02 marzo, 2026

Las series internacionales destacadas de 2026: Parte 2

Comenzamos el mes de marzo con reseñas de series internacionales y desgranando la programación de la cita más importante con el mundo de las series, el Festival Séries Mania, que se celebra en Lille (Francia) entre el 20 y el 27 de marzo, y que cubriremos ampliamente como solemos hacer. Ya comentamos en anteriores crónicas la Sección Oficial del Festival y ahora hablamos de las series que forman parte de la competición en Panorama Internacional, un total de doce producciones entre las que no hay ninguna española. Destacan las británicas Babies (BBC, 2026), un drama sobre una pareja que afronta la pérdida de un bebé, con Paapa Essiedu y Siobhán Cullen; el intenso thriller basado en una historia real Prisoner 951 (BBC, 2025), sobre una mujer con doble nacionalidad iraní y británica atrapada en un chantaje burocrático; y la estupenda Small prophets (BBC Two, 2026), una peculiar comedia envuelta en realismo mágico, así como la irregular comedia These sacred vows (RTÉ, 2026), sobre una boda irlandesa en un resort de Tenerife, de las que hablaremos esta semana en nuestras reseñas. El buen momento de la producción belga se representa a través de tres series: Breendonk (Streamz, 2026), un drama histórico ambientado en un campo de prisioneros durante la 2ª Guerra Mundial, The best inmigrant (Streamz, 2025), sobre un cruel reality show en el que dos inmigrantes tienen la única posibilidad de conseguir que no sean deportados, y el thriller policial Ethernel (RTBF, 2026). De los países nórdicos destaca la ausencia de producciones, habitualmente presentes en la programación. Solo se incluye la producción sueca Burden of justice (SVT, 2026), sobre un reconocido bufete de abogados en Estocolmo. También han sido seleccionadas la canadiense Bienvenue à Kingston-Falls (ICI Tout.tv, 2026), una miniserie policial; la japonesa Queen of Mars (NHK, 2025), historia de ciencia-ficción sobre una colonización en Marte controlada por un estamento oficial; Das Manko (ZDF, 2026), una comedia física alemana sobre un grupo de funcionarios, que está basada en el humor de gestos y expresiones; y el drama histórico polaco Variola Vera (TVP, 2025), ambientado en los años sesenta. Dedicamos esta semana a tres crónicas con reseñas de series inéditas que podrían encontrar espacio en las plataformas y televisiones españolas en los próximos meses.

Los siguientes comentarios se basan exclusivamente en el visionado de las temporadas completas de las series que destacamos y pueden contener información relevante sobre sus argumentos.

Gomorra. Le origini

Temporada 1 | Sky | Italia 2026 | 6x50' ★ 

Creada por Leonardo Fasoli, Maddalena Ravagli, Roberto Saviano

Dirigida por Marco D'Amore, Francesco Ghiaccio


Hace más de diez años comenzó la trayectoria de una serie que cambió el modelo de las producciones para televisión en Italia. Roberto Saviano (1979, Nápoles) había sido amenazado públicamente por la Camorra, con todo lo que eso significa, tras la publicación de su novela Gomorra (2006, Ed. Debate), que sigue siendo una excelente disección del entramado de negocios de la mafia napolitana. Después llegó el éxito internacional de su adaptación al cine en la película Gomorra (Matteo Garrone, 2008), pero sobre todo el estreno de la serie Gomorra (Sky, 2014-2021), que actualmente no se puede visionar en ninguna plataforma en España. A partir de la novela se construyó un universo de personajes que se fue extendiendo durante cinco temporadas y el largometraje El inmortal: Una película de Gomorra (Marco D'Amore, 2019), el primer paso atrás en el tiempo para contar los comienzos de Ciro Di Marzio (Marco D'Amore), uno de sus protagonistas, en los años ochenta. En 2025, Roberto Saviano consiguió una victoria histórica en los tribunales italianos, con la confirmación de la condena contra el capo mafioso Francesco Bidognetti por la amenaza que lanzó en un juicio en 2008. Y mientras tanto, el universo de su novela se ha seguido expandiendo, ahora con una nueva mirada al pasado que reproduce la ciudad de Nápoles en 1977 para contar otros orígenes, los de Pietro Savastano y el comienzo de su relación en la adolescencia con la que sería su esposa, Immacolata Savastano, que aparece en la primera temporada de la serie. La historia original ya había realizado algunas incursiones en el pasado, especialmente en las dos últimas temporadas, pero Gomorra. Le origini (Sky, 2026-) se adentra aún más en la Italia de los años setenta y las luchas por el poder de los diferentes clanes mafiosos, construyendo un relato que no se limita a la relación entre Pietro e Imma, sino que acaba creando un entorno propio que funciona de manera independiente a su predecesora, lo que permite desarrollarla a lo largo de más temporadas. En todo este proceso, el actor Marco D'Amore (1981, Italia), que encarnaba a Ciro Di Marzio, ha ido convirtiéndose en una pieza fundamental de la serie. Comenzó dirigiendo episodios en la cuarta y, sobre todo, quinta temporada de Gomorra, escribió y dirigió la película El inmortal, y ha sido uno de los impulsores de esta precuela junto al creador original Leonardo Fasoli. Aunque podría decirse que Gomorra. Le origini se puede ver sin ni siquiera tener como referencia la serie principal, lo cierto es que el tono de fatalidad que acompaña a los personajes contribuye a que su relato anticipado resulte mucho más contundente. En el primer episodio Pietro (Luca Lubrano) es solo un adolescente algo tímido, hijo adoptivo de una familia pobre que renuncia a su apellido Savastano, mientras Imma (Tullia Venezia) es una joven que estudia en el conservatorio y aspira a mudarse a Nueva York. La serie retrata un entorno sin futuro en el barrio marginal de Secondigliano, y en este sentido no contiene la aproximación al mal y la oscuridad formal de la historia original, con jóvenes que parecen atrapados, como Angiolè, A' Sirena (un excelente Francesco Pellegrino) o el pequeño huérfano Fucariello (el descubrimiento Antonio Incalza). 

La Italia de los años setenta, con sus aspiraciones de revolución e ideales sociales, se propone como un trasfondo de vidas que no tienen acceso a esos ideales, mientras Angiolè trata de complacer a Don Antò (Ciro Capano), jefe de Forcella y padre de Michele Villa, ‘o Sant (Renato Russo), un joven impulsivo que aspira a heredar su negocio. Cuando habla con su tío, Angiolè hace referencia a la ira que lleva dentro como un sentimiento que le devora, un refugio de la desesperanza que se extiende por los habitantes de Secondigliano, que él mismo aspira a controlar gracias al servicio que ha hecho a Don Antò. Pero las relaciones se transforman y Angiolè pasa de controlar el juego ilegal en un bar de mala muerte, a convertirse en el principal contrincante del capo mafioso. Como hemos dicho, Pietro es el protagonista y muchas de las situaciones las vemos desde su propia mirada, pero la serie aspira a construir un universo propio, y el desarrollo de una segunda temporada ya confirmada promete ser más épico que esta primera. También se introducen personajes como Annalisa Maglioca (Fabiola Balestriere), a la que en la serie original conocimos como Scianel, pero que ahora es una joven madre víctima de los celos violentos de su marido, y en los epílogos de cada episodio la acción se traslada a la prisión de Poggioreale donde surge la figura de O Paisano (Flavio Furno), quien comienza a reunir a miembros de la mafia para crear una "nueva Camorra", que se intuye que será protagonista en la segunda temporada. En esta historia de desesperanza, hay sin embargo momentos de optimismo y vitalidad, marcada por una selección musical estupenda y una excelente banda sonora de Pasquale Catalano que incluye en su tema principal un silbido interpretado por Marco D'Amore, como si fuera una referencia a las grandes composiciones de Ennio Morricone en los años setenta. Entre ese mundo de violencia surge una historia de amor entre Pietro e Imma que aporta cierta luminosidad, como cuando en el Episodio 5 (T1E5) se reúnen con los vecinos del barrio de Secondigliano para ver en una pequeña pantalla de televisión la serie Sandokán (RAI, 1976), cantando juntos el tema principal de Guido & Maurizio De Angelis. Como hemos visto en otras producciones italianas, la reproducción de la ciudad de Nápoles en los años setenta es sobresaliente, construyéndose el barrio de Secondigliano en un gran estudio cinematográfico en San Giovanni a Teduccio, una zona que se conoció en alguna época como el Bronx de Nápoles. Frente al retrato de las las ambiciones de poder de criminales despiadados, Gomorra. Le Origini habla sobre los sueños de un grupo de jóvenes que albergan alguna esperanza de futuro y viven la muerte como algo lejano e intangible, pero a la que se acercan inevitablemente, como en el primer asesinato que comete Pietro en el Episodio 4 (T1E4): "Mamá, tu hijo es un asesino. Hoy he matado a un hombre". Y esta consciencia de una condición que sabemos que no le abandonará, se siente mucho más pesada y rotunda. 

Sandokán

Temporada 1 | RAI | Italia, Francia 2025 | 8x52' ★ 

Creada por Davide Lantieri, Scott Rosenbaum, Alejandro Sermoneta

Dirigida por Jan Michelini, Nicola Abbatangelo


Después de una producción que tuvo que retrasarse por el coronavirus en 2021, uno de los proyectos más ambiciosos de la televisión pública italiana RAI se estrenó en diciembre en Italia, con más de 6 millones de espectadores en sus primeras emisiones, y el pasado mes de enero a través de Netflix en algunos territorios internacionales, aunque en España los derechos de emisión pertenecen a Mediaset, que todavía no ha anunciado fecha ni formato de estreno. Directamente basada en la miniserie italiana Sandokán (RAI, 1976), que se estrenó originalmente con doce episodios de 30 minutos, aunque en otros países se redujo a seis episodios de una hora de duración, la nueva Sandokán (RAI, 2025) no adapta exactamente ninguno de los once libros que le dedicó el escritor Emilio Salgari (1862-1911, Italia) al personaje apodado El Tigre de Malasia, sino que se anuncia como inspirada en sus personajes, permitiéndose cierta libertad para introducir cambios aunque básicamente toma elementos de la primera novela, publicada por entregas, Los tigres de Mompracem (1900, Ed. Debolsillo), recogida en España en un volumen recopilatorio. Pero incluso la temporada termina justo en el momento en que Sandokán se dirige a la isla de Mompracem, que se convertirá en su principal refugio, y los guionistas han dado al personaje un origen más ambiguo refiriéndose a su infancia en una tribu nativa aislada, en lugar del origen malasio que tiene en la novela. Posiblemente para justificar el protagonismo del actor turco Can Yaman, con rasgos claramente europeos que poco se asemejan a los dayak, indígenas de Borneo de donde proviene el personaje, al contrario de lo que ocurría con Kabir Bedi quien, aunque británico, es de origen indio. En todo caso, esta producción de clara vocación internacional que está rodada en inglés, necesitaba una estrella y Can Yaman lo es especialmente en Italia, donde reside desde hace años, aunque a través del éxito de las telenovelas turcas. Esta inspiración permite introducir modificaciones, pero los elementos principales de los libros permanecen. Situada en Borneo, en el año 1845, la historia se aleja del origen de 
Sandokán (Can Yaman) como mano derecha de un príncipe malasio para convertirlo en el superviviente de una tribu masacrada por soldados ingleses liderados por Lord Guillonk (Owen Teale), padre de Lady Marianne (Alannah Bloor), que es la prometida del capitán James Brooke (Ed Westwick) pero que acabará secuestrada por los piratas y enamorada del protagonista. Entre los miembros de ese grupo de rebeldes que se enfrentan al control del comercio en el sudeste asiático por parte del Imperio Británico, se encuentran el portugués Yáñez de Gomera (Alessandro Preziosi, al que podemos ver en Portobello (HBO Max, 2025)) y hasta el propio Emilio Salgari (Samuele Segreto). Se trata de una licencia que recuerda a aquellas memorias sobre el autor italiano que escribió Lorenzo Chiosso, tutor de sus hijos, en un momento de exaltación de su figura para la causa fascista de Mussolini, en las que se inventó que Emilio Salgari había conocido al verdadero Sandokán en uno de sus viajes a Malasia, aunque en realidad el escritor apenas salió de Italia en su vida y desde luego nunca viajó a Malasia.

Rodada principalmente en localizaciones de la región italiana de Calabria y en un estudio cinematográfico de Formello, en la provincia de Roma, Sandokán quiere ser ambiciosa en la reproducción del entorno y en el desarrollo de una historia que se alarga hasta episodios de una hora de duración. Y pretende aportar un cierto humor travieso en la relación entre algunos personajes, especialmente entre Sandokán y Yáñez de Gomera, lo que no termina de funcionar del todo, al igual que tampoco funciona la química entre Marianne y el guerrero para elaborar un romance que se siente apresurado y poco romántico. Si bien Can Yaman tiene el físico adecuado para interpretar al personaje aunque le falten rasgos asiáticos, sus limitaciones como actor se hacen patentes en la representación de un protagonista que parece demasiado plano, que no divierte cuando es más atrevido, ni refleja el trauma por la pérdida de su familia. También perjudica a la nueva versión una excesiva reverencia a la serie de 1976, de la que solo se produjo una temporada, aunque Kabir Bedi protagonizó varias películas como el personaje. Tanto, que la música del grupo de rock Calibro 35 utiliza constantemente la popular canción compuesta por Guido & Maurizio De Angelis para la serie original, no ya como tema principal sino como recurso repetitivo. Los hermanos De Angelis fueron compositores de la música de algunas de las películas italianas más populares de la época, especialmente las comedias de acción protagonizadas por Bud Spencer y Terence Hill, y de series como Orzowei (RAI, 1976-1977). Esta mirada referencial a la producción de los años setenta, incluso se ha anunciado un posible cameo de Kabir Bedi para la segunda temporada, se convierte también en un recordatorio que cuestiona la necesidad de retomar una historia sin aportar elementos realmente diferenciadores. Es cierto que hay una mirada más directa hacia la esclavitud que ejerce el Sultán Muda Hashim (Matt McCooey) amparada por el protectorado británico, pero hay una escasa profundidad en los aspectos geopolíticos de mediados del siglo XIX, a pesar de la larga duración de los episodios. Por el contrario, Sandokán parece tener la vocación de un relato de aventuras por encima de todo, sin conseguir que tampoco en este aspecto resalten unas escenas de acción que se sienten decepcionantes, con luchas de espadas que parecen sacadas de primero de esgrima en una escuela de teatro. La primera parte de la temporada dedicada a la impostura de Sandokán como si fuera una víctima de su banda de piratas, dentro del palacio de Lord Guillonk, resulta demasiado endeble y poco intensa, mientras que la segunda parte, que se desarrolla en Singapur (recreado en los estudios Cinecittá), durante el secuestro de Marianne y el reencuentro de Sandokán con sus orígenes, acaba siendo caótica narrativamente, incluso con una ceguera momentánea en el episodio In the dark (T1E6) que resulta bastante ridícula. La nueva versión de Sandokán se encuentra entre un melodrama telenovelero y una historia de aventuras torpemente realizada, pero ni siquiera consigue tener demasiada sustancia.  

Absolute 100

Miniserie | Telekom Srbija | Serbia 2025 | 6x50' ★ 

Creada por Srdan Golubović, Ivan Knežević

Dirigida por Srdan Golubović, Stefan Ivančić, Katarina Mutić, Nikola Stojanović


El debut en el largometraje del director Srdan Golubović (1972, Serbia) le colocó en una posición destacada dentro del panorama internacional: Tiro al blanco (2001) se consolidó como una de las propuestas más sólidas de una época que provenía directamente de la revolución del 5 de octubre de 2000, cuando miles de yugoslavos se lanzaron a las calles de Belgrado para protestar contra la anulación de unas elecciones que había perdido Slobodan Milošević, quien al año siguiente enfrentaría cargos por crímenes de guerra en el Tribunal Penal Internacional. La historia seguía a dos hermanos deportistas de tiro al blanco: Igor, que había sido reclutado como francotirador en la guerra y regresó traumatizado, y Sasha, quien se está preparando para el campeonato de tiro al blanco pero decide utilizar sus habilidades contra los traficantes que acosan a su hermano. Hace unos años, Srdan Golubović y el guionista Ivan Knežević decidieron adaptar esta historia a la actualidad, manteniendo la trama central, pero incorporando elementos más contemporáneos: la historia se convirtió en una miniserie y el personaje del hermano menor cambió de género para ser incorporado por una protagonista femenina. Tras su conclusión, Absolute 100 (Telekom Srbija, 2025) permaneció incomprensiblemente guardada durante dos años en los archivos de la televisión pública serbia, hasta que el año pasado tuvo su estreno mundial en el Festival de Karlovy Vary, donde en una inusual sesión especial se proyectaron las cinco horas completas de la miniserie. Uno de los directores de la serie apuntaba en Karlovy Vary que hay varias producciones supervisadas por la televisión pública que permanecen sin estrenar, pero sin que se justifique de forma oficial. El perfil público de Srdan Golubović, un director que expresa abiertamente sus opiniones políticas y que está consolidado internacionalmente gracias a películas como Círculos (2013) y Padre (2020), y la existencia de una supuesta lista negra del gobierno en la que están incluidos determinados creadores se barajan como posibles razones. Así que sus responsables decidieron proponer el estreno en el festival y distribuirla en países como Francia. La historia es parecida a la del largometraje, protagonizada en esta ocasión por Sonja (Anita Ognjanović), una joven que está demostrando su habilidad para el tiro al blanco y que está a punto de clasificarse para el campeonato nacional de ese deporte. Pero su entorno familiar es complejo: su padre (Boris Isaković) es un veterano discapacitado de la guerra de los Balcanes acosado por el desalojo debido a las deudas que acumula, que vive en un pequeño apartamento de Nuevo Belgrado, un proyecto de desarrollo urbano tras la 2ª Guerra Mundial, siendo una de las zonas más bombardeadas durante la guerra de 1999. Mientras que su hermano Vuk (Miodrag Dragičević), que trata de ayudar a Sonja en su carrera deportiva, está envuelto en una pandilla de narcotraficantes liderada por Mili (Marko Grabež). Cuando Vuk es testigo de un asesinato perpetrado por uno de los colaboradores de Mili, es obligado a esconderse para no convertirse en otra víctima, pero Sonja solo ve una manera de proteger a su hermano, usando su puntería en el tiro al blanco para matar a quien le está persiguiendo. El asesinato sin embargo provoca una auténtica perturbación en la zona, con la intervención del inspector Mirković (Muhamed Hadžović), quien investiga el caso de forma minuciosa, el padre de Mili, el empresario de negocios dudosos Aleksandar Milić (Dejan Čukić), y un jefe de policía corrupto interpretado por Vuk Kostić, quien interpretó a Sasha en la película original. 

A través del recurso del thriller, que recogía elementos del cine norteamericano, Tiro a blanco abordaba directamente temas como la permanencia del trauma y las consecuencias de la experiencia en la guerra, expresada desde la perspectiva de los dos hermanos protagonistas. En Absolute 100, el formato de miniserie permite a los creadores centrarse en otros temas manteniendo algunos que se trataban en el largometraje, como ese post-traumatismo del ex-soldado, aquí representado por el padre de Sonja y Vuk. Pero ella, una joven de 19 años a la que el conflicto bélico le resulta ya lejano, solo expuesto desde la discapacidad de su padre, afronta otras circunstancias que reflejan los desafíos actuales en un barrio marginal de la ciudad de Belgrado. Esta actualización de los temas beneficia a una historia que mantiene un alto grado de tensión, incluso aunque los mejores episodios sigan siendo los que dirige el propio Srdan Golubović, con momentos de suspense especialmente logrados. Él se ha encargado del primer episodio y de los dos últimos, mientras que el resto corren a cargo de tres de sus antiguos alumnos de cine: Stefan Ivančić , Katarina Mutić y Nikola Stojanović. También permanecen algunas de las influencias de las historias de investigación internacionales, como la figura del inspector Mirković, un investigador peculiar que toca la trompeta y se guía por un sentido de la moral que le aleja del retrato de la corrupción policial que se muestra en sus superiores. Al mismo tiempo que compone una trama de thriller, esta lograda revisión de la historia original consigue introducir el reflejo de una sociedad que todavía trata de sobrevivir en medio de los traumas y de los recuerdos, que incluso impregnan a las generaciones más jóvenes. Y el enfoque menos masculinizado que el que tenía la película permite una mayor amplitud en la perspectiva de los acontecimientos. Sonja se mueve en un mundo de hombres del que trata de escapar a través de la disciplina deportiva del tiro al blanco, pero acaba atrapada por la violencia y la decadencia de una sociedad destrozada, y el trabajo de la joven actriz Anita Ognjanović es extraordinario, en la forma en que expresa esa ansiedad permanente en la que vive. Este retrato de vidas arruinadas, endeudas y envueltas en dinámicas de poder y en una especie de normalización de la corrupción ofrece una mirada nada complaciente hacia un país como Serbia, rodeada de tristes paisajes de edificios compactados que provocan una mayor asfixia, pero que también sirven a la protagonista como un adecuado entorno laberíntico que le permite usar su habilidad de francotiradora. Absolute 100 es una destacada miniserie que nos devuelve el pulso de un director que siempre ha estado interesado en retratar las dinámicas familiares en entornos hostiles, como esa frustrante lucha por la custodia de su hijo que lleva adelante el protagonista de la película Padre (2020). Y, a pesar de un cierto desequilibrio en los episodios centrales, consigue establecer un notable paralelismo entre un thriller lleno de tensión y un drama psicológico sobre personajes que tratan de sobrevivir en una sociedad que se siente fracasada. 

The Gray house

Miniserie | Prime Video USA | Estados Unidos 2024 | 8x70' ★ 

Creada por Darrell Fetty, Leslie Grief, John Sayles

Dirigida por Roland Joffé

Festival de Montecarlo '24: Inauguración


Otra serie que ha permanecido archivada hasta ahora después de que inaugurara con todos los honores el Festival de Montecarlo hace dos años es The Gray House (Prime Video, 2024), una ambiciosa mirada a la Guerra Civil norteamericana con nombres tan sólidos como John Sayles colaborando en el guión, dirigida por Roland Joffé (1945, Inglaterra), reconocido director hace unas décadas por sus películas Los gritos del silencio (1984) y La Misión (1986), y producida por Morgan Freeman, Kevin Costner y Leslie Grief, responsable de la aclamada miniserie Hatfields & McCoys (History Channel, 2012). A pesar de sus responsables, la serie distribuida por Paramount Global solo fue adquirida a finales del año pasado por Prime Video USA para su estreno en Estados Unidos, que hasta este fin de semana no la ha emitido finalmente. En su formato de ocho episodios cuya duración oscila entre sesenta minutos y una hora y veinte, la propuesta recuerda a las grandes miniseries que se producían en los años setenta y ochenta, sobre todo con Raíces (ABC, 1977), estructurada de la misma forma, pero en su aspecto formal la representación de la alta sociedad de Virginia y su entorno guerracivilista remite a Lo que el viento se llevó (Victor Fleming, 1939). Creada por Leslie Grief y Darrell Fetty, que fueron también los responsables de Texas rising (Channel History, 2015), la anterior miniserie dirigida por Roland Joffé, el acercamiento a la guerra de Secesión a través de las propietarias blancas de una mansión que forman parte en secreto del conocido como Ferrocarril Subterráneo, una red de ayuda a los esclavos negros, se presenta como una grandilocuente crónica sobre la guerra civil norteamericana que tropieza en la exposición de las tramas y resulta menos convincente en la representación del pueblo de Richmond, a veces envuelto en cierto aroma de cartón piedra. La serie fue rodada íntegramente en Rumanía, en algunos barrios característicos de Bucarest como el distrito de Primăverii y en unos estudios cinematográficos en la capital rumana. Comienza el 4 de julio de 1860, ocho meses antes del estallido de la guerra civil entre el Sur esclavista y el Norte abolicionista, previo a la autoproclamación de Jefferson Davis (Sam Trammell) como presidente de la Confederación del Sur, durante un baile de sociedad para celebrar el Día de la Independencia, organizado por Eliza Van Lew (Mary-Louise Parker) y su hija soltera Elizabeth Van Lew (Daisy Head). Ellas representan una apariencia de damas integradas en un entorno esclavista, mientras en secreto ayudan a jóvenes sometidos a huir de sus dueños con la ayuda de su porteador Isham Worthy, interpretado por el veterano Ben Vereen, del que todavía recordamos su trabajo en películas como Empieza el espectáculo (Bob Fosse, 1979). En el largo episodio Nothin' like the Fourth of july (T1E1), que dura casi una hora y veinte minutos, se presenta a otras protagonistas, como la joven sirvienta Mary Jean (Amethyst Davis), una joven que regresa de Liberia tratando de llegar a The Gray House, que al parecer está inspirada en algunas crónicas reales, y la prostituta Clara Parish (Hannah James), que afrontará la llegada de la guerra con un espíritu más pragmático. En la red de espionaje que se vuelve más activa conforme se acerca la guerra civil, también tiene una especial importancia una figura misteriosa a la que llaman The Shadow Man que sirve como enlace para la familia Van Lew, ocultando su rostro. Alrededor de esta trama principal se crea un entorno de personajes y subtramas que no siempre resultan interesantes, y a veces da la sensación de que podrían haberse eliminado para desatascar el desarrollo de la historia. Lo que no se le puede negar a un guión en el que se apunta la colaboración del aclamado guionista John Sayles sin que se detecte realmente cuál ha sido su aportación, es su ambiciosa mirada, que introduce en el episodio First blood (T1E3) acontecimientos relevantes como la batalla de Bull Run, en julio de 1861, en una imagen curiosa con miembros de la alta sociedad y periodistas observando el combate como espectadores desde una colina, y personajes secundarios como John Wilkes Booth (Charles Craddock), el asesino de Abraham Lincoln (Don Mullen), en el episodio Treason ends on the gallows (T1E5), pero únicamente se apunta como reflejo de sus ideas extremistas. 

Hay que acercarse a una serie que se proclama como inspirada en hechos reales, aunque cuenta en los créditos con consultores históricos, con cierta credulidad frente a la fidelidad a los acontecimientos que describe, pero es cierto que durante la guerra civil se desarrolló en Richmond un entramado de colaboradores con el bando abolicionista, especialmente cuando Jefferson Davis estableció la ciudad como capital de los Estados Confederados de América, después de la victoria en Bull Run. The Gray House refleja acertadamente las distintas formas con las que la proclamación del estado secesionista afectó a unos y a otros: "No importa lo bien que me traten las señoras Van Lew, este mundo les pertenece a ellas, no a nosotros. No habrá un lugar para nosotros mientras no seamos quienes nos rebelemos", dice Mary Jean, ahuyentando en cierta manera la posibilidad de que la historia sea percibida como otro relato de salvadora blanca de esclavos negros. La serie tiene más problemas para hacer creíbles algunas subtramas de ficción, como la intermitente relación entre Elizabeth, que no oculta su pensamiento abolicionista, y su pretendiente Hamton Arsenault (Colin Morgan), un caballero de Luisiana que termina como oficial en las tropas confederadas, mientras utiliza el trazo grueso para representar a los antagonistas esclavistas, especialmente el agente de la ley Stokely Reeves (Paul Anderson) y el cazador de esclavos Bully Lumpkin (Robert Knepper), dos personajes tan perversos que parecen caricaturas. Hay un intento de ofrecer tantas perspectivas que la historia principal se resiente y se desequilibra, mientras a veces la representación de la atmósfera bélica parece demasiado estereotipada, pero no se puede negar que Roland Joffé aporta su oficio en la dirección, incluso cuando resulte algo inflada por el uso de panorámicas y grúas que tratan de aportar cierto carácter épico a las imágenes. Y a pesar de que en algunos momentos las calles de Richmond tengan poca credibilidad, el diseño de producción consigue que Rumanía parezca Virginia y algunos paisajes exteriores adquieren un aliento bucólico, como en los primeros momentos en los que Elizabeth y Hamton todavía mantienen un ligero acercamiento romántico antes de que la guerra les separe. Sin embargo, The Gray House no resulta especialmente deslumbrante en cuanto a la representación de la guerra y la alta sociedad, pero el diseño de producción funciona con solvencia. Lo que más sorprende es que, a pesar de estar rodeada de tantos nombres destacados, la sensación que transmite es de absoluta medianía, sobre todo cuando se va acercando a una resolución que pretende reflejar el caos del final de la guerra. Como en la banda sonora, en la que se vuelven a reunir los estupendos compositores Bruce Broughton y John Debney tras colaborar juntos en Texas rising, pero sin que destaque demasiado un trabajo musical que resulta solamente funcional. Incluso se incluye en los créditos finales una canción compuesta por Diane Warren, la eterna nominada al Oscar, también este año por el documental sobre su trayectoria profesional Diane Warren: Relentless (Bess Kargman, 2024). También se ha hablado mucho estos días de los acentos sureños exagerados, especialmente en el caso de Mary Louise Parker y otros actores principales, y ciertamente a veces suenan extraños. Aunque trate de reconocer la labor de las heroínas, anónimas o no, en la lucha contra la esclavitud en medio de una guerra en la que el Sur se jugaba su principal soporte económico basado en la opresión, la profusión de personajes y tramas en The Gray House acaba absorbiendo el protagonismo de los personajes principales. 

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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

Gomora se puede ver en Prime Video.
Los gritos del silencio se puede ver en Movistar Plus+.
Lo que el viento se llevó se puede ver en Filmin, HBO Max y Movistar Plus+.

27 febrero, 2026

Berlinale 2026 - Parte 6: Berlinale Series Market Selects (II)

Las secuelas del debate político en torno al Festival de Berlín siguen manifestándose una semana después de su conclusión, pero en un sentido radicalmente distinto. Tras las protestas de la comunidad cinematográfica a través de un manifiesto firmado por un centenar de profesionales en contra de la condición apolítica del cine que defendió Wim Wenders, presidente del jurado oficial, en la rueda de prensa del primer día del festival, han sido sin embargo algunos comentarios manifestados en la gala de clausura los que han colocado a la directora Tricia Tuttle en una posición difícil. Ya hemos dicho en nuestras crónicas que su gestión de la polémica sobre la libertad de expresión no fue muy acertada, lanzando comunicados y concediendo entrevistas a lo largo del festival que en realidad contribuyeron a mantener viva la polémica y distraer la atención de la programación. Pero lo que ha despertado las mayores críticas han sido las declaraciones manifestadas durante la entrega de premios de algunos de los ganadores, especialmente el director sirio-palestino Abdallah Alkhatib, quien ganó el premio a la Mejor Ópera Prima en la sección Perspectivas por Chronicles from the siege (2026). En su discurso de aceptación acusó al gobierno alemán de ser "cómplice del genocidio en Gaza" (Amnistía Internacional declaró en 2025 que la reanudación de de la venta de armas a Israel por parte de Alemania era "irresponsable e ilícita, y conlleva el riesgo de complicidad en los crímenes de derecho internacional de Israel"), lo que provocó malestar en el Ministro de Cultura, el conservador y nacionalista Wolfram Weimer. Hace unos días el periódico Build, un medio sensacionalista alemán que ha recibido el mayor número de amonestaciones por violación del código ético periodístico, filtró la noticia de que Tricia Tuttle había sido convocada por el patronato de la Berlinale, a instancias de Wolfram Weimer, sugiriendo que podría ser despedida antes de los cinco años comprometidos. Pero esta información parece más un deseo de la línea editorial pro-israelí de Build que una realidad, aunque todavía se están llevando a cabo conversaciones entre la dirección del festival y el patronato. Mientras tanto, durante esta semana Tricia Tuttle ha recibido el apoyo de más de 3.000 figuras culturales, unos 700 cineastas alemanes e internacionales y unos 500 trabajadores del festival en distintos comunicados, e incluso de instituciones como la Academia de Cine alemana y la propia Comunidad de Cine de Israel, en un comunicado firmado por varios directores de festivales de cine israelíes que consideran que un festival debe ser "un espacio de debate abierto a todas las voces". Entre los partidos políticos alemanes, el SPD y Los Verdes también han apoyado a la directora del Festival de Berlín, e incluso han ido más allá, manifestando que "el verdadero escándalo es la forma en que el Ministro de Cultura está politizando la Berlinale". 

Nuestra última crónica de Berlinale Series Market Selects se acerca a otras series que han sido proyectadas durante las sesiones del Festival de Berlín, seleccionadas por sus posibilidades en los mercados internacionales. 

Monyová

República Checa 2025 | TV Nova, 6x45' | Episodios 1 & 2 | ★ 

Creada por Barbora Námerova, Klára Follová, Marta Fenclová

Dirigida por Zuzana Kirchnerová

Serial Killer '25: Mejor Serie Internacional, Premio Harper's Bazaar Mejor Actriz

La historia de la popular escritora checa Simona Monyová (1967-2011, República Checa) no ha sido llevada al cine o la televisión hasta ahora, a pesar de que su trayectoria personal y profesional ha trascendido más allá del ámbito literario, aunque se han adaptado algunos de sus libros a la televisión, en telefilmes como Roznese tě na kopytech (Olga Dabrowská, 2012) y Sebemilenec (Filip Renc, 2013). Desconocida en España, donde ninguno de sus libros ha sido publicado, la autora se convirtió en un personaje popular gracias al éxito de sus novelas románticas en las que establecía un vínculo emocional con los lectores a través del sentido del humor y la representación de mujeres que son impulsivas, lo que en determinados sectores fue criticado como un tipo de literatura popular. Ahora, la miniserie Monyová (TV Nova, 2025) trata de reflejar la historia personal de la escritora, que acabó envuelta en la dinámica de la violencia doméstica y tuvo un final trágico muy reconocible para los espectadores checos. Evitando el relato estrictamente cronológico, la propuesta se sitúa más específicamente en una descripción psicológica de la ama de casa Simona Monyová (Tereza Ramba), quien comienza a dar los primeros pasos como escritora a través de relatos románticos que son menospreciados por algunos miembros de su familia. Con una vida familiar estable pero aburrida, su primer marido, Pavel (Kryštof Hádek) es un hombre apático que acepta sin demasiado entusiasmo el progresivo éxito literario de su esposa, pero al mismo tiempo mantiene un cierto respeto por su trabajo. A pesar de tener una familia tradicional con tres hijos en la ciudad de Brno, el mismo aliento romántico que Monyová describe en sus novelas la conducen a vivir una aventura con el cámara de televisión Adam Lang (Igor Orozovič), separándose de su primer marido y casándose con él. Sin embargo, el descubrimiento del verdadero carácter de éste envuelve su segundo matrimonio en una pesadilla de violencia doméstica que se convertirá en el tema central de la historia. El mismo equipo responsable de la serie, con Barbora Námerova y Klára Follová a la cabeza, ha desarrollado también una miniserie documental titulada Love doesn't hurt (TV Nova, 2025), que bajo la dirección de Tomáš Klein, no está directamente conectada con la historia de Simona Monyová, pero aborda los patrones de violencia en las relaciones sentimentales y cómo los inicios sutiles pueden convertirse en una realidad cotidiana. Monyová obtuvo el premio Primetime Killer Award, máximo galardón del reconocido festival de series Serial Killer, que se celebra todos los años precisamente en la ciudad de Brno, donde vivió la escritora, siendo la segunda ocasión que este galardón se entrega a una producción checa, aunque el festival, nacido en 2018, tiene una historia corta. El jurado destacó que más allá de la relevancia local que pudiera tener la historia, ésta "es una revelación de muchos aspectos de la relación de los artistas entre la inspiración y la experiencia real, y aborda las complejas relaciones entre hombres y mujeres en la actualidad". 

Precisamente el enfoque de un relato que podría ser confundido, a partir de su planteamiento, con un tradicional true crime, trata de huir de los resortes narrativos habituales para construir, al menos en los dos primeros episodios que hemo podido visionar, una historia de empoderamiento, un reflejo de la capacidad de una mujer que, a pesar de estar absorbida por un matrimonio monótono con un hombre apático, decide tomar caminos arriesgados, no solo en su vida profesional sino también en su vida personal. Hay una percepción de que la persona se deja llevar por la resonancia de sus personajes, un deseo de Simona por encontrar esa historia romántica que ella imaginaba para las protagonistas de sus novelas, aunque la realidad la conduce hasta una trampa en la que el maltrato se convierte en un espacio del que no tiene escapatoria. Su reflejo de la realidad muestra la relevancia de una historia de violencia doméstica que se produce en el entorno de una mujer que se sale de los patrones que se asignan tradicionalmente a las víctimas de maltrato, alguien que ha conseguido tomar decisiones propias, que tiene una independencia económica y una capacidad para discernir las amenazas. Por eso Monyová parece dirigirse a lo largo de los restantes episodios hacia un estudio psicológico sobre las relaciones tóxicas y cómo éstas acaban atrapando en una espiral interminable. El hecho de que la serie esté principalmente enfocada desde la creación femenina aporta una mirada diferente, que no juzga ni lanza preguntas sobre la capacidad de Simona para marcharse, sino que establece la complejidad de este tipo de relaciones que absorben emocionalmente. La fortaleza exterior que transmite el personaje se percibe como un contrapunto de su fragilidad interior, y esto lo expresa con acierto la interpretación de Tereza Ramba, asumiendo como la principal virtud de un guión escrito bajo el formato de una sala de guionistas, la de encontrar una manera de no limitar a la protagonista al perfil de víctima, sino retratarla desde una personalidad multifacética: inteligente e imaginativa, pero al mismo tiempo impulsiva y vulnerable. Es interesante el planteamiento de la directora Zuzana Kirchnerová (1978, República Checa), quien presentó el año pasado su primer largometraje, Caravan (2025) en Un Certain Regard del Festival de Cannes. En el primer episodio de Monyová hay un tratamiento estilístico que surge del tono romántico de las novelas de la escritora, amplificado por el uso de una narración inspirada en sus relatos que funciona como una voz interior del personaje, y puede recordar al estilo de Elena Ferrante en La amiga estupenda (HBO Max, 2018-2024). El segundo episodio, que describe la separación de Pavel y el comienzo de la relación con Adam Lang, hay una estética kitsch que refleja a la protagonista desde su psicología, pero cuando surgen los primeros síntomas de control, la fotografía se vuelve más dura, casi documental. Con un estreno previsto para los próximos meses, Monyová consigue mantener un equilibrio que traspasa el posible desconocimiento de la obra de la escritora fuera de la República Checa y Eslovaquia, para describir patrones de comportamiento que son comunes en otras sociedades como la española. 

K1

Marruecos 2026 | 2M, 8x45' | Episodios 1 & 3 | ★ 

Creada por Khadija Alami

Dirigida por Nour Eddine Lakhmari, Hisham Ayush, Yasmin Bankiran

Las producciones cinematográficas marroquíes tienen cierta presencia en los festivales de cine, pero suele ser más desconocida a nivel internacional la producción audiovisual para televisión, generalmente marcada por dramas en forma de telenovelas que tienen un consumo local. Un reciente artículo del crítico de cine egipcio Joseph Fahim analizaba las vicisitudes de la televisión  árabe en la era del streaming, estableciendo varios hitos a lo largo de los últimos cincuenta años: desde las primeras comedias sociales de finales de los años sesenta y principios de los setenta hasta los dramas familiares de los ochenta y noventa, pasando por la influencia de los cambios que se generaron tras la Primavera Árabe en los años 2000, con la relajación de la censura que dio lugar a algunas telenovelas de gran éxito producidas en países como Túnez, y las tramas de temática social que se desarrollan en la actualidad. La aparición de las grandes plataformas internacionales como Netflix han marcado un cambio sustancial en la producción de contenido audiovisual árabe, estableciéndose una guerra no declarada entre Netflix y los habituales canales públicos. Pero si bien la plataforma de streaming suele tener éxito con sus estrenos internacionales, sus incursiones en la producción de contenido árabe ha sido generalmente torpe y con escaso éxito. Su primera serie árabe fue la producción jordana de terror para adolescentes Jinn (Netflix, 2019), pero en realidad ha conseguido escasa repercusión incluso a nivel local, exceptuando la serie jordana Escuela para señoritas Al Rawabi (Netflix, 2021) o el largometraje libanés-egipcio Perfectos desconocidos (Wissam Smayra, 2022), primera película árabe de la plataforma, que abordaba temas como la homosexualidad, escasamente tratados en el audiovisual árabe debido a la censura. Se trataba de un remake de la conocida película italiana Perfectos desconocidos (Paolo Genovese, 2016), que también tuvo una versión española dirigida por Álex de la iglesia. Las series árabes, lo que se denomina como musalsalat, abordan relaciones interpersonales, enfoques sociopolíticos y dramas históricos. Pero si bien las temáticas pueden resultar limitadas, eso no significa que no puedan tener interés para el público internacional; el ejemplo principal son las telenovelas turcas que, desde su perspectiva principalmente heteropatriarcal, han conquistando el mercado internacional. El Ramadán, que se celebra hasta mediados de marzo, suele ser la época más habitual para estrenar producciones audiovisuales comerciales en países como Marruecos. Pero el canal 2M, que transmite tanto en francés como en árabe, y que se ha convertido desde 2025 en el segundo canal de la emisora pública SNRT, permite algunas perspectivas algo menos tradicionales. 

Es el caso de K1 (M2, 2026), un procedimental policíaco que tiene como protagonista a un grupo de investigación de élite que pertenece a la Oficina Nacional de la Policía Judicial, y que está compuesta por los mejores policías de diferentes departamentos. Son los encargados de combatir el crimen organizado, colaborando en algunas ocasiones con la Interpol y con organismos internacionales, pero la serie también trata de acercarse a las problemáticas personales de sus miembros, que deben lidiar con traumas psicológicos provocados por la pérdida o el abandono. Claramente influida por los procedimentales de la televisión por cable norteamericana, K1 es un intento del audiovisual marroquí por realizar un tipo de series que tengan vinculación con los espectadores locales pero al mismo tiempo cierta ambición para adentrarse en mercados internacionales. Es la primera producción marroquí seleccionada en Berlinale Series Market Selects, y durante el mercado de series del Festival de Berlín se ha vendido a países como Francia, Bélgica y Alemania. La serie ha sido creada por Khadija Alami (1962, Marruecos), una productora muy relevante dentro del audiovisual de su país, especialmente a través de los servicios para rodajes internacionales que lleva a cabo su compañía K Films, sirviendo desde hace años como enlace de producción para series como Homeland (Disney+, 2011-2020) o Los hombres de SAS (HBO Max, 2022-2025). A través de las investigaciones del grupo de élite K1 se abordan temas relevantes dentro de la sociedad marroquí, y en los dos episodios que hemos visto, a pesar de cierta modestia de producción y algunas resoluciones apresuradas, encontramos un enfoque interesante hacia cuestiones sociales. En el Episodio 3 (T1E3), el trasfondo de una investigación se desarrolla dentro de esas raves de música electrónica que se organizan en el desierto, como las de la película Sirât (Oliver Laxe, 2025), que en realidad son una nueva forma de colonización occidental de los espacios tradicionalmente habitados por los beduinos. Hay un reflejo sobre cómo los nómadas que provienen de países occidentales se perciben como turistas que han sustituido los hoteles por autocaravanas que afectan al paisaje y a sus habitantes. Se podría decir que K1 es más interesante por los trasfondos de las historias que por las propias investigaciones centrales, destacando la relevancia de personajes femeninos dentro de un tipo de género que tradicionalmente está protagonizado por hombres. La realización de los episodios corre a cargo de directores con experiencia como Nour Eddine Lakhmari (1964, Marruecos), seleccionado en la Semana de Cine de Valladolid con sus películas Casanegra (2008) y Zero (2013), o la cineasta Yasmine Benkiran (1984, Marruecos), cuyo largometraje Queens (2022) fue seleccionado en la Semana de la Crítica del Festival de Venecia. 

Phoenix

Francia, Alemania 2025 | France tv/ZDF, 6x45' | Temporada completa | ★ 

Escrita por Louis Aubert, Matthieu Bernard, Clément Marchand

Dirigida por Franck Brett

Festival de la Fiction '25: Mejor Serie de 52 minutos - Suspense


Una publicación titulada L'ecologie, entre réalité et fiction ha recogido lo que denomina "cinco maneras en que la ficción francesa se apodera de las cuestiones medioambientales", concluyendo que entre las 45 producciones de los dos últimos años estudiadas, el 62% confronta al espectador con la ecología al menos una vez, pero solo un 2,6% la tienen como tema principal. La representación de los temas medioambientales, debido a la ansiedad que puede crear en el espectador, no se trata de forma seria y se hace con una perspectiva maniquea, sin muchos márgenes entre los ecologistas moralizantes y los malvados contaminadores. De hecho, solo una serie aborda directamente la eco-ansiedad, en el episodio Disfruta (T1E2) de El sentido de las cosas (HBO Max, 2024), protagonizado por un adolescente que se niega a celebrar el bar mitzvá como protesta por el futuro ecológicamente incierto que le ha dejado la generación de sus padres. El objetivo de este estudio no es empujar a los guionistas a escribir ecoficción, pero sí recomendar que hay formas diferentes de tratarla. En Francia se han producido recientemente dos series que tienen como tema principal la problemática medioambiental: La Vallée fracturée (France tv, 2025), sobre un pequeño pueblo de la región de Ardéche que se opone a unos planes de extracción de gas, y Phoenix (France tv, 2025), una coproducción internacional que recibió en el Festival de la Fiction celebrado el pasado mes de septiembre el premio a la Mejor Serie de Suspense. Son también dos ejemplos de otra manera habitual de tratarlo, a través del subgénero del eco-thriller, aunque en el caso de la segunda no encuentra la manera de evitar ser demasiado convencional, a pesar de su atractivo planteamiento. La historia sigue al denominado Grupo Phoenix, una organización clandestina que, ante la inacción climática, recurre a medidas extremas: secuestrar a los hijos de empresarios influyentes para obligarlos a cumplir con sus compromisos ambientales. El grupo está liderado por Matthias Boissel (Léo Legrand) y su hermana Éloïse Boissel (Marie Colomb), que acaban llevando a la práctica una cita de la antropóloga norteamericana Margaret Mead que les recuerda su profesor Jean Humbel (François Berléand): "Nunca dudes que un pequeño grupo de individuos comprometidos puede cambiar el mundo". Durante la celebración de un Foro Económico en Annecy, asisten altos ejecutivos de empresas industriales como Hans Frankenheimer (Benno Fürmann), Amaury de Montchanin (Arnaud Viard), Cassandra Sánchez (Jacqueline Dorado) y el banquero William Baker (Jonathan Nyati), que han creado una Fundación que lleva a cabo el proyecto Ice Back, que pretende recuperar el hielo de las zonas árticas, aunque el Grupo Phoenix lo considera una operación de greenwashing que esconde el blanqueo de dinero de dudosa procedencia: "Vuestra intención no es salvar los glaciares, sino recuperar el dinero que tenéis en cuentas offshore", comentan en una de sus reivindicaciones públicas. 

Así que deciden secuestrar a sus hijos para exigir que la inversión de 12 millones de euros que iban a realizar en ese proyecto sea transferida a la Fundación Climate Shield del profesor Jean Humbel, que lucha contra el cambio climático. Entre los secuestradores también se encuentra la joven española Alma Castera, estrella emergente del activismo en Cataluña que fue ridiculizada por un ministro en un debate televisivo, interpretada por la actriz valenciana Catalina del Rosario. El grupo de radicales ecologistas se completa con la artista callejera alemana Nina Lehdale (Alva Schäfer), el joven inglés de origen humilde Will Attenborough (James Willis) y Elías Bochatay (Gaël Langouët), que se incorpora al grupo como venganza por un accidente medioambiental que dejó parapléjico a su padre Charles (Hubert Delattre), y que es hijo de la agente de policía Béatrice Bochatay (Natacha Lindinger), lo que llegará a complicar la investigación. Phoenix asume por tanto su condición de coproducción internacional, y de hecho está producida dentro de la Alianza de televisiones públicas europeas New8, en la que se incluyen ocho países como Alemania, Bélgica, Dinamarca o Noruega. Se conforma por tanto un ecothriller que trata de reflexionar sobre las fronteras éticas a las que se enfrentan los jóvenes secuestradores, pero que nunca consigue profundizar demasiado en los planteamientos políticos porque está demasiado centrada en desarrollar la trama de thriller, que es uno de los principales problemas de este tipo de series. Aunque el Episodio 4 introduce algunas ideas interesantes sobre el sistema económico en el que están fundadas las grandes empresas, cuando los Phoenix pretenden obligar a los CEO a vender sus acciones en sus compañías para debilitar el sistema desde dentro, nunca terminan de desarrollarse. La serie se pierde en su propia ambición y en su intento de ser un thriller de suspense al mismo tiempo que una denuncia ecológica, pero sin llegar a ser ninguna de las dos cosas con suficiente rotundidad y efectividad. Está bien construida la dinámica del grupo de secuestradores, pero introduce relaciones personales y románticas que son innecesarias, y no se siente del todo la tensión dentro del grupo Phoenix. Mientras que la parte dedicada a las discusiones políticas y económicas resultan artificiales y superficiales, porque caen en el maniqueísmo que comentábamos al principio, especialmente en el retrato del empresario Hans Frankenheimer que, como todo buen alemán, decide llevar a cabo su propia investigación al margen de la policía, con el violento detective Bogdan (Adrian Can). Siendo entretenida, Phoenix también es demasiado inofensiva como para aportar nada relevante al debate medioambiental. 

The struggle for mother water

Canadá 2026 | Filmoption (sin plataforma), 8x52' | Episodios 1 & 6 | ★ 

Escrita por Michael Zelniker

Dirigida por Michael Zelniker


Entre las series seleccionadas en Berlinale Series Market Selects se encuentran únicamente tres producciones documentales: la última miniserie de Ken Burns The American Revolution (PBS, 2025), un excelente repaso al nacimiento de los Estados Unidos, la coproducción entre Turquía y Alemania In pursuit of the true Shaman (2026) y la miniserie canadiense medioambiental The struggle for mother water (2026), una llamada de atención a la crisis del agua en el mundo. Durante el rodaje a través de Norteamérica de su último documental, The issue with tissue - A Boreal love story (2022), el cineasta canadiense Michael Zelniker, descubrió algunas características comunes en las comunidades indígenas que visitó: su permanente lucha por el derecho a disponer de fuentes de agua limpias. A partir de esta experiencia, surgió la idea de abordar directamente esta problemática cuyas cifras son realmente terroríficas: se calcula que más de 2 mil millones de personas no tienen acceso a agua limpia para beber, y casi 4 mil millones carecen de acceso a un sistema de saneamientos que resulte fiable, y se anticipa que en 2030 la necesidad de agua dulce superará su disponibilidad en el mundo en un 40%. Estas son cifras aportadas por la miniserie documental terminada hace unos meses, pero la realidad más actual resulta incluso más preocupante: el pasado mes de enero un estudio efectuado por la Universidad de las Naciones Unidas declaró que "el mundo ha entrado en una era de bancarrota hídrica global", estableciendo que el 75% de la población mundial vive en países donde el agua escasea o es insegura, y que más de la mitad de los grandes lagos del planeta se están secando (Naciones Unidas, 20/1/2026). Conformado como un trabajo personal, que ha sido dirigido, escrito, editado y fotografiado por Michael Zelniker, el rodaje de The struggle for mother water le ha llevado por veintiún países en los que ha hablado con las comunidades que se enfrentan de manera directa a la crisis del agua. La trayectoria profesional de Michael Zelniker es bastante peculiar, comenzando en el mundo del cine como actor, donde ganó el premio Genie del cine canadiense como Mejor Actor secundario por Corazón de campeón (Ralph L. Thomas, 1983), en la que compartió reparto con Robert Duvall, y posteriormente trabajó en películas como Bird (Clint Eastwood, 1988) y El almuerzo desnudo (David Cronenberg, 1991). Pero en 2018, después de una larga carrera como profesor de cine, decidió enfocarse en trabajos como voluntario para organizaciones de lucha medioambiental, hasta que su carrera derivó hacia la dirección de documentales que abordan problemáticas ecologistas. El primer episodio de The struggle for mother water lleva como título Esta es nuestra única fuente de agua (T1E1), presentando la convivencia de algunas de las comunidades con el agua insalubre que proviene de su cercanía a basureros o de ríos contaminados por las industrias cercanas. 

En lugares como India o Etiopía la necesidad de buscar agua en lugares cada vez más lejanos obliga a largas travesías, lo que supone la pérdida de horas lectivas para los más jóvenes, que son los encargados de trasladarse para recoger la principal fuente de vida, cuya escasez no solo impide beber o asearse adecuadamente, sino también cultivar o cocinar. Michael Zelniker mezcla las intervenciones de diferentes interlocutoras en distintos países, lo que puede ser confuso en algunos momentos, sobre todo en el primer episodio, cuando se presenta una aproximación más general al problema. Pero cuando se enfoca en temas concretos, como en el sexto episodio, titulado Estamos enfermando con el agua (T1E6), el ritmo es más pausado y más efectivo. Una de las frases que repiten las entrevistadas es "El agua es vida", pero en este episodio también se expresa lo opuesto: "El agua puede provocar la muerte". Enfermedades como el dengue, el cólera o la diarrea se propagan debido a la falta de agua para la higiene adecuada, y una de las cifras más aterradoras que se muestran a lo largo de la serie se presenta en este episodio: "Cada año mueren a causa de la falta de agua potable 1,4 millones de personas. La diarrea mata anualmente a más de 400.000 niños menores de 5 años, y a más de 50.000 niños de edades comprendidas entre los 5 y los 9 años". Una de las características comunes en este tipo de comunidades es el primer plano que ocupan las mujeres, tradicionalmente dedicadas a la limpieza y el cuidado, y por tanto convertidas en impulsoras de las principales luchas medioambientales. Son ellas las que marcan la narración de la serie, incluso a pesar de que en países como México suponga un riesgo ponerse delante de la cámara, debido a las continuas amenazas contra el activismo medioambiental. Y conecta desde el propio título con el vínculo sagrado entre las mujeres y el agua, especialmente en el episodio Venimos del agua (T1E8). También se da la circunstancia de que las comunidades indígenas y las más marginadas son las que se ven afectadas por la falta de agua: en Zimbabue, los más privilegiados económicamente pueden permitirse estructuras de pozos de agua que cuestan unos 7.000 dólares, pero que no comparten con la comunidad. The struggle for mother water no pretende presentar el problema como exclusivo de las zonas más desfavorecidas: en el Río Athabasca del norte de Alberta (Canadá) hablan representantes de la Primera Nación Fort McKay, en San Bernardino (California) la empresa de bebidas BlueTriton extrae agua de fuentes que son necesarias para sus habitantes, y en Los Pedroches (Córdoba), también se acerca a la falta de agua potable debido a la contaminación del embalse de Sierra Boyera que se produjo en 2024, con sus efectos secundarios: "En una población de 80.000 personas llevamos más de un año dependiendo del agua embotellada, con lo que eso supone de contaminación de plástico. No confiamos en que el agua sea potable y eso provoca un efecto colateral". Cada episodio explora una dimensión diferente de la crisis del agua, lo que demuestra que las causas de esta crisis son múltiples y se manifiestan prácticamente en todas partes. The struggle for mother water demuestra la dimensión de este problema y trata de abordar sus posibles soluciones.


Caravan se estrena en salas de cine el 6 de marzo. 
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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

Perfectos desconocidos se puede ver en Netflix.
Sirât se puede ver en Movistar Plus+.
El almuerzo desnudo se puede ver en Acontra+ y Tivify.

24 febrero, 2026

Berlinale 2026 - Parte 5: Berlinale Series Market Selects (I)

La programación del Festival de Berlín ha impulsado este año la presencia de series y de proyectos que han ocupado buena parte del Berlinale Series Market, con presencia española a través de la producción Ravalear (HBO Max/3Cat, 2026), que en España se han empeñado en promocionar como parte de la sección oficial del festival, cuando no existe ninguna sección oficial de series en Berlín, solamente un Premio a la Excelencia concedido por Studio Babelsberg, que ha recaído en el drama médico brasileño Emergência 53 (Globoplay, 2026). Si la semana pasada dedicamos nuestras crónicas a algunas de las películas que formaron parte de secciones oficiales y paralelas, esta semana traemos una selección de producciones internacionales que han sido elegidas para formar parte de la categoría denominada Berlinale Series Market Selects, un sello de calidad que se enfoca en una quincena de series ya terminadas o estrenadas que son consideradas por su elevado potencial en el mercado internacional. Entre ellas se han elegido tres producciones españolas: El centro (Movistar Plus+, 2025-), La frontera (RTVE/Prime Video, 2025) y el inédito drama Por cien millones (Movistar Plus+, 2026), inspirado en el secuestro del futbolista Quini en 1981, así como la coproducción hispano-portuguesa Leonor, Marquesa de Alorna (RTP, 2026), con la participación de Tornasol Films.

Curiosamente, a pesar de los éxitos cosechados en anteriores ediciones, la programación de Séries Mania, que se celebra entre el 20 y el 27 de marzo, no incluye en su última edición muchos títulos españoles, compitiendo en la Sección Oficial Internacional Anatomía de un instante (Movistar Plus+/RTVE, 2025) y en la Sección de Formatos Cortos Sense filTRES (3Cat, 2025), escasa presencia para el nivel de producción español que ni siquiera aparece este año en la sección Panorama. El festival Séries Mania se inaugurará con el estreno de Los testamentos (Disney+, 2026), la nueva adaptación del universo de El cuento de la criada (HBO Max, 2017-2025), y se clausura con la producción canadiense Vitrerie Joyal (Prime Video, 2026), sorprendiendo que no haya presencia francesa para abrir o cerrar el festival, como es habitual. En la sección Oficial Internacional competirán junto a la española: Dear killer nannies (Disney+, 2026), una producción colombiana con John Leguizamo como Pablo Escobar; el drama australiano de misterio Dustfall (ABC/BBC/ZDF, 2026); el drama deportivo británico sobre mujeres futbolistas Major players (Channel 4, 2026); la intensa historia sueca Jag for ner till bror (My brother) (SVT, 2025); el drama biográfico francés Paolo (HBO Max, 2026); la esperada producción norteamericana The audacity (AMC+, 2026); y la comedia negra británica sobre filosofía, prisiones y traumas Waiting for the out (BBC, 2026). 

Cold Haven (Heimaey)

Islandia, Portugal 2025 | Síminn/RTP, 8x45' | Temporada completa | ★★★ 

Creada por Filippa Poppe, Joana Andrade, Sveinbjörn I. Baldvinsson

Dirigida por Arnór Pálmi Arnarson


Ambientado en el archipiélago de Vestman, al sur de Islandia, donde la isla más grande es conocida como Heimaey, a la que hace referencia el título islandés, el thriller Cold haven (Síminn/RTP, 2025) es una coproducción entre Portugal e Islandia que se estrenó en el país nórdico en noviembre pasado y ha llegado a la televisión pública portuguesa este mes de enero con el título de Refúgio do medo. La productora islandesa Glassriver, que habitualmente ofrece servicios de producción para rodajes, está detrás de otros thrillers que han tenido repercusión internacional como Black Sands (Stöð 2, 2021-) y hace unos años anunció en Conecta Fiction & Entertainment el desarrollo de la serie Magaluf (8x30'), ambientada en 1979 en la ciudad mallorquina, de manera que vienen impulsando este tipo de coproducciones con los países mediterráneos. Este thriller tiene lugar entre Portugal e Islandia, utilizando sobre todo los paisajes de esta última, y aunque se desarrolla en las islas Vestman en realidad se rodó principalmente en la ciudad de Hafnarfjörður, situada a unos 10 km al sur de la capital, Reikiavik, y también en lugares como Stórhöfði, al Norte de la isla de Heimaey, una estación meteorológica famosa por haber medido las velocidades de viento más altas que se han registrado en el hemisferio Norte. Esta ambientación especial en un lugar climáticamente hostil pero con paisajes espectaculares de acantilados y campos de lava, proporciona la atmósfera sombría que necesita la historia. Las dos protagonistas son Maria Santos (Maria João Bastos) y su hija Bela (Catarina Rebelo), que han decidido abandonar Portugal por razones desconocidas y actualmente viven en uno de los lugares más remotos y alejados de su país. Aunque no se conocen los detalles de su partida, cuando Maria aparece muerta junto a una carretera la tranquilidad de la pequeña isla se remueve y la investigadora Soffía Falsdóttir (Kristín Þóra Haraldsdóttir, a la que también veremos en La mujer danesa (Filmin, 2025)), regresa a su localidad natal enviada desde Reikiavik para hacerse cargo del caso, en colaboración con la inspectora local Matty Hansdottir (Anna Svava Knutsdottir). Este regreso también la enfrenta a circunstancias de su pasado y la obliga a involucrarse personalmente cuando es consciente de que su hijo Hákon (Viktor Benony Benedictsson) tenía una relación personal con Bela y con su madre. Al mismo tiempo, comienzan a surgir sospechosos como la ex-pareja de Maria, Alex (Ivo Canelas), un hombre celoso que descubrió su paradero a través de una fotografía publicada en las redes sociales por su hermana Glória (Cléia Almeida), y Tómas (Mauro Hermínio), que vive en la estación meteorológica de Stórhöfði y tenía una relación íntima con la víctima. Como en muchos thriller nórdicos, se desarrolla la investigación del caso al mismo tiempo que tiene especial relevancia el drama de personajes que va conformando un paisaje humano de relaciones tóxicas que establece un paralelismo con los paisajes áridos y el clima desapacible, como si la propia atmósfera fría y desapacible repercutiera en el carácter de los personajes. 

Convertida en uno de los éxitos recientes de la televisión islandesa, Cold haven está dirigida por Arnór Pálmi Arnarson (1987, Islandia), que ha dirigido series como The Minister (RÚV, 2020-2024) y fue co-creador de la interesante Húsó (School of Housewives) (RÚV, 2024), aportando oscuridad a la importancia del suspense a través de la utilización de los paisajes abruptos y amplios que refuerzan el aislamiento de los personajes. La configuración del archipiélago volcánico de Vestman, conformado por pequeñas islas separadas, ofrece una representación de algunos temas principales de la serie, como la sensación que tienen los protagonistas de estar a la vista pero al mismo tiempo atrapados y aislados, en un lugar al que solo se puede acceder a través de ferries que comunican las islas con el continente. Cuando Maria resalta la espectacularidad del paisaje a su llegada a la isla, su hija contesta: "Es un poco aterrador. Parece como si quisiera tragarnos". La historia también adquiere un carácter peculiar a través de esa mezcla de idiomas entre el islandés de la zona, el portugués en el que se comunica el entorno familiar de Maria y Bela, y el inglés en el que se entienden portugueses e islandeses, lo que también es una manera interesante de reflexionar sobre las herramientas de comunicación verbal como reflejo de la incomunicación emocional entre algunos personajes. Hay un buen ritmo a lo largo de las tramas, aunque el guión quiera complicarse demasiado con una subtrama relacionada con el contrabando que no resulta del todo necesaria, mientras que las incursiones en el pasado para mostrar la vida anterior de Maria y Bela en Portugal ofrecen un contraste de luminosidad y colorido en localizaciones como Lisboa, que se alejan de la habitual representación de la ciudad. Concentrada en las amplias avenidas de arquitectura de los años 50, la serie refleja la familia de clase media-alta que rodea a las dos protagonistas, en contraste con la vida más modesta que llevarán en Islandia. Destaca una escena de huida que tiene como trasfondo la pared de azulejos Cidade colorida (1957) que creó el artista Carlos Botelho, y que es una contraposición con la oscuridad que obliga a ambas a escapar de Portugal y aislarse en el lugar más remoto. Como suele suceder, la información se va dosificando a lo largo de la historia y quizás el final es menos impactante de lo que se podría esperar, además de contar con un nivel algo desequilibrado en la interpretación de los actores, especialmente en el reparto portugués, quizás por la dificultad de que un director islandés ruede en un idioma que no entiende. Pero Cold haven consigue mantener el equilibrio entre un drama de personajes bien construidos y un thriller nórdico que quiere ir más allá de las habituales representaciones. 

La linea della Palma

Suiza, Italia 2025 | RSI/Arte, 6x45' | Temporada completa | ★★★ 

Creada por Maria Roselli, Mattia Lento, Thomas Ritter | Escrita por Thomas Ritter

Dirigida por Fulvio Bernasconi

Festival de Cine de Soulere '26: Premio del Jurado Interpretación (Esther Gemsch)

Durante una noche de octubre de 1969, un joven que trabajaba para la mafia siciliana se introdujo con relativa facilidad en el Oratorio San Lorenzo de Palermo y robó el lienzo del cuadro "Natividad con los santos Lorenzo y Francisco de Asís" (1609) de Caravaggio, que se cree que había pintado un año antes de su muerte mientras se encontraba refugiado en la ciudad de Palermo, para evitar su detención por un asesinato. A pesar de algunas confesiones de miembros de la mafia, se perdió la pista a principios de los años ochenta y nunca se ha recuperado, mientras en el mismo lugar donde se encontraba expuesto se puede ver en la actualidad una reproducción fotográfica en alta resolución de un cuadro cuya historia fue contada en el documental Operazione Caravaggio (Emanuele Flangini, 2016). Aunque algunas investigaciones concluyeron que podría haber sido destruido al no encontrar compradores, también hay otras líneas de investigación como la llamada "pista Suiza", que defiende que podría haber sido trasladado a ese país. Este es el principal punto de partida de un thriller que comienza con el robo del lienzo, representado aproximadamente como se sabe que ocurrió, y que posteriormente construye una historia de ficción en torno a este hecho real. La linea della Palma (RSI/Arte, 2025) hace referencia a una cita del escritor y político Leonardo Sciascia (1921-1989, Italia) que aparece al principio del episodio Ritorno a casa (T1E1): "Con el calentamiento global, las palmeras se desplazarán cada vez más al norte... y con ellas la mafia". Cuando la periodista Anna Romano (Gaia Messerklinger) recibe la noticia de que el cuerpo de su padre ha sido encontrado en el interior de un coche hundido en el lago Lugano, comienza una investigación para averiguar las circunstancias en las que murió. Ella y su hermano Francesco (Luca Filippi) habían creído que su padre había abandonado a su familia hace treinta años, por lo que el descubrimiento cambia radicalmente la imagen que tenían de él. Pero conforme se involucra en la investigación, también descubre que su muerte está relacionada con las conexiones de su familia con la mafia siciliana y con el robo del cuadro de Caravaggio. La serie ha sido creada por los periodistas Mattia Lento y Maria Rosselli, quien investigó hace unos años la "pista Suiza", que describió en el podcast Il furto del Caravaggio, la pista Svizzera (2024, RSI), y posteriormente se ha incorporado el guionista Thomas Ritter (1967, Suiza), que co-escribió películas como Las audaces (Michael Steiner, 2023). El guión entrelaza realidad y ficción para componer un thriller de suspense que introduce constantemente giros de guión para establecer las relaciones entre los personajes, aunque a veces pueden resultar demasiado previsibles y los antagonistas pongan cara de antagonistas, como el inspector Gerrini (Michele Venitucci), compañero del investigador Andrea Cavadinia (Alberto Boubakar Malanchino), que parece tener cierta desconfianza por las intromisiones de Anna. El descubrimiento de la muerte de su padre hace años también supone otra revelación para la protagonista, y es que las cartas que recibía de él en realidad eran enviadas por su madre Caterina (Sandra Ceccarelli): "Tu hermano ya no hablaba, y tú te despertabas cada noche llorando. Yo me sentía morir, porque entendí que tu padre no regresaría jamás. Así que comencé a enviarte regalos de su parte", le dice a su hija. La linea della Palma se desarrolla como una historia de suspense que desvela gradualmente las conexiones entre los personajes, y que se enfoca en un tipo de mafia más desconocida, la que vincula Suiza con Italia, mucho más discreta y que se mueve entre la alta sociedad del cantón de Tesino. En los últimos años algunas operaciones policiales han desmantelado células establecidas en Suiza de organizaciones mafiosas italianas como la 'Ndrangheta.

Sin embargo, esta aproximación no termina de profundizar en las conexiones de las redes mafiosas en Suiza, porque la serie prefiere quedarse en el terreno del thriller más o menos convencional, mezclado con un drama familiar que incorpora relaciones a veces previsibles, como la conexión sentimental entre la periodista Anna y el inspector Andrea, que acaba transmitiendo cierta pereza. Más interesante es el retrato de la alta sociedad de Tesino y sus vínculos criminales, que al mismo tiempo también está relacionada con la protagonista, especialmente a través de la Duquesa, interpretada por la actriz Esther Gemsch, que fue galardonada este pasado fin de semana con el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cine Suizo de Soulere. Aunque aparentemente resuelve con cierta credibilidad la trama principal en el episodio Il Caravaggio (T1E4), la historia se desarrolla con diferentes matices en los dos últimos, aportando algunos descubrimientos que cambian la perspectiva de la investigación. Pero tiene dificultades para ir más allá de un misterio ligero que aporte cierta profundidad a los temas que aborda: la búsqueda de la verdad, el legado familiar y la dualidad en la que permanece la protagonista, entre su historia personal y su responsabilidad como periodista, que a veces entran en un conflicto ético. El director Fulvio Bernasconi (1969, Suiza), que ha dirigido películas como Fuori dalle Corde (2007), ganadora del Leopardo de Plata al Mejor Actor en el Festival de Locarno, y series de intriga como Quartier des Banques (RTS, 2017-2019), aporta un buen oficio y un ritmo adecuado a la historia, introduciendo algunos recursos visuales que refuerzan la psicología de los personajes a través de rotaciones de eje de la cámara que reflejan cómo el mundo de la protagonista se ve completamente sacudido. En algunas entrevistas suele mencionar su interés por la tridimensionalidad de los personajes lo que en el caso de Anna no solo se trata de una descripción psicológica sino palpable, formando un triángulo entre su hermano y su madre, con los que establece una relación muy diferente. Pero si el guión se esfuerza por aportar hondura emocional a la protagonista, se olvida de desarrollar otros personajes como el inspector Andrea, que se quedan en meros resortes narrativos algo planos. Rodada en Lugano, ciudad originaria del director ahora residente en Ginebra, en La linea della Palma los espacios como el Parco Ciani y el Grand Hotel Villa Castagnola a orillas del lago ofrecen una estética de lujo y elegancia. La serie mantiene el tono de suspense, pero utilizando recursos algo convencionales, aunque subraye los claroscuros de la compra-venta de obras artísticas y la línea delicada que separa (o une) la legalidad de las actividades criminales. La movilidad de las mafias se expone desde el final de la frase de Leonardo Sciascia con la que comienza la serie: "Dentro de unos años veremos aparecer palmeras incluso donde hoy todavía no existen".

Emprises (Conviction)

Canadá 2025 | ICI Tou.Tv, 10x45' | Temporada completa | ★★★ 

Creada por François Pagé

Dirigida por Yannick Savarde


La historia del guionista François Pagé es casi tan misteriosa como sus propias series. Después de abandonar su trabajo como consultor de gestión de riesgos para dedicarse a escribir, recibió en 2011 un diagnóstico de cáncer de huesos que le obligó a un largo tratamiento, pero algunos años después surgió el rumor de su suicidio, lo que él mismo no solo no se preocupó en desmentir sino que lo acabó alimentando. En 2021 explicaba en una entrevista que estaba pasando una mala racha y tenía pensamientos suicidas, por lo que cuando surgió el rumor "no lo negué porque simplemente quería dejar atrás esa etapa de mi vida; no es más complicado. Pasé por una etapa de depresión" (Le Soleil, 12/11/2021). Poco después de esta entrevista se estrenó la serie policíaca Classé secret (AddikTV, 2022-2023) y posteriormente ha trabajado en Dernière Seconde (Illico+, 2025). Pero en cierta manera se pueden encontrar algunos elementos comunes a su fingida muerte en el planteamiento de su última miniserie, Emprises (Conviction) (ICI Tou.tv, 2025), que en principio solo está concebida para una temporada, aunque el final pueda sugerir que podría continuar. El planteamiento inicial de la serie puede parecerse al de muchos thrillers: la farmacéutica Raphaëlle Bayard (Marilyn Castonguay) tiene un matrimonio estable en la ciudad de Sherbrooke, casada con un amable y cariñoso dueño de un restaurante, Jérôme Dubé (Jean-Moïse Martin) y con un hijastro adolescente, Adam (Sam-Éloi Girard), que está a punto de cumplir dieciocho años. Sin embargo, la noche del cumpleaños de Adam, Raphaëlle no encuentra ni a su hijo ni a su marido en casa, y conforme pasan las horas crece la sospecha de que les ha podido pasar algo. El descubrimiento de un coche abandonado plantea dudas al sargento detective Robert Trudel (Éric Bruneau) y su compañero Ajay Patel (Mikhail Ahooja), sobre la posibilidad de que hayan sido secuestrados. Y mientras Raphaëlle descubre que la cuenta conjunta que tenía con su marido ha sido vaciada, la investigación policial se detiene cuando descubren que, en realidad, Jérôme y Adam han desaparecido por voluntad propia. La serie por tanto no se centra en un thriller en el que se trata de averiguar la verdad sobre una desaparición, sino que tiene planteamientos más amplios en torno al compromiso, las ideologías y sus consecuencias. Esto se refleja también a través de una trama paralela que está conectada con la principal: Yelena Raymond (Florence Deschênes) es una madre soltera que formó parte de un grupo neonazi, hasta el punto de tener tatuada una esvástica en su mejilla. Su contratación en el laboratorio de la farmacia de Raphaëlle Bayard provocará suspicacias, especialmente cuando una investigación periodística saca a relucir su pasado. 

Emprises, que estrenó una primera parte de cinco episodios el año pasado y los cinco finales este mes de enero, se desarrolla como un drama que reflexiona sobre las relaciones personales y los secretos. Conforme Raphaëlle Bayard se adentra en la investigación sobre su marido Jérôme, se da cuenta de que tras doce años de matrimonio nunca ha llegado a conocerlo, no desde luego sus inclinaciones hacia las conspiraciones sobre un inminente colapso de nuestro planeta y su creencia de que determinadas acciones ecoterroristas son la única solución para despertar a la sociedad. Las conexiones a través de internet se convierten en una pantalla que oculta las verdaderas ideologías, mientras otros personajes también tratan de mantener el secreto sobre sus planteamientos pasados para regresar a una cierta normalidad. También se introducen otros personajes secundarios que afectan a la propia búsqueda, como la presencia de Anouk Trépanier (Madeleine Péloquin), la ex-esposa abandonada por Jérôme, que llega a Sherbrooke para encontrar a su hijo, aunque tenga que utilizar sus contactos con la mafia para lograrlo; el padre de Raphaëlle, Pierre Bayard (Vincent Graton) es un hombre de convicciones firmes que ha tenido una relación distante con su hija desde la muerte de su madre; y Noémie Vaugeois (Alice Pascual) es una investigadora privada que suele actuar al margen de la policía, con un especial talento para encontrar a personas desaparecidas, a quien sugiere Yelena como posible colaboradora. Hay numerosos hilos narrativos en una miniserie que a veces se desequilibra entre tantas tramas paralelas, algunas más efectivas que otras, pero que sugiere que podría estar basada en algunos aspectos de la propia vida misteriosa de su creador, François Pagé, del que ni siquiera existen fotografías en internet. Bien dirigida por Yannick Savard (1979, Quebec), quien ya dirigió otra serie escrita por el mismo guionista, Piégés (AddikTV, 2020), la miniserie ofrece interesantes elementos de reflexión sobre cómo pueden influir los valores personales y las creencias en las acciones de los personajes, abordando los movimientos conspiranoicos, pero también el ecoterrorismo y los nuevos fascismos de una manera que resulta especialmente estimulante. 

Nora Sand: The pushover

Dinamarca, Noruega 2025 | TV4, 6x45' | Temporada completa | ★★★ 

Creada por Arne Berggren, Kristine Berg

Dirigida por Magnus Berggren


Hace unos años se estrenó la primera adaptación del debut literario de la escritora Lone Theils (1971, Dinamarca), que suponía el comienzo de una serie de libros protagonizados por la periodista Nora Sand, y que en España fue publicado como Las chicas del ferry (2015, Ed. Edhasa), actualmente descatalogado, al igual que el segundo libro, La mujer del poeta azul (2017, Ed. Edhasa), las dos únicas que se han editado en nuestro país de un total de seis publicaciones. Fatal crossing (TV4, 2023) consiguió cierta repercusión, sobre todo a partir de que la distribuidora Walter Presents que pertenece a Channel 4 y está especializada en estrenar en Gran Bretaña títulos internacionales, seleccionara esta serie como una de sus propuestas en 2025, estrenándose casi al mismo tiempo que su segunda temporada, The pushover (TV4, 2025), basada en el sexto y penúltimo libro de la serie literaria, The Pushover (Troskyldigheden selv) (2023). Sin embargo, a pesar de ser una secuela, da la impresión de que esta entrega es más bien una especie de reinicio que no tiene demasiado en cuenta lo que ha ocurrido en la temporada anterior. Al final de aquella, Nora Sand (Marie Sandø Jondal) caía en desgracia en la revista Globalt, que se publicaba en su Jutlandia natal, pero al comienzo de esta segunda parte ella sigue trabajando para la revista, ahora asentada en Copenhague. Así que en cierta manera The pushover transcurre como si no hubiera ocurrido nada de lo que pasó en la primera entrega, con la periodista envuelta ahora en una investigación paralela a la que lleva a cabo el inspector Morten Stark (Morten Hauch-Fausbøll) alrededor de un aparente asesinato cuando una rica heredera es encontrada ahogada en una piscina, en el Norte de Selandia. Las sospechas inmediatamente recaen en su amante Tom (Sigurd Holmen le Dous), quien confiesa el crimen como un accidente, pero las pesquisas de la periodista la llevan a encontrar algunos antecedentes sospechosos del posible culpable como un estafador de mujeres y a pensar que el asesinato esconde mucho más que un simple crimen pasional. La serie plantea algunas cuestiones interesantes sobre la naturaleza del mal, expresadas a través de la narración de Nora Sand al principio del primer episodio: "¿Qué es el mal? ¿Y cuándo comienza realmente un asesinato? ¿El día que alguien muere? ¿O el día en que nace el asesino? Siempre buscamos respuestas sencillas. Causa y efecto. Correcto o incorrecto. Buscamos patrones y una explicación simple. Porque nos hace sentir más seguros. Pero algunas cosas son inexplicables. Lo llamamos locura. Algo sobrenatural. Maldad". Un planteamiento atractivo para una propuesta que desvela rápidamente la identidad de un posible culpable para enfocarse en su psicología y en las consecuencias de su pasado. 

Pero, a pesar de que hay una especie de desapego respecto a la que podríamos considerar como primera temporada, esta segunda entrega comparte algunos de los problemas que tenía aquella, especialmente a través de un ritmo pesado y una cierta tonalidad trascendente en los diálogos y en cómo se comportan los personajes. Cada conversación está marcada por continuas pausas que parecen querer aportar cierta profundidad y una atmósfera asfixiante, pero en realidad acaban poniendo a prueba la paciencia del espectador, subrayada por un estilo de dirección a cargo de Magnus Berggren, quien también dirigió la anterior, que utiliza zooms lentos y se detiene en detalles como una mosca que se posa en la mejilla de la víctima. Lo que no significa que The pushover no consiga tener su propia personalidad, sino todo lo contrario, y si realmente esta gravedad tonal estuviera acompañada por cierta profundidad psicológica sería incluso encomiable que se apostara por un ritmo diferente al que nos tienen acostumbrados los thrillers tradicionales de las plataformas de streaming, pensados para ser vistos como pantalla secundaria. El problema es que no hay trascendencia más allá de los diálogos, a pesar de que The pushover aborda la investigación desde una perspectiva menos interesada en resolver un crimen que en descifrar la verdadera naturaleza del mal, indagando en cuáles son los resortes que conducen a un acto de violencia en medio de las dinámicas de poder, las relaciones de género y las citas digitales. Hay que reconocer como interesante el enfoque casi espiritual de esta reflexión sobre el mal, que acerca a la serie a un cierto tipo de novela escandinava de misterio que se apoya en una base religiosa, y que tradicionalmente ha sido poco adaptada al cine o la televisión, un poco a la manera de los libros de Åssa Larsson (1966, Suecia) que exploran el crimen dentro de comunidades religiosas rurales. Pero no parece que la intención de los creadores, el reconocido novelista Arne Berggren (1960, Noruega) y la guionista Kristine Berg, quienes junto al director Magnus Berggren forman la pequeña productora noruega Shuuto, sea la de profundizar en los aspectos más psicológicos de la historia y en la reflexión más metafísica en torno a la naturaleza del mal. Porque la forma de abordarlo resulta superficial, a través de diálogos demasiado explicativos, y la manera de mostrarlo es demasiado lánguida. 


Por cien millones se estrena en Movistar Plus+ el 26 de marzo.
Los testamentos se estrena en Disney+ el 8 de abril. 
The audacity se estrena en AMC+ el 13 de abril. 
Ravalear se estrena en HBO Max en mayo. 
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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

Las audaces se puede ver en Filmin y Prime.