15 marzo, 2024

CPH:DOX 2024 - Parte 1: La política del cuerpo


El Festival Internacional de Cine Documental de Copenhague (CPH:DOX) se ha consolidado en sus veinte años de existencia desde que nació en 2003 como una de las citas fundamentales dentro del saturado entorno de festivales dedicados a las películas documentales. Y llega a su mayoría de edad en un momento en que hay un mayor interés por este formato cinematográfico, que ha roto muchas de las limitaciones que tenía, hasta el punto que el Festival de Berlín ha otorgado el Oso de Oro en dos años consecutivos a películas documentales: En el Adamant (Nicholas Philibert, 2023) y Dahomey (Mati Diop, 2024). la edición de este año tiene como tema central la "política del cuerpo", que conforma una de sus secciones, Body Politics, desde la que se pretende "examinar el cuerpo a través de la lente de sus muchas y complejas cuestiones, acercándolo desde los tres ángulos diversos del festival: científico, político y artístico", como afirmaba el director artístico Niklas Engstrøm (Cineuropa, 11/3/2024)

Desde el 13 hasta el 24 de marzo más de 200 películas formarán parte de su programación, que se vehicula en torno a las secciones competitivas Dox:Award y Next:Wave Award, pero con la introducción a partir de este año de un nuevo premio otorgado por el Instituto Danés de Derechos Humanos dentro de la sección Human:Rights, que expresa la preocupación por un panorama internacional cada vez más desafiante desde el punto de vista de los derechos fundamentales. La representación española es más bien escasa en esta edición, con la participación en Dox:Award del largometraje Balomania (Sissel Morell Dargis, 2024), una coproducción con Dinamarca, y de la película de animación Dispararon al pianista (Fernando Trueba, Javier Mariscal, 2023) en la sección musical Sound & Vision. También hay que destacar la presencia en New:Vision del primer largometraje de la artista catalana afincada en Londres Aura Satz, Preemptive listening (2024) y de la producción danesa As the tide comes in, del director vasco Juan Palacios. A lo largo de los próximos días vamos a alternar en nuestro blog las coberturas de la programación de CPH:DOX y del Festival Séries Mania que comienza hoy en la ciudad de Lille (Francia). 

Life and other problems

Max Kestner

Dinamarca, Suecia, Reino Unido 2024 | Dox:Award / Nordic:Dox | ★★☆☆


Para su inauguración, el festival ha presentado la última película del cineasta Max Kestner (1969, Dinamarca), quien aborda preguntas filosóficas sobre la vida y la muerte a partir de dos acontecimientos concretos: un momento de reflexión sobre su propia paternidad y la eutanasia a la que fue sometida una jirafa del Zoo de Copenhague en 2014, que se convirtió en un mediático debate internacional con numerosas protestas y amenazas de muerte al entonces director científico Bengt Holst, actual presidente del Fondo Danés para la Naturaleza, quien tomó la decisión de acabar con la vida de un macho de dos años llamado Marius, que se consideró un excedente en la manada. Life and other problems (Max Kestner, 2024) regresa continuamente a esta historia que ocupa demasiado tiempo en pantalla, para establecer un punto de partida sobre cuestiones biológicas, filosóficas y existenciales que no sabemos si realmente tratan de encontrar una respuesta o simplemente plantear preguntas para motivar la reflexión. Pero es un recorrido a veces demasiado disperso, que pasa de los cuestionamientos más o menos profundos hacia expertos científicos de todo el mundo desde un punto de vista principalmente enfocado en la ciencia, hasta las reflexiones sobre por qué el ser humano se ha situado a sí mismo como el centro biológico del planeta: "El hombre se considera diferente porque sabe que tiene consciencia". Pero algunos expertos como el microbiólogo italiano Donato Giovannelli, de la Universidad de Nápoles, sostienen que "si comparamos la importancia de los microbios para la vida de este planeta, son mucho más relevantes que cualquier otro ser vivo". El trayecto de Mak Kestner por el camino de la vida aborda temas como el origen de la biología en la tierra, el libre albedrío o el carácter accidental de algunos desarrollos biológicos, menciona en varias ocasiones el libro del Premio Nobel de Literatura Maurice Maeterlinck La inteligencia de las flores (1907, Ed. Gallo Nero Ediciones), y hace referencia al poeta John Donne y su texto "No man is an island", incluido en Meditaciones en tiempos de crisis (1624, Ed. Ariel). 

La construcción de la película a partir de constantes preguntas se desarrolla de manera serpenteante, pero sobre todo deja patente que el ser humano tiene escaso conocimiento sobre cómo se elaboran los pensamientos en los animales que nos rodean, aunque parezca tener conexiones claras: "La vida está basada en las relaciones entre los organismos, no en los individuos", afirma el biólogo Merlin Sheldrake, que estudia las conexiones que establecen la actividad de los hongos en los bosques. Mientras que algunas intervenciones parecen escogidas por su carácter extravagante, como la del veterinario Charles Foster, profesor visitante de la Universidad de Oxford, que decidió imitar el comportamiento de algunos animales como lobos y osos, incluso alimentándose como ellos, para tratar de comprender mejor su conciencia. La historia de Marius regresa para mostrar otra de las decisiones controvertidas de Bengt Holst, la de desmembrar a la jirafa ante las puertas del Zoo, para mostrar a los jóvenes la estructura interna del animal, lo que volvió a despertar alegatos furiosos en medios de comunicación internacionales. Hay una intencionalidad del director de enmarcar las entrevistas dentro de un contexto de cotidianidad, lo que se refuerza cuando mantiene las tomas en las que un empleado del zoo pasa por delante de la cámara mientras entrevista a Bengt Holst o cuando un hombre interrumpe una entrevista en el bosque saludando al entrevistado. Lo que aporta una naturalidad despreocupada que suaviza la profundidad de las preguntas existenciales, como cuando se cuestiona si la muerte es el final de la vida o simplemente es una etapa de transformación. Quizás lo más interesante es encontrar a los propios científicos cuestionando el sentido de la vida, como el genetista evolutivo danés Eske Willerslev: "Si todo gira en torno a la supervivencia del más apto y la reproducción, si realmente así es cómo funciona, qué planeta tan horrible, qué lugar tan terrible para vivir". Pero a veces Life and other problems acaba siendo tan derivativo en su recorrido que nunca llega a ser tan fascinante como parece.  

The walk

Tamara Kotevska

Siria, Turquía, Francia, Palestina, Grecia, Reino Unido 2023 | Highlights | ★★☆☆


En su recorrido hacia Europa, la marioneta de tres metros y medio de altura llamada Amal, que en árabe significa Esperanza, encuentra la curiosidad que despierta y el abrazo de los niños, pero también la hipocresía de las instituciones y el rechazo de un sector de la sociedad. Ella representa a los 14 millones de niños que han tenido que huir de sus países, aquellos que han perdido a sus familiares. La marioneta es imaginada por Asil Elsepti, una niña que perdió a su familia y su hogar en la ciudad siria de Alepo, y espera en la Fundación Karam en Turquía que se encuentre a algún familiar suyo mientras dibuja la figura gigantesca de la marioneta que inicia este viaje por la misma ruta que muchos emigrantes: desde Siria hasta la frontera de Gran Bretaña, recorriendo varios países. Con una mirada poética que se representa a través de reflexiones en off que introducen mensajes algo básicos como "El hogar es adonde te lleva el camino", la última película de la realizadora Tamara Kotevska (1993, Macedonia), que consiguió gran repercusión internacional con Honeyland (2019), nominada a dos Oscars, intenta equilibrar el carácter urgente del recuerdo en torno a los niños refugiados de esta insólita propuesta artística con una mirada más adulta sin conseguirlo realmente. The walk (Tamara Kotevska, 2023), que se estrenó en el festival DOC NYC 2023, toma su título de un proyecto coordinado por el director artístico Amir Nizar Zuabi en el que desde 2021 la marioneta Amal ha visitado 160 pueblos y ciudades de 15 países, convirtiendo su visita en acontecimientos festivos, pero dejando un mensaje sobre la necesidad de ayuda de los millones de refugiados en todo el mundo (estos días se encuentra en Australia). 

La directora traza una narrativa en torno a la joven Asil Elsepti y la proyección de su realidad en esta marioneta que también se enfrenta en países como Grecia a manifestaciones anti-inmigración, alimentadas por los discursos populistas de representantes de extrema derecha. De manera que Europa es el lugar de acogida pero también el centro del rechazo, lo que pone de manifiesto de manera aún más patente la hipocresía de las instituciones religiosas en el recibimiento que le hace el Papa y políticas, cuando en Estrasburgo participa en un evento de la Comisión de Derechos Humanos del Consejo de Europa que le entrega una bandera de la Unión Europea y un pasaporte. Lo que hace que la voz de Amal muestre su confusión sobre por qué resulta más fácil recibir un pasaporte para una marioneta que para un niño. También es cierto que este tipo de reflexiones pecan de tener un carácter demasiado simplista, mientras que la película funciona mejor cuando se eleva hacia representaciones más poéticas, cuando Amal respira entre los árboles, es rodeada por gaviotas ficticias o cuando adopta una tonalidad casi operística al encontrarse con el muro que separa el Canal de la Mancha y que le impide seguir su camino. Hay algunos momentos sin embargo que consiguen un gran impacto emocional, como cuando camina por las grandes avenidas de París y los hermosos puentes del Sena hasta que se da cuenta de que, bajo esos puentes, habitan en tiendas de campaña muchos refugiados cuyos sueños se han roto. Uno de ellos afirma que el viaje no merece la pena, que solo ha encontrado violencia y pobreza. Pero a pesar de la contundencia de algunas de sus escenas, The walk a veces se siente demasiado leve en su desarrollo, como cuando menciona las historias personales de dos de los marionetistas: Fidaa Zidan, de Palestina, y Mouaiad Roumieh, de Siria, pero en las que no profundiza demasiado. El documental encuentra en su camino dificultades para ir más allá de una representación sensible pero superficial. 

Dance first

James Marsh

Reino Unido, Hungría, Bélgica 2023 | Parafictions | ★★☆☆

Festival de San Sebastián '23: Clausura


A partir de esta edición, el festival CPH:DOX presenta una nueva sección denominada Parafictions, que pretende mostrar una variedad de películas situadas en un terreno ambiguo entre la ficción y el documental, y en la que se han programado títulos como Afterwar (Birgitte Stærmose, 2024), Stephen (Melanie Manchot, 2023) y Dance first (James Marsh, 2023), un curioso acercamiento a la biografía del Premio Nobel de Literatura Samuel Beckett. En un intento, no del todo logrado, de acercarse a la vida del escritor irlandés desde una perspectiva distinta a la de los biopics tradicionales, la película comienza cuando se le concede el máximo galardón al que puede aspirar un escritor en el año 1969, pero Samuel Beckett (Gabriel Byrne) evita pronunciar un discurso para dirigirse hacia una especie de terreno neutral donde se encuentra consigo mismo y repasa cuál debe ser el destino del premio económico, basándose en los sentimientos de culpa que, en su madurez, siente por algunas de las personas que han pasado por su vida. Quizás el hecho de que el guionista Neil Forsyth (1978, Escocia) haya desarrollado su carrera en el formato de series, siendo responsable de espléndidos títulos como Guilt (Filmin, 2019-2023) y The gold (BBC/Paramount+, 2023-), le ha llevado a dividir también esta retrospectiva en diferentes segmentos, comenzando con el que está dedicado a la relación tensa que mantuvo el protagonista con su madre May Beckett (Lisa Dwyer Hogg), quien nunca apreció el talento literario de su hijo, en contraste con la actitud comprensiva de su padre William (Barry O'Connor), cuya consigna "luchar" acompaña al escritor hasta su muerte. Más interesante es el tratamiento de la relación que un joven Samuel Beckett (Fionn O'Shea) mantuvo con James Joyce (un espléndido Aidan Gillen), de quien aspira a empaparse de sus conocimientos hasta que es utilizado para entretener a su hija Lucia (Gráinne Good). En esta parte comienzan a evidenciarse las flaquezas de una película que prefiere quedarse en la superficie antes que abordar con mayor profundidad las conversaciones literarias entre los dos autores más revolucionarios de la literatura irlandesa. 

La culpa que siente por su amigo Alfred Peron (Robert Aramayo), se representa en un capítulo que muestra su participación como colaborador de la Resistencia francesa durante la ocupación nazi de París. El director James Marsh (1963, Reino Unido), ganador del Oscar por el documental Man on wire (2008), utiliza una fotografía en blanco y negro algo plana y artificial en los segmentos que protagoniza un Samuel Beckett más joven, mientras que cuando Gabriel Byrne recupera su personaje adopta el color, centrándose en la relación con su esposa Suzanne (Sandrine Bonnaire). Antes de dar paso al capítulo que lleva su nombre, Beckett pregunta a su otro yo si es posible hablar de Suzanne en solitario, pero éste le niega esa posibilidad. Porque Suzanne está inevitablemente unida en la vida de Samuel Beckett al nombre de Barbara Bray (Maxine Peak), la mujer que fue su amante durante muchos años. De hecho, la única referencia a la obra de Samuel Beckett que se muestra en la película es la representación de Play (1963), en la que tres personajes, dos mujeres y un hombre, se encuentran en el interior de tres urnas funerarias de más de un metro de las que sobresalen sus cabezas. La simpleza del título (la única incursión cinematográfica del escritor fue un cortometraje protagonizado por Buster Keaton y titulado Film (1965)), refleja sin embargo una mirada posiblemente autobiográfica, pero también utiliza el doble sentido de "obra teatral" y "juego" que tiene la palabra inglesa "play". Especialmente en los últimos años de su vida, Gabriel Byrne consigue mostrar a su personaje con cierta fragilidad, mientras en la película la figura de Suzanne establece paralelismos con la exigente actitud de su madre que vimos al principio. "Tú me lo has dado todo en la vida" es una frase que se dicen el uno al otro como una especie de despedida. Pero Dance first, que clausuró el Festival de San Sebastián y hoy se estrena en la plataforma Filmin, no consigue mostrar la complejidad de la obra del escritor y ni siquiera trasladar una trayectoria personal que aparece perturbada por una culpa imborrable, pero que se revela extrañamente poco emocionante. 

Bye bye Tiberias

Lina Soualem

Francia, Palestina, Bélgica, Qatar 2023 | Highlights | ★★☆

London Film Festival '23: Mejor Documental

Montpellier '23: Premio Ulysses Mejor Documental


El conflicto palestino-israelí es uno de los focos de tensión entre las potencias mundiales, agravado por el hecho de que no hay un reconocimiento unánime de ambos Estados, lo que implicaría la disposición de un territorio y sus fronteras. En la actualidad, 164 de los 193 países de la ONU reconocen al Estado de Israel, mientras que 136 países reconocen a Palestina como Estado. La rama materna de la directora Lina Soualem (1993, Francia) proviene del exilio obligado durante la guerra árabe-israelí de 1948 y el trauma provocado por la Nakba, el éxodo palestino que surgió de un conflicto que terminó con el concepto de patria, convirtiéndoles en desplazados permanentes, cuyo 75 aniversario se conmemoró el año pasado. La realizadora exploró la familia argelina de su padre, el reconocido actor Zinedine Soualem, en su primera película, Leur Algérie (Lina Soualem, 2020), a partir de la decisión de su abuela Aïcha de separarse de su marido después de 62 años de matrimonio. Pero en Bye bye Tiberias (Lina Soualem, 2023), seleccionada para representar a Palestina en los Oscar, se acerca a las mujeres palestinas de su familia, centrándose en la relación con su madre, la actriz Hiam Abbass, popular por sus trabajos en series como Succession (HBO Max, 2018-2023) y Ramy (MGM, 2019-). "La historia de mi bisabuela, mi abuela, mi madre y su tía es la de mujeres que aprendieron a dejarlo todo y empezar de nuevo", es la definición que hace Lina Soualem como narradora de un viaje extraordinario a través de las imágenes que ha podido recuperar de antiguos videos caseros, que mostraban bodas familiares o reencuentros, y del regreso junto a su madre a algunos de los lugares en los que ésta creció. Ella misma también se define como "la primera mujer de la familia que ha nacido lejos de Palestina". Sin embargo, sobre la película siempre sobrevuela una frase que le decía su abuela a su madre: "No abras la puerta a las penas del pasado", como una declaración de silencio mantenida por una generación anterior, igual que en Leur Algérie sus abuelos argelinos parecían incapaces de expresar sus sentimientos íntimos. 

El relato de estas mujeres supervivientes remite a la necesidad de que la memoria no acabe perdida, entre cientos de fotografías antiguas y fragmentos de videos en los que se pueden vislumbrar algunas de las etapas por las que pasaron sus miembros. Su madre, Hiam Abbass, estaba decidida a convertirse en actriz y participaba en obras de teatro clandestinas hasta que fue la única de sus hermanas que tomó la decisión de casarse con un extranjero, con la oposición de su padre, y salir del país para iniciar una vida que le ha llevado a una carrera internacional en Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos. Y en uno de esos vídeos de bodas su semblante ya muestra a una mujer joven ausente e incómoda: "En aquella época me sentía asfixiada dentro de ese entorno". Los recuerdos y las imágenes antiguas tejen la memoria de ese pasado en el que no se quiere hurgar. La bisabuela Um Ali fue una de las desplazadas de la Nakbe, recalando en la frontera con el Líbano, donde una de sus hijas, Hosnie, quedó atrapada en Siria y acabó viviendo siempre en un campo de refugiados. Pero nunca pudieron regresar a la Tiberíades ocupada por los israelíes, de manera que vivieron en el poblado de Deir Hanna. La abuela Nemat era maestra de escuela y tuvo diez hijos, entre ellos Hiam Abbass, con la que la relación se mantuvo distante durante mucho tiempo debido a las decisiones que ésta tomó sobre su vida: ser actriz, vivir en el extranjero, casarse dos veces... Pero By bye Tiberias no solo habla del pasado sino también de un reencuentro familiar, unos años en los que Hiam y su madre Nemat pudieron recuperar una relación rota, hasta que ésta falleció. Y es en este vínculo entre la memoria y el momento presente donde la película de Lina Soualem encuentra un equilibrio conmovedor. 

Salão de baile (This is ballroom)

Juru, Vitã

Brasil 2024 | Sound & Vision / Body Politics | ★★☆


La escena del drag ball en Estados Unidos se desarrolló en los años veinte como una forma de expresión para la comunidad LGBTIQ+, pero en 1967, tras la celebración del concurso Miss All-America Camp, la concursante negra Crystal LaBeija, en representación de Manhattan, denunció que los jueces habían discriminado a las participantes negras y latinas. Algunos años más tarde, en 1970 ella misma organizó el primer baile de la Casa LaBeija en Harlem, dando inicio a lo que se ha denominado como House Ballroom, un concurso que reúne a diferentes Casas que compiten en varias categorías, representando una mezcla de baile y desfile de moda. En estos espacios surgieron algunos estilos populares como el vogueing, que consistía en bailar imitando las posturas de las modelos de la revista Vogue, y que posteriormente se dio a conocer fuera de los circuitos LGBTIQ+ gracias a la canción "Vogue", que Madonna incluyó en su album I'm breathless. Music from and inspired in the film Dick Tracy (1990). Más tarde hemos visto representado el desarrollo de esta modalidad de baile en la serie Pose (Disney+, 2018-2021). Pero el documental This is Ballroom (Juru, Vitã, 2024) explora cómo el House Ballroom se ha convertido también en una forma de expresión de la comunidad negra queer en Río de Janeiro a partir de su irrupción en 2015, en las llamadas Convenção de Bruxas. Para la película varias de las Casas principales de Salón de Baile brasileño se reunieron en un concurso especial organizado para mostrar el funcionamiento y las categorías en las que participan: FACE se centra en los rostros de las participantes y representa el autocuidado y la salud; RUNWAY ES una pasarela de moda; OLD WAY expresa la confianza y la positividad... 

Los directores mezclan con una estructura clara las grabaciones durante este concurso especial con entrevistas a las representantes más destacadas de las Casas participantes, reflejando la manera en que este Salão de baile se ha convertido en una manera de reivindicar a la comunidad LGBTIQ+ en un país que sigue siendo el que cuenta con más muertes violentas de personas transexuales y travestis. Aunque algunas de ellas destacan que en Brasil la discriminación por raza hacia las personas pretas (negras) está incluso por encima de la condición sexual. La madre de una de las concursantes, que se ha implicado en la forma de vida de su hija, define a su marido como "racista a pesar de ser negro", mientras que la influencia de la religión evangelista conservadora en algunas familias ha obligado a algunas personas trans a refugiarse en estas Casas que les permiten convivir en un entorno más seguro. Sin embargo, el aspecto más interesante de This is ballroom es la manera en que define las particularidades de un estilo que, si bien nació en Estados Unidos, ha sido adoptado con sus propias características dentro de la cultura brasileña. Princess Hellfeti Alafia afirma que "el ballroom no es una cultura brasileña, sino norteamericana, pero nace de la afro-diáspora. En Brasil abarca otras identidades y otras categorías. Yo veo la escena de baile como un producto de la diáspora, que no es solo la de África-Estados Unidos o África-Brasil, sino que es un diálogo entre la comunidad negra y LGBTIQ+ en todo el mundo. Una red de comunicación muy interesante". Pero en la que también surgen los conflictos en torno a las identidades y las representaciones de género, como cuando el travestismo no binario o la comunidad trans masculina siente cierto grado de discriminación: "La escena ballroom no es tan abierta para todo el mundo". Lo que provoca también un interesante debate sobre qué tipo de representación LGBTIQ+ se expone dentro de estos encuentros musicales. Hellfeti Alafia afirma que "tenemos que decidir si estamos aquí para desafiar la normatividad o para reproducirla". 

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Películas mencionadas: 

En el Adamant se estrena en Filmin el 22 de marzo.

Dispararon al pianista se puede ver en Movistar+. 
Honeyland se puede ver en Filmin y Prime Video. 
Dance first se puede ver en Filmin. 
Leur Algérie se puede ver en Truestory.

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