02 noviembre, 2007

La Academia no se corta

A la nueva Junta Directiva de la Academia del Cine Español se le ha ocurrido una idea genial para que la ceremonia sea más corta: mandar a tomar porculo los cortos. Es decir, la ausencia de tres categorías conseguirá que la ceremonia no sea soporífera, como de costumbre. Dios les coja confesados para la próxima entrega, porque estaremos todos con el cronómetro pendientes de si su iniciativa absurda resulta que obra milagros.


Algunos aficionados y cineastas (cortometrajistas, claro, porque a los directores que ya están asentados en el largometraje les importan una mierda los cortos), ya proponen cambiar el nombre de la Academia por el de Academia del “Largometraje Español” en vez del “Cine Español”. Porque, la verdad, el maltrato al que vienen sometiendo a los cortometrajistas desde hace años resulta desquiciante. Ahora se trata de quitarse de un plumazo a esos “niñatos” coñazos y exiliarlos a la Gala de los Nominados, ese acto estúpido copiado de los Oscar que a partir de ahora se convertirá en el mismo acto estúpido, pero con tres o cuatro chavales contentos porque se han llevado un Goya, aunque su familia y amigos no hayan tenido el gusto de verlos por televisión.

Claro que, si J.A. Bayona sube al escenario a recoger algún premio para El orfanato, la Junta Directiva le besará el culo y alabará su categoría de cineasta, aunque como cortometrajista le hubieran mandado al carajo de la fiesta de los nominados.

En la página web www.indignados.org, creada por la Plataforma de Cortometrajistas Indignados, se han recogido casi 4.000 firmas en contra de la iniciativa. Pero lo más interesante es que se han puesto en entredicho los últimos cambios (no anunciados ni divulgados por la Academia) en las Bases de Cortometrajes. Por ejemplo, que el ICAA (Instituto del Cine y las Artes Audiovisuales) considere como cortometraje una obra de menos de 50 minutos, pero la Academia de Cine haya reducido esta consideración de los 30 minutos que estipulaba hasta ahora, a 20 minutos, es una incongruencia que deberían explicarnos. ¿Qué pasa con una obra de 25 minutos? ¿Puede competir en la categoría de Mejor Película, ya que no se trata de un cortometraje?

Que una Academia formada por profesionales del cine desprecie el trabajo de los jóvenes cineastas, escudándose en excusas peregrinas como que en la fiesta de los nominados tendrán más protagonismo, resulta intolerable. Que los mismos actores y directores que se tiraron a la calle siguiendo pautas políticas ni siquiera hayan abierto la boca para defender a los futuros directores, técnicos y productores del cine español, es vergonzoso.

Estos son los nominados a los Premios Goya en las categorías despreciadas por la Academia. Los ganadores se darán a conocer en el acto de lectura de los nominados (17 de diciembre) y los Goya se entregarán en la ceremonia de los nominados (enero 2008).


Cortometrajes de ficción:

El pan nuestro, de Aitor Merino

Padam..., de José Manuel Carrasco

Paseo, de Arturo Ruiz

Proverbio chino, de Javier San Román

Salvador (Historia de un milagro cotidiano), de Abdelatif Abdeselam Hamed


Cortometrajes de animación:

Atención al cliente, de Marcos Valin y David Alonso

El bufón y la Infanta, de Juan Ramón Galiñanes

La flor más grande del mundo, de Juan Pablo Etcheverry

Perpetuum mobile, de Raquel García-Ajofrin y Enrique García Rodríguez

Tadeo Jones y el sótano maldito, de Enrique Gato


Cortometrajes documentales:

Carabanchel, un barrio de cine, de Juan Carlos Zambrana

El anónimo caronte, de Toni Bestard

El hombre feliz, de Lucina Gil Márquez

Valkirias, de Eduardo Soler