15 abril, 2009

Love is the end

Llega a las pantallas de cine una de las películas más sorprendentes de la temporada. Una vuelta de tuerca a uno de nuestros géneros preferidos, de la que recomendamos no leer nada (incluida este reseña) antes de verla.


Parafraseando la canción de Keane, así podría definirse la relación entre dos jóvenes que centra la trama principal de la película Déjame entrar, una de las propuestas más originales que nos llegan desde Suecia. Prevista para el mes de marzo, la distribuidora española ha decidido retrasar hasta abril una de las cintas mejor acogidas en la pasada edición del Festival de Sitges. Sí, se trata de cine fantástico, cercano al horror, pero no vamos a desvelar nada más de una trama que tiene en su capacidad de sorpresa uno de sus principales recursos. El sueco Thomas Alfredson construye aquí una historia de terror que bebe sin embargo de algunos referentes bergmanianos. Y mezcla con asombrosa facilidad la ternura de la relación de los protagonistas con la brutalidad de la violencia que destilan algunas escenas. 40 premios internacionales la convierten en una de las películas europeas más garlardonadas de 2008. Una auténtica joya que recomendamos no dejar escapar.


Revista Surrealista
nº 50. Abril/mayo 2009