09 enero, 2026

Las series más destacadas de 2026: Enero

La decisión de los Critics Choice Awards de degradar los premios de algunas categorías a una segunda fila, y en algunos casos, como el de Mejor Película Extranjera, entregarlos por sorpresas en medio de las entrevistas de la alfombra roja, es una falta de respeto, pero sobre todo pone en cuestión para qué sirven algunos premios de críticos, si no tienen tiempo para entregarlos en las ceremonias. Desde hace tiempo se ha puesto en cuestión cuál es la relevancia de las galas de premios, pero decisiones como la que tomaron los organizadores de los Critics Choice Awards confirman la falta de interés real en celebrar a los creadores. Las categorías de Mejor Guión, entregada a Ryan Coogler por Los pecadores (Ryan Coogler, 2025), Película de Lengua Extranjera, para la película brasileña El agente secreto (Kleber Mendonça Filho, 2025) y Mejor Serie de Lengua Extranjera, que fue para El juego del calamar (Netflix, 2021-2025), fueron eliminadas de la ceremonia. Pero resulta más sorprendente que algunos ganadores de estos premios se presten sin decir nada a recibir las estatuillas en la alfombra roja sin previo aviso, en medio de los fotógrafos y cámaras de televisión que están más pendientes de los trajes de las invitadas a la gala. 

En Dinamarca, se dieron a conocer las nominaciones para los Premios Robert que concede la Academia de Cine y Televisión. En el apartado cinematográfico, consigue 15 nominaciones la película La chica de la aguja (Magnus von Horn, 2024), seguida del drama médico Second victims (Zinnini Elkington, 2025) y la comedia negra El último vikingo (Anders Thomas Jensen, 2025), ambas nominadas en 12 categorías. 10 nominaciones tiene la película Sauna (Mathias Broe, 2025), que se estrenó en Sundance, y 7 el thriller El primer asesinato (Christoffer Boe, 2025). El documental Mr. Nobody contra Putin (David Borenstein, Pavel Ilyich Talankin, 2024), premiado en Docsbarcelona, ha conseguido nominaciones como Mejor Documental y Montaje. En el apartado de series, el drama Los secretos que ocultamos (Netflix, 2025) ha logrado 6 nominaciones, seguido con 5 por el thriller La agente encubierta (Netflix, 2025). La tercera y última temporada de Carmen Curlers (Filmin, 2022-2025) ha obtenido 4 nominaciones y el destacado drama Danefæ (The excavation) (TV2, 2025) ha logrado 3 nominaciones principales, las mismas que ha conseguido el drama familiar Generationer (DR, 2025). Todas ellas compiten como Mejor Serie. 

Los siguientes comentarios se basan exclusivamente en el visionado de las temporadas completas de las series que destacamos y pueden contener información relevante sobre sus argumentos.

Amadeus
  ★★★ 
SkyShowtime, 2-23 de enero
Reino Unido, 2025 - 5x50'
Creada por Joe Barton
Dirigida por Julian Farino, Alice Seabright

A partir de una rumorología extendida por Alexander Pushkin respecto a un supuesto enfrentamiento entre Antonio Salieri y Wolfgang Amadeus Mozart, que ya ha sido rebatida por biógrafos de ambos compositores, el dramaturgo Peter Shaffer (1926, Inglaterra-2016, Irlanda) escribió la obra teatral Amadeus (1979), que convirtió esa leyenda urbana en un excelente estudio sobre la envidia. Pero este relato se popularizó con la adaptación al cine en Amadeus (Miloš Forman, 1984), un gran éxito de público, ganadora de ocho Oscars y convertida en un clásico que este mismo año ha recuperado el British Film Institute en una proyección especial en 70 mm. Sin embargo, el director checo, que venía de dirigir películas musicales como Hair (1979) y Ragtime (1981), la llevó a su terreno y convirtió una obra de carácter íntimo en un gran espectáculo musical, representando a Mozart como una especie de estrella punk y subversiva. En la obra original el protagonista es Antonio Salieri, generalmente representado como mucho más mayor que Mozart, aunque en realidad solo les separaban seis años, y su frustración por tener una carrera musical intensa (ejerció durante 36 años como Hofkapellmeister, director musical de la corte de Viena) y ser un devoto cristiano, para ver cómo el don de la genialidad parece haber sido concedido a un joven compositor que no necesita esforzarse mucho en la creación de sus grandes obras. En uno de los monólogos más conocidos, Salieri declara la guerra a Dios a través de su animadversión hacia Mozart, que parecer incorporar en su propio nombre Amadeus su condición privilegiada como "amado de Dios". En la miniserie Amadeus (SkyShowtime, 2025), este monólogo de venganza subrayado por el rencor es uno de los momentos más sobrecogedores: "De ahora en adelante, tú y yo somos enemigos. Reduce al hombre, reduce a Dios", cerrando el Episodio 2 (T1E2) cuando Antonio Salieri (un inmenso Paul Bettany) acaba de escuchar la Gran Misa nº 17 en do menor (1783) y siente el menosprecio divino hacia su dedicación religiosa. Podría surgir la duda sobre la necesidad de una nueva adaptación si tenemos en cuenta la popularidad de la película de Miloš Forman, pero en realidad, esta versión aporta elementos diferenciadores, al mismo tiempo que se acerca más al tono de la obra teatral, es menos espectáculo musical y más retrato psicológico. El reconocido guionista Joe Barton (1985, Reino Unido), creador de series como Giri/Haji: Deber/deshonor (Netflix, 2019) y Palomas negras (Netflix, 2024-), se ha encargado de una adaptación que explora temas que no se abordaron profundamente en la película, como el entorno de la masonería o los efectos de la guerra en la sociedad vienesa a través del Emperador José II de Austria (Rory Kinnear), pero también desarrolla aspectos más allá de la obra, ampliando la presencia de Constanze Mozart (Gabrielle Creavy) o introduciendo al libretista Lorenzo Da Ponte (Enyi Okoronkwo). No se trata por tanto de una biografía histórica ni de una nueva versión de la película, sino de una reinvención en clave ficticia que está construida como una historia en la que Antonio Salieri se siente atormentado por su legado frente a la evidente genialidad de su rival Mozart. 

Amadeus se construye a partir de un diseño de producción espectacular, rodada en escenarios de Budapest, recreando algunas de las óperas de Mozart y con la incorporación del director musical Benjamin Holder al frente de Hungarian Studio Orchestra para reproducir sus obras, que no iguala la calidad de la banda sonora de la película, con el prestigioso Sir Neville Marriner como director de orquesta, pero ofrece una aproximación destacable. La serie justifica ampliamente su duración de cinco episodios porque trata de ampliar las perspectivas hacia los temas que aborda, ofreciendo un contexto bélico que resulta interesante para subrayar la sensación de desprecio que percibe Antonio Salieri hacia la importancia de su trabajo en la corte, y refuerza la presencia de personajes secundarios como José II, cuyo primer comentario a una composición de Mozart es "tiene demasiadas notas", una absurda crítica por la que el compositor recién llegado a Viena se siente traicionado ante el silencio afirmativo de Salieri. Will Sharpe, protagonista de series recientes como Sin medida (Netflix, 2025) y director de películas como Mr. Wain (2021) y la miniserie Cómo meterse en un jardín (HBO Max, 2021), compone a un Mozart menos infantil que Tom Hulce, reflejando su arrogancia en la escena del histórico duelo de pianos con Muzio Clementi en la Nochebuena de 1781, y aportando complejidades personales conforme se siente más repudiado por la corte y por la francmasonería de la que era devoto, representada en óperas como La flauta mágica (1791). Pero también es presentado como un joven impetuoso y lascivo, que equilibra mal su dedicación musical con su vida familiar, y se revela como un provocador al incorporar a sus composiciones Las bodas de Fígaro (1785), una ópera bufa con libreto de Lorenzo Da Ponte, basada en un texto de Pierre-Augustin de Beaumarchais que fue prohibido por el Emperador, algo que Antonio Salieri se encarga de recordarle. Gabrielle Creevy, protagonista de In my skin (BBC, 2018-2021), compone una Constanze más independiente y protagonista, ampliando la relevancia del personaje en la trayectoria de Mozart. La dirección de Julian Farino en los tres primeros episodios y Alice Seabright en los dos últimos mantiene el equilibrio, en una historia que Joe Barton convierte en una especie de relato fantasmal en el que Salieri ve amenazada la relevancia de su legado musical al ser contemporáneo de la genialidad de Mozart, introduciendo elementos de metanarrativa que explican el origen de la leyenda sobre la rivalidad de ambos. Este tipo de conflictos suelen aparecer en la obra de Peter Shaffer, y también están presentes en Equus (1973) o en The Royal hunt of the sun (1964), adaptada en la película La caza real del Sol (Irving Lerner, 1969). Pero Joe Barton consigue elaborar otra de esas series equilibradas gracias a personajes bien desarrollados, extrayendo elementos de la obra teatral y quizás también de la película para construir sin embargo una propuesta tan clásica como contemporánea, creando junto a Paul Bettany uno de los Antonio Salieri más profundamente atormentados. 

Zorro
  ★★★☆☆ 
AMC+, 8 de enero
Francia, 2024 - 8x60'
Creada por Benjamin Charbit, Noé Debré
Dirigida por Jean-Baptiste Saurel, Émilie Noblet

El héroe enmascarado creado por Johnston McCulley en 1919 ha sido revisado por varios proyectos recientes, desde la serie española Zorro (Prime Video, 2024) hasta la francesa que ahora se ha estrenado en nuestro país, una coproducción entre France Télévisions y Paramount+ que ofrece un enfoque diferente, aunque con una mirada más actualizada, dando más relevancia a los personajes femeninos. El planteamiento de Zorro (AMC+, 2024) se dirige más hacia la comedia, y de hecho está creada por dos autores que han abordado el género: Benjamin Charbit, guionista de las películas Gagarine (Fanny Liatard, Jérémy Trouilh, 2020) y The beast (La bestia) (Bertrand Bonello, 2023), y Noé Debré (1986, Estrasburgo), creador de series como Parliament (France tv, 2020-) y El sentido de las cosas (HBO Max, 2025). Esta versión francesa se rodó en la Sierra Alhamilla (Almería), en paisajes similares a los que fueron el escenario de los spaghetti westerns, pero en este caso Don Diego de la Vega (Jean Dujardin) es un héroe ya maduro que retoma su disfraz ante los excesos cometidos por Don Emmanuel (Eric Elmosnino), que está construyendo un casino con métodos esclavistas. De manera que hay un sentido paródico de un personaje al que el traje le está ajustado, los zapatos crujen debido al tiempo que han estado guardados y tiene que practicar la firma porque ha perdido soltura, adoptando un sentido del humor que se ha comparado con la saga de parodias de espías que comenzó con OSS 117: El Cairo, nido de espías (Michel Hazanavicius, 2006), también protagonizada por Jean Dujardin. Este tono de comedia resulta efectivo en los primeros episodios, pero también prescinde de la reflexión sobre la figura del héroe que proponen otros acercamientos, centrándose más en la relación entre Diego de la Vega y su esposa Gabriella (Audrey Dana), que adquiere mayor importancia a lo largo de la temporada. Esta confrontación con la masculinidad que tradicionalmente representa el personaje del Zorro es lo más interesante de la serie, creando un arco narrativo para Gabriella que la convierte en amante del Zorro pensando que lo hace a espaldas de su marido, y posteriormente establece una identificación de ella misma, que adopta la personalidad del héroe en una versión femenina. Francia se ha acercado al personaje de una manera más clásica en algunos precedentes destacados como la película El Zorro (Duccio Tessari, 1975), que protagonizó Alain Delon como el héroe enmascarado, y que también fue rodada en España. 

Hay algunos aciertos en esta versión francesa si la comparamos con la española: el antagonista Don Emmanuel tiene la suficiente entidad como para resultar ambivalente, como enemigo de El Zorro pero colaborador de Don Diego de la Vega, mientras que el tratamiento de Bernardo (Salvatore Ficarra), el ayudante mudo del héroe, es mucho más adecuado, eligiendo a un actor que se ha formado en el vodevil y la pantomima, de manera que resulta lo suficientemente expresivo en sus gestos como para entender lo que dice sin necesidad de una "traducción" continua, como ocurría con Paco Tous. Ambientada en Los Angeles en 1821, Zorro se ha rodado completamente en España, tanto en el desierto de Almería como en los alrededores de Toledo, lo que aporta a la estética de la serie un tono de spaghetti western que introduce cierta nostalgia. Siguiendo el estilo de las películas de aventuras que Jean-Paul Rappeneau desarrolló en Gracias y desgracias de un casado del año II (1971) y Cyrano de Bergerac (1990), esta versión dirigida por Jean-Baptiste Saurel y Émilie Noblet trata el sentido épico con una mirada más realista, aunque tiene algunos problemas en mantener el ritmo a lo largo de los ocho episodios. Un poco secuestrada por sus propias referencias y el carácter paródico del personaje, Zorro pierde de vista la reflexión sobre la figura del héroe (Don Diego representa como alcalde el sistema pero al mismo tiempo lucha contra él cuando se disfraza del enmascarado) para convertirse en una comedia costumbrista sobre un matrimonio a punto de fracasar al que únicamente revive la visión idealizada de un personaje irreal. Pero no es suficiente para que este nuevo acercamiento al héroe resulte demasiado apasionante, seguramente porque la creación a cuatro manos no encuentra el equilibrio adecuado: Noé Debré asumió el proyecto desde el principio creando el entorno socio-político, mientras que Benjamin Charbit adoptó la responsabilidad de desarrollar el tono de vodevil de la historia. Hay momentos divertidos y un desenlace ingenioso que deja abierta la posibilidad de la representación del héroe en otros personajes, pero al final da la sensación de que esta nueva versión del Zorro es demasiado superficial y vodevilesca.

Legítima defensa
  ★★★☆☆ 
Movistar Plus+, 8 de enero
Estados Unidos, 2025 - 10x45'
Creada por Jason Richman, Michael Seitzman sobre la novela de John Grisham
Dirigida por Russell Lee Fine, Randy Zisk, Michael Seitzman

Resulta curioso que en un entorno audiovisual que ha apostado por las IP (Propiedades Intelectuales), autores que en su momento fueron notablemente adaptados en películas de éxito, aparezcan fuera de las tendencias de producción de las series recientes. El ex-abogado John Grisham (1955, Arkansas) conoció un momento de auge durante los años noventa con la adaptación de sus thrillers legales, logrando éxitos como La tapadera (Sydney Pollack, 1993), El informe Pelícano (Alan J. Pakula, 1993) o El cliente (Joel Schumacher, 1994), con grandes directores y conocidas estrellas de Hollywood. La popularidad de estas películas duró una década, con algunas de las últimas propuestas como El jurado (Gary Fleder, 2003) que no funcionaron en taquilla y adaptaciones a series como La tapadera (NBC, 2012), que tampoco terminaron de funcionar. Esta puede ser una de las razones de que las productoras hayan dejado de interesarse en las novelas de John Grisham, pero también la pérdida de las opciones de compra al haber expirado muchos de los acuerdos previos, lo que obliga a renegociar una nueva adquisición de derechos con el autor. También se habla de cierta saturación de las historias de dramas legales, pero el éxito que han tenido otras propuestas recientes como El abogado del Lincoln (Netflix, 2022-) contradicen esta idea. En todo caso, algunos nuevos proyectos como The partner, basado en la novela El socio (1997, Ed. Debolsillo), con Tom Holland como protagonista, indican que ha renacido el interés por las adaptaciones de sus novelas. Entre ellas también se encuentra Legítima defensa (Movistar Plus+, 2025), que ya ha sido renovada para una segunda temporada en la que la historia se distanciará de la obra original, pero manteniendo algunos personajes. De hecho, esta primera temporada que sigue de manera más fiel la novela Legítima defensa (1995, Ed. Debolsillo), también introduce elementos diferenciadores para ampliar la historia original. La serie está protagonizada por el reciente graduado en derecho Rudy Baylor (Milo Callaghan), quien se hace cargo de un caso de negligencia médica junto a la socia principal de un bufete modesto, Jocelyn Stone (Lana Parrilla), y el poco ortodoxo asistente legal Deck Shifflet (P.J. Byrne). Tras haber fracasado en su intento de formar parte del prestigioso bufete Tinley Britt, dirigido por el despiadado Leo Drummond (John Slattery), el joven abogado debe enfrentarse a éste y a su propia novia, Sarah Plankmore (Madison Iseman), que ahora está trabajando para ellos. El caso destapa una conspiración relacionada con la muerte de un joven, y la trama se complica con la persecución de un enfermero, Melvin Pritcher (Dan Fogler), que ha podido asesinar a varios pacientes, pero cuyos crímenes podrían haber sido ocultados por el hospital para evitar ser acusados de falta de control. Esta última es la parte más desarrollada en la serie, que la película Legítima defensa (Francis Ford Coppola, 1997) dejaba a un lado. De hecho, aquella adaptación ponía el foco en los abusos de la industria farmacéutica como una amenaza contra el sistema, mostrado en el alegato final del abogado Leo Drummond (Jon Voight): "Si fallan a su favor, allanarán el camino hacia el control gubernamental de la cobertura sanitaria", considerando la sanidad pública como una amenaza. Aunque permanecen algunas de estas denuncias contra la industria sanitaria privada a través de la madre de la víctima, Dot Black (Karen Bryson), la propuesta de los showrunners Michael Seitzman y Jason Richman prefiere centrarse en el aspecto criminal de la negligencia y ofrecer una lectura más generalizada sobre las fracturas de la justicia impulsadas por la manipulación institucional que representa el bufete de Leo Drummond. 

El desarrollo de la serie adopta el formato de una especie de David contra Goliat, a través de las estrategias de un joven graduado para hacer frente a la maquinaria legal apoyada en la riqueza, pero no está claro que profundice realmente en los entresijos de ese sistema imperfecto que denunciaba la novela de John Grisham, un sistema legal que está fracturado, desde la propia formación hasta el veredicto del jurado, todo sostenido sobre unos cimientos que ya reflejan sus grietas. Pero Legítima defensa introduce un elemento de thriller con la presencia de un asesino que en cierta manera enfoca la historia en una subtrama más oscura pero menos contundente en cuanto al sistema legal. Con Melvin Pritcher comienza la serie en el prólogo del primer episodio, y él se convertirá en un testigo importante para el caso, de manera que adopta una relevancia central. La otra subtrama que sí se incluye tanto en la novela como en la película de Francis Ford Coppola es la de una vecina, Kelly Riker (Robyn Cara), que se encuentra atrapada dentro de un matrimonio abusivo con su marido Cliff (Fionn Ó Loingsigh), en el que Rudy se involucra personalmente. Pero en la serie parece mucho más anecdótica que en la historia original, en la que definía claramente el carácter del protagonista. Aunque la acción principal tiene lugar en Charleston, la serie se rodó principalmente en Dublín, lo que explica esa sensación de ciudad sin personalidad y las muchas secuencias en interiores, además de la presencia de actores secundarios predominantemente irlandeses o ingleses. Esto no beneficia al aspecto visual de una producción que transmite, como otras muchas en los últimos años que han buscado localizaciones más baratas, la sensación de estar ambientadas en espacios asépticos y sin personalidad. Si comparamos al británico Milo Callaghan con Matt Damon, protagonista de la adaptación cinematográfica, el primero es convincente como recién graduado en la Facultad de Derecho, pero menos como un abogado de Memphis, y el desarrollo del personaje, a pesar de los diez episodios, resulta más plano, mientras que la relación con su novia Sarah, que en la serie se convierte en su contrincante, es demasiado sosa. Pero es interesante el arco de este personaje femenino, porque representa la absorción del sistema institucional frente al idealismo inicial. De hecho, la película contaba con algunos personajes femeninos que, aunque secundarios, estaban bien retratados, ya fuera como testigos o como figuras clave en la vida del protagonista. En la serie, adoptan un mayor protagonismo: el personaje de Mickey Rourke es sustituido aquí por la ambigua Jocelyn Stone (Lana Parrilla), y la madre Dot Black (Karen Bryson) adquiere mayor presencia. Pero están retratadas con cierta tendencia al estereotipo. Legítima defensa supone el regreso de la cadena de cable USA Network a la producción original, aprovechando el renovado éxito que tuvo su serie Suits (SkyShowtime, 2011-2019), no así el reboot Suits L.A. (SkyShowtime, 2025). Por tanto, se trata de una serie que tiene el aspecto de un drama legal solvente pero convencional. La idea original, cuando era un proyecto para Hulu, era crear un entorno legal con personajes de las novelas de John Grisham, sobre la adaptación de Un abogado rebelde (2015, Ed.Plaza & Janés), pero ese proyecto fue cancelado. Sin embargo, la segunda temporada podría recuperar esa idea, aunque el showrunner Michael Seitzman todavía estaba barajando escenarios y posibilidades, quizás para convertirla en algo parecido a la segunda temporada de Presunto inocente (Apple tv, 2024-), con un nuevo caso pero solo el regreso de algunos personajes. 

Teherán (Temp. 3)
  ★★★☆☆ 
Apple tv, 9 de enero-27 de febrero
Israel-Estados Unidos, 2024 - 8x45'
Creada por Dana Eden, Maon Kohn, Omri Shenhar, Moshe Zonder
Dirigida por Daniel Syrkin

Después de algunos retrasos en la producción, la tercera temporada de la serie de espías más popular de la televisión israelí y una de las más exitosas a nivel internacional en Apple tv, se estrenó en enero del año pasado en Israel, aunque hasta un año después no se ha producido su estreno internacional en la plataforma norteamericana. El ataque terrorista del 7 de octubre de 2023 influyó en la agenda de producción, a pesar de haber conseguido que el rodaje continuara durante la huelga de guionistas de Hollywood. También resulta curioso que Apple decidiera retrasar la serie por los acontecimientos en Israel pero ahora no tenga problema en hacerlo en medio de las protestas ciudadanas que se están produciendo en Irán. Precisamente la conexión con la realidad a través de las tensiones entre Irán e Israel, y el programa de armas nucleares del primero, es uno de los aspectos más interesantes de esta serie. El descubrimiento de que algunos agentes de inteligencia iraníes eran en realidad agentes encubiertos del Mossad israelí, se introdujo como uno de los elementos principales de una historia en la que las lealtades son frágiles debido a las decisiones de los propios servicios de inteligencia en contra de sus agentes, como vimos al final de la segunda temporada. Pero la percepción actual en torno a los conflictos armados, el genocidio de Gaza y las tensiones con Irán también han influido en el desarrollo de la historia. A finales de 2023 el canal Kan 11 que emite Teherán (Apple tv, 2020-) en Israel, pidió a los guionistas que cambiaran el comienzo de la cuarta temporada que ya estaba en producción, porque se iniciaba con un ataque con misiles desde Irán hacia territorios israelíes. De hecho, el estreno original previsto para abril de 2024 en Israel se suspendió por el ataque real de Irán, como respuesta a la invasión del sur del Líbano por parte del régimen de Netanyahu. Cuando Apple tv compró los derechos de la primera temporada de una serie de espías en la que estaba implicado como co-creador y jefe de guionistas Moshe Zonder (1965, Israel), creador del éxito Fauda (Netflix, 2015-), no solo le dio una proyección internacional sino que se comprometió a co-financiar las siguientes temporadas, lo que permitió incorporar al reparto a estrellas de Hollywood: Glenn Close en la segunda temporada y Hugh Laurie en esta tercera. A lo largo de la historia, la hacker Tamar Rabinyan (Niv Sultan) trabaja para el Mossad infiltrándose en Teherán, su lugar de nacimiento, bajo una identidad falsa y enamorándose de Milad (Ahervin Alenabi), un joven opositor contra el régimen iraní, mientras les persigue el agente de la inteligencia Faraz Kamali (Shaun Toub), que tiene su propia historia personal. El final de la segunda temporada mostraba la traición del Mossad hacia Tamar, y es el punto de partida de una tercera temporada en la que la protagonista se encuentra en un terreno intermedio entre las agencias de inteligencia de ambos países, atrapada en la capital de Irán, aunque en realidad la serie se rueda en Grecia.  

Esta tercera temporada de Teherán fue recibida como una decepción en su estreno en Israel y de hecho la intención de mantenerse fiel a sí misma, pero al mismo tiempo tratar de permanecer en un terreno neutral en medio de conflictos internacionales reales, perjudica a la historia. Esto provoca que no pueda ser tan ambigua respecto a los servicios secretos israelíes como lo era en las temporadas anteriores, pero tampoco puede situarse en una posición demasiado sionista por la diferente percepción internacional hacia Israel después de los ataques que han destruido Gaza. De manera que la trama se hace más general en torno a la amenaza nuclear de Irán y el intento de los servicios de inteligencia de ambos países por hacerse con una cabeza nuclear que podría poner en peligro la seguridad nacional: la intención no es lanzar el ataque contra Israel, sino contra la propia Teherán. Tamar Rabinyan también debe situarse en un terreno más independiente, aunque la aparición de Nissan (Sasson Gabbay), un veterano agente del Mossad, la obliga a volver a colaborar con la agencia israelí, que está de nuevo liderada, como en la segunda temporada, por Yulia Magen (Sara von Schwarze). La incorporación del actor Sasson Gabbay, uno de los intérpretes de la serie Shtisel (Netflix, 2015-2021) y protagonista absoluto de su precuela Kugel (Yes tv, 2024), es una de las más interesantes de esta temporada, porque consigue crear a un agente aparentemente inactivo, que puede ser despiadado pero que entabla una relación casi fraternal con Tamar. El otro lado está representado de nuevo por el oficial de la Guardia Revolucionaria iraní Faraz Kamali, que mantiene ciertas dudas sobre los procedimientos de su propio gobierno, y su esposa Nahid (Shila Ommi), que conecta con un refugio de mujeres que han huido del maltrato en sus hogares. La presencia internacional está representada por el actor británico Hugh Laurie interpretando a Eric Peterson, un inspector nuclear sudafricano que podría tener una agenda oculta. Aunque el guión trata de darle un trasfondo humano, sobre todo a través de la relación con su hija, es el personaje que se siente más forzado y plano, aunque adopte un papel central en los últimos episodios. A pesar de ello, Teherán sigue manteniendo el pulso de escenas de acción y de tensión constantes, cliffhangers continuos y cambios de rumbo en unos personajes cuyas lealtades tienden hacia uno u otro lado, dependiendo de sus intereses personales o de las posibilidades de extorsión que puedan utilizar sus enemigos. La caza de Faraz hacia Tamir sigue manteniendo la tensión, incluso cuando a veces tienen que colaborar juntos, y la ambigüedad se manifiesta también a través de Ramin Gamzi (Phoenix Ray), un empresario que mantiene cierto equilibrio entre el sentido de justicia y el beneficio económico. Con un perfil más internacional, Teherán se hace más convencional, pero mantiene el suspense en sus tramas cruzadas y sus persecuciones, mientras cada vez le resulta más difícil defender una cierta colaboración interna entre individuos de dos países enfrentados, lo que establece un curioso diálogo con la realidad. 

El infiltrado (Temp. 2)
  ★★★☆☆ 
Prime, 11 de enero
Reino Unido-España, 2026 - 6x60'
Creada por David Farr
Dirigida por Georgi Banks-Davies

Hace diez años, la miniserie El infiltrado (Prime, 2016-) se convirtió en un éxito de crítica y de audiencia por aportar al mundo de la televisión esa elegancia discreta de las novelas del escritor John Le Carré (1931-2020, Reino Unido), y del propio libro, El infiltrado (1993, Ed. Debolsillo), sobre Jonathan Pine (Tom Hiddleston), un ex-militar que trabaja como director nocturno de un hotel y que acaba involucrado en un mundo de espionaje cuando asesinan a su novia y la agente de inteligencia Angela Burr (Olivia Colman) le convence para que trabaje de forma encubierta, ganándose la confianza del magnate británico Richard Roper (Hugh Laurie), sospechoso de traficar con armas. Después de aquel éxito, el guionista David Farr (1969, Reino Unido) ha tardado diez años en poner en marcha una nueva temporada con la incorporación de Amazon Prime junto a la BBC, y con una historia que parece querer ser el inicio de una franquicia protagonizada por Jonathan Pine, porque ya está confirmada una tercera temporada. Pero, al contrario que George Smiley, éste no es un personaje que haya sido revisitado por John Le Carré en su literatura, por lo que la serie comienza una nueva etapa en la que aborda historias originales al margen del escritor. A pesar de que David Farr ha comentado en algunas entrevistas que sintió la inspiración de un sueño que tuvo la misma noche que murió John Le Carré en diciembre de 2020, parece claro que la principal razón por la que no se había embarcado en una nueva serie era la negativa del escritor a que tuviera una continuación, porque él veía El infiltrado como una película de seis horas que no necesitaba recuperar al personaje. El propio productor ejecutivo e hijo del escritor, Simon Cornwell, afirma que quizás David Farr se sintió más liberado para escribir un nueva historia después de la muerte de su padre. En realidad, la propia familia también ha continuado la obra de John Le Carré con la publicación de la novela La decisión de Carla (2025, Ed. Planeta), escrita por Nick Harkaway, que vuelve a tener como protagonista al agente George Smiley, el personaje de títulos emblemáticos como El espía que surgió del frío (1963, Ed. Booket) y El topo (1974, Ed. Booket). La nueva serie comienza cuatro años después de los acontecimientos anteriores, con Anthony Pine adoptando la identidad de Alex Goodwin (Tom Hiddleston) y el regreso esporádico de Angela Burr (Olivia Colman), e introduciendo algunos subterfugios narrativos para, de alguna manera, extender la sombra de Richard Roper. En el presente, Alex Goodwin dirige la organización secreta Night Owls (Búhos Nocturnos), cuyo cometido principal es vigilar sin intervenir directamente, que actúa al margen del MI6 y que puede sonar un poco al grupo de agentes que dirige Jackson Lamb (Gary Oldman) en Slow Horses (Apple tv, 2022-). De hecho, a nadie se le escapa que ésta es una de las series de referencia para la recuperación de las historias de espías que se está produciendo. Tras un acontecimiento que involucra a su jefe Rex Mayhew (Douglas Hodge), el protagonista comienza a sospechar que hay algunos flecos no del todo cerrados que están relacionados con Richard Roper, y que están conectados con un grupo de traficantes colombianos, encabezados por Teddy Dos Santos (Diego Calva), que tiene contactos con importantes empresarios como Juan Carrascal (Unax Ugalde). El problema principal es que introducir otra vez el mundo de los traficantes colombianos, en un momento en el que hemos visto tantas series de acción ambientadas en ese entorno, con todos los estereotipos habituales, como el personaje de Roxana Bolaños (Camila Morrone), y con actores que ni siquiera son colombianos, como el mexicano Diego Calva y el español Alberto Ammann, que interpreta al periodista Alejandro Queltaros, parece una decisión demasiado cómoda. 

Como la primera temporada, El infiltrado es una coproducción hispano-británica que ha sido rodada principalmente en Cataluña, Cantabria y Tenerife, con algunas escenas en Colombia, y mantiene esa elegancia en los espacios en los que se desarrolla la historia, principalmente mansiones de lujo y grandes resorts. Podríamos recomendar visionar la primera temporada antes de embarcarse en ésta, porque queda algo lejana en la memoria, pero al mismo tiempo la revisión de una miniserie tan perfectamente urdida acaba perjudicando a esta nueva temporada. Si comparamos, por ejemplo, el episodio piloto de la primera, de ritmo preciso y cargado de tensión (la escena de la fotocopiadora), con el de la segunda, adoptando la narrativa a fuego lento, como si hubiera la necesidad de componer a los personajes desde cero, sin duda sale perdiendo esta nueva propuesta. Y eso que la construcción de la historia, especialmente alrededor del personaje de Pine/Goodwin, se refleja notablemente en la estructura de la primera, como si quisiera agarrarse a la confianza de elementos que funcionaron: el catalizador de la nueva infiltración es una tragedia, el protagonista se divide en dos personalidades, su identidad y la que debe adoptar para ganarse la confianza de los traficantes, lo que le obliga a ser más ambiguo y a lidiar con contradicciones morales, y los límites entre los aliados y los traidores acaban siendo cada vez más borrosos, especialmente con personajes que pretenden ser ambiguos como Roxana Bolaños. La primera temporada fue uno de los primeros trabajos de Susanne Bier (1960, Dinamarca) en Gran Bretaña, mientras que la británica Georgi Banks-Davies se encarga de todos los episodios de ésta, después de haber dirigido series como I hate Suzie. (Sky, 2020) y Kaos (Netflix, 2024). Pero la sensación que transmite es el de una trama de espías convencional, que juega en terreno conocido, y que a veces tiene cierta tendencia a presentarse como una especie de versión más realista de las películas de James Bond (no debe ser casualidad que Amazon se embarque en proyectos que preparen el camino del género de espías hacia su pretensión de reinterpretar al agente 007 en las próximas películas, después de haberle arrebatado el control de la franquicia a la familia Broccoli). Y desde luego, el villano Teddy Dos Santos es mucho más estereotipado y plano que Richard Roper y su secuaz Lance Corkoran, dos de los personajes que aumentaron el interés de la primera temporada. Es curioso que este mes encontramos a los actores que los interpretaron en otras series que versionan el género de espías: Hugh Laurie en la tercera temporada de Teherán (Apple tv, 2020-) y Tom Hollander en la enrevesada The Iris affair (SkyShowtime, 2025). Hay una falta de ADN propio en El infiltrado, aunque a veces tenga pequeños toques de habilidad en personajes secundarios logrados, como la agente Sally Price-Jones (Hayley Squires), que siempre tiene la palabra justa para recordar a Anthony Pine que no se olvide de que los ricos son los villanos. 

El magnate
  ★★★★☆ 
Filmin, 13 de enero
Suecia, Dinamarca 2025 - 5x45'
Creada por Alex Haridi
Dirigida por Goran Kapetanovič
Montecarlo' 25: Ninfa de Oro Mejor Serie, Mejor Actor (Jakob Oftebro)
Kristallen Awards '25: Mejor Actor (Jakob Oftebro)

Desde su título original, Stenbeck, transformado tanto para su estreno internacional como para su estreno español, parece claro que la figura del magnate multimillonario Jan Stenbeck (1942, Suecia-2002, Francia) es principalmente local, reconocido como uno de los empresarios más relevantes de la comunicación en Suecia pero más desconocido en el ámbito internacional, aunque llegó a barajar la idea de comprar una antigua base norteamericana en Vietnam para convertirla en una especie de ciudad parecida a Hong-Kong. Se cuenta de él que fue un hombre de negocios visionario pero agresivo con sus competidores, y se refleja en la miniserie que sus ataques de ira le llevaban a humillar y maltratar verbalmente a sus subordinados, recordándoles que no serían nada si no fuera por él. Jan Stenbeck fue un millonario con buenas ideas que desarrollaban otros, y algunos le comparan con grandes magnates norteamericanos. Por lo que muestra esta historia que recorre su trayectoria desde 1975 hasta que murió de un infarto en 2002, se parece más a una especie de Silvio Berlusconi, porque fue principalmente el responsable de la televisión privada comercial TV3, desafiando la seriedad de la televisión pública, aunque nunca estuvo interesado en la política. Frente a ésta, ofrecía en su programación concursos, telenovelas y azafatas con los pechos desnudos (las mamachicho suecas), pero ya se había enfrentado al sistema de telecomunicaciones monopolizado por el Estado, creando la primera compañía de telefonía inalámbrica, y utilizando los satélites que había comprado para emitir su nuevo canal de televisión. En Suecia está considerado como el máximo representante de la transformación de la sociedad, desde la Social Democracia de los años setenta al liberalismo de los noventa. El magnate (Filmin, 2025) comienza con El otro país - 1975 (T1E1), un episodio inicial en el que Jan Stenbeck (Jakob Oftebro) todavía trabaja en Morgan & Stanley con una vida alejada de Suecia y el comienzo de una familia en Estados Unidos cuando conoce a Merril McCloud (Zoe Boyle). Pero la muerte de su hermano, que dirigía la empresa familiar Kinnevik, líder en la industria del acero, y un cambio en el testamento de su padre, le llevan a regresar a Suecia para hacerse cargo de la dirección de la empresa. La crisis del acero provoca la necesidad de una reestructuración de un negocio ya obsoleto, por lo que Jan Stenbeck propone un nuevo modelo de negocio basado en la telefonía móvil, lo que le lleva a enfrentarse, incluso en los juzgados, a sus hermanas Margaretha (Malin Crépin) y Elisabeth (Julia Marko). 

La serie se centra sin embargo, más en la vida privada de Jan Stenbeck que en sus múltiples negocios, limitándose a los sectores de la telefonía y la televisión, para ofrecer sin embargo una representación del poder y la soledad, con una familia en Estados Unidos a la que apenas atiende, enfocado principalmente en sus empresas, y con una relación superficial con sus más estrechos colaboradores. En el episodio Un bocado más - 1991 (T1E5), durante una entrevista de televisión, menos amable de lo que Stenbeck esperaba, se le pregunta cómo lleva "que sus empleados se inclinen ante usted. Es sorprendente cómo negociadores duros se convierten delante de usted en perritos falderos", le dice la presentadora. Pero el episodio que mejor refleja la dinámica familiar de Jan Stenbeck es Lo que Svensson quiere - 1986 (T1E4), en el que una importante visita de compradores italianos relacionados con el negocio artístico de su esposa Merril, acaba en una violenta discusión de pareja. El creador y guionista de la serie, Alex Haridi (1979, Suecia), jefe de guionistas en la comedia Amor y anarquía (Netflix, 2020-2022) y creador del nordic noir Sanningen (TV4, 2023-), que acaba de ser renovado para una tercera temporada, desarrolla un drama familiar que tiene ecos de tragedia, con un protagonista que vive la soledad del éxito y los sacrificios para mantener el poder, pero que no es tratado de una forma condescendiente, sino reflejando su prepotencia y su personalidad decadente. Aunque no se refleja en la serie, en los últimos años de su vida Jan Stenbeck se apartó de la vida pública y se retiró a una granja en Luxemburgo. Los cinco episodios se sienten escasos para adentrarse en los principales rincones de su trayectoria profesional y personal, pero El magnate es un drama bien elaborado que se sostiene sobre todo en la estupenda interpretación del actor noruego Jakob Oftebro, que suele trabajar en producciones suecas, y que a lo largo del año pasado recibió el premio de interpretación en el Festival de Montecarlo y el premio Kristaleln de la televisión sueca. A pesar de interpretar a un personaje antipático, Jakob Oftebro consigue extraer cierta humanidad de él, y se compromete con la serie incluso aumentando de peso para parecerse más al personaje, aunque en el último episodio hay una mayor labor de maquillaje. La serie está dirigida por Goran Kapetanović (1974, Bosnia), que ha dirigido recientemente las dos temporadas del true crime sueco Reza, obedece, mata (SkyShowtime, 2021-2025).

Obituary (Temp. 2)
  ★★★★☆ 
AMC, 19 de enero
Irlanda, 2025 - 6x45'
Creada por Ray Lawlor
Dirigida por Rachel Carey, Gary Shore

Una de las sorpresas agradables de hace dos años fue la comedia negra Obituary (RTÉ, 2023-), que conseguía distanciarse de los dramas habituales de la televisión pública irlandesa para construir una historia morbosa sobre Elvira Clancy (Siobhán Cullen), una escritora de necrológicas en un periódico local que, después de una muerte accidental, se dejaba llevar por sus deseos ocultos y comenzaba a asesinar a personas que "se lo merecían" para mantener su empleo, aunque en realidad se trataba de una mezcla entre una asesina en serie y una criminal que elimina personas para evitar que la atrapen. Un inteligente guión de Ray Lawlor, que anteriormente solo había escrito la miniserie Le ceangal (TG4, 2020-2021), realizada a través de una webcam durante la pandemia del coronavirus, construye una oscura comedia bastante entretenida a través de un personaje complejo en el entorno de un pequeño pueblo ficticio llamado Kilraven (en realidad está rodada entre las localidades de Bundoran y Ballyshannon, en el condado de Donegal). Con dos nuevos directores, Rachel Carey y Gary Shore, que se reparten los seis episodios, la segunda temporada comienza in media res, con Elvira siendo fichada por la policía con la cara ensangrentada, para trasladarnos hasta seis meses antes, justo a los acontecimientos que siguen al final de la primera temporada. Con Hughie Burns (David Ganly), el antiguo editor de The Kilraven Chronicles, en la cárcel, se incorpora una nueva editora, Vivienne Birch (Máiréad Tyers), que pondrá las cosas difíciles a la plantilla del periódico, y una becaria llamada Ruby (Aisling Reid), que ni siquiera necesita cobrar porque procede de una familia adinerada y es capaz de robarle las ideas a Elvira lo que, inevitablemente, la coloca en el punto de mira para la próxima necrológica de la periodista asesina. Pero un giro de guión en el episodio Death becomes her (T2E1), cuyo título es una irónica referencia a la película La muerte os sienta tan bien (Robert Zemeckis, 1992), convertirá a Elvira de asesina en investigadora de un posible criminal que, digamos, podría estar haciéndole la competencia. Este es el principal punto de interés de una serie que evita la repetición para ir ampliando la historia con nuevas aportaciones pero que en esta nueva temporada adopta un ritmo algo más lánguido que en la primera. En este caso, Elvira no solo planea los asesinatos de personajes siniestros como el traficante de drogas local Albert McGovern (Brian Robinson), sino que debe evitar que las investigaciones de su novio periodista Emerson Stafford (Ronan Raftery) y de la detective Rose Mulcahy (Noni Stapleton) les conduzcan hasta ella, mientras el antiguo editor Hughie la amenaza con contar todo lo que sabe sobre su padre Ward (Michael Smiley), que en esta temporada aparece en algunos flashbacks. Hay alguna subtrama política en torno a las próximas elecciones que parece querer desarrollar a personajes como Emerson, pero que se siente algo forzada dentro de la historia principal, y resulta absurda en algunos momentos.  

La segunda temporada de Obituary consigue mantener ese tono macabro que resulta bastante cautivador, y tiene algunos episodios muy logrados, como el enfrentamiento que se produce en Armas de destrucción menor (T2E4), mientras Siobhán Cullen, que recibió el premio Rising Star de la Academia de Cine y Televisión de Irlanda por la primera temporada, sigue brillando con un personaje marcado por profundos traumas personales, como describe ella misma cuando va a visitar a su padre en el episodio Búsqueda inútil (T1E5): "Creo que me lo enseñaste todo. Solo por ser mi padre, me diste esta oscuridad. Una oscuridad que siempre pensé que significaba que si alguien llegaba a conocer mi verdadero yo, tarde o temprano tendría que matarlo". Reflejando a un personaje que ha estado luchando constantemente por ocultar su verdadera personalidad, aquella que no puede ser aceptada por la sociedad, la que la convierte en un monstruo a los ojos de los demás. Los elementos góticos irlandeses se mezclan con habilidad con una investigación que está llena de atajos complicados, evitando que la protagonista sea una versión femenina de otros asesinos en serie que hemos conocido a través de la ficción. Hay una complejidad profunda que construye a Elvira, pero al mismo tiempo da la impresión de que esta segunda temporada tiene menos éxito en el dibujo de los personajes que la rodean. También sigue sobresaliendo la estupenda banda sonora del compositor irlandés Steve Lynch, que recoge influencias de la música celta, pero las incorpora a sonoridades electrónicas y vocales que funcionan como descripción psicológica de los personajes. Esta temporada de Obituary llega a un desenlace que parece precipitado, especialmente en lo que respecta a Emerson, y que no resuelve todas las preguntas, lo que podría hacer pensar en una tercera temporada aún no confirmada. 

Putain
  ★★★★☆ 
Filmin, 27 de enero
Bélgica, 2024 - 10x35'
Creada por Frederik Daem, Zwanger Guy
Dirigida por Deben Van Dam
Séries Mania' 25: Mención Especial - Panorama Internacional
Premio Hustinx '25: Mejor Serie Dramática

Para las últimas semanas de 2024, la plataforma belga Streamz, un canal privado en lengua flamenca que tiene acuerdos con multinacionales como Paramount, lanzó una producción original que no se parece demasiado a un cuento navideño, sino que es un retrato bastante realista y algo pesimista de la juventud bruselense en una ciudad "que nos asfixia". A través del protagonista, Gigi (Liam Jacqmin), un joven de diecisiete años que compagina los estudios con algún trabajo esporádico como diseñador de camisetas y sudaderas, Putain (Filmin, 2024) ofrece una mirada que está influida en su forma y en su formato 16:9 por la película de culto brasileña Ciudad de Dios (Fernando Meirelles, 2002), pero también se pueden encontrar similitudes con otras historias que abordan entornos urbanos periféricos, como la película francesa El odio (Mathieu Kassovitz, 1995) o la serie británica Skins (BBC, 2007-2015). Creada por el músico Gorik van Oudheusden (1988, Bélgica), más conocido por su nombre artístico como el rapero Zwangere Guy, que también ha escrito algunos de los temas de una espléndida banda sonora de estilos variados e interpreta a Thierry, el padre de Gigi, parte de la historia está basada en su propia adolescencia, subrayada sin embargo por un tono de ficción a veces surrealista que aporta el co-guionista Frederik Daem (1988, Bélgica). Desde los primeros episodios sabe construir el entorno que rodea al protagonista Gigi, con una madre adicta, Anaïs (Liesa Van der Aa), que no es capaz de mantener su trabajo como camarera, y que acaba de volver con su ex-novio de mala reputación Fabrice (Roda Fawaz), lo que provoca que Gigi tome la decisión de abandonar su apartamento. Su amiga Rania (Hind) es una joven de origen norteafricano que tiene problemas con su familia porque ha decidido ingresar en la Academia de Policía, a los que culpan de la muerte de su hermano, mientras que Zola (Victoria Djamusala) es una joven idealista con tendencia a sermonear sobre los derechos humanos y el cambio climático. Snokkie (Felix Heremans) es el mejor amigo de Gigi, pero pertenece a una familia acomodada, y su sensación de asfixia le lleva a refugiarse en el alcohol y en la adicción al sexo en el episodio On va (T1E8), una vez que pierde su virginidad. Aunque el tono de la serie es generalmente naturalista, marcado por una fotografía oscura que enmarca a los personajes en fondos desenfocados, hay algunos elementos surrealistas y metanarrativos que en cierta manera son un sustituto inteligente de las rupturas de la cuarta pared habituales, pero que están colocados de manera sutil y breve, como elementos de humor para sorprender al espectador, especialmente a través del curioso personaje de Yves Zijlmans (Pierre Boeraeve), el dueño de una tienda de segunda mano en la que suele reunirse el grupo de amigos, que está convencido de que vive dentro de una serie de televisión, como dice en el episodio Plus Vite (T1E4): "A veces tengo la sensación de que estamos siendo filmados y lo que decimos ha sido escrito por gente que se encuentra en un universo paralelo". 

Putain toma su nombre de la expresión que lanzan los protagonistas habitualmente, un "¡joder!" que define un estado de ánimo de desesperanza y de continuos conflictos provocados por las normas sociales. Cuando Gigi trata de alquilar una habitación, recibe una respuesta negativa al no disponer de un trabajo estable, lo que se convierte en un círculo vicioso de difícil solución. El constante conflicto con su realidad y con situaciones que se escapan a su control, es especialmente contundente cuando se describe esa mirada urbana y grisácea de una ciudad como Bruselas que resulta sofocante. De hecho, el año pasado también tuvo éxito otra producción que ofrecía una mirada singular a la capital belga, la serie Oh, Otto! (Streamz, 2025), esta vez acercándose a los espacios de ambiente queerLas adicciones se convierten en una vía de escape pero también en una forma de permanecer atrapados, como le ocurre a Anaïs, la madre de Gigi, incapaz de salir de su propio círculo vicioso, incluso aunque se vea amenazada por la llegada de una asistente social en el episodio Mais (T1E6). La relación de Gigi con su padre Thierry (Gorik van Oudheusden), una especie de líder callejero que se queja constantemente del sistema en Tu vas (T1E3), que se centra en un encuentro entre ambos, refleja el abandono que siempre ha sufrido el joven, cuando Thierry acaba más interesado en un partido de fútbol que en aprovechar la tarde con su hijo. El creador de la serie, Zwangere Guy, se marchó de su casa cuando tenía 14 años y se refugió en el entorno de sus amistades, lo que en cierto modo se refleja en la historia que cuenta en esta propuesta. Convertida en uno de los mayores éxitos de la plataforma Streamz en Bélgica, Putain consigue transmitir a través del multilingüismo, con una mezcla de francés, neerlandés, inglés y árabe, la multiculturalidad que define a los barrios periféricos de Bruselas, los que conforman la auténtica ciudad que vive de espaldas a la imagen internacional del Parlamento Europeo. Y proporciona autenticidad la mezcla de actores no profesionales (la mayoría de los protagonistas jóvenes) con nombres reconocidos como Liesa Van der Aa o Roda Fawaz a los que hemos visto en series como El día (Filmin, 2018) y 1985 (Filmin, 2023). A través de esta visión de una Bruselas que representa los valores europeos pero en su interior se enfrenta a las propias contradicciones de la diversidad cultural y racial, ofrece una visión compleja de nuestra sociedad, y de aquellos que habitan esa multiculturalidad. En Ensemble (T1E7), cuando Gigi asiste a una ceremonia de compromiso en la familia congoleña de su novia Zola, se da cuenta de que ella no se siente identificada con las costumbres tradicionales que se imponen alrededor del matrimonio. Putain es una de esas impactantes propuestas sobre la juventud que describen un horizonte incierto, pero al mismo tiempo celebran la amistad, las familias escogidas, la solidaridad y los sueños, aunque sean imposibles. Como cuando en Tout (T1E1), Zola se ofrece a ayudar a Isaiah (Anthony Nti), un joven que vive en la calle: "¿Quieres ayudarme? Solo quiero jugar en la NBA. Si me das una oportunidad, como comprarme un billete de avión, conseguirme un pasaporte y esas cosas, estará bien", le contesta el joven. 

The death of Bunny Munro
  ★★★ 
SkyShowtime, 30 de enero
Reino Unido, 2025 - 6x40'
Creada por Pete Jackson sobre la novela de Nick Cave
Dirigida por Isabella Ëkloff
Festival de Londres '25: Sesión Especial
Festival de Estocolmo '25: Stockholm Series

En 2003, una serie de desastres se sucedieron alrededor del muelle oeste de Brighton, el conocido como West Pier: las tormentas de finales de 2002 provocaron el derrumbe de parte del muelle y la sala de conciertos, y en marzo de 2003 el pabellón y otras secciones fueron destruidos por un gran incendio. Solo dos meses después otro incendio redujo la sala de conciertos a cenizas, derrumbándose durante una tormenta. El muelle de Brighton está considerado como un reducto de la época victoriana, y aunque se barajó la posibilidad de restaurarlo, finalmente la estructura de hierros ha quedado como una representación del pasado decimonónico entregado al deterioro progresivo que provoca el agua. Las imágenes fantasmagóricas de la sala de conciertos ardiendo forman los créditos de The death of Bunny Munro (SkyShowtime, 2025), introduciéndonos en una historia que también habla de decadencia. Basada en la segunda novela de Nick Cave, La muerte de Bunny Munro (2009, Ed. Malpaso), la serie recoge esa primera imagen que comenta el músico que se le vino a la cabeza cuando comenzó a escribir la historia: "Mientras escribía dos imágenes me venían a la mente. La primera era el West Pier en llamas. La segunda, los shorts dorados de lamé de Kylie Minogue que lució en el video de "Spinning Around". El guión original de la película comenzaba con eso: ese incendio y los shorts de Kylie Minogue superpuestos". Efectivamente, la creación de este relato sobre la pérdida y las adicciones comenzó como una propuesta del director John Hillcoat, que le sugirió a Nick Cave que escribiera otro guión después de trabajar juntos en La propuesta (2005). Cuando el proyecto no encontró financiación, el músico decidió escribirla como novela. La adaptación en formato de serie ha sido elaborada por Pete Jackson, guionista inglés que debutó con la excelente Somewhere boy (Filmin, 2022), y ahora está escribiendo una serie de acción real para HBO Max que dirigirá James Gunn, basada en la novela gráfica V de Vendetta (1980-2000), de Alan Moore y David Lloyd. Bunny Munro (Matt Smith) es un crápula que utiliza su trabajo como vendedor de cosméticos para dar rienda suelta a su adicción al sexo, seduciendo a algunas de sus clientas, mientras su esposa Libby (Sarah Greene) sufre depresión y ninguno de los dos se ocupa realmente de su hijo de nueve años Bunny jr. (Rafael Mathé). Tras una circunstancia trágica, Bunny debe hacer frente a su responsabilidad como progenitor, aunque no sea el mejor ejemplo para su hijo. En Family man (T1E1), cuando se siente asfixiado por las miradas acusatorias de los familiares de Libby en su funeral, su reacción instintiva es aliviar la presión haciéndose una paja en el cuarto de baño, para después tener una discusión a gritos con la madre de ella, Doris Pennington (Lindsay Duncan), quien rechaza hacerse cargo del joven Bunny: "El problema es que cuando le miro, solo te veo a ti. Y cuando te miro, solo puedo ver a mi hija sola, con miedo y rota. Cuando te miro, solo veo a mi pequeña ahorcada", dice Doris. A pesar del ambiente tóxico que rodea a los personajes, la serie tiene ese punto de humor que Pete Jackson ya demostró en su anterior proyecto, como cuando los servicios sociales acuden a entrevistar a Bunny, a quien no consideran un padre adecuado, y éste decide "secuestrar" a su propio hijo. Es un padre egocéntrico, que intenta mantener su propia identidad en orden, un hombre ensimismado y hedonista que se ve obligado a cuidar de un niño mientras recorre Brighton para acudir a reuniones de trabajo. Pero sobre todo es un viaje en el que Bunny Munro está cada vez más absorbido por el dolor y Bunny hijo comprende que la imagen idealizada de su padre no se corresponde con la realidad. 

La adaptación como serie evita algunos de los pasajes más explícitos de la novela de Nick Cave (1957, Australia), aunque la directora Isabella Eklöf (1978, Suecia), conocida por películas como Holiday (2018) y realizadora de la mitad de los episodios de las dos últimas temporadas de Industry (HBO Max, 2020-) también introduce cierta sensualidad en la primera parte, que se va haciendo cada vez más sórdida conforme el viaje de Bunny se va introduciendo en el terreno de la pesadilla, como un encuentro con una joven drogadicta en Dead man (T1E6). Pero el guión amplía su mirada hacia Bunny junior, quien a pesar de todo ve a su padre como una figura heroica, aportando cierto respiro dentro del viaje interior de la historia. A veces conversa con su madre Libby a quien ve como una especie de fantasma tranquilizador, y la serie aporta el reflejo de lo más cercano a una familia normal que ha conocido el joven Bunny cuando en Con man (T1E4) le acoge Yvonne (Alice Feetham), una bailarina de striptease que es madre soltera, experimentando algo tan sencillo como un desayuno en familia. La novela está solo descrita desde el punto de vista de Bunny Munro, mientras que la serie muestra la mirada inocente de Bunny junior, que aporta el debutante Rafael Mathé con una naturalidad sorprendente, a pesar del ambiente sórdido en el que le introduce su padre. Mientras que Matt Smith incorpora un atractivo al protagonista que no tenía en el libro, donde el personaje era un tipo del que las mujeres se reían. El actor está acostumbrado a incorporar a personajes oscuros como en la serie La casa del dragón (HBO Max, 2022-) o el musical American psycho (2013) pero en este caso sus acercamientos seductores parecen menos patéticos, aunque sufra alguna humillación que le confronta con la mezquindad de sus acciones, que se retroalimenta con el dramatismo machista de su amigo Poodle (Johann Myers) en Cocksman (T1E3). El recorrido por el Sur de Inglaterra mientras Bunny va perdiendo el contacto con sus clientas se introduce en una atmósfera de ensoñación en la que la única redención posible es la de Bunny junior, que puede cortar el contagio de mezquindad y abuso que ha transmitido al protagonista su padre, Bunny Senior (David Threlfall). El verano soleado de la costa de Brighton aporta cierta textura vibrante a The death of Bunny Munro mientras el personaje se desplaza en un descapotable que sustituye al pequeño utilitario de la novela, aportando cierto respiro al personaje. Pero permanece una especie de aura trágica que está representada por la figura de un asesino en serie que aparece habitualmente en la televisión o en los periódicos que encuentra el protagonista a su paso, una oscuridad que la directora maneja como un elemento metafórico que se apropia de una atmósfera inquietante. Conforme el dolor de la pérdida se hace más evidente, el camino se vuelve más oscuro, hasta el episodio Showman (T1E6) que adquiere un tono cercano a David Lynch, con Bunny Munro cantando frente a todas las mujeres a las que se ha follado, que son sus únicas espectadoras. Nick Cave tiene un cameo, compone junto a Warren Ellis la banda sonora e introduce su canción "Bright horses", del álbum Ghosteen (2019, Ghosteen Ltd.), en un momento destacado de la historia. La serie captura esa mezcla de suciedad y ternura que transmitía la novela, pero tiene más empatía con el personaje principal, un tipo depravado y moralmente perdido que sin embargo descubre que tiene una conexión emocional con su hijo. 

The gold (Temp. 2)
  ★★★★☆ 
Filmin, 2 de febrero
Reino Unido, 2025 - 6x45'
Creada por Neil Forsyth
Dirigida por Patrick Harkins

El mes pasado se estrenó en España la primera temporada de The gold (Filmin, 2023-2025), una producción británica extrañamente inédita en nuestro país hasta la fecha, a pesar de su conocido reparto, y que ahora recupera su segunda y última temporada, un recorrido que su creador Neil Forsyth (1978, Escocia) siempre concibió como dos partes que acompañarían a "las dos mitades del oro" robado en el asalto al almacén Brink's-Mat. La anterior temporada narraba los acontecimientos que rodearon a la historia real que tuvo lugar en noviembre de 1983, cuando una banda de ladrones irrumpió en un almacén ubicado en un polígono industrial cercano al aeropuerto de Heathrow. Habían planeado robar un cargamento de pesetas españolas, pero se encontraron con tres toneladas de lingotes de oro con destino a Hong Kong, valoradas en 26 millones de libras: el botín más lucrativo de la historia criminal británica. Parte de la historia también se centraba en la persecución que llevó a cabo la Brigada Móvil de la Policía Metropolitana, con el superintendente Brian Boyce (Hugh Bonneville) al mando, mientras el grupo de ladrones trataba de convertir ese oro en dinero. Pero también descubría cómo las investigaciones de la policía solo habían estado rastreando la mitad del oro robado, por lo que esta última entrega se centra en cuál fue el camino seguido por la otra mitad. En esta ocasión encontramos al comerciante de joyas John Palmer (Tom Cullen), al que la prensa británica apodó "Goldfinger", disfrutando de un buen estilo de vida en Tenerife, que la policía sospecha que podría provenir del dinero robado, mientras Charlie Miller (Sam Spruell) acaba de salir de la cárcel y piensa que algo de la riqueza de Palmer también debería disfrutarla. El creador Neil Forsyth introduce elementos de ficción en esta recreación de la realidad, y la serie deja claro desde el principio que está basada tanto en los hechos reales como en las teorías que han circulado sobre el paradero del oro, que nunca fue recuperado en su totalidad. La primera temporada de The gold no solo funcionó por no centrarse en el robo en sí, sino en la persecución posterior, sino sobre todo por trazar un paralelismo con las diferencias de clases durante los años del thatcherismo en Gran Bretaña, porque parte del blanqueo del oro se produjo a través de los negocios inmobiliarios que surgieron en aquella época en Inglaterra, pero también de las inversiones en España. A la segunda temporada le cuesta algo impulsarse en los primeros episodios, principalmente por la ausencia destacada de dos de los personajes más interesantes de la primera: Kenneth Noye (Jack Lowden) y Edwyn Cooper (Dominic Cooper), y aunque uno de ellos regresa, esta segunda entrega se centra sobre todo en otros personajes. Brian Boyce continúa con su cacería personal, acompañado por los agentes Tony Brightwell (Emun Elliott) y Nicki Jennings (Charlotte Spencer), pero esta vez despertando menos interés en los medios, a pesar de que la investigación sigue abierta. Como dice Boyce: "Se trata de Brink's-Mat. Nunca se acaba". 

A pesar de cierta falta de impulso, la segunda parte incorpora algunos personajes interesantes, como el egocéntrico experto en impuestos Douglas Baxter (Joshua McGuire), un graduado en Cambridge que se dedica a trapicheos y que es elegido por Charlie Miller para que blanquee el dinero negro. A lo largo de la historia, la posesión de riqueza, ya sea limpia o sucia, acaba difuminando las diferencias entre clases sociales, y el guión de The gold tiene una especial habilidad para establecer este paralelismo entre el hampa y las altas esferas, que no tienen escrúpulos en codearse con quien tiene una cartera abultada. Esto es lo que funciona especialmente bien en el caso de John Palmer y su relación con los negocios inmobiliarios en España, el comienzo de una burbuja que ya sabemos que acabaría estallando. La historia también se resiente quizás porque entra directamente en el terreno de la ficción especulativa, ya que no se sabe con certeza nada de lo que pudo ocurrir con la segunda mitad del oro, de manera que hay una construcción de posibilidades que a veces pueden acabar siendo algo forzadas. Pero eso no evita que la serie se mantenga a un buen nivel, especialmente alrededor de esa reflexión sobre cómo el botín del robo no solo puede proporcionar estabilidad económica, sino también una paranoia constante respecto a la persecución de la policía y una sensación de inseguridad al tener que utilizar a bandas criminales para blanquear el dinero. La segunda temporada funciona como un espejo de la primera, pero enfocándose progresivamente en el núcleo central de los ladrones conforme se desarrollan sus relaciones y regresan algunos de los miembros más destacados. De hecho, al tratar de reproducir las virtudes que rodeaban a la ambición de la primera parte, esta segunda parece tratar de ampliar la mirada también a otros personajes, a pesar de que quizás hubiera funcionado mejor si se hubiera centrado en dos o tres principales. Pero la virtud principal de la conjunción entre la primera y la segunda temporadas de The gold es conseguir una alquimia en la que se establece esta transformación de la criminalidad callejera que se encontró con los lingotes de oro, con la esencia de los sistemas corruptos de las grandes finanzas, reflejando el botín como una metáfora de la permanencia de la criminalidad como un elemento transversal de la sociedad, a través de personajes que nunca pueden dejan de ser criminales a pesar de conseguir atravesar las barreras de las clases sociales. 

Más que rivales
  ★★★ 
Movistar Plus+, 5 de febrero
Canadá, 2025 - 6x45'
Creada por Jacob Tierney
Dirigida por Jacob Tierney

La gran sorpresa televisiva de 2025 llegó a finales de noviembre, cuando una serie de la que muchos esperaban un éxito relativo, incluido el CEO de contenidos de HBO, Casey Bloys, responsable de los grandes éxitos de la cadena desde 2016 (quien pensó que podría ser solo un producto de nicho para una audiencia queer), acabó resultando una de las cinco series más vistas de HBO Max en Estados Unidos. Fue Jason Butler, jefe de contenidos de HBO Max en Australia, que había adquirido los derechos de esta producción canadiense para su territorio, quien sugirió que podría ser interesante para Estados Unidos. La plataforma canadiense Crave tenía previsto lanzar la serie en febrero de 2026, pero cuando vieron la reacción que despertó en redes sociales la publicación de las primeras imágenes, se adelantó al 28 de noviembre para aprovechar la campaña de Navidad. Más que rivales (Movistar Plus+, 2025-) se ha convertido en la serie original más vista en la historia de la plataforma en Canadá, y ya está confirmada una segunda temporada. Adaptada por Jacob Tierney (1979, Montreal), que en su país es muy popular por el éxito de las doce temporadas de la comedia Letterkenny (Crave, 2016-2023), la serie está basada en los seis libros dedicados a jóvenes jugadores de hockey homosexuales en un entorno de masculinidad heteronormativa, escritos por Rachel Reid (1980, Canadá). De hecho, los dos protagonistas, el jugador canadiense Shane Hollander (Hudson Williams) y el ruso Ilya Rozanov (Connor Storrie), que juega en Boston, son los personajes de la segunda novela, Más que rivales (2018), que en España publica la editorial Montena el próximo 26 de marzo. Otra de las certezas que ha subrayado el éxito de esta producción canadiense es comprobar cómo el streaming ha desaprovechado en los últimos años un género romántico literario de gran éxito, el denominado BL (Boy's Love), historias de amor entre personajes masculinos, pero que son principalmente consumidas por lectoras heterosexuales. Mientras Netflix o Disney+ están haciendo concesiones ideológicas a la administración norteamericana eliminando series de contenido queer, Más que rivales se ha convertido en la reivindicación de este género, porque los libros de Rachel Reid, con descripciones sexuales bastante explícitas, fueron muy populares entre las mujeres, y la serie también ha conseguido su mayor índice de audiencia entre el público femenino. Otro personaje de las novelas, que aparece en la primera, Game changer (2015), es el jugador Scott Hunter (François Arnaud), quien no sabe compaginar la visibilidad del éxito en su profesión con su relación con el camarero Kip Grady (Robbie G.K.), un joven que se relaciona en un entorno inclusivo sin secretos sobre su identidad sexual. Ambos son los protagonistas del tercer episodio, Hunter (T1E3), de manera que esta adaptación va introduciendo hábilmente a otros personajes de los libros a lo largo de su desarrollo, y Hunter será muy importante para la historia principal, especialmente en el excelente episodio Creeré en cualquier cosa (T1E5), que tiene una especial conexión con la relación entre Shane e Ilya. Es muy interesante cómo Jacob Tierney se centra en un relato principal, pero toma prestados elementos de otros de los libros para reforzarlo. 

La relación secreta entre los protagonistas se desarrolla a lo largo de varios años, al estilo de Normal people (RTVE Play, 2020), pero siguiendo el calendario de hockey sobre patines, porque cuando sus equipos se enfrentan es cuando pueden disfrutar de su intimidad, generalmente apasionada y sexual. Ilya tiene el trasfondo de una familia que se encuentra en Rusia, un país opresivo para la comunidad LGTB, pero también la facilidad de mantener una fachada hetero porque es bisexual. Mientras que Shane se da cuenta progresivamente de que es gay, sobre todo cuando comienza una relación con Rose Landry (Sophie Nélisse) en el episodio Rose (T1E4), siendo consciente de que el sexo apasionado es más profundamente romántico para él que para Ilya. Hay un importante apoyo en la gran química entre los actores Hudson Williams y Connor Storrie, amigos desde la infancia, y un divertido juego entre el carácter más provocador de Ilya y el más tímido de Shane. En su desarrollo, Más que rivales es una historia marcada por el camino tradicional de las relaciones homosexuales que tienen que encontrar vías de escape porque no pueden ser expuestas públicamente, especialmente si se producen en un entorno como el deportivo, donde todavía hay resistencias heteronormativas, aunque evita hábilmente alguos tópicos de las historias románticas. Y de alguna manera la serie consigue exponer esta problemática sin ser radicalmente reivindicativa, solo describiendo una relación que parece destinada a mantenerse en secreto, oculta tras una Fundación solidaria que permitiría a Ilya y Shane encontrarse más a menudo, pero solo posiblemente visible cuando las carreras deportivas de ambos hayan terminado. La serie tiene escenas de sexo de alta temperatura y cuerpos masculinos dionisíacos, pero sobre todo cuenta con una capacidad para transmitir el pulso romántico y está brillantemente escrita, dando pequeños pasos hacia los conflictos internos más desafiantes a los que se enfrentan sus protagonistas. Este impulso romántico también está marcado por la incapacidad para expresar sus sentimientos que tiene, sobre todo, Ilya respecto a Shane. Una conversación telefónica entre ambos en el episodio Creeré en cualquier cosa (T1E5), en la que Ilya solo puede explicar el infierno interior que está viviendo hablando en ruso, un idioma que Shane no entiende, es una de las escenas más hermosas que hemos visto recientemente. Crave ya ha confirmado una segunda temporada que se sabe que estará basada en la última novela, The long game (2022), que también está centrada en la histora de Ilya y Shane. Pero los dos actores protagonistas también han revelado que han firmado un contrato para ocho temporadas, aunque esta es una práctica habitual en este tipo de adaptaciones.


El agente secreto se estrena en salas de cine el 20 de febrero.
El último vikingo se estrena en salas de cine el 6 de marzo.
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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

Los pecadores se puede ver en HBO Max y Movistar Plus+.
La chica de la aguja, El primer asesinato, Amadeus, Ragtime, La muerte os sienta tan bien y Holiday se pueden ver en Filmin. 
Hair se puede ver en Movistar Plus+ y Prime. 
Mr. Wain se puede ver en Acontra+.
La caza real del sol se puede ver en Plex. 
Gagarine y The beast se pueden ver en Prime. 
OSS 117: El Cairo, nido de espías y Cyrano de Bergerac se pueden ver en Acontra+, Filmin y Tivify.
El Zorro se puede ver en FlixOlé y Plex. 
La tapadera se puede ver en Atresplayer. 
El informe pelícano se puede ver en Netflix y Tivify. 
El cliente y El jurado se pueden ver en Disney+ y Netflix. 
Ciudad de Dios se puede ver en Acontra+, HBO Max y Run:time


05 enero, 2026

Las mejores series internacionales inéditas de 2025

Nuestra primera publicación de 2026 es un repaso al año pasado, pero también una mirada a lo que podría llegar este año. Como es habitual, destacamos algunas de las series inéditas que se estrenaron a nivel internacional, y que en algunos casos se podrán ver en España durante los próximos meses. Hemos hecho un recorrido por distintos países que han destacado por su nivel de producción, mencionando algunas de las series más interesantes que han estrenado, pero destacando una de ellas como nuestra principal apuesta, aquella que sobresale como una serie que deberíamos ver en nuestro país, en todos los casos comentadas con mayor amplitud en nuestras diferentes crónicas de festivales y de estrenos internacionales a lo largo de los últimos meses. 

Los siguientes comentarios se basan exclusivamente en el visionado de las temporadas completas de las series que destacamos y pueden contener información relevante sobre sus argumentos.

Shifty

Docuserie | BBC | Reino Unido 2025 | 5x60'

Creada y dirigida por Adam Curtis


Para nosotros, no hay ninguna duda de que la mejor serie británica de 2025, estrenada o no en España, es este documental escrito y dirigido por el excelente Adam Curtis (1955, Inglaterra), uno de los nombres fundamentales en las crónicas documentales sobre la sociedad moderna. Shifty (BBC, 2025) se podría subtitular perfectamente "de esos barros vienen estos lodos", porque describe a lo largo de más de cinco horas cómo la sociedad convulsa que está viviendo su país proviene directamente de las políticas desarrolladas hace varias décadas, especialmente durante el mandato de la primera ministra Margaret Thatcher. Adam Curtis ha comparado la actual Gran Bretaña con el colapso de la Unión Soviética, a la que ya dedicó una serie, Russia 1985-1999: TraumaZone (BBC, 2022). Curiosamente, se trata de la primera producción que el director dedica exclusivamente a asuntos históricos locales, después de haber reflexionado sobre temas más generales como el individualismo, la fragmentación de los sistemas tradicionales o la falta de comunicación que se desprende de los medios de comunicación. Como es habitual en sus documentales, Shifty está compuesto por fragmentos de material de archivo que crean una cronología de los acontecimientos con títulos descriptivos como La tierra de la fantasía (T1E1) o La democratización de todo (T1E5). No se trata de un documento histórico, sino de una mirada caleidoscópica y personal que reflexiona sobre cómo se ha ido construyendo el presente a partir de decisiones políticas y sociales que han armado una estructura social profundamente dañada. La serie comienza con Margaret Thatcher abriendo la puerta de su estudio a un grupo de niños acompañados por Jimmy Savile, presentador estrella de la BBC que se descubrió que era un depredador sexual, como se contaba recientemente en la miniserie The reckoning (BBC, 2023). Y a partir de ahí se traza un recorrido por Gran Bretaña durante la década de los ochenta a través de acontecimientos relevantes de todo tipo: desde la guerra de las Malvinas hasta la primera gira del grupo Wham!, pasando por la huelga minera, hasta desembocar en la llegada de un Nuevo Laborismo que prometía una esperanza de futuro frente a la corrupción de los conservadores, aunque la serie parece definitivamente desesperanzada. Casi al final del último episodio se muestra a algunos de los nombres más relevantes de la política británica, pero como figuras de cera, inertes y estáticas, mientras un texto en pantalla reza: "A finales del siglo XX los políticos en Gran Bretaña habían perdido la mayor parte de su poder. El hiperindividualismo desatado por Margaret Thatcher había creado una sociedad fragmentada y atomizada". Sin narración e incluyendo solo textos que a veces hacen comentarios irónicos sobre las imágenes, Shifty traza un camino reflexivo sobre esta atomización de la sociedad impulsada por las políticas liberales, mientras el excelente montaje, repleto de subtextos, marca el punto de vista de la narración: imágenes de disturbios mezcladas con Margaret Thatcher hablando de sus joyas, un aristócrata observando desde la distancia los conflictos de la minería... Esta construcción desde el montaje, que ya vimos en la irregular colaboración de Adam Curtis con Michael Sheen en la miniserie The way (Filmin, 2024), es la fortaleza principal de este excelente recorrido por la sociedad británica de las últimas décadas, cuyos paralelismos con la actualidad se dejan, de manera inteligente, a la propia interpretación del espectador. La producción audiovisual británica ha ofrecido durante 2025 algunas decepciones, muchas propuestas convencionales y varias sorpresas, como la miniserie Brian & Maggie (Movistar Plus+, 2025), estrenada en España como un largometraje. Entre las inéditas, destacan la denuncia social de The hack (ITV, 2025), Riot women (BBC, 2025-), Prisoner 951 (BBC, 2025) y la estremecedora docuserie Bibaa & Nicole: Murder in the Park (Sky, 2025), thrillers psicológicos como The guest (BBC, 2025) y Coldwater (ITV, 2025), procedimentales que regresan, como la segunda temporada de Karen Pirie (ITV, 2025), reboots como Bergerac (U&Original, 2025) y Lynley (Britbox/BBC, 2025), cozy crimes como Murder most puzzling (Channel 5, 2025) y comedias como las estupendas segundas temporadas de Alma's not normal (BBC, 2020-2025), Juice (BBC, 2023-2025) y Soñando en negro (Filmin, 2024-2025), la irreverente Transaction (ITVX, 2025), la romántica Film Club (BBC, 2025) o la comedia juvenil Boarders (Pr1meran, 2024-2025), estrenada en el canal autonómico vasco. 

Dead End (Dood spoor)

Miniserie | Streamz | Bélgica 2025 | 6x55'

Creada por Malin Sarah-Gozin | Dirigida por Hans Vercauter

Canneseries '25: Competición Ficción

La producción audiovisual de Bélgica ha tenido un buen año, con títulos destacados que han pasado por festivales como Canneseries, que seleccionó hasta cinco series belgas en diferentes secciones de su programación, más que de cualquier otro país. A lo largo del año hemos hablado de la divertida road movie ambientada en España How to kill your sister (Streamz, 2025), de la comedia sobre vivir bajo el síndrome de Tourette Holy Sh!t (Streamz, 2025), de la dramedia sobre el descubrimiento homosexual Oh, Otto! (Streamz, 2025), del policíaco ambientado en los ochenta The big fuck-up (Streamz, 2025), sobre un departamento de la policía apoyado por la CIA, que para luchar contra el tráfico de drogas se convierten en narcotraficantes, del amable procedimental legal Quiproquo (RTBF, 2025), del tenso drama familiar Arcanes (RTBF, 2025) o de la curiosa mezcla entre surrealismo y un whodunit al estilo Agatha Christie en This is not a murder mystery (VRT, 2025), que estrenará Filmin. Precisamente la plataforma española estrena también este mes de enero otra de las producciones belgas que han destacado en 2025, el drama urbano Putain (Filmin, 2024), una de las series que más nos gustó de la programación del pasado festival Séries Mania. Pero hemos destacado la comedia negra Dead End (Dood spoor) (Streamz, 2025) porque se distancia del estilo habitual de las producciones belgas, muy sólidas a la hora de construir dramas familiares o reconstrucciones del pasado, pero con menos incursiones en el humor necrófilo. El protagonista de esta historia es Ed Bex (Peter Van den Begin), un hombre que ha adquirido un extraordinario sentido del gusto, de manera que cada vez que prueba o consume algún producto animal es capaz de detectar cómo fueron sus últimos minutos de vida. Este don lo ha puesto al servicio de un negocio llamado The Aftertaste, en el que ejerce como consejero de duelo para los familiares de fallecidos, ofreciéndoles la reconstrucción de sus últimos minutos de vida, que proviene de una mezcla entre investigación y degustación de sus objetos personales. Para el detective Adams (Ward Kerremans), ésta es una habilidad que le puede ayudar a resolver las muertes de unos cadáveres que están apareciendo embalsamados en bolsas al vacío. Pero una cosa es tener acceso al cepillo de dientes de una persona fallecida y otra muy distinta enfrentarse a un cadáver desnudo sin identificar, de manera que Ed tiene que saborear algunas partes de su cuerpo. Dead end se desarrolla como una comedia negra que consigue momentos divertidos y giros impredecibles, mientras el protagonista trata de encontrar cierto equilibrio entre su deseo de participar en una investigación criminal, pero sin dejar a un lado su vida familiar y su mujer embarazada. La serie reflexiona sobre la sociedad actual, en la que nos cuestionamos qué comemos y cómo llegan esos productos a nuestras mesas, y el sentido del gusto extraordinario que ha desarrollado Ed Bex es un reflejo, en clave de un satírico humor negro, de la conciencia que hemos adquirido hacia el origen de los alimentos. 

Danefæ (The excavation)

Miniserie | TV2 | Dinamarca 2025 | 6x40'

Creada por Lars K. Andersen | Dirigida por Dagur Kári


Se podría decir que 2025 ha sido el año en el que Dinamarca ha recuperado su nivel de producción de series, después de algún tiempo encajando la nueva ley de propiedad intelectual y los conflictos con las plataformas de streaming multinacionales sobre las tasas que están obligadas a pagar para apoyar la producción audiovisual nacional. Este año hemos visto algunos regresos de producciones danesas interesantes como la tercera y última temporada de Carmen Curlers (Filmin, 2022-2025), la segunda temporada de la comedia gastronómica Bag enhver mand (DR, 2023-), que acaba de estrenarse, o la segunda temporada del drama médico Dia & Nit (3Cat, 2022-), que en España ha estrenado 3Cat, además del interesante drama familiar sobrenatural Generationer (DR, 2025), el intenso drama sobre salud mental One of us is trembling (Isaac, 2024) y la divertida dramedia Tak for ingenting (DR, 2025), en la que una anciana adinerada decide donar su fortuna a obras de caridad, para horror de sus herederas. Han destacado algunas coproducciones internacionales como Smilla's sense of snow (SBS, 2025), El dinero de otros (Filmin, 2025) o The Danish woman (RÚV, 2025), que estrenará próximamente Filmin, y a nivel más comercial el éxito de thrillers como Los secretos que ocultamos (Netflix, 2025) y La agente encubierta (Netflix, 2025). Pero la producción danesa que más ha sorprendido el año pasado ha sido la espléndida Danefæ (The excavation) (TV2, 2025), una curiosa mezcla entre drama familiar muy danés y thriller arqueológico que es absolutamente absorbente. La serie comienza con la celebración de las bodas de plata del matrimonio formado por Michael (Anders W. Berthelsen), director del Museo Arqueológico Nacional y Ester (Lene Maria Christensen), que también se dedica a la arqueología, pero en el pequeño Museo Vikingo de Ladby. Ese mismo día, Ester recibe la noticia de que no le han concedido una subvención del Ministerio de Cultura para llevar a cabo un importante estudio sobre los asentamientos vikingos en la zona de Ladby. Es más, las ayudas se han invertido totalmente en la exposición que prepara el Museo Nacional dirigido por Michael, que siempre ha tenido una actitud paternalista con el trabajo de Ester. El conflicto profesional también se traslada a su faceta como padres: Michael es autoritario con su hijo adolescente, Storm (Carl Tange), pero ayuda económicamente a su hija adulta, Liva (Fanny Leander Bornedal), a pesar de que su proyecto de permacultura en una granja agrícola no termina de ser rentable. El descubrimiento en la zona de Ladby de un fósil bien conservado que podría ser el mismísimo rey vikingo Harald Bluetooth se convierte en una nueva disputa entre el Museo Nacional y la dirección del Museo de Ladby, que se traslada al entorno familiar. Danefæ es una historia cautivadora y muy entretenida que mantiene siempre el equilibrio del drama con ese misterio que rodea a la identidad del hallazgo arqueológico, desarrollando relaciones personales complejas. A pesar de que Ester representa el papel de una figura subestimada tanto como madre como arqueóloga, su obsesión por el descubrimiento la lleva a tomar decisiones difíciles, mientras que Michael no solo se retrata como un déspota sino que también se reflejan sus fragilidades y su profundo amor por Ester, aunque esté dispuesto a arriesgarlo.

A better man

Miniserie | Filmin | Noruega 2025 | 4x50'

Creada por Thomas Seeber Torjussen

Dirigida por Thomas Seeberg Torjussen, Gjyljeta Berisha

Canneseries '25: Mejor Serie, Mejor Interpretación, Premio Liceo

Serielizados '25: Mejor Serie internacional


Noruega ha seguido manteniendo su importante presencia en festivales internacionales y seguramente es, junto a España, la industria audiovisual que más éxitos consigue fuera del ámbito nacional y de las plataformas de streaming. Series como Nepobaby (TV2, 2025-) y Requiem for Selina (AMC+, 2025) han conseguido premios en Séries Mania y Canneseries, y se han estrenado interesantes dramas basados en historias reales como la estupenda Etter Benjamin (NRK, 2025), sobre un conocido crimen de odio, o el thriller Flukten fra Bolivia (TV2, 2025), formatos cortos como Rebound (Null47, 2025), que ha estrenado dos temporadas en el mismo año, dramas históricos como Los últimos días de Quisling (Filmin, 2025) o el sorprendente documental The agent: The life and lies of my father (NRK, 2025), premiado en South International Series Festival, además de dos incursiones en el mundo de los sami: la dolorosa Oro Jaska (NRK, 2024) y la divertida A sami wedding (NRK, 2025), que es el primer estreno de 2026 de la cadena pública noruega. En el ámbito más comercial, en 2025 se han estrenado divertidas comedias absurdas como Cops (HBO Max, 2025-), solo en los países nórdicos, y han concluido dos exitosas series noruegas con buenos desenlaces: Perni (Netflix, 2021-2025), con su quinta temporada y visita a España de su creadora, Henriette Steenstrup, y Navidad en casa (Netflix, 2019-2025). Pero si hay una serie noruega destacada es A better man (Filmin, 2025), que estrenará la plataforma Filmin próximamente, ganadora principal en Canneseries y Serielizados. Cuatro episodios para describir las transformaciones de un incel que despliega su odio bajo anonimato por las redes sociales, a partir del momento en que su identidad es conocida. Se convierte así en Berit y en Berit 2.0, dos versiones de mujeres que se acaban enfrentando a los mismos ataques que él transmitía, pero tomando consciencia de que la soledad y la falta de comunicación son los principales ingredientes del odio. Las producciones noruegas tienen una especial capacidad para hablar de los entornos que generan conflictos, y si la película Valor sentimental (Joachim Trier, 2025) se acerca a la reconciliación familiar, A better man se enfoca en la reconciliación personal a través de una historia que podría tener un tono paródico pero acaba siendo una profunda reflexión sobre la polarización de nuestra sociedad. No solo es interesante el viaje de Tom/Berit (un estupendo Anders Baasmo), sino también el de su aparente oposición, la comediante Live (Ingrid Giæver), sobre la que también hay una mirada compleja respecto a la forma en que puede alimentar el conflicto, y sobre todo del vecino Audun (Jonas Strand Gravli), quien experimenta un proceso distinto al que sufre Tom, desarrollando la inseguridad de su masculinidad hacia un tipo de identidad que es asfixiante y claustrofóbica. 

The savage

Temporadas 1-2 | FilmNet | Irán 2025 | 8x45'

Creada y dirigida por Houman Seyyed

Toronto '25: Sección Primetime


Una de las cinematografías menos habituales en los festivales de series es la iraní, que suele tener dificultades para exportar sus producciones. Pero este año hemos podido ver dos ejemplos de un excelente nivel que confirman la creación de historias poderosas, que además se unen de alguna manera, aunque lo hagan desde otro posicionamiento industrial, al éxito internacional que ha conseguido la película Un simple accidente (Jafar Panahi, 2025). Hace unos años recordamos cómo la interesante producción iraní The actor (HA International, 2023) consiguió el Grand Prix a la Mejor Serie en el festival Séries Mania, y este año volvió a competir el estupendo drama At the end of the night (FilmNet, 2024), que logró el premio a la Mejor Dirección para Ida Panahandeh, una figura femenina poco habitual en el audiovisual procedente de Irán. Ella también es la creadora de esta miniserie que describe un proceso de divorcio que resulta doloroso. Sin embargo, desde las primeras imágenes, los rostros de Behnam (Parsa Pirouzfar) y Mahrokh (Hoda Zeinolabedin), premiados en Cinema Jove, se muestran separados por una pantalla dividida, anticipando la ruptura, y el retrato de la pareja se refleja a través de sus personalidades. Una discusión en el primer episodio, convierte un molinillo de café manual en un conflicto que representa de manera muy inteligente cómo Mahrokh prefiere seguir utilizando un objeto defectuoso, y cómo esos pequeños detalles provocan un distanciamiento cada vez mayor entre la pareja protagonista. At the end of the night es una íntima y emocionante historia sobre el divorcio de una pareja y la forma en que el proceso puede llegar a ser doloroso cuando se produce simplemente porque ya no son compatibles en la convivencia. Más tarde pudimos ver entre la selección de series del Festival de Toronto la popular The savage (FilmNet, 2025), un thriller muy bien construido cuya segunda temporada se acaba de estrenar en Irán. Un estupendo comienzo marca la estructura narrativa de la historia con un episodio que está dedicado a retratar a Davood (Javad Ezati), un hombre con constantes problemas económicos, acrecentados por el impago de su salario, pero que es dueño de unas tierras que está a punto de vender hasta que cambia de opinión y decide mantenerlas como su último recurso. The savage plantea en su primer episodio el auténtico catalizador de la historia, cuando Davood recoge en su coche a dos niños que caminan solos por una carretera solitaria, lo que acabará siendo el comienzo de una auténtica pesadilla. Planteada como un thriller psicológico, también es un cuento moral que propone reflexiones sobre las decisiones tomadas y la predestinación, a través del círculo constante de acontecimientos que empeoran cada vez más la situación de Davood, envuelto en una red de mentiras que tratan de ocultar las consecuencias de otras mentiras.

Snow white must die (Black-out)

Temporadas 1 | MBC | Corea del Sur 2024 | 14x60'

Creada por Joo-Yeon Seo

Dirigida por Young-Joo Byun, Kyu-maan Lee

Canneseries '24: Sección Rendez-Vous

MBC Awards '24: Actor (Byun Yo-han), Actor secundario (Jo Jae-yoon), Actor Novel (Lee Ga-sub)


Para bien o para mal, la producción audiovisual de Corea del Sur ha sido en buena parte acaparada por las plataformas de streaming norteamericanas, especialmente Netflix y Disney+, que han venido disputándose el mercado asiático. Esto ha provocado una mayor difusión de los contenidos coreanos, pero también una dependencia de las plataformas de streaming que está empezando a dar muestras de crisis: el aumento de los costos de producción provocado por la competitividad o los contratos controvertidos que no aseguran el pago de los derechos de autor (lo que provocó conflictos con los sindicatos) son algunas consecuencias de la llegada del streaming internacional, a pesar de que en realidad solo un 20% de los nuevos estrenos originales de K-Dramas están presentes en plataformas de streaming occidentales. Pero una cierta dependencia de la industria audiovisual coreana también puede tener consecuencias negativas: Netflix, por ejemplo, está empezando a fijarse en otros mercados como Japón, donde puede producir dramas por la mitad de presupuesto, lo que provoca una ralentización del auge del contenido coreano. Fuera de las plataformas multinacionales, el año pasado hemos destacado K-Dramas como S Line (Wavve, 2025), premiada en Canneseries por su banda sonora, el thriller psicológico Doubt (MBC, 2025), premios al Mejor Drama y Mejor Actor en el Italian Global Series Festival o la entretenida comedia negra Family matters (Coupang Play, 2024), seleccionada en Séries Mania y Serielizados. La distribuidora internacional alemana Beta Film ha adquirido Snow white must die (MBC, 2024), también conocida como Death to Snow White y Black-out, lo que supone la primera producción coreana que distribuye esta reconocida agencia de ventas, que ha comenzado su expansión por el mercado asiático. De hecho, ya ha vendido a televisiones de Corea del Sur algunas de las producciones españolas que distribuye, como Matices (SkyShowtime, 2025), Velvet Colección (Movistar Plus+, 2017-2019), La Unidad (Movistar Plus+, 2020-2023) y Rapa (Movistar Plus+, 2022-2024), mientras que en la India ha asegurado los derechos de La Unidad-Kabul (Movistar Plus+, 2023). Construido como un thriller de falso culpable, Snow white must die - Black-out está basado en la novela, publicada en España, Blancanieves debe morir (2010, Ed. Maeva), de la escritora Nele Neuhaus (1967, Alemania), y traslada la historia, que sucede en un pequeño pueblo de Frankfurt, a una localidad rural de Corea del Sur, donde Goh Jeong-woo (Byun Yo-han), acaba de cumplir una condena de diez años de cárcel por el asesinato de dos de sus amigas. Aunque se declaró culpable para obtener una pena reducida, en realidad ni siquiera sabe si él fue el asesino porque sufrió una pérdida de memoria (black-out) que le impide recordar lo que ocurrió la noche de los asesinatos, aunque está convencido de que no pudo ser él. Mientras es repudiado por los familiares de las víctimas y los vecinos del pueblo en el que vive, Goh Jeong-woo no está dispuesto a marcharse hasta averiguar la verdad y limpiar su nombre. Es también sobrino del jefe de policía Hyeon Goo-tak (Kwon Hae-hyo), pero acaba recibiendo ayuda del nuevo detective No Sang-cheol (Go Joon). Se trata de un thriller solvente, que despeja la principal incógnita muy pronto, alrededor del Episodio 7 (T1E7), lo que provoca que la segunda parte de la temporada resulte menos interesante. Pero al margen del suspense, la adaptación realizada por la guionista Joo-Yeon Seo no se reduce solo a la investigación, sino que construye con acierto el entorno humano que rodea al protagonista, lo que le ha valido ser comparada con la película Memories of murder (Bong Joon Ho, 2003). Aunque esta comparación le viene demasiado grande, sí tiene en común la reflexión sobre las relaciones personales en el escenario de un pueblo pequeño en el que un asesino, inevitablemente, forma parte de su entorno social y es conocido por todos.

Empathie

Temporadas 1 | Crave | Canadá 2025 | 10x60'

Creada por Florence Longpré

Dirigida por Guillaume Lonergan

Séries Mania '25: Premio del Público

Serielizados Fest '25: Mejor Guión, Mejor Interpretación (Florence Longpré)


El año pasado fue sin duda la mejor temporada para el canal canadiense Crave, que ha logrado convertir en un fenómeno internacional su drama queer Más que rivales (Movistar Plus+, 2025), una de esas pocas series que consigue ir más allá del éxito para convertirse en un acontecimiento. Pero meses antes nos había logrado seducir con otra propuesta que ha recibido excelentes críticas y que se convirtió en una de nuestras series preferidas del año desde que vimos los primeros episodios en Séries Mania. Se trata de Empathie (Crave, 2025-), un drama sobre salud mental que consigue ser divertido y emotivo, desgarrador y conmovedor, sin caer nunca en el melodrama fácil gracias a un excelente guión de su creadora y protagonista, Florence Longpré. El éxito internacional se ha consolidado en Francia, donde desde el estreno de la serie en Canal+ ha generado 11 millones de visualizaciones en su servicio de streaming, tanto que en la segunda temporada que ya se ha anunciado para rodarse en otoño de este año, también participa como coproductor Canal+, siendo la primera vez que colaboran juntas la productora francesa y el canal con sede en Toronto. La protagonista es Suzanne Bien-Aimé (Florence Longpré), una ex-criminóloga que abandonó su trabajo después de una experiencia traumática, y que comienza a trabajar como psiquiatra jefe en Mount Royal, un centro en el que se ingresa a condenados por diferentes delitos que tienen patologías psiquiátricas. Cuando Suzanne comienza a cambiar algunos de los tratamientos, encuentra la oposición de compañeros de trabajo como el criminólogo Émilien Delcourt (Adrien Bletton), pero ella prefiere que pacientes como Jacques Dallaire, con una interpretación desgarradora del actor Benoît Briėre, tengan más contacto con la realidad para poder afrontar sus enfermedades con una mayor precisión. A lo largo de la temporada, conocemos los antecedentes de los pacientes y sus historias de fondo, la única forma de establecer esa empatía que necesitan. Es una serie tan conmovedora como divertida, con continuos momentos de humor como la afición a los musicales del enfermero Mortimer Vallant (Thomas Ngijol), con el que Suzanne establece desde el principio una conexión cercana, que se irá convirtiendo en relación sentimental con altibajos. Pero es el episodio Porte-patio (T1E5) el que refleja con mayores matices la angustia y el sentimiento de culpa de Suzanne, que en su vida privada se entrega a la bebida, hasta que recibe una queja formal en el centro psiquiátrico por el olor a alcohol que desprende. En su reivindicación de la empatía como un elemento fundamental de las relaciones humanasEmpathie aborda la salud mental de una manera tan cercana y entrañable que resulta hipnótica y emocionante. Desde Canadá, hemos hablado de otras series destacadas como la divertida comedia Qui a poussé Mélodie? (Téle-Québec, 2025-), premio Gémeaux a la Mejor Dirección, Vestuario y Sonido, el procedimental Saint-Pierre (CBC, 2025), que acaba de estrenar su segunda temporada, el interesante thriller tecnológico L'indetectable (ICI Tou.tv, 2025) y algunos notables dramas de formato corto como T-Rex (Téle-Québec, 2024), la peculiar Chef d'orchestre (ICI Tou.tv, 2025), premio Gémeaux a la Mejor Comedia, o el drama queer M'infiltrer dans ta vie (Unis TV, 2025), seleccionado en Canneseries.

Des vivants

Miniserie | France tv | Francia 2025 | 8x60'

Creada por Jean-Xavier de Lestrade, Antoine Lacomblez

Dirigida por Jean-Xavier de Lestrade


Francia suele tener una especial dedicación en nuestro blog, no solo porque es una de las industrias audiovisuales más activas, sino porque tiene una presencia destacada en los festivales de series más importantes de los que realizamos amplias coberturas, desde Séries Mania en Lille hasta Canneseries en Cannes, pasando por el Festival de la Fiction en La Rochelle. Al margen de contar con una red de producción que le permite estar en las principales estrategias internacionales, con una mayoría de productoras españolas que forman parte como socios o han sido adquiridas por los grandes grupos audiovisuales franceses que controlan el mercado europeo: StudioCanal (Bambú Producciones), Banijay (Cuarzo, Diagonal TV, Shine Media, DLO Producciones, Portocabo), Mediawan (Boomerang TV, Good Mood, Weekend Studio) y Studio TF1 (Grupo iZen, Zebra, BocaBoca, Kubik Films, Índalo y Media) o han inaugurado productoras en España como Federation Spain. Muchas de las producciones francesas más exitosas se han estrenado en nuestro país, la última de ellas El Zorro (AMC, 2024), que es estrena el 8 de enero. Entre las series francesas inéditas hemos destacado coproducciones internacionales como Kabul (France tv, 2025), que tiene un planteamiento parecido al de la película 13 días, 13 noches (Martin Bourboulon, 2025), Le siècle de Costa-Gavras (KG, 2025), un interesante recorrido por la filmografía política del director franco-griego, la peculiar comedia Iris (Canal+, 2024), la historia familiar caníbal La famille Rose (Ciné+ OCS, 2025), el drama gastronómico Bistronomia (France tv, 2025), la agradable comedia Made in France (France tv, 2025), el drama familiar Désenchantées (France tv, 2025), la estupenda rareza que es Extra Lucide (Ciné+ OCS, 2025) o el durísimo drama sobre la violencia de género L'affaire Laura Stern (France tv, 2025), que todavía no se ha estrenado en Francia. También ha habido decepciones como las ambiciosas Les sentinelles (Canal+, 2025 y Montmartre (TF1, 2025), que han logrado tanto éxito de espectadores como críticas adversas. Pero la serie francesa más relevante del año pasado ha sido Des vivants (France tv, 2025), la nueva propuesta del creador Jean-Xavier de Lestrade, que tuvo un éxito internacional con El caso del Sambre (Movistar Plus+, 2023), y que se enfrentaba a un reto importante a la hora de trasladar cómo es la supervivencia después de un atentado terrorista como el que tuvo lugar en París en 2015. Des vivants es una serie sobre el trauma y su superación a través de un grupo de secuestrados en la sala Bataclan que consiguieron sobrevivir al atentado, pero deben enfrentar otro tipo de supervivencia, la de regresar a una vida normal después de una experiencia tan traumática. Este grupo de personas forman una alianza de amistad, se reúnen cada cierto tiempo y comparten los procesos burocráticos de las ayudas a las víctimas, los fraudes que se provocan alrededor, los retrocesos en su proceso de recuperación o incluso el regreso a una sala de conciertos. Es un retrato humano sobre la superación que está marcado también por los tropiezos y las inquietudes, por la ruptura y la solidaridad, envueltos en una continua contradicción. Jean-Xavier de Lestrade vuelve a retratar la realidad desde la ficción pero sin traicionarla, tomando decisiones arriesgadas como una representación muy cruda de la violencia en el episodio Hiver 2018 (T1E7), y con un reparto de grandes actores franceses que ofrecen interpretaciones grandiosas. 

Máscaras de oxigênio não cairão automaticamente

Miniserie | HBO Max Latam | Brasil 2025 | 8x60'

Creada por Patricia Corso, Leonardo Moreira

Dirigida por Marcelo Gomes, Carol Minêm

Cinema Jove '25: Mejor Serie, Mejor Guión, Mejor Sonido y Música, Premio Jurado Joven


La producción de series brasileñas también está generalmente acaparada por las plataformas de streaming internacionales, con títulos que han destacado como la decepcionante e histriónica Los ríos del destino (Netflix, 2025), de Quico Meirelles, apadrinado por su padre Fernando Meirelles, el docudrama carcelario Tremembé (Prime, 2025), el western María: La leyenda de una bandida (Disney+, 2025), o la curiosa docuserie Abandonada: La mujer de la casa en ruinas (Prime, 2025), sobre la identificación como una fugitiva de la justicia, de la dueña de una casa abandonada en un lujoso barrio de Sao Paulo. Esta serie es un ejemplo de cómo las producciones latinoamericanas son maltratadas por las plataformas multinacionales, estrenada sin promoción y con subtítulos generados por Inteligencia Artificial. Fuera de los circuitos de las multinacionales, destaca la producción de Globoplay, principal plataforma de streaming brasileña, con series como Guerreiros del sol (Globoplay, 2025), premio Rose d'Or a la Mejor Telenovela, y entre las series brasileñas que hemos comentado podemos mencionar sobre todo el biopic Raul Seixas: Eu sou (Globoplay, 2025), que fue seleccionado en Séries Mania, y que aborda la historia del malogrado cantante Raul Seixas, con el que colaboró en las letras de sus canciones el poeta Paulo Coelho durante una etapa temprana. Aunque le falta algo de contexto y profundidad, es una propuesta interesante que juega con las visiones del músico y su peculiar mundo de fantasía y esoterismo. Aunque como biopic musical brasileño siempre solemos recomendar la película Sangre latina: La balada de Ney Matogrosso (Esmir Filho, 2025), que consigue ser más precisa en la crónica de otro artista que cambió el panorama musical en Brasil durante los años setenta. Y que está conectada en cierta manera con la serie que destacamos en esta crónica: Máscaras de oxigênio não cairão automaticamente (HBO Max, 2025), estrenada en la plataforma norteamericana solo en el mercado latinoamericano, y ganadora de varios premios en la pasada edición del festival Cinema Jove. La primera miniserie del conocido cineasta Marcelo Gomes (1963, Brasil), presente en festivales como Berlín con su película Joaquim (2017) y Un Certain Regard del Festival de Cannes con Cine, aspirinas y buitres (2005), aborda los primeros años de la pandemia del SIDA desde la perspectiva brasileña, pero manteniendo una mirada crítica también como reflejo de la tardía y equivocada gestión sanitaria de Brasil en la reciente pandemia del Covid-19. Ocupa un lugar vacío en la cinematografía de Brasil, que no suele enfocarse en este tema, y lo hace a través de la historia real de un grupo de azafatos de una aerolínea brasileña que organizaron una red de contrabando de AZT desde Estados Unidos, un tratamiento que en Brasil no fue aprobado hasta 1993, más de diez años después del primer caso identificado en 1982. La serie aborda la dimensión política y social que supuso el SIDA a través de la hipocresía de algunos personajes secundarios y las campañas de desinformación y advertencia del Ministerio de Salud comparando la supervivencia del cáncer con la fatalidad del SIDA, reflejando la responsabilidad política en la estigmatización, que desemboca también en la clausura de locales de ambiente homosexual. Dotada de una especial capacidad para emocionar, se beneficia del efecto de la nostalgia, que transmite a través de una selección de temas populares del pop de los ochenta y archivos de la época.  

Leonard and hungry Paul

Miniserie | RTÉ /BBC | Irlanda 2025 | 6x25'

Creada por Richie Conroy, Mark Hodkinson

Dirigida por Andrew Chaplin


A mediados del mes de agosto de 2025, la televisión pública irlandesa RTÉ anunciaba su programación para la temporada 2025-2026, que incluía un aumento considerable en la producción de dramas originales, algunos estrenados a lo largo de los meses siguientes, como la decepcionante adaptación The Walsh sisters (RTÉ, 2025), alcanzando un récord de 142 horas de producción original, lo que demuestra el buen momento que está protagonizando una industria generalmente pequeña, pero que consigue una amplia repercusión internacional. Incluso con algunos sucedáneos no específicamente irlandeses, pero que se sitúan en Irlanda, como el drama policial Blue lights (Movistar Plus+, 2023-), cuya tercera temporada confirma su acercamiento a los policíacos tradicionales sin demasiado que aportar, que es un encargo de la BBC, o la mediocre The Irish blood (Acorn tv, 2025-), un gran éxito de la productora norteamericana con Alicia Silverstone regresando a una Irlanda estereotipada. Los premios del cine y la televisión irlandeses, IFTA 2025, confirmaron el buen momento que está viviendo con regresos destacados como el excelente drama The dry (RTÉ/ITV, 2022-), incomprensiblemente inédito en España, el procedimental Hidden assets (Acorn tv, 2021-), o el curioso drama criminal Obituary (AMC, 2023-), cuya segunda temporada se estrena en enero. Entre las novedades, hemos visto en España el interesante Boglands (Filmin, 2024) y hemos comentado series inéditas como los procedimentales Blackshore (RTÉ, 2024) y Art detectives (Acorn tv, 2025-), el drama romántico Días de cenizas (Movistar Plus+, 2025), que se estrena próximamente en España, o la comedia juvenil de terror Video nasty (BBC, 2025). Pero la serie irlandesa más acogedora ha sido la adaptación del libro Leonard y Hungry Paul (2019, Ed. Alpha Decay), una historia sobre las cosas sencillas y las relaciones personales que sorprendió por su capacidad para conmover desde una reivindicación de la cotidianidad. Principalmente es un relato de amistad entre Leonard (Alex Lawther), que a sus 32 años trabaja como "escritor fantasma" cuyo cometido consiste en escribir enciclopedias sin firma, y que ya desde niño resultaba indescifrable para sus educadores, y Hungry Paul (Laurie Kynaston), quien vive con su madre Helen (Helen Behan) y su padre Peter (Lorcan Cranitch), y disfruta de la familiaridad de la rutina, con el momento del desayuno en solitario como uno de los más disfrutables del día. La serie cuenta además con una colaboración especial de la actriz Julia Roberts, gran admiradora de la novela de Rónán Hession (1975, Irlanda), que participa como narradora, aportando una especial calidez a través de su voz. Aunque se podría decir que cuanto menos pasa en la historia más agradable resulta permanecer junto a ella, Leonard & Hungry Paul (RTÉ/BBC, 2025) es una serie que aborda temas mucho más profundos de lo que parece. Como la novela, se trata de una mirada optimista que responde sin dudarlo a la cuestión de si el mundo puede ser transformado por gente buena, los que no buscan el conflicto pero construyen, casi sin que se aprecie, pequeños pasos hacia una realidad más honesta, como pequeños actos de heroicidad cotidiana. Consigue hablar sobre la vida, la sencillez, la amistad, la pérdida y los sentimientos sin que apenas parezca que haga demasiado esfuerzo. Y encontrar este tipo de relatos en un panorama que parece empeñado en sorprender a cada minuto, es un regalo maravilloso.

Elixer

Miniserie | NPO | Países Bajos 2025 | 8x45'

Creada por Maaik Krijgsman, Jaap Peter Enderlé, Franky Ribbens

Dirigida por Dana Nechushtan


Uno de los thrillers más interesantes que hemos visto durante 2025 proviene de una industria generalmente poco presente en las plataformas españolas, pero que ha ido consolidándose como una de las más sólidas en Europa. Desde los Países Bajos han destacado durante el año pasado algunos thrillers mediocres como Safe Harbor (Videoland, 2025), una fallida incursión del británico Mark Williams, creador de series como Ozark (Netflix, 2017-2022), en el mundo del contrabando en el puerto de Rotterdam, pero sobre todo dramedias que se han consolidado con nuevas temporadas, como la divertida crónica de una mujer soltera en Bodem (NPO, 2023-2025), cuya segunda temporada ganó el premio Gouden Kalf 2025 a la Mejor Dirección, el intenso drama Sihame (NPO, 2022-2025), ganador del Premio de Interpretación en su segunda temporada, sobre una joven que decide vengarse después de que circule un video sexual suyo en las redes, o la más reciente Bennie (RTL, 2025), sobre la emancipación de un joven con síndrome de Down, ganador del premio al Mejor Guión. También ha conseguido un notable éxito el drama médico ambientado en una sala de obstetricia Dag & Nacht (NPO, 2023-2025), remake de la danesa Dia & Nit (3Cat, 2022-), que ha estrenado su segunda temporada. Pero entre la producción holandesa del año destacamos sobre todo el thriller farmacéutico Elixer (NPO, 2025-), producido por el canal público, como parte de la estrategia de coproducción New8, formada por 8 canales públicos europeos, de la que han surgido series como las alemanas Push (ZDF, 2024) y El dinero de otros (Filmin, 2025), la noruega Etter Benjamin (NRK, 2025), la finlandesa La puta ama (SundanceTV, 2025), la belga This is not a murder mystery (Filmin, 2025) y la francesa Kabul (France tv, 2025), lo que permite un acuerdo previo de distribución en estos países, al margen de las ventas internacionales. Elixer es una mezcla bastante sólida entre un thriller que está relacionado con los efectos secundarios de un medicamento lanzado al mercado, y un drama familiar sobre estructuras de poder internas que está claramente influido por Succession (HBO Max, 2018-2023). En la trama principal, Rombauts Pharma es una compañía farmacéutica familiar que nos recuerda a los Sackler, una de las principales implicadas en la crisis de los opioides en Estados Unidos. Está liderada por Ludo Rombauts (Wim Opbrouck) y uno de sus principales administradores es su hijo Juliën (Jacob Derwig), quien se enfrenta a una crisis cuando una de las fábricas chinas en las que se manufacturan los antidepresivos Aspergon ha producido una partida con componentes contaminados. No es un buen momento, sobre todo cuando algunas investigaciones están poniendo en duda los efectos secundarios que puede provocar este medicamento, y la empresa está negociando un acuerdo millonario con el Ministerio de Sanidad. Cuando Ludo sufre un accidente de caza, éste decide traspasar la dirección de la compañía a su hija Isabelle (Hannah Verboom) de manera sorpresiva, porque aparentemente su sucesor natural sería Juliën. Otros miembros de la familia que protagonizan distintas subtramas son Quinten (Bart Bijnens), el hijo menor que tiene problemas de adicción y Art (Roman Derwig), hijo de Isabelle, en el espectro autista y con problemas de sociabilidad. Elixer construye por tanto una saga familiar que puede recordar a otras series sobre el legado empresarial y el traspaso de poderes, pero introduciendo el entorno de las grandes farmacéuticas, en tono de thriller, para reflexionar sobre las consecuencias del libre mercado y la dependencia de los gobiernos de empresas privadas que controlan los sectores más sensibles de la sociedad. 

The last anniversary

Miniserie | AMC/BBC/Binge | Australia, Estados Unidos 2025 | 6x52'

Creada por Samantha Strauss

Dirigida por John Polson


Australia suele ofrecer interesantes propuestas, aunque generalmente también tienen problemas para llegar a España, y cuando lo hacen no consiguen tener el recorrido que merecen, como la espléndida No robarás (Filmin, 2024), que pasó bastante desapercibida, quizás más por desinterés, porque quienes se han acercado a ella aportan buenos comentarios en la plataforma española. Los últimos éxitos de crítica procedentes de esas latitudes se han estrenado a finales de diciembre, como la entretenida comedia policíaca Sunny nights (Stan, 2025), sobre dos hermanos que acaban de mudarse a Sidney con un negocio de bronceado, pero terminan envueltos en el mundo criminal de la ciudad, y a principios de este año, como Dear life (Stan, 2026), una excelente dramedia sobre el duelo protagonizada por una mujer viuda que decide localizar a los receptores de los órganos donados por su marido, traspasando algunos límites personales, de las que hablaremos próximamente. A lo largo del año hemos destacado interesantes series como la comedia policíaca feminista ambientada en un instituto He had it coming (Stan, 2025), la comedia criminal Reckless (SBS, 2025), inteligente remake de la producción escocesa Guilt (BBC, 2019-2023), el drama queer juvenil Invisible boys (Stan, 2025), la agradable y divertida comedia policíaca Good cop/Bad cop (Stan/CW, 2025-), Premio Especial del Jurado en el Festival de Montecarlo, o la conmovedora incursión en la identidad indígena en la serie de formato corto Moonbird (SBS/NITV, 2025), seleccionada en Séries Mania. Pero nos acercamos en este caso a una nueva adaptación (la primera con producción australiana) de una novela de Liane Moriarty (1966, Australia), de la que han surgido otras adaptaciones con resultados irregulares como Big little lies (HBO Max, 2017-), Nine perfect strangers (Prime, 2021-2025) y Un revés inesperado (SkyShowtime, 2024). Sin embargo, para nosotros The last anniversary (AMC/BBC/Binge, 2025) es la mejor que se ha realizado hasta la fecha, basada en su segundo libro, no publicado en España. La historia tiene elementos en común con otros relatos de la escritora, especialmente en su acercamiento a las familias y los traumas del pasado, en la que su creadora Samantha Strauss, que estrenó el año pasado la exitosa miniserie Vinagre de manzana (Netflix, 2025), consigue construir un grupo de personajes femeninos especialmente complejo. Cuando la periodista Sophie Honeywell (Teresa Palmer) recibe la noticia de que Connie (Angela Punch McGregor), la abuela de su ex-novio Thomas (Charlie Garber), le ha dejado en su testamento una casa familiar en la remota isla de Scribbly Gum, ella lo asume como una oportunidad para comenzar desde cero. Pero allí encuentra a una familia cuyo núcleo principal son las mujeres, y un secreto sobre un bebé abandonado que ha marcado las relaciones personales a lo largo de los años, y que una investigación de Sophie comienza a perturbar. Nicole Kidman ejerce como productora ejecutiva de esta miniserie, mostrando de nuevo su interés por expandir la literatura de Liane Moriarty, mientras los guiones desarrollan varias tramas de relaciones familiares que pueden parecer convencionales pero conforman un núcleo de fortaleza femenina que resulta notable. El tratamiento de temas como la depresión postparto es impecable, abundando en los aspectos psicológicos sin victimizar a un personaje que se siente incapaz de ejercer como madre con su bebé, mientras la investigación periodística sobre el pasado en la isla aporta ese toque de thriller necesario para mantener el interés. The last anniversary consigue, sobre todo, que las relaciones entre este grupo de mujeres, interpretadas por actrices como Miranda Richardson, Danielle Macdonald, Claude Scott-Mitchell y Helen Thomson, funcione con una veracidad refrescante. 

A better man se estrena el 24 de febrero en Filmin. 
The Danish woman y This is not a murder mystery se estrenan próximamente en Filmin. 
Empathie y Des vivants se estrenan próximamente en Movistar Plus+.
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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

Memories of murder se puede ver en Filmin y Prime.
13 días, 13 noches se puede ver en Movistar Plus+.
Joaquim se puede ver en Filmin.