25 diciembre, 2012

Cuando el tío Oscar no habla inglés

La Academia de Hollywood ha dado a conocer las nueve películas de habla no inglesa preseleccionadas para los Oscar. Una selección de títulos elegidos en un proceso algo enrevesado que ha estado rodeado habitualmente de todo tipo de polémicas. Este es un repaso a los títulos que Hollywood acoge este año como candidatas a la categoría más controvertida. 

El proceso de selección de las nominaciones a Película de Habla no Inglesa siempre ha tenido detractores. Para Bob Berney, presidente de Picturehouse, que se encargó de la distribución de la película española El orfanato, se trata de un proceso "bizantino" debido a "la combinación de los reglamentos de cada país, más los reglamentos de la propia Academia de Hollywood". Pero, aunque se han producido algunos cambios en los últimos años, básicamente las normas no se han modificado demasiado. 

En primer lugar, solo pueden optar aquellas películas que en su mayor parte estén habladas en un idioma que no sea el inglés, y que hayan sido producidas fuera de los Estados Unidos. Esto ya ha suscitado alguna controversia. Los cineastas portorriqueños, por ejemplo, se han quejado de que sus películas no puedan concurrir en esta categoría, ya que la Academia no permite que participen títulos rodados o producidos en Estados Unidos, y Puerto Rico es a todas luces un territorio norteamericano. 

En segundo lugar, cada país extranjero propone una película como su representante. Sin duda, se trata de la parte más conflictiva del proceso. Que solamente puedan optar los títulos que cada país elige resulta para muchos cineastas absolutamente injusto. Este año, por ejemplo, compite en los Globos de Oro la película francesa De óxido y huesos, de Jacques Audiard, que optó al Oscar en 2010 por Un profeta. Pero en esta ocasión no puede participar en esta categoría porque Francia ha elegido como su representante a la más comercial Intocable, de Olivier Nakache y Eric Toledano. Aunque esta última parece ser una elección inteligente, consiguiendo pasar la primera criba, resulta del todo injusto que la película de Audiard se quede fuera de la carrera de los Oscar.

La Academia estableció esta regla para permitir que cinematografías pequeñas pudieran optar al Oscar en las mismas condiciones que las de países de mayor producción. Pero para muchos directores, que países como Francia, España o Italia tengan que elegir una sola película no tiene mucho sentido. 

Este año, la Academia de Hollywood ha recibido un total de 71 películas de otros tantos países. Un grupo de unos 400 miembros de la Academia se comprometen a verlas todas para seleccionar a las candidatas. Una de las últimas normas modificadas consiste en la elaboración de una lista de 9 títulos que optarían a ser nominados. En 2008 surgió una agria polémica cuando la película 4 meses, 3 semanas y un día, de Christian Mungiu, que representaba a Rumanía, se cayó de la lista de nominadas. Surgieron numerosas voces críticas sobre los criterios de selección de esta categoría; así que la Academia estableció una nueva norma. De la lista de precandidatas, tres de ellas serían elegidas por un Comité interno de la Academia, de forma que se asegurara que películas de perfil menos comercial, pero indudable valor artístico, pudieran entrar en la primera lista. Entre las pre-candidatas de este año, no es difícil imaginar cuáles han sido elegidas por este comité. 

Aunque se han quedado fuera algunos títulos que partían como favoritos de cara a estas nominaciones. Entre ellos, las ausencias más sorprendentes han sido las de Barbara, de Christian Petzold, Cesare deve morire, de Paolo y Vittorio Taviani, y Pieta, de Kim ki-duk. La española Blancanieves, de Pablo Berger, se ha quedado también fuera de esta lista, pero hay que decir que, a pesar de las buenas críticas recibidas, pocos medios norteamericanos la incluían entre sus posibles candidatas. 

A partir de aquí, entre el 4 y el 6 de enero, dos comités de la Academia en Los Angeles y Nueva York verán 3 películas cada día y votarán para seleccionar a las cinco películas que finalmente serán nominadas al Oscar. La lista de nominaciones se dará a conocer el 10 de enero de 2013.

Amour, de Michael Haneke
Austria
Sin duda, estamos ante la gran favorita de este año, no ya para ser nominada, sino para llevarse el premio de la Academia de Hollywood. En 2010, Haneke fue finalista con La cinta blanca, pero el Oscar se lo llevó la argentina El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella. Pero Amour cuenta con especiales ventajas, por su historia, centrada en una pareja de ancianos que se enfrentan a la última etapa de sus vidas (y siempre se ha dicho que en la Academia de Hollywood predominan los miembros de edad avanzada), y por la extraordinaria recepción crítica que ha cosechado, que le ha permitido estar presente en casi todos los premios (Palma de Oro en Cannes, Premio de la Academia del Cine Europeo...), y en especial en los muy influyentes premios de la crítica de Los Angeles y Nueva York, que incluso se han permitido nominar a la actriz Emmanuelle Riva. Así que no sería extraño (y sería muy justo) que la Academia dejara un hueco en la categoría de interpretación para ella y para Jean-Louis Trintignant. 

Rebelle (War witch), de Kim Nguyen
Canadá
Esta historia tiene todos los alicientes para entrar en la lista de nominadas, aunque no se encuentra entre las favoritas. Su protagonista, la actriz no profesional Rachel Mwanza, se ha llevado nada menos que el Oso de Plata en Berlín y el Premio de Interpretación en el Festival Tribeca de Nueva York. Rebelle cuenta el secuestro de una adolescente en la República Democrática del Congo para convertirla en una niña soldado. Cuarta película de su director, el canadiense Kim Nguyen, es uno de los títulos que menos presente está en las apuestas, pero hay que recordar la notable preocupación de los profesionales de Hollywood por los conflictos africanos. También es uno de los títulos más sobresalientes, tremendamente duro y al mismo tiempo con una poética audiovisual que convierten esta historia de niños soldado en algo más que un simple film de denuncia. 
Banda sonora: Las canciones que suenan a lo largo de la película están extraídas del album Soul of Angola: Anthologie de la musique angolaise 1965/1975, un recopilatorio de la década más fructífera de la música angoleña que llega al momento en el que Angola logró la independencia en 1975, con nombres de referencia como Artur Nunes u Oscar Neves. Temas que subrayan ese realismo mágico y que funcionan a la perfección. 



No, de Pablo Larraín
Chile
Desde el principio, No ha estado en la quiniela de las candidatas. Protagonizada por un actor conocido en el mercado norteamericano, Gael García Bernal, No se centra en el proceso de votación que se produjo en Chile en 1988 por el que los chilenos eligieron si el general Pinochet debía seguir como presidente del país. Y lo hace a través de una narración que la sitúa en la línea del mejor cine político, gracias a la que ha cosechado buenas críticas y el primer premio en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes. Pablo Larraín ya estuvo a las puertas del Oscar, cuando su película Tony Manero (2008) pasó a la preselección, aunque finalmente no pudo colocarse entre las producciones nominadas. Ahora cuenta con mejores opciones para entrar entre las cinco candidatas, gracias al apoyo de la distribuidora Sony Classics, especialista en posicionar adecuadamente a determinados títulos extranjeros en el mercado norteamericano. 

A royal affair (Un asunto real), de Nikolaj Arce
Dinamarca
El propio Pablo Larraín nombra esta película, junto a Amour, como una de las rivales más fuertes en la carrera hacia el Oscar. Y lo es, sin duda. Este drama de época contiene todos los elementos para convertirse en una de las candidatas a los Premios de la Academia. De entrada, la sorprendente puesta en escena de una cinta de época que proviene de una cinematografía poco dada a este tipo de historias. Y por supuesto, la capacidad de su director de construir un guión que la sitúa en la línea de producciones de Oscar como Las amistades peligrosas, con la que guarda más de una similitud. Y ya sabemos la querencia de la Academia de Hollywood por el cine de época. Los Globos de Oro ya le han dado el beneplácito con una nominación en la categoría de Película de Habla no Inglesa. 
Banda sonora: Espléndido trabajo conjunto del veterano Gabriel Yared y el joven Cyrille Aufort, que demostró su talento con su debut en el cine, Splice. Hermosa partitura que huye de las referencias de época y se presenta como una contundente composición romántica.

Intouchables (Intocable), de Olivier Nakache y Eric Toledano
Francia
Si la película de Michael Haneke tiene algún peligro de lograr el Oscar es debido a esta comedia de buena factura que se ha convertido en el gran éxito del año en Francia, hasta el punto que su protagonista, el actor no profesional Omar Sy, arrebató el Cesar de Interpretación en su país al favorito Jean Dujardin, protagonista de The artist (2011). Intocable tiene madera de ser la sorpresa del año, pero tiene en su contra precisamente el éxito de The artist en la pasada ceremonia (el cine francés no parece tan influyente en Hollywood). Bueno, el cine francés no, pero Harvey Weinstein (el responsable de llevar a una película muda a la gloria) sí. Y él es quien está detrás de la distribución de Intocable en Estados Unidos. Por lo pronto, ha logrado colocarla entre las nominadas a los Globos de Oro. 
Banda sonora: El envoltorio musical de esta comedia se apoya en una recopilación de canciones conocidas y sobre todo en algunas composiciones de la discografía del siempre eficaz Ludovico Einaudi. Temas incluidos en su primer album, Divenire, o extraídos de su banda sonora original para la película Sotto falso nome (2004).



The deep, de Baltasar Kormákur
Islandia
Podría parecer una candidata poco poderosa, pero se trata de una de esas historias de supervivencia que tanto gustan en el cine de Hollywood. Basada en una historia real, cuenta la difícil supervivencia de un pescador en medio de un océano helado después de que su barco hubiera volcado. En su contra tiene que no es una película que haya cosechado grandes elogios, a pesar de sus valores, ni está presente en la retahíla de premios de la crítica que se conceden desde hace semanas, ni siquiera en los Globos de Oro. A su favor, cuenta con el nombre de su director, un islandés que se dio a conocer con la excelente 101 Reikiavik (2000) y que algunos años después dio el salto a Hollywood, dirigiendo producciones comerciales como los thrillers Inhale (2010) y Contraband (2012), lo cual le puede dar el apoyo de cierto sector de Hollywood. 

Kon-Tiki, de Joachim Rønning and Espen Sandberg
Noruega
Habrá mucha historia de supervivencia rodeada de agua en esta edición de los Oscar. La vida de Pi, de Ang Lee, The deep, de Baltasar Kormákur y esta otra película basada en hechos reales. Parece la constatación de que se puede hacer cine comercial con escasos elementos. Kon-Tiki nos presenta la historia de uno de esos exploradores que el Norte de Europa ha dado al resto del mundo. En 1947, Thor Heyerdal quiso demostrar que era posible cruzar el Pacífico en una barcaza como habían hecho las tribus pre-colombinas, dejándose llevar por el viento y el océano. Una aventura épica de 4600 millas que se convirtió en toda una hazaña. Al margen de ser una historia de superación personal y de resultar una película bien narrada, entretenida a pesar de sus sencillos elementos, Kon-Tiki cuenta con un as en la manga. No es la primera vez que esta hazaña ha sido presentada al Oscar: en 1950, el propio Thor Heyerdal dirigió un documental sobre su aventura que logró el Oscar de Hollywood.
Banda sonora: Uno de los compositores más destacados del panorama escandinavo firma esta banda sonora efectiva y precisa. Johan Söderqvist (al que conocimos gracias a su trabajo para Déjame entrar (2008) y las películas de Susanne Bier) subraya la épica de esta aventura.

Dupa dealuri (Beyond the hills), de Christian Mungiu
Rumanía
Recordamos aquí la injusticia que sufrió este director en 2008 cuando su película 4 meses, 3 semanas y 1 día no pudo superar la lista de precandidatos. ¿Tratará la Academia de Hollywood de resarcir la polémica con una nominación? Al margen de ésto, la película de Mungiu tiene suficientes valores como para ser una candidata con entidad propia, que logró el Premio de Guión en el pasado Festival de Cannes, y sus protagonistas, Cosmina Stratan y Cristina Flutur consiguieron el de Interpretación. En sus dos horas y media de duración cuenta la relación entre dos jóvenes monjas en un convento ortodoxo, y se basa en hechos reales en los que un grupo de miembros de un convento fueron encontradas muertas tras practicar un exorcismo en 2005. El prestigio de su director puede conseguir que esta dura historia con elementos quizás demasiado poco comerciales para los gustos de la Academia le sitúen entre las finalistas de esta edición de los Oscar.

L'enfant d'en haut (Sister), de Ursula Meier
Suiza
Sorprendente inclusión de esta película que tiene pocas probabilidades para colarse en la lista de finalistas de los Oscar. Precedida del prestigio que le ha dado la crítica internacional y del Premio Especial que consiguió en el Festival de Berlín, Sister cuenta la relación entre dos hermanos que viven juntos cerca de una estación de esquí en Suiza, que sirve a la directora para trazar un interesante, aunque no siempre logrado, universo social en torno a las apariencias que rodean a su país, detrás de cuya riqueza se esconde también la miseria moral y económica. Bien interpretada y realizada, Sister parece haber llegado a buen puerto con esta preselección, pero no cuenta con posibilidades reales de cara a los Oscar.