28 abril, 2023

Visions du Réel 2023 - Parte 3: Lazos familiares 2

Visions du Réel aborda su recta final, pero nosotros seguiremos ofreciendo crónicas sobre las películas presentadas en su programación. Ayer se entregaron los Industry Awards a proyectos de documentales que seguramente acabarán formando parte del festival en los próximos años, como la producción italiana Rebibbia 310 (Francesca Mazzoleni), Premio al Mejor Pitching o la taiwanesa-norteamericana Florence from Ohio (Stephanie Wang-Breal), Mención Especial del Jurado. También han recibido premios la coproducción entre México, Colombia, Francia y Suiza Simon l'absurd (Felipe Monroy), que explora el mito de Simón Bolívar como una representación de los mecanismos de la represión blanca en Latinoamérica, y la producción chilena Pirópolis (Nicolás Molina), en el apartado de Work in Progress. A continuación, volvemos a los lazos familiares a través de tres documentales que hablan directamente de familias pero también de un documental español presentado en el VdR-Film Market que se refiere a una comunidad que también funciona en cierta manera como una unidad familiar. 

Los Bilbao

Pedro Speroni, 2023 | Competición Internacional | ★★★☆☆

Si se tratara de una serie de televisión, se podría calificar a Los Bilbao (Pedro Speroni, 2023) como un spin-off del documental Rancho (Pedro Speroni, 2021), que compitió en Sheffield Doc Fest y Valladolid. Porque uno de los personajes principales de aquél se convierte ahora en el único protagonista de este nuevo trabajo del director. Cuenta Pedro Speroni (1987, Argentina) que hubo un momento crucial durante el rodaje en la cárcel de máxima seguridad de Buenos Aires, cuando se produjo una pelea entre los presos, e Iván le agarró y le introdujo en una celda para protegerlo de la trifulca. Descubrir ese sentimiento de humanidad en un momento en el que se descargaba la violencia acabó perfilando la decisión de convertir Rancho en una película, pero también de seguir con mayor atención la trayectoria de Iván Bilbao. Además, de los reclusos que estaban en esa prisión durante el rodaje, él fue el único que cumplió su condena de cinco años, de forma que el director tenía la posibilidad de continuar la historia a través del regreso a la sociedad de uno de sus personajes. Los Bilbao comienza en el momento en que Iván se despide del resto de presos en la cárcel, y se convierte en un retrato familiar que acaba desviando su atención del protagonista para centrarse en su mujer, Yamila. Ella, que tiene una hija de una relación anterior que sin embargo Iván trata como si fuera su padre biológico, estaba embarazada del primer hijo de ambos, y el rodaje dura exactamente hasta el momento del parto. 

El mundo retratado en Rancho era básicamente un ambiente masculino en el que la violencia se convertía en el instrumento principal para no ser sometido, y en cierta manera Los Bilbao aporta una perspectiva diferente al incorporar al personaje de Yamila, que se va haciendo más importante conforme se desarrolla el relato. Ellos se dedican a prestar dinero a los vecinos de Chascomús, una ciudad al este de Buenos Aires, que en muchas ocasiones no son capaces de devolverlo en los plazos acordados. No hay firmas ni contratos de por medio, solo la palabra y una pequeña libreta donde controlan, más mal que bien, las fechas en las que se cumplen los préstamos. Iván ofrece una imagen ruda, reforzada por sus entrenamientos como boxeador aunque nunca ejerza como tal, y también por una relación a veces complicada con sus padres y con la propia Yamila. Hay momentos de tensión que, como ocurría en la cárcel, él acaba descargando a través del entrenamiento, y algunas discusiones dibujan un ambiente familiar hostil que no solo está impulsado por el carácter de Iván, sino que también parece provocado por determinadas actitudes de sus padres. Pero el director muestra momentos más acogedores, especialmente a través de la relación de Iván con Luz, la hija de Yamila, que revela un afecto que parece contradecir la imagen violenta que transmite. 

"Soy Iván Bilbao, el rey del barrio", dice a un grupo de policías que han acudido a la zona donde vive. Esta especie de chulería tóxica que destila parece tener su origen, según comenta su madre, en el acoso escolar que sufrió cuando era un niño regordete debido a una enfermedad. La madre recuerda que un día le dijo que iba a vengarse de todos los que le habían hecho bullying, pero en vez de tratarse de una promesa incumplida como se podía esperar, Iván se involucraba cada vez más en peleas que tenían como destinatarios a aquellos que, efectivamente, le habían acosado en el colegio. Estrenada también en BAFICI, el Festival de Cine Independiente de Buenos Aires que se celebra hasta el 1 de mayo, Los Bilbao se beneficia del retrato familiar, porque amplía la mirada al margen del protagonista, una propuesta realizada por el montador Miguel Colombo, que también trabajó en Rancho. La amistad forjada durante los últimos años entre el director y el protagonista permite un acercamiento a la familia que incluso refleja sus flaquezas y sus momentos de tensión, pero también da la impresión de que el retrato es demasiado complaciente con Iván (no sabemos exactamente cuáles son las consecuencias de no pagar las deudas, excepto en alguna escena que muestra algunas amenazas), lo que acaba transmitiendo una sensación de retrato incompleto. Pedro Speroni prepara su nuevo documental, que de nuevo le llevará a una cárcel de máxima seguridad, pero esta vez en el módulo de mujeres. 

Al Djanat - The original paradise

Chloé Aïcha Boro, 2023 | Competición Internacional | ★★★★☆

El regreso de la directora Chloé Aïcha Boro (1978, Burkina Faso) al pueblo de Dégoudou donde nació después de más doce años en Francia, coincide con la muerte de su tío Ousmane Coulibaly, un conocido líder religioso de la comunidad, que falleció en una estampida producida durante su peregrinación a La Meca. La intención de la directora era dedicar su cuarto largometraje a la relevancia de su figura en el entorno, pero se produjo un acontecimiento que cambió completamente la perspectiva de Al Djanat - The original paradise (Chloé Aïcha Boro, 2023), cuando se produjo una disputa familiar sobre el legado de Ousmane, especialmente el destino de un patio que se encuentra flanqueado por varias casas, se han practicado numerosas ceremonias religiosas y, sobre todo, se encuentran enterrados los cordones umbilicales de los bebés nacidos allí, entre ellos el de la propia directora. Una costumbre arraigada no solo en África sino también en pueblos indígenas de Latinoamérica, el enterramiento del cordón umbilical después del parto simboliza el acto de plantar las raíces en la tierra, una conexión cultural del bebé con el lugar donde ha nacido. A través de sus reflexiones en off, Chloé Aïcha Boro cuenta que cuando uno de sus hijos nació en Francia, preguntó dónde estaba el cordón umbilical, a lo que una enfermera le respondió sorprendida: "Lo hemos tirado", lo que supone para la tradición mandinga una falta de arraigo en el lugar donde se ha nacido. 

La disputa familiar se divide entre quienes piensan que el patio debe seguir perteneciendo a la familia, como indica la tradición oral, y quienes prefieren que se venda para repartir los beneficios, lo cual además se agrava por los 19 hijos y numerosos hermanos que tuvo Ousmane. Quienes prefieren la venta se amparan en las leyes modernas, las que se regulan por escrito provenientes de la época colonial, y pretenden llevar la disputa a los tribunales, que se rigen por la justicia occidental. La película pone de manifiesto la compleja convivencia entre las tradiciones antiguas y las imposiciones que provocó la colonización francesa y que derivaron en una doble manera de impartir justicia. Parte de la familia de la directora no quiso aparecer en el documental y de hecho algunos acusaron a la presencia de las cámaras de haber sido el detonante del conflicto familiar. La propia directora Chloé Aïcha Boro se mantiene en una posición de observación, incluso cuando las reuniones entre los miembros masculinos de su propia familia se refieren a las mujeres como malas influencias para el entorno familiar. Aunque pueda parecer exagerado culpar a la filmación de la película, que se produjo durante los cinco años que duró el conflicto, parece claro que hay una cierta influencia de las cámaras en el comportamiento de algunos de los protagonistas. Pero esto no es necesariamente negativo, sino que de alguna manera también contribuye a remarcar la posición de Chloé Aïcha con una mirada de desapego frente a la comunidad familiar. Ella es la que se marchó y la que regresa mirando a través del objetivo de una cámara. 

Ella confiesa verse reflejada en Sanaa, una de las hijas de Ousmane, en la que se ve a sí misma como la mujer que habría sido si se hubiera quedado en Dégoudou, y que refleja también la posición secundaria de los miembros femeninos de la familia. Sanaa ni siquiera tiene permitido administrar su propio dinero: es uno de sus hermanos el que paga las facturas y el que le da una cantidad determinada para poder comprar comida. La relevancia de su tío en la comunidad convierte incluso la disputa familiar en una noticia que se transmite por la radio, pero algunos acontecimientos acabarán cambiando también el desarrollo del conflicto. A través de una cuestión de herencia familiar, Al Djanat dibuja una mirada incisiva hacia la convivencia entre la tradición y la modernidad que también es heredada del colonialismo en Burkina Faso, pero sobre todo construye una descripción precisa sobre el sentido de pertenencia y la fortaleza de las mujeres, a pesar de no tener voz en las decisiones familiares. Pero sus voces resuenan desde las canciones de la tradición mandinga que funcionan como una estructura narrativa del documental, que conducen la historia hacia elementos cercanos a la poesía y mantienen vivo el testimonio oral de los ancestros, muchas veces en contradicción con una evolución necesaria en un mundo globalizado. 

The mountains

Christian Einshøj, 2023 | Grand Angle | ★★★★☆

El pasado se establece como el único camino para el reencuentro entre los miembros de la familia del director Christian Einshøj (1985, Dinamarca), una especie de recorrido inverso que se revela como la manera de afrontar el futuro. En su caso, cuenta con la ventaja de las miles de horas grabadas y las 75.000 fotografías hechas por su padre, obsesionado con filmar a los miembros de su familia, algo que acabará heredando Christian Einshøj como director de documentales, entre ellos el ganador del premio al Mejor Cortometraje en Hot Docs, Hjemsøgelsen (2018). Este viaje al pasado a través de las grabaciones caseras refleja una familia escasamente comunicativa en parte por la interiorización de una tragedia: la muerte de Kristoffer, uno de los hermanos, que se convierte en la ausencia/presencia más significativa de la película. Diagnosticado con una enfermedad rara, los médicos le dieron pocos meses de vida, pero finalmente pudo sobrevivir varios años, después de que la familia se trasladara desde Dinamarca a un pequeño pueblo de Noruega en una estancia que iba a ser momentánea por cuestiones de trabajo pero que se convirtió en permanente. De hecho, el ímpetu de Søren, el padre, por grabar constantemente a su familia nació como la necesidad de atrapar el mayor número de imágenes posibles de Kristoffer ante la inevitabilidad de una muerte temprana. 

The mountains (Christian Einshøj, 2023), que ganó una Mención Especial del POLITIKEN: DOX Award en la pasada edición de CPH:DOX, es una película que habla sobre el dolor, la pérdida y las consecuencias de la incomunicación dentro de una familia. Siendo el hermano mayor, el director y Fred son los únicos que tienen recuerdos claros de Kristoffer mientras que Alex, nacido después de la muerte de aquel, parece mantener sin embargo un peso inevitable marcado por la sombra constante de un hermano ausente y solo conocido a través de las imágenes familiares. Aunque la narración hace un trabajo notable a la hora de proponer un diálogo que mantiene presente cierto sentido del humor, está impregnada de melancolía y de frustración. Quizás la consecuencia más importante es la incomunicación, el aislamiento progresivo del padre, la necesidad de huir de todos los hijos una vez que tienen la oportunidad de salir de esa casa familiar que parece que les oprime con los recuerdos y la tristeza que ha acumulado a lo largo de los años. En una de las escenas de la película Eva, la madre, reprocha a Christian que solo sea capaz de hablar con ella a través del visor de una cámara, como si estableciera una barrera que mantiene distante el vínculo personal. 

La imagen comercial del documental es la de los tres hermanos, de izquierda a derecha Alex, Christian y Fred, vestidos con trajes de superhéroes, una representación que puede hacer pensar que The mountains es una de esa narraciones de escandinavos haciendo locuras en medio de las montañas. Pero esta imagen es mucho más significativa sobre el verdadero sentido de la película, la recuperación de un pasado, el de los juegos infantiles disfrazados de superhéroes, que resulta imprescindible para reconstruir los lazos familiares. Es una escena rodada en el Círculo Polar Ártico, un viaje en carretera a través de 3.500 kilómetros que obliga a los hermanos a expresar de forma íntima sus preocupaciones, aunque a veces ellos mismos coloquen sus propias barreras. En una visita que hace Christian a Fred en Dinamarca, éste comienza a confesar los sentimientos reales que tenía cuando era niño, pero es Christian quien parece incapaz de expresar la necesaria afectividad que necesita ese momento de exteriorización emocional. Y el propio viaje se convierte en una especie de recurso de urgencia para salvar a Alex, el hermano menor, de la depresión. Este ensayo elaborado con honestidad parece querer salvar la distancia y la incomunicación, y acaba teniendo un valor testimonial sobre las relaciones familiares y los obstáculos impuestos por la disgregación emocional. 

Domingo Domingo

Laura García Andreu, 2023 | VdR-Film Market | ★★★☆☆

Aunque no están en la programación del festival, el Film Market de Visions du Réel también es una oportunidad de descubrir destacadas producciones españolas, como el documental híbrido Domingo Domingo (Laura García Andreu, 2023), seleccionado en la sección Newcomers del Festival de Tesalónica, y que inaugurará el festival Docs València, que se desarrolla entre el 5 y el 13 de mayo. La película está producida por Suica Films, una de las productoras más activas y exitosas en los últimos años, que presenta dentro de las proyecciones especiales de Visions Du Réel El agua (Elena López Riera, 2022) y consiguió una notable repercusión internacional con el documental Lobster soup (Rafa Molés, Pepe Andreu, 2020). Domingo Domingo no se puede considerar exactamente como un falso documental, pero se acerca en algunos aspectos, construyendo una ficción que revela sin embargo una realidad preocupante en torno a las implicaciones de la incorporación de las grandes multinacionales a la agricultura tradicional. La historia se desarrolla en Les Alqueries, también conocida como Alquerías del Niño Perdido, una pequeña población de la Comunidad de Valencia en la provincia de Castellón, que se dedica principalmente al cultivo de naranjas. El protagonista, cuyo nombre y apellido dan título a la película, vive ayudando en la recolección y realizando trabajos puntuales, pero comienza a divagar en torno a una idea brillante: crear una variedad de naranjas que pueda patentar y hacerse rico con los royalties, y que llevará su nombre, pero en inglés, que suena mejor: Sunday Sunday. 

Esta ficción construida alrededor de un personaje carismático muestra una realidad que ha cambiado completamente la distribución de naranjas en España, que a pesar de ser el país que más cítricos exporta a nivel internacional, está sometido a una dinámica perversa provocada por las multinacionales y los grandes supermercados. La creación de nuevas variedades en laboratorios mediante injertos no aportan grandes diferencias ni mejor sabor a las variedades naturales, pero permiten crear patentes cuyos royalties deben ser pagados por los agricultores para aprovechar la demanda que realizan las grandes superficies. Como la variedad Nadorcott, patentada por una familia marroquí, que lleva años en litigio en los tribunales. La imposición de precios bajos por parte de grandes grupos también ha empobrecido al sector del cultivo: "Los grandes supermercados como Carrefour, Aldi o Lidl imponen los precios. Ellos compran la variedad Tango a 70 céntimos  y las venden a tres euros", dice Domingo: "Yo creo que está bien tener beneficios, pero no aprovecharse de los agricultores". Con un tono irónico demasiado marcado por la música constante de Alberto R. Lucendo, quien anteriormente compuso la banda sonora de Lobster soup, Laura García Andreu aborda temas preocupantes sobre el presente y el futuro de la agricultura en España, y la proliferación de una estructuración del proceso de producción y distribución que en parte ha sido permitida por los propios agricultores. 

La historia de Domingo es la de una especie de Quijote que pretende jugar con las mismas reglas que las grandes multinacionales, una lucha casi imposible debido a la inversión y tiempo que requiere patentar una nueva variedad. Pero él permanece incansable, como un David que quiere derrotar a Goliat cuando Goliat ya se ha apoderado del campo de batalla. Investiga, consulta a abogados, contrata a un colaborador, busca inversores e incluso acude a Fruit Logistic, el mayor Mercado frutícola anual, que se celebra en Berlín, con una bolsa de plástico conteniendo una muestra de naranjas mandarinas. Pero si la trama protagonizada por Domingo es ficticia e irónica, la realidad se revela principalmente en las conversaciones de un grupo de agricultores jubilados en un bar en la que recuerdan el pasado, se preocupan por el presente y casi se diría que son incapaces de vislumbrar un futuro para el cultivo de naranjas. Hace unos años el documental griego Los tomates escuchan a Wagner (Marianna Economou, 2019) conseguía el Premio FIPRESCI en el festival de Tesalónica, creando también una narrativa humorística para reflejar la combativa actitud de dos primos griegos que trataban de contrarrestar el mercado global con sus tomates ecológicos, a los que ayudaban a crecer poniéndoles música de Wagner. Domingo Domingo explora este mismo planteamiento, en el que parece inspirarse claramente, para componer una divertida y al mismo tiempo melancólica mirada hacia la transformación del trabajo en el campo. 

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Películas mencionadas: 

Domingo Domingo se estrena próximamente en Filmin

El agua y Lobster soup se pueden ver en Filmin.
Los tomates escuchan a Wagner se puede ver en Filmin y Prime Video. 


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