21 septiembre, 2026

Festival de la Fiction '26: Parte 3 - Los premios

El Festival de la Fiction se ha celebrado en La Rochelle hasta este fin de semana, durante jornadas intensas de estrenos de series y telefilms que llegarán a los canales de televisión y plataformas franceses a lo largo de los próximos meses, y que conforman el grueso de una temporada en la que todavía no se reflejan los momentos de crisis que está viviendo la industria audiovisual francesa. La entrega de premios se celebró el pasado sábado, y ya conocemos a los ganadores de esta edición del festival, aunque durante esta semana dedicaremos otras crónicas a las producciones francesas que hemos visto dentro de su programación. Por número de premios, el jurado presidido por la actriz Clémentine Célarié ha elegido como uno de los principales vencedores al telefilme Au sein des autres (Vanie Leurcq, 2026), que ha logrado los de Mejor Dirección, Mejor Interpretación Femenina (Sofia Essaïdi) y el Premio de la Crítica Extranjera Unifrance, mientras que Ça va bien se passer (Slimane-Baptiste Berhoun, 2026) ha conseguido el de Mejor Comedia. Pero ha sido un reparto equitativo entre muchas de las producciones que se han presentado en la programación, reconociendo a otras series que comentamos a continuación. 

© Stromboli Films 

Un jour on fera l'amour

Francia 2026 | Arte, 3x52' | Temporada completa | Competición Comedia | ★★★

Creada por Jérôme Bonnell

Dirigida por Jérôme Bonnell

Festival de la Fiction '26: Mejor Comedia, Mejor Promesa Masculina, Mejor Promesa Femenina

La serie que más nos ha gustado de esta edición del Festival de la Fiction es esta pequeña historia de amor, en cuanto a número de episodios y en cuanto a planteamiento narrativo, entre dos jóvenes que se conocen por casualidad y pasan tres días juntos. Estos tres días componen cada uno de los tres episodios de esta comedia agridulce que ha conseguido merecidamente los premios como Mejor serie de comedia y para sus dos actores como promesas emergentes, aunque ambos tienen experiencia previa. A Édouard Sulpice le hemos visto en un episodio de El sentido de las cosas (HBO Max, 2025), pero sobre todo fue uno de los protagonistas de la comedia culinaria Bistronomia (France Télévisions, 2025), mientras que Natacha Krief ha participado en películas como La noche eterna (Michiel Blanchart, 2024), pero ambos componen una de las parejas más conmovedoras que hemos visto en el festival este año. Cuando se conocen, ninguno de los dos protagonistas está en su mejor momento sentimental: Aurore (Natacha Krief) acaba de recibir la noticia de la muerte de un profesor que la enseñó a tocar el violonchelo cuando era niña, lo que remueve algunos recuerdos del pasado y le hace reencontrarse con su antigua amiga Inès (Chloé Lecerf) en una breve conversación en un bar: "Te odié porque eras la única que le daba miedo", le dice Inès. Pero ese mismo día su novio Bastien (Mathieu Lucci) también le comunica que su relación no va a ninguna parte, que se siente "seco por dentro" y ha decidido recoger sus cosas del apartamento que comparten. Mientras tanto, Noé (Édouard Sulpice) intenta llegar a tiempo a la cita que tiene con el famoso escritor Charles Mathurin (Olivier Broche), con el que quiere colaborar en su próxima novela como un mentor para sus aspiraciones como periodista, pero durante la entrevista se da cuenta de que se trata de un borracho que reniega del mundo literario. El breve encuentro con Béatrice (Crystal Shpeher-Cross), una mujer desconocida, le provoca una especie de enamoramiento repentino y decide que tiene que volver a encontrarse con ella, aprovechando que escucha una conversación telefónica. Así que Aurore y Noé acaban compartiendo la barra de un bar solitario: ella lamentándose de su fracaso amoroso y él esperando coincidir con Béatrice, que sabe que está cenando en el restaurante de enfrente. Pero este encuentro es el principio de una conexión especial que les lleva a pasar los próximos tres días juntos, desembocando en una comedia sobre el amor y las relaciones personales hermosa y dolorosa al mismo tiempo, una celebración de la becesidad de compartir los sentimientos a través de dos personajes que se encuentran en una encrucijada. El guionista y director de Un jour on fera l'amour (Algún día haremos el amor) (Arte, 2026) es el reconocido cineasta Jérôme Bonnell (1977, Francia), responsable de la miniserie Les hautes herbes (Arte, 2022) y de algunos largometrajes como El tiempo de los amantes (2013), Á la joie (2024) y La condition (2025), esta última curiosamente protagonizada por el actor Swann Arlaud, que este año también competía en el Festival de la Fiction con un telefilme. 

El interés de Jérôme Bonnell por las relaciones personales está presente en todo su cine, pero conteniendo también algunas zonas de oscuridad, como el tema de la violencia machista en su última película. Hay también algunos momentos de oscuridad en esta miniserie que retoma la estructura de Les hautes herbes como tres episodios cuya duración oscila entre los 45 y los 50 minutos, dejando que la historia determine el tiempo necesario para contarla. Casi como si se tratara de largometrajes de más de dos horas, la propuesta que desvelan sus series es tan sencilla como efectiva, siguiendo la habitual estructura de la narrativa tradicional (planteamiento, nudo y desenlace) y desvelando en este caso los secretos que guarda Aurore, que en la ciudad vive de forma modesta, pero cuya familia en realidad forma parte de la alta burguesía, viviendo en una gran propiedad a las afueras, que Noé descubre en el Episodio 2 (T1E2): "Te dedicas a vomitar en contra de la burguesía y mira dónde estamos", le dice a Aurore. Allí conoce a Luc (Laurent Stocker), el padre de ella, y a su esposa Karin (Olivia Côte) y su hermanastra Clara (Isis Ponthoz), pero está claro que en la casa se respira un ambiente aparentemente distendido pero absolutamente pesado. El guión construye a los personajes con trazos equilibrados que reflejan los lastres que les impiden avanzar en sus vidas: en el caso de Noé, un padre alcohólico del que siempre debe estar pendiente, y en el de Aurore una experiencia traumática que la ha marcado para siempre. Durante el entierro de su antiguo profesor en el Episodio 3 (T1E3) se revela parte de este trauma, pero sobre todo muestra la sombra permanente que soporta la protagonista, y las razones por las que prefiere mantenerse al margen de su entorno familiar, al que considera cómplice de sus recuerdos. Un jour on fera l'amour es una historia sencilla que se apoya en las conversaciones para desentrañar las interioridades de los personajes, y funciona de una forma precisa como un reflejo de la psicología de protagonistas enfrentados siempre a la decepción que provocan los demás en ellos. Pero, al construirse a través de la comedia, con diálogos irónicos, en vez de a través del drama, consigue ser mucho más eficaz a la hora de mostrar los matices de la historia que cuenta. Muy apoyada en la excelente química que hay entre Édouard Sulpice y Natacha Krief, es una hermosa miniserie que oculta bajo su carácter aparentemente despreocupado, una profundidad sutil en el tratamiento de temas dolorosos. 

© Cristobal Matheron / Arte France / Mediawan 

Impossible

Francia 2025 | Arte, 100' | Competición Unidades Drama | ★★★

Escrita por Emmanuel Finkiel sobre la novela de Erri De Luca

Dirigida por Emmanuel Finkiel

Festival de la Fiction '26: Mejor Drama, Mejor Guión


Hace unos años, el director Emmanuel Finkiel (1961, Francia), de familia polaca que sufrió las consecuencias de los campos de exterminio nazis, tuvo un derrame cerebral que reflejó en el documental Je suis (2012), en el que describía el proceso de rehabilitación de tres personas que también habían sufrido la misma condición. Su cine se caracteriza por historias complejas que abordan temas como la moralidad, bien a través de una acusación falsa en Je ne suis pas un salaud (2015), o de las propias víctimas del nazismo en La habitación de Mariana (2025), que completa su trilogía en torno al holocausto. Este interés por abordar acercamientos psicológicos encaja con la adaptación de la novela Imposible (2013, Ed. Seix Barral), una de las más celebradas del escritor Erri De Luca (1950, Italia), en la que mezclaba su pasión por el alpinismo con su activismo político. Se dice que en esta novela también hay alguna referencia al juicio que él mismo sufrió cuando apoyó a los habitantes del valle de Susa en contra de las obras de una compañía ferroviaria, siendo acusado de incitación a cometer un delito. A pesar de contar con el apoyo de figuras como Wim Wenders, Zerocalcare o Salman Rushdie, se celebró un juicio en el que Erri De Luca defendió la libertad de expresión y del que fue finalmente absuelto. La historia se establece precisamente a partir de varios interrogatorios que efectúa el juez Dorieu (Swann Arlaud) a Enzo Tovoli (Fabrizio Bentivoglio), un anciano que ha sido testigo de la caída de otro hombre durante su solitario trayecto por las montañas de los Alpes. Sin embargo, el hecho de que Enzo conste como un antiguo miembro de las Brigadas Rojas en Italia durante los años setenta, en la misma época en la que tuvo lugar el secuestro de Aldo Moro, y que el hombre que ha muerto en las montañas sea Armando Fiorano (Enrico Di Giovanni), otro miembro de las Brigadas Rojas que delató a muchos compañeros ante la policía, entre ellos a Enzo Tovoli, resulta una coincidencia "imposible", y por tanto le considera sospechoso de haberle asesinado. La hipótesis del juez es que en algún momento Enzo Tovoli pudo coincidir por casualidad con Armando Fiorano, pero que el encuentro mortal en los Alpes no fue tan casual. Sin embargo, tampoco puede demostrarlo, así que le encierra en prisión mientras se desarrollan varios interrogatorios en los que repasa su pertenencia a las Brigadas Rojas para tratar de conseguir una confesión. Tanto en la novela como en la película, estas conversaciones entre juez y sospechoso se alternan con fragmentos de una carta que Tovoli envía a su antigua amante, que se muestra solo a través de la voz en off del protagonista. Pero es en los careos en los que se encuentra la esencia de la historia, y es en el juez en el que se concentra el estudio psicológico que reflexiona sobre los mecanismos de un poder judicial que toma decisiones a partir de planteamientos hipotéticos. El juez Dorieu, interpretado por un excelente Swann Arlaud, al que recordamos de Anatomía de una caída (Justine Triet, 2023), que fue su tercer premio César como actor tras Un héroe singular (Hubert Charuel, 2018) y Gracias a Dios (François Ozon, 2020), no conoce apenas en qué consistía el movimiento revolucionario italiano y no sabe nada de alpinismo, de manera que su investigación acaba desentrañando aspectos desconocidos que se sitúan lejos de su trabajo de despacho. 

Mientras que el veterano actor italiano Fabrizio Bentivoglio, quien interpretó a Luigi Pirandello en la película Eterno visionario (Michele Placido, 2024), incorpora a un personaje inaccesible del que conocemos sus anhelos en los fragmentos de la carta, pero desconocemos sus verdaderas intenciones durante la mayor parte de la película Impossible (Emmanuel Finkiel, 2025), que el director mantiene en todo momento como un misterio que solo se revela a través de las diferentes versiones que ofrecen el juez y el sospechoso. Lo interesante de la propuesta no es tanto resolver esta posible casualidad impredecible, sino partir de este interrogatorio para conocer la trayectoria de Enzo Tovoli, que se refleja en algunos flashbacks sobre su activismo político en los años 1966 y 1978: "Usted no puede entender la verdad sentado en su despacho", dice al juez, expresando que, independientemente de que supiera quién era Armando Fiorano cuando le vio en los Alpes, las montañas tienen sus propios códigos: "Si le hubiera visto en peligro, le habría ayudado de cualquier forma. Así es como lo hacemos y debemos hacerlo. No existen ni amigos ni enemigos cuando nos encontramos allí". Cuando el juez se dirige al lugar en el que cayó la víctima, tratando de realizar una reconstrucción de los acontecimientos, comprueba que éstos podrían haber sucedido de cualquier forma, tanto como un hecho fortuito, como un asesinato premeditado. La propia estructura narrativa establece cierto paralelismo entre la soledad del senderismo en la alta montaña y la soledad en el interior de la prisión, y propone una particular reflexión sobre el sentido de la justicia cuando no se trata de encontrar la verdad, sino de confirmar una hipótesis: "Mientras el juez insistía con sus preguntas, lo que pretendía era obtener confirmación de lo que cree que ya sabe. No usa el verbo de la curiosidad de quienes quieren informarse o incluso conocer una verdad. Porque no lo necesita", escribía el autor en su novela. Impossible se sostiene en estos duelos dialécticos de una manera que se siente tan absorbente como precisa, y los premios como Mejor Drama y Mejor Guión son adecuados para una película que plantea profundas reflexiones sobre aspectos como la justicia, el poder y las creencias personales. La película se rodó precisamente en los espectaculares paisajes de los Alpes du Sud, cuya Agencia de Desarrollo de los Altos Alpes suele estar presente en las distintas ediciones del Festival de la Fiction en La Rochelle.  

On aboie en silence

Francia 2026 | France tv, 97' | Competición Unidades Drama | ★

Escrita por Maxime Cormier, Guillaume Scaillet sobre la novela de Gringe

Dirigida por Shirley Monsarrat

Festival de la Fiction '26: Mejor Interpretación Masculina (Théo Augier), Mejor Música

Estreno en Francia: 8 de octubre


El rapero Gringe (1980, Francia), sobrenombre de Guillaume Tranchat, publicó su primera novela titulada Ensemble, on aboie en silence (2020) como una historia autobiográfica que pretendía reflejar la especial relación con su hermano Thibault, un joven adolescente que aspiraba a ser cineasta pero al que diagnosticaron esquizofrenia a los 17 años. A partir de esta publicación, que también se reflejó en la canción "On aboie en silence" (2020, 7th Magnitude) que publicó como sencillo inspirándose en la misma historia, se realizó la adaptación en forma de telefilme que se estrena el próximo 8 de octubre en Francia. Aunque durante el rodaje se anunció en los medios con el título de Ne pas hurle (No grites), la película ha tomado finalmente el mismo título que la novela, On aboie en silence (Ladramos en silencio) (Shirley Monsarrat, 2026) para construir una conmovedora relación fraternal en la que los dos hermanos protagonistas deben enfrentarse a los desafíos de una enfermedad mental desde quien la sufre y desde quien la vive en el exterior, mientras la carrera musical de uno de ellos comienza a dar sus frutos, y los anhelos del otro se acaban hundiendo en la profundidad de la esquizofrenia. La directora Shirley Monsarrat, que ha dirigido los episodios de las dos primeras temporadas de Skam France (France tv, 2018-2023), también tiene experiencia como cuidadora de un hermano con trastorno múltiple de la personalidad, de manera que la relación de intimidad que provoca una enfermedad mental forma parte de su propia vida personal. Y quizás esto influye en la forma de retratar a los personajes de una manera amable, mostrando los altibajos que puede provocar pero también la conexión que se establece entre los dos hermanos. Cuando tiene diecisiete años, Jérémy (Théo Augier) quiere dedicarse a la dirección de cine y comienza sus primeros pruebas dirigiendo el videoclip de una canción de su hermano Théo (Marvin Dubart), que también está comenzando una incipiente carrera como rapero. Sin embargo, durante una de las reuniones del grupo de rodaje, el comportamiento de Jérémy resulta impredecible y, acompañado por su madre Marthe (Mélanie Doutey) acude al médico, quien le ofrece un diagnóstico inquietante: sufre los primeros síntomas de esquizofrenia. Al mismo tiempo que Jérémy comienza a percibir la presencia de Sancho (Sam Chemoul), un joven que solo está en su mente pero que le reta constantemente a saltarse las normas, la carrera musical de Théo se desarrolla con mayor rapidez cuando un promotor musical se fija en sus canciones. Pero la enfermedad de su hermano también parece un impedimento para que el impulso de su trayectoria musical se asiente, sobre todo porque Jérémy está empeñado en ayudar a Théo dirigiendo un videoclip. Aunque los enfermos de esquizofrenia suelen escuchar voces más que tener visiones, la directora ha decidido representar una de estas voces que escucha Jérémy en una figura física representada por Sancho, de manera que el espectador pueda tener una visión más clara de la permanencia constante que supone para quienes la sufren. Utilizando una steadycam en esta escenas, que se distancian de un tono naturalista que predomina en el resto de la película, se crea una sensación de irrealidad, mientras Jérémy es perseguido por esta representación cinematográfica de los susurros que escucha en su cerebro. 

On aboie en silence puede ser en este sentido muy discursiva en cuanto a la representación de la enfermedad, pero esto se compensa con una excelente interpretación del joven actor franco-griego Théo Augier, ganador del premio a la Mejor Interpretación Masculina, quien nació en Francia pero vivió en Grecia hasta los 18 años, participando este mismo año en la película LOL 2.0 (Lisa Azuelos, 2026). En la misma línea de otros telefilmes y series que hemos visto durante el festival, esta historia no trata de ofrecer una descripción precisa de la enfermedad, sino que se centra más en los aspectos íntimos, sobre todo en cómo afecta a la relación entre dos hermanos que tienen que aprender a convivir con ella, no solo quien la padece sino también quien la acompaña. En este sentido es interesante la introducción de una asociación de ayuda que está inspirada en La Maison Perchée, una asociación sin especialistas médicos, que está especializada en el apoyo a jóvenes adultos que viven con algún tipo de enfermedad mental, cuya fundadora, Lucille Zolla, ha colaborado como asesora de la película. Hay momentos en los que Jérémy consigue cierta estabilidad, cuando conoce a Mina (Louisiane Gouverneur), una joven que tiene problemas de anorexia, o a Madeleine (Delphine Baril), una voluntaria de la asociación que le demuestra que hay una forma de convivir con la enfermedad: "La enfermedad no eres tú. Y si quieres que deje de ocupar todo, debes aceptar la realidad. Aunque haya cosas que no podamos hacer como los demás". Al margen de las escenas con la representación visual de las voces que escucha Jérémy, la directora plantea un estilo naturalista que se inspira en películas como Fish tank (Andrea Arnold, 2009), incluso planteando en algunos momentos, sobre todo en los que rodean a la enfermedad, un estilo que tiene influencias de A ghost story (David Lowery, 2017), desde el reflejo de las disonancias a través de la cotidianidad. Sin embargo, buena parte de la inmersión en la propia enfermedad se efectúa a través de las sonoridades creadas por la compositora Owlle (1986, Francia), seudónimo de la artista France Picoulet, ganadora del premio a la Mejor Música en el Festival de la Fiction, que coloca las voces en el primer plano, utilizando un proceso musical denominado síntesis granular, que consiste en procesar los sonidos dividiéndolos en pequeños fragmentos de corta duración que se superponen para crear una sonoridad especial. Owlle utilizó las voces de los propios actores para crear esta forma singular de representación auditiva que conforma parte de la banda sonora. On aboie en silence consigue ser una película de gran profundidad emocional, especialmente en el tercer acto que se desarrolla en la playa de Normandía, cuando Jérémy convence a Théo para que le acompañe a rodar escenas de un posible videoclip. Hablando sobre la enfermedad mental de una manera que no la describe desde el exterior, sino que trata de acercarse a la experiencia interna de quienes la padecen. 

Clash

Costa de Marfil 2026 | Canal+ Afrique, 8x52' | Episodio 1-2 | Francófona +20' | ★

Creada por Philippe Lacôte

Dirigida por Philippe Lacôte

Festival de la Fiction '26: Mejor Serie Francófona Internacional +20'


El pasado mes de abril la plataforma Showmax, de la que era propietario el Grupo Canal+, cerró definitivamente sus emisiones, dejando a la producción africana de series y películas con preocupación, al perder una de las fortalezas de la producción local durante los últimos cinco años. Canal+ ha ido reduciendo el presupuesto de la matriz MultiChoice desde que adquirió el operador africano de televisión por pago en septiembre de 2025, tratando de ahorrar más de 150 millones de euros durante 2026 y hasta 400 millones de euros para 2030. Las pérdidas de Showmax como plataforma en un territorio en el que ha ido adquiriendo cada vez más fuerza la presencia de plataformas globales como Netflix y Amazon ha acabado sepultando la esperanza de una producción local netamente africana, aunque generalmente con apoyos internacionales, que pudiera contar historias propias sin la perspectiva occidental que suelen imponer los grandes grupos audiovisuales. Y aunque los responsables de Canal+ han afirmado que tienen la intención de seguir invirtiendo en el audiovisual africano, parece claro que se trata de una decisión que afectará a buena parte de la pequeña industria del continente africano. Aunque esta desinversión ha sido vista por una parte de los cineastas como una oportunidad para volver a tener una producción cinematográfica y televisiva que no dependa tanto de las plataformas externas y que de esta manera sea mucho más independiente de las necesidades de narrativas occidentalizadas. Mientras tanto, y quizás para demostrar que existe todavía cierto compromiso, Canal+ Afrique aparece como productora de Clash (Canal+, 2026), una miniserie producida desde Costa de Marfil que se estrenó el pasado mes de agosto en Canal+ Magic, que está incluido dentro de la oferta de MyCanal. Se trata de la primera serie creada y dirigida por Philippe Lacôte (1969, Costa de Marfil), que anteriormente había dirigido largometrajes con trascendencia internacional como La noche de los reyes (2020) o Sol de justicia (2024), basada en uno de los relatos que componen el libro El hombre celoso (2022, Ed. Reservoir Books), escrito por el autor noruego Jo Nesbø. En esta miniserie, premiada en el Festival de la Fiction, se ofrece una representación de las conexiones entre el mundo de la música de la República Democrática del Congo y Costa de Marfil. La rumba y el coupé-décalé congoleños, en particular, ocupan un lugar central en una narrativa que pretende resaltar las identidades, las ambiciones y las realidades sociales que rodean estas dos escenas musicales. La historia está protagonizada por DJ Shogun (Ange Éric N'guessan) y DJ Diamantino (Arnold Matondo), dos amigos que alcanzan el éxito juntos antes de que su relación se deteriore cuando el primero decide emprender una carrera en solitario. Diamantino entonces deja Abiyán, en Costa de Marfil, para trasladarse a Kinshasa, en la República Democrática del Congo, pero su separación desencadena una confrontación artística donde las redes sociales, la búsqueda de la fama y las rivalidades musicales se convierten en elementos que separan aún más a los dos amigos.

Clash también refleja el enfrentamiento entre dos grandes metrópolis africanas: Abiyán y Kinshasa, dos ciudades vibrantes que interactúan y chocan entre sí a través de una intensa rivalidad musical. En Abiyán, "La Team" está liderado por el autoritario músico DJ Shogun, acompañado por su ex-pareja Cynthia B (Fanta Doumbia) y su nuevo mánager Thibaud Danville (Jean-Baptiste Lafarge). Por su parte, en Kinshasa "La Famille " está encabezada por DJ Diamantino, quien reúne a artistas talentosos convencidos de que los marfileños les robaron el coupé-décalé. Aunque la madre de Diamantino, Lady D (Prudence Maïdou) desempeña un papel central en la carrera de su hijo, el grupo dista mucho de estar tan unido como aparenta, aunque se hayan incorporado miembros de La Team como la bailarina 24 Carats (France Nancy Goulian), en un mundo marcado por la ambición en el que las fidelidades no están tan claras. El coupé-décalé es un estilo musical que surgió a principios de la década de 2000 entre jóvenes marfileños residentes en Francia, antes de extenderse rápidamente a Costa de Marfil. Combina influencias de la música de baile zouglou marfileña y los ritmos tradicionales akoupé del pueblo Attié, pero aunque surgió en la diáspora marfileña, se ha desarrollado sobre todo dentro de la escena musical congoleña, donde algunos DJs comenzaron a incorporar elementos del Ndombolo a su sonido, dando como resultado un híbrido más rápido y electrónico que se adaptaba a la vida nocturna en constante evolución de Kinshasa. A través de estos ritmos constantes, Clash cuenta una historia tradicional de rivalidad musical, pero que también tiene una profunda relación con la vida de los habitantes de estas dos ciudades africanas y sus confrontaciones sociales. Aunque a veces la trama puede tener elementos de telenovela, la fortaleza de los sonidos del coupé-décalé ofrece momentos muy vibrantes y enérgicos, con números musicales que se desarrollan durante varios minutos. Una banda sonora que incorpora ocho canciones escritas expresamente para la serie muestran la relevancia de la música dentro de la historia, participando el propio músico y actor Arnold Matondo en los temas que su personaje interpreta en el grupo La Famille. 

P*tain de soirée

Francia 2026 | France tv Slash, 20x3' | Temporada completa | Francesa -20' | ★

Creada por Audrey Mulin

Dirigida por Félix Guimard

Canneseries '26: Rendez-vous

Festival de la Fiction '26: Premio escolar Collégiens de La Charente-Maritime


Los dramas verticales van llegando lentamente a Europa a través de iniciativas de canales tradicionales que tratan de encontrar un hueco en esta tendencia, aunque manteniendo un sistema de producción demasiado convencional para que llegue a tener impacto. En Francia, el canal France télévisions contaba con un canal denominado Slash que estaba dedicado principalmente a contenido juvenil, y ahora comienza a utilizarlo también para producir microdramas, un poco al estilo de Atresmedia con Flooxer, que permanecía dormido hasta que ha empezado a producir dramas verticales. P*utain de soirée (France tv Slash, 2026), que se estrenó en el festival Canneseries, es una historia escrita por Audrey Mulin y dirigida por Félix Guimard, realizador de la comedia En terrasse (Prime Video, 2023-2024), que también tenía un formato corto de episodios de 12 minutos. Se desarrolla durante la fiesta de cumpleaños de Angèle (Lou Howard), organizada por su mejor amigo Simon (Roman Doduik), que en realidad es una excusa para confesarle sus sentimientos hacia ella antes de que se marche a Canadá. Simon intenta sentirse seguro con la ayuda de su amigo Théo (Denez Raoul) y su hermana pequeña Sasha (Katell Varvat), pero la aparición de Ben (Léo Vazzoler), el exnovio de Angèle, le pone las cosas más difíciles. El formato de 20 episodios de unos 3 minutos cada uno encaja en la difusión en vertical de una historia que está pensada para que el espectador se acerque a ella desde la palma de su mano, y la dinámica de un relato que se desarrolla en un solo espacio y dentro de una fiesta juvenil donde ocurren todo tipo de situaciones extravagantes y locas funciona como una forma de captar la atención. Hay algunas tramas paralelas, como el acercamiento de Théo al DJ de la fiesta que se establecen como un reflejo de la trama principal, que no renuncia a caer en los clichés de las comedias románticas, especialmente en el retrato del protagonista, un joven tímido y a veces algo torpe en la confesión amorosa que quiere hacerle a Angèle, en circunstancias que a veces le impiden llevarla a cabo por la aparición inesperada de otro personaje.

La ventaja de P*utain de soirée , que se estrenó en las redes sociales de France tv Slash el pasado mes de abril, es que el planteamiento se adapta perfectamente al formato vertical, que tiene evidentes limitaciones de planificación y de movimientos de cámara, centrándose sobre todo en los diálogos y las escenas entre dos personajes, sin poder ampliar demasiado la perspectiva. P*utain de soirée Esta serie juvenil, ganadora de un premio concedido por los estudiantes del colegio La Charente-Maritime, comprende el sentido de la tendencia de los dramas verticales y el target de público al que está destinada, con un reparto de actores y actrices jóvenes como Roman Dudiuk, que proviene de otro éxito juvenil destacado del mismo canal, Zonz (France tv, 2025) en un formato más tradicional. La limitación de la duración de los episodios obliga a ser muy directos en la construcción de las tramas, incluso a utilizar diálogos breves que casi se asemejan a la concreción de los mensajes de texto, lo que para un determinado tipo de público habituado a comunicarse a través de breves mensajes de voz puede llegar a ser incluso identificable y eficaz. En alguna entrevista el director Félix Guimard no le da especial importancia al formato en cuanto a las limitaciones que puede tener, pero hay algunos elementos que son necesarios, como dejar espacio en el plano para los likes y los comentarios que los usuarios pueden hacer en redes sociales como TikTok o Instagram. En el trasfondo de la historia resuenan películas sobre fiestas desmesuradas como Proyecto X (Nima Nourizadeh, 2012), que de hecho en Francia inspiró también una fiesta real organizada a través de Facebook que acabó con una villa destrozada, pero suenan asimismo como influencias muchas comedias románticas como Juno (Jason Reitman, 2007) y Scott Pilgrim contra el mundo (Edgar Wright, 2010), en la que está inspirado el personaje de la hermana del protagonista. P*utain de soirée es una comedia juvenil efectiva, que no adopta muchos riesgos ni llega a ser demasiado alocada, pero que consigue que sus personajes resulten identificables y la historia se desarrolle con la necesaria vitalidad, aunque sea a través del uso de los clichés del género de comedia romántica 

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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

El tiempo de los amantes, Gracias a Dios y La noche de los reyes se pueden ver en Filmin.
La habitación de Mariana se puede ver en Movistar Plus+.
Fish tank se puede ver en Filmin, Movistar Plus y Prime.
A ghost story se puede ver en SkyShowtime.
Sol de justicia se puede ver en Prime. 

18 septiembre, 2026

Festival de la Fiction '26: Parte 2 - La crisis

Las primeras jornadas del Festival de la Fiction están envueltas en el pesimismo de una de las mayores crisis que vive el sector audiovisual francés, con una práctica paralización en los últimos meses, como se refleja en un artículo del periódico Le Figaro en el que productores de cine y televisión hablan de una intensidad sin precedentes, que está provocando la quiebra de productoras audiovisuales y una probable oleada de despidos durante este otoño entre los grandes grupos mediáticos europeos, principalmente de origen francés, como Mediawan, TF1, Vivendi-Canal+ o M6, lo que también puede afectar a productoras españolas, muchas de ellas controladas por estos grupos. Entre ellos, France Télévisions ya anunció que está obligada a reducir sus presupuestos en unos 150 millones de euros durante 2026 debido a la disminución de la financiación pública, lo que ya se ha reflejado en una inversión en creación de contenido que ha pasado de 440 millones de euros a 420 millones. La industria del cine francés también se ha rebelado contra un nuevo recorte de presupuesto para 2027 en France Télévisions tras unas declaraciones de la presidenta del grupo, Delphine Ernotte, en el periódico Le Monde, advirtiendo sobre "un recorte devastador de la financiación de la creación audiovisual y cinematográfica francesa", según un comunicado de nueve asociaciones profesionales de la industria que se ha emitido hoy mismo. Ante la previsión de un nuevo recorte de 47 millones de euros de financiación pública, estas asociaciones alertan sobre la posibilidad de que "las plataformas estadounidenses de televisión de pago se conviertan en uno de los principales financiadores del cine francés". Esto en la práctica es lo que ocurre en países como España, donde la mayor parte de la producción audiovisual está financiada por plataformas de streaming globales. La propia programación del Festival de la Fiction ha reducido el número de series y películas para televisión de más de 60 en ediciones anteriores a unas 45 en esta edición, lo que ya demuestra la reducción de las producciones realizadas cada año. En este panorama sombrío se desarrolla un festival que ofrece una panorámica de los estrenos que se van a producir en los próximos meses, todavía mucho más numerosos de los que se realizan en países como España y, por el momento, menos dependientes de las plataformas de streaming estadounidenses. 

© Studiocanal 

Singapura

Francia 2026 | Canal+, 6x52' | Temporada completa | Proyección Especial | ★★★

Creada por Elsa Marpeau sobre su novela

Dirigida por Danielle Arbid, Lucie Borleteau


Adaptando su propia novela L'Expatriée (2013), la autora Elisa Marpeau (1975, Francia) traslada una historia sobre la comunidad de expatriados franceses en Singapur que ella conoce de primera mano, después de vivir intermitentemente en el país asiático durante diez años. Singapura (Canal+, 2026) puede recordar en algunos momentos a la miniserie Expatriadas (Prime, 2023), en cuanto a las relaciones que se establecen entre un grupo de extranjeros que vivían en Hong-Kong, marcadas por las traiciones y por una compleja convivencia con sus propias empleadas domésticas. Algunos de estos elementos también están presentes en esta producción francesa protagonizada por Justine Lacanal (Naïlia Harzoune), quien acaba de llegar a la ciudad de Singapur junto a su marido Simon (Léo Dussollier) y su hija Anaïs (Rose Pou Pellicer), en un intento por reinventarse en una ciudad en la que contrastan los grandes rascacielos con los manglares. Durante su estancia descubre las complejas relaciones que se establecen en los condominios habitados por expatriados franceses como Élisa Delestree (Ariane Labed), una mujer que mantiene cierto espíritu de libertad junto a su marido Bertrand (Cédric Kahn), pero también en otras familias más desestructuradas como la de Clémence Salinas (India Hair) y su esposo Olivier (Guillaume Clerice), enfrentados permanentemente a su hijo adolescente y rebelde Mathieu (Valentin Campagne). Los condominios en los que viven los extranjeros son espacios privilegiados, pero también aislados de la sociedad singapurense, con la que solo tienen contacto a través de sus empleadas domésticas, la mayor parte de ellas igualmente extranjeras, inmigrantes procedentes de Filipinas que asimismo establecen relaciones distanciadas con sus empleadores. Algunas como Ate-Mary (Yohana Yara) se mantienen en un plano secundario, pero con los oídos bien abiertos, mientras otras como Destiny (Dany Verissimo Petit), la empleada de la familia Delestree, tratan de buscar una solución económica a través de la extorsión. Singapura se centra en esta comunidad cerrada y aislada que resulta opresiva, marcada por los rumores y los secretos que se reproducen permanentemente entre mujeres que acaban experimentando una función de madres y esposas sin apenas actividades, el trabajo en manos de sus maridos que han sido trasladados a la ciudad por sus empresas, y las labores domésticas a cargo de las empleadas de origen filipino. El retrato de personajes femeninos como Justine, Élisa y Clémence compone una historia coral en la que se entrelazan las relaciones y se construyen los dramas personales. 

Como es habitual en este tipo de historias, el elemento que distorsiona estas vidas es la introducción del thriller a través de un asesinato que conmueve a toda la comunidad de extranjeros, al mismo tiempo que los convierte en sospechosos por la propia naturaleza aislada de los condominios. Justine, que conoce a la víctima, se involucra en la investigación impulsada por su trabajo como periodista, lo que convierte el crimen en una obsesión casi vital para ella, mientras que la introducción del detective Adam Wong (Soji Arai) establece una subtrama de investigación policial e interrogatorios que se convierte en el elemento transversal que afecta a todas las familias que componen la comunidad. Las comparaciones con The White Lotus (HBO Max, 2021-) o Big little lies (HBO Max, 2017-2026) no andan muy desencaminadas, aunque Singapura tiene una tonalidad mucho más dramática y se desarrolla con un ritmo mucho más reflexivo que a veces perjudica a la propia narrativa de la historia. Conforme la temporada de seis episodios se desarrolla, también conocemos algunos secretos de la víctima, Élisa Delestree, que tienen relación con acontecimientos del pasado e identidades falsas. Es interesante la mirada introspectiva al corazón de una comunidad cerrada, pero los aspectos de la investigación se acaban centrando demasiado en interrogatorios que ralentizan la narrativa. Cuando en el Episodio 5 (T1E5) Justine pregunta al inspector Adam si cree en fantasmas porque siente la presencia de Élisa, él responde: "No creo en ellos. Convivo con ellos. Mi esposa también está aquí. No quiere marcharse, porque sabe que no estoy preparado para despedirme". Aunque la historia se desarrolla en Singapur, las restricciones de la censura provocaron que solo algunas de las escenas de la serie estén rodadas en Singapur, con parte del rodaje realizado en Tailandia pero buena parte de él en los estudios Ciudad de la Luz y distintas localizaciones de Alicante, de la mano de la productora española Bambú Producciones. Bajo la dirección de Danielle Arbid (1970, Francia), que estrenó en el pasado Festival de Berlín su largometraje Only rebels win (2026), y de Lucie Borleteau, Singapura tiene a veces dificultades para encontrar el equilibrio entre el drama y el thriller, confiando demasiado en la distorsión que genera una investigación criminal dentro de una comunidad cerrada, pero sin aprovechar del todo las posibilidades de un grupo de personajes que resultan más fascinantes sobre el papel que en la pantalla.  

Sœurs

Francia, Bélgica 2026 | France tv, 4x52' | Temporada completa | Competición Drama | ★

Creada por Olivier Pouponneau

Dirigida por Julie Rohart

Estreno en Francia: 30 de septiembre

Aprovechando la presentación durante el Festival de la Fiction de esta miniserie de intriga, también se anunció el proyecto de un nuevo crossover entre las series Bright minds (Cosmo, 2019-) y Alexandra Ehle (France tv, 2018-), cuya primera reunión se puede ver en España en el largometraje Bright minds: Ojo por ojo (Atresplayer, 2024), que comenzará su rodaje este mismo mes, uniendo de nuevo a los personajes de Alexandra Ehle (Julie Depardieu) y Raphaëlle Coste (Lola Dewaere) y Astrid Nielsen (Sara Mortensen), en la resolución de un caso. Alejándose de los personajes de comedia que suele interpretar en procedimentales como Bright minds y Mademoiselle Holmes (Cosmo, 2014-2025), la actriz Lola Dewaere aborda en el thriller doméstico Sœurs (Hermanas) (France tv, 2026), que se estrena a finales de septiembre en Francia, un complicado doble papel como dos hermanas gemelas que solo se diferencian por sus opuestas personalidades. Ambas han decidido llevar vidas muy diferentes: Elisabeth Romero (Lola Dewaere) es una empresaria de éxito que vive entre lujos y fiestas, mientras que la vida de Elodie Pinel (Lola Dewaere) transcurre de forma más tranquila, en una casa en el campo junto a su marido Valentin (Nicolas Gob). Pero, cuando se reúnen para una cena, ambas llegan a la conclusión de que necesitan cierto respiro en sus respectivas vidas: Elisabeth, alejarse de la rapidez y los lujos para disfrutar de una noche tranquila, mientras para Elodie sería liberador experimentar una de esas noches locas que son habituales en la agenda de su hermana. Aprovechando que Elisabeth está invitada a una fiesta a la que no tiene ganas de ir, y que el marido de Elodie está de viaje, ambas deciden retomar un juego que realizaban cuando eran adolescentes: intercambiar sus identidades. De manera que Elisabeth puede pasar una noche doméstica haciéndose pasar por Elodie, mientras Elodie disfruta de la fiesta haciéndose pasar por Elisabeth. Sin embargo, durante el regreso de la celebración, un coche arremete contra la motocicleta en la que viaja Elodie, que muere en lo que parece algo más que un simple accidente. Debido a este intercambio de identidades, todos creen que la víctima mortal ha sido Elisabeth, pero ésta decide mantener su falsa identidad como Elodie para poder investigar ella misma quién ha intentado asesinarla. Lo que deviene en una intrincada trama que explora el mito del alma gemela y mantiene un juego de espejos en el que Elisabeth va descubriendo aspectos del entorno de su hermana que parecen bastante más oscuros de lo que su aparente vida tranquila parecía revelar.  

Al creador y guionista Olivier Pouponneau le suelen atraer este tipo de intrigas en torno a las identidades y los reflejos de otras vidas, como en la miniserie Mirage (France tv, 2018), y en el caso de Sœurs adopta una de esas tramas complejas que se van desenredando conforme se desarrolla la historia. Hay preguntas que sobrevuelan todo el tiempo y que se responden revelando secretos de los personajes: si el intercambio entre las dos hermanas fue fortuito o una de ellas había planeado que se produjera, si las razones para asesinar a Elisabeth/Elodie tienen relación con un secreto empresarial o con su vida privada, y si la relación de Elodie/Elisabeth con su entorno era tan pacífica como parecía desde el exterior. El problema es que el tono de thriller está permanentemente exagerado y se introducen elementos de telefilm de sobremesa que caracterizan a buena parte de la producción de France Télévisions, que mantiene ciertos estándares de producción que homogeneizan la mayoría de sus series. Hay más aspectos de drama familiar algo culebronesco que de una auténtica historia de suspense, y los vaivenes de una narrativa que a veces resulta demasiado conveniente para el guión no ayudan a que la trama destaque excesivamente. El formato de cuatro episodios que es relativamente habitual en Francia también es una muestra de las consecuencias de la crisis, porque reducir las series de seis a cuatro episodios permite que la escritura del guión necesite de un solo guionista, al mismo tiempo que abarata los costes de producción. Pero en el caso de Sœurs se siente que hubiera necesitado un mejor desarrollo de personajes para encontrar el tono adecuado y para que algunos acontecimientos no transmitan una sensación de apresuramiento, especialmente en el tramo final de la historia. La directora Julie Rohart, que dirigió recientemente la comedia negra Factice (Calle 13, 2025), solo consigue aportar cierta profesionalidad, pero sin que destaque especialmente su trabajo, más allá de conseguir cierto grado de suspense que se desarma conforme el guión introduce giros cada vez más absurdos e inverosímiles. 

Faussiers

Francia, Bélgica 2026 | Arte/HBO Max 4x45' | Temporada completa | Drama | ★

Creada por Clémence Madeleine-Perdrillat

Dirigida por Eva Husson

Estreno en Francia: 2027


Una de las características de una crisis de producción audiovisual es la creación de sinergias que no son habituales, como la de una plataforma de prestigio como Arte France y una plataforma multinacional principalmente comercial como HBO Max. Pero esta colaboración ha dado lugar a una de las miniseries más fascinantes de las que hemos visto en esta edición del Festival de la Fiction. Creada por la reconocida guionista Clémence Madeleine-Perdrillat (1988, Francia), que ha trabajado en notables producciones como Las gotas de Dios (Apple tv, 2023-2026) y Split (Sundance TV, 2023), se trata de una historia que aborda el mundo del arte a través de una relación complicada entre dos hermanas, que necesita ser resuelta para colaborar juntas en la construcción de una mentira. Pero además Faussieres (Falsificadores) (Arte/HBO Max, 2026) cuenta con algunos atractivos de entrada: es la primera serie protagonizada por la reconocida actriz Elodie Bouchez, ganadora del premio César a la Mejor Promesa Femenina por Los juncos salvajes (André Téchiné, 1995) y del premio de Interpretación en el Festival de Cannes y el Premio César a la Mejor Actriz por La vida soñada de los ángeles (Erick Zonca, 1998), y está co-protagonizada por la joven promesa Soko, nominada al César por La bailarina (Stéphanie Di Giusto, 2017). Además, cuenta con una excelente banda sonora de Gabriel Yared (1949, Líbano), el reconocido compositor ganador del Oscar por El paciente inglés (Anthony Minghella, 1996), que suele elegir sus proyectos solo si éstos le permiten profundizar con suficiente tiempo en sus composiciones, y que elabora una de sus mejores bandas sonoras de los últimos años. Y también es la primera ocasión que colabora en una miniserie. La historia está protagonizada por Andrea Lasserre (Elodie Bouchez), la subdirectora de la Unión de Museos Nacionales (UMN), y principal responsable de una ambiciosa exposición sobre la época de Nefertiti que pretende ofrecer la muestra más completa de objetos relacionados con la esposa Real de Akenatón, con una pieza fundamental: la primera presentación en París del conocido busto de Nefertiti, cedido por el Museo Egipcio de Berlín. Sin embargo, cuando la pieza acaba de colocarse sobre el pedestal de cristal que lo sostiene, éste se rompe por el peso y el busto acaba destrozado en el suelo del museo, pocos días antes de la apertura de la exposición. El suceso provoca una decisión por parte de Andrea y del director del Museo, Jérémie Rostand (Louis-Do de Lencquesaing), que está decidido a que la exposición se inaugure, aunque tenga que hacerlo con una copia de la escultura. Andrea revela que su hermana es la falsificadora conocida como la Gorgona, que ha pasado varios años en prisión antes de retirarse en Italia. Pero es la única capaz de realizar una copia lo suficientemente fiel al original, mientras se lleva a cabo la restauración del busto para devolverlo a la exposición en cuanto esté terminado. Entre Andrea y Alba (Soko) se ha producido un distanciamiento debido a la actividad criminal de esta última, pero es su única opción para resolver el problema.  

Mientras el periodista Loïc Cressent (Baptiste Sornin) comienza a sospechar que los responsables del museo ocultan alguna información, surge otro problema importante: el restaurador del museo Adel Mansour (Lionel Dray) llega a la conclusión de que el busto de Nefertiti cedido por el Museo Egipcio de Berlín no puede restaurarse preservando los materiales originales, lo que supondría una grave alteración de la obra. Así, el guión de Faussieres construye un drama de enredo en el que Andrea se ve involucrada cada vez más en la doble cara que representan las instituciones museísticas, en el mundo de las falsificaciones, e incluso en algunos aparentes accidentes que resultan demasiado coincidentes, mientras la presencia de su hermana Alba en su propia casa la obliga a afrontar algunos de los reproches del pasado y una relación que nunca ha sido fácil. Dirigida por Eva Husson tras su incursión en la televisión británica con miniseries como el thriller The stolen girl (Disney+, 2025), el suspense que se manifiesta a lo largo de esta propuesta mantiene el interés, mientras aborda temas relacionados con los entresijos del mundo del arte, incluido el debate sobre los procesos de restauración de piezas artísticas a sus países de origen o el mercado negro de obras de arte, representado en el marchante italiano Giuseppe Di Stefano (Fabrizio Rongione), que presiona a Alba con métodos mafiosos para conseguir el busto original de Nefertiti. Pero también sobre las relaciones personales para conformar un drama familiar, al mismo tiempo que una absorbente trama de intriga sobre quién dice la verdad y quién está mintiendo. En el trabajo de dirección predominan las dualidades: las dos hermanas, el original y la copia (que a veces se miran frente a frente), los reflejos en los espejos y en los cristales de la exposición... incluso en los teclados que utiliza Gabriel Yared para incorporar sonoridades de jazz a su banda sonora, o en la confrontación entre la voz masculina de Ed Harcourt y la voz femenina de la cantante franco-libanesa Sohane en los créditos finales de cada episodio. Las capas de falsedades que se revelan conforme se desarrolla la historia acaban elaborando una interesante reflexión sobre la construcción de una mentira que necesita de otras mentiras para poder mantenerse, hasta que en el Episodio 3 (T1E3) se revela el escándalo y los protagonistas deben tratar de sobrevivir, aunque sea provocando víctimas colaterales. Faussieres acaba siendo una miniserie fascinante y entretenida, con personajes bien definidos y una narrativa clásica que no necesita de algunos de los resortes habituales del thriller para mantener la atención. 

Au sein des autres

Francia, Bélgica 2026 | France tv/RTBF 90' | Competición Unidades Drama | ★

Escrita por Valérie Magis, Johanne Rigoulot

Dirigida por Vania Leturcq

Festival de la Fiction '26: Mejor Dirección, Mejor Actriz (Sofia Essaïdi), Premio Unifrance

Si en nuestra primera crónica comentamos que France tv parece tener una temática común en la introducción de los Servicios Sociales dentro de las series y telefilms que ha presentado en esta edición del Festival de la Fiction, otro de los temas comunes de algunas de sus producciones es la enfermedad. En Au sein des autres (Entre los demás) (Vania Leturcq, 2026), introduce una relación personal que se establece entre dos personajes de ámbitos sociales diferentes: el joven Fabrice (Yoann Zimmer), un treintañero que realiza trabajos de restauración en apartamentos, y Nour (Sofia Essaïdi), que trabaja como abogada, con una carrera estable y una familia que le proporciona una vida organizada. Pero ambos comparten un diagnóstico de cáncer de mama, una enfermedad que afecta mayoritariamente a mujeres, pero que también se diagnostica en el 1% de los casos en enfermos masculinos. Con todas las connotaciones sociales que esto puede conllevar, respecto a la masculinidad de los hombres que padecen cáncer de mama, Fabrice se enfrenta a formar parte de una minoría en un entorno hospitalario y una sala de quimioterapia en la que el resto de enfermas son mujeres. Fabrice y Nour tienen un encuentro casual en el hospital y acaban compartiendo las sesiones de quimioterapia, pero también comparten sus esperanzas y sus miedos, confrontando las diferencias que provoca esta enfermedad en la percepción de la sociedad: Fabrice se enfrenta a los prejuicios sociales que pueden surgir en torno a su masculinidad, especialmente en relación con su novia, mientras que para una mujer como Nour la pérdida del cabello que provoca el tratamiento es una circunstancia mucho más difícil de sobrellevar que para un hombre, y por eso requiere de una peluca para ocultarla. El guión de Valérie Magis y Johanne Rigoulot, basado en una idea de la primera, propone una historia contada con sensibilidad que plantea esta interesante dualidad entre dos personas que se enfrentan a una misma enfermedad desde posiciones de género, pero también desde posicionamientos personales distintos. Nour acepta el diagnóstico con entereza, sin abandonar su trabajo, mientras que para Fabrice es una noticia que desestabiliza completamente su vida. Alejándose de un tratamiento melodramático que podría adquirir este tema, la historia ofrece una mirada conmovedora sin perder la perspectiva humana, estableciendo la diferencia entre los dos personajes principales a través de un arco narrativo que les sitúa en posiciones equilibradas: mientras Fabrice termina encontrando cierta fortaleza en las sesiones de quimioterapia rodeado de estas mujeres que asumen la enfermedad con mayor serenidad, la aparente seguridad que demuestra Nour al principio, se va resquebrajando conforme se da cuenta de lo que desaparecerá si acaba perdiendo la batalla contra el cáncer.

Uno de los aspectos mejor tratados en esta historia que está inspirada en una experiencia real de la guionista belga Valérie Magis, son los entornos que rodean a los protagonistas, demostrando que a pesar de los apoyos que están envueltos en el desconcierto de la noticia, la enfermedad acaba siendo un trayecto principalmente solitario, pero que necesita en algunos momentos del reencuentro y el abrazo de las personas que conforman ese entorno. Aunque Fabrice consiga afrontar la revelación del cáncer a su familia y su amigo Xavier (Marc Zingo), le resulta difícil mantener una vida normal tal como era antes; mientras Nour tiene todo el apoyo de su marido Greg (Jean Le Peltier), pero sin asumir la necesidad de compartir con su hija adolescente las posibles consecuencias de su enfermedad. Au sein des autres, gracias a un delicado trabajo de dirección de Vania Leturcq que nunca trata de forzar las emociones, tampoco evita los momentos dolorosos, incluso de una manera directa, como la muerte de una de las pacientes de la sesión de quimioterapia que convierte a las demás en supervivientes. Pero incluso en estos momentos es mucho más sutil que lo que se podría esperar de un telefilm, e introduce elementos de humor y de complicidad entre los personajes que suavizan el efecto dramático de las escenas más duras. En este sentido, es una película conmovedora, que consigue transitar entre distintas emociones gracias a un planteamiento que es menos melodramático de lo que se podría esperar, y se apoya en dos buenas interpretaciones de Sofia Essaïdi, una actriz solvente a la que el año pasado vimos en la miniserie Intraçables (RTS/TF1, 2025), que se estrena en octubre en Francia, y este año en el drama histórico Verano del 36 (Netflix, 2026), y del joven actor Yoann Zimmer, que consigue dotar a su personaje de una profundidad que lo hace más vulnerable. Au sein des autres no solo es una película que aborda una aproximación inusual al cáncer, sino que consigue ofrecer una mirada que habla desde la esperanza y desde la fortaleza de quienes se enfrentan a un momento crucial en sus vidas. 

Uniformes

Suiza 2026 | RTS 6x45' | Temporada completa | Competición Francófona +20' | ★

Escrita por Chloé Devicq, Romain Graf

Dirigida por Romain Graf


Si se podría decir que cada nacionalidad cuenta con su particular drama hospitalario, también hay una cierta tendencia en los últimos años a que en cada país se produzca algún drama policial que se acerca a la realidad cotidiana de patrullas de policía desde una perspectiva más o menos naturalista. Algunas un poco menos, como Blue lights (Movistar Plus, 2023-), con su última tendencia a construir relaciones amorosas entre casi todos los componentes de una comisaría de Belfast, y otras más realistas como la producción sueca La delgada línea azul (Filmin, 2021-2024), una visión más cruda de las consecuencias psicológicas del trabajo policial. Si este verano se estrenó el excelente thriller danés El uniforme (Filmin, 2026), el drama policíaco suizo Uniformes (RTS, 2026) parte de una premisa similar: un disparo mortal por parte de un agente de la policía que será investigado por asuntos internos, y que afectará a los personajes a lo largo de toda la temporada. Pero esta propuesta camina por terrenos algo más convencionales para adentrarse en las relaciones personales dentro de un grupo de patrulleros que están dedicados a la lucha contra el narcotráfico a pequeña escala. Tanto es así, que cada episodio de Uniformes está enfocado en uno de los personajes principales y tiene como título su propio nombre. Así, el primer episodio Axelle (T1E1) está centrado en Axelle Calame (Luàna Bajrami), una agente novata que realiza su primera patrulla en el departamento junto al más veterano Karim Boussalia (Younès Boucif), acudiendo a una llamada que parece indicar un caso evidente de violencia doméstica. Aunque la aparente normalidad que presenta la familia, denunciada por los vecinos, no termina de tranquilizar a la joven policía, que sospecha que hay algo que no encaja, la patrulla abandona la casa. Unos días después se recibe una nueva denuncia para acudir al mismo lugar, donde encuentran a la esposa asesinada, pero los primeros en acudir son sus compañeros Lewis Anderson (Kacey Mottet Klein) y Maddie Lodjima (Léonie Simaga), quienes mantienen una relación amorosa secreta, produciéndose un tiroteo que tendrá consecuencias graves para ambos. Ambientada en la ciudad de Ginebra, y producida por el canal público francófono RTS, esta nueva serie policíaca trata de ofrecer una mirada realista a la vida diaria de los componentes de la patrulla, y a través de los episodios enfocados en cada uno de los personajes también se adentra en los problemas personales con los que tienen que lidiar. Por ejemplo, en Karim (T1E2) vemos cómo el joven agente de origen musulmán debe enfrentarse al propio racismo de otros agentes de policía cuando le detienen vestido de paisano, sin saber que él también es un compañero, mientras intenta impedir que su hermano adolescente se introduzca en ambientes poco recomendables. Al mismo tiempo, Axelle también se enfrenta al desafío de estar a la altura de su padre, el comisario Patrick Calame (Frédéric Pierrot), que es el superior de la jefa de la patrulla, Charlie Colombara (Anna Pieri Zuercher). Los otros protagonistas son Nico Chalendard (Thibaut Evrard), un agente experimentado pero marcado por el dolor de la pérdida de un hijo, y Jérôme Sánchez, al que todos llaman Sancho (Jeremy Lewin), cuyo trato amable ayuda a mantener el equilibrio del equipo, pero que es el único al que no se le dedica un episodio central. 

Uniformes ha sido creada por Chloé Devicq, que ha trabajado como guionista en la serie Ethernel (RTBF, 2026), y Romain Graf, que ejerce también como director y que fue también creador y realizador de la serie de espías Helvetica (RTS, 2019). Este último se integró durante seis meses dentro de una patrulla real de policía de Ginebra para capturar la actividad cotidiana de sus agentes y trasladarla a la pantalla, pero Uniformes tiene algún problema en la credibilidad de una comisaría en la que hay demasiados lugares comunes a otras series policíacas y una cierta tendencia a dramatizar demasiado el entorno de los personajes. Hermanos sobreprotectores, padres angustiados por el dolor, relaciones sentimentales complicadas... conforman una lista de clichés alrededor de los cuales se construyen las vidas personales de los protagonistas. Incluso la imagen que se ofrece de Asuntos Internos a través de la investigadora Amira Ghebali (Zineb Triki) se plantea con el tópico de una agente que parece una antagonista desde los primeros episodios, empeñada en descubrir las vulnerabilidades de los agentes durante los interrogatorios. De manera que la serie no termina de ser esa mirada realista que parece pretender, aunque como drama policial en el que muchos elementos hay que recibirlos como exageraciones de la realidad, funciona adecuadamente. En algunos momentos los policías reprenden a los ciudadanos de formas que resultan poco verosímiles, como en Nico (T1E3), cuando el veterano agente grita a una conductora que está protestando por una multa de tráfico: "La multaré en cualquier caso porque los accidentes de tráfico no son un espectáculo agradable. Me importa una mierda que me diga que suele ser cuidadosa", claramente afectado por el recuerdo de la muerte de su hijo. Hay una intención, en todo caso, de ir algo más allá de la realidad en algunas situaciones, algo que plantea el director como una necesidad para construir una ficción partiendo de esa ejemplaridad que se le exige a los agentes de policía que precisamente se enfrentan a situaciones que reflejan el colapso de una sociedad en la que constantemente se producen rupturas de la normalidad. Pero al traspasar ese límite también se elimina algo de la credibilidad que se le pretende dar a la serie. En todo caso, la intención del autor es ofrecer la imagen más humanista posible de los agentes de policía, en un momento en el que las opiniones sobre su trabajo están más polarizadas, en buena parte a causa de la propia responsabilidad policial. Un informe publicado el pasado mes de febrero sobre la policía de la ciudad suiza de Lausana indicaba que era necesaria una profunda reforma administrativa, tras salir a la luz denuncias de mensajes discriminatorios y racistas. Una de las razones por las que Romain Graf decidió ambientar la serie en Ginebra y no en Lausana, para evitar tener que abordar este tipo de problemáticas más complejas y controvertidas. 

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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

La bailarina se puede ver en Prime.
El paciente inglés se puede ver en Netflix.