09 noviembre, 2007

Animacor 2007

En Córdoba se consolida esta ventana abierta a la imaginación ofreciendo los trabajos más destacados del panorama de la animación internacional.


Este año nos hemos trasladado a Córdoba para participar en la tercera edición del Festival Internacional de Animación, que viene siendo apoyado desde el principio por la Diputación Provincial. Córdoba lleva tiempo desarrollando una relación especial con el mundo de la animación y va camino de convertirse
en uno de los centros neurálgicos de este género en España, por poco que las instituciones cordobesas sigan apostando por ello.

Como cada año, se han podido ver en su sede de la Filmoteca de Andalucía algunas de las más destacadas producciones internacionales, aunque quizás la selección podría buscar propuestas más actuales, ya que ver producciones de 2005 como Fullmetal alchemist. La película, de Seiji Mizushima, cuando el universo de la animación es amplio y prolífico, no deja de ser algo chocante. También hemos podido ver cortometrajes nominados al Goya 2007, como Tadeo Jones y el sótano maldito, de Enrique Gato, el hermoso y perfecto corto Életnova, del húngaro Tomeck Ducki, el último trabajo para televisión de la factoría Ardman, la serie Shaun the sheep, de Chris Sadler, o el cortometraje en 3D de la productora gallega Dygra El bufón y la reina, de Juan Galiñanes, que parece querer aspirar a seguir la estela de los cortos de Pixar, pero con menor acierto narrativo.

Pero sobre todo Animacor ’07 ha puesto de manifiesto el buen momento que vive la animación rusa (con una de las tradiciones más solventes de Europa), gracias a trabajos recientes como el cortometraje Hare el sirviente, de Elena Chernova y al homenaje que se ha dedicado a una de las figuras más fascinantes del panorama de la animación internacional: Alexandre Petrov, contador de historias contundentes como El viejo y el mar (1999), nominado al Oscar, o su última obra, My love (2006), realizados con una técnica sorprendente como es la acuarela animada. Toda una delicia para los sentidos.

El II Foro de Coproducción Internacional ha demostrado asimismo el buen momento que vive la animación española, a pesar de las dificultades, con la participación de más de treinta productoras nacionales, seis extranjeras y varias televisiones internacionales.

Todo ello en un ambiente de cierta euforia ya que, afirman los representantes de las principales asociaciones de productoras de animación y de la recién creada Federación Española, Diboos, que la nueva Ley del Audiovisual otorgará a las series de animación el 1% de las inversiones de las televisiones españolas, un logro reivindicado durante muchos años. Lo que hace falta es que las producciones hechas en nuestro país estén a la altura del nivel internacional, no solo en la técnica (que lo está), sino sobre todo en el armazón narrativo, ya que éste pasa por ser una de las deficiencias principales de los largometrajes quje se estrenan en nuestras pantallas.

PREMIOS

Largometraje (12.000 €): Cristóbal Molón (España), de Aitor Arregi / Íñigo Berasatagui

Primer Premio Corto (9.000 €): Madame Tutti-Putti (Canadá),

de Chris Lavis / Maciek Szczerbouski

Segundo Premio Corto (6.000 €): The bears stories (Rusia), de Maria Karpova

Tercer Premio Corto (3.000 €): The Pearce sisters (Reino Unido), de Luis Cook

Serie Televisión (6.000 €): Shaun the sheep: Still life (Reino Unido), de Chris Sadler

Premio infantil (3.000 €): Bali: Mateo-mon nouveau copain! (Francia),

de Virgile Trovillot / Jean-Sébastian Vernerie

Premio RTVA (3.000 €): El retrato oval (España), de José Frías Carmona

Menciones Especiales del Jurado:

Une petite histoire de l'image animée (Francia), de Joris Clerté

Passo (Brasil), de Alê Abreu

El ataque de los kriters asesinos (España), de Sam

Kroshechka-Khavroshechka (Rusia), de Inga Korzhneva



02 noviembre, 2007

La Academia no se corta

A la nueva Junta Directiva de la Academia del Cine Español se le ha ocurrido una idea genial para que la ceremonia sea más corta: mandar a tomar porculo los cortos. Es decir, la ausencia de tres categorías conseguirá que la ceremonia no sea soporífera, como de costumbre. Dios les coja confesados para la próxima entrega, porque estaremos todos con el cronómetro pendientes de si su iniciativa absurda resulta que obra milagros.


Algunos aficionados y cineastas (cortometrajistas, claro, porque a los directores que ya están asentados en el largometraje les importan una mierda los cortos), ya proponen cambiar el nombre de la Academia por el de Academia del “Largometraje Español” en vez del “Cine Español”. Porque, la verdad, el maltrato al que vienen sometiendo a los cortometrajistas desde hace años resulta desquiciante. Ahora se trata de quitarse de un plumazo a esos “niñatos” coñazos y exiliarlos a la Gala de los Nominados, ese acto estúpido copiado de los Oscar que a partir de ahora se convertirá en el mismo acto estúpido, pero con tres o cuatro chavales contentos porque se han llevado un Goya, aunque su familia y amigos no hayan tenido el gusto de verlos por televisión.

Claro que, si J.A. Bayona sube al escenario a recoger algún premio para El orfanato, la Junta Directiva le besará el culo y alabará su categoría de cineasta, aunque como cortometrajista le hubieran mandado al carajo de la fiesta de los nominados.

En la página web www.indignados.org, creada por la Plataforma de Cortometrajistas Indignados, se han recogido casi 4.000 firmas en contra de la iniciativa. Pero lo más interesante es que se han puesto en entredicho los últimos cambios (no anunciados ni divulgados por la Academia) en las Bases de Cortometrajes. Por ejemplo, que el ICAA (Instituto del Cine y las Artes Audiovisuales) considere como cortometraje una obra de menos de 50 minutos, pero la Academia de Cine haya reducido esta consideración de los 30 minutos que estipulaba hasta ahora, a 20 minutos, es una incongruencia que deberían explicarnos. ¿Qué pasa con una obra de 25 minutos? ¿Puede competir en la categoría de Mejor Película, ya que no se trata de un cortometraje?

Que una Academia formada por profesionales del cine desprecie el trabajo de los jóvenes cineastas, escudándose en excusas peregrinas como que en la fiesta de los nominados tendrán más protagonismo, resulta intolerable. Que los mismos actores y directores que se tiraron a la calle siguiendo pautas políticas ni siquiera hayan abierto la boca para defender a los futuros directores, técnicos y productores del cine español, es vergonzoso.

Estos son los nominados a los Premios Goya en las categorías despreciadas por la Academia. Los ganadores se darán a conocer en el acto de lectura de los nominados (17 de diciembre) y los Goya se entregarán en la ceremonia de los nominados (enero 2008).


Cortometrajes de ficción:

El pan nuestro, de Aitor Merino

Padam..., de José Manuel Carrasco

Paseo, de Arturo Ruiz

Proverbio chino, de Javier San Román

Salvador (Historia de un milagro cotidiano), de Abdelatif Abdeselam Hamed


Cortometrajes de animación:

Atención al cliente, de Marcos Valin y David Alonso

El bufón y la Infanta, de Juan Ramón Galiñanes

La flor más grande del mundo, de Juan Pablo Etcheverry

Perpetuum mobile, de Raquel García-Ajofrin y Enrique García Rodríguez

Tadeo Jones y el sótano maldito, de Enrique Gato


Cortometrajes documentales:

Carabanchel, un barrio de cine, de Juan Carlos Zambrana

El anónimo caronte, de Toni Bestard

El hombre feliz, de Lucina Gil Márquez

Valkirias, de Eduardo Soler



29 octubre, 2007

Los de Habla no inglesa se van a los Oscar

La Academia de Hollywood ha dado a conocer la lista completa de las películas que optan este a las nominaciones de los Oscar 2007, que se darán a conocer el próximo 22 de enero de 2008.


No es que el criterio de los países para seleccionar a sus representantes sea precisamente virtuoso, ni que el que tiene la Academia de Hollywood para elegir a los cinco finalistas y al ganador tenga excesiva credibilidad (en 2005 ganó un film tan mediocre como el africano Tsotsi), pero lo cierto es que quizás es la categoría que más sorpresas suele dar cada año. La cifra de invitaciones y propuestas a países aumenta cada año. En 2005 se invitó a 91 países a participar, de los que quedaron 58 candidaturas; en 2006 fueron 83 los países invitados, y finalmente quedaron como candidatos 61, tras la renuncia de Aki Kaurismaki; este año se ha invitado a 95, de los cuales han quedado 63.

Además, suele venir acompañada de cierta polémica, algunas veces más justificada y otras bastante menos, como la de la película israelí The band’s visit, que fue propuesta como representante de su país, pero rechazada por la Academia de Hollywood al no cumplir el principal precepto de la candidatura: que la mayor parte del diálogo no esté hablado en inglés. Los responsables de la película argumentan que precisamente el objeto de la película es mostrar lo absurdo que resulta que dos países cercanos y de lenguas similares, Egipto e Israel, tengan que comunicarse en inglés. Y desde luego no deja de resultar absurdo que una producción extranjera no pueda optar a la categoría porque esté rodada en inglés.

Entre los títulos presentes en la lista de la Academia de Hollywood hay películas conocidas, como la austríaca Die falscher, una historia de falsificadores en un campo durante el nazismo que resulta atractiva por momentos, aunque no redonda. Las muy interesantes XXY, de Lucía Puenzo (coproducción entre Argentina y España), sobre cómo se enfrenta una joven a su condición de hermafrodita, narrada con gran sensibilidad, y la brasileña O ano em que meus pais saíram de férias, historia de la dictadura en Brasil narrada desde los ojos de un niño, podrían tener serias posibilidades para estar presentes entre los finalistas. También destaca la película de animación franco-iraní Persepolis, representante polémica de Francia que, tal como están las cosas en Irán, podría generar controversia si fuera seleccionada. No sorprende la elección del italiano Giuseppe Tornatore (con La sconosciuta, comentada en nuestro anterior post), Niñita Mikhalkov (con 12, nueva versión de la obra teatral Doce hombres sin piedad, llevada al cine en 1957 por Sydney Lumet), Manoel de Oliveira, Denys Arcand o Andrzej Wajda, porque son suficientemente conocidos en Hollywood. Sí sorprende, y resulta casi provocadora, la propuesta de Hungría con Taxidermia, una película excesiva y estúpida que sin embargo es defendida por cierto sector de la crítica.

Para la representante española, la correcta historia de terror El orfanato, auguramos una difícil tarea, aunque viene avalada por el éxito de crítica en Cannes y por el apadrinamiento de Guillermo del Toro, que anda de actualidad por su éxito con El laberinto del fauno el año pasado y el próximo estreno de Hellboy 2. Pero quizás la categoría de Habla no Inglesa suele requerir otro tipo de historias más “humanas”, menos “etéreas” (ya saben, niños, dramas, historias sociales…). La solución, en enero.

(Se incluyen los títulos en español de las películas que cuentan con distribución en España)


Alemania, Auf der anderen seite (Al otro lado), de Fatih Akin
Argentina, XXY, de Lucía Puenzo
Australia, The home song stories, de Tony Ayres
Austria, Die fälscher (Los falsificadores), de Stefan Ruzowitsky
Azerbaiyán, Caucasia, de Farid Gumbatov
Bangladesh, Swopnodanay, de Golam Rabbany Biplob
Bélgica, Ben X, de Nic Balthazar
Bosnia-Herzegovina, Tesko je biti fin, de Srdan Vuletic
Brasil, El año que mis padres se fueron de vacaciones, de Cao Hamburger
Bulgaria, Pazachyt na myrtvite, de Ilian Simeonov
Canadá, L’âge des ténèbres (La edad de las tinieblas), de Denys Arcand
Chile, Padre nuestro, de Rodrigo Sepúlveda
China, Yun shui yao (The knot), de Li Yin
Colombia, Satanás, de Andi Baiz
Corea, Milyang (Secret sunshine), de Chang-dong Lee
Croacia, Armin, de Ognjen Svilicic
Cuba, La edad de la peseta, de Pavel Giroud
Dinamarca, The art of crying, de Peter Schønau Fog
Egipto, In the Heliopolis flat, de Mohamed Khan
Eslovaquia, Návrat bocianov (Return of the storks), de Martin Repka
Eslovenia, Kratki stiki (Short circuits), de Janez Lapajne
España, El orfanato, de J.A. Bayona
Estonia, Klass, de Ilmar Raag
Filipinas, Donsol, de Adolfo Alix jr.
Finlandia, Miehen työ (A man’s job), de Aleksi Salmenpera
Francia, Persépolis, de Marjane Satrapi/Vincent Paronnaud
Georgia, The russian triangle, de Aleko Tsabadze
Grecia, Eduart, de Angeliki Antoniou
Hong-Kong, Fong juk (Exile), de Johnny To
Hungría, Taxidermia, de Gyorgy Palfi
India, Eklavya. The Royal Guard, de Vidhu Vinod Chopra
Indonesia, Denias, Singing of the cloud, de John de Rantau
Irak, Jani gal, de Jamil Rostami
Irán, M for mother, de Rasool Mollagholi Poor
Irlanda, Kings, de Tom Collins
Islandia, Mýrin (Jar city), de Baltasar Kormákur
Israel, Beaufort, de Joseph Cedar
Italia, La sconosciuta, de Giuseppe Tornatore
Japón, I just didn’t do it, de Masayuki Suo
Kazajistán, Mongol, de Sergei Bodrov
Líbano, Caramel, de Nadine Labaki
Luxemburgo, Perl oder pica, de Pol Cruchten
Macedonia, Senki (Shadows), de Milcho Manchevski
México, Luz silenciosa, de Carlos Reygadas
Noruega, Tatt av kvinnen (Gone with the woman), de Petter Næss
Países Bajos, Duska, de Jos Stelling
Perú, Una sombre al frente, de Augusto Tamayo
Polonia, Katyn, de Andrzej Wajda
Portugal, Belle toujours, de Manoel de Oliveira
Puerto Rico, Maldeamores, de Carlos Ruiz Ruiz/Mariem Pérez Riera
República Checa, Yo serví al Rey de Inglaterra, de Jirí Menzel
Rumanía, 4 meses, 3 semanas y 2 días, de Cristian Mungiu
Rusia, 12, de Nikita Mikhalkov
Serbia, Klopka (The trap), de Srdan Golubovic
Singapur, 881, de Royston Tan
Suecia, Du levande (You, the living), de Roy Andersson
Suiza, Die herbstzeitlosen (Late bloomers), de Bettina Oberli
Tailandia, Naresuan (King of fire), de Chatrichalerm Yukol
Taiwán, Lian xi qu (Island etude), de Chen Huai-En
Turquía, Takva (A man’s fear of God), de Özer Kiziltan
Uruguay, El baño del Papa, de César Charlone/Enrique Fernández
Venezuela, Postales de Leningrado, de Mariana Rondón
Vietnam, Alo lua ha dong (The white silk dress), de Luu Huynh

07 octubre, 2007

Cine europeo

Tres países de industria cinematográfica solvente nos presentan tres películas de interés que, por mor de la distribución, permanecen aún inéditas en nuestro país.


Giuseppe Tornatore es un cineasta conocido por títulos como Cinema Paradiso o Malena p
ero cuyo último estreno, la premiada La sconosciuta, permanece sorprendentemente inédita en España. A pesar de ser, quizás, una de las propuestas más interesantes de su filmografía, quizás excesiva en contenido y forma, pero al menos diferente del cine al que nos tiene acostumbrados. Premiada con cinco David di Donatello (Película, Director, Actriz Principal, Fotografía y Música), y seleccionada por Italia como representante para los próximos Oscar (lo tiene difícil, dada la crudeza de su contenido), La sconosciuta es un ejercicio de suspense en el que una joven ucraniana cuyo pasado (marcado por la violencia y la humillación) le lleva a introducirse como sirvienta en una casa para resolver cuentas pendientes. La película, dotada de una lograda dosificación del suspense, quizás se hace demasiado obvia al final, pero contiene momentos de gran cine. Como curiosidad, encontramos a un Michel Placido físicamente cambiado que elabora una interpretación algo exagerada pero que se sostiene bien sobre un personaje al límite.
Música: Ennio Morricone, premiado con el David di Donatello, realiza un trabajo excepcional, dotado de su estilo característico pero especialmente intenso en las escenas de suspense.

De Francia sí nos llegará la película Molière (su estreno está previsto para el 16 de noviembre, con el título de Las aventuras amorosas del joven Molière, para que quede claro). Efectivamente, esta historia dirigida por Laurent Tirard y protagonizada por el siempre eficiente Romain Duris, se centra en la época de la juventud de Molière, cuando aún no era un autor teatral de éxito. Es una alocada comedia bien escrita, aunque algo alargada, que cuenta una ficticia anécdota en la vida de Molière como si se tratara de una obra teatral suya, utilizando nombres de sus personajes, imitando escenas de sus obras, jugando en definitiva para lograr un producto de buena factura que tiene en sus protagonistas (ahí están también Fabrice Luchini o Laura Morante) buena parte de sus virtudes, amén de la habitualmente cuidada factura técnica en las producciones francesas de la época. Su productora-distribuidora, Wild Bunch, se cabreó en el Festival de Berlín porque la película no fue seleccionada para la sección oficial y montó su propio chiringuito fuera del Mercado del Cine, como medida de protesta. Cosas de los pijos franceses.
Música: Entretenida y acertada partitura de uno de los mejores compositores del cine francés, Frédéric Talgorn, sin duda un músico a reivindicar.

Desde Inglaterra, sin duda un director que debemos recomendar es Shane Meadows, autor de aquella brutal película titulada Dead man’s shoes que tampoco se estrenó en España, que nos presenta ahora, tras realizar dos cortometrajes dispares, su último largometraje, This is England. Tiene Meadows una especial capacidad para escribir historias que, aunque muestren escenas de cierta cotidianeidad, guardan elevadas dosis de tensión, como si uno estuviera esperando que, más tarde o más temprano, estallara la violencia. Y así es. Centrada ahora en la Inglaterra de Margaret Thatcher y el nacimiento de los primeros grupos de skinheads, This is England tiene ciertos paralelismos con Dead man’s shoes, precisamente en esa tensión que revolotea a lo largo de toda la película. Aquí sin embargo se centra en el encuentro de un niño de 12 años con un grupo de skinheads y su cada vez mayor incorporación a las ideas fascistas. La película está propuesta para los Premios del Cine Europeo, y es uno de los títulos más recomendables del reciente cine inglés. El niño protagonista, Thomas Thurgoose, excelente en su trabajo, sufrió la muerte de su madre durante el rodaje y a ella está dedicado el film.
Música: Como ocurría en Dead man’s shoes, Shane Meadows ha realizado una espléndida recopilación junto a la partitura original de Ludovico Einaudi (con utilización de composiciones anteriores del pianista italiano), siempre llenas de su sensibilidad habitual.

Ludovico Einaudi se encuentra en plena gira de promoción europea de su último album, el recopilatorio Divenire, con esa mezcla de minimalismo y clasicismo que le caracterizan. Estas son sus citas en España:

25/10 Auditorio de Murcia (Murcia)

26/10 Palau de la Musica (Valencia)

27/10 Auditorio Hospedería de Fonseca (Salamanca)

31/10 Luz de Gas (Barcelona)

01/11 Teatro Cervantes (Málaga)

30 septiembre, 2007

Zeitgeist: La revolución de internet

Un documental ha revolucionado internet. Difundido gratuitamente a través de la red, se trata de una de las obras más provocadoras de los últimos años.


Las nuevas formas de comunicación pasan por internet, desde luego, y ésta es quizás la vía que nos permite acceder a propuestas que difícilmente pasarían por los canales habituales. Mientras la Junta Militar de Birmania parece haber perdido su particular batalla censora contra internet (se ha visto obligada a restablecer las comunicaciones, al comprobar que fotografías e imágenes tomadas por ciudadanos seguían traspasando su represión), internet se presenta como una posibilidad, si no del todo libre (siempre hay formas de restringir la información) sí menos supeditada al poder de los medios de comunicación.

Seguramente, un documental como Zeitgeist habría encontrado serias dificultades para acceder a las salas de cine o los circuitos de DVD por los cauces tradicionales. Sin duda, porque es una película, dirigida por Rob McCann, que no hace concesiones y plantea, con una firmeza sorprendente, conclusiones que pocos medios de comunicación suscribirían. Zeitgeist se ha convertido en un fenómeno de internet, único medio de distribución de esta película que, en contra de la industria, se ha realizado para poder ser vista gratuitamente por cualquier internauta y poder ser compartida sin requerimientos judiciales. Su difusión desde Google Video la han colocado entre las proyecciones online más vistas de los últimos años.

El propio director afirmaba que se había realizado un nuevo montaje de la película (que llegaba a las 2 horas y media), para dejarla en dos horas eliminando todos aquellos planteamientos que no tenían una base demostrable. No obstante, todo el documental propone una serie de ideas que sin duda abrirán el debate entre sus espectadores. Pero esa es la mayor virtud de Zeitgeist. Podrás compartir o no sus planteamientos, podrás creer o no sus explicaciones (muy detalladas, muy lógicas), pero principalmente lo que le convierte en una película distinta es su poder provocador. Dice lo que dice y punto. Y su difusión a través de internet, su recepción directa con los espectadores sin intermediarios, le permite plantear lo que quiere sin cortapisas, sin censuras, sin mordazas.

Dividido en tres capítulos, Zeitgeist pone en duda muchos acontecimientos históricos. En la primera parte, The greatest story ever told (La historia más grande jamás contada), repasa los hechos que provocaron la fundación del cristianismo y explica sus similitudes con religiones egipcias, estableciendo paralelismos entre Jesucristo y el dios egipcio Horus. El segundo capítulo, All at the world’s is a stage (Todo el mundo es un escenario) analiza el ataque terrorista del 11-S y establece teorías de conspiración gubernamental en torno a él. En el tercer y último capítulo, Don’t mind the men behind the curtain (No prestes atención a los hombres tras la cortina), presenta un recorrido histórico por hechos recientes que provocaron cambios bruscos en la política económica y bélica de los Estados Unidos, concluyendo que todos ellos fueron manipulados por el gobierno: la crisis de 1929, Pearl Harbour... y pone en duda la constitucionalidad de la Reserva Federal.

Sin duda, se trata de uno de los documentales más provocadores que se han realizado en los últimos años, difundido a través de internet (podéis encontrar en enlace en nuestra sección de Links) con la libertad que la red ofrece. Dinámico, impactante y firme en sus convicciones, pretende sobre todo despertar las conciencias de los ciudadanos que parecen (parecemos) dormidos ante la cada vez mayor falta de libertades individuales. Ciudadanos traicionados y manipulados por los gobiernos que ellos mismos eligieron.

26 agosto, 2007

A vueltas con la Ley del Cine

Se presenta un otoño calentito, no ya en cuanto a estrenos, sino de cara a la guerra abierta entre exhibidores, productores y gobierno en torno a la nueva Ley del Cine.

Los exhibidores ya han puesto en marcha una campaña para “informar” a los espectadores de la nefasta influencia que la Ley del Cine tendrá en sus negocios, según ellos, debido a unas imposiciones que no responden a sus intereses. Por su parte, los productores españoles están satisfechos con una Ley que, todo hay que decirlo, es especialmente proteccionista con ellos. Mientras, la artífice de esta Ley, Carmen Calvo, ya no tiene la responsabilidad de enfrentarse a un desastre que pone en entredicho aún más, si cabe, su penosa gestión al frente del Ministerio de Cultura, y debe estar disfrutando de unas no se sabe si merecidas vacaciones.

Los exhibidores han distribuido, al más puro estilo sindicalista (lo cual no deja de ser irónico), octavillas que muestran en 10 puntos su posición frente a la Ley del Cine:

“El Gobierno impone a las salas de cine una cuota de pantalla de cine español y europeo sin atender a los gustos e intereses del público. Esta medida restringe la libertad de elección de las salas de cine y de los espectadores en beneficio de los productores y directores de cine que viven de las subvenciones públicas”.

Sin duda un tema polémico, ya que la cuota de pantalla es una medida proteccionista que ayuda a dar una segunda oportunidad a películas que los exhibidores sacarían de cartel de una patada a los tres días de su estreno. ¿Es necesaria? Creemos que sí, pero quizás de forma más consensuada.

“Al mismo tiempo, el Gobierno no quiere intervenir para regular el abuso de las grandes productoras y distribuidoras de Hollywood sobre las salas españolas, incluso después de que el Tribunal de Defensa de la Competencia español señalara esta grave alteración en mayo de 2006”.

Esto es grave. ¿Tenemos un gobierno que se somete a los intereses de las multinacionales y les permite “vender paquetes de películas” junto a sus grandes éxitos? No proteger a los exhibidores en este terreno supone no ejercer su responsabilidad.

“Finalmente, el Gobierno no protege a las salas dotándolas de un tiempo mínimo de explotación de las películas en exclusividad, con lo que continúa beneficiando a las grandes productoras de Hollywood y debilitando, al mismo tiempo, al cine español”.

Sin duda, existen lagunas importantes en la Ley de Carmen Calvo que no se han sabido solventar, dejando a un importante sector de la industria cinematográfica en paños menores frente a unas medidas intervencionistas que sólo benefician a los productores. ¿Tendrá algo que ver que el perfil de los productores españoles tenga una ideología política más cercana a la izquierda que la de los exhibidores?

También se incluyen en esta octavilla frases como: “Las salas de cine llevan más de 65 años apoyando y subvencionando el cine español”, que no dejan de resultar jocosas, teniendo en cuenta que si por los exhibidores hubiera sido, buena parte de las películas mejor tratadas por la crítica no habrían sobrevivido en las salas.

En todo caso, se presenta un otoño calentito que dará mucho que hablar. Cada uno que se posicione en el lado que más se acerque a sus intereses. El resto, miraremos con estupor una guerra abierta que tendrá consecuencias imprevisibles.