23 septiembre, 2026

Festival de la Fiction '26: Parte 4 - La violencia

Tras la entrega de premios del Festival de la Fiction, seguimos repasando algunas de las producciones francesas que se han visto en su programación, centrándonos en esta penúltima crónica en series y telefilmes que abordan el tema de la violencia. Pero la presencia de los principales canales y plataformas franceses también suele aprovecharse para el anuncio de proyectos que están en producción o aún no se han rodado. A pesar de que comentamos en una de nuestras crónicas anteriores la crisis por la que atraviesa la industria audiovisual francesa, por el momento las cadenas tienen numerosas producciones en rodaje o en proceso de producción. Canal Arte ha anunciado L’Homme au manteau de singeuna serie biográfica de seis episodios inspirada en la historia real del marchante de arte Fernand Legros, sospechoso de robar cuadros, y The siege, su primera coproducción con la británica Channel 4, escrita por Will Smith, el creador de Slow horses (Apple tv, 2022-) sobre el asedio a la embajada iraní en Londres en los años 80, así como las coproducciones nórdicas Grapefruit Road y Royal blood, y las segundas temporadas de las series de animación Samuel (RTVE Play, 2024-) y Los bros (Arte, 2026-). Canal+ anunció el proyecto titulado Florida, que ha sido descrito como una versión francesa de Fargo (Movistar Plus, 2014-2024) y que se desarrolla en el País Vasco, y RIP (Rest in Peace), una comedia negra de terror, además de la segunda temporada de la excelente Iris (Canal+, 2024-). El grupo TF1 retomará la historia de Robin Hood en Robin, con un grupo de justicieros que abordarán un nuevo problema social en cada episodio, y Demain, adaptación de una novela del escritor Guillaume Musso, un thriller romántico protagonizado por Hugo Becker y Claire Romain. Y France Télévisions tiene en proyecto miniseries de temática social como Mères en cavale, sobre madres que se esconden con sus hijos mientras sus maridos son juzgados por pedofilia, y Le travail c’est la santé, sobre el síndrome del agotamiento laboral. Así como el true crime, en el proyecto L’affaire Cécillon, sobre el proceso de recuperación de las hijas de Marc Cécillon, el ex-jugador de rugby que disparó a quemarropa a su mujer en una fiesta en 2004, y sus habituales dramas históricos como Louise Michel, l’insurgée y Françoise Giroud, la revanche d’une femme libre.

Fertile

Francia 2025 | Arte/HBO Max 6x35' | Temporada completa | Competición Comedia | ★

Creada por Anaïs Fabre, Cédric Le Gallo

Dirigida por Cédric Le Gallo

Estreno en Francia: 2027


La obsesión por tener hijos se convierte en el tema central de la última serie creada por Cédric Le Gallo, guionista de la exitosa comedia Al agua gambas (Maxime Govare, Cédric Le Gallo, 2019) y su secuela, La revanche des Crevettes pailletées (Maxime Govare, Cédric Le Gallo, 2022), en esta ocasión compartiendo créditos con la actriz y escritora Anaïs Fabre. La protagonista de Fertile (Arte/HBO Max, 2025) es una diseñadora de interiores llamada Zoé (Laurence Arné) que trabaja en una prestigiosa firma creada por la déspota Victoria Wagner (Elsa Zylberstein). Tiene una relación aparentemente estable con su marido Alexandre (Pablo Pauly), un periodista de investigación con buenos contactos con la policía, pero está viendo que a sus cerca de cuarenta años se le está escapando la posibilidad de ser madre. Después de tres ciclos de Fertilización In Vitro (FIV), el resultado es que no es capaz de producir los óvulos necesarios para el embarazo, y la estadística del 67% de las mujeres que tampoco pueden hacerlo no es precisamente un alivio para ella. Su incapacidad para dar vida se refleja incluso en el pequeño huerto que tiene alquilado pero, de todos los que se encuentran en el Huerto Urbano, también es el único en el que no crece nada. La vida de Zoé no es tan estable como parece, sin recibir el apoyo necesario por parte de Alexandre, orgulloso de sus espermatozoides, y con el reloj biológico en su contra, lo que para ella supone ser una especie de callejón sin salida, el último miembro de su familia, sin posibilidad de dejar descendencia. Durante una sesión con un psicólogo virtual, Zoé confiesa: "En las películas de Rocky siempre hay una secuencia en la que realiza el entrenamiento: corre bajo un puente, hace flexiones y golpea trozos de carne. Yo me siento exactamente así. Pero no como Rocky, sino como los trozos de carne en los que se esfuerza por dar patadas cada vez más fuertes". Su fiesta de cumpleaños no es precisamente alegre, sobre todo después de que Alexandre le regale una escultura de una vulva, pero que se convertirá en su fuente de inspiración. Cuando el psicólogo le aconseja escribir en trozos de papel los nombres de las personas que le hacen daño, decide colocarlos dentro de la vulva de cerámica. Tras el descubrimiento de un vecino en actitud poco edificante en su huerto alquilado, la primera reacción de Zoé es golpearle con una pala, con tan mala suerte que acaba matándolo. El impulso es enterrarlo bajo el huerto, para descubrir que al día siguiente ha crecido una hermosa planta, y que los resultados de su producción de óvulos ha aumentado de forma espectacular. Pero la única forma de mantener esta fertilidad es seguir matando, y los trozos de papel con los nombres que escribió le sirven para saber a quién. 

Fertile se convierte así a partir del Episodio 2 (T1E2) en una comedia negra sobre una asesina en serie que está obligada a matar para mantenerse fértil hasta que finalmente pueda tener un hijo. El apartamento de la pareja protagonista se sitúa, no por casualidad, en los rascacielos denominados Les choux de Créteil (Las coles de Créteil), un conjunto de edificios que están cubiertos por grandes hojas de cerámica que simulan la forma de las hojas de una col, diseñado por el arquitecto Gérard Grandval entre 1969 y 1974, creando un paisaje arquitectónico muy singular en la ciudad de Créteil en el departamento de Val-de-Marne, que en 2008 recibió el título de Patrimonio del siglo XX. Este escenario no solo destaca dentro de la narrativa por la profesión de Zoé, sino también porque sirve como metáfora de la vida que tanto aspira a conseguir la protagonista de la historia. A lo largo de los seis episodios, Zoé comienza a adquirir confianza, especialmente cuando crea una especie de alter ego para ocultar su identidad, una mujer de peluca roja que responde al nombre de Marie Martin, en realidad la autora de un libro sobre plantas venenosas que ha inspirado a Zoé. Aunque la obsesión de la protagonista por la maternidad la lleva a cometer asesinatos, el guión nunca la juzga, y los elementos de comedia funcionan, aunque sea a través de recursos algo habituales, como la voz en off que refleja los pensamientos de Zoé: "Los asesinos son como los arquitectos. Tienen un plan inicial y después pueden surgir imprevistos. Pero el trabajo hay que terminarlo", dice la narración después de haber matado al Dr. Paturot (Christophe Favre), un desagradable ginecólogo al que ella culpa de haber dañado sus órganos sexuales. La co-guionista y autora de la idea original es la actriz Anaïs Fabre, que también interpreta en la serie a la agente de policía Amélie, que comienza a investigar los crímenes de la asesina, y que mantiene una relación demasiado cercana con Alexandre, según el punto de vista de Zoé. El tono de humor negro sirve para conformar una mirada irónica hacia cierta burguesía francesa que se angustia por la falta de descendencia, creando una comedia que consigue mantenerse sólida a lo largo de los seis episodios, sin grandes giros de guión pero con los suficientes enredos como para mantener el interés, aunque se desequilibre en cuanto a ritmo en su parte central. Aunque puede resultar algo obvia, también se habla sobre la presión social en torno a las expectativas sociales hacia las mujeres, aunque hayan alcanzado el éxito profesional, como le dice su vecina Paloma (Jacqueline Corado) en el Episodio 6 (T1E6): "Cariño, eres una mujer. Tu cuerpo es de dominio público". Involucrar a Alexandre en la investigación de los asesinatos, teniendo incluso un encuentro fortuito con Marie Martin, el alter ego de Zoé, en el Episodio 5 (T1E5) ofrece algunos momentos de suspense que también aportan atractivo a una historia que se sostiene lo suficientemente bien como para no estancarse demasiado. 

La terre et le sang

Francia 2026 | France tv 6x45' | Temporada completa | Competición Drama | ★

Creada por Ange Basterga, Emmanuelle Michaux, Pierre-Marie Mosconi

Dirigida por Ange Basterga

Estreno en Francia: 19 de octubre


En los últimos años se ha renovado el interés por las historias que se desarrollan en Córcega, reflejando la idiosincrasia de esta isla donde los paisajes y las sonoridades se distancian de la cultura francesa. Series como Plaine orientale (Canal+, 2025-), de la que se está rodando una segunda temporada, han devuelto la representación de este enclave particular a través de la mirada de autores y directores corsos. Aunque en algún medio de la zona se preguntaban hace unos meses si ¿Hay demasiados matones corsos en el cine y la televisión? (Corse Matin, 26/8/2026), reflexionando sobre la imagen estereotipada que suelen ofrecer los medios audiovisuales franceses sobre los habitantes de la isla, generalmente enfocada en el crimen organizado, a través de series como Mafiosa (Canal+, 2006-2014) y filmes como Borgo (Stéphane Demoustier, 2023), La fotógrafa corsa (Thierry de Peretti, 2024), El mohicano (Frédéric Farrucci, 2024) o El reino de la mafia (Julien Colonna, 2024). En el cine que se ha realizado en los últimos años, pocas películas han mostrado otro aspecto de la isla de Córcega que no esté relacionado con la violencia, con la excepción de las comedias del director Eric Fraticelli, como la reciente Permis de détruire (2026). Desde luego, no será esta última producción ambientada en los paisajes corsos la que se salga de la retórica habitual de los enfrentamientos violentos. La miniserie La terre et le sang (La tierra y la sangre) (France tv, 2026) es un ambicioso drama de venganza, que de hecho se iba a titular Vendetta, que atraviesa a dos generaciones de familias corsas enfrentadas. Se trata de una de las producciones más esperadas de France Télévisions para este otoño, que se estrena a mediados de octubre, y además es una de las últimas interpretaciones del actor Tchéky Karyo (1953, Turquía-2025, Francia), fallecido precisamente el pasado mes de octubre. La serie explora la venganza como una condición humana que incluso está considerada como un acto heroico, y el temor que inspira se convierte en una base principal de la convivencia, hasta que se traspasan ciertos límites que amenazan con destruirlo todo. El protagonista es Antoine-Marie Natali, conocido como Anto (Thierry Neuvic), un policía de origen corso que en 1991 prometió a su hermano, víctima de un ajuste de cuentas, que acabaría con la espiral de violencia que siempre ha rodeado a su familia, especialmente en relación con la familia Lucini, a la que han estado enfrentados durante varias generaciones. Tras vivir en París, en 2013 regresa a Córcega para pasar unas vacaciones en el viñedo familiar junto a su esposa Vanina (Vahina Giocante) y su hijo de 13 años Santu (Ange Nicola Basterga), pero sufre una emboscada durante una jornada de caza, en la que un hombre enmascarado le dispara a él y a su padre Joseph (Jean-Pierre Lanfranchi), matando a este último y dejando a Anto en coma. El acto de violencia es observado por Santu, reiniciándose de nuevo esta sed de venganza, especialmente dirigida hacia Charles Luciani (Tchéky Karyo), el jefe de la mafia, a quien considera responsable de la muerte de su abuelo y la muerte en vida de su padre. 

Diez años después, Vanina se enfrenta a la difícil decisión que le presentan los médicos para desconectar a Anto de los respiradores que le permiten vivir sin haber despertado del coma, mientras su hijo Santu Natali (Nasile Lorie) es un joven que ha sido acogido bajo la protección de su tío, el mafioso Marc Tramoni (Stanley Weber), después de haberse marchado de la finca familiar cuando su madre Vanina comenzó una relación amorosa con Dume Luciani (Jean-Philippe Ricci), el hijo de Charles Luciani, aunque siempre se ha mantenido al margen de los negocios de su padre. Cuando Vanina ha tomado la decisión de desconectar a su marido, Anto despierta del coma, enfrentándose a un paréntesis de diez años en el que las circunstancias a su alrededor se han transformado de manera radical. El regreso a la vida de Anto es comparado por el creador y director de la serie, el también actor Ange Basterga (1981, Francia), con el de Johnny Smith (Christopher Walken) en La zona muerta (David Cronenberg, 1983), pero no porque tenga poderes psíquicos, sino porque se encuentra con un entorno al que necesita adaptarse, no solo desde la rehabilitación física sino también a través de un proceso mental. Se ha perdido la juventud de su hijo Santu, al que encuentra ligado al crimen organizado, mientras que debe aceptar que su aún esposa Vanina haya iniciado otra relación sentimental. Más allá de la mitología, destaca la metamorfosis que supone la venganza, que resurge regularmente para advertir de los peligros de llevar los sentimientos al extremo. La terre et le sang, sin embargo, tiene un tono de melodrama familiar muy en consonancia con el estilo de algunas de las producciones de France Télévisions, más enfocadas en las relaciones personales con un toque telenovelero que en la esencia de la violencia. Aunque contrasta la luminosidad de los viñedos, el mar y las montañas, mostrados a partir de la luz natural, frente a un tono mucho más oscuro y apagado cuando introduce secuencias relacionadas con una violencia que se retroalimenta a través del odio. En uno de sus últimos papeles, el actor Tchéky Karyo compone un antagonista algo estereotipado, pero que consigue ser amenazante y transmitir una sensación de poder. Uno de los aspectos más reforzados en la serie es el uso de las sonoridades corsas en la banda sonora, a veces demasiado presente, compuesta por el músico Pierre Gambini, que fue miembro de la formación musical I Cantelli, cantando canciones polifónicas de Córcega, y que ha trabajado también en las bandas sonoras de series como Mafiosa y Plaine orientale. La música de La terre et le sang también incorpora canciones originales de los músicos corsos Francé Zito, que se dio a conocer en el concurso La Voz, y Nicolas Zimako. 

Le rumeur

Francia 2026 | France tv 95' | Competición Unitaria Drama | ★

Escrita por Alice Géraud basada en la novela gráfica de Valérie Igounet y Guy Le Besnerais

Dirigida por Rodolphe Tissot


La historia real en la que se basa este telefilme que debería haber tenido una mayor presencia en la lista de premios del Festival de la Fiction es la misma que contó hace unos meses el largometraje cinematográfico El abandono (Vincent Garenq, 2026), estrenado fuera de competición en el Festival de Cannes y en los cines franceses el pasado mes de mayo. La película vuelve a las salas de cine de Francia esta misma semana, acompañada de un dossier pedagógico elaborado por el Ministerio de Educación y Cultura. Se trata de uno de los acontecimientos más sobrecogedores que ha experimentado la sociedad francesa en los últimos años, relacionado con una serie de rumores que se extendieron alrededor de un profesor de instituto de un barrio periférico de París, asesinado el 16 de octubre de 2020. Pero si la película El abandono cuenta los últimos once días que transcurrieron antes de la muerte de Samuel Paty, Le rumeur (Rodolphe Tissot, 2026) se centra más en una exploración colectiva que incluye a buena parte de los implicados, tanto víctimas como culpables. La propagación de una mentira acabó escalando hasta posiciones extremistas que tuvieron consecuencias inesperadas, pero quizás más previsibles de lo que podría parecer. Once días antes de su asesinato, Samuel Paty (Julien Gaspar-Oliveri) había incluido en su clase de Geografía e Historia algunas de las caricaturas de Mahoma que había publicado la revista Charlie Hebdo en 2015, antes del atentado islamista que sufrió. Consciente de que estas imágenes podían resultar ofensivas o incómodas para algunos alumnos, pidió que aquellos que no quisieran verlas salieran del aula hasta que terminara la proyección. Pero una de estas alumnas, Assia Benarba (Manel Benyoucef) extendió por las redes sociales la denuncia de que el profesor solamente había expulsado de su clase a los escolares de origen musulmán, dejando entrever que se trataba de una actitud islamófoba. Las redes sociales se encargaron de difundir esta mentira que acabó provocando la intervención de la directora del instituto, Cécile Brunet (Cécile Bois), quien recibió una llamada furiosa del padre de Assia, Farid Benarba (Jawad Derraji), quien con la ayuda de un activista se encargó de llevar el caso a los medios de comunicación. La peligrosidad de las amenazas que se recibieron tanto en el instituto como en el entorno de Samuel Paty fueron tan intensas que la policía llegó a patrullar los alrededores de la escuela durante varios días, pero sin conseguir impedir que Abdoullakh Anzorov (Robin Boitard), un joven extremista, asesinara con un machete y decapitara al profesor en plena calle, antes de ser abatido por la policía. Pero lo destacable de esta historia es que se enfoca en la propagación de un rumor que acabó descontrolándose y atrapando a culpables y víctimas, tanto a Assia como al profesor Samuel Paty, quien llega a necesitar ocultar su rostro en sus entradas y salidas del instituto. El guión está basado en la novela gráfica Crayon noir: Samuel Paty, l’histoire d’un prof (2023), un trabajo de investigación de la historiadora y periodista Valérie Igounet, con ilustraciones de Guy Le Besnerais, que ella quiso publicar en forma de cómic para que pudiera ser más accesible a jóvenes de la edad de los alumnos del profesor asesinado. 

El principal valor de esta historia basada en un hecho real que provoca conmoción es su condición de retrato colectivo, apoyándose en las consecuencias que el rumor acaba provocando en la propia sociedad, y alertando sobre la realidad de las amenazas que se vierten de una manera apenas controlada a través del anonimato que proporcionan las redes sociales. Una parte de la crítica francesa incluso considera más logrado el planteamiento de esta producción para televisión que el del largometraje El abandono, sobre todo porque se apoya en una excelente interpretación del actor Julien Gaspar-Oliveri, creador y director de aquella pequeña joya que fue la miniserie Ceux qui rougissent (RTS/Arte, 2024), en la que también interpretaba a un profesor. El veneno de las falsas interpretaciones y una escalada progresiva de la violencia acaba convirtiendo a un profesor común en el objetivo de un extremista religioso, y la propia película muestra en los créditos finales cómo las consecuencias judiciales de aquella propagación de la mentira cargada de violencia ha llegado hasta este mismo año, con las últimas condenas a personas relacionadas con los mensajes amenazadores que se extendieron por la sociedad francesa. La guionista Alice Géraud es también periodista y fue una de las co-creadoras de la miniserie El caso del Sambre (Movistar Plus, 2023) junto a Jean-Xavier de Lestrade, demostrando una vez más que cuenta con una escritura minuciosa que sabe unificar las diferentes historias para concretar una disección muy precisa en torno a cómo fueron escalando los acontecimientos. Al mismo tiempo que introduce una reflexión sobre la libertad de expresión que el propio profesor trataba de incluir como debate entre sus alumnos, acabando envuelto en un círculo de amenazas que cuestionaban precisamente su propia libertad de expresión. La proyección de Le rumeur ha sido una de las que más han conmovido a los espectadores del Festival de Fiction, cuando están a punto de cumplirse seis años desde este brutal asesinato que en la película nunca es tratado con sensacionalismo, mostrando desde el trabajo de dirección de Philippe Tissot (1974, Francia), responsable de series como Les espions de la terreur (M6, 2024) y La joven George Sand (Filmin, 2025), una mirada sutil que se enfoca en la reflexión que queda después de un final impactante que deja al espectador en un silencio profundo. 

Unité

Francia 2026 | France tv/HBO Max 82' | Competición Unitaria Drama | ★

Escrita por Sophie Maurer, Gabriel Puertas

Dirigida por David Hourrègue


Recientemente se ha estrenado en Filmin la excelente película Caso 137 (Dóminik Moll, 2025), que plantea una reflexión sobre los mecanismos de control interno de la propia policía francesa, a través de una compleja investigación de Asuntos Internos. En el caso de Unité (David Hourrègue, 2026), cuenta con similares resortes narrativos al centrarse en otra investigación que se desarrolla alrededor del grupo CRS (Compagnies Républicaines de Sécurité), lo que en España conocemos como los antidisturbios, encargado de mantener el orden social en las manifestaciones y concentraciones populares. Ambientada durante la manifestación del 1 de mayo en las calles de París, esta coproducción entre France Télévisions y HBO Max comienza con una actuación de estos agentes contra un grupo de manifestantes que les tiran adoquines y cócteles molotov, hasta que Anaïs Younsi (Capucine Malarre), una joven activista que utiliza la táctica del black bloc, la ocultación del rostro con capuchas y bufandas, es perseguida por uno de los agentes, quien cae al vacío desde un puente. La joven es inmediatamente detenida como sospechosa de la muerte del oficial, cuya grabación personal a través de la cámara situada en su uniforme ha desaparecido. Esto levanta las sospechas de Myriam Ferraz (Margot Bancilhon), comandante de la Inspección General de la Policía Nacional (IGPN), quien decide investigar el caso, convencida de que para una casi adolescente como Anaïs hubiera sido imposible empujar a un agente fornido como Loïc Esquerre (Quentin Morlaas). Pero la mejor posibilidad que tiene de averiguar qué ha podido ocurrir dentro del CRS es la de infiltrarse como una agente antidisturbios con la ayuda de sus superiores, tratando de investigar desde dentro del grupo, al mismo tiempo que se enfrenta a las actuaciones tensas y complicadas que lleva a cabo el CRS contra manifestaciones que acaban transformándose en auténticos campos de batalla. El director de la película es David Hourrègue (1979, Francia), un prolífico realizador que en los últimos años ha dirigido series como Germinal (France tv, 2022), Rivages (France tv, 2025) o Désenchantées (France tv/RTBF/RTS/HBO Max, 2025), logrando algunos resultados muy interesantes. Pero, al igual que en el caso de Ça va bien se passer (France tv, 2026), que comentamos en nuestra primera crónica, Unité también da la impresión de que se parece más a un episodio piloto de una posible serie que finalmente no se ha producido (o que se producirá en función del éxito que tenga), que a una ficción planteada originalmente como un telefilme. De hecho, tiene una duración sensiblemente más corta de los 90 minutos habituales en los largometrajes y el final podría invitar a continuar acompañando a Myriam Ferraz en nuevas investigaciones. Es una de las tendencias que se están produciendo en las televisiones públicas actualmente, que a veces tienen comprometidos proyectos que finalmente se cancelan por reducciones presupuestarias, como las que está sufriendo la propia France Télévisions, y acaban terminándose como historias independientes y conclusivas, pero dejando una puerta abierta a su continuación. 

El problema de Unité, en todo caso, es que acaba resultando demasiado convencional en su desarrollo, manteniendo a una protagonista principal, pero con ciertos estereotipos relacionados con los personajes femeninos. Como se trata de una mujer, parece que Myriam Ferraz no puede evitar caer en brazos de uno de los miembros del grupo CRS, Damien Velasco (Guillaume Pottier), de manera que la fortaleza emocional que se supone que debe tener una agente de asuntos internos que investiga a sus propios compañeros, acaba desintegrada en clichés de personaje femenino abordado desde una cierta mirada masculina, aunque en el guión participa la guionista Sophie Maurer. Hay un buen trabajo de dirección en las escenas que transcurren entre manifestantes agresivos, aunque a veces se nota que los escenarios están elegidos para controlar el número de extras, como el interior de un túnel o debajo de un puente, de manera que no hay tomas abiertas de espacios grandes, sino tomas cerradas de planificación enfocada en los rostros, lo que en todo caso contribuye a reforzar el tono de opresión que sufren los agentes antidisturbios entre el caos de los enfrentamientos. La investigación se desarrolla con buen ritmo, pero tampoco incluye elementos demasiados sorprendentes ni giros inesperados, sino que transcurre de una manera más convencional. Mientras el personaje de Myriam Ferraz, interpretado por la actriz Margot Bancilhon, que parece cómoda en tramas de acción después de protagonizar Máquina (Sundance TV, 2024), comienza a descubrir que la apariencia violenta de los miembros del CRS en realidad esconde una camaradería y un sentido de la solidaridad mucho más profundo del que se intuye desde fuera. En este sentido, Unité no es tan crítica como otras propuestas recientes, y bastante menos que la miniserie española Antidisturbios (Movistar Plus, 2020), sin intención de cuestionar un sistema que ampara la corrupción y los abusos, sino más bien enfocándose en las manzanas podridas dentro de un cuerpo de policía que respeta su compromiso con mantener el orden social. Unité puede ser algo decepcionante por cierta superficialidad de su trama, pero funciona como un thriller solvente sin demasiadas pretensiones. 

Groupe de soutien

Canadá 2026 | TV5+ 6x12' | Temporada Completa | Francófona Internacional | ★

Creada por Thierry LeBlanc, Emma-Jeanne Robitaille

Dirigida por Alexandre Pelletier

Prix Gémeaux '26: Nominada Formato corto, Dirección, Guión, Interpretación Novel


Las enfermedades mentales, tratadas desde una perspectiva de dramedia, pero sin menoscabar la relevancia del tema, se han convertido en una mirada recurrente en algunas de las últimas producciones canadienses, y específicamente, quebequenses. La pasada edición de los Prix Gémeaux que reconocen las producciones de habla francesa, celebrada hace dos semanas, destacó a Empatía (Movistar Plus, 2025-) como la Mejor Serie Dramática del año pasado, además de concederle otros cinco premios importantes. Pero entre las nominadas también se encontraba Groupe de soutien (Grupo de apoyo) (TV5+, 2026), que fue finalista en las categorías de Serie de Formato Corto, Dirección, Guión e Interpretación Novel, aunque no logró ninguno de los galardones. La historia lleva a la pantalla la experiencia del creador Thierry Le Blanc con la ansiedad social, un trastorno que dificulta en determinados momentos la relación con el entorno, especialmente si se trata de establecer conexión con otras personas, también conocida como fobia social. Pero lo hace desde el sentido del humor, incorporando a un protagonista, Florian (Lou-Pascal Tremblay), que es arrestado por conducir un carrito de golf mientras estaba bebido, y que es obligado a asistir a reuniones de Alcohólicos Anónimos. Como la asistencia a este tipo de terapias le reduce progresivamente la duración de la condena, comienza a asistir a todo tipo de grupos de terapia, aunque no padezca ninguna de las enfermedades que se tratan en ellas. Hasta que acaba teniendo tanta adicción por este tipo de reuniones que se hace pasar por el terapeuta en una sesión que aborda diferentes tipos de ansiedad. Asefi (Fabiola Nyrva Aladin), la trabajadora social que lleva su caso, asiste como enferma a esta sesión, porque ella misma sufre ansiedad laboral, descubriendo la mentira de Florian. Pero considera que puede ser peor para el grupo enfrentarse al engaño que darle una oportunidad al joven, así que decide seguirle la corriente tratando de controlar sus "tratamientos de choque". Sus consejos, frecuentemente absurdos e ineficaces, se convierten en el catalizador de una dinámica de grupo sorprendentemente humana, y resulta mucho más empático que otros terapeutas profesionales, que solo exhiben sus conocimientos sin tener en cuenta la conexión personal. A través de episodios cortos, de unos 12 minutos, y una duración total de poco más de una hora, Groupe de soutien consigue elaborar una comedia irreverente, a veces bastante negra, que introduce diferentes tipos de ansiedades como la glosofobia que padece Jordan (Russell Yuen), quien es incapaz de hablar en francés con otras personas, la ansiedad por separación que sufren Hermé (Louis Carrière) y su madre Frédé (Fanny Mallette), o las disculpas compulsivas de Agathe (Micheline Bernard), que le impiden llevar a cabo su fantasía sexual de tener un trio, porque piensa que va a estar disculpándose constantemente. El conocimiento del creador de la serie Thierry Le Blanc de este tipo de terapias de grupo le permite afrontar los diferentes trastornos con sentido del humor, pero la historia contiene siempre un tono humano que evita que sea una comedia superficial, especialmente con el propio tratamiento de los dos personajes principales: Florian tratando de superar su alcoholismo y Asefi intentando controlar su incapacidad para dejar un trabajo que no le satisface y en el que se siente constantemente explotada por su jefa Claudia (Noémie Leduc-Vaudry). 

Dirigida por Alexandre Pelletier, que ha realizado anteriormente series como Sandy (2022) y Saint-Jean-du-Lac (TV5, 2025), que fue seleccionada en Canneseries, esta última propuesta consigue mantener un ritmo ágil y crear una dinámica de comedia que al mismo tiempo se encuentra con la historia dramática de un hombre adicto al alcohol que no sufre tanto de ansiedad como de soledad, lo que le provoca esta otra especie de adicción a las terapias de grupo, el único espacio en el que se siente él mismo apoyado. También es divertida la relación con Lydie (Chantal Fontaine), la dueña de una tienda de ropa de segunda mano en la que Florian está obligado a trabajar para cumplir los servicios sociales a los que ha sido condenado. A través de estas dinámicas de grupo la serie desmitifica los trastornos de ansiedad, no utilizándolos solo como elementos de comicidad, sino estableciendo un espacio seguro que funciona de la misma forma para los personajes que para los espectadores. La descripción de los diferentes trastornos puede resultar sorprendente al principio, pero conforme se desarrollan los personajes también conseguimos conectar con ellos y entender de dónde viene y cómo se puede aprender a convivir con esta ansiedad, en el caso de que no se consiga una solución definitiva. La historia no plantea desenlaces claros para los componentes de este grupo, que no acaban curados, pero establece un sentido de comunidad que acaba haciéndoles cercanos, lo que está subrayado por un buen plantel de actores quebequenses que han trabajado en otros proyectos de Alexandre Pelletier. El propio actor Lou-Pascal Tremblay, que fue nominado a los Prix Gémeaux, y anteriormente había trabajado en algunos cortometrajes y series, forma parte activa del grupo Proche Onko, una asociación que ofrece servicios gratuitos de apoyo a los cuidadores de pacientes oncológicos en Quebec, asegurando que también aquellos que se enfrentan al cuidado de enfermos reciban la ayuda psicológica que necesitan. Groupe de soutien funciona como una comedia muy divertida, con un planteamiento que puede resultar absurdo al principio, pero logrando transmitir una humanidad que justifica algunas de las acciones extravagantes de sus personajes.


El abandono se estrena el 30 de octubre. 
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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

Al agua gambas se puede ver en Prime.
Borgo se puede ver en Movistar Plus y Prime.
La fotógrafa corsa, El mohicano y Caso 137 se pueden ver en Filmin. 
La zona muerta se puede ver en Lionsgate+, Plex y Rakuten tv.

21 septiembre, 2026

Festival de la Fiction '26: Parte 3 - Los premios

El Festival de la Fiction se ha celebrado en La Rochelle hasta este fin de semana, durante jornadas intensas de estrenos de series y telefilms que llegarán a los canales de televisión y plataformas franceses a lo largo de los próximos meses, y que conforman el grueso de una temporada en la que todavía no se reflejan los momentos de crisis que está viviendo la industria audiovisual francesa. La entrega de premios se celebró el pasado sábado, y ya conocemos a los ganadores de esta edición del festival, aunque durante esta semana dedicaremos otras crónicas a las producciones francesas que hemos visto dentro de su programación. Por número de premios, el jurado presidido por la actriz Clémentine Célarié ha elegido como uno de los principales vencedores al telefilme Au sein des autres (Vanie Leurcq, 2026), que ha logrado los de Mejor Dirección, Mejor Interpretación Femenina (Sofia Essaïdi) y el Premio de la Crítica Extranjera Unifrance, mientras que Ça va bien se passer (Slimane-Baptiste Berhoun, 2026) ha conseguido el de Mejor Comedia. Pero ha sido un reparto equitativo entre muchas de las producciones que se han presentado en la programación, reconociendo a otras series que comentamos a continuación. 

© Stromboli Films 

Un jour on fera l'amour

Francia 2026 | Arte, 3x52' | Temporada completa | Competición Comedia | ★★★

Creada por Jérôme Bonnell

Dirigida por Jérôme Bonnell

Festival de la Fiction '26: Mejor Comedia, Mejor Promesa Masculina, Mejor Promesa Femenina

La serie que más nos ha gustado de esta edición del Festival de la Fiction es esta pequeña historia de amor, en cuanto a número de episodios y en cuanto a planteamiento narrativo, entre dos jóvenes que se conocen por casualidad y pasan tres días juntos. Estos tres días componen cada uno de los tres episodios de esta comedia agridulce que ha conseguido merecidamente los premios como Mejor serie de comedia y para sus dos actores como promesas emergentes, aunque ambos tienen experiencia previa. A Édouard Sulpice le hemos visto en un episodio de El sentido de las cosas (HBO Max, 2025), pero sobre todo fue uno de los protagonistas de la comedia culinaria Bistronomia (France Télévisions, 2025), mientras que Natacha Krief ha participado en películas como La noche eterna (Michiel Blanchart, 2024), pero ambos componen una de las parejas más conmovedoras que hemos visto en el festival este año. Cuando se conocen, ninguno de los dos protagonistas está en su mejor momento sentimental: Aurore (Natacha Krief) acaba de recibir la noticia de la muerte de un profesor que la enseñó a tocar el violonchelo cuando era niña, lo que remueve algunos recuerdos del pasado y le hace reencontrarse con su antigua amiga Inès (Chloé Lecerf) en una breve conversación en un bar: "Te odié porque eras la única que le daba miedo", le dice Inès. Pero ese mismo día su novio Bastien (Mathieu Lucci) también le comunica que su relación no va a ninguna parte, que se siente "seco por dentro" y ha decidido recoger sus cosas del apartamento que comparten. Mientras tanto, Noé (Édouard Sulpice) intenta llegar a tiempo a la cita que tiene con el famoso escritor Charles Mathurin (Olivier Broche), con el que quiere colaborar en su próxima novela como un mentor para sus aspiraciones como periodista, pero durante la entrevista se da cuenta de que se trata de un borracho que reniega del mundo literario. El breve encuentro con Béatrice (Crystal Shpeher-Cross), una mujer desconocida, le provoca una especie de enamoramiento repentino y decide que tiene que volver a encontrarse con ella, aprovechando que escucha una conversación telefónica. Así que Aurore y Noé acaban compartiendo la barra de un bar solitario: ella lamentándose de su fracaso amoroso y él esperando coincidir con Béatrice, que sabe que está cenando en el restaurante de enfrente. Pero este encuentro es el principio de una conexión especial que les lleva a pasar los próximos tres días juntos, desembocando en una comedia sobre el amor y las relaciones personales hermosa y dolorosa al mismo tiempo, una celebración de la becesidad de compartir los sentimientos a través de dos personajes que se encuentran en una encrucijada. El guionista y director de Un jour on fera l'amour (Algún día haremos el amor) (Arte, 2026) es el reconocido cineasta Jérôme Bonnell (1977, Francia), responsable de la miniserie Les hautes herbes (Arte, 2022) y de algunos largometrajes como El tiempo de los amantes (2013), Á la joie (2024) y La condition (2025), esta última curiosamente protagonizada por el actor Swann Arlaud, que este año también competía en el Festival de la Fiction con un telefilme. 

El interés de Jérôme Bonnell por las relaciones personales está presente en todo su cine, pero conteniendo también algunas zonas de oscuridad, como el tema de la violencia machista en su última película. Hay también algunos momentos de oscuridad en esta miniserie que retoma la estructura de Les hautes herbes como tres episodios cuya duración oscila entre los 45 y los 50 minutos, dejando que la historia determine el tiempo necesario para contarla. Casi como si se tratara de largometrajes de más de dos horas, la propuesta que desvelan sus series es tan sencilla como efectiva, siguiendo la habitual estructura de la narrativa tradicional (planteamiento, nudo y desenlace) y desvelando en este caso los secretos que guarda Aurore, que en la ciudad vive de forma modesta, pero cuya familia en realidad forma parte de la alta burguesía, viviendo en una gran propiedad a las afueras, que Noé descubre en el Episodio 2 (T1E2): "Te dedicas a vomitar en contra de la burguesía y mira dónde estamos", le dice a Aurore. Allí conoce a Luc (Laurent Stocker), el padre de ella, y a su esposa Karin (Olivia Côte) y su hermanastra Clara (Isis Ponthoz), pero está claro que en la casa se respira un ambiente aparentemente distendido pero absolutamente pesado. El guión construye a los personajes con trazos equilibrados que reflejan los lastres que les impiden avanzar en sus vidas: en el caso de Noé, un padre alcohólico del que siempre debe estar pendiente, y en el de Aurore una experiencia traumática que la ha marcado para siempre. Durante el entierro de su antiguo profesor en el Episodio 3 (T1E3) se revela parte de este trauma, pero sobre todo muestra la sombra permanente que soporta la protagonista, y las razones por las que prefiere mantenerse al margen de su entorno familiar, al que considera cómplice de sus recuerdos. Un jour on fera l'amour es una historia sencilla que se apoya en las conversaciones para desentrañar las interioridades de los personajes, y funciona de una forma precisa como un reflejo de la psicología de protagonistas enfrentados siempre a la decepción que provocan los demás en ellos. Pero, al construirse a través de la comedia, con diálogos irónicos, en vez de a través del drama, consigue ser mucho más eficaz a la hora de mostrar los matices de la historia que cuenta. Muy apoyada en la excelente química que hay entre Édouard Sulpice y Natacha Krief, es una hermosa miniserie que oculta bajo su carácter aparentemente despreocupado, una profundidad sutil en el tratamiento de temas dolorosos. 

© Cristobal Matheron / Arte France / Mediawan 

Impossible

Francia 2025 | Arte, 100' | Competición Unidades Drama | ★★★

Escrita por Emmanuel Finkiel sobre la novela de Erri De Luca

Dirigida por Emmanuel Finkiel

Festival de la Fiction '26: Mejor Drama, Mejor Guión


Hace unos años, el director Emmanuel Finkiel (1961, Francia), de familia polaca que sufrió las consecuencias de los campos de exterminio nazis, tuvo un derrame cerebral que reflejó en el documental Je suis (2012), en el que describía el proceso de rehabilitación de tres personas que también habían sufrido la misma condición. Su cine se caracteriza por historias complejas que abordan temas como la moralidad, bien a través de una acusación falsa en Je ne suis pas un salaud (2015), o de las propias víctimas del nazismo en La habitación de Mariana (2025), que completa su trilogía en torno al holocausto. Este interés por abordar acercamientos psicológicos encaja con la adaptación de la novela Imposible (2013, Ed. Seix Barral), una de las más celebradas del escritor Erri De Luca (1950, Italia), en la que mezclaba su pasión por el alpinismo con su activismo político. Se dice que en esta novela también hay alguna referencia al juicio que él mismo sufrió cuando apoyó a los habitantes del valle de Susa en contra de las obras de una compañía ferroviaria, siendo acusado de incitación a cometer un delito. A pesar de contar con el apoyo de figuras como Wim Wenders, Zerocalcare o Salman Rushdie, se celebró un juicio en el que Erri De Luca defendió la libertad de expresión y del que fue finalmente absuelto. La historia se establece precisamente a partir de varios interrogatorios que efectúa el juez Dorieu (Swann Arlaud) a Enzo Tovoli (Fabrizio Bentivoglio), un anciano que ha sido testigo de la caída de otro hombre durante su solitario trayecto por las montañas de los Alpes. Sin embargo, el hecho de que Enzo conste como un antiguo miembro de las Brigadas Rojas en Italia durante los años setenta, en la misma época en la que tuvo lugar el secuestro de Aldo Moro, y que el hombre que ha muerto en las montañas sea Armando Fiorano (Enrico Di Giovanni), otro miembro de las Brigadas Rojas que delató a muchos compañeros ante la policía, entre ellos a Enzo Tovoli, resulta una coincidencia "imposible", y por tanto le considera sospechoso de haberle asesinado. La hipótesis del juez es que en algún momento Enzo Tovoli pudo coincidir por casualidad con Armando Fiorano, pero que el encuentro mortal en los Alpes no fue tan casual. Sin embargo, tampoco puede demostrarlo, así que le encierra en prisión mientras se desarrollan varios interrogatorios en los que repasa su pertenencia a las Brigadas Rojas para tratar de conseguir una confesión. Tanto en la novela como en la película, estas conversaciones entre juez y sospechoso se alternan con fragmentos de una carta que Tovoli envía a su antigua amante, que se muestra solo a través de la voz en off del protagonista. Pero es en los careos en los que se encuentra la esencia de la historia, y es en el juez en el que se concentra el estudio psicológico que reflexiona sobre los mecanismos de un poder judicial que toma decisiones a partir de planteamientos hipotéticos. El juez Dorieu, interpretado por un excelente Swann Arlaud, al que recordamos de Anatomía de una caída (Justine Triet, 2023), que fue su tercer premio César como actor tras Un héroe singular (Hubert Charuel, 2018) y Gracias a Dios (François Ozon, 2020), no conoce apenas en qué consistía el movimiento revolucionario italiano y no sabe nada de alpinismo, de manera que su investigación acaba desentrañando aspectos desconocidos que se sitúan lejos de su trabajo de despacho. 

Mientras que el veterano actor italiano Fabrizio Bentivoglio, quien interpretó a Luigi Pirandello en la película Eterno visionario (Michele Placido, 2024), incorpora a un personaje inaccesible del que conocemos sus anhelos en los fragmentos de la carta, pero desconocemos sus verdaderas intenciones durante la mayor parte de la película Impossible (Emmanuel Finkiel, 2025), que el director mantiene en todo momento como un misterio que solo se revela a través de las diferentes versiones que ofrecen el juez y el sospechoso. Lo interesante de la propuesta no es tanto resolver esta posible casualidad impredecible, sino partir de este interrogatorio para conocer la trayectoria de Enzo Tovoli, que se refleja en algunos flashbacks sobre su activismo político en los años 1966 y 1978: "Usted no puede entender la verdad sentado en su despacho", dice al juez, expresando que, independientemente de que supiera quién era Armando Fiorano cuando le vio en los Alpes, las montañas tienen sus propios códigos: "Si le hubiera visto en peligro, le habría ayudado de cualquier forma. Así es como lo hacemos y debemos hacerlo. No existen ni amigos ni enemigos cuando nos encontramos allí". Cuando el juez se dirige al lugar en el que cayó la víctima, tratando de realizar una reconstrucción de los acontecimientos, comprueba que éstos podrían haber sucedido de cualquier forma, tanto como un hecho fortuito, como un asesinato premeditado. La propia estructura narrativa establece cierto paralelismo entre la soledad del senderismo en la alta montaña y la soledad en el interior de la prisión, y propone una particular reflexión sobre el sentido de la justicia cuando no se trata de encontrar la verdad, sino de confirmar una hipótesis: "Mientras el juez insistía con sus preguntas, lo que pretendía era obtener confirmación de lo que cree que ya sabe. No usa el verbo de la curiosidad de quienes quieren informarse o incluso conocer una verdad. Porque no lo necesita", escribía el autor en su novela. Impossible se sostiene en estos duelos dialécticos de una manera que se siente tan absorbente como precisa, y los premios como Mejor Drama y Mejor Guión son adecuados para una película que plantea profundas reflexiones sobre aspectos como la justicia, el poder y las creencias personales. La película se rodó precisamente en los espectaculares paisajes de los Alpes du Sud, cuya Agencia de Desarrollo de los Altos Alpes suele estar presente en las distintas ediciones del Festival de la Fiction en La Rochelle.  

On aboie en silence

Francia 2026 | France tv, 97' | Competición Unidades Drama | ★

Escrita por Maxime Cormier, Guillaume Scaillet sobre la novela de Gringe

Dirigida por Shirley Monsarrat

Festival de la Fiction '26: Mejor Interpretación Masculina (Théo Augier), Mejor Música

Estreno en Francia: 8 de octubre


El rapero Gringe (1980, Francia), sobrenombre de Guillaume Tranchat, publicó su primera novela titulada Ensemble, on aboie en silence (2020) como una historia autobiográfica que pretendía reflejar la especial relación con su hermano Thibault, un joven adolescente que aspiraba a ser cineasta pero al que diagnosticaron esquizofrenia a los 17 años. A partir de esta publicación, que también se reflejó en la canción "On aboie en silence" (2020, 7th Magnitude) que publicó como sencillo inspirándose en la misma historia, se realizó la adaptación en forma de telefilme que se estrena el próximo 8 de octubre en Francia. Aunque durante el rodaje se anunció en los medios con el título de Ne pas hurle (No grites), la película ha tomado finalmente el mismo título que la novela, On aboie en silence (Ladramos en silencio) (Shirley Monsarrat, 2026) para construir una conmovedora relación fraternal en la que los dos hermanos protagonistas deben enfrentarse a los desafíos de una enfermedad mental desde quien la sufre y desde quien la vive en el exterior, mientras la carrera musical de uno de ellos comienza a dar sus frutos, y los anhelos del otro se acaban hundiendo en la profundidad de la esquizofrenia. La directora Shirley Monsarrat, que ha dirigido los episodios de las dos primeras temporadas de Skam France (France tv, 2018-2023), también tiene experiencia como cuidadora de un hermano con trastorno múltiple de la personalidad, de manera que la relación de intimidad que provoca una enfermedad mental forma parte de su propia vida personal. Y quizás esto influye en la forma de retratar a los personajes de una manera amable, mostrando los altibajos que puede provocar pero también la conexión que se establece entre los dos hermanos. Cuando tiene diecisiete años, Jérémy (Théo Augier) quiere dedicarse a la dirección de cine y comienza sus primeros pruebas dirigiendo el videoclip de una canción de su hermano Théo (Marvin Dubart), que también está comenzando una incipiente carrera como rapero. Sin embargo, durante una de las reuniones del grupo de rodaje, el comportamiento de Jérémy resulta impredecible y, acompañado por su madre Marthe (Mélanie Doutey) acude al médico, quien le ofrece un diagnóstico inquietante: sufre los primeros síntomas de esquizofrenia. Al mismo tiempo que Jérémy comienza a percibir la presencia de Sancho (Sam Chemoul), un joven que solo está en su mente pero que le reta constantemente a saltarse las normas, la carrera musical de Théo se desarrolla con mayor rapidez cuando un promotor musical se fija en sus canciones. Pero la enfermedad de su hermano también parece un impedimento para que el impulso de su trayectoria musical se asiente, sobre todo porque Jérémy está empeñado en ayudar a Théo dirigiendo un videoclip. Aunque los enfermos de esquizofrenia suelen escuchar voces más que tener visiones, la directora ha decidido representar una de estas voces que escucha Jérémy en una figura física representada por Sancho, de manera que el espectador pueda tener una visión más clara de la permanencia constante que supone para quienes la sufren. Utilizando una steadycam en esta escenas, que se distancian de un tono naturalista que predomina en el resto de la película, se crea una sensación de irrealidad, mientras Jérémy es perseguido por esta representación cinematográfica de los susurros que escucha en su cerebro. 

On aboie en silence puede ser en este sentido muy discursiva en cuanto a la representación de la enfermedad, pero esto se compensa con una excelente interpretación del joven actor franco-griego Théo Augier, ganador del premio a la Mejor Interpretación Masculina, quien nació en Francia pero vivió en Grecia hasta los 18 años, participando este mismo año en la película LOL 2.0 (Lisa Azuelos, 2026). En la misma línea de otros telefilmes y series que hemos visto durante el festival, esta historia no trata de ofrecer una descripción precisa de la enfermedad, sino que se centra más en los aspectos íntimos, sobre todo en cómo afecta a la relación entre dos hermanos que tienen que aprender a convivir con ella, no solo quien la padece sino también quien la acompaña. En este sentido es interesante la introducción de una asociación de ayuda que está inspirada en La Maison Perchée, una asociación sin especialistas médicos, que está especializada en el apoyo a jóvenes adultos que viven con algún tipo de enfermedad mental, cuya fundadora, Lucille Zolla, ha colaborado como asesora de la película. Hay momentos en los que Jérémy consigue cierta estabilidad, cuando conoce a Mina (Louisiane Gouverneur), una joven que tiene problemas de anorexia, o a Madeleine (Delphine Baril), una voluntaria de la asociación que le demuestra que hay una forma de convivir con la enfermedad: "La enfermedad no eres tú. Y si quieres que deje de ocupar todo, debes aceptar la realidad. Aunque haya cosas que no podamos hacer como los demás". Al margen de las escenas con la representación visual de las voces que escucha Jérémy, la directora plantea un estilo naturalista que se inspira en películas como Fish tank (Andrea Arnold, 2009), incluso planteando en algunos momentos, sobre todo en los que rodean a la enfermedad, un estilo que tiene influencias de A ghost story (David Lowery, 2017), desde el reflejo de las disonancias a través de la cotidianidad. Sin embargo, buena parte de la inmersión en la propia enfermedad se efectúa a través de las sonoridades creadas por la compositora Owlle (1986, Francia), seudónimo de la artista France Picoulet, ganadora del premio a la Mejor Música en el Festival de la Fiction, que coloca las voces en el primer plano, utilizando un proceso musical denominado síntesis granular, que consiste en procesar los sonidos dividiéndolos en pequeños fragmentos de corta duración que se superponen para crear una sonoridad especial. Owlle utilizó las voces de los propios actores para crear esta forma singular de representación auditiva que conforma parte de la banda sonora. On aboie en silence consigue ser una película de gran profundidad emocional, especialmente en el tercer acto que se desarrolla en la playa de Normandía, cuando Jérémy convence a Théo para que le acompañe a rodar escenas de un posible videoclip. Hablando sobre la enfermedad mental de una manera que no la describe desde el exterior, sino que trata de acercarse a la experiencia interna de quienes la padecen. 

Clash

Costa de Marfil 2026 | Canal+ Afrique, 8x52' | Episodio 1-2 | Francófona +20' | ★

Creada por Philippe Lacôte

Dirigida por Philippe Lacôte

Festival de la Fiction '26: Mejor Serie Francófona Internacional +20'


El pasado mes de abril la plataforma Showmax, de la que era propietario el Grupo Canal+, cerró definitivamente sus emisiones, dejando a la producción africana de series y películas con preocupación, al perder una de las fortalezas de la producción local durante los últimos cinco años. Canal+ ha ido reduciendo el presupuesto de la matriz MultiChoice desde que adquirió el operador africano de televisión por pago en septiembre de 2025, tratando de ahorrar más de 150 millones de euros durante 2026 y hasta 400 millones de euros para 2030. Las pérdidas de Showmax como plataforma en un territorio en el que ha ido adquiriendo cada vez más fuerza la presencia de plataformas globales como Netflix y Amazon ha acabado sepultando la esperanza de una producción local netamente africana, aunque generalmente con apoyos internacionales, que pudiera contar historias propias sin la perspectiva occidental que suelen imponer los grandes grupos audiovisuales. Y aunque los responsables de Canal+ han afirmado que tienen la intención de seguir invirtiendo en el audiovisual africano, parece claro que se trata de una decisión que afectará a buena parte de la pequeña industria del continente africano. Aunque esta desinversión ha sido vista por una parte de los cineastas como una oportunidad para volver a tener una producción cinematográfica y televisiva que no dependa tanto de las plataformas externas y que de esta manera sea mucho más independiente de las necesidades de narrativas occidentalizadas. Mientras tanto, y quizás para demostrar que existe todavía cierto compromiso, Canal+ Afrique aparece como productora de Clash (Canal+, 2026), una miniserie producida desde Costa de Marfil que se estrenó el pasado mes de agosto en Canal+ Magic, que está incluido dentro de la oferta de MyCanal. Se trata de la primera serie creada y dirigida por Philippe Lacôte (1969, Costa de Marfil), que anteriormente había dirigido largometrajes con trascendencia internacional como La noche de los reyes (2020) o Sol de justicia (2024), basada en uno de los relatos que componen el libro El hombre celoso (2022, Ed. Reservoir Books), escrito por el autor noruego Jo Nesbø. En esta miniserie, premiada en el Festival de la Fiction, se ofrece una representación de las conexiones entre el mundo de la música de la República Democrática del Congo y Costa de Marfil. La rumba y el coupé-décalé congoleños, en particular, ocupan un lugar central en una narrativa que pretende resaltar las identidades, las ambiciones y las realidades sociales que rodean estas dos escenas musicales. La historia está protagonizada por DJ Shogun (Ange Éric N'guessan) y DJ Diamantino (Arnold Matondo), dos amigos que alcanzan el éxito juntos antes de que su relación se deteriore cuando el primero decide emprender una carrera en solitario. Diamantino entonces deja Abiyán, en Costa de Marfil, para trasladarse a Kinshasa, en la República Democrática del Congo, pero su separación desencadena una confrontación artística donde las redes sociales, la búsqueda de la fama y las rivalidades musicales se convierten en elementos que separan aún más a los dos amigos.

Clash también refleja el enfrentamiento entre dos grandes metrópolis africanas: Abiyán y Kinshasa, dos ciudades vibrantes que interactúan y chocan entre sí a través de una intensa rivalidad musical. En Abiyán, "La Team" está liderado por el autoritario músico DJ Shogun, acompañado por su ex-pareja Cynthia B (Fanta Doumbia) y su nuevo mánager Thibaud Danville (Jean-Baptiste Lafarge). Por su parte, en Kinshasa "La Famille " está encabezada por DJ Diamantino, quien reúne a artistas talentosos convencidos de que los marfileños les robaron el coupé-décalé. Aunque la madre de Diamantino, Lady D (Prudence Maïdou) desempeña un papel central en la carrera de su hijo, el grupo dista mucho de estar tan unido como aparenta, aunque se hayan incorporado miembros de La Team como la bailarina 24 Carats (France Nancy Goulian), en un mundo marcado por la ambición en el que las fidelidades no están tan claras. El coupé-décalé es un estilo musical que surgió a principios de la década de 2000 entre jóvenes marfileños residentes en Francia, antes de extenderse rápidamente a Costa de Marfil. Combina influencias de la música de baile zouglou marfileña y los ritmos tradicionales akoupé del pueblo Attié, pero aunque surgió en la diáspora marfileña, se ha desarrollado sobre todo dentro de la escena musical congoleña, donde algunos DJs comenzaron a incorporar elementos del Ndombolo a su sonido, dando como resultado un híbrido más rápido y electrónico que se adaptaba a la vida nocturna en constante evolución de Kinshasa. A través de estos ritmos constantes, Clash cuenta una historia tradicional de rivalidad musical, pero que también tiene una profunda relación con la vida de los habitantes de estas dos ciudades africanas y sus confrontaciones sociales. Aunque a veces la trama puede tener elementos de telenovela, la fortaleza de los sonidos del coupé-décalé ofrece momentos muy vibrantes y enérgicos, con números musicales que se desarrollan durante varios minutos. Una banda sonora que incorpora ocho canciones escritas expresamente para la serie muestran la relevancia de la música dentro de la historia, participando el propio músico y actor Arnold Matondo en los temas que su personaje interpreta en el grupo La Famille. 

P*tain de soirée

Francia 2026 | France tv Slash, 20x3' | Temporada completa | Francesa -20' | ★

Creada por Audrey Mulin

Dirigida por Félix Guimard

Canneseries '26: Rendez-vous

Festival de la Fiction '26: Premio escolar Collégiens de La Charente-Maritime


Los dramas verticales van llegando lentamente a Europa a través de iniciativas de canales tradicionales que tratan de encontrar un hueco en esta tendencia, aunque manteniendo un sistema de producción demasiado convencional para que llegue a tener impacto. En Francia, el canal France télévisions contaba con un canal denominado Slash que estaba dedicado principalmente a contenido juvenil, y ahora comienza a utilizarlo también para producir microdramas, un poco al estilo de Atresmedia con Flooxer, que permanecía dormido hasta que ha empezado a producir dramas verticales. P*utain de soirée (France tv Slash, 2026), que se estrenó en el festival Canneseries, es una historia escrita por Audrey Mulin y dirigida por Félix Guimard, realizador de la comedia En terrasse (Prime Video, 2023-2024), que también tenía un formato corto de episodios de 12 minutos. Se desarrolla durante la fiesta de cumpleaños de Angèle (Lou Howard), organizada por su mejor amigo Simon (Roman Doduik), que en realidad es una excusa para confesarle sus sentimientos hacia ella antes de que se marche a Canadá. Simon intenta sentirse seguro con la ayuda de su amigo Théo (Denez Raoul) y su hermana pequeña Sasha (Katell Varvat), pero la aparición de Ben (Léo Vazzoler), el exnovio de Angèle, le pone las cosas más difíciles. El formato de 20 episodios de unos 3 minutos cada uno encaja en la difusión en vertical de una historia que está pensada para que el espectador se acerque a ella desde la palma de su mano, y la dinámica de un relato que se desarrolla en un solo espacio y dentro de una fiesta juvenil donde ocurren todo tipo de situaciones extravagantes y locas funciona como una forma de captar la atención. Hay algunas tramas paralelas, como el acercamiento de Théo al DJ de la fiesta que se establecen como un reflejo de la trama principal, que no renuncia a caer en los clichés de las comedias románticas, especialmente en el retrato del protagonista, un joven tímido y a veces algo torpe en la confesión amorosa que quiere hacerle a Angèle, en circunstancias que a veces le impiden llevarla a cabo por la aparición inesperada de otro personaje.

La ventaja de P*utain de soirée , que se estrenó en las redes sociales de France tv Slash el pasado mes de abril, es que el planteamiento se adapta perfectamente al formato vertical, que tiene evidentes limitaciones de planificación y de movimientos de cámara, centrándose sobre todo en los diálogos y las escenas entre dos personajes, sin poder ampliar demasiado la perspectiva. P*utain de soirée Esta serie juvenil, ganadora de un premio concedido por los estudiantes del colegio La Charente-Maritime, comprende el sentido de la tendencia de los dramas verticales y el target de público al que está destinada, con un reparto de actores y actrices jóvenes como Roman Dudiuk, que proviene de otro éxito juvenil destacado del mismo canal, Zonz (France tv, 2025) en un formato más tradicional. La limitación de la duración de los episodios obliga a ser muy directos en la construcción de las tramas, incluso a utilizar diálogos breves que casi se asemejan a la concreción de los mensajes de texto, lo que para un determinado tipo de público habituado a comunicarse a través de breves mensajes de voz puede llegar a ser incluso identificable y eficaz. En alguna entrevista el director Félix Guimard no le da especial importancia al formato en cuanto a las limitaciones que puede tener, pero hay algunos elementos que son necesarios, como dejar espacio en el plano para los likes y los comentarios que los usuarios pueden hacer en redes sociales como TikTok o Instagram. En el trasfondo de la historia resuenan películas sobre fiestas desmesuradas como Proyecto X (Nima Nourizadeh, 2012), que de hecho en Francia inspiró también una fiesta real organizada a través de Facebook que acabó con una villa destrozada, pero suenan asimismo como influencias muchas comedias románticas como Juno (Jason Reitman, 2007) y Scott Pilgrim contra el mundo (Edgar Wright, 2010), en la que está inspirado el personaje de la hermana del protagonista. P*utain de soirée es una comedia juvenil efectiva, que no adopta muchos riesgos ni llega a ser demasiado alocada, pero que consigue que sus personajes resulten identificables y la historia se desarrolle con la necesaria vitalidad, aunque sea a través del uso de los clichés del género de comedia romántica 

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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

El tiempo de los amantes, Gracias a Dios y La noche de los reyes se pueden ver en Filmin.
La habitación de Mariana se puede ver en Movistar Plus+.
Fish tank se puede ver en Filmin, Movistar Plus y Prime.
A ghost story se puede ver en SkyShowtime.
Sol de justicia se puede ver en Prime.