Como viene siendo habitual en los festivales de cine, desde hace algunos años se ha incorporado a la programación de Cinema Jove una sección competitiva de series, dado el interés que éstas despiertan. En un principio, dado el carácter principalmente enfocado a producciones de directores jóvenes, esta sección estaba centrada en webseries, pero en los últimos años, bajo la coordinación de María Albiñana, ha ido reconvirtiéndose en una propuesta de series internacionales inéditas en España cuyos primeros episodios se suelen proyectar el primer fin de semana del festival. María Albiñana fue nombrada nueva directora de Cinema Jove en febrero, en sustitución de Carlos Madrid, que estuvo durante nueve años a cargo de la dirección de un festival que ha ido solventado progresivamente cambios organizativos y una inestabilidad constante derivada de los vaivenes en su estructura y las diferentes fórmulas de convocatorias públicas. Tanto es así, que la propia continuidad de la nueva directora está todavía pendiente en una en medio de una 41 edición que se ha organizado en poco tiempo y con ausencia de los programadores en festivales tan importantes como Rotterdam, Berlín o Clermont-Ferrand que suelen nutrir de largometrajes y cortometrajes sus diferentes secciones. Aunque Cinema Jove se celebra hasta el 26 de junio, este fin de semana se han presentado las nueve series seleccionadas, entre las que se mezclan sobre todo producciones inéditas en España, pero también algunas ya estrenadas como Sense filTRES (3Cat, 2025) y Dear killer nannies (Disney+, 2026), además de celebrarse una mesa redonda con el director Félix Sabroso, ganador de la Luna de Valencia este año, y creador de la exitosa Furia (HBO Max, 2025-). A continuación, ofrecemos un repaso a la mayor parte del resto de series internacionales inéditas que compiten este año en Cinema Jove.
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Vitrerie Joyal (The glass house)Canadá 2026 | Prime Video Canadá, 6x35' | Temporada completa | ★★★★★Creada por Martin Matte, François AvardDirigida por Guillaume LonerganSéries Mania '26: Clausura
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Una de las principales conclusiones de la pasada edición de Séries Mania fue el buen momento que atraviesa la producción de series realizadas desde Quebec, no solo porque supo aprovechar el impulso del éxito de Empatía (Movistar Plus, 2025) el año pasado, sino porque consiguió alzarse con algunos premios destacados. Lo que también permite que tengan una mayor trascendencia internacional proyectos de creadores veteranos como el comediante Martin Matte (1970, Quebec) quien, dentro del panorama canadiense, consiguió un notable éxito con su serie Les beaux malaises (Encore, 2014-2017), una sitcom que tenía elementos autobiográficos, protagonizada por el propio Martin Matte representando cómo se enfrenta un popular humorista a la fama y la repercusión social. En su nuevo proyecto también hay elementos de este retrato personal, pero en esta ocasión de una manera secundaria, a través de uno de los hijos del protagonista, que decide abandonar el negocio familiar para tratar de desarrollar una carrera como comediante. Pero Vitrerie Joyal (Prime Video Canada, 2026), que fue la serie significativamente elegida para clausurar el festival Séries Mania, se desarrolla en los años noventa, concretamente en 1995, durante los meses previos a la consulta soberanista de Quebec en un referéndum en el que debía decidir si se independizaba de Canadá, que finalmente ganaría el No, por un estrecho margen de diferencia. Es un contexto interesante que forma parte secundaria de la historia, principalmente para subrayar el diálogo entre la significación del pasado y la mirada actual, lo que establece un tono irónico que nunca llega a ser nostálgico, sino todo lo contrario, en cierta manera es absolutamente crítico. La historia también tiene elementos personales, porque el protagonista está inspirado en el padre del comediante Martin Matte que en cierta manera cierra el círculo desde sus primeras actuaciones como cómico, en las que hablaba de él hasta acabar interpretándolo. André Joyal (Martin Matte) es el exitoso dueño de una fábrica de vidrio que lleva su nombre, Vidrieras Joyal, un vendedor nato que tiene una especial capacidad para seducir a sus clientes, y que ha incorporado a su negocio a los que están llamados a ser sus herederos: Vincent Joyal (Pierre-Yves Roy-Desmarais), que es el contable de la empresa, y Philippe Joyal (Pier-Luc Funk), que controla la fabricación de los vidrios. Cuando la madre Diane Joyal (Marylise Bourke), le pide a su marido que le permita buscar un trabajo porque está cansada de ser solo ama de casa, la única idea que se le ocurre a André es contratarla también en la empresa, lo que no es precisamente la idea de emancipación familiar que ella tenía. Como si se tratara de una workplace comedy (comedias de oficina), pero no exactamente, los personajes (incluso los muy secundarios) se presentan ante la cámara rompiendo la cuarta pared y describiéndose a sí mismos, pero es un recurso cómico que también ironiza precisamente sobre ese tipo de comedias que parecen grabadas para un documental. El significativo título del primer episodio, Début de la fin (El principio del fin) (T1E1) ya anticipa lo que veremos a lo largo de sus muy divertidos seis episodios de media hora: el declive de un negocio de gran éxito que solo tiene un pequeño problema, depende en un 80% de los encargos que hace Aluminios Langlois, una empresa que pertenece a un amigo personal de André Joyal. Pero cuando Jean Langlois (Steve Laplante) decide aceptar otra oferta más ventajosa, Vitraire Joyal pierde a su principal soporte económico y comienza a tener problemas para pagar su cuantiosa deuda. A lo que se unen otras circunstancias personales que desestabilizan todavía más la vida familiar de André Joyal: el cansancio de su esposa, la decisión de su hijo Philippe de buscarse la vida como comediante y un trágico acontecimiento inesperado.
Sin que sirva de precedente, por una vez el título en inglés, The Glass House (La casa de cristal), aunque la serie solamente se ha estrenado en Canadá, es mucho más certero que el original, Vitrerie Joyal (Vidrieras Joyal), porque efectivamente el tema de la serie es la construcción de una vida exitosa que sin embargo se sostiene en una cobertura tan frágil como el cristal. La propuesta tiene claros elementos de workplace comedy, especialmente a través de unos espléndidos personajes que forman parte del negocio: Gaston (François Chénier) es un excelente vendedor con cierta tendencia a contar chistes machistas, Alain (Guillaume Cyr) es todo lo contrario, un vendedor nulo que cada mes consigue menos ventas y que hubiera sido despedido si no fuera porque es el cuñado del jefe. Su hermana Diane sabe que Alain es homosexual, pero no es un tema del que se hable en las cenas familiares porque André es el típico homófobo de los años noventa. Su secretaria Josée (Florence Longpré) continuamente trata de apaciguar los ataques de ira de André, especialmente contra el sindicalista Pierre Corbeau (Rémi-Pierre Paquin), y alivia sus tensiones masturbándose en el servicio prácticamente todos los días. Se pueden captar ciertas similitudes de estilo con Empatía, no solo porque una de las actrices es la creadora y protagonista de aquella serie, sino porque también repite parte del equipo técnico, sobre todo el veterano director Guillaume Lonergan (1972, Quebec) que vuelve a equilibrar con habilidad la comedia más divertida y algunas dosis de drama, utilizando recursos de secuencias paralelas apoyadas en la música, como en el final del episodio Vendre á tou prix (Vender a cualquier precio) (T1E3), con la canción "Mr. Jones" (1993) de Counting Crowes, que marca un giro importante en la historia. Este tono parecido que mezcla perfectamente las dosis de drama con una buena comedia, deriva hacia una de las tramas más conmovedoras de la serie en el último episodio, Duré redemption (Una redención difícil) (T1E6), que se aparta en buena medida de la historia principal, elevando el nivel hacia una perspectiva más humana y muy relacionada con la vida personal de Martin Matte. Con un presupuesto más apropiado gracias al acuerdo con Amazon, Vitrerie Joyal refleja perfectamente el contexto de los años noventa, en ese momento de explosión independentista en Quebec, pero sobre todo destaca la mirada desde una propuesta actual hacia la sociedad quebequense de aquella época. André representa algunas de las características del padre de Martin Matte que él mismo describe como insólitas para nuestra perspectiva. Se considera el único soporte económico de su familia, hace chiste homófobos delante de su cuñado, y cuando su hijo Vincent le propone que contrate a un vendedor con un currículum envidiable, lo rechaza por cuestiones racistas: "¿Usted es negro, verdad?", le pregunta. Por supuesto, André está en contra de la independencia de Quebec, y lo demuestra en Sauver les meubles (Salvar los muebles) (T1E5), cuando propone una votación entre sus trabajadores para decidir si un cartel en favor del Sí puede permanecer en la empresa: "¿Quién apoya la separación, la inestabilidad, la miseria y el desempleo? ¿Quién apoya la estabilidad, el estatus quo y que todo siga como está?". Pero, a pesar de este contexto particular, Vitrerie Joyal es sobre todo una comedia casi perfecta, que sabe encontrar siempre el equilibrio en unos personajes bien desarrollados por los guionistas Martin Matte y François Avard, su habitual colaborador, y que termina ofreciendo una mirada profunda hacia las grietas que comienzan a resquebrajar la vida personal del protagonista que, como en los cristales, si no se repara a tiempo comienzan a expandirse de manera inevitable.
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Les saturnidesCanadá 2026 | Unis tv, 6x12' | Temporada completa | ★★★★☆Creada por Neegan Sioui Trudel | Escrita por Jocelyn Martel ThibaultDirigida por Neegan Sioui TrudelSéries Mania '26: Competición Formatos Cortos
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La delegación de Quebec ha llevado a esta edición de Séries Mania al mayor número de representantes que han viajado al festival francés, con más de 120 visitantes que acompañan a las tres producciones que compiten en diferentes secciones y a la serie que clausurará Séries Mania dentro de unos días, además de una presencia importante de propuestas audiovisuales en el Foro profesional. La primera que ha despertado atención es Les saturnides (Unis tv, 20206), una propuesta que se sitúa en una distopía en la que la normalidad se convierte en extrañeza cuando la aparición de misteriosas nubes provoca que los habitantes de Montreal no puedan conciliar el sueño. Aunque la premisa puede recordar a la reciente producción sueca Wake (Prime, 2026), la perspectiva no se coloca en el desarrollo de una historia de conspiraciones gubernamentales y catástrofes, sino que adopta un acercamiento más íntimo, y prácticamente durante toda la temporada, exceptuando los dos últimos episodios, tiene lugar en un único escenario, un apartamento de lujo al que Philippe (Rüdi Loup) ha llevado a su novia Camille (Rosalie Bonenfant), una madre protectora que, con ciertas reticencias, ha dejado a su hija pequeña Zoé (Marjorie Lalonde) en la localidad cercana de Saint-Anne junto a su padre Marc (Alex Bergeron). La aparición repentina de estas nubes y las consecuencias que provocan dejará aislada a Camille junto a su novio, pero al menos con la tranquilidad de que el insomnio solo afecta a la ciudad de Montreal. La conexión a través del móvil es el único medio de comunicación con su hija, pero la sociedad tal como la conocemos comienza a colapsar conforme pasan los días y la falta de sueño provoca comportamientos cada vez más violentos de los ciudadanos. Producida por una pequeña productora, Oraquan Médias, que aborda esta historia de una manera más íntima aprovechando las posibilidades que ofrece un bajo presupuesto, Les saturnides está inspirada en el aislamiento que provocó la pandemia del Covid-19 y cómo la sociedad asumió la existencia de un virus, estableció tendencias conspiranoicas y se enfrentó a un frenesí mediático en el que las fake news y las noticias reales se mezclaban, creando una percepción de incredulidad. Mientras Camille y Philippe se encuentran encerrados, la relación entre ambos se deteriora, afectando especialmente a la estabilidad psicológica del segundo, de manera que la serie que compite en la sección de Formatos Cortos adopta progresivamente el tono de un thriller que se va oscureciendo, mientras Camille consulta en internet los efectos secundarios del insomnio, como la irritabilidad, la falta de atención, las alucinaciones y la crisis cardíaca, que conforme pasan los días comienzan a formar parte de su propia realidad cotidiana. La situación de crisis se hace cada vez más evidente cuando Camille contacta con su vecino Maxime (Max Laferrière), que está solo con su hija, enfrentándose al insomnio permanente, mientras las noticias describen las medidas adoptadas por el gobierno, entre ellas el confinamiento de toda la ciudad, prohibiendo cualquier tipo de desplazamiento que no sea de emergencia.
Les saturnides tiene una duración total de una hora y cuarto, pero está adecuadamente estructurada en un formato de episodios cortos que establecen una narrativa fragmentada y cada vez más cargada de tensión, lo que logra la cámara cercana de Neegan Sioui Trudel, cocreador de la serie y director. Un aspecto interesante de la historia es cómo introduce un comentario social sobre las comunidades indígenas, que son las primeras que denuncian que algo extraño está pasando debido a la falta de sueño, pero que no son escuchadas hasta que el problema se extiende a toda la sociedad. Neegan Trudel afirma que le interesa introducir esta falta de atención que tiene la sociedad canadiense hacia los problemas cuando solo afectan a las comunidades indígenas, a las que se desoyen sus reclamaciones, pero sin que esta denuncia sea una parte central de la historia, sino un entorno que está presente de una manera relevante sin necesidad de que la propia serie adopte los estereotipos de las producciones que parecen enfocarse principalmente en los temas indígenas. Como thriller psicológico, la serie funciona perfectamente, planteando al mismo tiempo cuestiones relevantes sobre la sociedad cuando se enfrenta a una crisis de supervivencia, como en una violenta escena que se produce en una farmacia en la que la falta de existencias de melatonina provoca una situación de tensión. Es interesante también situar la acción en un piso alto de un edificio desde cuyos amplios ventanales se puede ver toda la ciudad. Pero esta perspectiva no acerca sino que aísla cada vez más, hasta que los protagonistas deciden cubrir las ventanas con papeles de periódico para evitar la entrada de luz, lo que proporciona a la atmósfera de la historia una sensación de opresión cada vez mayor. La corta duración de la serie provoca que se establezca un ritmo constante en el que se amplifica una carga de suspense en torno a las consecuencias de la emergencia y el progresivo deterioro psicológico de Philippe. Aunque a veces el desenlace de algunos personajes pueda parecer más conveniente para el guión que realmente verosímil, Les saturnides se dirige hacia su conclusión con la suficiente seguridad como para plantear un final arriesgado y ambiguo que plantea preguntas relevantes sobre la maternidad y los sacrificios.
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Respire fortFrancia 2025 | Webserie, 6x2' | Temporada completa | ★★★★☆Creada por Arthur FangetDirigida por Arthur FangetNikon Film Festival '25: Sección OficialDie Seriale '26: Mejor Serie, Mejor Idea
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Este pasado fin de semana que se proyectaba en Cinema Jove, la webserie francesa Respire fort (2025) recibía dos de los principales premios del festival Die Seriale, que concluía su 12ª edición en la localidad alemana de Gießen, más específicamente dedicado a series de formato corto, y donde también han conseguido premios otras producciones que hemos reseñado, como las canadienses Mukbang (ICI Tou.tv, 2025), premio a la Mejor Interpretación Principal y Ayer's Cliff (ICI Tou.tv, 2026), Mejor Interpretación Secundaria, o la tercera temporada de Ren: The girl with the mark (YouTube, 2016-), premios al Mejor Diseño de producción y Mejor Banda Sonora, que suele participar en la selección de Bilbao Seriesland. Ganadora de los premios como Mejor Serie y Mejor Idea, Respire fort ha sido creada y dirigida por el director de fotografía Arthur Fanget, quien propone una original historia que se desarrolla en un futuro cercano, el año 2054, con dos personajes que comparten una conexión dramática pero también especial. Jacques (Dominique Bettenfeld) es un contable minucioso que vive envuelto en una profunda tristeza después de que se produjera un acontecimiento dramático relacionado con su pareja Tom (Franck Georgeon). Cuando está en su apartamento a punto de suicidarse pegándose un tiro en la sien, escucha ruidos molestos en el piso de arriba, y decide subir para protestar a su vecina Ellie (Julia Taraquois), pero lo que se encuentra es una situación especialmente difícil. No es un espoiler, porque aparece en la sinopsis de la serie, revelar que Jacques es lo que se denomina un "temporal", una persona que ha desarrollado una capacidad para retroceder varios segundos en el tiempo, pero se trata de un poder que no puede controlar, y por tanto cada vez que se suicida vuelve al momento antes de disparar la pistola. Sin embargo, en este mundo futurista, los seres humanos que han desarrollado diferentes tipos de poderes, también tienen una contrapartida, y la de Jacques es que, una vez regresa en el tiempo, pierde la memoria de los acontecimientos posteriores. Así que Jacques se encuentra metido en un bucle temporal en el que siempre tiene la idea de suicidarse, pero nunca lo consigue. Ellie, por el contrario, es una joven alegre que vive en un apartamento colorista, un poco almodovariano, y que tiene una relación con Marc (Loïc Yavorsky), del que está tan profundamente enamorada que le perdona el maltrato físico que ejerce sobre ella. Ellie también ha desarrollado un poder, pero solo puede utilizarlo cuando se encuentra en una situación relajada, algo que en compañía del maltratador Marc no es fácil. Pero el encuentro entre Jacques y Ellie les obliga a los dos a cambiar su forma de enfrentarse a sus problemas personales, ya sea la memoria de una tragedia o la realidad de la violencia física. El encuentro se ha producido en otras ocasiones, pero Jacques no se acuerda de ellos, aunque en esta ocasión hay una importante diferencia: "Es la primera vez que me prestas atención", dice Ellie.
Con una excelente puesta en escena, el director y creador de la serie, Arthur Fanget (1988, Francia) demuestra su experiencia como director de fotografía en publicidad y cortometrajes, creando una atmósfera casi onírica en ese apartamento colorista de Ellie, que contrasta con la triste habitación de Jacques, en el que utiliza con inteligencia recursos como los lens flares, destellos de luz que se reflejan en la cámara, y que provienen del exterior a través de las ventanas semicerradas, casi como si remitiera a la prisión en la que se encuentran los personajes de La leyenda del indomable (Stuart Rosenberg, 1967), la primera que utilizó este recurso con una finalidad dramática. En cierta medida, Jacques y Ellie también se encuentran prisioneros dentro de sus propias dinámicas personales, el primero recordando constantemente el accidente sufrido por su pareja, y la segunda metida obsesivamente en una relación tóxica con un maltratador. Para una historia que dura menos de 15 minutos en total, Respire fort tiene todos los ingredientes de una reflexión poderosa sobre la memoria y sobre los círculos viciosos en los que se pueden encontrar algunas personas, tratando temas actuales que remiten a las problemáticas de nuestra sociedad, pero trasladándolos a un futuro en el que desarrollar poderes no siempre ofrece una solución a los problemas, sino que en cierta manera puede llegar a hacerlos más profundos. Es una historia sencilla, que podría malinterpretarse como un cortometraje dividido en partes, pero que por el contrario tiene una estructura episódica muy bien elaborada, que introduce cliffhangers al final de cada pequeña trama de dos minutos, y que ofrece una conclusión tan lógica como conmovedora. La serie surgió como un proyecto para la edición de 2025 del Nikon Film Festival, una propuesta nacida en 2009 que se celebra online, pero con una gala de clausura en el cine Grand Rex de París. Cada edición cuenta con un tema sobre el que deben girar cortometrajes de 2 minutos 20 segundos de duración o series cuyos episodios también duren dos minutos. El tema de 2025 fue "Un superpoder" y ahí es donde encajó esta sorprendente y espléndida miniserie que ha conseguido tener una trayectoria mucho más amplia.
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Das manko (Flaws)Alemania 2026 | ZDF, 4x25' | Episodios 1-3-4 | ★★★☆☆Creada por Arne Feldhusen, Bastian Reiber, Colectivo Das MankoDirigida por Arne FeldhusenSéries Mania '26: Mejor Dirección | Seriencamp '26: Mejor SerieGlobal Italian Series Festival '26: Nominada Comedia
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Las comedias fìsicas son un terreno cada vez menos explorado en los formatos de series, que suelen decantarse por narrativas más tradicionales. Desde Alemania, sin embargo, se ha propuesto una miniserie de tan solo cuatro episodios que utiliza el humor sin apenas diálogos para construir una sátira sobre el mundo laboral a través de un grupo de funcionarios incompetentes que son enviados a un curso de formación de ejecutivos. Pero, atrapados en un autobús autónomo, se ven envueltos en un viaje absurdo que los conduce a desastres profesionales, incluyendo un caos hospitalario, una minirrevolución de carretillas elevadoras y un intento descabellado de entrar al cielo. Uno de las creadores y director de la serie, Arne Feldhusen (1971, Alemania) es un reconocido cineasta que ha dirigido episodios de éxitos como Deutschland 86 (Sundance tv, 2018) y Buba (Netflix, 2022), y que ahora se embarca en esta peculiar propuesta que aglutina a un grupo de actores y creadores, de manera que los guiones surgen en parte de improvisaciones y de creaciones propias de los mismos intérpretes. Das manko (Flaws) (ZDF, 2026) camina por terrenos muy arriesgados a través de un planteamiento de caricaturización del entorno laboral de unos funcionarios que no tienen demasiado trabajo y cuyas jornadas monótonas se ven interrumpidas por una inspección que trata de dilucidar quienes son más aptos para ejercer sus funciones, aunque en realidad ninguno de ellos tiene aptitudes para nada. Pero dentro del espíritu caótico de la propuesta, hay un sentido de comunidad y de colaboración que surge con un objetivo principal: escaquearse del trabajo. Aunque tiene cierto encanto, Flaws cae en algunos lugares comunes, como en el episodio Ascenso en beige (T1E1), en el que una voz en off describe al grupo de humanos como si se tratara de un documental que habla de los comportamientos y rutinas de los animales. Es una idea poco ingeniosa que alterna con algunos sketches más divertidos y visuales, como el que transcurre en la pequeña zona de fumadores, o la celebración del Día del Schnitzel, un momento especial en el que la comida en la cantina es menos monótona de lo habitual. El tipo de comedia física puede recordar a los clásicos del cine mudo como Charles Chaplin o Harold Lloyd, pero también a referentes más modernos como Jacques Tati, pero solo funciona dependiendo del grado de implicación que consiga del espectador. Para nosotros, es más divertida cuando es más surrealista, como en el episodio ¡Genial! ¡No he comido en años! ¡Es para morirse! (T1E4), en el que participan en un seminario de motivación un tanto caótico. Los movimientos que generan la comedia física surgen de disciplinas como el ballet y el circo, componiendo un grupo que consigue tener personalidades propias y al mismo tiempo espíritu colectivo. Pero la efectividad de este acercamiento humorístico a nuestras sociedades estructuradas y los entornos laborales no termina de funcionar de una manera lo suficientemente sólida, únicamente en momentos puntuales.
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Hundarna (Burden of justice)Suecia 2026 | SVT, 8x45' | Temporada completa | ★★★☆☆Creada por Jens Lapidus | Escrita por Frans Milisic WiklundDirigida por Lisa Linnertop
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El escritor Jens Lapidus (1974, Suecia) es uno de los autores suecos más reconocidos a nivel internacional, con novelas publicadas en España como Dinero fácil (2006, Ed. Suma), que forma parte de la llamada Trilogía Negra de Estocolmo, convertida también en un tríptico cinematográfico desde Dinero fácil (Daniel Espinosa, 2010) que lanzó al mercado internacional al actor Joel Kinnaman, y posteriormente fue reiniciada como serie en Snabba cash (Netflix, 2021-2022). Otras producciones también han adaptado sus novelas, como el thriller inédito en España Top dog (TV4, 2020-2023) o Paradise City (Prime Video, 2025), y él mismo ha hecho incursiones en el guión, como en la serie Advokaten (Viaplay, 2018-2020), que no era exactamente un drama legal sino un thriller protagonizado por dos hermanos abogados. La experiencia, previa a su faceta literaria, de Jens Lapidus como abogado penalista le ha permitido conocer los entresijos del sistema judicial sueco, lo que está presente en algunas de sus novelas, en las que él mismo reconoce que pretende alejarse del tradicional nordic noir para acercarse más al estilo de escritores norteamericanos como James Ellroy (1948, California). De manera que Hundarna (Los perros) (SVT, 2026-), calificativo con el que se designa a los abogados penalistas que corren detrás de sus presas/clientes como si fueran perros de caza, parece el tipo de serie al que estaba destinada la trayectoria de Jens Lapidus, un drama legal que no se centra tanto en la construcción de una trama policíaca sino en una descripción más o menos realista de cómo funciona el sistema legal en Suecia. Y en cierta manera se podría considerar como un posible sustituto para el canal público de su serie estrella La delgada línea azul (Filmin, 2021-2024) en cuanto a utilizar un género que sitúa a sus protagonistas dentro del entorno policial/judicial, para reflejar los principales desafíos de la sociedad sueca enfrentada a la delincuencia. En este caso, los protagonistas son dos abogados amigos de la infancia que lideran una de las principales firmas de Estocolmo, Matsson & Moradi: Sasha Moradi (Arvin Kananian) y Kalle Matsson (Björn Bengtsson) son las caras visibles de un bufete de prestigio que debe lidiar constantemente con los cambios en las leyes que restringen cada vez más sus opciones para mantener la defensa de sus clientes, al mismo tiempo que deben enfrentarse a cambios en la sociedad que también impugnan sus posibles estrategias. Durante una cena familiar en el episodio "Making millions of money" (T1E2), la hija pequeña de Sasha le pregunta a su padre: "¿Por qué defiendes a un violador?", lo que acaba desembocando en una discusión familiar. Su mediático caso es el de un hombre de negocios al que una joven ha acusado de violarla mientras estaba bajo los efectos del alcohol, donde el concepto de consentimiento debe ponerse en tela de juicio para poder desarrollar la defensa del supuesto violador. Mientras tanto, Amir Ibrahim (Ken Ring), el conocido líder de una banda criminal, ha sido arrestado y los principales bufetes de Estocolmo esperan llevar su caso por la repercusión social que tiene. Finalmente, la defensa del criminal que ahora afirma llevar una vida legal ha sido asignada a Kalle Matsson, lo que establece cierto conflicto con Sasha, cuyos orígenes iraníes parecían hacerle más adecuado para un criminal de origen árabe de alto perfil. Entre estos dos casos fluctúan los primeros episodios de la serie, con una característica diferente a la de los habituales dramas legales; y es que los defendidos no son necesariamente personajes claramente inocentes, sino a veces todo lo contrario. Al bufete se incorporan otros personajes secundarios como Tilde (Tiril Eeg-Henriksen), una joven abogada que acaba de incorporarse al departamento penalista después de trabajar en servicios sociales, y que ayuda a Kalle en su defensa.
Pero el más peculiar es Oscar (Kit Walker Johansson), que tiene algunos métodos poco ortodoxos para ganarse clientes, subiendo videos a Instagram y Tik Tok adoptando la jerga de los barrios marginales de Estocolmo como una manera de promocionarse entre los pandilleros, lo que acaba llevándole a la defensa de un joven adolescente que, sorprendentemente, parece estar implicado en una venganza callejera que ha saltado a los medios de comunicación. Las tramas por tanto hablan de sexismos, de machismos, de violencia callejera y de consentimiento dentro de un sistema judicial en el que importa menos cuál es la verdad que conseguir ganar los casos, y que conducen a los abogados a continuas contradicciones entre lo que pretenden inculcar a sus hijos y lo que defienden en los tribunales. Considerada por buena parte de la crítica sueca como una notable sustitución del excelente drama policial La delgada línea azul, sin embargo Hundarna, cuyo título internacional es Burden of justice (La carga de la justicia), nos parece que, a pesar de su pretendida mirada realista a la justicia, acaba cayendo en los tópicos más insufribles de la televisión actual. No solo por el estilo de cámara en mano siguiendo la estela de Succession (HBO Max, 2018-2023) que adopta la directora Lisa Linnertop (1978, Suecia), que acaba resultando bastante redundante, sino porque los paralelismos entre las vidas personales de los protagonistas y los casos judiciales que defienden resultan demasiado obvios. En el caso de Sasha, que lleva el caso de la supuesta violación, es un hombre que pasa por una crisis sexual con su esposa, mientras se entrega a la tentación de un flirteo en los baños de los tribunales con la fiscal de su caso. Mientras que Kalle, que comienza a defender a un criminal que asegura ser un buen padre de familia, se entrega con una convicción que le lleva a cruzar algunas líneas peligrosas y le provoca incluso malestar físico. Pero él mismo es un desastre en su entorno familiar: al tiempo que consigue éxitos en los tribunales, se olvida del cumpleaños de su esposa o de llevar a su hijos al partido de fútbol que les había prometido. Cuando uno de sus clientes presos se suicida, solo tiene un comentario para su ayudante Tilde: "No podemos salvarlos a todos", aunque en su interior está destrozado emocionalmente. La serie arrastra los tópicos uno detrás de otro, incluso en el retrato de los defendidos: independientemente de la culpabilidad del acusado de violación, se muestra claramente que pertenece a esa manosfera para la que darle un sí una vez es como dejar entrar a un vampiro en tu casa, ya no hay vuelta atrás. El único personaje que resulta más interesante es Oscar, el joven abogado que se involucra en las pandillas para conseguir clientes y que está interpretado con soltura y descaro por el actor Kit Walker Johansson, al que hemos visto como protagonista de Threesome (Pr1meran, 2021-2022). Su desesperado intento por defender al arrogante adolescente Ayub (un estupendo Seddik Radjai), se topa con una revelación sorprendente que cambia su estrategia de defensa en el episodio Har jag ditt samtycke? (¿Tengo su consentimiento?) (T1E4), que explora la naturaleza del consentimiento en otra de las tramas paralelas protagonizada por Sasha Moradi. Aunque también hay algunas dosis de lugares comunes, como cuando tiene una discusión tensa con su compañera de trabajo Miriam (Dona Hariri), a quien trata con desprecio por sus supuestos privilegios como mujer e inmigrante, pero en privado se hace una paja mirando su perfil en redes sociales. Hundarna es la gran apuesta de SVT para esta temporada, pero acaba siendo una decepcionante muestra de drama legal que trata de pegarse a la realidad pero se construye sobre la previsibilidad constante.
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Khirurg (The surgeon)Rusia 2025 | START, 8x50' | Temporada completa | ★★☆☆☆Creada por Stas Ivanov, Vasily Klepatsky, Darya MakarovaDirigida por Ilya Ermolov |
En los últimos años hemos visto pocas producciones rusas por circunstancias geopolíticas relacionadas con la guerra de Ucrania, pero en los propios medios rusos se transmite la sensación de que las historias que se producen para plataformas de streaming generalmente tienen una tendencia a imitar el estilo de las series norteamericanas, dando lugar a propuestas que se desarrollan de forma mecánica y sin apenas personalidad, y tratando de seguir el estilo de True detective (HBO Max, 2014-) o Sexo en Nueva York (HBO Max, 1998-2004). En el caso de Khirurg (The surgeon) (START, 2025), la historia tiene algunos elementos interesantes, pero el guión es tan absurdo y el desarrollo tan caótico a lo largo de sus ocho episodios, que lo que parece un thriller oscuro que aborda el controvertido tema del mercado negro de órganos se convierte en una historia interminable que da vueltas alrededor de un protagonista insulso. Se trata de Sergei Kovalenko (Sergei Gilev), un afamado cirujano de trasplante de órganos que fundó una prestigiosa clínica junto a sus socios Titov (Yevgeny Sannikov) y Bulatov (Rostislav Bershauer), pero no sabe que éstos mantienen el negocio participando en el mercado negro de trasplantes, controlado por una poderosa mafia que secuestra a jóvenes para extraerles los órganos que necesitan personas de alto nivel económico que no quieren formar parte de las listas de espera. Es un negocio rentable en el que a veces participan inmigrantes como Aizhan (Evgenia Mandzhieva), que solo encuentra una salida para pagar las deudas de su marido permitiendo que le extirpen un riñón, a pesar de que hay un riesgo alto de que no sobreviva a la sala de operaciones. Las conexiones entre este mercado negro y la prestigiosa clínica están siendo investigadas por la periodista Marina Kolodin (Anna Zavtur), quien es amante del cirujano Sergei y también necesita un trasplante de riñón, aunque tiene pocas esperanzas: "Estoy en el puesto 216 en la lista de espera, así que no tengo nada que perder". Cuando Aizhan desaparece sin dejar rastro, Marina decide avanzar en su investigación, con consecuencias imprevisibles que se muestran en el episodio The way home (El camino a casa) (T1E2), siendo asesinada y su amante Sergei acusado del crimen. En realidad Khirurg no pretende crear suspense sino que coloca todas las cartas boca arriba en los dos primeros episodios, y a partir de ahí mezcla el avance en el desarrollo de la historia, con Sergei involucrándose en las operaciones ilegales, con una especie de efecto Rashomon en el que parte de los acontecimientos previos se cuentan desde el punto de vista de distintos personajes. De hecho el primer episodio The market (El mercado) (T1E1) comienza con Sergei huyendo de la policía y secuestrando a Yulya (Marina Vorozhishcheva), cuya perspectiva se aborda más adelante. Mientras tanto, se reconstruye el pasado de Sergei y surgen otros personajes como su esposa Vera (Vilma Kutaviciute), que tiene como amante al socio cirujano compañero de su marido, Titov.
Khirurg se adentra en el mundo de los trasplantes clandestinos, pero más que una aproximación a las mafias que lo controlan, en realidad ofrece una visión bastante pesimista sobre una sociedad cada vez más absorbida por el poder y el valor del dinero. Lo que refleja a través del mercado negro es que disponer de recursos económicos significa acceder a privilegios que para la mayoría serán siempre inaccesibles, incluso aunque la legislación trate de colocar barreras a estas prebendas. Hay en el fondo una mirada hacia un sistema sanitario ruso corrupto en el que se ha introducido el crimen organizado. Sergei acaba participando en estas operaciones ilegales, chantajeado por sus socios que son los que le han denunciado, para seguir ejerciendo su profesión a pesar de estar perseguido por la policía, pero el guión intenta justificar al personaje con algunos recursos convencionales, como negarse a traspasar ciertos límites. El director Ilya Ermolov (1988, Letonia) ya dirigió una de las series anteriores del showrunner Teymur Dzhafarov, Clinical 13: The Beginning (2024, IVI, 2024), precuela de Clinical 13 (IVI, 2022), sobre un hospital donde ocurren fenómenos sobrenaturales. En su trabajo, aporta una textura de colores apagados que parecen reflejar también una especie de distopía aunque se desarrolle en el presente, contrastando con las batas azules y la sangre que predominan en la improvisada sala de operaciones donde se extirpan los órganos. Pero, a pesar de una buena factura técnica, el guión cae en numerosos clichés del género y en realidad tampoco aporta grandes sorpresas, precisamente por desvelar demasiado pronto las consecuencias de los acontecimientos que describe. El desarrollo acaba siendo insulso y la moralidad del protagonista no termina de encontrar la identificación con el espectador por mucho que los guionistas traten de hacerlo más justificable a lo largo de los episodios. Al principio es un criminal secuestrador, para ir revelándose progresivamente que la acusación es falsa y que el secuestro era necesario (la propia Ilya tiene alguna conexión un poco forzada que la lleva a ayudarle en su huida). Pero, sobre todo, Khirurg tiene algunas de esas características tan comunes en las producciones rusas: una cierta tendencia a la violencia gratuita y un retrato de los personajes femeninos absolutamente machista, por mucho que se intente disfrazar de cierto empoderamiento. Para mostrar quizás que su relación se apoya en un sexo apasionado, en una escena del primer episodio, Vera sufre claramente una violación por parte de Titov, pero termina disfrutando del sexo violento, lo que refleja que hay una distancia que afortunadamente nos separa bastante de las dinámicas de la sociedad rusa respecto a las relaciones masculinas y femeninas.
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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):
La leyenda del indomable se puede ver en Movistar Plus.
Dinero fácil se puede ver en Acontra+, Filmin y Tivify.
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