18 octubre, 2021

Las mejores bandas sonoras de 2021: Julio-Septiembre

Nuestro repaso a las bandas sonoras de los meses de julio a septiembre, que publicamos con algo de retraso debido a las crónicas del Festival de Sitges, propone de nuevo trabajos destacados en el campo de la música de cine que se han publicado a lo largo de este último trimestre. 


No sudden move - David Holmes
WaterTower Music  02/07/2021

La última película estrenada de Steven Soderbergh propone un juego de intriga que homenajea a las películas de gángsters en el Detroit de 1954. En esta línea, la banda sonora de su habitual colaborador David Holmes se decanta por una sonoridad de instrumentaciones de percusión y teclados que crea la adecuada ambientación de suspense. Hay una constante referencia musical a la banda sonora de Charada (Stanley Donen, 1963), especialmente en el tema principal ("No sudden move (Main Title Theme)") pero sobre todo en algunas escenas de acción que derivan hacia el jazz ("This thing's bigger than Frank", "Matt Wertz, accounting"). En cierta manera, podemos decir que David Holmes homenajea a Henry Mancini en este trabajo, lo que no le resta personalidad a la banda sonora, sino que la sitúa en un plano referencial parecido al de la película (no sabemos si esta referencia es sugerida por Steven Soderbergh o buscada por David Holmes). Pero hay momentos especialmente brillantes, como el dinámico "Depends what you think it is", un estupendo crescendo de percusiones. En la utilización del arpa y el címbalo para algunas secuencias de suspense ("Joe Finney investigates") encontramos también ecos de algunos trabajos de John Barry para thrillers como Ipcress (Sidney J. Furie, 1965). El címbalo húngaro toma también protagonismo al final de la película ("Safe travels, Mrs. Capelli") en otro de los temas principales de una banda sonora que reinterpreta los sonidos clásicos para construir un tributo a la música del cine de intriga de los años sesenta. 

Fear Street Part One: 1994 - Marco Beltrami, Marcus Trumpp
Milan Records  02/07/2021

Fear Street Part Two: 1978 - Marco Beltrami, Brandon Roberts
Milan Records  09/07/2021

Fear Street Part Three: 1666 - Anna Drubich, Marco Beltrami, Marcus Trumpp
Milan Records  16/07/2021

Fear Street  - Marco Beltrami, Marcus Trumpp, Brandon Roberts, Anna Drubich
Waxwork Records  Invierno 2021 (vinilo) 

La trilogía de películas Fear Street (Leigh Janiak, 2021) se ha convertido en una de las propuestas más interesantes del género de terror durante el mes de julio, no solo por su condición de reformulación del slasher para otorgarle una consistencia más actual, sino por la forma de lanzamiento durante tres semanas. En el terreno musical, ha dado la oportunidad a Marco Beltrami de crear una trilogía de bandas sonoras que subrayan diferentes épocas al mismo tiempo que homenajean a grandes compositores del género. 

En Fear Street Part One: 1994 (Leigh Janiak, 2021), Marco Beltrami y su habitual colaborador, Marcus Trumpp, crean una composición que directamente se inspira en las sonoridades clásicas del género, y de alguna forma conecta con los comienzos del compositor 
neoyorquino en el cine, ya que fue Wes Craven quien le dio su primera gran oportunidad con la banda sonora de Scream (Wes Craven, 1996). Ha sido por tanto un viaje al pasado también en el aspecto musical, que ha permitido a los compositores adentrarse en los sonidos del género con el uso de orquesta y sintetizadores, brillando en pasajes de acción ("Mall massacre", "Market massacre"), pero también en momentos más sosegados, con la participación de una voz femenina solista ("Candlelight vigil"). Pero sobre todo, acorde con la concepción ambiciosa de la trilogía (que pretende crear una especie de MCU del terror en los próximos años), esta primera banda sonora establece las bases del concepto sonoro, que resulta casi épico en ocasiones. 

El proceso de creación de más de cuatro horas de música para las tres películas ha pasado por la división del trabajo, en cierto modo bajo la coordinación de Marco Beltrami pero con la 
participación más destacada de sus colaboradores en cada una de las bandas sonoras. Para Fear Street Part One: 1978 (Leigh Janiak, 2021), Brandon Roberts, otro colaborador habitual de Beltrami, enfoca la banda sonora de una forma estrictamente orgánica, para orquesta y coros, con pocas sonoridades electrónicas. Es por tanto una música que conecta con las películas más clásicas, y especialmente con el "sonido Jerry Goldsmith" ("Chased through the woods"). Resulta curioso que Marco Beltrami consigue un homenaje más sólido a la banda sonora de Goldsmith para La profecía (Richard Donner, 1976) que el que consiguió con el remake La profecía (John Moore, 2006), con momentos referenciales espléndidos ("Sisters"). Es la mejor banda sonora de las tres, la más contundente y la que contiene temas más robustos ("The final axe"). 

Finalmente, Fear Street Part Three: 1666 (Leigh Janiak, 2021), parece tener como principal compositora a Anna Drubich, a tenor de las entrevistas realizadas, mientras que se utilizan composiciones de Marco Beltrami y Marcus Trumpp para la segunda parte de la película, que vuelve a situarse en 1994. Anna Dubrich, que también ha colaborado en varias bandas sonoras con Beltrami, se inspira en el estilo de Bobby Krlic para Midsommar (Ari Aster, 2019), utilizando instrumentaciones solistas como el violín junto a sonidos creados a partir de objetos diversos, como el uso de huesos o conchas, para las percusiones ("Bad omens", "Hysteria"). Básicamente, se trata de una composición de cámara, un nonet (composición creada para nueve instrumentos, in participación de vientos), pero con el que consigue sonoridades muy contundentes ("Accusation"), incorporando voces corales cuando se refiere a la posesión (The pastor"). La comprensión de la protagonista, la decisión de tomar las riendas de su vida ("no temo al diablo, temo a los vecinos lanzan acusaciones"), está bellamente plasmado en un tema de empoderamiento ("No lamb"). Cuando se incorpora de nuevo 1994, la orquesta se amplía (es menos claustrofóbica) en un hermoso tema de revelación, pero también de iluminación ("Sarah's fate"). Aunque se ha publicado cada una de las bandas sonoras con el estreno de cada parte de la trilogía, el sello discográfico Waxwork Records tiene prevista la edición en vinilo de las tres bandas sonoras, que se publicarán juntas el próximo invierno, pero de la que se pueden hacer las reservas. 

Nowhere special - Andrew Simon McAllister
MovieScore Media  09/07/2021

Una de las películas más emotivas de este año es Cerca de ti (Nowhere special) (Uberto Pasolini, 2020), una historia dura sobre la caducidad de la vida y la decisión de un padre (James Norton) que afronta una enfermedad terminal y al mismo tiempo debe preparar a su hijo pequeño (Daniel Lamont) para que asimile su ausencia. Pero, a pesar de ser una historia con la que es imposible no emocionarse, el mérito de su director es no caer en el melodrama fácil ni la sensiblería, sino detenerse en esos pequeños momentos de convivencia entre padre e hijo que se convierten en un nexo de unión vital más allá de la fatalidad. Es una película hermosa, casi minimalista, que sin embargo nos atrapa emocionalmente. Uberto Pasolini, sobrino de Luchino Visconti, ha sido productor de películas de éxito como The full monty (Peter Cattaneo, 1997), y estuvo casado con la compositora Rachel Portman, que fue la autora de la banda sonora de su debut como director, Nunca es demasiado tarde (Uberto Pasolini, 2013). Pero para Nowhere special ha contado con la aportación de Andrew Simon McAllister, que se ha adaptado perfectamente a las necesidades limitadas de recursos que tiene la historia, creando una composición llena de temas sencillos, de melodías reconocibles, que captan la esencia de la conexión padre-hijo. La guitarra es el instrumento que define esta relación ("Father Son"), en un tema principal que se va desarrollando a lo largo de la película, igual que evoluciona esta conexión paterno filial, y que introduce el corno inglés interpretado por Gordon Hunt, que aporta una sensación de serenidad. En una película que se sostiene en las miradas (esas miradas del niño Daniel Lamont son absolutamente expresivas) más que en los diálogos, la música se utiliza solo en determinados momentos en los que su presencia es estrictamente necesaria (la banda sonora dura solo 17 minutos). El arpa que interpreta Hugh Webb sirve como conexión entre el pasado y el presente ("Car drive/memory box") pero también como camino hacia el otro mundo (la llegada al cementerio). Pero es el piano, etéreo, el que marca el final del viaje ("Final journey") en la relación entre padre e hijo, en una secuencia de conclusión que es absolutamente sobrecogedora, aunque también cargada de un profundo optimismo y resignación. 

Gunpowder Milkshake - Frank Ilfman
Milan Records  14/07/2021

El compositor de origen israelí Frank Ilfman vuelve a colaborar con su compatriota Navot Papushado tras el éxito internacional de Big bad wolves (Aharon Keshales, Navot Papushado, 2013), pero si en aquella había una evidente referencia a la música de Bernard Herrmann, en el excesivo aunque elaborado film de acción Gunpowder milkshake (Cóctel explosivo) (Navot Papushado, 2021) las influencias son mucho más variadas, con especial énfasis en la música de Ennio Morricone, pero en general en las bandas sonoras de los años sesenta. Se pretende de esta forma elaborar un sonido retro utilizando instrumentaciones clásicas pero mezcladas con sonidos electrónicos y una gran orquesta. El resultado es mucho más apasionante en la banda sonora que en la propia película, más divertida en sus continuas referencias sonoras en las que se aprecian homenajes a John Barry, Stelvio Cipriani o Henry Mancini. Los leitmotivs que acompañan a los personajes están marcados por diferentes instrumentos, como es el caso de Sam (Karen Gillian), cuyo tema está formado por un motivo de seis notas que interpreta el clavecín ("Home sweet home?"), un motivo que se repite de forma invertida para el personaje de Emily (Chloe Coleman), que tiene un espléndido desarrollo para voz solista en "Madeleine's adagio". Pero funcionan especialmente bien los temas de acción  como "Gunfight at Gutterball Corral" que es de una entrega absoluta a la música de Ennio Morricone, incluido silbidos y voces masculinas y femenina, y que de alguna forma reencuentra a Frank Ilfman con la banda sonora de El bueno, el feo y el malo (Sergio Leone, 1966), que fue la que le llevó a querer dedicarse a la composición para cine. Igualmente en "La balada de los charros" se introducen sonidos mariachis, guitarra española y palmas flamencas para una de las secuencias de acción más divertidas. 

Aunque realmente la película se queda en un intento fallido por construir una historia de gángsters con elementos retros, la historia le permite a Frank Ilfman desplegar una buena dosis de creatividad. En algunos temas que se refieren a los enemigos, como el que describe a una banda que utiliza máscaras de monstruos ("The monsters"), la presencia de la orquesta es más contundente, hay menos elementos electrónicos, pero se incorpora el theremin que hace una clara referencia a las películas clásicas de monstruos. Estos hallazgos son espléndidos, como el uso del clavecín junto a las percusiones rockeras en otras escenas de acción ("Rock monster") que consiguen una sonoridad especial. Se introducen más instrumentos solistas como el acordeón y la mandolina en los temas relacionados con Yankee y los matones ("Yankee and the goons"), otro grupo de antagonistas que sin embargo son especialmente torpes y requieren una perspectiva más humorística. Frank Ilfman es un compositor especialmente dotado para encontrar sonoridades diferentes con instrumentaciones tradicionales y electrónicas, y sin duda demuestra una gran versatilidad en esta banda sonora, en la que también encontramos pasajes más clásicos ("To the death"), que tienen una cierta épica con la incorporación del órgano y el predominio de la orquesta. Como curiosidades hay que destacar la aportación del orquestador Jeff Atmajian, uno de los nombres fundamentales en las bandas sonoras de James Newton Howard, Marc Shaiman o John Debney, interpretando al piano una versión de "Sam's Theme", y especialmente notable la versión vocal del tema principal que suena en los créditos finales ("Ensemble pour toujours"), interpretada por Susana Nakatani.

5ème set - Delphine Malausséna
22H22  16/07/2021

Una de las películas que formaban parte de la programación del Ohlalà! Festival de Cine Francófono de Barcelona es Cinquème set (Quentin Reynaud, 2020), que aborda el proceso psicológico al que se enfrenta un tenista en el final de su carrera deportiva. Delphine Malausséna, que había trabajado como diseñadora de sonido en los cortometrajes del director, aborda su primer largometraje como compositora con un trabajo que se impregna de ese carácter psicológico de la película, utilizando como elemento principal el violonchelo, interpretado por Juliana Laska, que transmite un sentimiento de tragedia y de melancolía. El personaje principal fue una promesa del tenis francés en su juventud, pero finalmente ha llevado una carrera sin grandes éxitos, en posiciones bajas del ránking, y este sentimiento de fracaso profesional está reflejado en la presencia del violonchelo ("Thomas"), mientras que para el personaje de su madre ("Judith"), que de alguna manera se siente decepcionada por la incapacidad de su hijo para conseguir el éxito, el chelo adopta una sonoridad más aguda y más dinámica, una idea de manipulación y de control. Uno de los elementos más interesantes de la película, y de la aplicación de la música, son las escenas de los partidos de tenis. En ellas el instrumento solista está acompañado de sonoridades electrónicas, pero que crean la tensión del momento de una forma sutil ("Troisième tour, qualifié"), utilizando los pizzicatos para reforzar la incertidumbre. Pero estos elementos electrónicos se hacen más presentes en el partido final, cuando el protagonista se encuentra a punto de comenzar el partido ("Tunnel"), con la aparición de los platillos a modo de jazz y el violonchelo en un tono nervioso. Es el gran momento de su carrera, pero la música se circunscribe a los momentos previos, a la ebullición psicológica de la preparación, en una tonalidad experimental y radical, que de alguna forma nos recuerda a las bandas sonoras de Rone o Mica Levi. Para el final la compositora crea un tema que no abandona la melancolía ("Épilogue"), pero que contiene una mirada de esperanza, introduciendo una leve tonalidad melódica que hasta el momento no aparecía, hacia un futuro incierto. 

Masters of the Universe: Revelation Vol. 1 - Bear McCreary
Arts Music  23/07/2021

La controvertida secuela de He-Man y los Maestros del Universo (Filmation, 1983-1985), desarrollada por Kevin Smith para Netflix, que ha tenido un recibimiento tibio por parte de los fans de los personajes de Mattel, entre otras cosas porque He-Man, el personaje principal, aparece solo brevemente, ha permitido a Bear McCreary desplegar otro de esos ejercicios de modernización de historias icónicas. En este caso, ha decidido evitar las referencias a la música original y su conocido tema principal, para crear otro leitmotiv destacado que es un homenaje al sonido creado por Basil Poledouris para Conan, el bárbaro (John Milius, 1982), al que hace referencia directa en la composición dedicada a He-Man ("He-Man transforms"). La banda sonora es una espléndida mezcla de composiciones clásicas y sonidos de música metal, con la introducción de guitarras eléctricas, que aporta prestancia a unas animaciones algo simples, aunque pretendan recuperar el espíritu de la serie original. Bear McCreary compuso todos los leitmotivs antes de crear música para la narración, de forma que hay una constante cita de los temas dedicados a cada personaje en el desarrollo de la partitura ("Sorceress under siege"). El tema de Skeletor ("Skeletor, Lord of destruction") es más oscuro y se sostiene en un fagot que marca el carácter narcisista del personaje. Si el tema de Skeletor es el contrapunto del tema de He-Man, el de Evil-Lyn lo es del tema de Teela, y ambos en ocasiones aparecen unidos en pasajes de gran belleza ("As goes Eternia"). La introducción de los coros en algunos momentos ("Evil-Lyn opens Heaven's Gate") aporta una descripción heroica de la historia, ya sea desde la reposada aportación de las voces femeninas o desde la más perversa incorporación de las voces masculinas. La esposa de Bear McCreary, la cantante Raya Yarborough, interpreta una versión melancólica del tema principal ("Lament for a friend"), cuyo texto es "Por el poder de Grayskull, yo tengo el poder" traducido al latín. Ella también fue la intérprete del tema principal de la banda sonora de Outlander (Starz, 2014-). En la banda sonora se incluyen dos suites de más de 10 minutos que son espléndidas, pero sobre todo destaca la que suena durante Land of the dead (T1E4), cuando Teela hace frente a una siniestra entidad en Subternia ("Scare Glow, Lord of Subternia"), cuyo uso de los coros parece influido por el Jerry Goldsmith de La profecía (Richard Donner, 1976). Bear McCreary consigue crear una banda sonora épica que a veces parece desbordar a las propias imágenes, pero que aporta grandeza a esta recuperación de los Maestros del Universo, que tiene pendiente de estreno la segunda parte de esta primera temporada. 

Minamata - Ryuichi Sakamoto
Milan Records  30/07/2021 (digital) / Milan 13/08/2021 (vinilo)

El envenenamiento por mercurio en las costas de Minamata (Japón) toma protagonismo en la película El fotógrafo de Minamata (Andrew Levitas, 2020), en la que Johnny Depp interpreta al fotógrafo norteamericano W. Eugene Smith, cuyo último trabajo profesional fue documentar las protestas de activistas que trataban de conseguir las compensaciones justas por una contaminación que comenzó a producirse en los años cincuenta, durante más de dos décadas. El compositor Ryuichi Sakamoto ha regresado a la activa presencia en el cine, con la banda sonora intrigante y experimental del thriller Beckett (Fernando Cito Filomarino, 2021) y el drama chino Love after love (Ann Hui, 2020). Pero su mejor aportación reciente ha sido para esta película irregular, que su director lleva a los terrenos del convencionalismo y el melodrama, pero que en ocasiones consigue elevarse gracias a la música del compositor japonés. Sakamoto se implica emocionalmente para trasladarnos una especie de réquiem por las víctimas de Minamata ya desde sus primeros pasajes musicales, con la llegada del fotógrafo a Japón ("Into Japan"), que introduce voces corales femeninas y el violonchelo interpretado por Clarice Jensen, como anticipación de la tragedia. Hay una cierta tonalidad etérea ("Landscape") que muestra los primeros encuentros del protagonista con Minamata, que se desarrolla en el hermoso tratamiento musical de la fotografía "Tomoko Uemura in her bath", que se haría internacionalmente famosa ("Mother and child"). Los sonidos electrónicos se utilizan para el entorno de la fábrica responsable de la contaminación del río ("Chisso Gate"), incorporando las percusiones a cargo de Susie Ibarra, que después volverán a hacer su aparición en el tema que muestra la influencia de la publicación de las fotografías en Time Magazine ("Coda"), que desemboca en una aparición emocionante de las cuerdas y la voz de la mezzo-soprano Katherine Jenkins, que también interpreta un pequeño papel. La música está intrínsecamente ligada a las emociones que se provocan en el protagonista, especialmente melódica en "Commitment", cuyo tratamiento de las cuerdas retoma el que ya utilizó en "Open the door" para El último Emperador (Bernardo Bertolucci, 1987), y también en las melancólicas interpretaciones al piano de Ryuichi Sakamoto ("Minamata Piano Theme" y, sobre todo, "Icon"). 

The green knight - Daniel Hart
Milan Records  30/07/2021

La nueva colaboración entre el músico Daniel Hart y el director David Lowery establece una conexión imprescindible en la representación visual y poética que propone esta incursión en el poema anónimo del siglo XIV Gawain and the Green Knight. El viaje del protagonista es en El caballero verde (David Lowery, 2021), que clausura la próxima edición del Festival de Sitges, un proceso de transformación que llevará a una búsqueda de su propio sentido del valor. En una propuesta en la que los diálogos son breves, la presencia de la música subraya no solamente la acción sino sobre todo el interior del personaje. Y Daniel Hart realiza un trabajo notable, que por un lado circula por la tradición de la música medieval, con cantos compuestos por Bobak Lotfipour e interpretados por la soprano Katinka Vindelev ("Gawain runs and runs"), y con la utilización de instrumentaciones tradicionales. En una conversación con Michael Abels para IndieWire, Daniel Hart reconocía que para la conversación entre el rey Arturo y Gawain, que sucede el principio ("Shaped by your hands") se vio influido por la música de Nosotros (Jordan Peel, 2019), concretamente por el tema "Anthem", en la utilización de los coros. 

Para la banda sonora también contó con el nyckelharpa, un instrumento de origen sueco que encargó el compositor Mark Korven a un luthier para incorporar un sonido singular a su partitura para La bruja: Una leyenda de Nueva Inglaterra (Robert Eggers, 2015). Es un instrumento de cuerda basado en el keytar medieval que produce una sonoridad más percusiva de lo habitual ("One year hence"). En cierta manera, la música que se asocia al personaje principal tiene una especie de evolución hacia una composición heroica que no termina de completarse (porque tampoco lo hace el personaje). Comenta Daniel Hart que quería componer un tema como el de James Horner para Willow (Ron Howard, 1988), pero que la historia no lo pedía. De hecho, el tema más cercano a una composición heróica es "Excalibur", que tiene sin embargo una cadencia más introspectiva, que desemboca en el canto "O Nyghtegale", interpretado por Atheena Frizzell, la hija de David Lowery. La historia sufrió varios montajes, aprovechando el retraso de su estreno debido a la pandemia, y Daniel Hart tuvo que componer nuevo material o cambiar algunas de sus composiciones previas. Pero el resultado es tan fascinante como la propia película. 

Devyatayev - Yuri Poteyenko
KeepMoving Records  02/08/2021

El director kazajo-ruso afincado en Los Angeles Timur Bekmambetov, responsable de éxitos de taquilla como Wanted (2008) y Abraham Lincoln: Vampire Hunter (2012) regresa al cine ruso con esta producción bélica basada en la historia real de un piloto que se rindió ante los nazis pero consiguió organizar una huída en un avión alemán que nunca había pilotado. Considerado por unos como un traidor, porque la rendición estaba penada con cargos de traición, finalmente Mikhail Devyatayev está reconocido como un héroe de guerra. Devyatayev (Timur Bekmambetov, Sergey Trofimov, 2021), que en el mercado internacional lleva el título de V2: Escape from hell, se enmarca dentro de un género bélico ruso que destaca el valor de los soldados y el patriotismo, pero tiene algunas peculiaridades interesantes. Se trata, por ejemplo, de la primera película rodada tanto para su visionado horizontal (en pantallas de cine) como vertical (en las pantallas de los móviles). La banda sonora está firmada por Yuri Poteyenko, compositor habituado a participar en grandes producciones bélicas como The last frontier (Vadim Shmeliov, 2020) y es una espléndida partitura sinfónica que se sostiene en un tema principal que hace referencia a la patria y la familia ("Memories of home"), una composición melancólica pero que introduce también una aire marcial. El tema de la amistad ("Men's friendship") es también una hermosa composición que comienza con el piano, pero introduce paulatinamente el violín y la flauta, que conectan con la memoria del pasado, frente a un presente en el que esta amistad ha sido traicionada. La música para las escenas de acción es especialmente contundente, como en la secuencia en la que los prisioneros tratan de robar el avión alemán ("Thoughts of escape"), una de las más tensas de la película. Para los combates aéreos, Yuri Poteyenko utiliza coros y sonoridades electrónicas que conforman notables creaciones musicales ("Air battle", "The last duel"), que culminan con una soberbia versión coral del tema principal ("Saying goodbye to a friend") durante el enfrentamiento final. La escena del reencuentro y el reconocimiento al valor está marcada por un precioso tema sinfónico de corte romántico que se inicia con el piano ("Final", "Adagio") y suena en los créditos finales poniendo un broche de oro a un trabajo musical sobresaliente.

Ma belle, my beauty - Mahmoud Chouki
Good Read Music Group  27/08/2021

La película que clausuró el Atlàntida Film Festival es una irregular historia sobre el poliamor que también estuvo presente en el Festival de Sundance. Pero entre sus aspectos más notables hay que destacar en Ma belle, my beauty (Marion Hill, 2021) el espléndido trabajo musical del compositor marroquí Mahmoud Chouki, afincado en Nueva Orleans, que aporta su estilo multidisciplinar, una fusión entre el jazz, las sonoridades africanas y el flamenco que en cierta manera refleja con precisión la esencia de esta historia amorosa entre tres personas que son tan diferentes como complementarias. Esta diversidad también está presente en la música, que por otra parte es una continuidad del estilo del compositor que se puede escuchar en su álbum autónomo Mood (Mahmoud Chouki, 2015), o en su último lanzamiento, "Lymtily" (Mahmoud Chouki, 2021), un espléndido anticipo de su próximo trabajo que incorpora el jazz a instrumentaciones marroquíes como el laúd árabe. De alguna forma, esta división entre tres estilos aporta también la tridimensionalidad de la relación que aborda la película. Hay algunos pasajes que parecen una recreación de los sonidos característicos de las comedias de Woody Allen ("My beauty"), con el clarinete como instrumento solista, pero también se incorporan elementos románticos que están expresados principalmente a través de la guitarra ("Pink room"), que evoca la nostalgia de una convivencia anterior idílica, aunque quizás solo en la superficie. En alguno de los temas jazzísticos colabora el Noah Young Trio, una formación también afincada en Nueva Orleans ("Smile"), pero también hay ramificaciones de flamenco ("Anduze") y de sonoridades árabes ("Blue hour", "Red hour"), que marcan las emociones de los personajes principales. Uno de los momentos más destacados en la película es cuando Bertie (Idella Johnson) "recupera" su voz musical, una especie de aceptación de su nueva realidad, que está representada en la canción "Look away", interpretada por la propia Idella Johnson, pero que tiene una espléndida versión más estándar en los créditos finales, con la maravillosa voz de Lilli Lewis, uno de los nombres importantes en la escena musical de Nueva Orleans y destacada activista LGTBI+. 

Candyman - Robert Aiki Abra Lowe
Waxwork Records  27/08/2021

Las incursiones del músico electroacústico Robert Aiki Abra Lowe en el mundo de las bandas sonoras provienen principalmente de sus colaboraciones con Jóhann Jóhannsson en películas como La llegada (Denis Villeneuve, 2016) o María Magdalena (Garth Davis, 2018), aunque su primera composición para el cine fue en el thriller Last kind words (Kevin Barker, 2012). Conocido por la creación de sonoridades intensas y experimentales a través de los sintetizadores pero también de distorsiones de grabaciones vocales, su incorporación a la película Candyman (Nia DaCosta, 2021) es lógica teniendo en cuenta que ya en Candyman (Bernard Rose, 1992) y su secuela, la música fue creada también por un compositor experimental, Philip Glass. El trabajo de Robert Aiki Abra Lowe bucea en la reinterpretación de la figura fantasmagórica a través de una banda sonora electroacústica, cuyos sonidos no solo forman una entidad propia sino que se incorporan a través de efectos sonoros en las propias imágenes, como la presencia constante de zumbidos de abejas creados a partir de diferentes tratamientos de los sintetizadores ("The end of Clive and Jerrica"), o la incorporación del timbre de un ascensor en una de las secuencias de pesadilla ("The elevator"). Robert Aiki ha contado también con la colaboración de Hildur Guđnadóttir que grabó algunos pasajes con el violonchelo y su propia voz, y el sintetista Matthew Morandi, que interpretó el contrabajo y algunos elementos de sintetizadores. 

El trabajo del músico consiste en el tratamiento de una infinidad de sonidos, algunos directamente musicales pero otros que provienen de grabaciones realizadas durante el rodaje, donde no solamente grabó insectos y entornos ambientales, sino también a algunos de los actores diciendo frases como "Candyman" o "Be my victim", que después se incorporaron a la banda sonora. Se consigue así una ambientación musical etérea, pero al mismo tiempo terrorífica, en la que no se pueden distinguir los instrumentos orgánicos de las sonoridades electrónicas. Algunos temas, por ejemplo, están construidos solo a partir de voces distorsionadas ("Rowes and towers"). Aunque la película es una secuela directa de Candyman (Bernard Rose, 1992), el compositor Robert Aiki no quería hacer ninguna referencia a la música de Philip Glass, pero incorpora una reinterpretación del tema "Music Box" en una secuencia de flashback en la que se cuenta con sombras de marionetas la historia de Helen Lyle, la protagonista de la película de Bernard Rose. De forma que hay una conexión entre ambos filmes pero sin que forme parte de la nueva historia que se está contando, aunque también utiliza el tema ampliado ("Music Box (Reprised)) en los Créditos Finales. A pesar de ello, hay algún brote minimalista ("The sweet") que en cierta manera establece un puente musical entre ambos. Esta música que resulta diegética al incorporar sonidos incluidos en la propia escena, es una línea de trabajo que funciona especialmente bien en las películas de terror, creando una atmósfera que resulta perturbadora. Y Robert Aiki realiza un trabajo notable en este sentido.   

Malignant - Joseph Bishara
WaterTower Records  03/09/2021 (digital) / Waxwork Records 2022 (vinilo)

La incursión de James Wan en el universo del giallo, con especial referencia a Dario Argento y, por extensión, al estilo visual de Brian DePalma, se convierte en una película bizarra y loca que resulta totalmente disfrutable, y que contiene elementos especialmente fascinantes. Entre ellos la música de Joseph Bishara, habitual colaborador del director y creador de los entornos siniestros de las sagas de Insidious (James Wan, 2010) y Expediente Warren (James Wan, 2013). Pero el trabajo del compositor norteamericano también abraza el espíritu del giallo, se deja seducir por las sonoridades de sintetizador de Goblin que marcaron un sonido característico en este subgénero del terror y construye una banda sonora que contiene momentos especialmente logrados. La partitura, interpretada por The Hollywood Studio Symphony, introduce también sonoridades de sintetizador que le dan una textura de los años noventa, especialmente en el tema de los créditos iniciales ("time to cut") y en secuencias de acción como "station taken", que incluso podríamos decir que tiene cierta reminiscencia a la música de John Carpenter. Las sonoridades oscuras están marcadas por el predominio de los violonchelos, pero especialmente por la incorporación de inquietantes destellos electrónicos que marcan la presencia del personaje de Gabriel ("in my house"), muy notables en la segunda aparición del personaje mostrada visualmente en un plano cenital que recuerda a Brian DePalma ("from window led"). Joseph Bishara introduce una voz solista electrónica que también tiene referencias al giallo, pero sobre todo ofrece información adicional (sin desvelarla) de la revelación que marcará el tercer acto ("discovery was made", "fallen found"), y que está subrayada asimismo por esos escenarios amplios (la comisaría, el hospital abandonado, el subterráneo...) que aportan una cierta cualidad operística a la puesta en escena. Se trata de un trabajo notable que al mismo tiempo es referencial y absolutamente innovador. 

Misha and the wolves - Nick Foster
MovieScore Media  03/09/2021

Este documental es un juego de la representación en el que el director Sam Hobkinson establece una propuesta visual que reflexiona sobre la forma de contar la historia, protagonizada por una mujer que sobrevivió al Holocausto y publicó un libro que alcanzó un gran éxito de ventas y fue la base de la película Survivre avec les loups (Véra Belmont, 2007). Esta doble representación también está presente en la banda sonora compuesta por Nick Foster, hermano del también compositor Ben Foster, que aquí se encarga de las orquestaciones. La banda sonora está interpretada por The City of Prague Philharmonic Orchestra, que incorpora cuerdas suaves para describir la historia de la protagonista, Misha DeFonseca ("Misha", "No reason stop walking"), con la incorporación del clarinete interpretado por Ben Castle ("The hidden child"), que aporta una textura acogedora al personaje principal, pero al mismo tiempo se introducen elementos sonoros de sintetizador que muestran una cierta distorsión de la realidad, como si hubiera un misterio por desvelar. El sintetizador se convierte en protagonista cuando se relata la historia en el presente ("Selling the story", "The TV interview"), pero ahora son las cuerdas las que introducen una cierta sonoridad misteriosa. La música adopta las formas del thriller en el momento de la revelación ("The truth"), casi acariciando el género de terror, especialmente en el momento en que el director introduce escenas del rodaje, descompone la imagen y desentraña los decorados. La música de Nick Foster se desprende de todos los elementos de distorsión para establecer una narración principalmente apoyada en la orquesta ("L'histoire de Robert Wael"), pero marcada por la tensión que provocan de la guerra y la traición, especialmente en el emocionante tema "The traitor's daughter". Hay un espléndido uso de las percusiones que de alguna manera sirven para subrayar, tensionar o remarcar, pero sin revelarse del todo. La banda sonora participa activamente en esta dualidad sobre la representación que plantea el director, e incluso introduce un cierto tono de liberación ("Mixed emotions"), aunque todavía quedan algunos elementos de distorsión, como si la historia no estuviera del todo completa y quedaran aún rincones ocultos. 

Margrete: Queen of the North  - Jon Ekstrand
OONA Soundtracks  17/09/2021

Recientemente estrenada en Dinamarca, esta película es una épica mirada a la reina Margarita I, una de las figuras clave en la historia de Escandinavia, ya que ejerció como soberana de Dinamarca, Noruega y Suecia en el siglo XV. Protagonizada por la reconocida actriz danesa Trine Dyrholm, Margrete den første (Charlotte Sieling, 2021) ha sido una de las películas más esperadas de este regreso a las salas de cine (su rodaje en la República Checa sufrió un retraso debido a la pandemia). Para la banda sonora se ha contado con uno de los compositores más conocidos a nivel internacional, el sueco Jon Ekstrand, que ha realizado un trabajo muy mesurado, que huye de la épica de los instrumentos de viento habitual en las composiciones para películas sobre la época medieval, para elaborar una música más psicológica, aunando las sonoridades que provienen de instrumentaciones de la época con una visión más contemporánea. Utiliza como instrumento principal la viola de teclas, una especie de zanfoña de origen sueco que proviene de los años 1400, que simboliza la unión pacífica entre los tres reinos que consiguió Margarita I ("For the union"). Jon Ekstrand comenta que "quería integrar un instrumento medieval en un contexto más contemporáneo", y por ello la viola de teclas (que aprendió a tocar el propio compositor) se fusiona con las cuerdas de la Orquesta Sinfónica de Gotemburgo ("Best for the Union"), dirigida por Peter Nordahl. Aunque el instrumento medieval marca una tensión armónica, el violonchelo interpretado por Linnea Olsson es el que establece la línea melódica de la partitura ("The North"). La banda sonora también incluye pasajes corales como el intensamente dramático "The burning", que cuenta con la participación del Coro de Cámara Gunnar Erikssons, dirigido por Johanna Fredén. Margrete: Queen of the North es exactamente lo que se puede esperar de ella, una banda sonora hermosa y al mismo tiempo dramática, profundamente enraizada con la visión pacifista de la reina Margarita ("I know who I am"), y al mismo tiempo extendida en su representación contemporánea de una de las figuras más relevantes de la historia del Norte de Europa. 

Midnight Mass - The Newton Brothers
Maisie Music Publishing  24/09/2021

Los hermanos Andy Grush y Taylor Newton Stewart colaboran de nuevo con el guionista y director Mike Flanagan para su última propuesta de terror en forma de serie. Misa de medianoche (Netflix, 2021) continúa con la línea marcada por La maldición de Hill House (Netflix, 2018) y La maldición de Bly Manor (Netflix, 2020), pero musicalmente tiene un tono más elegíaco. Una de las características novedosas es que Andy Grush participa como actor, interpretando al pianista de la iglesia en la isla de Crockett, una pequeña comunidad pesquera en declive debido a un vertido de petróleo que ha acabado con buena parte de los peces. Otra característica de la banda sonora es que sus primeros diez temas son canciones religiosas compuestas y cantadas por los propios Newton Brothers, hasta que comienza la música incidental, que aporta la atmósfera inquietante a la historia. El dúo de compositores se sostiene en instrumentos solistas de tonalidad oscura para establecer el misterio, como el solo de violonchelo que transmite desasosiego ("Mortuus Feles"), en una tonalidad rítmica que tiene un cierto aire funerario. El arpa se une al violonchelo como instrumento principal en otros momentos ("Mercy"), y la aparición del piano parece hacer referencia al Jerry Goldsmith de La profecía (Richard Donner, 1976). Sobre todo en la primera parte de la serie, la banda sonora establece más una cierta atmósfera que despliega las reflexiones en torno a la religión y la fe, hay una inquietud en el ambiente que tiene una tonalidad mística, con un excelente uso de la cuerda punteada y las tenues voces corales ("Angel of God"), que subrayan la línea difusa entre el ángel y el demonio, idea que está más desarrollada en la representación del poder de la fe en el episodio Book IV: Lamentations (T1E4), que revela esa contradicción entre el bien y el mal a través de elementos religiosos como los coros y el órgano ("The power of faith"). Midnight mass está llena de simbología y de contrastes, los personajes principales son el pecador y el salvador, pero nunca está claro quién es quién. Este contraste se expresa bien en la versión del tema principal que se escucha más adelante ("Hurt"), que a través de las cuerdas desarrolla la melodía del tema principal envuelto en un tono eclesiástico.  A lo largo de la banda sonora también se incluyen versiones instrumentales, interpretadas en un piano lánguido y reflexivo, de algunas de las canciones que componen la primera parte ("Lead kindly light", "Nearer my God to thee").




El caballero verde se estrena en Amazon Prime Video el 28 de octubre. 

Cerca de ti (Nowhere special) se estrena en cines el 10 de diciembre. 
Delicioso se estrena en cines el 22 de diciembre. 

Fear Street, Masters of the Universe: Revelation y Misa de medianoche se pueden ver en Netflix. 
Ma belle, my beauty se puede ver en Filmin. 


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