El Festival de la Fiction se ha celebrado en La Rochelle hasta este fin de semana, durante jornadas intensas de estrenos de series y telefilms que llegarán a los canales de televisión y plataformas franceses a lo largo de los próximos meses, y que conforman el grueso de una temporada en la que todavía no se reflejan los momentos de crisis que está viviendo la industria audiovisual francesa. La entrega de premios se celebró el pasado sábado, y ya conocemos a los ganadores de esta edición del festival, aunque durante esta semana dedicaremos otras crónicas a las producciones francesas que hemos visto dentro de su programación. Por número de premios, el jurado presidido por la actriz Clémentine Célarié ha elegido como uno de los principales vencedores al telefilme Au sein des autres (Vanie Leurcq, 2026), que ha logrado los de Mejor Dirección, Mejor Interpretación Femenina (Sofia Essaïdi) y el Premio de la Crítica Extranjera Unifrance, mientras que Ça va bien se passer (Slimane-Baptiste Berhoun, 2026) ha conseguido el de Mejor Comedia. Pero ha sido un reparto equitativo entre muchas de las producciones que se han presentado en la programación, reconociendo a otras series que comentamos a continuación.
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© Stromboli Films Un jour on fera l'amourFrancia 2026 | Arte, 3x52' | Temporada completa | Competición Comedia | ★★★★★Creada por Jérôme BonnellDirigida por Jérôme BonnellFestival de la Fiction '26: Mejor Comedia, Mejor Promesa Masculina, Mejor Promesa Femenina
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La serie que más nos ha gustado de esta edición del Festival de la Fiction es esta pequeña historia de amor, en cuanto a número de episodios y en cuanto a planteamiento narrativo, entre dos jóvenes que se conocen por casualidad y pasan tres días juntos. Estos tres días componen cada uno de los tres episodios de esta comedia agridulce que ha conseguido merecidamente los premios como Mejor serie de comedia y para sus dos actores como promesas emergentes, aunque ambos tienen experiencia previa. A Édouard Sulpice le hemos visto en un episodio de El sentido de las cosas (HBO Max, 2025), pero sobre todo fue uno de los protagonistas de la comedia culinaria Bistronomia (France Télévisions, 2025), mientras que Natacha Krief ha participado en películas como La noche eterna (Michiel Blanchart, 2024), pero ambos componen una de las parejas más conmovedoras que hemos visto en el festival este año. Cuando se conocen, ninguno de los dos protagonistas está en su mejor momento sentimental: Aurore (Natacha Krief) acaba de recibir la noticia de la muerte de un profesor que la enseñó a tocar el violonchelo cuando era niña, lo que remueve algunos recuerdos del pasado y le hace reencontrarse con su antigua amiga Inès (Chloé Lecerf) en una breve conversación en un bar: "Te odié porque eras la única que le daba miedo", le dice Inès. Pero ese mismo día su novio Bastien (Mathieu Lucci) también le comunica que su relación no va a ninguna parte, que se siente "seco por dentro" y ha decidido recoger sus cosas del apartamento que comparten. Mientras tanto, Noé (Édouard Sulpice) intenta llegar a tiempo a la cita que tiene con el famoso escritor Charles Mathurin (Olivier Broche), con el que quiere colaborar en su próxima novela como un mentor para sus aspiraciones como periodista, pero durante la entrevista se da cuenta de que se trata de un borracho que reniega del mundo literario. El breve encuentro con Béatrice (Crystal Shpeher-Cross), una mujer desconocida, le provoca una especie de enamoramiento repentino y decide que tiene que volver a encontrarse con ella, aprovechando que escucha una conversación telefónica. Así que Aurore y Noé acaban compartiendo la barra de un bar solitario: ella lamentándose de su fracaso amoroso y él esperando coincidir con Béatrice, que sabe que está cenando en el restaurante de enfrente. Pero este encuentro es el principio de una conexión especial que les lleva a pasar los próximos tres días juntos, desembocando en una comedia sobre el amor y las relaciones personales hermosa y dolorosa al mismo tiempo, una celebración de la becesidad de compartir los sentimientos a través de dos personajes que se encuentran en una encrucijada. El guionista y director de Un jour on fera l'amour (Algún día haremos el amor) (Arte, 2026) es el reconocido cineasta Jérôme Bonnell (1977, Francia), responsable de la miniserie Les hautes herbes (Arte, 2022) y de algunos largometrajes como El tiempo de los amantes (2013), Á la joie (2024) y La condition (2025), esta última curiosamente protagonizada por el actor Swann Arlaud, que este año también competía en el Festival de la Fiction con un telefilme.
El interés de Jérôme Bonnell por las relaciones personales está presente en todo su cine, pero conteniendo también algunas zonas de oscuridad, como el tema de la violencia machista en su última película. Hay también algunos momentos de oscuridad en esta miniserie que retoma la estructura de Les hautes herbes como tres episodios cuya duración oscila entre los 45 y los 50 minutos, dejando que la historia determine el tiempo necesario para contarla. Casi como si se tratara de largometrajes de más de dos horas, la propuesta que desvelan sus series es tan sencilla como efectiva, siguiendo la habitual estructura de la narrativa tradicional (planteamiento, nudo y desenlace) y desvelando en este caso los secretos que guarda Aurore, que en la ciudad vive de forma modesta, pero cuya familia en realidad forma parte de la alta burguesía, viviendo en una gran propiedad a las afueras, que Noé descubre en el Episodio 2 (T1E2): "Te dedicas a vomitar en contra de la burguesía y mira dónde estamos", le dice a Aurore. Allí conoce a Luc (Laurent Stocker), el padre de ella, y a su esposa Karin (Olivia Côte) y su hermanastra Clara (Isis Ponthoz), pero está claro que en la casa se respira un ambiente aparentemente distendido pero absolutamente pesado. El guión construye a los personajes con trazos equilibrados que reflejan los lastres que les impiden avanzar en sus vidas: en el caso de Noé, un padre alcohólico del que siempre debe estar pendiente, y en el de Aurore una experiencia traumática que la ha marcado para siempre. Durante el entierro de su antiguo profesor en el Episodio 3 (T1E3) se revela parte de este trauma, pero sobre todo muestra la sombra permanente que soporta la protagonista, y las razones por las que prefiere mantenerse al margen de su entorno familiar, al que considera cómplice de sus recuerdos. Un jour on fera l'amour es una historia sencilla que se apoya en las conversaciones para desentrañar las interioridades de los personajes, y funciona de una forma precisa como un reflejo de la psicología de protagonistas enfrentados siempre a la decepción que provocan los demás en ellos. Pero, al construirse a través de la comedia, con diálogos irónicos, en vez de a través del drama, consigue ser mucho más eficaz a la hora de mostrar los matices de la historia que cuenta. Muy apoyada en la excelente química que hay entre Édouard Sulpice y Natacha Krief, es una hermosa miniserie que oculta bajo su carácter aparentemente despreocupado, una profundidad sutil en el tratamiento de temas dolorosos.
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© Cristobal Matheron / Arte France / Mediawan ImpossibleFrancia 2025 | Arte, 100' | Competición Unidades Drama | ★★★★☆Escrita por Emmanuel Finkiel sobre la novela de Erri De LucaDirigida por Emmanuel FinkielFestival de la Fiction '26: Mejor Drama, Mejor Guión
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Hace unos años, el director Emmanuel Finkiel (1961, Francia), de familia polaca que sufrió las consecuencias de los campos de exterminio nazis, tuvo un derrame cerebral que reflejó en el documental Je suis (2012), en el que describía el proceso de rehabilitación de tres personas que también habían sufrido la misma condición. Su cine se caracteriza por historias complejas que abordan temas como la moralidad, bien a través de una acusación falsa en Je ne suis pas un salaud (2015), o de las propias víctimas del nazismo en La habitación de Mariana (2025), que completa su trilogía en torno al holocausto. Este interés por abordar acercamientos psicológicos encaja con la adaptación de la novela Imposible (2013, Ed. Seix Barral), una de las más celebradas del escritor Erri De Luca (1950, Italia), en la que mezclaba su pasión por el alpinismo con su activismo político. Se dice que en esta novela también hay alguna referencia al juicio que él mismo sufrió cuando apoyó a los habitantes del valle de Susa en contra de las obras de una compañía ferroviaria, siendo acusado de incitación a cometer un delito. A pesar de contar con el apoyo de figuras como Wim Wenders, Zerocalcare o Salman Rushdie, se celebró un juicio en el que Erri De Luca defendió la libertad de expresión y del que fue finalmente absuelto. La historia se establece precisamente a partir de varios interrogatorios que efectúa el juez Dorieu (Swann Arlaud) a Enzo Tovoli (Fabrizio Bentivoglio), un anciano que ha sido testigo de la caída de otro hombre durante su solitario trayecto por las montañas de los Alpes. Sin embargo, el hecho de que Enzo conste como un antiguo miembro de las Brigadas Rojas en Italia durante los años setenta, en la misma época en la que tuvo lugar el secuestro de Aldo Moro, y que el hombre que ha muerto en las montañas sea Armando Fiorano (Enrico Di Giovanni), otro miembro de las Brigadas Rojas que delató a muchos compañeros ante la policía, entre ellos a Enzo Tovoli, resulta una coincidencia "imposible", y por tanto le considera sospechoso de haberle asesinado. La hipótesis del juez es que en algún momento Enzo Tovoli pudo coincidir por casualidad con Armando Fiorano, pero que el encuentro mortal en los Alpes no fue tan casual. Sin embargo, tampoco puede demostrarlo, así que le encierra en prisión mientras se desarrollan varios interrogatorios en los que repasa su pertenencia a las Brigadas Rojas para tratar de conseguir una confesión. Tanto en la novela como en la película, estas conversaciones entre juez y sospechoso se alternan con fragmentos de una carta que Tovoli envía a su antigua amante, que se muestra solo a través de la voz en off del protagonista. Pero es en los careos en los que se encuentra la esencia de la historia, y es en el juez en el que se concentra el estudio psicológico que reflexiona sobre los mecanismos de un poder judicial que toma decisiones a partir de planteamientos hipotéticos. El juez Dorieu, interpretado por un excelente Swann Arlaud, al que recordamos de Anatomía de una caída (Justine Triet, 2023), que fue su tercer premio César como actor tras Un héroe singular (Hubert Charuel, 2018) y Gracias a Dios (François Ozon, 2020), no conoce apenas en qué consistía el movimiento revolucionario italiano y no sabe nada de alpinismo, de manera que su investigación acaba desentrañando aspectos desconocidos que se sitúan lejos de su trabajo de despacho.
Mientras que el veterano actor italiano Fabrizio Bentivoglio, quien interpretó a Luigi Pirandello en la película Eterno visionario (Michele Placido, 2024), incorpora a un personaje inaccesible del que conocemos sus anhelos en los fragmentos de la carta, pero desconocemos sus verdaderas intenciones durante la mayor parte de la película Impossible (Emmanuel Finkiel, 2025), que el director mantiene en todo momento como un misterio que solo se revela a través de las diferentes versiones que ofrecen el juez y el sospechoso. Lo interesante de la propuesta no es tanto resolver esta posible casualidad impredecible, sino partir de este interrogatorio para conocer la trayectoria de Enzo Tovoli, que se refleja en algunos flashbacks sobre su activismo político en los años 1966 y 1978: "Usted no puede entender la verdad sentado en su despacho", dice al juez, expresando que, independientemente de que supiera quién era Armando Fiorano cuando le vio en los Alpes, las montañas tienen sus propios códigos: "Si le hubiera visto en peligro, le habría ayudado de cualquier forma. Así es como lo hacemos y debemos hacerlo. No existen ni amigos ni enemigos cuando nos encontramos allí". Cuando el juez se dirige al lugar en el que cayó la víctima, tratando de realizar una reconstrucción de los acontecimientos, comprueba que éstos podrían haber sucedido de cualquier forma, tanto como un hecho fortuito, como un asesinato premeditado. La propia estructura narrativa establece cierto paralelismo entre la soledad del senderismo en la alta montaña y la soledad en el interior de la prisión, y propone una particular reflexión sobre el sentido de la justicia cuando no se trata de encontrar la verdad, sino de confirmar una hipótesis: "Mientras el juez insistía con sus preguntas, lo que pretendía era obtener confirmación de lo que cree que ya sabe. No usa el verbo de la curiosidad de quienes quieren informarse o incluso conocer una verdad. Porque no lo necesita", escribía el autor en su novela. Impossible se sostiene en estos duelos dialécticos de una manera que se siente tan absorbente como precisa, y los premios como Mejor Drama y Mejor Guión son adecuados para una película que plantea profundas reflexiones sobre aspectos como la justicia, el poder y las creencias personales. La película se rodó precisamente en los espectaculares paisajes de los Alpes du Sud, cuya Agencia de Desarrollo de los Altos Alpes suele estar presente en las distintas ediciones del Festival de la Fiction en La Rochelle.
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On aboie en silenceFrancia 2026 | France tv, 97' | Competición Unidades Drama | ★★★★☆Escrita por Maxime Cormier, Guillaume Scaillet sobre la novela de GringeDirigida por Shirley MonsarratFestival de la Fiction '26: Mejor Interpretación Masculina (Théo Augier), Mejor Música
Estreno en Francia: 8 de octubre
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El rapero Gringe (1980, Francia), sobrenombre de Guillaume Tranchat, publicó su primera novela titulada Ensemble, on aboie en silence (2020) como una historia autobiográfica que pretendía reflejar la especial relación con su hermano Thibault, un joven adolescente que aspiraba a ser cineasta pero al que diagnosticaron esquizofrenia a los 17 años. A partir de esta publicación, que también se reflejó en la canción "On aboie en silence" (2020, 7th Magnitude) que publicó como sencillo inspirándose en la misma historia, se realizó la adaptación en forma de telefilme que se estrena el próximo 8 de octubre en Francia. Aunque durante el rodaje se anunció en los medios con el título de Ne pas hurle (No grites), la película ha tomado finalmente el mismo título que la novela, On aboie en silence (Ladramos en silencio) (Shirley Monsarrat, 2026) para construir una conmovedora relación fraternal en la que los dos hermanos protagonistas deben enfrentarse a los desafíos de una enfermedad mental desde quien la sufre y desde quien la vive en el exterior, mientras la carrera musical de uno de ellos comienza a dar sus frutos, y los anhelos del otro se acaban hundiendo en la profundidad de la esquizofrenia. La directora Shirley Monsarrat, que ha dirigido los episodios de las dos primeras temporadas de Skam France (France tv, 2018-2023), también tiene experiencia como cuidadora de un hermano con trastorno múltiple de la personalidad, de manera que la relación de intimidad que provoca una enfermedad mental forma parte de su propia vida personal. Y quizás esto influye en la forma de retratar a los personajes de una manera amable, mostrando los altibajos que puede provocar pero también la conexión que se establece entre los dos hermanos. Cuando tiene diecisiete años, Jérémy (Théo Augier) quiere dedicarse a la dirección de cine y comienza sus primeros pruebas dirigiendo el videoclip de una canción de su hermano Théo (Marvin Dubart), que también está comenzando una incipiente carrera como rapero. Sin embargo, durante una de las reuniones del grupo de rodaje, el comportamiento de Jérémy resulta impredecible y, acompañado por su madre Marthe (Mélanie Doutey) acude al médico, quien le ofrece un diagnóstico inquietante: sufre los primeros síntomas de esquizofrenia. Al mismo tiempo que Jérémy comienza a percibir la presencia de Sancho (Sam Chemoul), un joven que solo está en su mente pero que le reta constantemente a saltarse las normas, la carrera musical de Théo se desarrolla con mayor rapidez cuando un promotor musical se fija en sus canciones. Pero la enfermedad de su hermano también parece un impedimento para que el impulso de su trayectoria musical se asiente, sobre todo porque Jérémy está empeñado en ayudar a Théo dirigiendo un videoclip. Aunque los enfermos de esquizofrenia suelen escuchar voces más que tener visiones, la directora ha decidido representar una de estas voces que escucha Jérémy en una figura física representada por Sancho, de manera que el espectador pueda tener una visión más clara de la permanencia constante que supone para quienes la sufren. Utilizando una steadycam en esta escenas, que se distancian de un tono naturalista que predomina en el resto de la película, se crea una sensación de irrealidad, mientras Jérémy es perseguido por esta representación cinematográfica de los susurros que escucha en su cerebro.
On aboie en silence puede ser en este sentido muy discursiva en cuanto a la representación de la enfermedad, pero esto se compensa con una excelente interpretación del joven actor franco-griego Théo Augier, ganador del premio a la Mejor Interpretación Masculina, quien nació en Francia pero vivió en Grecia hasta los 18 años, participando este mismo año en la película LOL 2.0 (Lisa Azuelos, 2026). En la misma línea de otros telefilmes y series que hemos visto durante el festival, esta historia no trata de ofrecer una descripción precisa de la enfermedad, sino que se centra más en los aspectos íntimos, sobre todo en cómo afecta a la relación entre dos hermanos que tienen que aprender a convivir con ella, no solo quien la padece sino también quien la acompaña. En este sentido es interesante la introducción de una asociación de ayuda que está inspirada en La Maison Perchée, una asociación sin especialistas médicos, que está especializada en el apoyo a jóvenes adultos que viven con algún tipo de enfermedad mental, cuya fundadora, Lucille Zolla, ha colaborado como asesora de la película. Hay momentos en los que Jérémy consigue cierta estabilidad, cuando conoce a Mina (Louisiane Gouverneur), una joven que tiene problemas de anorexia, o a Madeleine (Delphine Baril), una voluntaria de la asociación que le demuestra que hay una forma de convivir con la enfermedad: "La enfermedad no eres tú. Y si quieres que deje de ocupar todo, debes aceptar la realidad. Aunque haya cosas que no podamos hacer como los demás". Al margen de las escenas con la representación visual de las voces que escucha Jérémy, la directora plantea un estilo naturalista que se inspira en películas como Fish tank (Andrea Arnold, 2009), incluso planteando en algunos momentos, sobre todo en los que rodean a la enfermedad, un estilo que tiene influencias de A ghost story (David Lowery, 2017), desde el reflejo de las disonancias a través de la cotidianidad. Sin embargo, buena parte de la inmersión en la propia enfermedad se efectúa a través de las sonoridades creadas por la compositora Owlle (1986, Francia), seudónimo de la artista France Picoulet, ganadora del premio a la Mejor Música en el Festival de la Fiction, que coloca las voces en el primer plano, utilizando un proceso musical denominado síntesis granular, que consiste en procesar los sonidos dividiéndolos en pequeños fragmentos de corta duración que se superponen para crear una sonoridad especial. Owlle utilizó las voces de los propios actores para crear esta forma singular de representación auditiva que conforma parte de la banda sonora. On aboie en silence consigue ser una película de gran profundidad emocional, especialmente en el tercer acto que se desarrolla en la playa de Normandía, cuando Jérémy convence a Théo para que le acompañe a rodar escenas de un posible videoclip. Hablando sobre la enfermedad mental de una manera que no la describe desde el exterior, sino que trata de acercarse a la experiencia interna de quienes la padecen.
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ClashCosta de Marfil 2026 | Canal+ Afrique, 8x52' | Episodio 1-2 | Francófona +20' | ★★★☆☆Creada por Philippe LacôteDirigida por Philippe LacôteFestival de la Fiction '26: Mejor Serie Francófona Internacional +20'
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El pasado mes de abril la plataforma Showmax, de la que era propietario el Grupo Canal+, cerró definitivamente sus emisiones, dejando a la producción africana de series y películas con preocupación, al perder una de las fortalezas de la producción local durante los últimos cinco años. Canal+ ha ido reduciendo el presupuesto de la matriz MultiChoice desde que adquirió el operador africano de televisión por pago en septiembre de 2025, tratando de ahorrar más de 150 millones de euros durante 2026 y hasta 400 millones de euros para 2030. Las pérdidas de Showmax como plataforma en un territorio en el que ha ido adquiriendo cada vez más fuerza la presencia de plataformas globales como Netflix y Amazon ha acabado sepultando la esperanza de una producción local netamente africana, aunque generalmente con apoyos internacionales, que pudiera contar historias propias sin la perspectiva occidental que suelen imponer los grandes grupos audiovisuales. Y aunque los responsables de Canal+ han afirmado que tienen la intención de seguir invirtiendo en el audiovisual africano, parece claro que se trata de una decisión que afectará a buena parte de la pequeña industria del continente africano. Aunque esta desinversión ha sido vista por una parte de los cineastas como una oportunidad para volver a tener una producción cinematográfica y televisiva que no dependa tanto de las plataformas externas y que de esta manera sea mucho más independiente de las necesidades de narrativas occidentalizadas. Mientras tanto, y quizás para demostrar que existe todavía cierto compromiso, Canal+ Afrique aparece como productora de Clash (Canal+, 2026), una miniserie producida desde Costa de Marfil que se estrenó el pasado mes de agosto en Canal+ Magic, que está incluido dentro de la oferta de MyCanal. Se trata de la primera serie creada y dirigida por Philippe Lacôte (1969, Costa de Marfil), que anteriormente había dirigido largometrajes con trascendencia internacional como La noche de los reyes (2020) o Sol de justicia (2024), basada en uno de los relatos que componen el libro El hombre celoso (2022, Ed. Reservoir Books), escrito por el autor noruego Jo Nesbø. En esta miniserie, premiada en el Festival de la Fiction, se ofrece una representación de las conexiones entre el mundo de la música de la República Democrática del Congo y Costa de Marfil. La rumba y el coupé-décalé congoleños, en particular, ocupan un lugar central en una narrativa que pretende resaltar las identidades, las ambiciones y las realidades sociales que rodean estas dos escenas musicales. La historia está protagonizada por DJ Shogun (Ange Éric N'guessan) y DJ Diamantino (Arnold Matondo), dos amigos que alcanzan el éxito juntos antes de que su relación se deteriore cuando el primero decide emprender una carrera en solitario. Diamantino entonces deja Abiyán, en Costa de Marfil, para trasladarse a Kinshasa, en la República Democrática del Congo, pero su separación desencadena una confrontación artística donde las redes sociales, la búsqueda de la fama y las rivalidades musicales se convierten en elementos que separan aún más a los dos amigos.
Clash también refleja el enfrentamiento entre dos grandes metrópolis africanas: Abiyán y Kinshasa, dos ciudades vibrantes que interactúan y chocan entre sí a través de una intensa rivalidad musical. En Abiyán, "La Team" está liderado por el autoritario músico DJ Shogun, acompañado por su ex-pareja Cynthia B (Fanta Doumbia) y su nuevo mánager Thibaud Danville (Jean-Baptiste Lafarge). Por su parte, en Kinshasa "La Famille " está encabezada por DJ Diamantino, quien reúne a artistas talentosos convencidos de que los marfileños les robaron el coupé-décalé. Aunque la madre de Diamantino, Lady D (Prudence Maïdou) desempeña un papel central en la carrera de su hijo, el grupo dista mucho de estar tan unido como aparenta, aunque se hayan incorporado miembros de La Team como la bailarina 24 Carats (France Nancy Goulian), en un mundo marcado por la ambición en el que las fidelidades no están tan claras. El coupé-décalé es un estilo musical que surgió a principios de la década de 2000 entre jóvenes marfileños residentes en Francia, antes de extenderse rápidamente a Costa de Marfil. Combina influencias de la música de baile zouglou marfileña y los ritmos tradicionales akoupé del pueblo Attié, pero aunque surgió en la diáspora marfileña, se ha desarrollado sobre todo dentro de la escena musical congoleña, donde algunos DJs comenzaron a incorporar elementos del Ndombolo a su sonido, dando como resultado un híbrido más rápido y electrónico que se adaptaba a la vida nocturna en constante evolución de Kinshasa. A través de estos ritmos constantes, Clash cuenta una historia tradicional de rivalidad musical, pero que también tiene una profunda relación con la vida de los habitantes de estas dos ciudades africanas y sus confrontaciones sociales. Aunque a veces la trama puede tener elementos de telenovela, la fortaleza de los sonidos del coupé-décalé ofrece momentos muy vibrantes y enérgicos, con números musicales que se desarrollan durante varios minutos. Una banda sonora que incorpora ocho canciones escritas expresamente para la serie muestran la relevancia de la música dentro de la historia, participando el propio músico y actor Arnold Matondo en los temas que su personaje interpreta en el grupo La Famille.
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P*tain de soiréeFrancia 2026 | France tv Slash, 20x3' | Temporada completa | Francesa -20' | ★★★☆☆Creada por Audrey MulinDirigida por Félix GuimardCanneseries '26: Rendez-vous
Festival de la Fiction '26: Premio escolar Collégiens de La Charente-Maritime
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Los dramas verticales van llegando lentamente a Europa a través de iniciativas de canales tradicionales que tratan de encontrar un hueco en esta tendencia, aunque manteniendo un sistema de producción demasiado convencional para que llegue a tener impacto. En Francia, el canal France télévisions contaba con un canal denominado Slash que estaba dedicado principalmente a contenido juvenil, y ahora comienza a utilizarlo también para producir microdramas, un poco al estilo de Atresmedia con Flooxer, que permanecía dormido hasta que ha empezado a producir dramas verticales. P*utain de soirée (France tv Slash, 2026), que se estrenó en el festival Canneseries, es una historia escrita por Audrey Mulin y dirigida por Félix Guimard, realizador de la comedia En terrasse (Prime Video, 2023-2024), que también tenía un formato corto de episodios de 12 minutos. Se desarrolla durante la fiesta de cumpleaños de Angèle (Lou Howard), organizada por su mejor amigo Simon (Roman Doduik), que en realidad es una excusa para confesarle sus sentimientos hacia ella antes de que se marche a Canadá. Simon intenta sentirse seguro con la ayuda de su amigo Théo (Denez Raoul) y su hermana pequeña Sasha (Katell Varvat), pero la aparición de Ben (Léo Vazzoler), el exnovio de Angèle, le pone las cosas más difíciles. El formato de 20 episodios de unos 3 minutos cada uno encaja en la difusión en vertical de una historia que está pensada para que el espectador se acerque a ella desde la palma de su mano, y la dinámica de un relato que se desarrolla en un solo espacio y dentro de una fiesta juvenil donde ocurren todo tipo de situaciones extravagantes y locas funciona como una forma de captar la atención. Hay algunas tramas paralelas, como el acercamiento de Théo al DJ de la fiesta que se establecen como un reflejo de la trama principal, que no renuncia a caer en los clichés de las comedias románticas, especialmente en el retrato del protagonista, un joven tímido y a veces algo torpe en la confesión amorosa que quiere hacerle a Angèle, en circunstancias que a veces le impiden llevarla a cabo por la aparición inesperada de otro personaje.
La ventaja de P*utain de soirée , que se estrenó en las redes sociales de France tv Slash el pasado mes de abril, es que el planteamiento se adapta perfectamente al formato vertical, que tiene evidentes limitaciones de planificación y de movimientos de cámara, centrándose sobre todo en los diálogos y las escenas entre dos personajes, sin poder ampliar demasiado la perspectiva. P*utain de soirée Esta serie juvenil, ganadora de un premio concedido por los estudiantes del colegio La Charente-Maritime, comprende el sentido de la tendencia de los dramas verticales y el target de público al que está destinada, con un reparto de actores y actrices jóvenes como Roman Dudiuk, que proviene de otro éxito juvenil destacado del mismo canal, Zonz (France tv, 2025) en un formato más tradicional. La limitación de la duración de los episodios obliga a ser muy directos en la construcción de las tramas, incluso a utilizar diálogos breves que casi se asemejan a la concreción de los mensajes de texto, lo que para un determinado tipo de público habituado a comunicarse a través de breves mensajes de voz puede llegar a ser incluso identificable y eficaz. En alguna entrevista el director Félix Guimard no le da especial importancia al formato en cuanto a las limitaciones que puede tener, pero hay algunos elementos que son necesarios, como dejar espacio en el plano para los likes y los comentarios que los usuarios pueden hacer en redes sociales como TikTok o Instagram. En el trasfondo de la historia resuenan películas sobre fiestas desmesuradas como Proyecto X (Nima Nourizadeh, 2012), que de hecho en Francia inspiró también una fiesta real organizada a través de Facebook que acabó con una villa destrozada, pero suenan asimismo como influencias muchas comedias románticas como Juno (Jason Reitman, 2007) y Scott Pilgrim contra el mundo (Edgar Wright, 2010), en la que está inspirado el personaje de la hermana del protagonista. P*utain de soirée es una comedia juvenil efectiva, que no adopta muchos riesgos ni llega a ser demasiado alocada, pero que consigue que sus personajes resulten identificables y la historia se desarrolle con la necesaria vitalidad, aunque sea a través del uso de los clichés del género de comedia romántica
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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):
El tiempo de los amantes, Gracias a Dios y La noche de los reyes se pueden ver en Filmin.
La habitación de Mariana se puede ver en Movistar Plus+.
Fish tank se puede ver en Filmin, Movistar Plus y Prime.
A ghost story se puede ver en SkyShowtime.
Sol de justicia se puede ver en Prime.
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