20 mayo, 2007

Repasando la actualidad

Un asesino en serie anda suelto por San Francisco, la SGAE tira la primera piedra en Sevilla justo la misma semana en la que se hace público el mayor varapalo judicial que ha recibido la entidad en mucho tiempo, y la película andaluza menos rentable de los últimos años se reestrena en julio. ¿Nos estamos volviendo locos?

Esta semana nos hemos reconciliado con David Fincher, un cineasta al que, como comentaba certeramente un colega, sólo le salen bien las películas impares. A saber: 1.Seven (excelente), 2.The game (tramposa), 3.El club de la lucha (interesante, aunque yo no pertenezco a ese grupo que la idolatra como gran obra), 4.La habitación del pánico (chusca), y 5.Zodiac, una apuesta que corre ciertos riesgos por no ser lo que aparenta, lo cual es su mayor virtud, pero provoca también el rechazo de ls espectadores.

De hecho, en el preestreno en el que la vimos, buena parte del público (que no tenía el perfil, todo hay que decirlo, del que podría valorar una propuesta como ésta) salió echando pestes de la película. Pero Zodiac no es, afortunadamente, una típica muestra de cine de psicópatas, y deja muy mal cuerpo, sobre todo porque transmite con certera precisión esa sensación de amenaza que vivió todo el país en los años setenta, cuando un asesino en serie sembró los alrededores de San Francisco de cadáveres.

Pero sobre todo porque David Fincher consigue, amparándose en grandes películas como Todos los hombres del presidente o La conversación, construir un perfecto homenaje a cierto estilo de hacer cine que contenía una especial capacidad para contar historias sin necesidad de juegos audiovisuales. Son dos horas y cuarenta minutos de sutil descripción de personajes, de cronométrica construcción narrativa.

Hablando de construcción, se ha colocado ya la primera piedra (con bastante retraso) del futuro auditorio-centro de producción de la SGAE en Sevilla, uno de esos macroproyectos a los que últimamente nos tiene tan acostumbrados el actual alcaldable. Así que la entidad, guardiana de los derechos de quienes pagan los diezmos escrupulosamente, tendrá una sede espectacular en nuestra ciudad, un auditorio junto a otro auditorio, el de Rocío Jurado, un centro de producción artística del que aún no se sabe mucho, y en definitiva un despilfarro más con el que justificar su devorador afán recaudatorio. Enhorabuena.

Lástima que se haya hecho justo la misma semana en la que se ha conocido la sentencia de un juez negando que la SGAE pueda cobrar derechos de autor por toda la música que se emite, no solo la de sus abonados, como viene haciendo hasta ahora. Por este concepto, la SGAE recaudó 69,1 millones de euros en 2005, aunque la entidad no suele decir nunca cuánto de este dinero va a parar a sus socios. Pero la protesta judicial de la Sala Beat de Tomelloso ha acabado en sentencia negativa para la SGAE, y el juez ha estimado que la gestora únicamente puede cobrar por la música que gestiona. Así que los locales que ponen música bajo licencia de Creative Commons, por ejemplo (licencias gratuitas), no estarían obligados a pagar a la SGAE. Afortunadamente, internet nos permite espacios como éste que se acogen a los derechos que también tenemos los autores de compartir sin pedir nada a cambio. Y licencias gratuitas como Creative Commons (bajo la que está suscrito este blog) salvaguardan esos derechos.


Un hecho inaudito se producirá este verano. A la distribuidora de la película ¿Por qué se frotan las patitas? se le ha ocurrido lanzar una nueva campaña para reestrenar este musical andaluz y tratar de cosechar el éxito que no obtuvo a finales del año pasado. Cuando debería estar ya editada en DVD (quizás un formato en el que podría conseguir más adeptos), ahora se anuncia un nuevo estreno para el 6 de julio, día en el que también se estrena The transformers, dos semanas después del estreno de Shrek Tercero, una semana después del estreno de 28 semanas después (valga la redundancia), y poco antes de que llegue Harry Potter y la Orden del Fénix. A eso se le llama tener tino. Desde luego, hay que alabar la confianza de la distribuidora Alta Films, pero si ¿Por qué se frotan las patitas? acaba siendo un éxito este verano, habrá que darle un Goya de Honor al creador de la nueca campaña. Por cierto, que parece más una campaña para un estreno de Cruz y Raya, porque no sé a quién coño le puede importar que a Fernando Tejero y Arturo Vals les guste la película (si es que la han visto).