03 enero, 2008

Año nuevo, canon nuevo

Entra el 2008 con más de una polémica abierta. Desde luego, todo hay que decirlo, el comienzo de este año no puede ser más movidito: desastrosas decisiones en los Goya, amenaza con boicot en los Globos de Oro y en los Oscar, y los usuarios obligados a pagar un impuesto sin sentido.


Ya veremos si Javier Bardem, tan activista él en nuestro país, se solidariza con los guionistas en huelga que amenazan con boicotear la ceremonia de los Globos de Oro (13 de enero) si a la Asociación de Críticos Extranjeros le da por retransmitir la gala por televisión e internet. Al menos muchos actores se han mostrado de acuerdo con la huelga de autores, por lo que, en el caso de finalmente haya ceremonia retransmitida y los huelguistas monten piquetes en la alfombra roja, será curioso ver qué actores y cuáles no lucen palmito, contradiciendo quizás sus propias declaraciones. A ver si van a ser todos como George Clooney, que protagoniza una película (Michael Clayton) que denuncia los tejemanejes de las grandes corporaciones, pero por otro lado es el rostro de anuncios de multinacionales denunciadas reiteradamente por sus dudosas actuaciones, como le recordaron recientemente en una rueda de prensa, con la respuesta cínica por parte del actor afirmando que tenía que ganarse la vida. ¿Habrá muchos hipócritas en los Globos de Oro?

En todo caso, siguen haciéndose apuestas de cara a los premios de la crítica extranjera, asociación por cierto que, formada por periodistas-escritores, ¿no debería apoyar la huelga de guionistas? Pero resulta que no y, abundando en las críticas que siempre se le han hecho, la HFPA (Hollywood Foreign Press Association) parece más interesada en cobrar los 6 millones de dólares que le pagará la NBC por la retransmisión de los Globos de Oro. Por cierto, ¿será casualidad que la película que mayor número de nominaciones tiene, Expiación. Más allá de la pasión, esté producida por los estudios Universal, que conforman el grupo mediático NBC-Universal?

En todo caso, la película de Joe Wright es una buena historia contada con una estructura narrativa que, sobre todo en la primera parte, resulta original y es un perfecto reflejo de su planteamiento: cada historia está contada según la perspectiva de su narrador. A mí de Atonement (Expiación), me interesan el principio y el final, y se me hace largo el capítulo de la guerra (aunque haya un plano-secuencia espectacular).

Por otro lado, no me parece que Javier Bardem destaque tanto en No es país para viejos, de los hermanos Coen. Hace de asesino de mirada fría y se lleva todo el tiempo con cara de sieso, pero la verdad es que prefiero la constante expresión de sorpresa de Josh Brolin y, por supuesto, la espléndida impavidez de Tommy Lee Jones. La película quizás no se encuentra entre las más logradas de los Coen, pero hay que decir que contiene momentos de suspense milimétrico, apoyado además por una banda sonora inexistente (en materia musical). Porque No es país para viejos es una película de silencios, que encuentra en estos su mejor sostén para construir una violenta historia de perseguidores y perseguidos.

Mientras tanto en España andamos a la greña con la categoría de Mejor Canción para los Goya. Zanjada la polémica de los cortometrajes con la Academia reculando, ahora la productora de Mataharis ha lanzado un comunicado cagándose en todo lo que se menea. ¿Querrá decir eso que este año a Luís Tosar, metido en plena polémica como autor (otra vez los autores) no le van a invitar a presentar un premio? Y si lo hace, él que es tan reivindicativo, ¿acabará montando su propio piquete?

Para quienes escriben, aunque sean chorradas como este blog, empezamos el año con cierto cabreo, como autores y como usuarios. Que si los textos de este Blog (de distribución libre y gratuita) se graban en un CD el usuario tenga que pagar un canon del que sólo la Sociedad General de Autores recibe la mayor parte, resulta sin duda un abuso. Eso de que unos cuantos ganen pasta a base de crear impuestos indiscriminados con el apoyo de un Gobierno poco informado, no deja de tener retranca. Porque, si se grabase el contenido de este blog en un CD ¿a quién irá a parar el dinero cobrado por el canon? Si a mí, como autor, alguien de la SGAE me lo puede explicar, le estaré eternamente agradecido. Siempre es bueno saber quién se compra coches gracias a mi trabajo. Las sociedades de gestión de derechos tienen poco futuro, al menos tal y como están concebidas en la actualidad. De ahí que se tengan que inventar componendas para sobrevivir a su pronta desaparición. Lástima que en esta guerra de cifras y recaudaciones sean, como siempre, los usuarios los que tengan que pagar el canon.