27 marzo, 2026

SÉRIES MANIA 2026 - Parte 3: Identidades

Cuando nos encontramos en la última jornada de esta edición de Séries Mania, surgen títulos que optan a algunos de los premios principales que se darán a conocer en la ceremonia de clausura, con las producciones británicas que compiten en las distintas categorías muy bien posicionadas, especialmente las excelentes Waiting for the out (BBC, 2026), la última propuesta de Dennis Kelly, dentro de la Competición Internacional, y Small prophets (BBC, 2026) en Panorama Internacional. Esta ha sido una buena edición para dos territorios principales: Gran Bretaña, muy presente con la participación de dos de sus creadores más destacados, Steven Moffat y Russell T. Davies, pero también Quebec, que ha aprovechado el éxito que tuvo el año pasado el estreno mundial de Empatía (Movistar Plus+, 2025), aunque solo se llevó el Premio del Público, y sobre todo la popularidad que ha alcanzado la serie en Francia, hasta el punto que Canal+ participa como coproductora junto a la canadiense Crave en su segunda temporada, que se rueda este año. Las instituciones de Quebec han aprovechado el auge de la producción canadiense, también impulsado por el gran éxito de Más que rivales (Movistar Plus+, 2025), para traer una amplia delegación de 120 representantes y presentar una gran variedad de producciones audiovisuales, hasta el punto que el panel Coming Next from Quebec duró casi una hora y media frente a los 45 minutos habituales. Podríamos decir que han sabido aprovechar el tirón mucho mejor que España, la gran vencedora de la edición de Séries Mania el año pasado en cuanto a premios, que ha tenido una presencia algo discreta en la programación, con solo dos títulos en competición y un modesto despliegue de representación. Ha estado presente Catalan Films a través de su habitual networking Catalonia Loves Series, en el que ha presentado las últimas producciones catalanas y el Open Call para series del festival Serielizados Fest, aunque su programación se nutre sobre todo de lo que se ha podido ver en Séries Mania, así como las fechas de celebración de su próxima edición, este año entre el 19 y el 26 de octubre en Barcelona y Filmin. 

RUSSELL T. DAVIES: REIVINDICAR LA IDENTIDAD

Comentaba Frédéric Lavigne, director de programación de Séries Mania, en la presentación de la Masterclass que ha ofrecido el guionista Russell T. Davies (1963, Reino Unido), que ha sido uno de los invitados a los que más ha costado traer al festival porque está permanentemente ocupado, y que después de perseguirle insistentemente, lograron que estuviera en esta edición durante al menos 24 horas, que han sabido aprovechar. Por un lado, ha participado como uno de los Invitados de Honor del festival y ha ofrecido una Masterclass multitudinaria para el público asistente, pero también un encuentro con los profesionales en Séries Mania Forum, hablando de su último proyecto, la miniserie Tip Toe (Channel 4, 2026), que se estrenará este año. Por tanto, este resumen de sus intervenciones es una mezcla de algunos de sus comentarios tanto para el público como para los profesionales. En esta última intervención acudió junto a Nicola Shindler (1968, Reino Unido), que es la habitual productora de sus series desde Queer as folk (Channel 4, 1999-2000), aunque también ha producido otras historias relevantes al margen de su colaboración, como la clásica Happy Valley (2014-2023). Precisamente aquella fue la primera colaboración de Nicola Shindler y Russell T. Davies, cuando ella acababa de fundar su productora Red Production Company, que logró una gran repercusión gracias el éxito de Queer as folk. Respecto a su larga etapa de trabajo juntos, Nicola Shindler señalaba que "Russell entrega una escritura de tal nivel que es un privilegio trabajar con él. No es mi función establecer un punto de vista sobre los guiones. Realmente no siento ninguna necesidad de hacer grandes cambios". A lo que Russell T. Davies respondía que "creo que Nicola es una auténtica lectora. Cuando comienzo un guión quizás le comento cuál es el tema, pero poco más. No le muestro cada escena durante el proceso de escritura, así que cuando ella lee el guión no sabe cuál va a ser la historia. Y pienso que es la mejor forma de colaboración, porque ser una auténtica espectadora en el momento en que lee el guión por primera vez, permite que su reacción sea más honesta". De hecho, Davies defendía la colaboración permanente con una misma productora dentro de una industria audiovisual tan cambiante: "Es una puta pesadilla hacer cualquier cosa, todos parecen unos idiotas, todas las notas son estúpidas y es una pesadilla terminar un proyecto. Así que si encuentras a alguien con quien te sientes cómodo, es fantástico. No es ningún problema sino una bendición, una isla, un oasis. Es algo maravilloso y crea buen trabajo, confianza y felicidad. Se suele pensar que el sufrimiento es sinónimo de un trabajo sólido, y a veces lo es, pero también la felicidad puede producir un buen trabajo, y la confianza y la libertad de una colaboración cercana te permiten ir a donde quieres llegar".

© Séries Mania

Queer as folk ha sido una de las series más relevantes para la representación de la comunidad LGBTIQ+ en la televisión, porque era el reflejo de las vidas de jóvenes homosexuales con los que se identificaba el propio Russell T. Davies, aunque él mismo comentaba ante el público asistente que, si le piden que se presente como creador, prefiere referirse a It's a sin (Max, 2021), la excelente crónica sobre la pandemia del SIDA frente a las políticas represivas en Gran Bretaña: "Prefiero esta serie porque cuando mencionas una serie de hace veinte años, te miran con una expresión extraña". Pero la influencia de Queer as folk se puede comprobar en muchas series que han recogido el testigo de la representación de la sexualidad queer a lo largo de los años, entre las que Russell T. Davies destacaba algunas recientes: "Me encanta Más que rivales (Movistar Plus+, 2025), es tan sexi. Dios mío, los culos de esos hombres son simplemente fenomenales. Se suele mencionar que estas series reflejan la sexualidad entre hombres, pero eso ya lo hice hace 26 años. Aunque creo que ahora es mucho mejor la representación queer en las series. Antes no existía, y recuerdo la primera vez que vi a dos hombres besándose en pantalla, en El funcionario desnudo (Jack Gold, 1075), con John Hurt. Pero ahora hay más libertad. Tengo cierta envidia por Compañeros de ruta (SkyShowtime, 2023), creo que es una gran idea contar una historia de amor gay a través de destacados momentos de la historia moderna". La libertad creativa es uno de los elementos indispensables en el trabajo entre Russell T. Davies y Nicola Shindler, a lo que él mismo se refería cuando hablaba sobre el guión de Years and years (BBC/HBO, 2019), una de sus miniseries más celebradas que solo tenía un problema: "Me gusta mucho Years and years, pero solo se pudo producir con la ayuda de la BBC, y eso me obligaba a introducir un final feliz. El mundo me ha dado la razón, ya que las cosas no han hecho más que empeorar. Me siento satisfecho con el final que le dimos, pero creo que debería haber sido más sombrío. En el caso de mi última serie no hemos tenido ese problema y he podido darle la conclusión que quería". Este último proyecto, que también produce Nicola Shindler, es Tip toe (Channel 4, 2026), una historia protagonizada por Alan Cumming y David Morrisey, sobre dos vecinos de Manchester que se ven envueltos en una disputa. Su creador la describe como "una reacción a dónde estamos ahora, hacia dónde nos dirigimos todos nosotros, impulsados por la ira que hay en el mundo. Todo parece equivocado, cada mensaje de texto provoca una pesadilla. Cada palabra, cada mensaje directo, cada nota de voz, no debería haber sido enviada. Todo lo que se dice provoca una mayor escalada de rabia". Pero también se trata de una serie con un gran sentido del humor, como apuntaba Nicola Shindler: "Incluso en los momentos más oscuros, la mayoría de los humanos encontramos algo divertido. Y esos momentos están dentro de una historia en la que por supuesto ocurren cosas terribles, pero también hay un grupo de personas que son muy divertidas. El personaje de Alan Cumming es hilarante, así que muchas veces te ríes, pero al mismo tiempo tienes un nudo en el estómago".

© Séries Mania Forum

Russell T. Davies se refería precisamente al momento actual en el que "siento que el discurso queer se ha vuelto tan hostil y tan peligroso de una manera que nunca pensé que volvería a suceder", y por eso ha introducido en su última serie algunos de los temas más desafiantes dentro de la comunidad queer, como la transexualidad: "La fortaleza de esta historia son las tramas protagonizadas por personajes trans, tenemos dos personajes principales transexuales, que solo por estar dentro de la historia son relevantes. Hemos contado como consultora de guión con Juno Dawson, una notable autora y activista trans, lo que es muy importante, porque cuando buceas en la locura en la que se está convirtiendo el mundo, esta cuestión, dentro de mi comunidad, es el punto crítico". Por eso, está preparado para las reacciones que pueda provocar su serie Tip toe: "Habrá gente que la odiará, estoy seguro de que la calificarán de woke a gran escala. Pero mira, estoy satisfecho de ser woke, es maravilloso". Cuando se le preguntó sobre las series que le habían marcado en su juventud, Russell T. Davies comentaba que "tuve la suerte de que mis padres me dejaran ver de todo. Recuerdo que me impactó mucho y me pareció un gran serie Yo, Claudio (BBC, 1976), que era un poco como Los Soprano (HBO Max, 1999-2007) de aquella época, cargada de violencia y con un guión brillante. Pero también me gustaba Doctor Who, que en cierto sentido podría ser la historia de un hombre gay, aunque técnicamente no lo fuera, pero él es un marginado que no encaja en el mundo y vive su propia vida de una manera diferente". Russell T. Davies acabó trabajando como guionista principal de Doctor Who (BBC, 2005-2009), que él consiguió revitalizar después de dieciséis años de pausa, y al que regresó en la última etapa, entre 2023 y 2025, aunque sin tanto éxito. Respecto a la relevancia de asumir la propia identidad, el guionista de origen galés, que ya está trabajando en su próximo proyecto, tiene claro que en un entorno en el que se han expandido los discursos de odio, "ser gay en 2026 es un acto político".

LAS SERIES MÁS DESTACADAS DEL FESTIVAL

Jeg for nell til bror (My brother)

Suecia 2025 | SVT, 4x45' | Temporada completa | Competición Internacional | ★★★ 

Creada por Karin Arrhenius sobre la novela de Karin Smirnoff

Dirigida por Sanna Lenken

Nordic Series Script Award '26: Nominada

Séries Mania '26: Mejor Actriz (Amanda Janssen)

Un relato que conecta un pasado duro con un presente árido y desesperanzado, como una marca permanente que afecta a dos hermanos dentro de una comunidad que se ha vuelto hostil, por los secretos que guarda y por los rencores que  atesora.

La escritora Karin Smirnoff (1965, Suecia) se ha dado a conocer en España por ser la continuadora de la saga Millenium, creada por Stieg Larsson (1954-2004, Suecia), sustituyendo a David Lagercrantz, que hasta hace unos años fue el encargado de seguir escribiendo las historias. En 2021, la autora sueca recibió el encargo de publicar tres novelas, después de que la editorial Polaris comprara los derechos de la saga literaria. Por el momento, se han publicado dos de ellas: Las garras del águila (2023, Ed. Destino) y Los colmillos del lince (2025, Ed. Destino), que ella misma presentó en el Festival Internacional Valencia Negra (VLCNegra). Pero aunque en España Karin Smirnoff solo ha editado estas novelas, a nivel internacional ya había conseguido prestigio con la publicación de obras como My brother (2018), que ganó el prestigioso premio August, una historia oscura sobre una mujer que regresa al pequeño pueblo de Smalånger, en el que el pasado también vuelve de una forma contundente. Parte del equipo responsable de la popular serie La delgada línea azul (Filmin, 2021-2024), se reúne de nuevo para adaptar este relato en Jag for ner till bror (SVT, 2025) en un formato de miniserie de cuatro episodios, logrando un intenso drama rural nórdico en el que los personajes están rodeados de oscuridad y melancolía debido a circunstancias que ocurrieron en el pasado. La protagonista Jana Kippo (Amanda Jansson) ha vuelto a su ciudad natal en la aislada región de Västerbotten, para hacerse cargo de su hermano Bror (Rasmus Johansson), alcoholizado y constantemente deprimido. Ella se marchó de Smalånger tras un suceso violento ocurrido con su padre (Martin Pareto), un hombre también alcohólico y maltratador, mientras su madre Siri (Kristina Rådström), que ahora está gravemente enferma, consintió los abusos que ejerció el padre con sus hijos. Cuando regresa, en medio de una intensa nevada, es recogida por John (Jakob Öhrman) en su coche, un hombre que vive aislado porque muchos vecinos del pueblo le acusan de haber matado a su esposa María (Anna Mercedes Bergion), aunque nunca ha sido acusado formalmente. Ella tenía fama de haberse acostado con los hombres del pueblo, un reflejo del machismo que predomina en la zona, pero precisamente Bror estaba enamorado de María, y es uno de los que acusan a John de haber cometido el asesinato. Jana comienza a trabajar como cuidadora de personas enfermas en sus hogares, entre las que se encuentra Katarina (Malin Vispe), una de sus mejores amigas durante la adolescencia, que ahora tiene una enfermedad terminal. Aunque My brother se estrenó durante la Navidad en Suecia y algunos países nórdicos, es una historia que contiene grandes dosis de oscuridad y de drama provocado por los traumas, manteniendo una tensión permanente que no es exactamente un misterio nórdico, pero sí va desvelando información importante en cada episodio sobre un pasado que ha llevado a los personajes principales a un estado de desánimo constante, bien envolviéndose en el alcoholismo o desarrollando una personalidad violenta. 

La dificultad de la adaptación de la novela, que ha llevado a cabo Karin Arrhenius  (1972, Suecia), reconocida guionista de otras adaptaciones como Ocurrió a orillas del río (Filmin, 2023), es que buena parte de la historia estaba contada desde los pensamientos de Jana, lo que en este caso se transforma en un relato en tercera persona que mira desde una perspectiva personal pero también colectiva. Esto también puede provocar que a veces los diálogos parezcan demasiado explicativos, como en las interacciones entre Jana y Katarina en el episodio Katarina (T1E3) en los que se revelan algunos acontecimientos importantes del pasado. Jana también carga con la frustración de una maternidad rota mientras su propia relación con su madre es tan distante y está tan llena de rencor que le impide incluso visitarla, a pesar de que ella se dedica precisamente a cuidar a personas enfermas. Se ha reseñado cierta utilización de clichés de este tipo de historias ambientadas en pequeños pueblos nevados y oscuros, a través de personajes permanentemente melancólicos y con una cierta estructura patriarcal en la que los hombres ejercen el abuso y las mujeres permanecen silenciosas y en segundo plano. Esto es especialmente destacado durante la celebración de un funeral en el que se reúnen los habitantes de la zona como una comunidad, pero envueltos en una tensión constante, especialmente cuando acude John, con una actitud provocativa, porque nadie le espera ni le quiere allí. Pero funciona especialmente bien la relación entre los dos hermanos gemelos, a veces casi sin diálogos, como dos supervivientes de un padre abusivo y de una madre que miraba hacia otro lado mientras también sufría maltrato. La profunda huella del trauma y cierto sentimiento de culpa también se refleja en esta relación, más sólida que la descripción de otros personajes como John, algo más esquemático. My brother es una historia que conecta un pasado duro con un presente árido y desesperanzado, como una marca permanente que afecta a unos individuos dentro de una comunidad que se ha vuelto hostil, por los secretos que guarda y por los rencores que  atesora. Una parte fundamental del éxito de esta miniserie que adapta el primero de la trilogía de libros dedicados al personaje de Janna Kippo, es el trabajo de la actriz Amanda Jansson, una de las protagonistas de La delgada línea azul, que ya interpretó al personaje de Jana en la adaptación teatral de la novela estrenada en el Teater Västernorrland en 2024, en la también estaban el actor Martin Pareto y el compositor Martin Hederos, quien junto a su colaboradora Irya Gmeyner, ha compuesto la banda sonora de la serie. 

Dustfall

Australia 2026 | ABC/BBC/ZDF, 6x52' | Episodios 1-2 | Competición Internacional | ★★★ 

Creada por Dianne Taylor, Beatrix Christian, Stuart Page, Belinda Chayko 

Sobre la novela de Vikki Petraitis

Dirigida por Emma Freeman

Séries Mania '26: Premio del Público

Elaborando un esqueleto narrativo con estructura de thriller, desarrolla una historia más amplia que aborda la violencia de género y los traumas de abusos que cargan los personajes femeninos, dentro de una cultura machista y misógina.

Ahora que las tres temporadas de la notable serie australiana The Newsreader (Netflix, 2021-2025), sobre la redacción de un programa de noticias en los años ochenta, están disponibles en la plataforma Netflix, el canal público ABC vuelve a reunir a la directora Emma Freeman y a la actriz Ana Torv en un thriller atmosférico que aborda temas relevantes y está basado en la novela The unbelieved (2022) de la conocida escritora y podcaster australiana Vikki Petraitis. Se trata de la primera investigación protagonizada por la detective Antigone Pollard dentro de la serie titulada Deception Bay, nombre de la zona en la que se desarrolla, y de la que su autora publicó un segundo libro, The stolen (2025) el año pasado. Por lo tanto, estamos ante una habitual IP (Propiedad Intelectual) que parece tener intención de continuar en próximas temporadas con el mismo personaje. Este fue uno de los proyectos presentados por el canal ABC en sus Upfronts de cara a la temporada de 2026, y desde el principio ha asegurado la distribución en dos importantes territorios, Gran Bretaña y Alemania, a través de sus canales públicos BBC y ZDF. Aunque puede parecer uno de esos thrillers oscuros que son tan habituales en los últimos años, Dustfall (ABC, 2026) tiene algunas características destacadas que se reflejan desde sus primeros episodios. De entrada, están involucrados en el guión algunos de los nombres más sobresalientes de la televisión de Oceanía: Dianne Taylor fue una de las creadoras del drama neozelandés Después de la fiesta (Filmin, 2023), Stuart Page ha trabajado en el drama político Total control (Filmin, 2019-2024) y Beatrix Christian ha escrito guiones para el thriller Black snow (AMC+, 2023-). En la adaptación, la detective Tig Pollard (Ana Torv) regresa a su ciudad natal de North Gap después de varios años en Melbourne, y su primer caso surge cuando la joven Edie (Zoe Philips) es encontrada con evidentes rastros de violencia y abuso, en medio de un lugar recóndito entre la larga zona costera de Gold Coast, en Queensland. La noche anterior, Edie estuvo en un bar con su amigo Finn Morrison (Theo Haitana), quien no entiende la respuesta negativa de ella frente a la invitación de ir a su casa, y fue abordada por Davo Bradley (Ron Kelly), un borracho con actitudes machistas. Sin recordar nada de lo que sucedió después, parece evidente que ha sido víctima de la adulteración de su bebida con algún estupefaciente, sobre todo cuando se encuentra el ADN de tres hombres en su zona genital. El principal sospechoso de la violación es Davo, pero éste aparece asesinado al final del primer episodio, por lo que el misterio se hace cada vez más complejo. Desde el principio, el interés de la historia, adaptada principalmente por Dianne Taylor, se acerca más al drama que experimenta la víctima Edie, su confusión y su forma de enfrentar los progresivos descubrimientos en torno a lo que le sucedió aquella noche. Mientras que la directora rodea la historia de una atmósfera inquietante que se detiene en los detalles de un desierto que resulta tan hostil como el propio ambiente humano de un lugar en el que las primeras dudas se dirigen hacia la versión de la víctima, no hacia la del culpable. La investigación de Tig Pollard se encuentra con dificultades debido a una cierta complicidad de los habitantes del pueblo en torno al silencio y los secretos, quienes prefieren dejar pasar algunos acontecimientos antes que bucear en la cultura misógina y machista que envuelve las agresiones, demasiado habituales, entre testigos mudos. 

Como en la novela, la investigación criminal sirve para hablar de temas más relevantes, especialmente centrados en la violencia de género y en las justificaciones que a veces las rodean, si no directamente la falta de credibilidad que se le asume a determinadas víctimas. El título del libro, The unbelieved, hace referencia a esta percepción de falta de veracidad respecto a su versión de los hechos. En los primeros episodios surge una subtrama que se desarrollará más adelante, y que parece estar relacionada con un caso anterior de la detective Tig Pollard en Melbourne, protagonizada por la joven Maya Luu (Gemma Chua-Tran), cuyo abusador ha sido absuelto en un juicio y ahora contraataca con una demanda por difamación. Dustfall se centra en los personajes, algo que en la escritura de Dianne Taylor destaca desde su anterior serie, Después de la fiesta, logrando una construcción detallada y compleja de unos personajes femeninos que cargan sobre sus hombros con diferentes tipos de abusos. Es importante la relación de Tig con su madre Olivia (Juliet Stevenson), dentro de la aislada casa familiar donde ahora vive, que atesora los recuerdos y las huellas de un pasado en el que ésta no ejerció como la persona protectora que debía haber sido para su hija. Son dos caracteres que colisionan permanentemente, arrastrados por algunos de sus traumas personales. Pero también es interesante el retrato de determinados personajes masculinos, como el compañero de investigación de Tig, Remi (Bert LaBonté), de origen indígena, o el joven Finn Morrison, permeable a esa cultura de la masculinidad tóxica y de la misoginia que le rodea en su familia y en su entorno cercano. En la rueda de prensa, la actriz británica Juliet Stevenson agradecía que su personaje tuviera matices: "cuando pasas de los cincuenta todos son papeles de madres malvadas", y hablaba sobre la importancia del tema en torno a la violencia de género en las sociedades occidentales: "La cultura de la violencia contra las mujeres nunca se consigue desprender de los prejuicios que la rodean, y nunca se ha creado un movimiento que se desarrolle realmente. Como esa frase tan relevante que dijo Gisèle Pelicot: "La vergüenza tiene que cambiar de bando". Ese lema se ha extendido por todo el mundo. Estuve en un gran evento en Londres en el que ella intervino, y nunca he experimentado el tipo de atmósfera que se respiraba entre las más de 1.500 mujeres que estábamos allí". Si bien la serie es descrita en la promoción como un "thriller atmosférico tropical", por la zona en la que se desarrolla, lo cierto es que el trabajo de dirección de Emma Freeman se ha decantado por otro tipo de ambientación, que se acerca más a los paisajes secos y áridos, pero asimismo a las plantaciones de caña de azúcar (una de las industrias rurales de Australia), que le dan un aspecto muy particular, diferenciándola de otros policíacos australianos. Y aunque hay una atmósfera de violencia permanente, que nunca se muestra de manera explícita, uno de los principales logros de Dustfall es conseguir que al mismo tiempo se transmita una sensación de menor gravedad que en otras ocasiones, una especie de cuidado y delicadeza en el trato que Tig Pollard dedica a la víctima, que la hacen mucho más apacible que otros thrillers oscuros. 

Hirayasumi

Japón 2025 | NHK, 20x15' | Episodios 1-5 | Competición Formatos Cortos | ★★★ 

Creada por Keigo Shinzō | Escrita por Yoko Yonaiyama

Dirigida por Kana Matsumoto, Emma Kawawada, Koji Takado

Séries Mania '26: Mención Especial


Con una tonalidad pausada que se detiene en los pequeños detalles de las vidas cotidianas, reivindica la sensación de vivir sin prisas, de capturar los momentos emocionantes que transmiten los días que pasan sin grandes sorpresas.

Uno de los éxitos recientes del manga japonés ha sido Hirayasumi (2021, Ed. Milky Way Ediciones), una historia conmovedora sobre un joven que vive con su prima, y la manera en que ambos se integran dentro de una sociedad para la que no cumplen con el tipo de personalidad más apropiada. Publicada en nueve volúmenes que se pueden encontrar editados en España, esta obra de Keigo Shinzō (1987, Japón) conquistó rápidamente a los lectores y logró premios como el Manga Taishō 2022, así como su inclusión en la guía Kono Manga ga Sugoi! 2023. A la adaptación en imagen real que se estrenó en la televisión pública japonesa a finales del año pasado también se añade una adaptación en formato de serie anime que tiene previsto su estreno en 2027, consolidando el éxito de esta amable y emocionante historia sobre vivir la vida sin esperar grandes triunfos. El formato de Hirayasumi (NHK, 2025), que en algunos territorios se ha estrenado a través de Prime Video, es el de 20 episodios de unos 15 minutos cada uno, lo que resulta apropiado para explorar las historias cortas que protagonizan los dos personajes principales. En el Episodio 1 (T1E1) conocemos a Hiroto Ikuta (Amane Okayama), un joven de treinta años que quiso iniciar una carrera como actor en Tokio, pero contaba con un importante hándicap: se queda bloqueado frente a la presencia de una chica que le resulta atractiva, hasta el punto de ni siquiera poder hablar. Así que las escenas con protagonistas femeninas resultaban un auténtico problema para él. Abandonada su primera vocación, trabaja en una pequeña tienda de pesca en un estanque urbano y suele cenar por las noches en casa de la señora Hanae Wada (Toshie Negishi), una vecina anciana que afronta su soledad gracias a las visitas del joven, a quien le prepara deliciosos platos. En cierto modo, da la impresión de que tanto la historia de su frustrada carrera como actor como la relación de amistad con Yomogi podrían haberse desarrollado de manera más profunda, porque acaban formando solo una pequeña parte del primer episodio. En este mismo, Yomogi muere de un ataque cardíaco y deja en herencia a Hiroto su pequeña "hiraya" (una casa de una sola planta), lo que para él es un alivio económico porque no tiene rentas pendientes, y además puede acoger a su prima Natsumi Kobayashi (Nana Mori), una chica de dieciocho años que ha viajado a Tokio para estudiar en la Escuela de Arte. Ella sueña con ser dibujante de mangas, una profesión que generalmente está acaparada por artistas masculinos. A ambos les une una cierta timidez y una personalidad que resulta de difícil encaje dentro de una sociedad que exige ambición y fortaleza. Pero a Hiroto, del que sus vecinas se preguntan por qué no se ha casado todavía, en realidad le basta con vivir una vida tranquila en su pequeña tienda y pasar algunas tardes haciendo escalada búlder con su mejor amigo Hideki Noguchi (Kaito Yoshimura), quien tiene ese tipo de vida que se supone que encaja con la normalidad: un trabajo estable, una esposa y próximamente un bebé que están esperando, aunque su matrimonio está en crisis y su trabajo es un desastre.

A su manera, sin embargo, Hiroto también tiene sus pequeños espacios de rebeldía, como cuando en el Episodio 5 (T1E5) explica a Natsumi por qué prefiere colocarse en el lado derecho de las escaleras mecánicas, donde se supone que hay que dejar espacio para los usuarios que tienen prisa: "Es una forma de protesta en contra de la vida ajetreada de la sociedad moderna". Como la que lleva Yomogi (Riho Yoshioka), una joven agente inmobiliaria con la que Hiroto se encuentra constantemente, para la que la llegada del domingo es el final de una semana demasiado ocupada con su trabajo. Hirayasumi ofrece una mirada amable a un año en las vidas de estos dos personajes en el entorno de un barrio residencial de Tokio, reivindicando la posibilidad de vivir sin tener grandes ambiciones, lo que se convierte en un delicado contraste entre la despreocupación de Hiroto y las intenciones de Natsumi de acceder a un mundo en el que es difícil integrarse como artista femenina. A veces da la impresión de que el guión no termina de aprovechar las posibilidades de las historias que cuenta, a pesar de que la brevedad de la duración de cada episodio permite enfocarse mejor en ellas. Pero los dos protagonistas acaban siendo tan encantadores que consiguen solventar algunas de las frustraciones que puede provocar su narrativa. Nana Mori como Natsumi aporta una gestualidad que no llega a ser exagerada, sino que resulta bastante divertida, en contraste con la tranquilidad que siempre desprende Hiroto, interpretado de manera solvente por el ya veterano actor Amane Okayama, al que hemos visto en Amor en aguas turbulentas (Yûsuke Taki, 2023). Desplegando un ritmo pausado y una textura contrastada que se sostiene en planos fijos, Hirayasumi consigue conquistar gracias a la modestia de sus pequeñas historias, alejándose de los retratos habituales de un Tokio intenso y abarrotado para ofrecer una mirada mucho más sosegada en un barrio en el que los vecinos se conocen y las anécdotas se suceden sin demasiada relevancia. En cierto modo, esta historia puede recordar al tono pausado y contemplativo de la excelente serie británica Leonard & Hungry Paul (RTÉ/BBC, 2025), en esa descripción de vidas cotidianas solo perturbadas por momentos igual de cotidianos. Y aunque no llega al nivel poético de aquella, también consigue que estas píldoras de 15-20 minutos sean un refugio de tranquilidad que reflexiona sobre la condición humana, alejándose del frenesí de una gran ciudad como Tokio. 

Happiness (Temporada 2)

Francia 2026 | Arte, 9x10' | Episodios 1-6 | Competición Formatos Cortos | ★★★ 

Creada por Pouria Takavar, Yashar Alishenas

Dirigida por Pouria Takavar


Adopta una narrativa agridulce que habla de una juventud iraní que se encuentra en la diáspora, sometida a continuas contradicciones entre diferentes culturas, el sentido de sororidad y una cierta urgencia política. 

A pesar de su prolífica producción, Arte France solo estrena en su plataforma española algunas de sus series de formato corto, pero a las que apenas se les presta atención desde los medios españoles especializados en series. Algunas triunfadoras en ediciones anteriores de Séries Mania como El'Sardines (Arte, 2025) y En el fondo del hoyo (Arte, 2025) o en el Festival de la Fiction como Battle - La Rényon (Arte, 2025) están disponibles en su plataforma española, además de propuestas juveniles interesantes como ¿Qué prefieres? (Arte, 2020) y Everyone is fucking crazy (Arte, 2023). Una de estas series que suelen pasar desapercibidas es Happiness (Arte, 2021-2026), cuya primera temporada se puede ver en Canal Arte y que ahora presenta dentro de la Competición de Formatos Cortos su segunda temporada, adquiriendo una actualidad especialmente notable debido a la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán. Porque la primera temporada de la serie creada por el joven director Pouria Takavar (1995, Irán), afincado en Francia, estaba construida como una road movie de 15 episodios de 10 minutos de duración, en la que la protagonista Shadi (Ghazal Sojaei), reacia a emigrar con su madre a Francia, decide iniciar un viaje por el desierto iraní para encontrar a su padre, que había abandonado a su familia años atrás. Como trasfondo, estaban las protestas protagonizadas por un sector de las mujeres iraníes dentro del Movimiento "Mujer, Vida, Libertad". Pero en esta segunda temporada, que llega cinco años después, cambia el tono e incluso el género, y casi se puede ver sin necesidad de haber visionado la primera temporada. En este caso, la acción se traslada a Francia, con Shadi viviendo desde hace seis meses en París, después de los acontecimientos que afectaron a su amiga Ferial (Setareh Maleki), y la road movie se convierte en una dramedia urbana que se desarrolla a través de la adaptación de Shadi a una sociedad diferente pero al mismo tiempo cercana. Claramente, había una necesidad por parte de Pouria Takavar de hablar sobre el proceso de adaptación de la joven a otro entorno cultural y religioso, y ella se presenta como una joven rebelde que mantiene una perspectiva todavía distanciada, en un término medio entre su vida anterior y la que ahora inicia. También se encuentra experimentando una soledad que no había conocido en Teherán, siempre rodeada de amigos como Ferial, pero también de entornos familiares que, si bien pudieran ser opresivos en algún momento, aportaban cierta estabilidad emocional. Por eso, cuando durante la celebración del Año Nuevo iraní encuentra a Arezou (Yasmine Fattahi), una joven franco-iraní con la que comparte amistad y más tarde apartamento, parece una posibilidad de búsqueda de libertad y de un tipo de relación personal que no había tenido hasta el momento en Francia. 

En persa, "shadi" significa "felicidad", y de ese doble sentido del nombre de la protagonista y ese significado que nunca se ajusta del todo a la propia experiencia de Shadi proviene la ambigüedad del título de la serie. Ella ni siquiera ha cambiado la hora iraní en su reloj, lo que muestra su proceso todavía lento de adaptación, incluso a través del aprendizaje del francés, que todavía no domina del todo. En contraposición, Arezou es una joven nacida en Francia que no ha visitado Irán, a pesar de que su padre (Benham Ghorbani) es un hombre de negocios que viaja constantemente a su país de origen. En los episodios que se han presentado en el festival, la amistad entre Shadi y Arezou se pone a prueba precisamente durante la visita del padre de ésta, cuando surge durante la cena una conversación en torno a las manifestaciones en Irán: "Durante décadas, nuestro país ha vivido numerosas olas de protestas. ¿Qué han conseguido? Nada", dice él, a lo que Shadi responde: "Después del movimiento Mujer, Vida, Libertad muchas mujeres pudieron evitar tener que acogerse a la obligación de llevar el hijab. Eso supone un progreso. Hace falta ser muy valiente para luchar para que tengamos una vida mejor". Pero es la actitud callada de Arezou la que provoca una mayor indignación en Shadi, esa sumisión que creía haber dejado atrás la percibe en una joven que se ha criado más como francesa que como iraní. De esta forma, Happiness aborda con mayor centralidad los aspectos políticos que traspasan la atmósfera del país originario para formar parte de la comunidad iraní incluso cuando se le supone una mayor libertad. Pouria Takavar adopta una narrativa agridulce que habla de una juventud que se encuentra en la diáspora sometida a continuas contradicciones entre culturas, sororidad y urgencia política. Siendo una historia que puede verse de manera independiente a la primera temporada, pero que mantiene la conexión con aquella, abre las posibilidades de un enfoque más amplio que sale del habitual retrato de un entorno opresivo para reflexionar sobre la búsqueda constante de una autodeterminación que no siempre se encuentra. 

Por cien millones se estrena en cines el 26 de marzo. 
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Películas mencionadas (disponibles en la fecha de publicación):

El funcionario desnudo se puede ver en Filmin.
Amor en aguas turbulentas se puede ver en Netflix.

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