Cuando nos encontramos en la última jornada de esta edición de Séries Mania, surgen títulos que optan a algunos de los premios principales que se darán a conocer en la ceremonia de clausura, con las producciones británicas que compiten en las distintas categorías muy bien posicionadas, especialmente las excelentes Waiting for the out (BBC, 2026), la última propuesta de Dennis Kelly, dentro de la Competición Internacional, y Small prophets (BBC, 2026) en Panorama Internacional. Esta ha sido una buena edición para dos territorios principales: Gran Bretaña, muy presente con la participación de dos de sus creadores más destacados, Steven Moffat y Russell T. Davies, pero también Quebec, que ha aprovechado el éxito que tuvo el año pasado el estreno mundial de Empatía (Movistar Plus+, 2025), aunque solo se llevó el Premio del Público, y sobre todo la popularidad que ha alcanzado la serie en Francia, hasta el punto que Canal+ participa como coproductora junto a la canadiense Crave en su segunda temporada, que se rueda este año. Las instituciones de Quebec han aprovechado el auge de la producción canadiense, también impulsado por el gran éxito de Más que rivales (Movistar Plus+, 2025), para traer una amplia delegación de 120 representantes y presentar una gran variedad de producciones audiovisuales, hasta el punto que el panel Coming Next from Quebec duró casi una hora y media frente a los 45 minutos habituales. Podríamos decir que han sabido aprovechar el tirón mucho mejor que España, la gran vencedora de la edición de Séries Mania el año pasado en cuanto a premios, que ha tenido una presencia algo discreta en la programación, con solo dos títulos en competición y un modesto despliegue de representación. Ha estado presente Catalan Films a través de su habitual networking Catalonia Loves Series, en el que ha presentado las últimas producciones catalanas y el Open Call para series del festival Serielizados Fest, aunque su programación se nutre sobre todo de lo que se ha podido ver en Séries Mania, así como las fechas de celebración de su próxima edición, este año entre el 19 y el 26 de octubre en Barcelona y Filmin.
RUSSELL T. DAVIES: REIVINDICAR LA IDENTIDAD
Comentaba Frédéric Lavigne, director de programación de Séries Mania, en la presentación de la Masterclass que ha ofrecido el guionista Russell T. Davies (1963, Reino Unido), que ha sido uno de los invitados a los que más ha costado traer al festival porque está permanentemente ocupado, y que después de perseguirle insistentemente, lograron que estuviera en esta edición durante al menos 24 horas, que han sabido aprovechar. Por un lado, ha participado como uno de los Invitados de Honor del festival y ha ofrecido una Masterclass multitudinaria para el público asistente, pero también un encuentro con los profesionales en Séries Mania Forum, hablando de su último proyecto, la miniserie Tip Toe (Channel 4, 2026), que se estrenará este año. Por tanto, este resumen de sus intervenciones es una mezcla de algunos de sus comentarios tanto para el público como para los profesionales. En esta última intervención acudió junto a Nicola Shindler (1968, Reino Unido), que es la habitual productora de sus series desde Queer as folk (Channel 4, 1999-2000), aunque también ha producido otras historias relevantes al margen de su colaboración, como la clásica Happy Valley (2014-2023). Precisamente aquella fue la primera colaboración de Nicola Shindler y Russell T. Davies, cuando ella acababa de fundar su productora Red Production Company, que logró una gran repercusión gracias el éxito de Queer as folk. Respecto a su larga etapa de trabajo juntos, Nicola Shindler señalaba que "Russell entrega una escritura de tal nivel que es un privilegio trabajar con él. No es mi función establecer un punto de vista sobre los guiones. Realmente no siento ninguna necesidad de hacer grandes cambios". A lo que Russell T. Davies respondía que "creo que Nicola es una auténtica lectora. Cuando comienzo un guión quizás le comento cuál es el tema, pero poco más. No le muestro cada escena durante el proceso de escritura, así que cuando ella lee el guión no sabe cuál va a ser la historia. Y pienso que es la mejor forma de colaboración, porque ser una auténtica espectadora en el momento en que lee el guión por primera vez, permite que su reacción sea más honesta". De hecho, Davies defendía la colaboración permanente con una misma productora dentro de una industria audiovisual tan cambiante: "Es una puta pesadilla hacer cualquier cosa, todos parecen unos idiotas, todas las notas son estúpidas y es una pesadilla terminar un proyecto. Así que si encuentras a alguien con quien te sientes cómodo, es fantástico. No es ningún problema sino una bendición, una isla, un oasis. Es algo maravilloso y crea buen trabajo, confianza y felicidad. Se suele pensar que el sufrimiento es sinónimo de un trabajo sólido, y a veces lo es, pero también la felicidad puede producir un buen trabajo, y la confianza y la libertad de una colaboración cercana te permiten ir a donde quieres llegar".
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| © Séries Mania |
Queer as folk ha sido una de las series más relevantes para la representación de la comunidad LGBTIQ+ en la televisión, porque era el reflejo de las vidas de jóvenes homosexuales con los que se identificaba el propio Russell T. Davies, aunque él mismo comentaba ante el público asistente que, si le piden que se presente como creador, prefiere referirse a It's a sin (Max, 2021), la excelente crónica sobre la pandemia del SIDA frente a las políticas represivas en Gran Bretaña: "Prefiero esta serie porque cuando mencionas una serie de hace veinte años, te miran con una expresión extraña". Pero la influencia de Queer as folk se puede comprobar en muchas series que han recogido el testigo de la representación de la sexualidad queer a lo largo de los años, entre las que Russell T. Davies destacaba algunas recientes: "Me encanta Más que rivales (Movistar Plus+, 2025), es tan sexi. Dios mío, los culos de esos hombres son simplemente fenomenales. Se suele mencionar que estas series reflejan la sexualidad entre hombres, pero eso ya lo hice hace 26 años. Aunque creo que ahora es mucho mejor la representación queer en las series. Antes no existía, y recuerdo la primera vez que vi a dos hombres besándose en pantalla, en El funcionario desnudo (Jack Gold, 1075), con John Hurt. Pero ahora hay más libertad. Tengo cierta envidia por Compañeros de ruta (SkyShowtime, 2023), creo que es una gran idea contar una historia de amor gay a través de destacados momentos de la historia moderna". La libertad creativa es uno de los elementos indispensables en el trabajo entre Russell T. Davies y Nicola Shindler, a lo que él mismo se refería cuando hablaba sobre el guión de Years and years (BBC/HBO, 2019), una de sus miniseries más celebradas que solo tenía un problema: "Me gusta mucho Years and years, pero solo se pudo producir con la ayuda de la BBC, y eso me obligaba a introducir un final feliz. El mundo me ha dado la razón, ya que las cosas no han hecho más que empeorar. Me siento satisfecho con el final que le dimos, pero creo que debería haber sido más sombrío. En el caso de mi última serie no hemos tenido ese problema y he podido darle la conclusión que quería". Este último proyecto, que también produce Nicola Shindler, es Tip toe (Channel 4, 2026), una historia protagonizada por Alan Cumming y David Morrisey, sobre dos vecinos de Manchester que se ven envueltos en una disputa. Su creador la describe como "una reacción a dónde estamos ahora, hacia dónde nos dirigimos todos nosotros, impulsados por la ira que hay en el mundo. Todo parece equivocado, cada mensaje de texto provoca una pesadilla. Cada palabra, cada mensaje directo, cada nota de voz, no debería haber sido enviada. Todo lo que se dice provoca una mayor escalada de rabia". Pero también se trata de una serie con un gran sentido del humor, como apuntaba Nicola Shindler: "Incluso en los momentos más oscuros, la mayoría de los humanos encontramos algo divertido. Y esos momentos están dentro de una historia en la que por supuesto ocurren cosas terribles, pero también hay un grupo de personas que son muy divertidas. El personaje de Alan Cumming es hilarante, así que muchas veces te ríes, pero al mismo tiempo tienes un nudo en el estómago".
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| © Séries Mania Forum |
Un relato que conecta un pasado duro con un presente árido y desesperanzado, como una marca permanente que afecta a dos hermanos dentro de una comunidad que se ha vuelto hostil, por los secretos que guarda y por los rencores que atesora.
La escritora Karin Smirnoff (1965, Suecia) se ha dado a conocer en España por ser la continuadora de la saga Millenium, creada por Stieg Larsson (1954-2004, Suecia), sustituyendo a David Lagercrantz, que hasta hace unos años fue el encargado de seguir escribiendo las historias. En 2021, la autora sueca recibió el encargo de publicar tres novelas, después de que la editorial Polaris comprara los derechos de la saga literaria. Por el momento, se han publicado dos de ellas: Las garras del águila (2023, Ed. Destino) y Los colmillos del lince (2025, Ed. Destino), que ella misma presentó en el Festival Internacional Valencia Negra (VLCNegra). Pero aunque en España Karin Smirnoff solo ha editado estas novelas, a nivel internacional ya había conseguido prestigio con la publicación de obras como My brother (2018), que ganó el prestigioso premio August, una historia oscura sobre una mujer que regresa al pequeño pueblo de Smalånger, en el que el pasado también vuelve de una forma contundente. Parte del equipo responsable de la popular serie La delgada línea azul (Filmin, 2021-2024), se reúne de nuevo para adaptar este relato en Jag for ner till bror (SVT, 2025) en un formato de miniserie de cuatro episodios, logrando un intenso drama rural nórdico en el que los personajes están rodeados de oscuridad y melancolía debido a circunstancias que ocurrieron en el pasado. La protagonista Jana Kippo (Amanda Jansson) ha vuelto a su ciudad natal en la aislada región de Västerbotten, para hacerse cargo de su hermano Bror (Rasmus Johansson), alcoholizado y constantemente deprimido. Ella se marchó de Smalånger tras un suceso violento ocurrido con su padre (Martin Pareto), un hombre también alcohólico y maltratador, mientras su madre Siri (Kristina Rådström), que ahora está gravemente enferma, consintió los abusos que ejerció el padre con sus hijos. Cuando regresa, en medio de una intensa nevada, es recogida por John (Jakob Öhrman) en su coche, un hombre que vive aislado porque muchos vecinos del pueblo le acusan de haber matado a su esposa María (Anna Mercedes Bergion), aunque nunca ha sido acusado formalmente. Ella tenía fama de haberse acostado con los hombres del pueblo, un reflejo del machismo que predomina en la zona, pero precisamente Bror estaba enamorado de María, y es uno de los que acusan a John de haber cometido el asesinato. Jana comienza a trabajar como cuidadora de personas enfermas en sus hogares, entre las que se encuentra Katarina (Malin Vispe), una de sus mejores amigas durante la adolescencia, que ahora tiene una enfermedad terminal. Aunque My brother se estrenó durante la Navidad en Suecia y algunos países nórdicos, es una historia que contiene grandes dosis de oscuridad y de drama provocado por los traumas, manteniendo una tensión permanente que no es exactamente un misterio nórdico, pero sí va desvelando información importante en cada episodio sobre un pasado que ha llevado a los personajes principales a un estado de desánimo constante, bien envolviéndose en el alcoholismo o desarrollando una personalidad violenta.
La dificultad de la adaptación de la novela, que ha llevado a cabo Karin Arrhenius (1972, Suecia), reconocida guionista de otras adaptaciones como Ocurrió a orillas del río (Filmin, 2023), es que buena parte de la historia estaba contada desde los pensamientos de Jana, lo que en este caso se transforma en un relato en tercera persona que mira desde una perspectiva personal pero también colectiva. Esto también puede provocar que a veces los diálogos parezcan demasiado explicativos, como en las interacciones entre Jana y Katarina en el episodio Katarina (T1E3) en los que se revelan algunos acontecimientos importantes del pasado. Jana también carga con la frustración de una maternidad rota mientras su propia relación con su madre es tan distante y está tan llena de rencor que le impide incluso visitarla, a pesar de que ella se dedica precisamente a cuidar a personas enfermas. Se ha reseñado cierta utilización de clichés de este tipo de historias ambientadas en pequeños pueblos nevados y oscuros, a través de personajes permanentemente melancólicos y con una cierta estructura patriarcal en la que los hombres ejercen el abuso y las mujeres permanecen silenciosas y en segundo plano. Esto es especialmente destacado durante la celebración de un funeral en el que se reúnen los habitantes de la zona como una comunidad, pero envueltos en una tensión constante, especialmente cuando acude John, con una actitud provocativa, porque nadie le espera ni le quiere allí. Pero funciona especialmente bien la relación entre los dos hermanos gemelos, a veces casi sin diálogos, como dos supervivientes de un padre abusivo y de una madre que miraba hacia otro lado mientras también sufría maltrato. La profunda huella del trauma y cierto sentimiento de culpa también se refleja en esta relación, más sólida que la descripción de otros personajes como John, algo más esquemático. My brother es una historia que conecta un pasado duro con un presente árido y desesperanzado, como una marca permanente que afecta a unos individuos dentro de una comunidad que se ha vuelto hostil, por los secretos que guarda y por los rencores que atesora. Una parte fundamental del éxito de esta miniserie que adapta el primero de la trilogía de libros dedicados al personaje de Janna Kippo, es el trabajo de la actriz Amanda Jansson, una de las protagonistas de La delgada línea azul, que ya interpretó al personaje de Jana en la adaptación teatral de la novela estrenada en el Teater Västernorrland en 2024, en la también estaban el actor Martin Pareto y el compositor Martin Hederos, quien junto a su colaboradora Irya Gmeyner, ha compuesto la banda sonora de la serie.
Elaborando un esqueleto narrativo con estructura de thriller, desarrolla una historia más amplia que aborda la violencia de género y los traumas de abusos que cargan los personajes femeninos, dentro de una cultura machista y misógina.
Ahora que las tres temporadas de la notable serie australiana The Newsreader (Netflix, 2021-2025), sobre la redacción de un programa de noticias en los años ochenta, están disponibles en la plataforma Netflix, el canal público ABC vuelve a reunir a la directora Emma Freeman y a la actriz Ana Torv en un thriller atmosférico que aborda temas relevantes y está basado en la novela The unbelieved (2022) de la conocida escritora y podcaster australiana Vikki Petraitis. Se trata de la primera investigación protagonizada por la detective Antigone Pollard dentro de la serie titulada Deception Bay, nombre de la zona en la que se desarrolla, y de la que su autora publicó un segundo libro, The stolen (2025) el año pasado. Por lo tanto, estamos ante una habitual IP (Propiedad Intelectual) que parece tener intención de continuar en próximas temporadas con el mismo personaje. Este fue uno de los proyectos presentados por el canal ABC en sus Upfronts de cara a la temporada de 2026, y desde el principio ha asegurado la distribución en dos importantes territorios, Gran Bretaña y Alemania, a través de sus canales públicos BBC y ZDF. Aunque puede parecer uno de esos thrillers oscuros que son tan habituales en los últimos años, Dustfall (ABC, 2026) tiene algunas características destacadas que se reflejan desde sus primeros episodios. De entrada, están involucrados en el guión algunos de los nombres más sobresalientes de la televisión de Oceanía: Dianne Taylor fue una de las creadoras del drama neozelandés Después de la fiesta (Filmin, 2023), Stuart Page ha trabajado en el drama político Total control (Filmin, 2019-2024) y Beatrix Christian ha escrito guiones para el thriller Black snow (AMC+, 2023-). En la adaptación, la detective Tig Pollard (Ana Torv) regresa a su ciudad natal de North Gap después de varios años en Melbourne, y su primer caso surge cuando la joven Edie (Zoe Philips) es encontrada con evidentes rastros de violencia y abuso, en medio de un lugar recóndito entre la larga zona costera de Gold Coast, en Queensland. La noche anterior, Edie estuvo en un bar con su amigo Finn Morrison (Theo Haitana), quien no entiende la respuesta negativa de ella frente a la invitación de ir a su casa, y fue abordada por Davo Bradley (Ron Kelly), un borracho con actitudes machistas. Sin recordar nada de lo que sucedió después, parece evidente que ha sido víctima de la adulteración de su bebida con algún estupefaciente, sobre todo cuando se encuentra el ADN de tres hombres en su zona genital. El principal sospechoso de la violación es Davo, pero éste aparece asesinado al final del primer episodio, por lo que el misterio se hace cada vez más complejo. Desde el principio, el interés de la historia, adaptada principalmente por Dianne Taylor, se acerca más al drama que experimenta la víctima Edie, su confusión y su forma de enfrentar los progresivos descubrimientos en torno a lo que le sucedió aquella noche. Mientras que la directora rodea la historia de una atmósfera inquietante que se detiene en los detalles de un desierto que resulta tan hostil como el propio ambiente humano de un lugar en el que las primeras dudas se dirigen hacia la versión de la víctima, no hacia la del culpable. La investigación de Tig Pollard se encuentra con dificultades debido a una cierta complicidad de los habitantes del pueblo en torno al silencio y los secretos, quienes prefieren dejar pasar algunos acontecimientos antes que bucear en la cultura misógina y machista que envuelve las agresiones, demasiado habituales, entre testigos mudos.
Como en la novela, la investigación criminal sirve para hablar de temas más relevantes, especialmente centrados en la violencia de género y en las justificaciones que a veces las rodean, si no directamente la falta de credibilidad que se le asume a determinadas víctimas. El título del libro, The unbelieved, hace referencia a esta percepción de falta de veracidad respecto a su versión de los hechos. En los primeros episodios surge una subtrama que se desarrollará más adelante, y que parece estar relacionada con un caso anterior de la detective Tig Pollard en Melbourne, protagonizada por la joven Maya Luu (Gemma Chua-Tran), cuyo abusador ha sido absuelto en un juicio y ahora contraataca con una demanda por difamación. Dustfall se centra en los personajes, algo que en la escritura de Dianne Taylor destaca desde su anterior serie, Después de la fiesta, logrando una construcción detallada y compleja de unos personajes femeninos que cargan sobre sus hombros con diferentes tipos de abusos. Es importante la relación de Tig con su madre Olivia (Juliet Stevenson), dentro de la aislada casa familiar donde ahora vive, que atesora los recuerdos y las huellas de un pasado en el que ésta no ejerció como la persona protectora que debía haber sido para su hija. Son dos caracteres que colisionan permanentemente, arrastrados por algunos de sus traumas personales. Pero también es interesante el retrato de determinados personajes masculinos, como el compañero de investigación de Tig, Remi (Bert LaBonté), de origen indígena, o el joven Finn Morrison, permeable a esa cultura de la masculinidad tóxica y de la misoginia que le rodea en su familia y en su entorno cercano. En la rueda de prensa, la actriz británica Juliet Stevenson agradecía que su personaje tuviera matices: "cuando pasas de los cincuenta todos son papeles de madres malvadas", y hablaba sobre la importancia del tema en torno a la violencia de género en las sociedades occidentales: "La cultura de la violencia contra las mujeres nunca se consigue desprender de los prejuicios que la rodean, y nunca se ha creado un movimiento que se desarrolle realmente. Como esa frase tan relevante que dijo Gisèle Pelicot: "La vergüenza tiene que cambiar de bando". Ese lema se ha extendido por todo el mundo. Estuve en un gran evento en Londres en el que ella intervino, y nunca he experimentado el tipo de atmósfera que se respiraba entre las más de 1.500 mujeres que estábamos allí". Si bien la serie es descrita en la promoción como un "thriller atmosférico tropical", por la zona en la que se desarrolla, lo cierto es que el trabajo de dirección de Emma Freeman se ha decantado por otro tipo de ambientación, que se acerca más a los paisajes secos y áridos, pero asimismo a las plantaciones de caña de azúcar (una de las industrias rurales de Australia), que le dan un aspecto muy particular, diferenciándola de otros policíacos australianos. Y aunque hay una atmósfera de violencia permanente, que nunca se muestra de manera explícita, uno de los principales logros de Dustfall es conseguir que al mismo tiempo se transmita una sensación de menor gravedad que en otras ocasiones, una especie de cuidado y delicadeza en el trato que Tig Pollard dedica a la víctima, que la hacen mucho más apacible que otros thrillers oscuros.
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Happiness (Temporada 2)Francia 2026 | Arte, 9x10' | Episodios 1-6 | Competición Formatos Cortos | ★★★★☆Creada por Pouria Takavar, Yashar AlishenasDirigida por Pouria Takavar |






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