26 enero, 2026

Las series españolas de 2026: Parte 1

Desde una lectura industrial, las nominaciones a los Oscar® son un espejo de la situación de Hollywood y, sobre todo, refleja en manos de quién están los grandes estudios. Poco después del estreno de Joker: Folie à Deux (Todd Phillips, 2024) en octubre de 2025, David Zaslav, CEO de Warner Bros. Discovery, convocó a los dos responsables del estudio cinematográfico Warner Bros. para comunicarles su insatisfacción con el rendimiento que estaba teniendo la película y prevenirles sobre el aumento de los costos de los estrenos previstos para 2025, entre ellos Los pecadores (Ryan Coogler, 2025) y Una batalla tras otra (Paul Thomas Anderson, 2025), ahora liderando las nominaciones con 16 y 13 candidaturas respectivamente. Los ejecutivos Michael De Luca y Pamela Abdy, conocidos en Hollywood como Mike y Pam, se incorporaron a Warner Bros. en 2022 para devolver a la productora el brillo que había estado perdiendo (Michael De Luca fue nominado al Oscar® por Moneyball (Bennett Miller, 2011), la película preferida de David Zaslav), pero los resultados en taquilla no fueron satisfactorios (el éxito de Barbie (Greta Gerwig, 2023) fue un compromiso anterior a la incorporación de los dos ejecutivos), y ellos mismos despidieron a principios de 2025 a su director de marketing mundial, Josh Goldstine y al director de distribución internacional, Andrew Cripps, coincidiendo con el mal resultado de la ambiciosa Mickey 17 (Bong Joon Ho, 2025). La revista Bloomberg llegó a publicar una noticia en la que se afirmaba que David Zaslav estaba entrevistando a posibles sustitutos de la pareja de ejecutivos. Otra polémica posterior llegó con el acuerdo que alcanzaron con Ryan Coogler, inédito en Hollywood, para devolver al director los derechos de Los pecadores una vez que pasaran 25 años desde su estreno, en 2050, otorgándole también un porcentaje sobre la taquilla. Finalmente, Warner Bros. Discovery se ha puesto a la venta en el mejor momento de su historia reciente, siendo el estudio con mayor número de nominaciones, con un total de 30. A los estrenos de las dos películas más nominadas al Oscar® hay que añadirles también el de F1®: La película (Joseph Kosinski, 2025), producida y distribuida en cines por Warner Bros. aunque aparezca como una producción de Apple tv, que ha conseguido 4 nominaciones y el buen resultado de Weapons (Zach Greger, 2025), otra apuesta arriesgada. En el lado opuesto es significativo que, desde que Skydance adquirió Paramount el año pasado, bajo la presidencia de David Ellison ha sido el único gran estudio de Hollywood que no ha conseguido ni una sola nominación al Oscar®.

Otro aspecto relevante de las nominaciones, y una tendencia en los últimos años, es la amplia presencia de producciones internacionales en las categorías principales, que muchos justifican por la mayor incorporación de miembros extranjeros en la Academia de Hollywood, que ha alcanzado en los últimos años un 25%. Esto puede ser cierto, pero el impulso principal a esta presencia es el trabajo de promoción que realiza la distribuidora independiente Neon, especializada en los últimos años en "colocar" en los Oscar aquellos títulos que adquiere, principalmente en el Festival de Cannes. De las cinco películas finalistas en la categoría de Mejor Película Internacional, cuatro tienen presencia en otras categorías y fueron adquiridas por Neon: la noruega Valor sentimental (Joachim Trier, 2025), Gran Premio del Jurado en Cannes, ha conseguido un récord de 9 nominaciones; la brasileña El agente secreto (Kleber Mendonça Filho, 2025), premios al Mejor Director y Mejor Actor en Cannes, ha logrado cuatro nominaciones; la iraní pero representando a Francia Un simple accidente (Jafar Panahi, 2025), Palma de Oro en Cannes, ha conseguido dos nominaciones, aunque puede resultar decepcionante que no esté nominada como Mejor Película, como las anteriores; y la española Sirât (Oliver Laxe, 2025), ganadora de una Mención Especial en Cannes, se ha quedado con dos nominaciones, aunque pocas posibilidades de ganar. Más que las posibles votaciones de miembros extranjeros, resulta fundamental la inteligente campaña que lleva a cabo Neon para que sus películas lleguen a los académicos, con envíos de DVD físicos de edición limitada, demostrando que, aunque controle la distribución de varias películas extranjeras con posibilidades de nominación, es capaz de mantener a todas en el mismo nivel de promoción, sin favorecer a unas sobre otras. Este año solo se ha quedado fuera de las nominaciones la producción coreana No hay otra opción (Park Chan-wook, 2025), pero Neon también distribuye en Estados Unidos la película francesa de animación Arco (Ugo bienvenu, Gilles Cazaux, 2025), que ha entrado en su categoría, superando su propio récord con 18 nominaciones al Oscar® para la distribuidora, incluso por encima de las 16 de Netflix. La nueva presencia del cine brasileño en esta carrera de premios refuerza la idea de que, cuando hay un apoyo institucional claro, e incluso personal por parte del presidente Lula da Silva, los resultados son evidentes. Solo hay que compararla con la práctica desaparición del cine argentino de los circuitos internacionales desde que la extrema derecha ha desmantelado el INCAA, aunque la película Belén (Dolores Fonzi, 2025), que no tuvo ningún apoyo público, consiguió pasar el corte de la shortlist. 

Los siguientes comentarios se basan exclusivamente en el visionado de las temporadas completas de las series que destacamos y pueden contener información relevante sobre sus argumentos.

Marbella. Expediente judicial

Temporada 2 | Ficción, 6x52' | Movistar Plus+ |  

Creada por Alberto Marini, Dani de la Torre

Dirigida por Dani de la Torre, Oskar Santos


La plataforma española Movistar Plus+ siempre ha tenido una cierta aspiración a seguir los pasos de la francesa Canal+ en la producción de series de prestigio y se podría decir que durante la etapa de Domingo Corral ha conseguido superar las expectativas, al menos desde el punto de vista del prestigio internacional, aunque no del todo respaldado por las audiencias. Una de las características que se le asumen a Canal+ es la creación constante de thrillers generalmente convertidos en franquicias que están protagonizados por distintos cuerpos de seguridad, entre los cuales los últimos ejemplos han sido Soldados (Sundance TV, 2022) y B.R.I (Canal+, 2023-), de la que se acaba de estrenar su segunda temporada. La plataforma española también tiene su cuota de thrillers que suelen funcionar bien en cuanto a ventas internacionales, representados ahora por Marbella (Movistar Plus+, 2023) y El inmortal (Movistar Plus+, 2022-2026) cuya última temporada se estrena este año, ambas inspiradas en personajes sacados de la realidad, pero con notables dosis de ficción. La primera surgió de una noticia real, cuando en 2021 los periodistas Nacho Carretero y Arturo Lezcano publicaron en El País el reportaje titulado Marbella, sede global del crimen organizado, en el que describían el mundo de ostentación de las diferentes organizaciones mafiosas internacionales que actúan en la ciudad malagueña. Esto permitió a Alberto Marini (1972, Italia) y Dani de la Torre (1975, Monforte de Lemos) llevar a cabo una descripción de ese mundo de fiestas y coches deportivos pagados con el dinero del narcotráfico, centrándose en la primera temporada en la llamada Mocro Mafia (término despectivo utilizado en neerlandés para referirse a los inmigrantes magrebíes) que opera en Marbella, a través de la mirada irónica del abogado César Beltrán (Hugo Silva), que los tiene como principales clientes, lo que le permite llevar una vida de lujo. En la segunda temporada, Marbella. Expediente judicial (Movistar Plus+, 2026), los creadores han regresado a la idea inicial de contar con una protagonista femenina, que descartaron porque en un entorno machista como el de las mafias resultaba poco verosímil que se pusieran en manos de una abogada. De manera que, en el primer episodio, César Beltrán pasa el testigo de esa narración rompiendo la cuarta pared a la fiscal antidroga Carmen Leal (Natalia de Molina), que será la encargada de guiar a los espectadores a través su cruzada contra el narcotráfico, más centrada ahora en las mafias locales que operan en el Estrecho. Con la nueva narradora, la serie también pierde ese aire despreocupado que tenía la primera temporada que, sin llegar a ser una comedia, trataba de equilibrarse en un tono al estilo de las películas de Guy Ritchie. Ahora se vuelva más oscura y más seria, como las oficinas de los juzgados desde las que la fiscal trata de romper el poder de las "familias de pescadores" que viven en mansiones de lujo, enfocándose en perseguir a sus abogados, los que consiguen mantenerles fuera de la cárcel. Una de las figuras en las que se inspira el retrato de César Beltrán es el abogado Ricardo Álvarez-Ossorio, apodado "el abogado del diablo" porque tiene entre sus clientes a conocidos capos de la mafia marbellí, aunque en su caso no ha tenido acusaciones personales. 

Marbella. Expediente judicial se vuelve más seria por tanto y se enfoca más en el lado de la justicia, describiendo las estrategias legales que lleva a cabo la fiscal para conseguir llegar a los cabecillas de las mafias, teniendo que enfrentarse a jueces incompetentes o directamente corruptos como el juez Ortega (Sebastián Haro), que convierten su falta de diligencia en obstáculos insalvables: "Él y las ganas de trabajar viajan en dos carreteras que nunca se encuentran; y hasta he dudado alguna vez que la pereza no sea su pecado más grave", confiesa Carmen Leal en el Episodio 2 (T1E2). La serie aspira a transmitir verosimilitud en la descripción de las investigaciones judiciales y los bloqueos en la persecución del narcotráfico, reflejando los problemas estructurales de una administración que nunca tiene los medios suficientes para condenar a los mafiosos, ya sea por falta de recursos o porque está también infectada por la propia corrupción. Y aunque regresan personajes como la inspectora Marta (Elvira Mínguez), que tiene una cuenta pendiente con César Beltrán desde la primera temporada, el foco principal se coloca en la fiscal. Pero resultan demasiado convenientes y forzadas algunas de sus circunstancias personales, como el hecho de que su padre Alberto (Paco Tous) sea precisamente un empresario corrupto, a quien comienza a afectar en sus negocios la insistencia de su hija en perseguir a las mafias. Hay también más ambición en la puesta en escena de las secuencias de acción, con una larga persecución de una narcolancha al final del Episodio 3 (T1E3), que se convierte en el reflejo de la actualidad a través de la actuación policial de un Estado garantista como el español frente a los ataques indiscriminados de Estados Unidos en el Caribe, en contra de cualquier legislación internacional. De alguna manera, esta escena muestra la dificultad que supone la vigilancia del Estrecho bajo el prisma de las garantías legales frente a las decisiones autocráticas, un camino más difícil pero más acorde con los derechos fundamentales. El asalto a un hospital en el Episodio 4 (T1E4), que podría inspirarse en la noticia real de 2018 cuando una veintena de encapuchados asaltaron un hospital de Cádiz para llevarse a un narcotraficante que acababa de ser detenido, se muestra a través de un elaborado plano secuencia que se parece demasiado a una escena de la película francesa Atenea (Romain Gavras, 2022). Y algunas subtramas como el acercamiento de Alexandra (Manuela Calle), la hija de César, al joven Rafa (Agustín Domínguez), el miembro más joven del clan de los Saraos, resultan muy convencionales. Pero al asumir su condición de thriller sin elementos que lo distraigan termina dibujando un retrato contundente sobre la corrupción: "El tráfico de hachís es el patio trasero de Marbella", dice la fiscal Carmen Leal. La perspectiva judicial le da mayor solidez a la serie e incorporar un personaje con convicciones contribuye también a subrayar la ambigüedad de César Beltrán, abogado de narcotraficantes que prefiere no involucrarse personalmente como una estrategia de supervivencia, envuelta en una filosofía autocomplaciente: "Yo no soy un mafioso. Yo me puedo llevar una comisión, pero no es lo mismo", le dice al solucionador de problemas Claudio (Daniele Fileti). Planteada como segunda parte más que como segunda temporada, Marbella. Expediente judicial está producida por Buendía Estudios Canarias y, aunque se desarrolla en Marbella, se ha rodado sobre todo en municipios de las islas Canarias: Las Palmas de Gran Canaria, Firgas, Monte de León, Maspalomas y Arguineguín, el paraíso preferido por los turistas noruegos. 

Departament Amades

Temporada 1 | Ficción, 6x25' | 3Cat |  

Creada por Júlia Cot, Jordi López Casanovas

Dirigida por Edgar Lledó

Versión original en catalán con subtítulos en castellano.


En su incursión en los géneros de comedia más tradicionales, la plataforma autonómica 3Cat ha ido incorporando a su programación el regreso de la sitcom de siempre en series como La casa nostra (3Cat, 2025-) y ahora se embarca en la llamada workplace comedy tomando como referencia Parks and recreation (Prime, 2009-2015), con algunos elementos de comedia negra al estilo de Lo que hacemos en las sombras (HBO Max, 2019-2024), por eso de convertir a criaturas fantásticas en personajes principales de la historia. Con una propuesta atractiva en principio, Departament Amades (3Cat, 2026) hace un guiño a uno de los grandes folcloristas de la literatura catalana, Joan Amades (1890-1959, Barcelona), y en especial a su obra cumbre Costumari Catalá (1952, Ed. Salvat), cinco tomos y más de 5.000 páginas dedicadas a recoger las costumbres y leyendas de Cataluña. Aunque la serie se refiere a una mitología más cercana y reconocible, como los minairons, que han formado parte de un cierto resurgimiento del interés por el folclore fantástico catalán en los últimos años, y que ha desembocado en el éxito de la publicación Guía de les criatures fantàstiques catalanes (2025, Ed. Comanegra) recopilada por el autor Joan de Déu Prats. De manera que la serie llega en un momento propicio para hablar de un imaginario popular que está siendo rescatado, y la mezcla como comedia de oficina grabada como falso documental tiene sentido, pero funciona como concepto y flaquea en su desarrollo. Con la participación de actores y personajes invitados en cada episodio, el primero, Bruixes de Montseny (T1E1), comienza como si fuera The Office (Prime, 2001-2003), con una presentación de Lluís Gandía (Berto Romero), uno de los funcionarios del Departament Amades, una oficina dependiente de la Generalitat de Catalunya, que tiene como función mantener las tradiciones y el folclore catalán, lo que él denomina: "Las tres "c": conservar, catalogar y cuidar". Aunque su cometido real es mantener una convivencia pacífica entre las diferentes criaturas que forman parte de ese folclore, una labor peligrosa, como comprobará el propio Lluís Gandía cuando debe enfrentarse a una bruja de Montseny (Marta Millà) demasiado cabreada. El giro de guión de la historia es que la mayor parte de los funcionarios que trabajan en este departamento forman parte de esa mitología catalana: como Dolça (Anna Moliner), jefa de equipo, que es una dona d'aigua, una doncella vinculada al agua que es capaz de hipnotizar con su canto; el secretario Quique (Kike García) es un descendiente de minairons, duendes de la mitología pirenaica; mientras que el director del departamento es el Conde Arnau (Joan Negrié), condenado a cabalgar eternamente debido a sus pecados, pero cuya maldición se ha transformado en un trabajo de oficinista para toda la eternidad. También forma parte del equipo el community manager y guardia de seguridad ocasional Marc (Joan Esteve), que parece la única persona normal de la oficina, una especie de Guillermo de la Cruz (Harvey Guillén) dentro de la familia de Lo que hacemos en las sombras. La introducción de la Consellera de Interior (Mercè Arànega) como una política que pretende cerrar el departamento nos recuerda mucho a la serie canadiense Il sont parmi nous (Nuovo/Crave, 2025), otra workplace comedy que se desarrollaba en la Agencia Canadiense de Cumplimiento Aeroespacial (A.C.C.A.), una dependencia gubernamental que estaba dedicada a verificar los informes sobre ovnis, y que también tenía detrás a un político empeñado en clausurarla para ahorrar presupuesto. 

Creada y escrita por Júlia Cot, guionista de programas como Polònia (3Cat, 2006-) y Jordi López Casanovas, habitual colaborador de Berto Romero, Departament Amades surgió como idea en el año 2021 y se acogió a una iniciativa de ayudas a creadores convocada por TV3, que permitía el desarrollo y la producción de una serie a través de la productora El Terrat. El problema de este tipo de convocatorias institucionales es que generalmente no cuentan con un presupuesto amplio y tampoco son asumidas por las productoras con la inversión adicional que necesitan, de manera que incluso ideas atractivas como ésta acaban en una especie de producción de bajo presupuesto que no compromete demasiado a la productora pero al mismo tiempo utiliza la subvención de una manera justificable. Esto ha provocado alguna controversia en redes sociales en las que algunos espectadores han notado la incongruencia de proponer una serie que en teoría trata sobre el respeto a las tradiciones y el folclore, pero al mismo tiempo introduciendo herramientas que están en contra de esta premisa, como algunas escenas generadas a través de Inteligencia Artificial. Esto tampoco es nuevo en la plataforma 3Cat, que suele utilizar herramientas de IA para la traducción del subtitulado de sus producciones en diferentes idiomas como el español o el inglés, con resultados francamente lamentables. Pero de alguna manera esta contradicción interna de la serie también subraya la validez de una historia que habla sobre la peculiaridad en la que se ha convertido respetar las tradiciones locales frente a las imposiciones universales. Parte de las tramas se enfocan precisamente en estas confrontaciones, como en el episodio L'angelet de les dents (T1E3), cuando un hada de esta mitología popular catalana sobre ángeles que recogen los dientes de leche que se le han caído a los bebés, se queja ante el departamento de que su mercado está siendo acaparado por el Ratoncito Pérez, una tradición que proviene del folclore español desde la publicación de los Cuentos, oraciones, adivinanzas y refranes populares (1877, Ed. Biblioteca Miguel de Cervantes), de Fernán Caballero. Hay algunas ideas divertidas como cuando en ese mismo episodio la otra trama paralela involucra a un bosque que ha sufrido una "posesión mediática" con la voz del locutor Óscar Dalmau, después de que él fuera el narrador durante diez años de la serie divulgativa sobre el mundo de las setas Caçadors de bolets (3Cat, 2004-2014). Pero aunque algunas propuestas tienen potencial, nunca terminan de redondearse, a veces porque sufren un desarrollo que desemboca en un humor demasiado bobo, y muchas veces porque la dirección de Edgar Lledó no le proporciona el ritmo y la representación visual que la distinga de cualquier programa de sketches. Si la serie hubiera sido una comedia realizada en una productora independiente sin recursos, podría resultar simpática, pero estando producida por El Terrat para una televisión autonómica como 3Cat acaba siendo muy decepcionante. 

Pelayo. Más allá del límite

Miniserie | Documental, 3x50' | Prime |  

Creada por David Miralles, Javier Llanos

Dirigida por David Miralles


Después del éxito que consiguió la docuserie G.E.O. Más allá del límite (Prime, 2021), que la plataforma ha vuelto a situar entre las diez series más vistas, el inspector de la Policía Nacional Pelayo Gayol, que destacó en aquella serie por su personalidad como instructor del Grupo Especial de Operaciones (en realidad formada por unas cuantas frases elaboradas para sentar cátedra en un organismo en el que no hay ningún derecho a réplica), parecía destinado a ser el auténtico protagonista de un nuevo proyecto. G.E.O. surgió como una idea propuesta de la Dirección General de Policía para reflejar en un documental el período de instrucción de su grupo de operaciones especiales, de manera que incluía en su ADN la condición de producto de promoción, y ha tenido recientes extensiones en otra docuserie estrenada este mismo año: UCO. Las horas clave (Prime, 2026), conformando una especie de red de producciones dedicadas a mostrar los entresijos de las fuerzas de seguridad, pero desde una perspectiva controlada por los departamentos de comunicación. No es nada diferente a las muchas producciones sobre fuerzas de seguridad, aduanas y servicios de emergencia que podemos ver en cualquier plataforma FAST, pero se les supone una mayor cualidad cinematográfica que nunca oculta su intencionalidad de promover cierto patriotismo institucional, sobre todo ahora que ha regresado ese antiguo discurso de "si quieres la paz, invierte en las empresas que se benefician de la guerra" dentro del panorama mundial. Incluso documentales como el polémico Ícaro: La semana en llamas (Elena García Cedillo, Susana Alonso, 2022), un ejemplo de narrativa unidireccional desde la perspectiva de miembros de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional durante las manifestaciones del Procés, tiene una clara intencionalidad limitada, a la que no le interesan los puntos de vista sino el discurso monocorde, lo que puede ser discutible desde la definición de la narrativa documental. Pero tampoco merece una campaña de odio como la que ha generado, especialmente dirigida a una plataforma como Filmin, cuyos responsables no han dado una respuesta lo suficientemente contundente sobre su derecho a programar documentales de visiones tan sesgadas como L'endemà (Isona Passola, 2014) y Ciutat morta (Xavier Artigas, Xapo Ortega, 2014) o la propia Ícaro: La semana en llamas. Alejándose de estas polémicas, pero en parte también subrayando las perspectivas unidireccionales de los documentales de promoción, Pelayo. Más allá del límite (Prime, 2026) convierte al agente Pelayo Gayol en el principal protagonista para crear un documental que pretende ser una mirada al narcotráfico en Colombia. No se trata de documentar una misión concreta, sino que es un viaje programado para la propia serie, de manera que si alguien se pregunta qué pinta Pelayo en Colombia, la respuesta es nada. De alguna manera, funciona simplemente como una especie de observador con la profesionalidad de su experiencia en los cuerpos especiales de lucha contra el narcotráfico. Pero colocar al inspector en esta posición es uno de los problemas de la serie: sus conversaciones con los militares o los habitantes de Buenaventura resultan forzadas, sus reflexiones son artificiales y se notan guionizadas e incluso la sensación de peligro que pretende describir a través comentarios como "hemos tenido la muerte muy cerca, echándonos el aliento en la nuca" no se refleja en su intervenciones, más que por los propios comentarios de los soldados. Hay más sensación de amenaza en las grabaciones de los móviles que han hecho los militares colombianos en otras intervenciones que en las que graba la cámara del documental. 

El director de las dos series en las que ha participado Pelayo Gayol es el cineasta David Miralles, que ha establecido una especie de estilo narrativo que él mismo denomina Real^Ficción, estructurando la dramaturgia de sus proyectos desde los acontecimientos reales con los que se encuentra. Pero Pelayo. Más allá del límite parece contradecir algunos de sus preceptos, como evitar la manipulación o respetar los conflictos que genera la propia realidad, porque la serie se siente forzada y manipulada, el ritmo quiere ser intenso pero cae en un tono de reportaje televisivo y la pretendida incursión en el lado oscuro del narcotráfico en Colombia resulta superficial. Un monstruo de siete cabezas (T1E1) lleva a Pelayo hasta Buenaventura, considerado como un puerto clave colombiano, tanto para mercancías legales como ilegales, y trata de reflejar la forma en que los grupos de narcotraficantes condicionan las vidas de sus habitantes, aunque en realidad tampoco les presta demasiada atención. Porque la serie tiene una intención informativa, pero dentro de ese espíritu de documental de acción que pretende transmitir adrenalina, como si se tratara de un thriller de ficción, lo que en cierta manera lastra la profundidad de sus reflexiones. Al centrarse específicamente en las misiones que lleva a cabo el ejército colombiano, se queda igualmente en la superficie de las capturas de alijos que solo hacen un daño relativo dentro de las principales rutas del tráfico de drogas, muchas de ellas con destino a España. En Mi diablo es más fuerte que tu dios (T1E2), el inspector español se adentra en el Pacífico colombiano, concretamente en Bahía Málaga, donde el ejército, utilizando términos como "guerra" y "enemigos", se enfrenta a las persecuciones en alta mar y las patrullas en ríos que a veces están cargados de minas. Todo esto nos lo cuentan, porque en realidad no se muestra en imágenes. Con frases hechas que resultan tan pretenciosas como los títulos de los episodios, hay sin embargo una carencia de carga emocional, por mucho que Pelayo pregunte constantemente por las familias de los militares, pero sin transmitir nada más allá que la coraza inexpresiva del protagonista. El último episodio, La cola de la rata (T1E3), se adentra en las estelas de la operación Perseo que supuso en 2024 una cierta recuperación de la localidad llamada El Plateado, en el Valle del Cauca, donde los narcotraficantes han formado un auténtico ejército usando drones con granadas para atacar a los militares. El problema de la serie es que no ofrece contexto político, enfocándose solo en intervenciones concretas, por lo que su aproximación a la lucha contra el narcotráfico se queda en una simple descripción bélica, que ni siquiera menciona las consecuencias en la población civil de los bombardeos y el fuego cruzado entre el ejército colombiano y los grupos de narcotraficantes, ni hace referencia a las acciones más controvertidas del ejército. En el último episodio, Pelayo se pregunta frente a una plantación de coca en el Valle del Cauca, "a cuánta gente habrá matado esta planta", y menciona la utilización de sus habitantes como esclavos de las redes de narcotráfico. Pero en noviembre del año pasado el bombardeo del ejército contra la zona rural del Guaviare recibió duras críticas por parte de la oposición colombiana por la muerte de siete menores de edad que habían sido reclutados por las disidencias de Iván Mordisco. Esta acción militar, que fue defendida por el presidente Gustavo Petro, no respetó el Derecho Internacional Humanitario (DIH), que establece que "los menores de edad reclutados conservan una protección reforzada debido al principio de humanidad", y por tanto se debe evitar convertirlos en víctimas mortales. Sin embargo, en este documental no existen las víctimas colaterales. 

Los protegidos: Un nuevo poder

Temporada 1 | Ficción, 5x50' | Atresplayer |  

Creada por Carlos García Miranda

Dirigida por Oriol Ferrer, Roberto Montalbo


Sin que lo parezca, Atresmedia viene desarrollando un abanico de producciones que tratan de abarcar a todo tipo de público y que están consolidando la plataforma atresplayer como un contenedor permanente de producciones originales que pueden tener más o menos repercusión pero mantienen un nivel industrial que la sitúa por encima de otras plataformas nacionales. Es una inteligente estrategia que alterna los estrenos en lineal con el contenido en streaming, mientras establece acuerdos con otras plataformas internacionales para compartir la emisión de algunas de sus series. La última iniciativa de Atresmedia ha sido involucrarse en uno de los fenómenos que han surgido recientemente, los dramas verticales, que son un gran éxito en países asiáticos y Estados Unidos, y que están desarrollándose también en el mercado latinoamericano. Se trata de producciones baratas de microepisodios rodados en vertical, con el objetivo puesto en el consumo rápido, haciendo binge watching, a través de la pantalla del móvil. Como no sabía qué hacer con su marca Flooxer, considerada como el canal joven de Atresmedia pero sin una línea de producción clara, parece ahora querer convertirla en la generadora de este tipo de producciones, y su primer estreno, la microcomedia de 54 episodios Una novia por Navidad (atresplayer, 2025) ha sido un éxito, con más de 20 millones de visualizaciones en atresplayer y en redes sociales. Colocarse en la iniciativa de este tipo de microseries, que directamente provienen de la estructura narrativa de las telenovelas de toda la vida, puede situar a Atresmedia en una buena posición en el caso de que se produzca el gran estallido popular que se ha podido ver en otros países. Se calcula que en 2027 los dramas verticales podrían suponer a nivel mundial un mercado de 14.000 millones de dólares. También con una atmósfera navideña, aunque su emisión ha llegado hasta mediados de enero, atresplayer ha estrenado la tercera temporada de la nueva etapa de Los protegidos (Antena 3, 2010-2012), aquel gran éxito del canal lineal que convocaba a más de 3 millones de espectadores cada semana. Creada inicialmente por Ruth García y Darío Madrona, la productora decidió retomar a los personajes de aquella serie en una propuesta distinta, ahora bajo la supervisión de Carlos García Miranda, que volvía a reunir a la familia Castillo en Los protegidos: El regreso (atresplayer, 2021) y posteriormente en Los protegidos: A.D.N. (atresplayer, 2022-2023), a través de formatos de 4 a 6 episodios con historias independientes. La última de ellas, Los protegidos: Un nuevo poder (atresplayer, 2025-2026) abraza directamente el espíritu navideño para convertirse en un especial que refuerza el carácter nostálgico regresando a la misma época en la que comenzó la serie original, con episodios como Que vienen los Reyes (T1E2) en 2010. En este caso, la familia encabezada por Mario (Antonio Garrido) se reúne, pero no para afrontar una misión de la corporación A.D.N., sino para tener unas tranquilas vacaciones que se verán amenazadas por un poderoso enemigo que se extiende a través de la mente de los niños. 

Los protegidos fue siempre una de esas comedias familiares que tan bien suelen funcionar en España, pero con un toque de fantasía referencial al espíritu de las películas Marvel, de forma que era una especie de Los Serrano (Telecinco, 2003-2008) con elementos heroicos, y en cierta manera esta incursión en lo que podría ser simplemente un especial de Navidad contiene ese carácter costumbrista que la hicieron tan popular. Con el estreno este fin de semana de la adaptación como serie de Padre no hay más que uno (atresplayer, 2026), Atresmedia parece querer recuperar ese tipo de producto familiar que a muchos espectadores les sigue resultando atractivo. En Los protegidos: Un nuevo poder los primeros episodios pueden parecer simplemente una de estas historias familiares, con el embarazo de la pareja formada por Culebra (Luis Fernández) y Sandra (Ana Fernández), o la adolescencia de Dora (Cosette Silguero), que le da una mayor relevancia en el desarrollo de su poder, y tiene algo de ingenuidad y mucho de comedia tradicional. Pero también intenta ser más generalista en la descripción de un entorno navideño que está contagiado de la iconografía más internacional, esforzándose en ser una producción de consumo más allá del mercado español, pero perdiendo por tanto el carácter localista. Solo un personaje como Rosa Ruano (Gracia Olayo) y sus churros de papas tienen esa conexión local que posiblemente hubiera necesitado el resto de la serie para ser menos impersonal. Sobran muchas referencias a los superhéroes anglosajones y a la cultura popular que nos llega desde Estados Unidos, y hasta el muñeco diabólico de esta temporada es un Elfo travieso, que se ha puesto de moda en los últimos años, cuyo origen está en la publicación del libro Elf on the shelf (2004), escrito por la autora norteamericana Carol Aebersold y su hija Chanda Bell. La trama de corte fantástica funciona bien sin estridencias, relacionada con un niño llamado Max (Pablo Grifé) que tiene un nuevo poder capaz de contagiar a los niños a través de las pantallas, es decir, una advertencia a las consecuencias de la adicción tecnológica que suena demasiado conocida. Los efectos visuales son de serie de SyFy, pero el director Oriol Ferrer, un artesano que ha estado en otras series de corte similar como Estoy vivo (RTVE Play, 2017-2021), trata de imprimirle algo más de acción en los últimos episodios, y el entorno de la organización que controla a los humanos que tienen superpoderes, al estilo de la Agencia S.H.I.E.L.D. de Marvel, está marcado por la presencia de Dante (Emilio Buale) y Ciro (José Sospedra), dos personajes nuevos que se incorporaron en la segunda entrega, Los protegidos: A.D.N. Mientras en la parte familiar, hay algunas referencias nostálgicas a la serie original que funcionan como conexión emocional con una parte de los espectadores, planteando una posible continuación a través de nuevos miembros de la familia. La estrategia del estreno navideño de una temporada especial de Los protegidos es una buena idea, pero la serie abandona una parte de las ambiciones de la segunda entrega como vehículo de acción para centrarse, con buen criterio, en el ambiente familiar y unas tramas que resultan tan simples como efectivas. 

Las hijas de la criada

Miniserie | Ficción, 8x50' | Atresplayer |  

Escrita por Irene Rodríguez sobre la novela de Sonsoles Ónega

Dirigida por Menna Fité, Alejo Flah


La presentadora y escritora Sonsoles Ónega es una exitosa autora de novelas marujiles que han tenido cierta repercusión mediática, generalmente historias de amor con trasfondos históricos que no pueden evitar el tono de folletín. Ha publicado siete libros, pero está pendiente de la publicación del último, Llevará tu nombre (2026, Ed. Planeta), que se desarrolla en el siglo XIX y saldrá a la venta el 26 de febrero. Es una de sus novelas más esperadas, porque se trata del siguiente libro a su mayor éxito editorial, Las hijas de la criada (2023, Ed. Planeta), que recibió el tan denostado Premio Planeta. Como si el galardón tuviera incluida la adaptación de una serie de televisión, se ha producido en poco tiempo la traslación a la pantalla, estableciendo una conexión mediática singular: el libro editado por Planeta es adaptado como serie por Atresmedia, que pertenece al Grupo Planeta, para ser emitida en Antena 3, donde ejerce como presentadora Sonsoles Ónega. La novela recibió tanto elogios apasionados como críticas furibundas, según de donde vinieran los comentarios. En el periódico El País, con motivo del galardón recibido, el catedrático de literatura Jordi Gracia escribió que transmitía una "sensación de ridículo sofocante. Por la trama, por el estilo, por la mojigatería, por la ranciedad, por la simpleza, por la arbitrariedad, por la absoluta nadería de un folletín sin categoría siquiera de folletín(El País, 10/11/2023). La adaptación debe ser bastante fiel a la novela, porque casi todo ese comentario podría encajar perfectamente en Las hijas de la criada (atresplayer, 2025-2026), un culebrón familiar rodado con absoluta desgana y con una puesta en escena que pasa de un comienzo cuidado, en exteriores y con una fotografía llena de matices, a convertirse rápidamente en una propuesta visual parecida a cualquier serie diaria de sobremesa, por mucho que la historia se desarrolle entre Galicia y Cuba (en realidad, Canarias), y durante casi un siglo, con un salto temporal entre 1900 y 1985, aunque la serie se queda mucho antes, modificando el final de la novela. Las protagonistas son dos jóvenes, Clara (Judith Fernández) y Catalina (Martina Cariddi), que han nacido en la misma casa, dentro del negocio de la familia Valdés, formada por Gustavo (Alain Hernández) y Doña Inés (Verónica Sánchez), pero en diferentes ambientes. Catalina es la hija de los Valdés, mientras que Clara nació de una relación de infidelidad entre Gustavo y la criada Renata (Carlota Baró). El punto de giro de La venganza de Renata (T1E1) es el momento en el que ella decide intercambiar a las bebés, para que sea su hija Clara quien se eduque con todos los privilegios, pero sin saber que la familia Valdés tomará la decisión de vender el aserradero que administran y se marchará a Cuba. Aunque está adaptada por la guionista Irene Rodríguez, habitual de producciones de Atresmedia como La pasión turca (atresplayer, 2024) y Beguinas (atresplayer, 2024), parece que la implicación de Sonsoles Ónega ha sido importante, y ciertamente la serie no toma decisiones que la distancien mucho de la historia original, excepto en la parte final. Por el contrario, es todo tan mesurado y apático que resulta por momentos monótona, especialmente en el retrato de Doña Inés como un personaje que pretende ser tan empoderado que acaba resultando unidireccional, sin matices ni profundidad. 

Como buena parte de las novelas de la escritora, Las hijas de la criada es una historia de mujeres que se reconstruyen a partir de su esfuerzo personal, y los personajes masculinos acaban siendo estereotipos del machismo sin demasiada complejidad, especialmente en el caso de Gustavo Valdés o de Braulio Barba-Peláez (Roque Ruiz), hijo de la familia que pretende comprar el aserradero, hasta el punto que las iniciativas de Doña Inés, como llevar a cabo un reconocimiento médico a las trabajadoras de la empresa en el episodio El sueño de Clara (T1E3) o su especial fortuna al desarrollar otro tipo de negocio, la conservera La Deslumbrante, parecen demasiado inverosímiles para la época. La historia tiene todos esos elementos de telenovela decimonónica que transmiten ranciedad, aunque haya algunos intentos de abordar temas más provocadores, como la consumación de un incesto en La culpa de Gustavo (T1E6). Pero a pesar de la profesionalidad de un director como Menna Fité (1982, Barcelona), que fue responsable de buena parte de la serie Merlí (3Cat, 2015-2018), y una destacable puesta en escena que aprovecha los exteriores en Galicia, aunque buena parte de la serie se ha rodado en localidades de la isla de Tenerife a través de Estudios Buendía Canarias, Las hijas de la criada se distancia de la excelente composición de personajes de La sombra de la tierra (atresplayer, 2024) o de la solvente representación de clases sociales en La cocinera de Castamar (atresplayer, 2021), dos de las propuestas de drama histórico más interesantes de la plataforma. Destaca como es habitual la banda sonora de Iván Palomares (1977, Madrid), que en esta serie firma con su nombre completo, Iván Palomares de la Encina, uno de los compositores con mayores recursos melódicos, que este año está de nuevo nominado al Goya por la banda sonora de la película Leo & Lou (Carlos Solano, 2025). En su tramo final, la serie trata de dar a los personajes un desenlace más esperanzador que la novela en La verdad de Clara (T1E8), cambiando el descubrimiento de la verdad a la época en la que se desarrolla, sin salto temporal, para proporcionarles un cierto tipo de redención. Pero esta idealización también redunda en esa inevitable condición de drama folletinesco.


No hay otra opción se estrena en salas de cine el 13 de febrero. 
El agente secreto se estrena en salas de cine el 20 de febrero.
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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

Joker: Folie à Deux se puede ver en HBO Max y Netflix.
Los pecadores y Mickey 17 se pueden ver en HBO Max y Movistar Plus+.
Una batalla tras otra y Weapons se pueden ver en HBO Max.
Barbie se puede ver en HBO Max, Netflix y Prime.
F1®: La película se puede ver en Apple tv. 
Sirât se puede ver en Movistar Plus+. 
Belén se puede ver en Prime. 
Atenea se puede ver en Netflix.

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