27 julio, 2010

Música para jugar

En Primera Fila os presentamos este verano una recopilación de programas monográficos que dedicamos a trabajos concretos o compositores que habitualmente se acercan a nuestro programa. Pero también nos introducimos en sonidos diferentes que provienen de nombres recién incorporados al mundo de la música de cine. Una colección de programas ecléctica que nos introduce en la música más interesante del momento.

En Primera Fila es un programa con pocas limitaciones musicales. Aunque miramos principalmente al mundo del cine, no olvidamos la influencia y la retroalimentación que otras artes audiovisuales (la televisión, el circo, el teatro musical, los videojuegos...) tienen en relación con la gran pantalla. Por eso en nuestro espacio radiofónico presentamos habitualmente los últimos trabajos musicales realizados para el mundo de las consolas, donde es cada vez más habitual la presencia de compositores de bandas sonoras cinematográficas, pero que también propone interesantes acercamientos sonoros por parte de músicos que se mueven principalmente en el terreno de los videojuegos. 

En el primero de los programas que este verano dedicamos a este formato nos acercamos a las bandas sonoras de los últimos lanzamientos que han surgido en la tan rentable industria de ocio. Por un lado, las espectaculares composiciones corales de Cris Velasco, Mike Reagan y Scott Morton para Darksiders, un juego de acción en tercera persona con apocalipsis y demás lindezas rodeando al protagonista; y de Garry Schyman para Dante's inferno, una de las sorpresas del año. 

Garry Schyman también es el autor de los excelentes trabajos de la serie Bioshock, cuya segunda parte presentamos en este breve recorrido por algunas de las partituras más interesantes del año. E introducidos ya en sonidos más electrónicos, menos grandilocuentes, destacamos la música de la última entrega de Splinter cell, escrita por Kaven Cohen y Michael Nielsen, con la colaboración de DJ Tobim, uno de los habituales en esto de las bandas sonoras para videojuegos. Música urbana, algo repetitiva pero efectiva. 

Para cerrar el programa, nos acercamos a uno de los mejores trabajos del año, junto a Heavy rain. Se trata de la música de Petri Alanko para Alan Wake, posiblemente el lanzamiento mejor valorado de esta temporada, aunque sólo disponible en Xbox. Las propuestas que pasan por plantear investigaciones policíacas con un look cinematográfico han encontrado un hueco destacado en el campo de los videojuegos, y la interactividad de los jugadores en la toma de decisiones (aunque ésta acabe siendo todavía algo limitada) supone un aliciente especial. El límite entre el cine y el videojuego es cada vez más sutil, y Alanko demuestra que a veces se pueden crear trabajos musicales que nada tienen que envidiar a las más destacadas bandas sonoras para la gran pantalla.