01 septiembre, 2026

Vientos nórdicos 2026 - Parte 2: Las series escandinavas que vendrán - Noruega/Dinamarca

En los pasados días se han producido dos de los encuentros más destacados con el audiovisual noruego: en el apartado cinematográfico, la entrega de los premios Amanda que reconocen las mejores películas del año pasado, parecidos a los Goya pero entregados por un jurado y por las votaciones del público, y en el apartado de series la última edición de Seriedagene, una propuesta de debates y conferencias en torno al audiovisual en la que se presentan las producciones que se estrenarán esta temporada. En los premios Amanda, que se entregaron en el marco del Festival de Haugesund, dedicado principalmente a los próximos estrenos del cine nórdico, no ha habido grandes sorpresas, con Valor sentimental (Joachim Trier, 2025) refrendada en su propio país como la Mejor Película del año después de una larga trayectoria de premios que comenzó en el Festival de Cannes. En total, la película consiguió ocho de los doce premios a los que estaba nominada, también galardonada en Dirección, Guión, Interpretación de reparto (Inga Ibsdotter Lilleaas), Fotografía, Diseño de producción, Maquillaje y Montaje. La otra ganadora de la noche fue la producción bélica La batalla de Oslo (Daniel Fahre, 2025), que recibió el Premio del Público, aunque fue el único que se llevó en la ceremonia. Pero la única sorpresa fue el premio de Interpretación principal (no hay distinción de géneros) para la actriz Pia Tjelta por la película Don't call me mama (Nina Knag, 2025), que no pudo llevarse Renate Reinsve. En otras categorías, la película de animación Flåklypa: Rally from Paris to the Pyramids (Rasmus A. Sirtvensen, 2025), continuación de un clásico de los años setenta, logró los premios a Mejor Música (Ola Kvernberg) y Diseño de sonido. 

Joachim Trier es reconocido en su país con el Premio Amanda © Jan Kåre Ness/NTB

En cuanto a series, el encuentro anual Seriedagene vive un cambio estructural, pasando desde esta edición número once a ser organizado por el Festival de cine Oslo Pix y celebrándose dentro del marco de sus actividades, en este caso el 31 de agosto, un día después de la clausura del festival. Quizás por tratarse de una edición de transición, el contenido ha sido este año mucho más limitado, con pocas conferencias que se han celebrado en una sola sala de cine, en vez de disponer de varios paneles en paralelo y sin retransmisión en directo como en ediciones anteriores y con una logística bastante incómoda, obligando a los participantes a desplazarse lejos de la sede principal hasta un restaurante en el que se celebró la conferencia de Isabella Eklöf (1978, Suecia), directora de series como Industry (HBO Max, 2020-2027) y La muerte de Bunny Munro (SkyShowtime, 2025), que fue la principal invitada internacional. El nuevo formato de organización elimina cierta independencia de Seriedagene, incorporándola dentro de una programación general que le resta visibilidad, por mucho que se celebre un poco al margen del festival de cine, pero habrá que esperar a próximas ediciones para ver si Seriedagene pierde su interés como este año o por el contrario se abre a más actividades. Entre los paneles se celebraron algunos tradicionales de este tipo de encuentros que ya resultan algo cansinos, como el desarrollo de la IA o los dramas verticales, a los que algunos países como Noruega y España están llegando tarde. Pero las conferencias sobre este formato se quedan en algo superficial, mientras que en festivales como Séries Mania se abordaron este año algunos puntos de vista más interesantes, como la normalización de las narrativas de género tradicionales y machistas que están recuperando los microdramas, como comentamos en nuestras crónicas. Como es habitual, durante la celebración de Seriedagene la crítica especializada entregó los Premios de la Crítica a las mejores series noruegas en tres categorías, sin grandes sorpresas: Mejor Comedia para la primera temporada de Nepobaby (TV2, 2025-), y Mejor Drama y Mejor Actor (Anders Baasmo) para Un hombre mejor (Filmin, 2025). Finalmente, hace unos minutos se ha anunciado en rueda de prensa la película elegida por el Instituto de Cine Noruego para representar a Noruega en la categoría de Película Extranjera de la próxima edición de los Oscar. Entre las tres candidatas estaban Sin expectativas (Eivind Landsvik, 2026), el documental Trango (Christopher Carvasal, 2025) y Growth of the soil (Hans Petter Moland, 2026), que finalmente ha sido la elegida. La película, que competirá en la sección oficial del Festival de San Sebastián, se estrenará en Noruega el próximo 30 de octubre. Basada en la novela del escritor Knut Hamsun La bendición de la tierra (1917, Ed. Nórdica Libros), por la que logró el Premio Nobel de Literatura en 1920, narra la historia de Isak y su mujer Inger quienes, con su trabajo y fuerza de voluntad, se abren camino en una tierra hostil.

Los siguientes comentarios se basan exclusivamente en el visionado de las temporadas completas de las series que destacamos y pueden contener información relevante sobre sus argumentos.

Nepobaby

Temporada 2 | TV2 | 6x30' ★★★ 

Creada por Henriette Steenstrup, Siri Seljeseth

Dirigida por Hallvar Witzø

Premio de la Crítica '26: Mejor Comedia Dramática


El muy esperado regreso de la última serie creada por Henriette Steenstrup no ha tenido la repercusión que obtuvo la primera temporada, que se convirtió en uno de los estrenos más vistos de la plataforma TV2 Play. También hay que decir que la segunda temporada de Nepobaby (TV2, 2025-) ha tenido su gran estreno el mismo día del fallecimiento del rey Harald V, lo que ha acaparado durante el fin de semana buena parte de la atención de los espectadores hacia programas especiales y documentales en torno a su figura. A pesar de eso, actualmente Nepobaby se encuentra en el cuarto puesto de programas más vistos de la cadena, superándole dos reality shows y la telenovela australiana Home and away (7 Network, 1988-) entre las preferencias de los espectadores. Pero eso no quiere decir que la trama sea menos interesante, manteniendo la sencillez de su propuesta pero en esta ocasión llevando las situaciones hasta extremos más drásticos, aunque al mismo tiempo ofreciendo más información sobre los personajes. La trama principal de la primera temporada introducía a Emma Nystedt (Vivild Falk Berg) en un mundo completamente nuevo cuando recibía una herencia millonaria que la hacía partícipe del accionariado de la empresa Procyon junto a varios hermanos que desconocía que tenía. Calificar a la familia Bullmann como disfuncional es quedarse corto, y las reuniones entre los cuatro hermanos se difuminan como reuniones de trabajo porque todos forman parte de la junta directiva de la compañía, destapando las diferencias entre ellos. Si en la anterior entrega Emma descubría que el entorno de lujo y de riqueza escondía en realidad unas relaciones complejas marcadas por diversos traumas y por traiciones, en esta segunda temporada Emma acaba siendo partícipe de esas intrigas hasta, casi, convertirse en una parte de ellas, sobre todo cuando Christian (Nicolai Cleve Broch) toma una decisión que otorga a Emma una capacidad de influencia sobre la empresa mucho más destacada. En su mundo particular, el de una joven fisioterapeuta con una pareja con la que prepara su próxima boda, Emma también tiene que tomar una decisión importante cuando a su novio Niko (Deniz Kaya) le ofrecen una oportunidad de trabajo en Bodø, una localidad al Norte de Noruega que les obligaría a mantener una relación a distancia o abandonar Oslo, donde ya habían conseguido comprar un pequeño apartamento. El contraste entre la vida sencilla de la pareja, que por otro lado resulta un poco monótona, y el lujo enmarcado en traiciones de la familia Bullmann, funciona como un elemento estructural de la serie, y en esta segunda temporada se refuerza aún más. Cada reunión familiar se convierte en una discusión que mezcla los traumas personales con las decisiones profesionales, y las hermanas Fie (Kristin Grue) y Kaisa (Helle Ryg Eia) a veces son simples espectadoras de los conflictos entre Christian y la hermana mayor Maggie (Henriette Steenstrup). Kaisa es la que tiene una conexión más cercana con Emma, aceptándola desde la primera temporada como un miembro más de la familia, pero también con un cierto toque de paternalismo cuando se ofrece a comprarle el vestido de boda. Y en episodios como No me digas lo que no puedo hacer (T2E4), cuando todos los hermanos se reúnen en la casa familiar para esparcir las cenizas de su padre Doddo (Bjørn Skagestad), los recuerdos de Maggie nos introducen en un flashback sobre su infancia que ayuda a explicar la tensa relación que mantiene con Christian. 

Alejándose de la mirada optimista y positiva de Perni (Netflix, 2021-2025), las dos guionistas que ahora son Henriette Steenstrup y Kine Jeanette Solberg, que hace dos años estrenó la comedia post apocalíptica Dummedag (NRK, 2024), parecen disfrutar elaborando diálogos con doble filo e intrigas familiares que repercuten también en el negocio, y en ese sentido Nepobaby consigue ese toque de cinismo en algunos personajes que la hacen especialmente atractiva, como una versión más cotidiana de las traiciones entre familias poderosas como Yellowstone (SkyShowtime, 2018-2024), a la que puede recordar sobre todo en las escenas en la gran casa familiar rodeada de una gran extensión de terreno, donde se encuentra un cementerio en el que están enterrados tanto los familiares muertos como sus mascotas, incluido un caballo. Nadie es completamente inocente en esta historia, y cada uno de los miembros de la familia oculta algún secreto inconfesable, pero en cierta manera la segunda temporada desarrolla una cierta atracción de Emma, aparentemente "demasiado inocente", como la describe Christian, hacia ese entorno de intrigas, como una especie de seducción del lado oscuro. También tiene más peso en esta segunda temporada el personaje de Maggie, interpretado de forma cómoda por Henriette Steenstrup quien, de hecho, suele visitar este tipo de personajes antagonistas en muchos de sus trabajos. Maggie es tan retorcida que, sabiendo que su hermano Christian tiene un problema de ansiedad alimenticia, es capaz de enviar un cargamento de donuts y pasteles a su casa como una especie de broma. En la casa familiar, los hermanos son recibidos por su tía Lisen (Petronella Barker), un personaje nuevo que aparece a mitad de temporada y que aparentemente se mantiene al margen de los negocios familiares, pero también descubrimos que utiliza el apellido de la familia para hacer marketing con sus retiros de pensamiento holístico, a los que llama Bullman's Eye: "No tienes derecho a arrastrar el nombre de nuestra familia a tus videos de redes sociales en los que hablas con los pájaros", le dice Christian. Lo que hace bien el guión de Nepobaby es desarrollar las vulnerabilidades de sus personajes, no solo de los dos hermanos que siempre están en conflicto, sino también de los que en esta ocasión cumplen un papel más secundario. Desde los acontecimientos de la temporada pasada, Fie está envuelta en un alcoholismo que ella se niega a reconocer, mientras que Kaisa descubre un secreto sobre su breve carrera como tenista que la envuelve en la decepción. El problema de la segunda temporada es parecido al que se detectaba en la primera: da la sensación de que, entre las entretenidas discusiones y traiciones, la trama principal no termina de avanzar hasta que se despliegan todos los recursos en el último y mejor episodio, dejando la historia en un final abierto para una continuación. Parte de la crítica noruega ha comparado esta serie, sobre todo a raíz de la segunda temporada, con Hotel Cæsar (TV2, 1998-2017), la telenovela más longeva de la televisión comercial nórdica. Y hay cierto peligro de que Nepobaby termine siendo ese tipo de placer culpable que resulta entretenido, pero en el que todo ocurre por algo tiene que ocurrir. 

Psykodrama

Temporada 1 | TV2 | 8x20' ★★★ 

Creada por Ole Christoffer Ertvaag, Per Kjerstad | Escrita por Birgitte Rustad Wegener

Dirigida por Arild Fröhlich

Premios Gullruten '26: Mejor Serie de Comedia


En el formato de series suele ser cada vez más normal que un pódcast acabe convertido en una propuesta audiovisual de varios episodios, pero sobre todo si se trata de una historia contada de forma cronológica, una investigación periodística o la descripción de un true crime. Sin embargo, no es tan habitual que un pódcast en el que dos amigos hablan sobre sus trastornos psicológicos y sus manías acabe convirtiéndose en una comedia de autoficción. Durante la pandemia del coronavirus, muchos actores se refugiaron en las redes sociales o en los pódcast para desarrollar proyectos personales a los que podían dedicar más tiempo, ante la cancelación de rodajes y ensayos, de donde surgieron series como Staged (BBC, 2020-2023), un divertimento protagonizado por Michael Sheen y David Tennant interpretándose a sí mismos, con el formato de las videoconferencias que tanto se desarrollaron en la época del confinamiento. También en Noruega dos actores y amigos personales decidieron poner en marcha un proyecto en el que simplemente hablaban entre ellos, enfocándose especialmente en las manías que tenía cada uno y su forma de compaginar el trabajo, la fama y la vida personal, para la emisora de radio P4, el grupo de comunicación de radio más grande de Noruega, que forma parte del Grupo Viaplay. Así surgió el pódcast Psykodrama (P4, 2020-), con tanto éxito que todavía sigue emitiendo episodios presentados por Ole Christoffer Ertvaag (1987, Noruega), que se hizo popular internacionalmente con la serie británica The last Kingdom (Netflix, 2015-2022), y Per Kjerstad (1977, Noruega), al que hemos podido ver también en series como El tiempo de la felicidad (Filmin, 2018-2024) y Un hombre mejor (Filmin, 2025). El pódcast ha ido derivando hacia conversaciones entre ambos en las que se cuentan experiencias personales que reflejan también sus temores y sus desafíos personales, como las dudas que expresaba Ole Christoffer Ertvaag en el último episodio de esta temporada sobre si viajar a Estados Unidos para asistir al Mundial de Fútbol o no, pero resulta bastante claro que ambos interpretan a versiones extremas de sí mismos, no exactamente como caricaturas, pero sí reforzando sus debilidades y fragilidades. Con guiones de Birgitte Wegener, que participó en la primera temporada de Young and promising (NRK, 2015-2018) y en una de las comedias más longevas de la televisión noruega, Helt perfekt (TV Norge, 2011-), de la que también ha sido director Arild Fröhlich, el realizador de esta serie, Psykodrama construye una mezcla entre la vida personal, la vida profesional y un retrato exagerado de los dos protagonistas, introduciendo elementos tanto reales como ficticios, como actores y actrices que se interpretan a sí mismos y otros que interpretan a personajes inventados. Y lo cierto es que al final se elabora una comedia original y generalmente divertida, pero claramente inspirada en series como Larry David (HBO Max, 2000-2024), que habla sobre los miedos del oficio de actor pero también sobre los desafíos de la vida en familia, siendo tan exitosa que consiguió el premio a la Mejor Serie de Comedia en la última edición de los Gullruten, los premios noruegos de televisión. 

En el primer episodio, Nasjonal Krisesentral (Centro de Crisis Nacional) (T1E1), Olec (Ole Christoffer Ertvaag) se obsesiona cada vez más por acumular provisiones para sobrevivir a las consecuencias de un ataque nuclear, mientras Per (Per Kjerstad) debe hacer frente a sus ataques de ira, que a veces le acaban enfrentando a personas desconocidas en la calle. A lo largo de la temporada, Per acude a sesiones de terapia para intentar controlar esos ataques, a veces surgidos de situaciones que él interpreta de una forma demasiado exagerada, como cuando comienza a sentir envidia por el actor Nader (Nader Khadami), al que hemos visto en series como Power Play (Filmin, 2023) y Harry Hole (Netflix, 2026), cuando éste le sustituye como co-presentador del pódcast en el episodio Nord og Nader (Norte y Nader) (T1E5), ya que Per ha regresado de visita a su antiguo lugar de origen en el Norte de Noruega. De manera que Psykodrama es una especie de autoficción que refleja el mundo de la interpretación por dentro, mientras al mismo tiempo se construye como una comedia familiar y también aborda temas como la salud mental, especialmente en profesiones expuestas públicamente. Olec es neurótico y su vida está dominada por obsesiones e hipocondría severa, pero también es muy familiar, concienzudo y sociable. Su mayor miedo es perder el control de sus obsesiones, algo que también afecta a su esposa, la enfermera Åse (Åse Godal), una mujer antineurótica, franca y un tanto caótica. Juntos tienen dos hijos y dos canarios. Per, por otro lado, es un encantador macho alfa desafiante que bebe demasiado, pero también es íntegro, familiar y está agobiado por las deudas. Su mayor miedo es convertirse en un alcohólico amargado, mientras está casado con Gina (Gina Fjellheim Kjerstad), una mujer emprendedora con la que tiene un hijo adolescente. La serie tiene la ventaja para los espectadores noruegos de su procedencia como IP, la propiedad intelectual que surge de un pódcast que ya cuenta con una audiencia fiel, seguramente interesada en ver la versión en imagen que ha surgido de la propuesta radiofónica. Pero para un espectador internacional que quizás no conozca el origen de la serie, se trata de una comedia familiar con personajes neuróticos que no se diferencia demasiado de otras propuestas que hemos visto en las series recientes, pero manteniendo siempre un equilibrio adecuado entre el humor y la reflexión sobre los trastornos que nos provoca una sociedad desquiciada. 

Kameleon

Temporada 1 | NRK | 14x15' ★★★ 

Creada por Ingvild Nielsen, Tonje Voreland

Dirigida por Ingvild Nielsen, Tonje Voreland

Gullruten '26: Nominada Serie Juvenil, Diseño de Sonido


Por casualidad o no, en los meses anteriores a la celebración del Mundial de Fútbol se han estrenado en algunas televisiones nórdicas series que abordaban historias sobre fútbol para un público juvenil, como la finlandesa Tutkapari (Yle, 2026) o la noruega Kameleon (NRK, 2026), en un formato que es relativamente habitual para este tipo de relatos, con episodios cortos de poco más de 15 minutos. Entre las televisiones públicas nórdicas, la que tiene una mayor obsesión por no perder la franja de edad de espectadores juveniles es NRK, quizás porque ha tenido momentos puntuales en los que ha conseguido fidelizarla, sobre todo tras el éxito de Skam (NRK, 2015-2017), que después tuvo numerosos remakes en diferentes países. El interés de las propuestas de la televisión noruega está en que sus historias de target juvenil abordan temas sociales que preocupan a diferentes generaciones, las de los jóvenes pero también las de sus padres, como en la más desequilibrada Rykter (Rumores) (NRK, 2022-2025), que alcanzó cuatro temporadas abordando temas como el acoso. En el caso de Kameleon, la amistad entre dos jóvenes que aspiran a jugar en ligas profesionales juveniles de fútbol y la dificultad de acceder a la escalera social cuando se parte de una posición poco privilegiada es uno de los temas centrales de la serie. Hasta hace una semana se ha celebrado en Oslo la Norway Cup, el Campeonato de fútbol infantil y juvenil más grande del mundo, con la presencia de algunos equipos españoles, demostrando la gran afición por este deporte. El título de la serie, Kameleon, proviene del acrónimo formado por la unión de los nombres de los protagonistas, Kamal (Daniel Matteo Kielland) y Leon (Lucas Lopes Patey), dos adolescentes de 15 y 16 años, seguidores del Real Madrid y el F.C. Barcelona, que viven en la zona Este de Oslo, en Romsås, un barrio del distrito de Grorud principalmente habitado por familias de inmigrantes, pero que incluso tiene su propio campeonato de fútbol. Ambos han hecho un pacto para convertirse en jugadores profesionales juntos, sin que nada pueda separarles, aunque resulta difícil desde un equipo local como el Ravnmyra, que ni siquiera puede permitirse comprar balones nuevos y a veces pierde la ocupación del campo de entrenamiento porque está comprometido con otras actividades. Cuando un equipo con mayores posibilidades, el Kongsørn, perteneciente a un barrio más privilegiado y dirigido por el ex-futbolista Henke Rannberg (Martin Karelius Østensen) realiza pruebas para jugadores abiertas a cualquier candidato, Leon y Kamal ven la oportunidad de dar un paso hacia su sueño. El problema surge cuando ambos son seleccionados, pero deben pagar una cuota de inscripción que solo uno de ellos se puede permitir. Leon tendrá que decidir entonces si aprovecha la oportunidad que se le presenta, incumpliendo la promesa que le hizo a Kamal, o por el contrario renuncia hasta encontrar otra oportunidad junto a su mejor amigo. En el entorno del equipo se encuentran los hijos de de Henke Rannberg, los gemelos Amund (Philip Strand Ottersen), que ve a Leon como un rival, y su hermana Billie (Ylva Røsten-Hagan), que también compite en un equipo femenino de fútbol pero comienza a recibir mensajes de acoso. 

Desde el punto de vista formal y temático, posiblemente Kameleon no se diferencia mucho de otras producciones juveniles del canal público noruego, pero el guión y cierta naturalidad en las interpretaciones de los jóvenes actores, dos debutantes que en realidad tenían aspiraciones como futbolistas, al igual que sus personajes, logran que la serie capture el interés de los espectadores. El planteamiento del fútbol como una actividad que no ofrece las mismas oportunidades a todos los que tratan de acercarse a él, a pesar de que se presente como un deporte equitativo y transversal, ofrece asimismo una visión poco habitual. Desde Noruega también hemos visto el tratamiento de las rivalidades entre los jóvenes que aspiran a equipos profesionales de una manera bastante cruda, como en Bestia (Filmin, 2023). Mientras que Kameleon es más suave en este tratamiento, también está presente el nivel de exigencia que se le pide a los aspirantes y los sacrificios que deben hacer para aspirar a avanzar en sus sueños de ser futbolistas, pero no solo desde el tratamiento de las diferentes escalas sociales que puedan representar Kamal y Leon, dos jóvenes de piel oscura en un equipo de pieles blancas, sino manifestando que en los entornos privilegiados también se producen este tipo de exigencias: Amund tratando de no decepcionar a su padre y Billie enfrentándose a una situación de tensión, pero sin ser capaz de sincerarse sobre sus problemas psicológicos. La historia aborda temas como el racismo, las desigualdades económicas, la presión por el rendimiento y las diferencias de clase, pero también explora cuestiones como el apoyo familiar y la amistad, ambicionando dirigirse a un tipo de público que no solo sea el juvenil. Algunos giros de guión y decisiones de los personajes pueden resultar algo predecibles, pero Kameleon consigue transmitir empatía y honestidad a través de sus personajes. Y el éxito ha sido rotundo en Noruega, siendo una de las series con mayor interacción en redes sociales, hasta el punto que una de las publicaciones de TikTok relacionada con la serie ha sido la que mayor número de visualizaciones ha tenido en la historia de NRK, e incluso con ciertos ecos de lo que ocurrió con Skam, cuando muchos espectadores de otros países preguntaban en redes sociales cómo podían acceder a esta serie, que por el momento solo se puede visionar en algunas plataformas de países nórdicos. La estadística que refleja que un 90% de los espectadores de la serie ha llegado a verla completa indica el grado de atención y fidelidad que ha conseguido, confirmando una segunda temporada que se estrenará en 2027 y, siguiendo la estructura que se desarrolló en Skam, estará centrada en el personaje femenino, pero manteniendo a los protagonistas de ésta como secundarios.  

LIS

Temporada 1 | NRK | 8x45' ★★★ 

Creada por Karianne Lund, Nicolai Moland

Dirigida por André Chocron, Ida Sagmo Tvedte


Después de la pandemia del coronavirus, y esto no parece una casualidad, la tendencia de los dramas hospitalarios ha pasado de elaborar historias de tono casi de telenovela, a centrarse en aspectos más realistas. Ya en la década de los 2000, con series como House (SkyShowtime, 2004-2012) había un enfoque más personalizado en los aspectos humanos, pero la principal novedad que trajo la atención mediática hacia el trabajo de los profesionales de la medicina durante el confinamiento fue una preocupación de los guionistas por ofrecer a los espectadores ambientaciones más realistas y crudas del funcionamiento de los hospitales y las condiciones de trabajo de sus profesionales. Películas recientes como Turno de guardia (Petra Biondina Volpe, 2025) o La otra víctima (Zinnini Elkington, 2025) han mostrado la tensión de las largas jornadas laborales, y sus consecuencias. Por supuesto, muchos pueden nombrar la influencia de The pitt (HBO Max, 2025-) en este tipo de tratamientos, pero lo cierto es que series como la alemana Push (ZDF, 2024-) o las danesas La enfermera (Netflix, 2023) y Dia i nit (3Cat, 2022-2024), ya lo habían hecho con anterioridad, con la circunstancia de que resulta extraño sentirse más identificado con una producción norteamericana que con producciones europeas, cuando ambos sistemas sanitarios son radicalmente diferentes. Lo que sí ha proporcionado el éxito de la serie norteamericana es la mayor disponibilidad de las cadenas de televisión a abordar estos dramas médicos, y en este sentido la televisión pública noruega ha tomado el testigo con su primer drama hospitalario, LIS (NRK, 2026-), cuyo título adopta el término que especifica el denominado lege i spesialisering (médico especialista), que abarca un período de intervención de los aspirantes a obtener el título de doce meses en las urgencias de un hospital y seis meses en el servicio de salud municipal, lo que se denomina como LIS1, la primera de las tres fases de prácticas que se deben desarrollar para conseguir la titulación. La joven doctora Petra (Elpida Stojcevska) se encuentra en esta primera fase comenzando a trabajar en el ala quirúrgica de un hospital regional dirigido por el jefe médico Bjørn Ivar (Henrik Rafaelsen), enfrentándose a continuas reestructuraciones de personal que pretenden recortar el presupuesto. El retrato de un sistema sanitario público que siempre se desequilibra entre unas partidas presupuestarias cada vez más reducidas es uno de los reflejos más interesantes de una serie que también consigue construir personajes que se sitúan en un delicado límite moral. Aunque al principio Petra ofrece una visión externa, como recién llegada, de las implicaciones de decisiones complejas en las que hay que predominar la permanencia o no de determinados pacientes en favor de otros porque no hay camas suficientes, pronto algunas de sus propias decisiones tienen también consecuencias. En el episodio Turno de noche (T1E1), cuando se enfrenta a su primera guardia nocturna, salva la vida a una paciente que entró en colapso, pero sin saber que esta paciente había firmado la "orden de no reanimación", lo que provoca una queja interna por parte del enfermero Eivind (Kenneth Homstad), que podría tener consecuencias graves para el desarrollo de su carrera. 

Aunque la serie a veces cae en la típica introducción de relaciones sentimentales entre algunos de los profesionales médicos, trata de darle un cierto giro al hacer que Eivind tenga una relación secreta con el jefe médico Bjørn, pero no puede evitar el estereotipo de esta clase de encuentros clandestinos, a pesar de que la posible bisexualidad de éste no supone ningún problema para su hijo Joakim (Deniz Kaya) que también es uno de los médicos del hospital. Aunque juega un papel secundario, el pragmatismo que podría confundirse con cinismo por parte del cirujano Anders (Anders Baasmo) refleja el lado más despiadado de un sistema sanitario que necesita adoptar decisiones rápidas pero al mismo tiempo aparentemente poco solidarias con los pacientes: dar de alta para desocupar una cama a pesar de que necesite atención médica, elegir quién es merecedor de una operación urgente antes que otro, trasladar a un paciente al hospital central en ambulancia o en helicóptero... Cada una de las decisiones no solo supone una cuestión de vida o muerte, sino también un conflicto presupuestario. Pero mientras médicos veteranos como Anders o Bjørn han conseguido alcanzar un cierto grado de equilibrio psicológico, una joven novata como Petra se enfrenta a conflictos morales complejos, a pesar de que esto suponga reproches por parte de algunos compañeros como Eivind: "No se trata de lo que tú sientes. Solo te importa sentirte bien contigo misma. No ves el panorama general porque eres una pésima profesional", le dice en el episodio Paro cardíaco (T1E7). LIS parece mirar hacia las palabras del ex-ministro de Sanidad Bent Høie cuando se refería en 2014 a la necesidad de establecer prioridades en la atención sanitaria debido a que los recursos no son inagotables. Pero la serie nos coloca delante de las consecuencias reales de esta priorización, las que sufren los pacientes que no son atendidos adecuadamente y los propios médicos que tienen que enfrentarse a conflictos éticos. Creado por Karianne Lund (1974, Noruega), una de las guionistas más reconocidas de la televisión noruega por series como Occupied (Prime Video, 2015-2020) o la comedia Hybris (Filmin, 2023), este drama médico no solo ha conseguido más de un millón de espectadores en su estreno, sino que ha generado un debate sobre el sistema sanitario noruego, consiguiendo una rápida confirmación de una segunda temporada que se estrena a finales de septiembre, y que se centrará en un conflicto personal entre Petra y Joakim. 

21 dager

Temporada 1 | NRK | 21x2' ★★★ 

Creada por Caroline Glomnes, Ingvill Marie Nyborg

Dirigida por Caroline Glomnes


Un debate interesante se plantea en torno a si las televisiones públicas se tienen que apuntar a las tendencias audiovisuales del momento para tratar de encontrar el tipo de espectadores que han ido perdiendo. Entre las televisiones nórdicas, quizás la que mejor ha sabido conectar con la audiencia joven es el canal público NRK, y en esta búsqueda por mantener esa relación se incorpora por primera vez al formato de los microdramas verticales, ese tipo de webseries de episodios de poca duración que se producen pensando en las pantallas de los móviles (es curioso que siempre nos habían vendido que la ventaja de los móviles era que los videos se podían reproducir tanto en horizontal como en vertical, para acabar adaptando los formatos de las series a la reproducción vertical). El problema de la incorporación de los canales tradicionales a este tipo de formatos es que lo hacen sin tener en cuenta lo que realmente les ha convertido en un éxito en varios mercados internacionales: la rapidez y la cantidad. Los acercamientos de grupos audiovisuales como Atresmedia con series como Una novia por Navidad (Flooxer, 2025) y su continuación Una novia por vacaciones (Flooxer, 2026) se convierten en meras anécdotas porque utilizan un sistema tradicional de producción que solo les permite estrenar una o dos series cada varios meses, mientras que las plataformas especializadas en microdramas ofrecen estrenos continuos cada semana, y ese es el principal valor de su éxito. La televisión pública NRK ya había realizado algunos experimentos en redes sociales convirtiendo fragmentos de programas y series en videos de TikTok para consumo rápido, pero ahora han producido una historia que se adapta totalmente al formato de las series verticales, con el estreno de un episodio diario en TikTok e Instagram, mientras que en su plataforma de streaming se han estrenado todos los episodios de 21 dager (NRK, 2026), una comedia de ritmo vertiginoso que se centra en los últimos días de June (Hedda Gundersen Gullikstad), después de que su médico le haya diagnosticado, con muy poco tacto, que le quedan tres semanas de vida. Como una especie de versión juvenil y alocada de la serie Con C mayúscula (Netflix, 2010-2013), en la que una madre de familia se enfrentaba a su diagnóstico de cáncer modificando sus hábitos de vida, la protagonista de esta historia comienza a pensar en todo lo que le queda por hacer antes de morir, y se embarca en una dinámica de decisiones absurdas, como tatuarse Carpe Diem en la frente o adoptar dos perros. Como era de esperar, en el episodio Du skal ikke dø likevel! (¡Al final no vas a morir!) (T1E12) le anuncian que el diagnóstico fue erróneo, por lo que June tratará de deshacer todos los líos en los que se ha metido (entre otros unas cuantas compras compulsivas) pensando que no iban a tener consecuencias. Como suele ocurrir en este formato, la trama es sencilla y sin demasiada profundidad, y los personajes son bastante básicos porque no hay tiempo para desarrollarlos, y seguramente tampoco demasiado interés en los espectadores que las ven. Así que el entorno de June está formado principalmente por su novio Thomas (Filip Bargee Ramberg), un agente inmobiliario que piensa que quizás no es demasiado apropiado pedir una hipoteca en un banco teniendo tatuado en la frente Carpe Diem. 

June oculta a todos que va a morir dentro de 21 días, incluso a su profesora de cerámica, una mujer con mal humor llamada Sol (Anne Krigsvoll) que exige a sus alumnos que tengan claro antes de empezar si quieren modelar una taza o un tazón, y que también exige a June que se mantenga alejada de Theo (Jon Ranes), cosa que ella no hace porque tampoco tiene nada que perder. 21 dager ha sido escrita y dirigida por Caroline Glomnes (1987, Noruega), actriz y guionista que consiguió un destacado éxito con la comedia Cammo (NRK, 2023-2025), en la que ella misma interpretaba a una influencer que utilizaba su amistad con una joven con Síndrome de Down para conseguir más seguidores en sus redes sociales. La comediante está a punto de estrenar este mes de septiembre el monólogo teatral It's Britney, bitch!, versión noruega de una obra estrenada en la compañía alemana Berliner Ensemble, en la que encarna a una versión de la cantante Britney Spears. Cammo también fue una serie de formato corto, con episodios de 15 minutos, y un sentido del humor parecido al de esta primera serie vertical de la cadena pública. Al tener en cuenta el formato, los episodios son muy breves, la mayoría no van más allá de los 2 minutos y algunos con una duración de 35 segundos, de manera que es fácil pasar de un capítulo a otro casi sin darnos cuenta, aunque el estreno en las redes sociales se produce en episodios diarios. El trabajo de dirección se adapta a los reels de Instagram o TikTok, predominando el ritmo constante, los efectos de diseño que parecen simular el estilo de los cómics y las tramas rápidas que se resuelven en poco tiempo. La carrera contrarreloj que supone el anuncio de una muerte cercana sirve a la narrativa para que sea más intensa, creando en todo momento una sensación de urgencia que amenaza a la protagonista, tan absorbida por esta fecha de caducidad que se ve envuelta en decisiones caóticas. Funciona bien su relación con Sol, un personaje excesivo que está perfectamente integrado dentro de este estilo de historia vertiginosa. El problema de 21 dager es el mismo de otras apuestas de medios tradicionales por estos formatos: se ve tan rápidamente como se olvida, sin dejar ningún poso tras de sí, como un experimento puntual que difícilmente puede competir con la cantidad y variedad de las series verticales que ofrecen las plataformas especializadas. Los espectadores aficionados a los microdramas apuestan por suscribirse a Reelshort o DramaBox, que lideran el mercado, o por cualquiera de las 200 aplicaciones que ya han surgido en torno a este formato. La incorporación al universo de los microdramas desde el servicio público debería encontrar otros caminos que la diferencien en vez de crear comedias sencillas que no tienen demasiada trascendencia.  

DINAMARCA 

Después de una temporada de pausa en la industria audiovisual danesa, motivada por una transformación en la estructura de la Ley audiovisual que se retrasó por cuestiones técnicas y provocó una oposición de plataformas de streaming internacionales como Netflix, finalmente fue aprobada a finales de 2025 una imposición de una tasa de entre el 2% y el 5% de la facturación de los proveedores de servicios VOD, cuya rebaja desde el máximo porcentaje depende de la inversión que realicen en nuevo contenido audiovisual danés. Esto ha permitido que aumente el compromiso de las plataformas de streaming internacionales por la producción local, que se ha reflejado en nuevas series como La agente encubierta (Netflix, 2025-), de la que se estrenará una segunda temporada, o Snake killer (Prime, 2026), pero mantuvo una tensión creciente que se ha visto reflejada en el retraso del estreno de la nueva temporada de El caso Hartung (Netflix, 2021-). La aprobación de la ley ha acabado impulsando de nuevo la producción audiovisual danesa y este otoño se estrenan algunos títulos esperados de la temporada, generalmente procedentes de cadenas públicas o comerciales de implantación danesa. Entre ellos destaca el drama familiar Harvest (Cosecha) (DR, 2026), que compitió en Canneseries y que es la primera serie del director Martin Zandvliet, responsable de la película nominada al Oscar Land of mine. Bajo la arena (2015), y el drama Rivalerne (Los rivales) (TV2, 2026), en torno a una disputa entre vecinos por la restauración de un antiguo arroyo, con un reparto espectacular encabezado por Lars Mikkelsen, Johanne Louise Schmidt, Özlem Saglanmak y Jens Albinus, y escrita por Anders Rønnow Klarlund, guionista de la película que acaba de estrenarse en Netflix Una mujer sin pasado (Barbara Topsøe-Rothenborg, 2026). 

Tak for ingenting

Temporada 1 | DR | 5x20' ★★★

Creada por Anders Skovshoved, Mads Stegger, Ulrikke Falch 

Dirigida por Anders Skovshoved

Hace unos años la televisión danesa consolidó un género en el que se ha sentido cómoda, el de las sagas familiares, con series populares como Arvingerne (Los herederos) (DR, 2014-2017) o El balneario (Filmin, 2013-). En cierta manera mirando hacia ese subgénero que ha venido explorando la producción danesa, uno de sus últimos estrenos podría considerarse como una especie de representación cargada de ironía de ese tipo de historias. Tak for ingenting (Gracias por nada) (DR, 2025-) tiene todos los elementos de las sagas familiares y sus disputas internas, pero con un formato más parecido al de una comedia de situación, con tan solo cinco episodios de 20 minutos, aunque al final del último ya sabemos que tendrá continuación en una segunda temporada. Es un formato extraño para este tipo de producciones, que acaba teniendo prácticamente la duración de un largometraje, pero está estructurada con la suficiente habilidad como para que se sienta justificada como serie. La historia se desarrolla en una finca familiar durante una reunión de fin de semana a la que ha sido invitada Siri (Ulrikke Falch), la hijastra noruega de una adinerada empresaria de juguetes llamada Rigmor (Lisbeth Wulff), quien actualmente tiene una relación con su madre Ann-Mari (Ingrid Bolsø Berdal). La propietaria de la finca quiere hacer un anuncio especial, cansada de que las relaciones familiares siempre estén marcadas por el dinero, especialmente con su ex-marido Robert (Thomas Bo Larsen), con el que tuvo a sus dos hijos mimados Valdemar (Magnus Haugaard Petersen), quien siempre realiza inversiones fracasadas, y Ella (Emilie Kroyer Koppel), que está demasiado ocupada con ser pija como para interesarse por los negocios. Pero la madre de ambos ha decidido que toda su fortuna (y por tanto su herencia) irá a un fondo benéfico para personas necesitadas, lo que hace estallar todas las oportunidades de futuro para sus hijos. Además, como Siri tiene una licenciatura en Economía y Medio Ambiente, Rigmor ha decidido nombrarla como futura administradora de esa fundación, lo que provoca aún más rencor en los hermanos. Valdemar necesita dinero para volver a cubrir otro agujero financiero y Ella no puede permitir que una extraña que además es noruega sea la responsable de administrar lo que cree que le pertenece como heredera. Lo que en la superficie es un amable encuentro familiar para celebrar el cumpleaños de Rigmor, en realidad está marcado por negociaciones secretas y disputas internas en las que Valdemar trata de conseguir que Siri le permita disponer de algunos millones, mientras Ella establece alianzas para intentar desenmascarar a Siri, quien tampoco ha dicho toda la verdad sobre sí misma. Es precisamente la confrontación entre ellas dos la que sostiene la estructura principal de una serie que utiliza los elementos de las sagas familiares para hablar de las relaciones personales, estableciendo también esa diferencia de personalidades entre daneses, más serios, y noruegos, con mayor naturalidad. Pero en el episodio Jagten (La caza) (T1E2), que transcurre durante jornada de cacería, uno de los tropos habituales de este tipo de historias, las máscaras se caen y las verdaderas intenciones de algunos de los personajes se revelan. 

La serie ha sido creada por el danés Anders Skovshoved, quien también dirige, y los noruegos Mads Stegger, responsable de producciones como Bestia (Filmin, 2023) y Ulrikke Falch, una de las protagonistas, conocida especialmente por su participación en la aclamada serie Skam (NRK, 2015-2017). Uno de los aspectos más interesantes de esta propuesta es la construcción de esta familia adinerada en la que sus miembros ocupan espacios de poder, pero de alguna manera cambiados de sitio respecto a las habituales descripciones: Rigmor es una matriarca lesbiana que toma decisiones sin consultar a nadie y también guarda algún secreto, mientras que su ex-marido Rober es un fantasioso hippie que nunca se ha ocupado de sus dos hijos, acaba de llegar de su retiro de yoga en Francia y se ha convertido en un charlatán que habla de cuestiones filosóficas. Tak for ingenting cuenta entre sus virtudes con este retrato mordaz sobre cómo el dinero lo contagia todo, en una historia que comienza con la asesora familiar Bodil (Hella Joof) rompiendo la cuarta pared para presentar a los espectadores el entorno de la finca familiar y a sus habitantes, para regresar en el último episodio, Afskeden (La despedida) (T1E5) de una manera inesperada. Aunque cuenta con una estructura marcada por celebraciones ceremoniales: una cacería, una fiesta de cumpleaños y un funeral, sin embargo el desarrollo de la historia acaba siendo menos original de lo que pudiera parecer, utilizando los tropos habituales de este tipo de disputas familiares en entornos lujosos, pero dejando algunos personajes como estereotipos que profundizan menos en sus auténticas personalidades: el retrato de Ella, que es la que se enfrenta con mayor claridad a la intrusión de Siri, resulta demasiado superficial, mientras que Rigmor se siente como un personaje algo difuso que no permite a la actriz Lisbeth Wulff sostener una auténtica fuerza emocional. También hay cierto desequilibrio entre el tono de comedia sarcástica y de melodrama familiar, y a veces da la sensación de que no se transmiten con claridad las verdaderas intenciones de la historia, a lo que tampoco ayuda la corta duración de los episodios y de la temporada, que obligan a condensar las relaciones entre los personajes para centrarse en los entornos de cada episodio. Un punto más de mordacidad y casi diríamos que de histrionismo le podrían haber venido bien a una historia que se queda a medio camino cuando se acerca a su perspectiva satírica sobre la herencia y las clases privilegiadas. 

Bag enhver mand

Temporada 2 | DR | 8x30' ★★★☆

Creada y dirigida por Julie Rudbæk, Jesper Zuschlag


Hay dos comedias que le funcionan bien a la televisión pública danesa, y ambas se podrían definir como comedias laborales: por un lado, La orquesta (Filmin, 2022-) y por otro lado Bag enhver mand (Detrás de cada hombre) (DR, 2024-), una en el ambiente de una orquesta sinfónica y otra en el de un restaurante. En la primera temporada, la serie creada y protagonizada por la pareja sentimental y profesional Julie Rudbæk y Jesper Zuschlag se embarcaba en una guerra de sexos en la que el prestigioso chef Michael (Jesper Zuschlag) tenía problemas para compaginar su trabajo con la sous chef Naja (Julie Rudbæk) por sus caracteres conflictivos. Ella tiene una actitud más relajada, centrada en la cocina vegetariana, y él la imagen tradicional del cocinero con talento pero socialmente incapaz, además de déspota, misógino y homófobo, aunque en el fondo más vulnerable de lo que parece. Si la imagen promocional de la primera temporada era la de Naja y Michael enfrentados, la que que acompaña a esta segunda temporada, que llega dos años después, les muestra en el mismo plano, de cara al espectador. Porque, efectivamente, tras los acontecimientos sucedidos al final de la anterior, ambos se encuentran unidos como colaboradores en un nuevo restaurante. Naja ha conseguido a una inversora, una empresaria de múltiples negocios llamada Cecilie (Molly Egelind Blixt) que le ha prometido que respetará su concepto de restauración, consiguiéndole un local en la zona más hipster de Copenhague, el Meatpacking District. Sin embargo, la idea es que se trate de un restaurante exclusivo con solo seis mesas y un único servicio nocturno, lo que no encaja exactamente con la idea de negocio rentable que puede tener un inversor. Por supuesto, Cecilie no tarda en incumplir su promesa de ser una inversora invisible, sino que traslada su oficina a la parte alta del restaurante y comienza a dar opiniones sobre el mobiliario y el servicio, pero sobre todo empieza a sugerir que quizás deberían aumentar el número de mesas para conseguir rentabilidad económica. La segunda temporada devuelve a algunos de los personajes más destacados de la primera, como el camarero Søren (Morten Brovn), que practica el cross-dressing y sugiere llevar a cabo el servicio con su ropa personal, o el egocéntrico y antipático crítico gastronómico Kurt Østergaard (Frederik Cilius), con quien Michael y Naja acaban jugando al golf en Fairplay (T2E2) para quedar bien con él y tratar de conseguir una reseña de su nuevo restaurante. Manteniendo su sentido del humor sutil, que no pretende la carcajada, y que se equilibra bien con el trasfondo dramático de los personajes, Bag enhver mand tiene ahora menos guerra de sexos y más problemáticas empresariales, diferenciando además los intereses amorosos de ambos personajes, sobre todo cuando Naja y la inversora Cecilie comienzan a sentir atracción mutua después de una reunión de trabajo en Dress to impress (T2E3). A lo largo de esta nueva historia se abordan temas como el pinkwashing en este mismo episodio, en el que Michael acaba siendo confundido con un hombre gay aún metido en el armario, aunque a veces lo hace de una forma algo convencional, como en un encuentro de integración entre los empleados del restaurante, que Michael no sabe manejar demasiado bien, en el episodio titulado Ser du spøgelser? (¿Ves fantasmas?) (T2E5). 

Lo que resulta indudable es que la química entre los dos actores y pareja en la vida real sigue funcionando perfectamente, y ambos parecen sentirse cómodos en sus personajes, que les permiten explorar diferentes aspectos de las relaciones personales, así como el difícil equilibrio entre la vida privada y la vida profesional cuando ésta es demasiado absorbente. En este aspecto, Bag enhver mand funciona bastante bien y tiene episodios que resultan especialmente divertidos, como la visita de una inspección de sanidad en Tillid og kontrol (Confianza y control) (T2E4), con el competidor Mikkel (Andreas Jebro) acechando. Entre las flaquezas de la temporada se encuentra no aprovechar del todo los entornos en los que se desarrolla, sobre todo el Meatpacking District, una de las zonas más concurridas de la ciudad de Copenhague, llena de restaurantes y bares, de la que sin embargo no se refleja mucho. Aunque se menciona que todos los restaurantes están siempre llenos, no hay una descripción del ambiente más que a través de los comentarios de los personajes, y la serie se introduce demasiado dentro de sí misma, de sus espacios cerrados y de sus personajes, sin abrirse a ofrecer una mirada más panorámica, especialmente cuando se supone que se desarrolla en uno de los lugares más efervescentes de una gran ciudad como Copenhague. De manera que a veces tiene aspecto de sitcom al desarrollarse prácticamente en el interior del restaurante Signatur que dirigen juntos Michael y Naja, sin sacar partido de las posibilidades de su entorno. Aunque los conflictos de género están menos presentes en esta temporada, la serie sigue ofreciendo una interesante reflexión sobre cómo permanecen algunos desequilibrios latentes, como cuando Naja, a pesar de ser socia principal del restaurante, no es invitada al partido de golf que disputa Michael con el crítico Kurt, aunque ella decide romper con esa imposición y presentarse directamente en el campo de golf. En un entorno profesional del que se han apoderado principalmente los hombres, mientras que las mujeres han estado tradicionalmente ligadas a la cocina pero en su rol de amas de casa, la disposición de la protagonista femenina a tomar el control de su propio restaurante deja en evidencia que permanecen todavía algunos roles de género tradicionales que conviven con una pretendida mirada más moderna y progresista.
 

Sin expectativas se estrena en cines el 12 de marzo de 2027. 
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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

Valor sentimental se puede ver en Filmin y Movistar Plus.
La batalla de Oslo, Turno de guardia y La otra víctima se pueden ver en Movistar Plus.  
Land of mine se puede ver en Acontra+ y Filmin. 
Una mujer sin pasado se puede ver en Netflix.