24 junio, 2013

Crulic, la realidad cruel en formato animado

Crulic. Camino al más allá, de Anca Damian, es uno de esos oasis cinematográficos que nos llegan en plena época estival, en medio de ruidosos estrenos 

La frontera entre el cine documental y otros géneros es cada vez más difusa. El planteamiento de objetividad, que acompaña al documental, se ha transformado en una definición que tiene que ver más con la autoría que con los hechos que se describen. Es decir, más con la forma de contar estos hechos que con ellos en sí. Aunque pudiera parecer que un tratamiento cercano a la ficción pudiera pervertir en cierto modo la realidad objetiva que se supone que nos debe mostrar una película documental, en realidad ofrecer un planteamiento visual que mezcle géneros lo que contribuye es a rodear a la historia que se cuenta de elementos que la hacen mucho más clara y también mucho más emocional para el espectador.

Los recursos de animación vienen convirtiéndose en los últimos años en una fórmula atractiva y novedosa para narrar un documental. No siendo la precursora, ni mucho menos, pero sí una de las más mediáticas, la película Vals con Bashir (2008), de Ari Folman, supo rodear a una historia intensa y poderosa de recursos de animación que contenían imágenes sorprendentes y hermosas. Quizás en su caso la envoltura no pudo paliar la densidad de su discurso. Posteriormente hemos visto otros ejemplos de cine documental con usos de animación como la española 30 años de oscuridad (2011), de Manuel H. Martín, que utilizaba los elementos animados para acercarnos emocionalmente a los personajes protagonistas.

Actualmente se prepara una propuesta, Another day of life (2014), de Raúl de la Fuente y Damian Nenow que parece seguir los pasos de 30 años de oscuridad, pero con recursos de animación más tradicionales y con mayor espectacularidad.

En Animaficx-Festival de Cine de Gijón coincidieron otras dos propuestas de documentales “animados”: Couler de peau: Miel, de Jung, que no termina de encontrar un equilibrio adecuado entre la realidad de lo que se encuentra y los recursos de animación. Y la espléndida Crulic. Camino al más allá (2011), de Anca Damian, que ahora llega a nuestras pantallas.


Los responsables de la película provienen del cine de imagen real, y se encontraron, con poco presupuesto y escaso material, en la tesitura de componer una historia documental a través de técnicas muy diversas de animación. La historia de Crulic es la de un joven rumano que es acusado en Polonia de robo, y condenado a la cárcel, donde muere tras llevar a cabo una huelga de hambre, empeñado en reivindicar su inocencia. Esta perseverancia forzosa que llevó a este hombre a negar su culpabilidad hasta la muerte se muestra con acierto a través de los distintos recursos que componen la historia.

El uso de distintos formatos de animación (dibujos, stop-motion, collage, etc.), acaban dotando a la película de una composición plástica muy atractiva, y aunque pudiera parecer que nos distanciaría de la historia real que nos cuenta, tiene el efecto contrario: crea una envoltura visual que nos acerca aún más al absurdo de una historia dramática que resulta sorprendente. La directora usa otro elemento importante para esto: el uso de una voz en off en primera persona (interpretada por el conocido actor rumano Vlad Ivanov, un imprescindible del nuevo cine rumano, presente en títulos como 4 meses, 3 semanas, 2 días y Politist, adjectiv o en la serie española Crematorio). Inteligente propuesta la de la directora, porque esta voz en off, con la que el propio protagonista nos cuenta su historia en una suerte de recurso a lo Crepúsculo de los dioses, logra introducir algunos elementos de humor negro que suavizan la narración, que se beneficia de un trabajo de dirección certero (especialmente logradas son las secuencias, casi de pesadilla, que reproducen la prisión).


La historia de Crulic es un ejemplo de la torpeza y la estulticia de cierta burocracia administrativa y judicial que actúa con premeditación frente a determinados supuestos. Y aunque en la realidad el sacrificio de Crulic acabó con la dimisión del Ministro de Asuntos Exteriores de Rumanía y tres doctores polacos fueron acusados de su muerte, la verdad es que hizo falta una estúpida muerte para sacar a la luz la podredumbre de un sistema judicial injusto.

Crulic. Camino al más allá, de Anca Damian, es uno de esos oasis cinematográficos que nos llegan en plena época estival, en medio de ruidosos estrenos que contienen menos fondo emocional. Es importante no dejar pasar títulos como éste. 



Crulic. Camino al más allá se estrena en España el 28 de junio

20 abril, 2013

El cine español a debate

Esta semana comienza el Festival de Cine de Español de Málaga, encuentro mediático en torno a las producciones más recientes de nuestro cine. Y lo hace coincidiendo con el anuncio del cierre en dos meses de la distribuidora Alta Films, referente de la producción y distribución cinematográfica española. La crisis una vez más es el centro de las discusiones. 

Enrique González Macho anunciaba esta semana el cerrojazo (pendiente de algún inversor de última hora) de su distribuidora Alta Films y parte de las salas de exhibición en las que participa como accionista. De esta forma, uno de los referentes del cine en versión original se difumina en pos de unos cánones de distribución más enfocados a las producciones de calado. Pero, ¿tiene razón Enrique González Macho cuando le echa la culpa a todos, excepto a su propia gestión, del cierre de su empresa?

No es que González Macho no tenga razón cuando habla de la falta de apoyo sonrojante de la televisión pública a las producciones audiovisuales españolas. Es evidente, y solo hay que ver la lista de títulos con cierta repercusión en el círculo de la versión original que no pasan ni siquiera por la programación de TVE. Está claro también que la subida del IVA ha hecho daño al mundo de la cultura; pero también es cierto que, al contrario de lo que ha ocurrido en otros sectores, la exhibición cinematográfica se ha negado a ajustar sus precios, y una butaca de cine actualmente cuesta entre 8 y 10 €. También es verdad que la tarta de la programación de una película en una sala tiene muchos comensales, y en el reparto de la taquilla ni distribuidores ni exhibidores quieren dar su brazo a torcer, mientras las empresas de producción se lamentan de que son quienes hacen las películas pero también quienes recogen menos beneficios. 

Fundada en 1969, Alta Films se convirtió durante mucho tiempo en la única distribuidora española que programaba películas en versión original con subtítulos. Después surgieron otras empresas de las cuales muchas ni siquiera han podido sobrevivir, y otras se mantienen con bajo perfil: A Contracorriente Films (más enfocada al DVD), Golem o Wanda Visión son algunas de las que permanecen activas. La estrategia de González Macho a la vista de la falta de cobertura que las empresas de exhibición daban a sus películas fue inteligente y arriesgada: englobar todos los sectores del panorama cinematográfico para aumentar su porcentaje de beneficios. Así nació su incorporación a la exhibición con los cines Renoir, Verdi y Roxy B, su salto a la producción, su impulso a la distribución en DVD con una importante presencia en la empresa Cameo (también participada por Golem, Tornasol Films, El Deseo y Wanda Visión) y hasta su apoyo a la exhibición digital en internet con Filmin.

En este último caso, las reticencias de Enrique González Macho siempre han sido evidentes, lo cual no significa que no participe también en ella. El problema es que en los últimos años el principal responsable de Alta Films se ha convertido en un profesional de la vieja guardia que parece haber perdido su eficacia. Si a la empresa le ha ido mal durante un 2012 decepcionante no es por la subida del IVA, ni por la falta de apoyo de TVE; es básicamente porque sus películas han sido fracasos rotundos (algunos de ellos previsibles). Películas como Magic Mike, de Steven Soderbergh, The master, de Paul Thomas Anderson o La parte de los ángeles, de Ken Loach se han quedado en cifras de recaudación incluso pobres para el sector de la VOS. Pero también hay que decir que producir títulos mediocres como Holmes y Watson, de José Luis Garci o Todo es silencio, de José Luis Cuerda no ayuda a levantar una empresa alicaída. La estocada la han dado los recientes fracasos de La banda Picasso, de Fernando Colomo y Alacrán enamorado, de Santiago Zannou. 

Pero ¿eso quiere decir que el sector de la versión original y el cine español está siendo abandonado por los espectadores? Las cifras parecen decir lo contrario. La Academia de Cine Español, que preside el propio Enrique González Macho, anunciaba recientemente que las producciones españolas habían aumentado su recaudación en los tres primeros meses de 2013 en un 37% respecto al mismo período de 2012. Títulos como El cuerpo, de Oriol Paulo, Los amantes pasajeros, de Pedro Almodóvar y Mamá, de Andrés Muschietti han sido los que han provocado este aumento. Y películas como Bárbara, de Christian Petzold y La cocinera del presidente, de Christian Vincent están teniendo una muy buena acogida en taquilla dentro del circuito arthouse. Ambas están distribuidas por Golem, al igual que el reciente estreno La caza (The hunt), de Thomas Vinterberg, que puede ser otro espaldarazo importante a la otra gran distribuidora independiente española. 

Recordamos también la postura de Alta Films frente a la distribución de la película Carmina o revienta, de Paco León, cuando pretendía una exhibición tradicional frente a la intención del director de realizar un estreno simultáneo en cines, DVD e internet que al final se saldó con excelentes resultados.

Sin duda, Alta Films tomará protagonismo en los primeros días del Festival de Cine Español de Málaga, especialmente cuando los productores españoles, aglutinados bajo la federación FAPAE, celebren un encuentro ante la prensa este lunes. Sería interesante que alguien reflexionara, más allá de la crisis, de la nefasta política cultural que está llevando un Ministerio de Cultura presidido por un inútil y de la desastrosa administración fiscal promovida por un ministro incompetente, en torno a las razones reales que han llevado a una distribuidora que ha venido tropezando continuamente en los últimos meses a cerrar sus puertas.

18 febrero, 2013

Berlinale 2013: Premios

Tras diez jornadas de intenso cine el festival de Berlín ha llegado un año más a su fin. El jurado, presidido por Wong Kar-wai, ha decidido conceder el preciado Oso de Oro al rumano Călin Peter Netzer por ‘Poziţia Copilului’, Child´s Pose. La cinta narra de forma magistral la historia de una madre de clase alta que trata de evitar que su hijo vaya a la cárcel por atropellar a un niño cuando iba a más velocidad de la permitida. 

Sin embargo, esta elogiada 63ª edición ha traído otras muchas películas triunfadoras aunque no hayan recibido el máximo galardón. Así, el estadounidense David Gordon Green se va a casa como el mejor director del certamen por Prince Avalanche,  una de las sorpresas del festival gracias a su intensidad, humor y –he aquí donde radica su secreto- tristeza. Todo al mismo tiempo.

La chilena Paulina García ha sido galardonada por su interpretación en Gloria del chileno Sebastian Lelio y producida por Pablo Larraín (el director de 'No'). La película cuenta la historia de una mujer sola (Paulina García) que da tumbos perdida entre vecinos locos, amantes esporádicos y familiares cariñosos. 

Por su parte, el bosnio Nazif Mujic ha sido Mejor Actor a ojos del jurado por su trabajo al frente de Epizoda u životu berača željeza (o An Episode in the Life of an Iron Picker), film que también se ha llevado el Gran Premio del Jurado y que cuenta la vida de una familia gitana que sobrevive de la venta de hierro hasta que un día necesita asistencia médica y no es capaz de sufragarla económicamente. Una historia de realismo social llena de dureza, veracidad y compasión. Reconomiciento también para Aziz Zhambakiyev por la fotografía de Harmony Lessons (Uroki Garmonii), de Emir Baigazin. Película que trata de una forma sólida y contundente el tema del acoso y las mafias infantiles. 

Menciones especiales del Jurado han ido para Promised Land, de Gus Van Sant, y Layla Fourie, de Pia Marais. Dos dramas de trasfondo social, con tintes medioambientales el primero y solidarios el segundo. La mejor ópera prima ha recaído en The Rocket, de Kim Mordaunt, que narra la inspiradora historia de un chico decidido a demostrar a todos los que le rodean que él no es fuente de mala suerte. 

Y por último, el iraní Jafar Panahi ha sido reconocido por el guión de Cloused Cortain, film marcademente político que además ha sido fuente de polémica con el gobierno iraní al querer atribuirse el mérito del premio cuando el mismo director está perseguido en su propio país.

A continuación, el palmarés de la Berlinale 2013:

Oso de Oro a la mejor película: Child´s Pose, de Călin Peter Netzer.
Gran Premio del Jurado: An Episode in the Life of an Iron Picker, de Danis Tanović.
Mejor director: David Gordon Green por Prince Avalanche.
Mejor actriz: Paulina García, por Gloria, de Sebastián Lelio.
Mejor actor: Nazif Mujic, por An Episode in the Life of an Iron Picker.
Mejor guión: Cloused Cortain, de Jafar Panahi y Kamboziya Partovi.
Premio a la mejor contribución artística: Aziz Zhambakiyev, por la fotografía de Harmony Lessons, de Emir Baigazin.
Menciones especiales: Promised Land, de Gus Van Sant, y Layla Fourie, de Pia Marais.
Premio a la mejor ópera prima: The Rocket, de Kim Mordaunt.
Premio FIPRESCI (prensa y crítica internacional): Child´s Pose, de Calin Peter Netzer.


 Por Bernabé Rico (Enviado especial a la Berlinale)

11 febrero, 2013

Berlinale 2013 I: Cine de denuncia



Se celebra una nueva edición de la Berlinale, el Festival de  cine con mayor proyección internacional en los primeros meses de cada año. Desde En primera Fila iremos ofreciendo crónicas de lo que acontece en el festival.

La Berlinale suele tener preferencia por historias relacionadas con la denuncia social o medioambiental. Por eso cada año encontramos en su programación películas que tienen una marcada carga social. Es el caso de Promised land, uno de los títulos presentados este fin de semana, que nos devuelve a un M.D. alejado de los títulos de acción que últimamente ha venido protagonizando. En cierto sentido, Promised land es una especie de vuelta a los orígenes: en 1997 Matt Damon y Ben Affleck se dieron a conocer (y ganaron el Oscar) con el guión de la película El indomable Will Hunting, que ellos mismos protagonizaron bajo la dirección de Gus Van Sant. Ahora, Matt Damon co-escribe también el guión de Promised land junto a otro actor, John Krasinsky (conocido por su interpretación en la serie The office) y ha encargado al director Gus Van Sant que ponga imágenes a esta historia. 


El resultado de Promised land es una película bien hecha, aunque sin grandes momentos cinematográficos. La llegada de dos agentes de una compañía de gas a un pequeño pueblo para conseguir el permiso de los vecinos para realizar excavaciones de extracción de gas acaba siendo lo que se espera desde el principio. Un film denuncia contra las grandes corporaciones y el fraude provocado por sus estrategias de engaño y persuasión, sin tener en cuenta los desastres medioambientales que esto provoca. Quizás en nuestro país esta realidad es menos palpable, pero documentales como Gasland (2010), de Josh Fox nos han demostrado que en Estados Unidos la devastación ambiental que están provocando las perforaciones para la extracción de gas natural es una realidad preocupante. 

 De ahí que la denuncia de esta película quizás nos resulte algo lejana, y tampoco el guión termina de cuajar una narración que defina a la película por encima de una solvente pero poco definitoria historia de denuncia. Hay que reconocer en Damon y Krassinski la capacidad de construir personajes con trasfondo (el que interpreta espléndidamente Frances MacDormand), pero otros se quedan en meros soportes de guión que no tienen demasiada profundidad (los de Hal Holbrook y Rosemarie DeWitt). 

Tras la cancelación de la notable Boss (mejor la primera temporada que una segunda con demasiados altibajos), Gus Van Sant regresa al cine con ese oficio que suele tener, y que cuando se aparta de remakes imposibles y de amaneramientos bergmanianos acaba dando buenos resultados. Pero el oficio no es suficiente cuando se trata de dar solvencia a una historia.

06 febrero, 2013

Mi nombre es Hitchock, Alfred Hitchock

El estreno de la película Hitchcock nos permite comparar esta inmersión en el universo personal del maestro del suspense con otra producción de HBO que retrata también las obsesiones del orondo inglés. Dos propuestas con algunos puntos en cómún pero realmente muy distintas.
 
Lo primero que sorprende en Hitchcock es su director, Sacha Gervasi, que se dio a conocer con ese sarcástico documental sobre el "trasero" de la música que era Anvil: El sueño de una banda de rock (2008), uno de los retratos más certeros del mundo del rock desde This is spinal tap (1984), de Rob Reiner. Y aunque Sacha Gervasi también ha escrito metódicos guiones como La terminal (2004), de Steven Spielberg, no parecía el perfil más imaginable para poner en marcha este retrato de Alfred Hitchcock. Y de nuevo su planteamiento es ciertamente poco convencional. Aquí Hitchcock es casi un personaje secundario al calor de su esposa, Alma Reville, supervisora en a sombra de las películas y la controvertida personalidad de un genio, que interpreta con ese saber estar de las actrices la espléndida Helen Mirren. Y en ese enfoque singular radica una particular mirada que a algunos espectadores puede decepcionar por dejar un poco de refilón la historia personal del propio director.
 
 
Hitchcock es una película divertida, menos convencional de lo que parece y más certera de lo que se nos podría antojar en su reflejo del universo creativo de su protagonista. A pesar de ese maquillaje "a lo sra. Doubtfire" que trata de sacar provecho de las facciones de un Anthony Hopkins entregado a su personaje, pero que fracasa en su intento vano de hacerle parecer al cineasta inglés (curiosamente, el maquillaje es lo único valorado de esta película en las nominaciones al Oscar). Aquí nadie se parece a nadie,  a pesar del esfuerzo, mención aparte de James D'Arcy, que incorpora con notable acierto a un inseguro Anthony Perkins.
 
Hay en este guión de John. J. McLaughlin, basado en el libro de Stephen Rebello, una cierta sorna que incorpora con eficacia el peculiar humor de Hitchcock a su propia historia. Y construye frases de ingenio locuaz para mostrarnos la extremadamente curiosa relación personal que mantiene el matrimonio protagonista, especialmente se cruza delante de él la belleza arrebatadora de una joven Janet Leigh-Scarlett Johansson.
 
En este sentido, Hitchcock funciona, a pesar de la tibieza de las críticas, como una pequeña pieza de cámara que nos permite sonreir con la personalidad de un tipo raro capaz de hacernos saltar de nuestros asientos. La historia se desarrolla cuando Alfred Hitchcock se enfrenta en solitario, tras haber perdido el apoyo de los estudios, a una película personal, Psicosis (1960), que al final le acabaría dando la gloria como cineasta.
 
La producción de HBO The girl (2012), por su parte, comienza tras el éxito que le proporcionó Psicosis y cuando se enfrenta a su siguiente película, Los pájaros (1963), tras un paréntesis en el que se dedicó a la televisión con su famosa serie Alfred Hitchcock presenta... Si en Hitchcock asistimos con cierta ironía a la obsesión del director por Janet Leigh, The girl se centra en su casi enfermiza relación profesional con Tippi Hedren, que continuó en Marnie, la ladrona (1964).

Resulta recomendable hacer una sesión doble con estas dos películas, porque son el yin y el yan respecto al personaje, el claroscuro de un retrato que nos presenta las dos facetas del mismo: su lado más amable y su monstruo interior. Si Hitchcock está dotada de un sentido del humor mordaz, The girl es una película oscura, que habla claramente de un acoso sexual enfermizo. No en vano, esta tv-movie dirigida por Julian Jarrold, director inglés curtido en la BBC, toma como fuente principal la biografía escrita por Donald Spoto, uno de los perfiles más duros que se han escrito sobre un director de cine. Y en las declaraciones de la propia Tippi Hedren.

Aquí, el siempre efectivo Toby Jones incorpora a un Hitchcock tenso, dramático, incluso depresivo, y su esposa Alma pasa a un plano más que secundario. Mientras que Sienna Miller da vida a esta Tippi Hedren que sueña con convertirse en estrella (y lo consigue) pero no sabe que tendrá que pasar una auténtica pesadilla para alcanzar su sueño. Las escenas del rodaje de Los pájaros no dejan lugar a dudas frente a la psicopatía de Alfred Hitchcock, y muestran con crudeza la obsesión de una personalidad compleja. En este sentido, The girl se nos presenta como una película intensa, nada sutil. Tanto es así que incluso ha levantado encendidas críticas de algunos de los protagonistas reales, como la viuda del asistente de Hitchcock, que la ha calificado como "un insulto a un gran artista".
 
Hitchcock y The girl nos presentan dos versiones de un mismo personaje que poco tienen que ver, pero que resultan perfectamente complementarias. Al fin y al cabo, de todos es sabido que Alfred Hitchcock tuvo una personalidad compleja que muchos de los que trabajaron con él tuvieron que sufrir. Por eso resulta recomendable verlas como dos caras de un mismo retrato.
 
 

28 enero, 2013

Nominaciones Premios César 2013

La Academia de Cine de Francia convoca un año más la ceremonia de premios del cine francés. Un repaso a sus nominaciones nos descubre títulos que, sorprendentemente, no han llegado a nuestras pantallas, junto a otros que afortunadamente siguen presentes en la cartelera española.

Mejor Película
Adiós a la reina, de Benoit Jacquot
Amor, de Michael Haneke
Camille redouble, de Noémie Lvovsky
En la casa, de François Ozon
De óxido y hueso, de Jacques Audiard
Holy Motors, de Leos Carax
El nombre, de Alexandre de La Patellière, Matthieu Delaporte



Mejor Película Novel
Augustine, de Alice Winocour
Comme des frères, de Hugo Gélin
Louise Wimmer, de Cyril Mennegun
Populaire, de Régis Roinsard
Rengaine, de Rachid Djaïdani





Mejor Director
Benoit Jacquot por Adiós a la reina
Michael Haneke por Amour
Noémie Lvovsky por Camille redouble
François Ozon por En la casa
Jacques Audiard por De óxido y hueso
Leos Carax por Holy Motors
Stéphane Brizé por Quelques heures de printemps



Mejor Actriz
Marion Cotillard por De óxido y hueso
Catherine Frot por Les saveurs du Palais
Noémie Lvovsky por Camille redouble
Corinne Masiero por Louise Wimmer
Emmanuelle Riva por Amor
Léa Seydoux por Adiós a la reina
Hélène Vincent por Quelques heures de printemps



Mejor Actor
Jean-Pierre Bacri por Cherchez Hortense
Patrick Bruel por El nombre
Denis Lavant por Holy Motors
Vincent Lindon por Quelques heures de printemps
Fabrice Luchini por En la casa
Jérémi Renier por Cloclo
Jean-Louis Trintignant por Amor



Mejor Actriz Secundaria
Valérie Benguigui por El nombre
Judith Chemla por Camille redouble
Isabelle Huppert por Amor
Yolande Moreau por Camille redouble
Edith Scob por Holy Motors





Mejor Actor Secundario
Guillaume de Tonquedec por El nombre
Samir Guesmi por Camille redouble
Benoît Magimel por Cloclo
Claude Rich por Cherchez Hortense
Michel Vuillermoz por Camille redouble





Mejor Actriz Promesa
Alice de Lencquesaing por Au Galop
Lola Dewaere por Mince alors!
Julia Faure por Camille redouble
India Hair por Camille redouble
Itzia Higelin por Mauvaise fille





Mejor Actor Promesa
Félix Moati por Téle Gaucho
Kacey Mottet Klein por L'enfant d'en haut
Pierre Niney por Comme des frères
Mathias Schoenaerts por De óxido y hueso
Ernst Umhauer por En la casa





Mejor Guión Original
Bruno Podalydés, Denis Podalydés por Adieu Berthe ou l'enterrament de mémé
Michael Haneke por Amor
Noémi Lvovsky, Florence Seyvos, Maud Ameline, Pierre-Olivier Mattei por Camille redouble
Leos Carax por Holy Motors
Florence Vignon, Stéphane Brizé por Quelques heures de printemps



Mejor Guión Adaptado
Lucas Belvaux por 38 témoins
Gilles Taurand, Benoit Jacquot por Adiós a la reina
François Ozon por En la casa
Jacques Audiard, Thomas Bidegain por De óxido y hueso
Mathieu Delaporte, Alexandre de la Patellière por El nombre





Mejor Música original
Bruno Coulais por Adiós a la reina
Gaëtan Roussel, Joseph Dahan por Camille redouble
Philippe Rombi por En la casa
Alexandre Desplat por De óxido y hueso
Rob, Emmanuel d'Orlando por Populaire

Mejor Sonido
Brigitte Taillandier, Francis Wargnier, Olivier Goinard por Adiós a la reina
Guillaume Sciama, Nadine Muse, Jean-Pierre Laforce por Amor
Antoine Deflandre, Germain Boulay, Eric Tisserand por Cloclo
Brigitte Taillandier, Pascal Villard, Jean-Paul Hurier por De óxido y hueso
Erwan Kerzanet, Josefina Rodríguez, Emmanuel Croset por Holy Motors

Mejor Fotografía
Romain Winding por Adiós a la reina
Darius Khondji por Amor
Stéphane Fontaine por De óxido y hueso
Caroline Champetier por Holy Motors
Guillaume Schiffman por Populaire

Mejor Montaje
Luc Barnier por Adiós a la reina
Monika Willi por Amor
Annette Dutertre, Michel Klochendler por Camille redouble
Juliette Welfling por De óxido y hueso
Nelly Quettier por Holy Motors

Mejor Vestuario
Christian Gasc por Adiós a la reina
Pascaline Chavanne por Augustine
Madeline Fontaine por Camille redouble
Mimi Lempicka por Cloclo
Charlotte David por Populaire

Decorados
Katia Wyszkop por Adiós a la reina
Jean-Vincent Puzos por Amor
Philippe Chifre por Cloclo
Florian Sanson por Holy Motors
Sylvie Olivé por Populaire

Mejor Película de Animación
Edmond était un âne, de Franck Dion
Ernest et Célestine, de Benjamin Renner, Vincent Patar, Stéphane Aubar
Kirikou et les hommes et les femmes, de Michel Ocelot
Oh Willy..., de Emma de Swaef, Marc Roels
Zarafa, de Rémi Bezançon, Jean-Christophe Lie

Mejor Documental
Bovines ou la vraie vie des vaches, de Emmanuel Gras
Duch, le maître des forges de lénfer, de Rithy Panh
Les invisibles, de Sébastien Lifshitz
Journal de France, de Claudine Nougaret
Les nouveaux chiens de garde, de Gilles Balbastre, Yannick Kergoat


Mejor Película Extranjera 
À perdre la raison, de Joachim Lafosse
Argo, de Ben Affleck
Bullhead, de Michael R. Roskam 
Laurence anyways, de Xavier Dolan
Oslo, 31. August, de Joachim Trier
La parte de los ángeles, de Ken Loach
Un asunto real, de Nikolaj Arcel





Mejor Cortometraje
Ce n'est pas un film de cow-boys, de Benjamin Parent
Ce qu'il restera de nous, de Vincent Macaigne
Le cri du Homard, de Nicolas Guiot
Les meutes, de Manuel Schapira
La vie parisienne, de Vincent Dietschy


13 nominaciones:  Camille redouble
10 nominaciones: Adiós a la reina, Amor
9 nominaciones: De óxido y hueso, Holy Motors
6 nominaciones: En la casa
5 nominaciones: Cloclo, El nombre, Populaire
4 nominaciones: Quelques heures de printemps
2 nominaciones: Augustine, Cherche Hortense, Comme des frères, Louis Wimmer