01 enero, 2016

Las 30 mejores series de 2015 (y 2ª Parte)

Que la producción de series ha aumentado en calidad y cantidad es indudable. La entrada en escena de nuevos productores en forma de televisiones de pago (Netflix) y portales de internet (Amazon) aporta una cantidad de producciones anuales que es difícil seguir en su complejidad. Más si queremos tener en cuenta también a otros países al margen de los Estados Unidos. Por eso hemos hecho una amplia selección de series que nos han parecido especialmente interesantes, entre las que se han estrenado en su país de origen durante 2015 (algunas están inéditas en España), aunque sin duda habrá títulos que algunos echarán en falta. Por eso os animamos a aportar vuestras propias listas en los comentarios.


Les revenants
Fabrice Gobert para Canal + France

La segunda temporada de esta serie francesa llegó dos años después, tras dos años sin tomarse una decisión clara en torno su futuro. Ya hablamos en su momento del regreso del escritor Emmanuel Carrère al guión, tras abandonar la serie por criterios divergentes con la producción. En esta nueva temporada (que podría tener continuidad en una tercera definitiva), la historia se centra más en el devenir de estos muertos vivientes que no tienen un destino fijo. Más oscura e intrincada que la primera, la nueva temporada sigue teniendo ese aura de languidez, pero consigue desarrollar y profundizar más en las historias de sus protagonistas, en una especie de revisión de sus vidas pasadas desde el punto de vista de su muerte presente. Con sus aciertos y sus distorsiones, Les revenants sigue siendo una de las más fascinantes incursiones en torno al destino del ser humano que hemos visto en los últimos años.

American crime (Miniserie)
John Ridley para ABC

El ganador del Oscar por su guión para 12 años de esclavitud, Jhon Ridley, dio el salto a la televisión con este drama en formato de miniserie que se ha convertido en una de las propuestas más interesantes del año. La historia, que gira en torno al asalto que se produce en la casa de un matrimonio y las consecuencias que éste tendrá en el resto de su familia, vuelve a tratar temas como el racismo y el clasismo. Excelente en su desarrollo, la serie tiene en sus protagonistas, unos espléndidos Felicity Huffman, Timothy Hutton y Regina King, el soporte necesario para construir un drama de gran solidez que a lo largo de sus diez capítulos realiza una disección certera de la sociedad norteamericana, en la que se ocultan todavía sentimientos de racismo profundos. 

Wolf Hall (Miniserie)
Peter Straughan para BBC2

Otra muestra de esa habilidad que tienen los ingleses para construir perfectos dramas históricos es esta miniserie en torno a la figura de Thomas Cromwell, uno de los asesores principales de Enrique VIII (un Damian Lewis ya liberado de su personaje en Homeland) , finalmente caído en desgracia. De visionado obligado, sus ingredientes juegan a la revisión de un personaje histórico que aún sigue siendo polémico, aquí encarnado por un actor grandioso como Mark Rylance, que consigue elaborar un difícil papel para mantener la identificación con el espectador. La ambientación siempre perfecta y una banda sonora de Debbie Wiseman encomiable en el uso de instrumentos solistas aportan esas dosis de rigor que resultan envidiables en las producciones inglesas. 

London spy (Miniserie)
Tom Rob Smith para BBC

Aparentemente su título nos da la señal de encontrarnos ante una serie de espías británicos pero, aunque en la superficie lo es, esta producción tiene un planteamiento mucho más moral y cercano a las relaciones humanas. Centrada en la relación que establecen un joven gay algo perdido en su deambular existencial y un apuesto espía que oculta un pasado más que sórdido, esta serie nos atrapa desde el principio y a lo largo de sus cinco episodios. En una trama que tiene algo de hitchockiana (un protagonista atrapado en una red de conspiraciones que no acaba de entender), London spy juega al engaño y a las apariencias, y consigue que su a veces incoherente desarrollo acabe resultando atractivo. Especialmente gracias al trabajo de ese gran actor que es Ben Whishaw, que lo mismo te hace de Q en las nuevas películas de James Bond que de un atribulado joven perdido en su propia vida. 

Downton Abbey (Temporada 6 y Final)
Julian Fellowes para ITV

En un año en el que han dado su definitivo cierre series tan destacadas como Mad men, Justified o Hannibal, también ha llegado el momento final para esta clásica producción británica que se convirtió en cita obligada desde 2010. Sus seis temporadas (casi siempre concluidas con un episodio final de Navidad) nos han introducido en la vida de una familia de terratenientes y sus criados, y cómo la incorporación de la industria y el mundo moderno ha ido modificando sus relaciones. Con altibajos a lo largo de su desarrollo, los personajes del condado de Downton Abbey se han convertido casi en parte de la familia, igual que los de otras series clásicas británicas. Y esta especie de soup-opera de época, con drama, grandes momentos de comedia (esa Maggie Smith que crea uno de los grandes personajes de la televisión) y romance envueltos en una estudiada ambientación histórica ha concluido con un final a la altura de las circunstancias.

Galavant (Temporada 1)
Dan Fogelman para ABC

Precisamente otra producción que se desarrolla en un ambiente histórico esta esta comedia musical que se ha convertido en una de las propuestas más refrescantes de la temporada. Con canciones escritas por Alan Menken y Christopher Lennertz nos encontramos ante un divertido cuento de caballeros y princesas que se desarrolla casi en su totalidad apoyada en las composiciones de ambos. Sus ocho primeros episodios (con continuidad a partir de 2016) se hacen cortos, y aporta también la aparición de actores invitados como Rutger Hauer, Ricky Gervais o Hugh Bonneville (el patriarca de la serie Downton Abbey en un divertido papel de pirata). En definitiva estamos ante una comedia apta para todos los públicos y especialmente atractiva para los amantes de los musicales. 

Narcos  (Temporada 1)
Carlo Bernard, Chris Brancato y Doug Miro para Netflix

Sin duda estamos ante una de las series del año, desarrollada por el equipo responsable de Tropa de élite a la cabeza (el director José Padilha y el actor Walter Moura). La crónica vital de uno de los mayores narcotraficantes de la historia está contada con garra, escenas de acción muy bien resueltas, interpretaciones notables y una puesta en escena digna de cualquier gran producción. Netflix decidió apostar fuerte por esta serie y sin duda consiguió lo que se esperaba de ella. La narración resume bien la compleja trayectoria de Pablo Escobar (desde su imagen de protector de los pobres hasta convertirse en uno de los más sanguinarios traficantes), y la serie no cae en el error de evitar la lengua original de los protagonistas (español e inglés), lo que hace que resulte mucho más dinámica. Mención especial merece el actor Walter Moura, que compone un personaje notable con toques de auténtica genialidad.


Mozart in the jungle (Temporada 1)
Roman Coppola, Jason Schwartzman y Paul Weitz para Amazon

Una de las sorpresas del año ha sido esta serie de la que Amazon lanzó su episodio piloto recibiendo una excelente respuesta entre los usuarios de la web. Centrada en el mundo de la música clásica, con sus egos, sus vanidades y sus subterfugios, los 10 episodios se mueven en un terreno de comedia con cierto aire absurdo que puede parecer difícil pero que se resuelve con solvencia. Un espléndido Gael García Bernal, nominado al Globo de Oro, encarna a un "maestro" que se sale de los cánones clásicos, enfrentado al ex-director de la Orquesta Filarmónica de Nueva York, el siempre certero Malcolm McDowell. El episodio 7 ("You go to my head"), rodado por Roman Coppola en largos plazos secuencia en un solo escenario, es un auténtico alarde técnico, y confirma la originalidad de una propuesta que parece tener continuidad.   



The knick (Temporada 2)
Jack Amiel y Michael Begler para Cinemax

Tras la buena acogida que tuvo la primera temporada de esta serie dirigida por Steven Soderbergh y con un magnífico Clive Owen como protagonista, la segunda temporada se esperaba con interés. Y, aunque ya la sorpresa de las situaciones y sus personajes (este médico drogadicto en un hospital neoyorquino a principios del siglo XX es uno de los más sórdidos que ha dado la televisión en los últimos años), el nivel se mantiene sin decepcionar. No es una serie fácil de ver, y resulta por momentos dura en sus imágenes del quirófano, pero aborda con inteligencia temas como el racismo o los avances técnicos en medicina. Cada capítulo es hipnótico, especialmente por la relación entre los personajes y por esa visión oscura de los entresijos de un hospital en 1901, casi siempre envuelto en problemas de gestión económica. Un acierto para Cinemax, cadena de cable estadounidense que pertenece a HBO. 



Scream queens (Temporada 1)
Ryan Murphy, Ian Brennan y Brad Falchuk para Fox

Ryan Murphy se ha convertido en una máquina de producción de series de televisión, tras el éxito de American Horror Story (producción que cada año nos da una de cal y otra de arena). Mientras se espera el estreno de American Crime Story, que estará centrada en una historia policíaca diferente cada temporada, este año llegó la primera temporada de Scream queens, una parodia de las películas de terror de adolescentes. En este sentido, el tono de la serie se empareja más con Glee (otro de los éxitos de Ryan Murphy), pero aquí llevado hasta el extremo de la comedia absurda y personajes histriónicos. La trama de asesinatos da un poco igual, porque en realidad lo que importa es la visión burlesca de este campus universitario (aquí regentado por una recuperada y divertida Jamie Lee Curtis) y los grupos de fraternidad de estudiantes.   



Jessica Jones (Temporada 1)
Melissa Rosenberg para Netflix/ABC

La incursión de Marvel en la televisión ya es un hecho. A series destacadas como Agents of S.H.I.E.L.D. se han unido este año Agent Carter, Daredevil y Jessica Jones. Se trata de una respuesta contundente a DC Comics y sus populares series Arrow y The Flash, que han conseguido una muy buena aceptación entre los espectadores más jóvenes. Entre ellas seleccionamos Jessica Jones por ser la primera producción para televisión con un target de público más adulto, lo que permite que la serie se mueva por terrenos mucho más interesantes. Esta detective con poderes interpretada por Krysten Ritter tiene que lidiar con un pasado oscuro que poco a poco se nos irá revelando en capítulos que saben dosificar con inteligencia la información. Y adelanta también interesantes personajes como el de Luce Cage, que será protagonista de otra serie propia en 2016. 



Homeland (Temporada 5)
Howard Gordon y Alex Gansa para Showtime

Hace ya al menos dos temporadas que Homeland tiene divididos a sus seguidores entre los que piensan que debería haber terminado en la tercera entrega y los que continuamos disfrutando de las tramas protagonizadas por la bipolar Carrie Mathison. La serie realizó un reseteo arriesgado para convertirse en algo diferente a lo que fue en las primeras, convirtiéndose en una especie de crónica realista de la situación de amenaza terrorista continua que vivimos en los últimos años. En ese sentido, la trama situada en Berlín de esta última temporada no ha podido ser más clarividente tras los atentados sufridos en París. Eso, y que sigue siendo una excelente serie de acción y espionaje (a otras no se les exige tanto como a ésta), merecen tenerla en nuestra lista. Ah, y el personaje de Allison Carr, un hallazgo que ha conseguido ensombrecer a la propia protagonista. 

The affair (Temporada 2)

Hagan Levi y Sarah Treem para Showtime

El planteamiento de esta serie sorprendió en su estreno por la visión dual de una historia de infidelidad, que se cuenta en cada capítulo desde el punto de vista de cada uno de los amantes. Con seguidores y detractores a partes iguales, teniendo en cuenta que el desarrollo de la historia gira en ocasiones a planteamientos narrativos discutibles que pueden engañar al espectador, lo cierto es que la fuerza dramática de esta historia consigue engancharnos desde el principio. Esta segunda temporada propone una deconstrucción de la primera, haciéndonos partícipes de las devastadoras consecuenciales emocionales de los hechos que tuvieron lugar en aquella. Y añadiendo nuevos puntos de vista (los de las parejas abandonadas), algo que contrariamente a lo que pudiera parecer, no confunde, sino que añade profundidad a la trama. El resultado es espléndido, y ya se anuncia una tercera temporada. 



The leftovers (Temporada 2)
Damond Lindelof y Tom Perrotta para HBO

Aunque parezca una perogrullada, The leftovers es una serie que gusta o no gusta. Con algunas propuestas formales que la conectan con Perdidos (la serie creada por Damon Lindelof), el planteamiento misterioso (la desaparición de un 2% de la población mundial sin ninguna razón aparente) juega aquí un papel secundario para introducirnos en las experiencias emocionales de sus protagonistas. Lo que hace de esta propuesta una arriesgada jugada televisiva es ese aire de espiritualidad que la envuelven, ese tono lánguido que acompaña a los personajes en cada capítulo, en el que parece que no ocurre nada en la superficie, pero se intuyen auténticos terremotos en el interior de sus protagonistas. Es por tanto una serie que te atrapa emocionalmente o te deja frío como un témpano. La nueva temporada continúa explorando estos mismos caminos, manteniendo el misterio original y adentrándose, si cabe con mayor eficacia, en un rompecabezas que tiene a la emoción como principal resorte.  


Fargo (Temporada 2)
Noah Hawley para FX

Sin duda alguna, la adaptación a la televisión de la película Fargo fue uno de los hallazgos de 2014, y una de las series más perfectas de las que se estrenaron hace un año. Supo mantener el espíritu de la historia creada por los hermanos Coen, pero al mismo tiempo se rodeó de una personalidad propia que hizo que sus personajes adquirieran un aire mucho más cercano. La segunda temporada, al contrario de lo que suele suceder, ha superado todas las expectativas, y podemos decir que ha mejorado incluso a la magnífica primera entrega. Situándola en 1979, más de veinte años antes que la historia original, su creador Noah Hawley consigue una historia llena de fuerza, con guiones plagados de detalles geniales y un tono cercano a los hermanos Coen de Muerte entra las flores. Si la tercera temporada (que se sitúa en 2010) sigue por esta línea, estamos ante una de las grandes series de la década.  



30 diciembre, 2015

Las 30 Mejores Series de 2015 (1ª Parte)

Que la producción de series ha aumentado en calidad y cantidad es indudable. La entrada en escena de nuevos productores en forma de televisiones de pago (Netflix) y portales de internet (Amazon) aporta una cantidad de producciones anuales que es difícil seguir en su complejidad. Más si queremos tener en cuenta también a otros países al margen de los Estados Unidos. Por eso hemos hecho una amplia selección de series que nos han parecido especialmente interesantes, entre las que se han estrenado en su país de origen durante 2015 (algunas están inéditas en España), aunque sin duda habrá títulos que algunos echarán en falta. Por eso os animamos a aportar vuestras propias listas en los comentarios. 

The Americans (Temporada 3)
Joseph Weisberg para FX/Fox

Estamos ante una de esas series que sin llegar a tener grandes índices de audiencia, sí conserva cada temporada fieles seguidores que la mantienen en antena. Esta trama centrada en una pareja de espías rusos que vive en Estados Unidos en plena Guerra Fría contiene momentos de auténtico alarde narrativo, y sigue manteniendo en su tercera temporada el suspense y la madurez de una historia que se desarrolla de forma pausada, pero siempre con deslumbramientos excepcionales. Evitando spoilers, la ambivalencia que mantienen los protagonistas entre su vida profesional y su vida familiar (una oculta a la otra), ha alcanzado cotas de gran interés en 2015, y mantiene las expectativas de lo que ocurrirá el próximo año. Una cuidadísima puesta en escena y la selección de un buen plantel de directores (incluido este año uno de los actores de la serie, Noah Emmerich) aportan las dosis de calidad necesarias.  

Mad men (Temporada 7 y Final)
Matthew Weisner para AMC

Este año se ha caracterizado por algunas despedidas notables con resultados también notables. Tras 7 temporadas, otra de las grandes creaciones de Matthew Weisner (que parecía haber alcanzado la cima con Los Soprano), Don Draper nos decía adiós. Aunque esta última no ha sido la mejor, lo cierto es que a lo largo de cada episodio había un aire a despedida que resultaba cautivador y tenía también un cierto aire de melancolía. Al mismo tiempo, el inteligente arco argumental creado por Matthew Weisner hace coincidir la despedida de los personajes con la evolución de una época que se representa bien en el episodio "Waterloo", mid-season en el que la llegada a la luna sobrevuela toda la historia. En las historias de Matthew Weisner nada es casualidad, y ese guiño final a uno de los anuncios más influyentes de todos los tiempos resulta divertido y certero para el personaje de Don Draper. 

Justified (Temporada 6 y Final)
Graham Yost para FX

Otra de las series que han concluido este año ha sido esta adaptación de las historias cortas del escritor Elmore Leonard quien también participó en la serie hasta su muerte en 2013.  Justified es otra de esas series que se han venido desarrollando sin grandes alardes, pero siempre con la acertada revisión de un western moderno (ese Raylan Givens sin despojarse de su anacrónico sombrero de vaquero), y ha logrado a lo largo de sus seis temporadas concentrar una serie de buenos personajes en tramas de investigación que huyen de los lugares comunes. Aunque seguimos prefiriendo esa magnífica segunda temporada que concentraba grandes interpretaciones de Jeremy Davies y Margo Martindale (ambos ganaron el Premio Emmy), lo cierto es que esta última temporada cierra con honores una serie de altura que animamos a redescubrir. 

Hannibal (Temporada 3 y Final)
Bryan Fuller para AXN/NBC

Continuamente en la cuerda floja (se habló de su cancelación incluso después de la primera temporada), Hannibal ha ido forjando un entramado narrativo que conecta directamente las primeras novelas de la serie con las adaptaciones cinematográficas. En su última temporada, nos acerca a "El dragón rojo", inicio del personaje en la literatura creada por Thomas Harris, que se nos presenta casi a mitad de los capítulos, tras un largo prólogo que parecía encaminarnos por otros derroteros. Pero Bryan Fuller ha conseguido crear una de las series más compulsivas y simbólicas que se han visto en televisión, con tantas lecturas y tan hipnótica que merecería más de una visión completa. Tan elaborada es la interiorización de la psique de los personajes (esos Will Graham y Hannibal Lecter indisociables), que no es apta para quienes buscan solo acción en este tipo de series. Oscura y magnética, el final deja algún resquicio de esperanza. 

Sense8 (Temporada 1)
Andy Wachowski, Lana Wachowski y J. Michael Straczynski para Netflix

La primera incursión de los hermanos Wachowski en la televisión despertó algunas dudas al principio, pero podemos decir plenamente que, en esa línea de "internacionalización" de su cine iniciada con El atlas de las nubes, la serie consigue acoplar una trama de ciencia-ficción con la reflexión sobre las relaciones humanas más allá de la conexión local, entre personajes de países diferentes y distantes. La serie se beneficia de un buen plantel de actores internacionales, entre los que destaca el español Miguel Ángel Silvestre en un papel difícil que está a punto de caer en el ridículo en ocasiones pero que consigue solventar con astucia y buen hacer. Renovada para una segunda temporada que aún no tiene fecha de estreno, Sense8 es uno de los títulos más interesantes entre los que han surgido este año. 

Juego de tronos (Temporada 5)
David Benioff y D.B. Weiss para HBO

Controvertida en ocasiones por la densidad de sus tramas y la complejidad de sus historias entrelazadas, la quinta temporada de esta serie convertida en un auténtico fenómeno de masas nos ofrecía la particularidad de poder ver los escenarios rodados en ciudades españolas como Sevilla, aunque la trama de Dorne resulta de lo más flojo de toda la serie (poco futuro para las localizaciones en Sevilla, mucho nos tememos). La quinta temporada es la primera que traza un alejamiento claro de las novelas originales, y eso le da a los guiones un morbo especial, añadido al que se produce después de leer algunos furibundos ataques de los más acérrimos seguidores de la serie literaria. En todo caso, Juego de tronos ya ha marcado una personalidad propia, y consigue en esta temporada uno de sus mejores episodios de toda la serie, el tan comentado "Hardhome" y su batalla final. 

House of cards (Temporada 3)
Beau Willimon para Netflix

Sin duda una de las series más crueles y sin concesiones sobre los entresijos de la política. El asalto al poder de Francis Underwood es uno de los más retorcidos que hemos visto en televisión, y especialmente en las dos primeras temporadas contenía momentos de auténtica delicia para el espectador. Quizás en la última temporada los juegos maquiavélicos del protagonista ya no resultan tan sorprendentes, pero no por ello dejan de contener auténticas dosis de malicia. Underwood es uno de esos personajes bombón para cualquier actor, y Kevin Spacey encuentra la horma de su zapato con este retorcido hijo de puta que es, junto a su querida esposa, capaz de pasar por encima de cualquiera (CUALQUIERA) para lograr su objetivo. El final, un cliffhanger de aúpa, nos convoca a una cuarta temporada que puede ser lo mejorcito de 2016.

Entre caníbales (Temporada 1)
Juan José Campanella para Telefé

También en torno a la política se desarrolla la trama de thriller de esta serie argentina estrenada el pasado verano, y que era la gran apuesta de Juan José Campanella para la parrilla diaria de Telefé. Ambos ya habían conseguido un notable éxito con la comedia romántica El hombre de tu vida, serie de gran repercusión en su país. Entre caníbales sigue la trama de una violación ocurrida hace veinte años en la que pueden estar implicados algunos políticos. Con interpretaciones irregulares (excelentes Joaquín Furriel y Eduardo Blanco, más flojos Natalia Oreiro y Benjamín Vicuña), la serie se desarrolla a través de tramas interesantes y diálogos de afilada punta. Pero las audiencias no se mantuvieron en los niveles deseados y la producción se canceló precipitadamente, llegando a los 60 capítulos.  Un descubrimiento destacable.


Show me a hero (Miniserie)
David Simon para HBO

Dos nombres de primera se unieron para esta miniserie producida por HBO. David Simon, creador de auténticos hitos en la televisión moderna como The wire y Treme, y el director Paul Haggis, responsable de certeras revisiones de la condición humana como Crash, Million dollar baby o Cartas desde Iowa. Así las cosas, nada tiene de extrañar que estemos ante la mejor producción televisiva de 2015, una disquisición sobre el auge y caída de un joven político que llega a la alcaldía de la ciudad de Yonkers demasiado pronto. El tono y trama de la serie nos trae a la memoria la disección del mundo de la política que también recorría The wire, y por eso nos entusiasma esta nueva incursión de David Simon en los barrios degradados de una pequeña ciudad del estado de Nueva York. Como de costumbre, los trabajos interpretativos (especialmente Oscar Isaac y James Belushi) están a la altura de la excelencia.

Mr. Robot (Temporada 1)
Sam Esmail para USA Network

Uno de los estrenos más sorprendentes de esta temporada. La serie partía con el sambenito de ocupar la franja veraniega, siempre con producciones más flojas, y sin embargo ha acabado siendo una de las grandes sleepers del año. La historia gira en torno a un desubicado hacker que tiene la oportunidad de poner sus conocimientos en manos de un plan para cambiar el mundo de las comunicaciones en manos de grandes corporaciones. Aunque la trama se acaba diluyendo al final en propuestas de menor interés, los primeros episodios nos presentan unos personajes apasionantes, y una historia que engancha desde el principio, convirtiéndola en una serie que ya es de culto, por supuesto convenientemente renovada para una segunda temporada. 

Masters of sex (Temporada 3)
Michelle Ashford para Showtime

Una de esas producciones que pasan casi desapercibidas pero que terminan apareciendo siempre en las listas de lo mejor de cada año. La dificultad que encontraba Masters of sex era saber desarrollar una trama que parecía agotada en su segunda temporada, tanto en la relación de los dos personajes principales como en la historia de este doctor que revolucionará los estudios sobre el comportamiento sexual de hombres y mujeres. La solución ha sido inteligente, y en esta nueva temporada la serie da un giro de tuerca para enfrentar a sus personajes a nuevos retos, lo cual garantiza su continuidad. Ya no se centra tanto en el objeto de estudio como en el desarrollo de un éxito arrollador. Y nos presenta uno de los episodios más interesantes, "Party of four", otro hallazgo que se sostiene sobre los diálogos y las interpretaciones.   


Jordskott (Temporada 1)
Henrik Björn para SVT

Entre las producciones escandinavas de este año destacamos dos series que demuestran el buen momento de la televisión a nivel internacional. Esta que nos ocupa no es lo que parece, aunque comienza como una historia más de desaparición de un niño. Pero ese impactante final del capítulo piloto nos deja claro que los derroteros van a ser muy diferentes, tanto que uno no puede esperar a ver la continuación. En el interior de la idiosincrasia escandinava existen numerosas historias fantásticas que son las que han creado personajes como Santa Claus, y de ahí bebe buena parte de esta producción que es capaz de mantenernos expectantes durante sus 10 episodios. Conforme se va desarrollando la historia nos damos cuenta de que estamos ante un cuento más que ante un thriller. Y entonces es cuando ya nos tiene atrapados y sin opción de desengancharse.


Kampen om tungtvannet (Miniserie)
Petter S. Rosenlund para NRK1

Desde Noruega nos ha llegado una de las producciones más importantes de la televisión europea. Esta miniserie, también conocida como The heavy water war, se estrenó el 4 de enero de 2015 y sus dos primeros episodios lograron captar la atención de casi un millón trescientos mil espectadores (1 de cada 5 noruegos). Un récord impresionante para el comienzo de una serie. Las expectativas eran importantes: estamos ante una superproducción de 75 millones de euros centrada en los esfuerzos de los aliados por impedir que los nazis crearan una bomba atómica. A la altura de otras grandes miniseries sobre la 2ª Guerra Mundial como The Pacific o Hermanos de sangre, esta La batalla del agua pesada es un excelente drama bélico que tiene todos los ingredientes para engancharnos a lo largo de sus seis episodios. 


The man in the high castle (Temporada 1)
Frank Spotnitz para Amazon

Otra serie centrada en la Guerra Mundial, en este caso con un imaginario resultado a favor de los alemanes y los japoneses es esta producción de Ridley Scott para Amazon. Basada en la novela de Philip K. Dick, la historia nos sitúa en unos Estados Unidos dividido en dos zonas ocupadas por alemanes y japoneses, y una zona neutral, donde predominantemente se elaboran planes para luchar contra la ocupación. Como es su costumbre, Amazon lanzó el capítulo piloto en el mes de enero, siendo el más visto de su lista de pilotos en producción, estrenándose los otros 9 en noviembre. Con una trama que se desenvuelve según los cánones habituales de las historias de resistencia, el planteamiento principal aporta un punto de vista distinto, y eso la hace más atractiva si cabe. Buena ambientación e interpretaciones correctas aportan los ingredientes precisos para una serie que ya ha firmado su segunda temporada.  


Better call Saul (Temporada 1)
Vince Gilligan para AMC

Tras el final de Breaking bad, mucho se esperaba de este spin-off centrado en las vivencias del abogado Saul Goodman. Y las expectativas se cumplieron con creces. La inteligente propuesta de Vine Gilligan ha sido la de separarse del tono esperado, elaborando una historia mucho más melancólica en torno al personaje principal, magníficamente encarnado por Bob Odenkirk. Y aunque a lo largo de la serie encontramos guiños y personajes relacionados con Breaking bad (como el hierático Mike), la historia consigue desembarazarse de la narrativa referencial y logra una personalidad propia. Tanto que llega un momento que consigue hacernos olvidar que se trata de un spin-off. Sin duda esta serie nos traerá momentos tan apasionantes como su predecesora en próximas temporadas. 





25 diciembre, 2015

Las 30 Mejores Bandas Sonoras de 2015 (2ª Parte)

Continuamos repasando nuestra lista de las mejores bandas sonoras de 2015, en su formato de música original. Títulos que nos han sorprendido o directamente nos han impactado. Nombres nuevos de compositores que han destacado a lo largo de estos meses, y también el regreso de algunas firmas ya veteranas en perfecto estado de forma. Estos son los últimos 15 trabajos musicales del año.

Spotlight
Howard Shore

Esta incursión en el entramado periodístico de un gran rotativo como The Boston Globe y los escándalos en torno a abusos sexuales en la Iglesia, sin duda es uno de los títulos destacados en la carrera de los premios norteamericanos. Dirigida por el actor Tom McCarthy, Spotlight nos ofrece una certera banda sonora de Howard Shore, que navega con comodidad en los sonidos urbanos. Al igual que en otros trabajos anteriores, en los que la acción se sostiene en los diálogos, Shore se rodea de instrumentos solistas como las guitarras o los teclados electrónicos para construir la estructura musical de las secuencias y sus personajes. Y en ese ámbito, casi de la misma forma que en el de la gran orquesta y las voces corales, Howard Shore es uno de los maestros.

Trumbo
Theodore Shapiro

Aunque su nombre se relaciona más con el mundo de la televisión y con comedias más o menos intrascendentes, Theodore Shapiro es uno de los compositores jóvenes más interesantes del panorama actual. Y este biopic del escritor Dalton trumbo (segura nominación al Oscar para Bryan Cranston) que dirige Jay Roach, puede ser una de sus plataformas de lanzamiento al mainstream de Hollywood. Espléndido trabajo que utiliza los resortes del jazz para introducirnos en la mente de uno de los grandes autores de la literatura moderna. estamos sin duda ante una de las mejores bandas sonoras de los últimos años, apasionada en su carácter experimental, minimalista en sus pasajes emocionales... Una gran composición en la estela de los grandes maestros de la música de cine.

Bridges of spies
Thomas Newman

Desde que Quincy Jones creara la partitura de su película El color púrpura (1985) ningún otro compositor había roto la fructífera colaboración entre John Williams y Steven Spielberg. Pero un año con un proyecto de tanta envergadura como Star Wars. El despertar de la fuerza y algunos problemas de salud impidieron que el compositor participara en El puente de los espías. Thomas Newman coge el relevo y crea un trabajo sólido, que se sustenta en su hábil manejo de la gran orquesta, con introducción de voces corales e instrumentos étnicos. Newman sabe subrayar sin alardes esta trama de espías que nos devuelve al Spielberg más clásico, y abandona sus conocidos sonidos de piano etéreo, para adquirir hechuras de fortaleza sonora en pasajes de auténtica inspiración. 

Star Wars: The force awakens
John Williams

Sin duda, uno de los trabajos musicales más esperados de la última década (para muchos, el Oscar ya está preparado para John Williams). Pero, ¿confirma las expectativas? Aunque no encontremos en esta última banda sonora temas que resulten auténticamente identificativos de la nueva película, lo cual puede resultar algo decepcionante, el conjunto tiene toda la sonoridad y fuerza de la saga galáctica. Nadie como John Williams puede aportar con sus maestría característica y una grabación impecable esos vientos contundentes, esas cuerdas exultantes, esa intensidad en temas apabullantes como "March of resistence" o "The Jedi steps and Finale". Y las referencias a anteriores bandas sonoras ("Han and Leia") ponen literalmente los vellos de punta. Nada nuevo, pero en todo caso... Imprescindible. 

Concussion
James Newton Howard

Este drama deportivo puede volver a dar a Will Smith una posición perdida en el panorama cinematográfico, después de sonoras equivocaciones y fracasos cantados. Nominado al Globo de Oro (y quizás también lo esté al Oscar), también hay que destacar el trabajo de James Newton Howard, de nuevo aportando su gran habilidad para envolver a una historia dramática de un contenido musical espléndido. James Newton Howard se sabe manejar con soltura en el thriller, y aquí utiliza las herramientas que tan efectivas le suelen ser (percusiones contundentes, sonoridades electrónicas en los pasajes más oscuros) para ejecutar una sólida composición que ahonda en la psicología del protagonista mientras nos introduce sin matices en una trama insólita de intereses deportivos y económicos. 

The hateful eight
Ennio Morricone

Finalmente Quentin tarantino ha conseguido que el maestro Ennio Morricone componga música original para una película suya, después de haberle rechazado en otras ocasiones. A pear de ello, Tarantino solo ha conseguido que Morricone cree 25 minutos de música original, mientras que parte del resto de la banda sonora corresponde a temas no usados en la película La cosa (1982). Sin duda estamos ante un trabajo marca de la casa, en tonalidades nada melódicas, sino más representativas de la constante tensión que marca la trama de la película. Casi anticipándose al desenlace en algunas escenas, Morricone desmenuza el sonido de la violencia y el suspense. Y es una de esas composiciones atonales que hay que escuchar varias veces para valorar en toda su complejidad.

Inside out
Michal Giacchino

Es difícil seleccionar una banda sonora más destacada que otra en el caso de Michael Giacchino. Este año El destino de Júpiter, Tomorrowland o Jurassic World podrían estar entre las mejores composiciones. Pero hemos seleccionado Inside out por distanciarse en su estructura musical de las grandes masas orquestales que caracterizan a los otros títulos. Y encontramos esos destellos de auténtica genialidad a lo largo de una banda sonora que parece más sencilla en su ejecución de lo que realmente es. Como otros de sus trabajos de animación, Del revés está repleta de instrumentaciones singulares, de hallazgos musicales deliciosos, de melodías que enamoran y acaban reproducidas en nuestras cabezas, como ese magnífico medley "Nomanisone island/National movers".

Pan
John Powell

Aunque esta curiosa versión de Peter Pan no terminó de cosechar el éxito que se esperaba, no hay que negarle su vocación de dar a la historia una vuelta de tuerca, con un Capitán Garfio que hace su aparición a ritmo de Nirvana, nada menos. Y en esa línea de auténtico descaro podemos encontrar también un trabajo de John Powell (quien sustituyó a Dario Marianelli después de que su partitura fuera rechazada) que está entre lo más refrescante del año. Original y tan ausente de prejuicios como para incorporar sonoridades báltico-gitanas en escenas de lucha, esta banda sonora encuentra algunos de sus mejores pasajes en las escenas de acción, en las que Powell demuestra su versatilidad y su capacidad para manejar con astucia elementos dispares unidos a unas elaboradas orquestaciones.

Crimson's peak
Fernando Velázquez

Aunque esta historia de terror gótico escrita y dirigida por Guillermo del Toro no convenció ni a la crítica ni al público, tachándola de demasiado superficial y convencional, al menos La cumbre escarlata nos ha permitido escuchar uno de los trabajos más destacados de Fernando Velázquez, y de paso darle a conocer internacionalmente (tras el éxito de Lo imposible). Personalmente, nos gustan más los sonidos románticos y melódicos que los pasajes terroríficos, en los que el compositor juega con cartas marcadas e instrumentaciones muy convencionales. Pero es precisamente en los momentos en los que emerge la historia de amor cuando brilla especialmente el talento del joven músico español, en temas de gran clasicismo como "Allerdale Hall", de auténtica belleza gótica. 

The revenant
Ryuichi Sakamoto, Alva Noto, Bryce Dessner

Este elaborado y poético western dirigido por un Alejandro González Iñárritu en estado de gracia (sin olvidar el inmenso trabajo del director de fotografía Emmanuel Lubezki) es uno de los favoritos de los Oscar. Y eso que Iñárritu ya lo consiguió el año pasado con Birdman. Supone también el regreso de Ryuichi Sakamoto al cine de Hollywood, sobre todo después de un obligado receso en su carrera por el tratamiento de un cáncer. Aunque en esta ocasión no podrá optar al Oscar por no permitirse trabajos compuestos por más de un compositor, decisión polémica de la Academia que ha sido recurrida por la productora. Acompañado por el creador de música electrónica alemán Carsten Nicolai (más conocido como Alva Noto) y por el compositor minimalista Bryce Dessner, subraya las poéticas imágenes de esta violenta historia sobre venganza y supervivencia. Un trabajo intenso e hipnótico.

Victoria
Nils Frahm

Esta película alemana sobre una inmigrante española ganó el Oso de Plata en el Festival de Berlín por el trabajo de fotografía, un alarde técnico ya que el film está rodado en una sola toma. La banda sonora está compuesta por un músico al que recomendamos seguir la pista en sus trabajos autónomos, como el album de piano "Solo", distribuido este año de forma gratuita, o el más reciente "Screwes reworked". En Victoria, a pesar de la dura historia que se nos cuenta, Nils Frahm crea unas composiciones sosegadas que ponen el contrapunto a las imágenes, suavizando su contenido. Música ambiental, sostenida precisamente en instrumentos solistas como el piano o la guitarra, que dibujan una asimétrica visión de la inmigración surgida de la última crisis económica. 

Macbeth
Jed Kurzel

Este es otro de los jóvenes compositores a los que hay que seguir la pista. Sus trabajos este año en películas como Slow West o esta adaptación espléndida de la obra de Shakespeare con Michael Fassbender y dirigida por Justin Kurzel (hermano del compositor y actual realizador de la adaptación al cine de Assassin's Creed), le perfilan como un músico con talento e ideas nuevas. Oscura y desasosegante, la banda sonora de Macbeth encuentra en las cuerdas disonantes el elemento principal de ejecución para recrear este drama regio. Uno de los propósitos del músico australiano era otorgar a las cuerdas una sonoridad más moderna, sin perder la esencia clásica. Una revisión actual desde la banda sonora del clásico shakesperiano.

Carol
Carter Burwell

Uno de nuestros compositores de cabecera, colaborador habitual de los hermano Coen, vuelve a dar muestras de su gran capacidad para las sonoridades íntimas. Esta historia de amor lésbica dirigida por Todd Haynes es una clara candidata a acaparar nominaciones al Oscar. Carter Burwell deambula a lo largo de la banda sonora entre los instrumentos de viento y el piano para complementar esta historia de amor prohibido, pero cuando refleja los momentos más íntimos de la pareja formada por Cate Blanchett y Rooney Mara se apoya en el sosegado sonido de las cuerdas, y en ocasiones se acerca a un minimalismo que nos recuerda los mejores trabajos de Philip Glass.

The Danish girl
Alexandre Desplat

Del compositor francés no sabemos qué selección hacer cada año. Siempre perfecto en la ejecución de sus trabajos, en 2015 nos ha ofrecido efectivas partituras, desde sus colaboraciones con Wim Wenders (Everything will be fine), Matteo Garrone (Il racconto dei racconti) o Robert Guédiguian (Une histoire de fou) hasta las más comerciales Suffragette y The Danish girl. Esta prolífica producción no desmerece en calidad, y entre ellas elegimos La chica danesa no solo por ser la que más opciones tiene de cara al Oscar, sino sobre todo por la delicada ambientación musical de esta historia de transexualidad dirigida por Tom Hooper. La banda sonora se sostiene sobre un hermoso tema principal que se maquilla en distintas recreaciones, adquieriendo su máxima expresión en hallazgos emocionantes como "The mirror".

Junun 
Jonny Greenwood, Shye Ben Tzur, The Rajasthan Express

El multi-instrumentista componente de Radiohead Jonny Greenwood viene desarrollando en los últimos años una interesante carrera como músico autónomo, explorando los sonidos de la música experimental y la música para cine. Este documental de 52 minutos dirigido por Paul Thomas Anderson muestra el viaje realizado por Jonny Greenwood a la India para la grabación de temas junto al músico indio Shye Ben Tzur y la banda tradicional The Rajasthan Express. En realidad, el documental refleja el trabajo de grabación y no al contrario, pero nos parece que, moviéndose con comodidad entre los sonidos de origen indio y las instrumentaciones electrónicas, conforma una de las cohesiones de imágenes y música más interesantes de este año que termina.