09 abril, 2009

El magnate mudo y la ministra bocazas

Estamos en el siglo XXI. O eso es al menos lo que nos han dicho. Pero algunos representantes del mundo audiovisual y de la cultura en general parecen querer mantener el mismo formato de accesibilidad a la cultura que lleva años fracasando. Hoy hablamos del magnate mudo y de la ministra bocazas.

El actor Hugh Jackman anda conmovido y preocupado por las descargas masivas de una copia de trabajo de su última película, X-Men Orígenes: Lobezno. Por lo visto, alguien de la propia productora (y luego van los de Fox y organizan en España pases de prensa con medidas de seguridad como si estuvieran enseñando el arca perdida) ha colgado en internet una copia de la película, y claro todos los aficionados andan detrás de ella. "La piratería es un crimen preocupante", ha dicho Lobezno. Sin embargo, no se ha pronunciado, ni le preocupa, que a un periodista de Foxnews.com le hayan despedido por una cuestión tan absurda como haber escrito una crítica de la película en base a esta copia de trabajo.

Es más, según afirma Robert Wolff, autor de una polémica biografía sobre Rupert Murdoch, el magnate de la Fox, en realidad la causa del despido no ha sido la crítica en cuestión, sino haber demostrado lo fácil que era acceder a una copia de trabajo de la película. O lo que es lo mismo, haber demostrado una vez más que en las mismas productoras y distribuidoras en las que se condena la piratería es donde surge precisamente la piratería. El polémico biógrafo afirma también que "para la Fox el visionado de copias piratas es un problema gravísimo, cuando la mayor parte de sus competidoras ya la han asumido como un asunto trivial. (...) Murdoch piensa que puede mantener el mismo sistema de negocio de toda la vida. Cree que todo lo que tiene ver con internet es peligroso, arriesgado, dudoso".

Mira por donde, esto nos suena a declaraciones de otros magnates ahora en horas bajas como el defenestrado Paolo Vasile de Tele 5, que se ha llevado años luchando contra los contenidos de su cadena de televisión en internet, sin darse cuenta de que lo que estaba en peligro era el formato televisivo de su propia empresa, ahora situada en los ránkings de audiencia por detrás de Antena 3 y hasta de TVE, y absolutamente hundida en su aventura bursátil. Quizás los esfuerzos los tenía que haber puesto en otras cosas.

Hablando de los que creen que nada ha cambiado y que todo debe continuar igual, ya tenemos en el gobierno a la ministra bocazas, Ángeles González-Sinde, que entre sus últimos aciertos cinematográficos se encuentra esa ñorda para adolescentes titulada Mentiras y gordas, éxito masivo en España con formato de serie teen de Hollywood. La Asociación de Internautas ya ha puesto el grito en el cielo. Pero ¿por qué? Bien, recordemos los "aciertos" del currículum de la actual Ministra de Cultura:

1. Ella y su Junta Directiva provocaron al comienzo de su mandato como Presidenta de la Academia el polémico y vergonzoso desprecio por los cortometrajistas españoles, dejándolos fuera de la ceremonia de los Goya.

2. En la última ceremonia, el discurso de la entonces presidenta de la Academia criminalizaba las descargas de internet, cuando el marco legal español no considera éstas como ilegales mientras no exista ánimo de lucro.

3. González-Sinde ha afirmado en muchas ocasiones que las descargas están provocando la muerte del sector cinematográfico, pero desde muchos foros de internautas se le ha recordado que no son precisamente películas españolas las que más se encuentran en los servidores P2p.

Mientras la SGAE se pajea con la foto de la ministra, la asociación de internautas se echa las manos a la cabeza. Si el predecesor de la nueva ministra, César Antonio Molina, ya hizo el ridículo con campañas pagadas con dinero público para dar de comer a la SGAE (recordemos esa absurda "Si eres legal, eres legal" que tuvieron que acabar metiéndose por el ojete tras su sonoro fracaso), parece claro pensar que Ángeles González-Sinde también será una nueva representante oficial de una gestora privada en el Gobierno. Lo cual tiene tanto sentido como si el Ministro de Industria fuera el director de El Corte Inglés.

Mientras estos personajes de cómic siguen pensando que hay que seguir igual, el mundo evoluciona e internet continúa siendo, aunque cada vez menos, ese oasis en el que todos tenemos una voz y todos podemos ejercer el derecho a la libertad.