus decisiones imprevisibles, que remite directamente a las sonoridades del giallo. De hecho hay varias referencias directas a películas de terror gore que suele ver Jean Baptiste (Salif Cissé), el hermano de Winnie (Guslagie Malanda), la novia de Paolo. La historia está inspirada en la novela Mimi (2011), escrita por el propio Sébastien Marnier, pero el propio director describe la referencia del libro como un impulso que mantuvo durante muchos años para trasladar la historia al formato audiovisual, pero no como una adaptación. El guión escrito por el propio Sébastien Marnier en colaboración con Juliette Soubrier, traslada la acción a una pequeña localidad ficticia que se inspira en la ciudad de Épernay, en el corazón de la región Champaña-Ardenas. 

En la construcción de la fascinación que siente Paolo por la vida de Téophane se reconocen referencias a la película Reencarnación (Jonathan Glazer, 2004), que Sébastien Marnier tenía en mente durante algunas escenas, pero esta confrontación de clases sociales a través de los mecanismos de una cierta seducción también puede recordar a títulos como Teorema (Pier Paolo Pasolini, 1968), en el que una familia burguesa es seducida por un joven misterioso. De hecho, conforme se desarrolla la historia, el formato de serie permite introducir otros elementos que se encuentran alrededor de los dos protagonistas masculinos, especialmente sus entornos familiares. Y una de las virtudes de Paolo es conseguir que en ellos también se encuentren personajes que están dotados de cierta dualidad, especialmente la esposa de Téophane, Géraldine (Magalie Lépine Blondeau), que en realidad es la auténtica organizadora de toda la campaña electoral de su marido, la mente maestra en la sombra. Aunque esta serie no tiene como tema principal el mundo de la política, el contexto de una campaña electoral municipal, que es mucho más cercana, con visitas puerta a puerta y reparto de propaganda electoral en la calle, ofrece una interesante reflexión sobre la conexión entre los políticos y los ciudadanos, que requiere también una capacidad de seducción personal que, en el caso de Téophane, incluso parece estar por encima de sus propias propuestas de gobierno. Pero es el personaje de Paolo, dentro de su mente algo desquiciada, el que de alguna forma deconstruye la imagen del político que ha creado Géraldine alrededor de su marido, para conectarle con la realidad, en una escena determinante en la que invita a Téophane al "mejor restaurante de la región", que no es otra cosa que el local de kebabs de su amigo Sofiane (Ramzi Karmaoui). Cuando Téophane le pregunta si va a votar por él, Sofiane responde: "¿Estás de parte de los ricos o de parte de los pobres?". El elemento que distorsiona una historia que mantiene bien el equilibrio entre el thriller y el retrato psicológico de obsesión está en no desvelar las verdaderas intenciones de sus personajes: no está claro si la fascinación de Paolo es real o busca un objetivo concreto, pero también desconocemos cómo Téophane ha conseguido tener una carrera tan exitosa cuando realmente no es una mente brillante. 

© François Lefebvre / France Télévisions / Quad Drama 

Ça va bien se passer

Francia, Bélgica 2026 | France tv/RTBF, 94' | Competición Unidades Comedia | ★★★

Escrita por Jeanne Le Guillou, Bruno Dega

Dirigida por Slimane-Baptiste Berhoun


Hay un tema recurrente en las producciones que France Télévisions presenta en esta edición del Festival de la Fiction, especialmente en sus tv movies, que forman parte de las competiciones que se denominan Unitaires (Unidades). Se trata del entorno y la resonancia de las decisiones que se toman en los Servicios Sociales públicos, especialmente en relación con la adopción de niños, que está muy presente en otra de las películas presentadas, Notre fils (Elsa Blayau, 2026), que aborda un caso real de adopción por una pareja homosexual, y también en Les témoins (Noémie Lefort, 2026), en la que un ultimátum de una funcionaria provoca que el protagonista tome una decisión impulsiva. Esas serán historias que comentaremos en otras crónicas, pero en el caso de Ça va bien se passer (Todo va estar bien) (Slimane-Baptiste Berhoun, 2026), tres trabajadores de los Servicios Sociales de Marsella se convierten en los principales protagonistas, mientras tratan de compaginar sus propias vidas con el trabajo, al mismo tiempo que deben tomar decisiones importantes sobre las vidas de otros. Julien Fleury (Mathieu Madenian) es un trabajador de una sucursal del Centro Intercomunal de Acción Social en la ciudad de Marsella que se está ocupando de un caso de adopción por parte de una pareja que puede proporcionar la suficiente estabilidad al niño, hasta que descubre que en realidad están separados desde hace meses y fingen una vida matrimonial solo cuando tienen las reuniones con los servicios sociales, porque ella está decidida a seguir con el proceso de adopción para evitar tener que comenzar de nuevo todos los trámites como madre soltera, volviendo a formar parte de una lista de espera que tarda al menos cinco años en resolverse. Julien es una persona tan entregada a ayudar a los demás que en su propia familia tiene cierta dependencia hacia su madre Bulle Fleury (Ariane Ascaride), lo que dificulta el comienzo de una relación sentimental con Rosalie Leval (Ariane Mourier), con la que las citas siempre son interrumpidas por una necesidad de su madre o una urgencia del trabajo. Incluso la interrumpe para acudir en apoyo de su amiga Amara Sacko (Léonie Simaga), otra de las trabajadoras sociales, cuando se enfrenta a sus propios problemas, sobre todo el secreto de su matrimonio con Adéle (Scarlett Bernard-Cabrera), ocultando a su padre Elies (Bass Dhem) que es lesbiana, aunque eso conlleve también esconder la existencia de su nieto. En el trabajo, Amara también tiene un caso difícil cuando Djibril Embolo (Abdramane Diakité), un padre soltero, es acusado por uno de sus vecinos de maltratar a su hijo Aliou (Cizia Rozemblad-Ortega), lo que podría quitarle la custodia. Mientras que el nuevo trabajador social Basile Josso (Clément Debœur), un mínimo refuerzo para la sobrecargada oficina, es un joven recién graduado que sufre tanta ansiedad que se pone enfermo en momentos de tensión. Pero se trata de un personaje poco desarrollado, que se enfrenta al caso de la ayuda solicitada por una joven discapacitada, del que sin embargo no conocemos tantos detalles sobre su vida privada como en el caso de Julien y Amara.  

Hay ciertos desequilibrios de ritmo en una historia que habla de personas fundamentalmente buenas y positivas pero que se enfrentan a decisiones difíciles tanto en sus vidas personales como en su labor profesional. Ça va bien se passer es un título que invita al optimismo, lo que describe la manera en que estos trabajadores se enfrentan a una función pública que incide directamente en el futuro de las vidas de los afectados: padres que pueden perder la custodia de sus hijos, madres que desean adoptar o personas que requieren una ayuda social. Pero lo hacen, al contrario de la imagen que suelen presentar muchos dramas, desde una mirada humana, adoptando una perspectiva parecida a la que podemos ver en la serie Perni (Netflix, 2021-2024), lo que también les lleva a enfrentarse al sistema por no seguir los protocolos, a veces deshumanizados, que rigen determinados procesos. Escrita por Jeanne Le Guillou y Bruno Dega, creadores de miniseries como Á l'intérieur (France tv, 2018) o el drama Visions (TF1, 2022), se ha comentado que este telefilm se había planteado como el episodio piloto de una serie, y de hecho transmite esa sensación, sobre todo por un desenlace que deja a los personajes todavía envueltos en sus problemas personales, que parece no terminar de concluir sus historias, dejando la posibilidad de que se puedan continuar. Su principal fortaleza está en un reparto de destacados actores como Mathieu Madenian, que tiene su primer papel como principal protagonista después de una larga carrera en cine y teatro, o Léonie Simaga, a la que hemos visto en Máquina (Sundance TV, 2024) y también podemos ver durante esta edición del Festival de la Fiction en la serie policíaca suiza Uniformes (RTS, 2026-). Pero, sobre todo, con la aparición de la veterana Ariane Ascaride, actriz y esposa del director Robert Guédiguian, con el que ha trabajado habitualmente, como en su próxima película Une femme aujourd'hui (Robert Guédiguian, 2026), aunque en esta ocasión parece algo desaprovechada en su aparición como una madre absorbente del protagonista. Ça va bien se passer es una historia que habla sobre la humanidad necesaria para abordar temas sociales, lo suficientemente amable como para conectar con el espectador, gracias a un trabajo sutil pero no invisible del director Slimane Baptiste Berhoun, que anteriormente había dirigido el irregular thriller Surface (France tv, 2025), aunque quizás le falta algo de profundidad para terminar siendo más trascendente. 

Eldorado

Francia, Bélgica 2026 | Arte, 6x52' | Temporada completa| Proyección Especial |  

Creada por Tarek Haoudy, Nacim Mehtar

Dirigida por Louis Farge

Séries Mania '26: Mejor Actor Competición Francesa (Karim Leklou)


En esta época marcada por los precios del petróleo provocados por la extensión hacia otros países de la guerra entre Israel y Estados Unidos contra Irán, ha adquirido cierta actualidad esta miniserie que coproducen el canal francés Arte y la cadena pública belga RTBF, en torno a una de las estafas menos conocidas que se produjeron en Francia en los años setenta, y que hasta 1983 no fue desvelada por el semanario satírico Le Canard Enchaîné en un impactante reportaje. El engaño se produjo después de la crisis del petróleo de 1973 que sucedió al liberalismo de las políticas del presidente Giscard d'Estaing, cuando la empresa francesa líder en la extracción de petróleo Elf Aquitaine fue engañada por un aristócrata belga y un ingeniero italiano, haciéndoles creer que habían inventado un dispositivo que era capaz de detectar la existencia de petróleo antes de realizar cualquier perforación, funcionando como una especie de escáner del terreno. La mentira fue descubierta poco después, pero la empresa ya había realizado grandes inversiones en los testeos del dispositivo, y la estafa fue ocultada en nombre de la seguridad nacional, con la implicación de François Mitterrand. El protagonista de la historia es Léo Sarda (Karim Leklou), un ejecutivo ambicioso que en 1976 trabaja en la empresa Elf, pero que solo ha llegado a su posición porque está casado con Simone de Lestrade (Nicole Colchat), la hija del director ejecutivo de la compañía, Georges de Lestrade (Patrick Chesnais). Desesperado por encontrar un proyecto que le sitúe en una posición más privilegiada frente al directivo que le ha confesado que "hubiera deseado que nunca conocieras a mi hija", Léo encuentra la posibilidad de demostrar su capacidad visionaria apoyando un proyecto que parece tan arriesgado como podría ser decisivo para el futuro de la empresa. El aristócrata belga Arnaud de Toledo (Jérémie Renier), una versión ficticia del personaje real, el noble Arnaud de Villegas, y el falso genio inventor italiano Florindo Bonamici (Laurent Capelluto), proponen una reunión en las instalaciones de Elf para presentar su detector de petróleo y buscar financiación para su desarrollo. El ejecutivo Léo Sarda, convencido o auto-convencido de la eficacia de esta tecnología, dirigirá el proyecto junto a la ingeniera Emma Zenatti (Marie Colomb), adoptando una fe ciega como reflejo de la esperanza del reconocimiento personal, pero también del desarrollo industrial que les permita dejar atrás definitivamente la crisis económica. Eldorado (Arte/RTBF, 2026) es por tanto una serie en torno a la creencia que impulsa a los personajes principales, la necesidad de tener fe como una herramienta para alimentar el anhelo, desoyendo las señales de alarma que se producen a su alrededor. En este sentido, la serie conecta con las falsas empresas tecnológicas y las estafas económicas que se han producido en las últimas décadas, motivadas en buena medida por el mal funcionamiento de los protocolos de seguridad, más que por la capacidad de los estafadores para engañar a sus inversores. 

Producida con una textura cinematográfica, formato de pantalla panorámica y una fotografía ocre que recrea los tonos de una película de los años setenta, Eldorado se toma libertades desde el punto de vista de la puesta en escena, igual que los creadores se han tomado libertades en el guión porque todavía existen muchas incógnitas sobre cómo se produjo esta estafa. Ambientada a mediados de los setenta, la época se refleja a través de la emisión en televisión de Las calles de San Francisco (ABC, 1972-1977) y la incorporación de canciones como "Le temps des fleurs" de la cantante Dalida. Esta miniserie está dirigida por Louis Farge, que ha realizado thrillers como Follow (Calle 13, 2023), pero sobre todo ya abordó esta idea de las narrativas construidas como si fueran reales en la recreación del reality show Loft story en la primera temporada de la serie antológica Culte (Prime, 2024-). Tratándose de una de las producciones más ambiciosas del canal Arte, que sale de su terreno principal en Europa para afrontar un rodaje que tuvo lugar en Costa de Marfil, Eldorado cuenta con la producción de Alex Berger, productor de series como Oficina de infiltrados (SkyShowtime, 2015-2020) o La Maison (Apple tv, 2024), y tiene previsto su estreno en noviembre, tras haber conseguido el premio al Mejor Actor para Karim Leklou, que está excelente en un personaje que mezcla ambición y patetismo. Una de las características más atractivas de esta producción es cómo consigue navegar por diferentes géneros: comienza como si fuera un thriller empresarial en los pasillos de Elf, pero al mismo tiempo es una historia de aventuras que se desarrolla en desiertos y selvas, y también adopta el carácter de un drama familiar, especialmente alrededor de Arnaud de Toledo y su esposa Iris (Clémentine Fargeas-Sichler). El director cuenta que la relación entre el noble belga y el inventor italiano la construyó como si se tratara de una relación amorosa, aunque no hay nada romántico ni sexual entre ellos. El sueño de compartir una utopía y alcanzar la posibilidad de una tecnología que consiga realmente detectar petróleo se convierte en una decepción cuando se revela la verdadera naturaleza de su relación personal. Y consigue adoptar un tono de drama psicológico a través de una cámara que atrapa a los personajes dentro de su propia negación de la realidad. Hay un toque aventurero en el Episodio 3 (T1E3), en el que un equipo de la empresa junto a los dos emprendedores realizan un trabajo de exploración en la selva de Ogooué-Maritime, en Gabón, que se convierte en una especie de Fitzcarraldo para sus protagonistas. Pero Eldorado es sobre todo una historia sobre la necesidad de agarrarse a la esperanza de la fe, aunque se sostenga en preceptos falsos: "Hoy en día, a nadie le importa la verdad; lo que importa es contar la historia correcta", dice uno de los personajes.  

Protocole Dava

Francia 2026 | Canal+, 26x3' | Competición Francesa -20' |  

Creada por Sacha Behar, Augustin Shackelpopoulos 

Dirigida por Sylvain Fusse


Conocidos en los circuitos del humor, los comediantes Sacha Béhar (1990, Francia) y Augustin Shackelpopoulos (1987, Francia) se han hecho populares desde hace más de diez años parodiando el estado de los medios de comunicación, a través del dúo que formaron en 2015, adoptando el nombre de DAVA, acrónimo de Divertissement Ad Vitam Aeternam (Diversión para la eternidad), también el nombre del canal de YouTube en el que primero publicaron fragmentos de sus actuaciones y más tarde crearon sketches cómicos. El éxito del canal les llevó a trasladarlo a los escenarios con espectáculos que se renuevan cada año y que tienen una gran popularidad. La principal característica de sus fragmentos de humor es la independencia que les permite grabar ellos mismos parodiando programas de radio o video podcast, alejados de los medios tradicionales porque éstos son los objetivos de sus burlas, algunas bastante incisivas sobre el tratamiento de temas morbosos. Su primera incursión en un medio tradicional lo hacen a través del programa Protocole DAVA (Canal+, 2026), una recopilación de 26 sketches de entre 1 y 4 minutos de duración en los que trasladan su sentido del humor absurdo en torno a cómo se procesa la comunicación a través de los medios. Los escenarios vuelven a ser recreaciones de programas de radio, tanto musicales como Classic FM o platós de informativos como Hexagonews. A través de sus presentadores paródicos, conforman un espejo sobre cómo la comunicación se ha ido deformando para convertirse en otra cosa, con la irrupción de podcasters tendenciosos, la representación de profesionales que se dejan llevar por sus propias obsesiones o la incorporación de invitados poco acertados en debates y entrevistas. A lo largo de los veintiséis episodios se abordan algunas realidades que tienen que ver con la política o la sociedad francesas, por lo que pueden resultar menos efectivas para espectadores internacionales. Hay una cierta valentía en algunos de estos sketches, como un programa informativo en el que un presentador es impertinente con su invitado por considerarlo demasiado antifrancés, que parece hacer referencia al canal CNews, perteneciente al grupo Canal+, del que es propietario el empresario Vincent Bolloré, controvertido por su ideología de extrema derecha. Hay un cambio importante respecto a sus emisiones en YouTube, porque por primera vez los dos comediantes cuentan con invitados y colaboradores como Éric Judor, Pauline Clément, Thomas VDB o Marc Fraize, interpretando a un ingeniero agrícola que es entrevistado por el presentador de un podcast cuyas preguntas siempre derivan hacia temas sexuales, uno de los personajes que se repiten en varios episodios. Esta fórmula de repetición de personajes y de escenarios, como un estudio de radio o un plató de televisión, permite un cierto desarrollo de las tramas humorísticas. Francia tiene una especial tradición en este tipo de programas de humor, porque Protocole DAVA, aunque esté estructurada bajo la tendencia actual de microserie dividida en episodios, en realidad no deja de ser un programa de sketches de 50 minutos de duración al estilo de los de José Mota. 

Lo que establece una diferenciación interesante en este formato es que en vez de imitar los programas de stand-up comedy norteamericanos que han venido imponiendo las plataformas de streaming, especialmente Netflix, mantiene la tradición del tipo de programas de humor formados por sketches que es más europea. Sus dos protagonistas incorporan a personajes que están claramente marcados, con Sacha Béhar encarnando su propia versión del payaso blanco, el personaje serio que ofrece orden y autoridad, tan exagerada que resulta cómica, en contraposición con Augustin Shackelpopoulos, más centrado en la imitación de los modismos de presentadores e informadores en las que se pueden reconocer a locutores de radio como Guillaume Pley o periodistas deportivos de ultraderecha como Pascal Praud. Los temas también son recurrentes, como varios episodios dedicados al fútbol: el entrenador del equipo nacional francés que solo describe el rendimiento de sus jugadores a través de sus signos ascendentes del horóscopo o un debate televisivo en el programa Pes croises para discernir qué equipo ganará el Mundial de Fútbol en el que todos están de acuerdo y en desacuerdo al mismo tiempo (la serie se estrenó en Francia en el mes de marzo). En Crash aérien (T1E13), el consultor aeronáutico Héctor Vélize de Rumbert (Augustin Shackelpopoulos) analiza en un informativo diferentes accidentes de aviación con conclusiones radicales: "La culpa es del piloto de mierda", o describe el funcionamiento de un avión bombero para incendios en Le Canadair (T1E5). El tratamiento sensacionalista está descrito en los episodios en los que se entrevista a una seguidora de asesinos en serie que conoce a varios de ellos, o en la entrevista a un hombre sometido a castración química que apenas se entiende porque casi todas sus palabras son censuradas. La comedia resulta más efectiva algunas veces cuando se sale de los medios tradicionales para quedarse en la periferia, como Autoroute TV (T1E26), un canal local dedicado exclusivamente a la información del tráfico, ofreciendo información puntual sobre los accidentes, una parodia de programas que existen en la realidad, especialmente en el formato radiofónico, como Radio VINCI Autoroutes. Al contrario de lo que podría parecer, la fórmula de Protocole DAVA que consiste en difuminar los límites entre la parodia y el objeto parodiado, funciona en un formato tradicional de televisión, en la que habitualmente se mantienen separados estos elementos. Pero el dúo cómico toma la decisión acertada de no hacer televisión, sino utilizarla para desmontar su lenguaje y desvelar sus absurdas herramientas de comunicación. 

Respire fort

Francia 2025 | Webserie, 6x2' | Temporada completa| Competición Francesa -20' |  

Creada por Arthur Fanget

Dirigida por Arthur Fanget

Die Seriale '26: Mejor Serie, Mejor Idea

Séries Mania '26: Mejor Concepto original


Una de las producciones con mayor proyección internacional en festivales como Die Seriale o Cinema Jove, donde ha recibido varios premios, es la comedia dramática de ciencia-ficción Respire fort (2025), creada y dirigida por el director de fotografía Arthur Fanget, quien propone una original historia que se desarrolla en un futuro cercano, el año 2054, con dos personajes que comparten una conexión emocional. Jacques (Dominique Bettenfeld) es un contable minucioso que vive envuelto en una profunda tristeza después de que se produjera un acontecimiento dramático relacionado con su pareja Tom (Franck Georgeon). Cuando está en su apartamento a punto de suicidarse pegándose un tiro en la sien, escucha ruidos molestos en el piso de arriba, y decide subir para protestar a su vecina Ellie (Julia Taraquois), pero lo que se encuentra es una situación especialmente difícil. No es un espoiler, porque aparece en la sinopsis de la serie, revelar que Jacques es lo que se denomina un "temporal", una persona que ha desarrollado una capacidad para retroceder varios segundos en el tiempo, pero se trata de un poder que no puede controlar, y por tanto cada vez que se suicida vuelve al momento antes de disparar la pistola. Sin embargo, en este mundo futurista, los seres humanos que han desarrollado diferentes tipos de poderes, también tienen una contrapartida, y la de Jacques es que, una vez regresa en el tiempo, pierde la memoria de los acontecimientos posteriores. Así que Jacques se encuentra metido en un bucle temporal en el que siempre tiene la idea de suicidarse, pero nunca lo consigue. Ellie, por el contrario, es una joven alegre que vive en un apartamento colorista, un poco almodovariano, y que tiene una relación con Marc (Loïc Yavorsky), del que está tan profundamente enamorada que le perdona el maltrato físico que ejerce sobre ella. Ellie también ha desarrollado un poder, pero solo puede utilizarlo cuando se encuentra en una situación relajada, algo que en compañía del maltratador Marc no es fácil. Pero el encuentro entre Jacques y Ellie les obliga a los dos a cambiar su forma de enfrentarse a sus problemas personales, ya sea la memoria de una tragedia o la realidad de la violencia física. El encuentro se ha producido en otras ocasiones, pero Jacques no se acuerda de ellos, aunque en esta ocasión hay una importante diferencia: "Es la primera vez que me prestas atención", dice Ellie. 

Con una excelente puesta en escena, el director y creador de la serie, Arthur Fanget (1988, Francia) demuestra su experiencia como director de fotografía en publicidad y cortometrajes, creando una atmósfera casi onírica en ese apartamento colorista de Ellie, que contrasta con la triste habitación de Jacques, en el que utiliza con inteligencia recursos como los lens flares, destellos de luz que se reflejan en la cámara, y que provienen del exterior a través de las ventanas semicerradas, casi como si remitiera a la prisión en la que se encuentran los personajes de La leyenda del indomable (Stuart Rosenberg, 1967), la primera que utilizó este recurso con una finalidad dramática. En cierta medida, Jacques y Ellie también se encuentran prisioneros dentro de sus propias dinámicas personales, el primero recordando constantemente el accidente sufrido por su pareja, y la segunda metida obsesivamente en una relación tóxica con un maltratador. Para una historia que dura menos de 15 minutos en total, Respire fort tiene todos los ingredientes de una reflexión poderosa sobre la memoria y sobre los círculos viciosos en los que se pueden encontrar algunas personas, tratando temas actuales que remiten a las problemáticas de nuestra sociedad, pero trasladándolos a un futuro en el que desarrollar poderes no siempre ofrece una solución a los problemas, sino que en cierta manera puede llegar a hacerlos más profundos. Es una historia sencilla, que podría malinterpretarse como un cortometraje dividido en partes, pero que por el contrario tiene una estructura episódica muy bien elaborada, que introduce cliffhangers al final de cada pequeña trama de dos minutos, y que ofrece una conclusión tan lógica como conmovedora. La serie surgió como un proyecto para la edición de 2025 del Nikon Film Festival, una propuesta nacida en 2009 que se celebra online, pero con una gala de clausura en el cine Grand Rex de París. Cada edición cuenta con un tema sobre el que deben girar cortometrajes de 2 minutos 20 segundos de duración o series cuyos episodios también duren dos minutos. El tema de 2025 fue "Un superpoder" y ahí es donde encajó esta sorprendente y espléndida miniserie que ha conseguido tener una trayectoria mucho más amplia. 

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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

El origen del mal se puede ver en Filmin.
La leyenda del indomable se puede ver en Movistar Plus.