17 abril, 2011

"The killing" vs. "Forbrydelsen": la sorpresa de la temporada

AMC ha vuelto a dar en el clavo. Su particular concepto de la ficción televisiva ha dado tan buenos frutos como Mad men o Breaking bad, y ahora presenta una novedad basada en una exitosa serie danesa. Compararlas es un ejercicio recomendable. 

La cadena de televisión AMC parece tener una idea de los dramas televisivos que difiere en buena medida de la de otros canales de prestigio. Ni qué decir tiene que Mad men o Breaking bad no son series que tengan un gancho comercial contundente (por su estilo, por su singular estructura narrativa, por su ritmo incluso), pero sí que han conseguido un público fiel que las ha convertido en producciones de culto.

El año pasado AMC apostó por una serie de espías, Rubicon, que sin embargo no terminó de cuajar lo que provocó su cancelación, unida al éxito que obtuvo la decepcionante The walking dead, que sí firmó por una nueva temporada. En realidad, Rubicon era una propuesta cuyo piloto se rodó al mismo tiempo que el de The killing. Y finalmente, para 2011 AMC ha decidido dar la oportunidad a este nuevo thriller que tiene su origen en una serie danesa de 2007.

Los resultados no han podido ser más positivos. Con una premiere de dos horas y un tercer capítulo ya emitido, The killing se consolida como una de las sorpresas de la temporada, frente a las producciones históricas (Camelot, The Borgias, Game of thrones) de las cadenas competidoras. The killing está basada en una producción creada por Soren Sveistrup en torno al asesinato de una joven y su investigación, introduciéndonos en la vida de un grupo de personas que de una u otra forma tienen que ver con la víctima: sus padres, sus compañeros de instituto, la carrera política de un aspirante a la alcaldía... Y es este punto de vista múltiple lo que plantea el mayor interés de la serie. Tampoco resulta novedoso, pero esta estructura compleja de personajes en torno a un asesinato o desaparición ha dado lugar a ejemplos interesantes en el ámbito televisivo: desde Twin Peaks hasta Five days, que por cierto coincide también en plantear los capítulos en torno a cada uno de los días posteriores al asesinato.

Un ejercicio interesante consiste en comparar los primeros capítulos de la serie original y su versión norteamericana, más que nada para no desvelar acontecimientos que en la versión actual aún no se han revelado. Coincidentes en buena parte de las tramas y los personajes principales, The killing tiene, frente a Forbrydelsen, la virtud de una mayor concisión, obligada por el hecho de que la temporada está compuesta por doce episodios frente a los veinte de la serie original. De forma que todo lo que nos cuentan en la versión danesa en los cuatro primeros capítulos, The killing se lo ventila en tres. La eliminación o conversión de algunas subtramas o incluso de alguna escena de acción no parece suponer ningún problema para el desarrollo adecuado de la historia.

Uno de los elementos más atractivos de la serie es la protagonista, una investigadora de aire normal (de esos que tanto gustan en los policíacos nórdicos) que se enfrenta a una compleja trama de asesinato justo cuando tenía decidido dejar su cargo para vivir una vida más tranquila. Ni qué decir tiene que las implicaciones de ese viaje son mucho más complejas en la serie original, que supone trasladarse desde Noruega hasta Suecia, mientras que en la norteamericana se queda en un simple traslado interior. Pero implica para la protagonista en ambos casos una ruptura radical que no termina de producirse. Tanto Sofie Grabol (Forbrydelsen) como Mireille Enos (The killing) aportan a sus personajes esa normalidad que sin embargo adopta un cierto sexto sentido para la investigación, y sin duda son ambas elecciones perfectas para las respectivas series. 

Mireille Enos (Izq.) y Sofie Grabol (Der.)
The killing tiene en su formato visual una aportación decisiva. La presencia casi constante de la lluvia como recurso opresivo y atmosférico, que da a la película un aire más desasosegante, un poco en la línea de Seven, la propia Rubicon o el videojuego Heavy rain. La lluvia es siempre un elemento que provoca cierta tensión, pero en general podemos decir que The killing es mucho más oscura que Forbrydelsen. Igual que podemos decir que la versión danesa es bastante más cruda que la norteamericana.

No cabe duda que los policíacos nórdicos están de moda. Adaptaciones de series como Wallander o Forbrydelsen, o revisiones de éxitos como Los hombres que no amaban a las mujeres están exportando un singular planteamiento del thriller que, utilizando los resortes del policíaco clásico, deja también una particular forma de desarrollar sus historias. Si se hace bien, como parece que lo está haciendo The killing, puede dar lugar a productos interesantes que son complementarios de los originales.

Una curiosidad: la adaptación de la serie danesa ha mantenido la banda sonora original compuesta por Frans Bak para la serie. Sin duda un trabajo efectivo que funciona perfectamente tanto para la versión danesa como para la revisión de la AMC. Quizás sea también una forma distinta de cerrar acuerdos de adaptaciones.

Nota: Este ejercicio de comparación entre ambas series no es exclusividad nuestra. La web opinionless.com hace cada semana una interesante comparativa en paralelo entre las dos producciones. Estas son las dos primeras: