26 diciembre, 2008

Arte urbano (1ª Parte)

Un paseo por la ciudad nos descubre en ocasiones imágenes curiosas que engloban significados más complejos que la simple captación de la realidad. Aquí nos hacemos eco de algunas de ellas.

La Exposición urbana que presentaba un recorrido por las estrellas de cine que habían estado, rodado, pernoctado o simplemente deambulado por la ciudad de Sevilla, que se presentó durante la pasada edición del Sevilla Festival de Cine Europeo, tenía una clara vocación promocional (como todas las exposiciones que organiza el ayuntamiento). De todas ellas, sólo una fotografía, y además al día siguiente de su inauguración, fue objeto de una declaración de principios anónima. A la imagen de la cineasta Leni Riefenstahl le pintaron un bigotito como el de Hitler. Todo un discurso político resumido en una pincelada de rotulador.



La siguiente imagen refleja otra realidad del centro urbano de Sevilla. Mientras Lipasam (empresa municipal de limpieza) lanza campañas por una ciudad limpia, algunos dueños de establecimientos del centro ponen el dedo en la yaga con un cartel sencillo, pero lleno de contenido: "De esta manera deja Lipasan las puertas y escaparates tras el paso de sus operarios con la manguera". Efectivamente, quienes habitan, trabajan o aparcan en el centro de la ciudad, se acuerdan de lo que haya que acordarse cada vez que los que deben dejar las calles limpias, acaban ensuciándolas más de lo que estaban. La contradicción de una empresa municipal que hace aguas (y encima salpica mierda).