Mientras continúa con éxito la particular versión francesa del universo creado por la escritora Camilla Läckberg (1974, Suecia) en la serie Erica (Warner TV, 2025-), la televisión pública sueca ha anunciado una nueva producción abordando en formato de serie una historia relacionada con la colección Los crímenes de Fjällbacka, protagonizada precisamente por la periodista Erica Falck y el detective Patrik Hedström. A pesar de contar con una docena de publicaciones con estos personajes principales, la serie de seis episodios I skuldens skugga (A la sombra de la culpa) (SVT, 2027), no está basada en ninguno de ellos, sino en sus personajes y su entorno, mientras que los guionistas Jessika Jankert y Jimmy Nivrén Olsson han escrito un guión original. La historia se centra en el descubrimiento de los restos de la mejor amiga de Erica Falck, veinte años después de su desaparición, lo que la obliga a mirar al pasado, ofreciendo una retrospectiva de su etapa adolescente. Dirigida por Lisa Farzaneh, responsable de series como La cúpula de cristal (Netflix, 2025), este proyecto se enmarca dentro del tercer slot de series incluidas en la alianza de televisiones públicas New8, formada por Suecia, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega, Bélgica, Alemania y los Países Bajos. SVT ya había producido entre 2012 y 2013 una serie de cinco largometrajes bajo el título genérico Los crímenes de Fjällbacka, que adaptaban algunas de las novelas protagonizadas por la pareja. Mientras tanto, Erik Barmack, uno de los coproductores de la versión francesa, también está trabajando en la adaptación de la novela Una jaula de oro (2019, Ed. Maeva), primera de la llamada Serie Faye, en forma de serie producida en Estados Unidos. La escritora sueca publica en España el 26 de agosto su nueva novela dentro del universo de Fjällbacka, El llanto de los muertos (2025, Ed. Planeta), y en los últimos meses también ha estado vinculada a la polémica surgida tras la emisión de la serie documental Arvtagarna (SVT, 2026), que comentamos a continuación, porque uno de sus hijos fue alumno del internado que se describe en este controvertido reportaje de investigación.
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Dokument inifrån: ArvtagarnaDocuserie | SVT | 3x60' ★★★★☆Dirigida por Johannes Hallbom |
Controvertida desde la emisión de la primera parte en el mes de mayo, la docuserie
Arvtagarna (Los herederos) (SVT, 2026) es un reportaje de investigación incluido dentro del programa
Dokument inifrån (SVT, 1998-), veterano contenedor de documentales de producción propia y ajena al estilo de
Documentos TV (TVE, 1996-). Para entender el contenido de la serie hay que hacer referencia a la novela
Ondskan (El mal) (1981), escrita por Jan Guillou (1944, Suecia) y adaptada tanto en el largometraje
Evil (Mikael Håfström, 2003) como más recientemente en la miniserie
El mal (Sundance tv, 2023). En ellas se describe la cultura de violencia y abusos que se permite dentro de un internado para jóvenes de familias privilegiadas, y la rebeldía que protagoniza el personaje principal, un alumno aspirante a periodista que es el alter ego del escritor en algunas de sus novelas. La historia estaba basada en la experiencia personal de Jan Guillou en uno de estos internados, a los que describe en esta docuserie como un tipo de escuelas que preservan una estructura de ideología totalitaria y cercana al nazismo. Uno de los internados más antiguos y prestigiosos de Suecia es la Escuela Lundsberg, por donde se dice que han pasado algunas de las personalidades más relevantes de los negocios y la política suecas, y donde estudió uno de los hijos de la escritora Camilla Läckberg, quien la ha defendido públicamente durante este verano dentro del debate que se ha abierto en torno a las prácticas denunciadas por algunos alumnos y padres. La columna vertebral de
Arvtagarna es la denuncia realizada por la popular empresaria Gunilla von Platen, quien entre otras cosas fue nombrada en 2023 presidenta del Instituto de Cine de Suecia. Emigrada junto a su familia desde Turquía cuando tenía cuatro años, se labró una importante carrera como empresaria cuando fundó un negocio de atención al cliente en el año 2000 que tuvo un gran éxito, hasta convertirse en una de las mujeres más ricas de Suecia, casada años más tarde con el heredero Alfred von Platen. Ellos inscribieron a su hijo en la Escuela Lundsberg, pero en enero de 2025 denunciaron ataques racistas contra él, después de que su hijo y otros estudiantes fueran suspendidos cuando la escuela presentó una denuncia policial por agresión. Posteriormente, cuatro estudiantes, entre ellos el hijo de von Platen, fueron condenados por agresión y violencia doméstica grave. Según el programa, el trasfondo de este conflicto fue una supuesta "batalla de rap" en la que algunos estudiantes rapeaban letras ofensivas y racistas sobre otros estudiantes. A partir de estos acontecimientos, el periodista Johannes Hallbom ha llevado a cabo una investigación en la que ha contado con los testimonios de otros padres, algunos antiguos empleados de la escuela y alumnos que permanecen en el anonimato para describir una especie de cultura interna que permite que se desarrollen sistemas de puntuación entre los jóvenes que les califica según su grado de aceptación por parte de los otros, o agresiones entre los nuevos estudiantes que son grabadas en video por los mayores. Pero sobre todo,
Arvtagarna describe cómo los responsables de la escuela han mantenido una cierta permisividad respecto a unas prácticas de abusos y racismo que son conocidas por todos, aunque el director Lars Jonsson comentó en su momento que no tenía conocimiento de ellas.
Tras la emisión de la primera parte, El incidente (T1E1), la dirección de la Escuela Lundsberg denunció que el documental era tendencioso y no daba oportunidad a la institución para defenderse de las acusaciones, aunque el programa respondió que habían realizado una veintena de comunicaciones al director Lars Jonsson para solicitar una entrevista sin recibir respuesta. Finalmente, éste accedió a ser entrevistado durante veinte minutos, que se incluyó en la tercera parte, La familia (T1E3). Acusada de no tener la imparcialidad necesaria, Arvtagarna tiene el interés de reflejar la hipocresía que rodea a escuelas de prestigio como ésta, reflejando en el fondo que este tipo de cultura del abuso no es una excepción sino una regla que es conocida por la directiva y por muchos padres. El objetivo es formar a los alumnos y "endurecerlos", convertirlos en personas que son capaces de enfrentarse a las humillaciones y los escarnios. En Educación (T1E2) se muestran videos grabados por los propios alumnos y difundidos a través de sus redes sociales, en los que los jóvenes se someten a recibir latigazos con un cinturón o a ser sometidos a vejaciones delante de otros, algunas de ellas con connotaciones sexuales. También hay ejemplos de racismo: "Es un neandertal con una inteligencia inferior porque su madre es de Oriente Medio" o "Tu familia es judía y debería haber sido quemada en los hornos de Hitler" son algunas de las frases que se escriben en los chats de algunos de los alumnos. La propia Escuela Lundsberg ha denunciado a la serie por sentir que ha sido atacada de forma premeditada, pero Arvtagarna ofrece demasiados ejemplos como para no parecer muy lógico que ninguno de los responsables de la escuela supiera nada. La investigación refleja que en el pasado los empleados que quisieron denunciar problemas de racismo y de clasismo fueron silenciados o despedidos, en una institución a la que han acudido tradicionalmente los hijos de la realeza, y de miembros de la política y los negocios. De hecho, en 2013, esta misma escuela fue clausurada por la policía debido a un escándalo de acoso escolar y maltrato después de que dos alumnos sufrieran quemaduras en el pecho con una plancha, como una especie de ritual de iniciación. En un artículo de opinión, la directora cultural del periódico Aftonbladet afirmaba que la hipocresía que refleja la serie es que, en realidad, los padres envían a sus hijos sabiendo que pueden recibir este tipo de humillaciones, pero seguros de que estas prácticas les fortalecerán. La escuela ha argumentado que el racismo está presente en todas las instituciones educativas del país pero, sea más o menos imparcial, lo que demuestra esta docuserie es que, cuando surge un caso más público, sus responsables prefieren ocultarlo antes que iniciar una investigación profunda, demostrando que existen estructuras sociales que se apoyan en el silencio y la lealtad para permitir una cultura de abusos.
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Golden boysMiniserie | TV4 | 4x45' ★★★★☆Creada por Erik Hultkvist sobre la novela de Gunnar LindstedtDirigida por Ivica ZubakKristallen '26: 3 Nominaciones: Drama, Actor principal, Interpretación secundaria
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Hemos visto recientemente varias series internacionales sobre estafas, entre ellas la francesa
Sangre y dinero (Filmin, 2024) y la alemana
El dinero de otros (Filmin, 2025), ambas con acercamientos de tonalidades diferentes que, sin embargo, ponen en entredicho las verdaderas garantías de las medidas de seguridad establecidas por las instituciones contra este tipo de delitos económicos. Ahora es Suecia la que ha estrenado una producción basada en un libro escrito por el periodista que destapó uno de los mayores escándalos financieros del país a finales de los años noventa.
Golden boys (TV4, 2026) comienza con el inversor Joachim Posener (Adam Lundgren) saliendo de la cárcel después de cuatro años de condena por malversación, pero sin la intención de reformarse. Por el contrario, dentro de la prisión ha estado preparando junto a su amigo de la infancia Thomas Jisander (Erik Svedberg-Zelman) un plan parecido al que había cometido y por el que fue condenado, pero a una escala mayor y, por supuesto, con las máximas garantías de no ser detenido de nuevo. Básicamente, la estafa consiste en comprar las acciones de una gran compañía de inversión llamada Trustor, pero realizando diversas operaciones internas con las que, en realidad, utilizaban el propio capital de la empresa para adquirir sus propias acciones, no solo evitando gastar su dinero sino también recibiendo ellos mismos una parte de ese desfalco. Junto a ellos participan en la estafa Peter Mattsson (Viktor Björkberg) y un hombre de negocios británico llamado Lord Moyne (Nigel Havers) al que solo le queda el título porque se encuentra en bancarrota. Pero estamos en 1997 y, como afirma el narrador de la historia, el periodista Gunnar Lindstedt (Jonas Karlsson) que destapó la trama: "
Si hubiera sido hoy, hubieras buscado en Google los antecedentes del empresario, pero en aquella época no se accedía fácilmente a la información". A través de este narrador, la serie explica con gráficos cuáles fueron los procesos de esta estafa, en la que finalmente acabaron robando 600 millones de coronas suecas (más de 50 millones de euros), que se repartieron entre los cuatro. En el episodio
Ranet (Robado) (T1E2), Peter y Thomas se marchan a Saint-Tropez (en realidad la serie se ha rodado en Croacia) para celebrar los millones que ha recibido cada uno, malgastando el dinero en fiestas, yates de lujo y chicas, y protagonizando excesos como comprar todo el contenido de una tienda de lujo o aterrizar con un helicóptero en la terraza de un restaurante. Son algunos de los momentos extravagantes de una serie que refleja cómo la ostentación del dinero se acabó convirtiendo en la principal pista para despertar las sospechas del periodista Gunnar Lindstedt (1951, Suecia), en cuyo libro
Svindlande affärer: historien om Trustor (2013) está basado el guión de Erik Hultkvist. Aunque la serie de ficción se emitió en mayo en Suecia, hace una semana también se ha estrenado en Netflix el documental
El escándalo de Trustor desde dentro (Karin af Klintberg, 2026), en el que por primera vez tras su desaparición hace 30 años, el cerebro de la operación Joachim Posener, concede una entrevista. Pero el documental ha sido criticado precisamente por Gunnar Lindstedt, por mostrar una imagen demasiado desenfadada de los estafadores, omitiendo cualquier referencia a las condenas que recibieron.
El tono de la serie se parece al de la alemana El dinero de otros, con una mirada cargada de ironía pero sin suavizar el tipo de delito económico que estaban cometiendo los protagonistas, y en cierta medida también puede parecerse a la película El vínculo sueco (Thérèse Ahlbeck, Marcus Olsson, 2026), estrenada hace unos meses. Aunque el delito está mostrado con claridad, hay una cierta sensación de que no se ha profundizado demasiado en el entorno económico de la empresa y se refleja una cierta superficialidad en el retrato de los mecanismos internos de control de una compañía de inversión como Trustor, quizás para suavizar los detalles más complejos, pero mostrando unos mecanismos demasiado simples. El protagonista principal, Joachim Posener, es descrito a través de sus tres relaciones principales que intentan ofrecer una imagen tridimensional del personaje, aunque no evita la sensación también de cierta superficialidad. Está su relación con los dos amigos y cómplices Thomas y Peter, pero también su intento de ser un buen padre con su hijo pequeño Florian (Jonathan Hagberg), con el que trata de mantener el contacto a pesar de las reticencias de su ex-esposa (Agnes Rase), y sus esfuerzos por recuperar la confianza de sus padres (Philip Zandén y Anna Wallander), quienes tiene dudas de que su hijo pueda llevar una actividad profesional dentro de la legalidad. Pero incluso en estos aspectos personales se transmite la sensación de que se profundiza menos de lo que necesita la historia para elaborar un personaje mucho más complejo. La reducción generalizada del número de episodios por parte de las televisiones públicas para reducir el presupuesto, a veces puede acabar con historias demasiado limitadas cuando necesitarían una mayor duración, y esta premura en el desarrollo de los acontecimientos es uno de los problemas que tiene Golden boys. También hay algún intento de complejizar a personajes como Thomas y Peter a través de sus relaciones familiares y sentimentales, pero se quedan en meros apuntes que no alimentan a los personajes. En cuanto al ritmo y la forma de contar la historia, se trata de una serie solvente en su representación de los entresijos del mundo de los negocios, y cómo están llenos de depredadores que tratan de sacar beneficios sin apenas adoptar riesgos económicos. Uno de los personajes más interesantes es Lord Moyne, interpretado por el veterano actor inglés Nigel Havers, nominado al premio BAFTA como Mejor Actor Secundario por Carros de fuego (Hugh Hudson, 1981), donde también interpretaba a un aristócrata. Pero en este caso Lord Moyne es un antiguo inversor que se arruinó y solo vive de su título y de las apariencias. Golden boys ha conseguido tres nominaciones para los premios Kristallen: Mejor Drama, Mejor Actor principal (Adam Lundgren) y Mejor Interpretación Secundaria (Erik Svedberg-Zelman).
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Tills döden skiljer ossMiniserie | TV4 | 6x45' ★★★☆☆Creada por Veronica ZaccoDirigida por Julia Lindström |
Sea casualidad o no, lo cierto es que la presencia de Adam Lundgren en dos de los estrenos más destacados de este verano en Suecia refuerzan su condición de uno de los actores más solicitados del momento, aunque no es el principal protagonista en el thriller de suspense
Tills döden skiljer oss (Hasta que la muerte nos separe) (TV4, 2026). Escrito por Veronica Zacco, responsable del excelente drama romántico
Trío (SkyShowtime, 2026), en este caso se trata de una historia en la que se esconden muchos secretos alrededor de la muerte de la joven Sabina (Ella Hammarsten Liedberg), una de las vecinas de un barrio residencial. El matrimonio formado por Tobias (Filip Berg) y su esposa Malin (Aliette Opheim) tiene como visita durante una velada nocturna a algunos de sus mejores amigos, como la pareja formada por Per (Adam Lundgren) y Louise (Nanna Blondell), cuando la policía se presenta en su casa para detener a Tobias como sospechoso del asesinato. Durante el interrogatorio con los encargados de la investigación, el veterano Runar (Joel Spira) y la novata Blenda (Madeleine Martin), queda claro que Tobias esconde alguna información, y a lo largo del desarrollo de los episodios comienzan a surgir secretos ocultos, como una posible relación sentimental entre Tobias y la joven asesinada Sabina, que ejercía como niñera en ocasiones. Pero también se refleja que no solo los sospechosos ocultan datos importantes, porque el propio investigador Runar se impulsa por una motivación personal para demostrar la culpabilidad de Tobias que va más allá de su aparente intuición policial. Malin fue la abogada de su ex-pareja durante el juicio por la custodia de su hija, resaltando algunos aspectos de la personalidad de Runar para poner en duda su idoneidad como padre, de manera que él está obsesionado con desestabilizar también la vida familiar de Tobias y Malin, destapando todos sus secretos. Así se va construyendo un thriller que va directo al grano desde el primer minuto y en el que surgen continuos giros de guión que logran atrapar la atención del espectador, aunque se necesite cierto grado de suspensión de la incredulidad, porque algunas decisiones de los personajes y el desarrollo de los acontecimientos pueden resultar algo absurdos. Para empezar, es difícil entender cómo un policía con motivaciones de venganza tan claras puede continuar vinculado a una investigación criminal, y aunque podría parecer que la serie tendría posibilidades de adentrarse en aspectos menos convencionales de este tipo de historias atendiendo a la personalidad compleja del policía, lo cierto es que acaba entrando en los habituales desarrollos de los dramas familiares de suspense. También es poco verosímil que Malin, una abogada matrimonialista, tome la decisión de defender a su marido acusado de asesinato, lo que parece demasiado conveniente para establecer el conflicto entre ambos: en el episodio
Pecados antiguos (T1E4) Malin decide que Tobias no puede dormir en su casa lo que, desde el punto de vista de una esposa puede ser comprensible, pero desde la perspectiva de su abogada no tiene mucho sentido.
Es fácil entender que la intención del guión de Veronica Zacco es trazar una compleja red de relaciones en la que casi nadie dice la verdad y todos tienen algo que ocultar, lo que por otro lado tampoco es demasiado novedoso. Tills döden skiljer oss consigue mantener la atención porque tiene la suficiente habilidad como para desvelar los secretos de una forma dosificada, y en general la dinámica que se establece entre el matrimonio funciona con suficiente consistencia, aunque se sostenga en algunos clichés. Mientras Malin reprocha a su marido Tobias que tuviera una relación extramatrimonial, en realidad ambos saben que ella también tuvo una aventura con su compañero de trabajo Ari (Kardo Razzazi) en el pasado, con algunas consecuencias traumáticas. Al mismo tiempo, en el episodio Sospechoso de asesinato (T1E1) también se apunta cuál pudo ser el secreto de Runar revelado en su proceso de divorcio bajo el asesoramiento de Malin, lo que provoca precisamente esa animadversión casi obsesiva que tiene con ella. La serie tampoco puede evitar un problema habitual en este tipo de thrillers, que también suele ocurrir en las producciones españolas: cuando un personaje demasiado secundario está interpretado por un actor demasiado conocido, es fácil sospechar que quizás tendrá mucha mayor relevancia que la que se le adjudica en los primeros episodios. De manera que las revelaciones que se hacen conforme se desarrolla la historia no acaban de tener el impacto que necesitan. En todo caso, como uno de los estrenos destacados de este verano en Suecia, Tills döden skiljer oss acaba siendo un thriller menor que no está elaborado con una especial resonancia, pero que resulta lo suficientemente entretenido como para que los elementos absurdos de la trama pasen más o menos desapercibidos en favor de un entretenimiento adecuado. En el aspecto positivo, la serie aprovecha las consecuencias que una sospecha sobre una persona aparentemente inocente puede tener en su vida familiar y social pero, por otro lado, desaprovecha las posibilidades de un investigador movido por razones personales que se comporta casi como un antagonista.
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Jag for ner till bror (My brother)Miniserie | SVT | 4x45' ★★★★☆Creada por Karin Arrhenius sobre la novela de Karin SmirnoffDirigida por Sanna LenkenSéries Mania '26: Mejor Actriz (Amanda Jansson)Kristallen '26: 4 Nominaciones: Drama, Actriz principal, Actor principal, Interpretación secundaria
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La escritora Karin Smirnoff (1965, Suecia) se ha dado a conocer en España por ser la continuadora de la saga Millenium, creada por Stieg Larsson (1954-2004, Suecia), sustituyendo a David Lagercrantz, que hasta hace unos años fue el encargado de seguir escribiendo la saga. En 2021, la autora sueca recibió el encargo de publicar tres novelas, después de que la editorial Polaris comprara los derechos de la serie literaria. Por el momento, se han publicado dos de ellas: Las garras del águila (2023, Ed. Destino) y Los colmillos del lince (2025, Ed. Destino), que ella misma presentó en el Festival Internacional Valencia Negra (VLCNegra). Pero aunque en España Karin Smirnoff solo ha editado estas novelas, a nivel internacional ya había conseguido prestigio con la publicación de obras como My brother (2018), que ganó el prestigioso premio August, una historia oscura sobre una mujer que regresa al pequeño pueblo de Smalånger, en el que el pasado también vuelve de una forma contundente. Parte del equipo responsable de la popular serie La delgada línea azul (Filmin, 2021-2024), se reúne de nuevo para adaptar este relato en Jag for ner till bror (My brother) (SVT, 2025) en un formato de miniserie de cuatro episodios, logrando un intenso drama rural nórdico en el que los personajes están rodeados de oscuridad y melancolía debido a circunstancias que ocurrieron en el pasado. La protagonista Jana Kippo (Amanda Jansson) ha vuelto a su ciudad natal en la aislada región de Västerbotten, para hacerse cargo de su hermano Bror (Rasmus Johansson), alcoholizado y constantemente deprimido. Ella se marchó de Smalånger tras un suceso violento ocurrido con su padre (Martin Pareto), un hombre también alcohólico y maltratador, mientras su madre Siri (Kristina Rådström), que ahora está gravemente enferma, consintió los abusos que ejerció el padre sobre sus hijos. Cuando regresa, en medio de una intensa nevada, es recogida por John (Jakob Öhrman) en su coche, un hombre que vive aislado porque muchos vecinos del pueblo le acusan de haber matado a su esposa María (Anna Mercedes Bergion), aunque nunca ha sido acusado formalmente. Ella tenía fama de haberse acostado con los hombres del pueblo, un reflejo del machismo que predomina en la zona, pero precisamente Bror estaba enamorado de María, y es uno de los que acusan a John de haber cometido el asesinato. Jana comienza a trabajar como cuidadora de personas enfermas en sus hogares, entre las que se encuentra Katarina (Malin Vispe), una de sus mejores amigas durante la adolescencia, que ahora tiene una enfermedad terminal. Aunque My brother se estrenó durante la Navidad en Suecia y algunos países nórdicos, es una historia que contiene grandes dosis de oscuridad y de drama provocado por los traumas, manteniendo una tensión permanente que no es exactamente un misterio nórdico, pero sí va desvelando información importante en cada episodio sobre un pasado que ha llevado a los personajes principales a un estado de desánimo constante, bien envolviéndose en el alcoholismo o desarrollando una personalidad violenta.
La dificultad de la adaptación de la novela, que ha llevado a cabo Karin Arrhenius (1972, Suecia), reconocida guionista de otras adaptaciones como Ocurrió a orillas del río (Filmin, 2023), es que buena parte de la historia estaba contada desde los pensamientos de Jana, lo que en este caso se transforma en un relato en tercera persona que mira desde una perspectiva personal pero también colectiva. Esto también puede provocar que a veces los diálogos parezcan demasiado explicativos, como en las interacciones entre Jana y Katarina en el episodio Katarina (T1E3) en los que se revelan algunos acontecimientos importantes del pasado. Jana también carga con la frustración de una maternidad rota mientras su propia relación con su madre es tan distante y está tan llena de rencor que le impide incluso visitarla, a pesar de que ella se dedica precisamente a cuidar a personas enfermas. Se ha reseñado cierta utilización de clichés de este tipo de historias ambientadas en pequeños pueblos nevados y oscuros, a través de personajes permanentemente melancólicos y con una cierta estructura patriarcal en la que los hombres ejercen el abuso y las mujeres permanecen silenciosas y en segundo plano. Esto es especialmente destacado durante la celebración de un funeral en el que se reúnen los habitantes de la zona como una comunidad, pero envueltos en una tensión constante, especialmente cuando acude John, con una actitud provocativa, porque nadie le espera ni le quiere allí. Pero funciona especialmente bien la relación entre los dos hermanos gemelos, a veces casi sin diálogos, como dos supervivientes de un padre abusivo y de una madre que miraba hacia otro lado mientras también sufría maltrato. La profunda huella del trauma y cierto sentimiento de culpa también se refleja en esta relación, más sólida que la descripción de otros personajes como John, algo más esquemático. My brother es una historia que conecta un pasado duro con un presente árido y desesperanzado, como una marca permanente que afecta a unos individuos dentro de una comunidad que se ha vuelto hostil, por los secretos que guarda y por los rencores que atesora. Una parte fundamental del éxito de esta miniserie que adapta el primero de la trilogía de libros dedicados al personaje de Janna Kippo, es el trabajo de la actriz Amanda Jansson, una de las protagonistas de La delgada línea azul, que ya interpretó al personaje de Jana en la adaptación teatral de la novela estrenada en el Teater Västernorrland en 2024, en la que también estaban el actor Martin Pareto y el compositor Martin Hederos, quien junto a su colaboradora Irya Gmeyner, han compuesto la banda sonora de la serie. Amanda Jonsson recibió el premio a la Mejor Actriz en Séries Mania '26 y es la favorita para ganar el premio Kristallen, al que está nominada junto a los actores Rasmus Johansson (principal) y Jakob Öhrman (secundario).
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Vi kommer i fred (We come in peace)Temporada 1 | TV4 | 6x45' ★★★☆☆Creada por Lars Lundström sobre el relato corto de Anders Fager Dirigida por Jens Jonsson, Mani Maserrat-AgahFestival de Estocolmo '25: Stockholm Series
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Presentada como una de las novedades más ambiciosas de la temporada en el pasado Festival de Estocolmo, esta propuesta de ciencia-ficción sueca supone el regreso al género de su creador, el veterano Lars Lundström (1965, Suecia), después de propuestas como Real humans (SVT, 2012-2014), una distopía sobre robots inteligentes que funcionaban como sirvientes, pero acababan rebelándose contra los humanos, que tuvo un remake norteamericano más conocido internacionalmente, la serie Humans (Prime Video, 2015-2018). Ahora se inspira en un relato corto del autor y diseñador de videojuegos Anders Fager (1964, Suecia) titulado Queer Nouveau 2.0 (2015), que plantea un peculiar encuentro entre extraterrestres y humanos. Los seres interespaciales no llegan para invadir nuestro planeta, sino como turistas planetarios, fascinados por el arte del Museo del Louvre en París y participando en raves e incluso intercambios sexuales entre especies. De ese planteamiento no queda casi nada en la serie; de hecho, el autor Anders Fager, que había participado en una etapa inicial de la adaptación, comentaba en una entrevista para la revista Science Fiction Bokhandeln que Lars Lundström le había dicho que su relato formaría parte de una posible segunda temporada. En todo caso, lo que propone la adaptación en su primera entrega (no se ha confirmado su continuación) es la aparición de una nave extraterrestre sobre el cielo de Estocolmo, a la manera de Independence Day (Roland Emmerich, 1996) en Estados Unidos o Distrito 9 (Neill Blomkamp, 2009) en Sudáfrica, en este caso una especie de medusa gigante. La llegada de esta visita del espacio exterior provoca una crisis mundial, y es precisamente el enfoque en cómo reaccionan los humanos, más que en las intenciones de los extraterrestres, lo que aporta el elemento de interés a la historia. Los dos protagonistas principales son Elias Charbel (Fares Fares), jefe de la Agencia de Defensa Civil, quien intenta mantener el orden en una sociedad cada vez más aterrorizada, y Zandra Kraft (Evin Ahmad), una científica micóloga que descubre que los extraterrestres están conectados con los hongos, siguiendo la idea de las redes subterráneas que son determinantes para el equilibrio de los ecosistemas en nuestro planeta. A través de este vínculo, la investigadora descifra un mensaje de los extraterrestres que revela sus intenciones: "Venimos en son de paz", que reproduce el título Vi kommer i fred (TV4, 2025). Pero las implicaciones políticas que supone la llegada de una civilización alienígena se convierte en una barrera difícil de superar, envuelta en conspiraciones para alcanzar el poder, especialmente en torno a la primera ministra Moa Halmgren (Agnes Rase) y la ambiciosa ministra Petra Vigh (Suzanne Reuter). La exigencia de la Casa Blanca de explicaciones al gobierno sueco sobre el contacto con los extraterrestres, se convierte en una amenaza de envío de cazas para destruir la nave espacial aunque sea en territorio sueco, lo que podría provocar una escalada de la tensión internacional. Esto sitúa a los personajes alrededor de una cuenta atrás que les obliga a tomar decisiones imprevistas. La puesta en escena es ambiciosa, pero se refleja el presupuesto más reducido de las producciones europeas, sobre todo cuando se mencionan acontecimientos como una masiva evacuación de la ciudad de Estocolmo que, sin embargo, nunca vemos.
Por eso resulta sorprendente la decisión del director Jens Jonsson, responsable de thrillers solventes como la tercera película de la trilogía Easy money: Life Deluxe (2013) o más recientemente series como End of summer (SkyShowtime, 2023) y el thriller político 8 meses (Filmin, 2024), de representar a los extraterrestres de una manera explícita, recordando en cierta manera a la representación de los alienígenas en películas juveniles de los años ochenta, más cerca de Mi amigo Mac (Stewart Raffill, 1988) que de E.T. El extraterrestre (Steven Spielberg, 1982). Teniendo en cuenta el planteamiento del relato corto en el que está basada la serie que mencionamos antes, esta forma de presentar a los extraterrestres puede interpretarse como una forma de ironía, aunque la serie no abandona en ningún momento su condición de drama de ciencia-ficción. A partir de la aparición de uno de los seres procedentes de la medusa gigante, al que Zandra llama Kasper (Linn Ragnarsson), de nuevo es el comportamiento humano el que se encuentra en el centro de la historia, especialmente el de grupos de extrema derecha que están dispuestos a responder de manera violenta a una invasión que nunca ha pretendido ser violenta. Y la aparición de pancartas que indican como lema "La Tierra para los terrícolas" no solo es una metáfora bastante clara sobre los populismos y la inmigración, sino que vuelve a introducir ese tono sarcástico que permanece a lo largo de toda la serie. Los espectadores que se acerquen a Vi kommer i fred con la perspectiva de una producción de ciencia-ficción de Hollywood se sentirán decepcionados, pero la propuesta es más interesante que otras fallidas incursiones recientes en la presencia alienígena como la soporífera Invasión (Apple tv, 2021-2025), aunque ésta también tiene problemas de ritmo y un desarrollo notablemente irregular. A través del contacto que se establece con los extraterrestres tomando hongos alucinógenos, los protagonistas son capaces de mantener una comunicación fluida con ellos, y si la serie tuviera una segunda temporada, le pediríamos que subrayara aún más estos aspectos irónicos de la historia, que posiblemente no han terminado de ser captados por muchos espectadores. A pesar de sus ambiciones, Vi kommer i fred es más disfrutable si se mira como una ciencia-ficción de serie B, que a veces puede perder el tono y se esfuerza demasiado en querer ser seria y trascendente, cuando lo más interesante son sus elementos metafóricos. El proceso de conversión del hijo de Elias Charbel, Tobbe (Axel Adelöw), empujado por Adam (Khalil Ghazal), pareja de Zandra, dentro de los grupos extremistas que se manifiestan en contra de la presencia de los extraterrestres, es una mirada significativa al lavado de cerebro populista de las extremas derechas, y la obsesión del científico Morgan Kleberg (Mats Blomgren) por aprovecharse de la cápsula de semillas que ha dejado caer la gran medusa sobre nuestro planeta, sin tener en cuenta las posibles consecuencias, refleja la naturaleza egoísta del ser humano. A pesar de su narrativa irregular, Vi kommer i fred plantea que el verdadero peligro de una invasión extraterrestre no está en la intención de los alienígenas, sino en la respuesta de los humanos.
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